HOLI :3 ya tenía bien abandonado este fic D: El trabajo me consume en proporciones colosales, una disculpa por ello, espero lo disfruten así que COOMENZAMOS
Misión 7: La Princesa de los Sueños y La mente de Anggela
[Basado en "Gift from the Princess who brought Sleep" de Miku Hatsune]
Anggela estaba sentada frente a la ventana de su habitación, viendo con atención como caía el sol, el tiempo pasaba y se agotaba, Anggela suspira, se pone de pie y abriendo la ventana sale hasta quedar parada tras el letrero del local del hombre que la ha acogido durante tanto tiempo, observa la caída del sol, la tristeza se reflejaba en su rostro.
-Nero… Kyrie... me pregunto… ¿cómo estarán? Hace mucho que no sé de ustedes- Anggela ve que ahora el cielo se ha tornado oscuro, pues la noche ha caído ya la luna tomaba el lugar del sol, mientras que las estrellas adornaban el cielo, la peli negra agacha la mirada, de pronto, escucha una familiar voz y una mano acaricia su cabeza en señal de consuelo.
-mi niña ¿Cuánto has sufrido?- Artemisa abrazaba a su ahijada
-tía- Anggela levantó la mirada –he sufrido bastante y aun debo de sufrir más, pero, eso no importa, con tal de ver de nuevo la dicha de quienes considero mis amigos- Anggela estaba dispuesta a todo, Artemisa sonrió y le dio un brazalete.
-Anggie, ven conmigo, apaciguaré parte de tu sufrir por un momento- Artemisa la toma de la mano y caminan hacía la luz de la luna, aquella luz cegó momentáneamente a la peli negra, pero, su vista se adaptó y vio un gran cuarto de decoración y muebles blancos, en una silla cercana a una cama vio a una joven de cabellos cafés, la cual tomaba la mano de un joven de cabellos blancos, el cual dormía, Anggela se acercó a ellos y tomando por el hombro a la joven llamó su atención, esta al volverse a verla, se sorprende al mismo tiempo que se pone de pie, pues ya hacía bastante tiempo sin verse.
-Anggela- exclamo la joven, la de ojos rojos estrechó entre sus brazos a aquella joven en un cálido abrazo
-Kyrie, me alegra saber que estás bien- dijo ella aun abrazándola
-¿cómo llegaste aquí? Ahora eres una mortal, no puedes resistir este ambiente
-mi tía me ha dado este brazalete para resistir y verles- Anggela vuelve la vista al joven que duerme -¿cómo está Nero?
-sigue durmiendo, ¿Cuántas piezas de la lanza tienes ya?- preguntó Kyrie
-apenas cuatro- dijo Anggela con tristeza –el tiempo se agota y aún faltan tres- desviando su mirada cierra los puños en señal de que no ha podido hacer nada al respecto, la castaña la toma del hombro.
-gracias
-¿eh?- contesto la peli negra
-gracias por estar dando todo y más por Nero, sé que no nos conoces, pero, haces lo posible para ayudar y eso es de gran valor, disculpa por aquella vez que te golpee- Kyrie se apena por su grosera actitud pasada
-no te disculpes, es normal cuando sabes que la persona que amas está en peligro- Anggela toma las manos de Kyrie- te prometo que haré lo imposible para que Nero regrese, no me importa el costo, deseo verlos juntos nuevamente y no descansaré hasta lograrlo- Anggela estaba decidida, no iba a permitir que esos jóvenes siguieran sufriendo, después de acompañarlos por un largo rato, Anggela regreso al local, ya estaba por amanecer, al parecer su visita había durado toda la noche. Al entrar a su habitación comenzó a caminar por esta, pensando, acumulando ideas para poder encontrar las piezas, pero, cuando se acercaba a algo, veía un error y lo descartaba, así se la pasaba durante el día, Dante al verla tan centrada, se empezó a preocupar, temía que ella se enfermara o algo, pues su cuerpo mortal era tan impredecible. Patty intentaba ayudarle, pero sus esfuerzos eran en vano, pues la chica se encerró en el sótano del local, Patty y Dante estaban parados frente a la puerta.
-no sabía que había sótano aquí- dijo Dante al estar frente a la puerta
-Anggie, ¿estás bien? Llevas dos semanas así ¿puedes salir? No has comido ni dormido, Dante y yo estamos preocupados- la pequeña rubia intentó hablar con ella, pero, del lugar sólo se escuchaba la melodía de un piano, al parecer Anggela se concentraba mejor al tocar dicho instrumento.
-¿de dónde sacó ella un piano?- Preguntó Dante extrañado
-no lo sé, ¿puedes sacarla de ahí?- Patty vio a Dante, el cual intentó derribar la puerta pero fue imposible. Después de una hora de intentar razonar con la de ojos rojos, se rindieron y cada quien se fue por su lado, Patty a casa con su madre y Dante a su trabajo. Al día siguiente Vergil llegó al local de Dante, el cual estaba sentado en su escritorio bebiendo café recién hecho.
-¡valla! Hasta que dejaste el helado y la pizza- dijo Vergil sentándose frente a su gemelo
-Que milagro Vergil ¿qué te trae por acá?
-lo de siempre, arreglar asuntos contigo
-¡AH!- dijo Dante dejando la taza de café en el escritorio -¿nunca puedes venir a visitarme como un hermano normal? Además tengo otros problemas- Dante toma de nuevo la taza de café y le da un sorbo- que mal educado soy ¿gustas café?
-pues ya que- contesta Vergil con molestia, Dante le sirve y se lo entrega, el demonio azul le da un sorbo y después hace una expresión de sorpresa -este café está muy bueno
-lo sé, Anggela lo preparó hace unos momentos, ya no sé qué hacer, lleva dos semanas encerrada en el sótano, no come, no duerme, se la pasa tocando tanto instrumento musical se le ocurra, ¡ah! Se va a enfermar si sigue así- Dante deja su café y se pone de pie y va hacia la mesa de billar, toma un taco
-espera, si dices que se la pasa encerrada en el sótano ¿cómo pudo preparar esto? Y ¿desde cuándo hay un sótano aquí?
-eso también me lo pregunté cuando lo descubrí- Dante golpea la bola blanca y falla, Vergil sigue bebiendo su café, hasta que aparece Anggela, toda despeinada y con ojeras, su piel estaba muy pálida, al verla, Dante se asustó.
-¡Anggela mírate! Pareces un zombie- dijo Dante acercándose a ella, Vergil también estaba muy sorprendido, pues nunca se hubiera imaginado verla en ese estado
-ahora ¿me vas a decir que es lo que pasa por tu cabeza? ¿Por qué así nada más te encerraste en el sótano?- Dante quería una explicación a su extraño comportamiento, ella sólo volteo a ver a Vergil y le arrebató su taza con café y se lo bebió de jalón ignorando que este estuviera muy caliente, Vergil sólo se le quedo viendo, Dante estaba más confundido. De repente el aspecto decadente de Anggela cambió a uno bastante movido, comenzó a correr por todo el local, subió y bajo escaleras, brincó sobre los muebles mientras gritaba, al parecer se le subió la cafeína, Dante abrió la puerta y la peli negra salió disparada, Vergil estaba boquiabierto.
-¿qué fue eso? Primero estaba en estado zombie y después paso a estado de locura
-lo sé, pero ¿no lo disfrutaste?- pregunto Dante viendo a su hermano
-¿disfrutar? ¿Disfrutar qué? Se bebió todo mi café- dijo Vergil con enojo
-¡exacto! Anggela se tomó TU café, de TU taza- Dante veía a Vergil con una mirada pícara
-y ¿eso qué?- Vergil no entendía nada, Dante lo observa por un momento, sabía que su hermano no lo comprendería, así que se lo dijo tal como era.
-la besaste indirectamente- Dante se cruza de brazos con una sonrisa, haciendo que Vergil frunciera el ceño mientras mostraba un rubor
-¿QUÉ?
-pues sí, fue un intercambio de babas indirecto, o ¿querías besarla directamente?- dijo Dante con una sonrisa
-¡DEJA DE DECIR TANTAS TONTERÍAS! Estas equivocado- Vergil se para de golpe y sale del local muy enojado -besar a...- Vergil sacudió su cabeza y continuó con su camino
Mientras tanto...
Anggela seguía corriendo por las calles de la cuidad, la velocidad de la chica era impresionante a pesar de estar cansada -no puedo detenerme- se dijo así misma, pero, de repente, parecía que todo transcurría más lento, las personas, los vehículos, los animales ¿qué estaba pasando? Una joven de cabellera verde agua amarrado en largas coletas y de vestido blanco se paró frente a Anggela, haciendo que la peli negra se frenara de golpe -al fin me detuve ¿quién eres?- preguntó la de ojos rojos
-querida, he observado que has estado muy estresada y no has descansado, sólo piensas y piensas pero no se te ocurre nada, y para ahogar tu sufrir y tu falta de ideas tocas como desesperada instrumentos musicales para ver si las notas musicales te dan una clave o una pista- Anggela amplió la mirada, ella tenía razón.
-pero ¿cómo lo...?
-yo soy la princesa de los sueños y he venido a velar el tuyo
-¿cómo?
-con esta medicina- la chica le muestra un pequeño frasco blanco y se lo entrega -debes beberlo, así olvidarás tus problemas y dormirás tranquilamente, tus problemas serán solucionados, así que bébelo y descansaras tranquila. Al parecer la falta de sueño hizo que Anggela olvidara el que no debía aceptar cosas de extraños, así que sin pensarlo dos veces tomo el frasco y lo bebió todo, de pronto, Anggela comenzó a sentirse más cansada y sin fuerzas para mantenerse de pie, cayó en un profundo sueño, la chica desapareció y Anggela quedó tirada en medio de la calle. Vergil continuaba caminando para olvidar todas las tonterías que su hermano dijo.
-ese Dante, desde que ella llegó siempre soy objeto de burla de ese idiota, imagina cosas que no son y hace que me enfade más que de costumbre, como desearía que esto no estuviera pasando- Vergil se detiene al ver a Anggela en el piso, se lleva una mano a la frente -ahora ¿que está tramando esta niña?- se acerca a ella -¿qué haces en el piso? ¡Levántate!- más no recibió respuesta -¿no escuchaste? ¡QUE TE LEVANTES MUJER!- Vergil alzó la voz, pero ella siguió sin dar respuesta, se agachó y vio que al fin estaba dormida -¿cómo se te ocurre dormir a mitad de la calle?- Vergil pasó de largo, pero, algo le hizo regresar y tomarla en sus brazos para llevarla con Dante. Al llegar al Devil May Cry, Vergil patea la puerta y entra con Anggela en brazos, Dante al verlo se asusta, por temor de que algo le haya pasado a la peli negra.
-¿qué le pasó?- Preguntó Dante
-nada, sólo se quedó dormida a mitad de la calle- Vergil le mueve la cabeza indicando que abra la puerta para llevarla a su habitación, Dante abre la puerta, Vergil sube por las escaleras.
-¿qué haces?
-¿no es obvio? La llevo a su habitación- Vergil llega, Dante se adelanta y le abre la puerta, con cuidado la recuesta en su cama, los perros al ver entrar a Vergil comienzan a aullar, como si estuvieran llorando -¿qué les pasa? Sólo está dormida, dejen de aullar que pueden despertarla- Vergil sale y cierra la puerta de paso, Dante se le queda viendo -¿qué tanto me ves?
-¿cómo sabías que esa era su habitación? A caso ¿has estado visitándola por las noches?- Dante veía a Vergil con una sonrisa pícara, a lo cual Vergil lo golpea en la cara -¡AUCH! ¿Por qué fue eso?
-por decir tantas estupideces
-entonces contesta ¿cómo sabías que esa era su habitación?- Vergil se mantuvo en silencio y se marchó. Al día siguiente Dante llamó a la puerta, pero Anggela no respondió, y los perros seguían aullando.
-tal vez siga dormida, ¡YA CALLENSE PERROS! ¿No ven que Anggie necesita descansar? Desde ayer esos perro anda aullando, los vecinos van a llamar a la perrera si siguen así- Dante se va a cumplir con su deber del día (osea ir a misiones que no le dejan ganancia y comer helado y pizza). En la tarde llego Patty para ver a Anggela, pero, Dante le informó que ella estaba dormida.
-¿puede dormir con los aullidos de Kero? Se escuchan desde el orfanato
-ya intente callarlos, pero es inútil
-entraré a verla- Patty entra y ve a los perros que aullaban -tranquilos chicos ella está dormida- Patty trata de calmarlos, pero sus aullidos se hacen más fuertes, tanto que la pequeña rubia se tapa los oídos -¿qué les pasa? ¿Por qué actúan así?
-no lo sé, iré a buscar a Vergil, a ver si me puede explicar cómo fue que esto pasó- Dante sale de la habitación, baja por las escaleras y al abrir la puerta para ir al local ve al susodicho entrando -bueno, me ahorraste la búsqueda- Dante lo toma del brazo y lo jala hasta la habitación de Anggela.
-¿qué demonios te pasa? ¿A dónde me llevas?- dijo Vergil al momento de que lo jalaba por las escaleras, finalmente llegaron a la habitación de la chica, Patty se cubría los oídos, al escuchar los aullidos de los perros Vergil y Dante también se los cubrieron -¿a estos que les pasa?- dijo Vergil al ser incapaz de soportar los aullidos de los perros de la peli negra
-están así desde que llegaste con Anggela ayer- gritó Dante -¿cómo fue exactamente que la encontraste?
-ya te lo dije, estaba dormida a mitad de la calle, no sé por qué
-eso se los puedo explicar yo- dijo una voz de mujer haciendo que los perros se callaran por fin, los tres destaparon sus oídos, Artemisa estaba acariciando a los perros.
-gracias por callarlos- dijo Dante
-no hay de qué, ellos están así porque saben que a Anggela le ha pasado algo- dijo la mujer de cabellos plateados
-¿qué le ocurre a Anggie?- preguntó preocupada Patty
-verán- Artemisa se pone de pie -hace dos semanas Anggela visitó a Nero y Kyrie, al verlos que sufrían se determinó buscar las piezas sin descanso, para que ellos dejaran de sufrir, es por ello, que se la pasó todo este tiempo encerrada, cuando al fin salió y bebió el café...
-cuando se besó indirectamente con Vergil...-dijo Dante viendo con una sonrisa a su hermano mayor
-¿quieres dejar eso ya?- Vergil estaba muy molesto
-¡cállense ya! ¿No ven que esto es serio y ustedes salen con su peleas tontas?- dijo Patty con enojo
-¡COMO IBA DICIENDO!- interrumpió Artemisa -Al beber cafeína Anggela sacó esa energía que tenía guardada y de alguna forma debía sacarla, así que corrió hasta toparse con el demonio que envió Atenea, la cual le hizo beber el té del sueño eterno
-¿té del sueño eterno?- dijeron al unísono Patty y los gemelos Sparda
-así es. La cultura Maya era reconocida por ser bastante ingeniosa y por sus impresionantes avances tecnológicos de su tiempo, ellos descubrieron una extraña flor lila que crecía en lo profundo de los cenotes, así que, al preguntarse ¿cuál era su función? Decidieron experimentar, la hicieron en té y tomando la medida de una taza la dieron a beber a un voluntario, este cayó dormido, descubriendo que era una planta para el concilio del sueño, pero, se dieron cuenta que al transcurrir tres días, aquel voluntario no despertó, haciendo que se extrañaran por la reacción. Al segundo voluntario le dieron a beber una menor dosis, la de media taza, este, como el primero, cayó dormido, y de igual manera, no despertó en tres días, los efectos de dicha flor es que al beberlo, provoca que te de sueño, pero, es un sueño tan profundo que es muy difícil de despertar, y si no despiertas, mueres- Dante, Patty y Vergil estaban sorprendidos por aquel extraño té
-¿qué podemos hacer para salvar a Anggela?- preguntó Patty
-según sé, la dosis que se debe beber para que logres despertar es la de una copa de saque, osea como un sorbo aproximado, Dante, Vergil, deben entrar a la mente de Anggela y sacar al demonio que domina sus pensamiento, si dejamos que el tiempo pase, Anggela no volverá a despertar
-¿qué debemos hacer?- dice Dante viendo con determinación a Artemisa
-primero que nada... póngase cómodos y recuéstense junto a Anggela- dijo la deidad de la luna al momento de servir el famoso té en las copas, Vergil frunció el ceño
-estas bromeando ¿Verdad?- dijo Vergil con cierta pena en su rostro, pero, esta pasó a coraje al ver a Dante quitándose la gabardina, la camisa y las botas quedando sólo con su pantalones -¿QUÉ DEMONIOS TE PASA? ¿Por qué estás haciendo eso frente a Patty?
-tranquilo hermano, Artemisa dijo "póngase cómodos" y eso hice- Dante se acuesta en la cama junto a Anggela, la diosa le da la copa y este la bebe, inmediatamente cae dormido
-¿qué esperas Vergil?- dijo Patty viendo al demonio azul -¿no vas a acompañar a Dante?- Vergil frunce el ceño y se quita la gabardina y las botas, se recuesta junto a Anggela, pues ella había quedado en medio de ambos, Artemisa le entrega la copa.
-Antes de que la bebas, debes recordar esto, no intenten cambiar lo que verán en la mente de Anggela, porque de lo contrario, ese cambio se verá en ella cuando despierte y algo más, nada es lo que parece, tus primeros recuerdos te ayudarán
-está bien, pero, ¿cómo sabremos dónde está el demonio?
-tendrán un guía, así que cuidado, este es fuerte- al terminar su frase Artemisa le hace un ademán para que beba la copa, el peli blanco mayor lo bebe y cae dormido, abre los ojos y se encuentra en un lugar de fondo negro, se pone de pie y ve a su hermano frente a él.
-te tardaste mucho, me hubiera ido, pero, Artemisa nos necesita a los dos para librar a Anggela de esto
-eso lo sé ¿dónde estamos?
-en la entrada de los pensamientos de Anggela- respondió una voz que se acercaba a ellos, al parecer era la de un hombre, este se muestra ante ellos, era de cabello corto y color negro, sus ojos eran rojos y vestía con camisa blanca, calzado negro al igual que sus pantalones y chaleco- tardaron bastante, no hay que perder tiempo y vamos
-¿quién eres tú?- dijo Vergil
-es verdad, disculpen mi mala educación, soy Anggelo, el guardián de la mente de Anggela
-wow que impresionante, técnicamente eres Anggela en versión hombre
-así es, la mente de toda criatura crea un guardián a su imagen opuesta, ustedes están en la mente de una mujer, por lo cual, su guardián debe ser un hombre, si entrara a su mente, sus guardianes serían mujeres
-de acuerdo, ya entendimos ¿podemos irnos?- Dijo Vergil con enojo
-¿con esas ropas? ¡Ni crean! Deben vestir formal para entrar a la mente de mi protegida- con un chasqueo de dedos, Anggelo los vistió como él, sólo que sus camisas eran azul y rojo respectivamente- ahora sí, entremos- Ante los tres aparece una enorme puerta púrpura, la cual se abre de par en par, Anggelo se adelanta, Vergil y Dante van tras de él, el primer lugar por el que pasan es un jardín con estanques por doquier, estos estanques tenían en la orilla flores pequeñas color azul, los gemelos no entendían así que preguntaron.
-¿qué es este lugar?- preguntó Dante
-este es el salón de los recuerdos, muchas personas personalizan a su gusto esta sala, unos lo hacen tipo biblioteca, otros como una galería, pero, todos reflejan lo que han vivido a lo largo de su vida, Anggie los ha creado así porque ella nació cerca del rio Arqueronte mostrando cada uno los momentos de su vida, y las flores, son su flor favorita, la nomeolvides, por el nombre es obvio ¿no?- explicó el de ojos rojos
-y ¿qué hay de esos que tienen las flores blancas y neblina?- preguntó Vergil
-¡AH! Esos son los recuerdos borrosos de Anggela, cuando se volvió mortal, varios de sus recuerdos como Diosa se hicieron borrosos, es por ello que están así- respondió el peli negro
-¿podemos ver un recuerdo?- preguntó Dante
-¿por qué no? Pero sólo uno, así que escojan con cuidado, y cuando lo escojan, sumerjan su cabeza y así verán con claridad dicho acontecimiento- Anggelo les permite que busquen, Vergil quiere ver uno de los borrosos para ver si puede encontrar el recuerdo de Anggela y Sparda, pero, Dante se le adelanta y le llama para que vea con él ese recuerdo.
-mira de lo que te pierdes por no estar conmigo en el local- Dante sumerge la cabeza, seguido Vergil.
...
Patty frotaba una toalla en la cabellera de Anggela, pues esta se había dado un baño después de encontrar la primera pieza de la lanza.
-bien, aquí tienes ropa limpia, saldré un momento, así que vístete antes de que pesques un resfriado- Patty sale de la habitación de la peli negra, esta se pone de pie mientras sujetaba la toalla con la que envolvía su cuerpo desnudo, vio aquella ropa, una blusa de manga larga blanca, un vestido negro que llegaba a la rodilla y empezaba bajo el busto, una gabardina púrpura sin mangas, unas botas del mismo color, pero, había algo más, esas cosas no las reconocía.
-¿qué será esto?- Anggela toma una prenda que parecían conos y toma otra que era más pequeña -¿esto dónde va? ¡Ya sé! Le diré a Dante que me ayude con esto- Anggela sale de su habitación, sin darse cuenta de que la toalla se le había caído, al salir ve al chico de cabellera blanca, esta lo llama.
-Dante, ¿puedes ayudarme?
-claro, ¿en qué te puedo ayu...dar?- Dante estaba boquiabierto al ver a la peli negra completamente desnuda frente a él y con la ropa interior en la mano
-Patty me dio estas cosas, pero no sé para qué son ¿me ayudas?- A Dante le da una hemorragia nasal, este se lleva una mano a la cara para detener el sangrado, mientras mostraba una sonrisa, Anggela estaba confundida -Dante ¿por qué te sale sangre de la nariz?
En ese momento llega Patty con un cepillo y varias cintas para el cabello, al ver tal escena se le cae todo lo que traía y pega un grito.
-¡ANGGELA ¿POR QUÉ SALES ASÍ?! Y tú ¿por qué la miras así?- Patty le da una patada y le quita la gabardina y cubre a Anggela
-sólo le pedía ayuda a Dante- se defendió la peli negra
-en esto él no debe ayudarte sino yo, así que entra- Patty empuja a Anggela hasta la habitación, la cual cierra de golpe, Dante se limpia la sangre.
-valió la pena- este sonreía
...
Al sacar sus cabezas del estanque Vergil golpea a Dante.
-¡AUCH! ¿Eso por qué?
-por ser un degenerado pervertido- dijo furioso el mayor de los dos
-no es mi culpa que te de envidia por no vivir en el local como ella, de esto y más te has perdido- Dante se cruza de brazos
-eres un...
-si ya terminaron de pelear ¿podemos continuar? Dijo molesto el peli negro, Dante y Vergil se ponen de pie, Anggelo continua con el recorrido. Los tres jóvenes llegan hasta una cortina púrpura, la cual se abre dándoles paso, se encuentran con un enorme campo lleno de flores y arquitectura griega.
-este, es el campo de característica, aquí encontraremos las emociones, los talentos y virtudes de Anggela, reflejados en ella misma- agregó el de ojos rojos mientras los peli blancos iban tras de él.
-yo no veo nada, más que un campo completamente vació- dijo Dante
-eso es porque no ha aparecido- dijo Anggelo
-¿aparecido qué o quién?- respondió Dante, Vergil se cruza de brazos y siente que algo le jala del pantalón para llamar su atención, Vergil baja la mirada y ve a una pequeña niña con vestimenta griega, típica entre las niñas de cinco años, ella tenía unos enormes ojos rojo y su cabello negro estaba trenzado, veía inocentemente a Vergil, este frunce el ceño.
-¿y tú de dónde saliste?- preguntó el demonio azul, la niña le sonríe y le extiende los brazos para que la cargue, Vergil desvía la mirada, pero la pequeña insiste, haciendo que este se rinda y la tome en sus brazos, esta pone su pequeña mano en su rostro, acariciándolo, después esta sonríe nuevamente y lo abraza, Anggelo y Dante voltean a ver a Vergil y ven que tiene a una pequeña en sus brazos.
-y dices que el pederasta soy yo- dice Dante viendo a Vergil
-deja de decir tonterías, apareció de repente- se defendió el mayor
-¡OH! La niña interior de Anggie te ha encontrado, y al parecer está muy feliz, no deja de abrazarte- dijo Anggelo con una sonrisa, la niña se separa de Vergil un momento, le pide que la baje y este así lo hace, la pequeña toma de la mano a Vergil y jalándolo le dice que la siga, este voltea a ver a Anggelo, el cual asiente, pues ella los llevaría gran parte del camino que debían recorrer. Vergil iba siendo guiado por la niña y tras él Dante y Anggelo. Caminaron un largo tramo y al subir por una colina, vieron a un montón de chicas que eran iguales a Anggela, todas con vestidos griegos de diferentes colores. La pequeña le pidió a Vergil que se agachara, este así lo hizo y esta le dio un pequeño beso en la mejilla, haciendo que el demonio azul se sonrojara levemente, después, la pequeña sacudió la mano en señal de despedida y fue con las jóvenes que estaban entretenidas en cualquier cosa. Vergil se lleva la mano a la mejilla, se sentía extraño, y Dante por atrás se reía de su hermano.
-¿de qué te ríes estúpido?- dijo enojado Vergil poniéndose de pie
-dices que soy un degenerado y a ti hasta Anggela niña te da besos y por lo que veo te gustó- Dante siguió riendo
-¡ESTAS MUERTO!- Vergil se le va encima y ambos caen por la colina, en la rodada se iban golpeando, mordiendo y hasta jalando el cabello, hasta que llegaron hasta abajo, haciendo que las chicas corrieran para darles el paso, estando abajo, en lo plano siguieron peleando.
-¡qué alguien los separe!- grito asustada el miedo
-yo lo haría, pero, estoy deprimida- contestó la depresión
-¡yo lo haré!- respondió el valor y entrando en la bolita separa a ambos hombres dejándolos acostados boca arriba en el césped.
-¡son hombres!- dijo la curiosidad
-son muy guapos- comentó la vanidad, en eso llega Anggelo
-ustedes no pueden dejar de pelear ni porque están en la mente de Anggela- dijo molesto el de cabello negro. Al abrir los ojos, Dante se vio rodeador por un montón de chicas
-¡wow! Morí y estoy en el cielo- comento Dante poniéndose de pie -que tal señoritas, soy Dante- se presentó como todo un galán, pero ellas prestaron su atención al otro que aún no reaccionaba.
-pobresito, debe estar lastimado- dijo la compasión acercándose a él, se deja caer de rodillas y pone la cabeza de Vergil en su regazo.
-a lo mejor necesita agua- dijo la tristeza
-ni que fuera una planta- contestó el enojo
-tal vez necesita respiración de boca a boca- dijo la felicidad -yo se la doy
-ni creas yo lo haré- la empujo la humildad- yo lo haré
-¡no yo! - grito el orgullo, todas se peleaban entre ellas, hasta que Vergil reacciono por tanto alboroto, abrió los ojos y se vio rodeado de un montón de chicas y que una de ellas le sostenía la cabeza, haciendo que de un salto se pusiese de pie, estando completamente rojo, pues todas eran Anggela en diferentes colores y expresiones.
-al fin despertó- dijo la depresión
-¿te lastimaste?- preguntó la timidez
-no- contestó el demonio azul
-¿necesitas algo?- preguntó la curiosidad
-salir de aquí- contestó fríamente el peli blanco mayor
-¡HEY! ¿Qué hay de mí? Soy el más guapo de los dos, no entiendo que le ven a ese feo- Dante estaba celoso de toda la atención que tenía Vergil con las chicas, las cuales voltearon a verlo, después se volvieron a ver a Vergil, volviendo a ver a Dante, estas rodearon a Vergil tratando de abrazarlo y besarlo, este estaba sonrojado y molesto a la vez, pues invadían su espacio personal, Dante agachó la cabeza, Anggelo le toco el hombro.
-Ya que tu hermano anda en un mar de hormonas, te explicaré lo que sucede, lo que pasa es que Anggela tiene sentimientos por él y al tenerlo en su mente, sus emisiones no se pueden controlar, es por eso que mini Anggie y ellas andan así- ante la respuesta del peli negro, Dante se deprime
- y yo que creí que había encontrado a la chica ideal- dijo en voz baja y con cierta tristeza Dante
-¡Aléjense de mí!- Grito Vergil al ya no soportar que le quitaran el aire- debo encontrar al demonio- ante esto las chicas se separaron de él con cierto temor.
-dijiste ¿qué vienes buscando al demonio?- se asustó la felicidad
-esa cosa desde que llegó no nos ha dejado en paz- dijo furiosa el enojo
-debemos ser cuidadosas, ha intentado comernos en varias ocasiones- se abrazó a sí misma la vanidad
-si logra tragarse a alguna de nosotras, Anggela dejara de sentir dicha emoción- dijo con temor el miedo, Vergil se quedó helado, sabía que debían encontrar al demonio urgentemente, Anggelo y Dante se acerca a él al ya no verlo rodeado de tanta belleza.
-debemos darnos prisa y encontrar al demonio, el tiempo se agota- dijo Vergil
-si ya dejaste de jugar ¿podemos irnos?- dijo Dante
-continuemos antes de que pase algo más- Anggelo camina, tras él se van los gemelos, las chicas se despiden desde lo lejos deseándoles suerte. Siguiendo su camino ven una gran orquesta, los músicos y director eran Anggela, al igual que una pintora, una escritora, una cantante, una bailarina, entre otras tantas.
-ellas deben ser los talentos de Anggela- dijo Dante al ver a cada una haciendo lo propio
-así es- contesto el de ojos rojos -ya estamos cerca de la salida, procuren no separarse- dijo el peli negro. A lo lejos se ve una reja de color púrpura, la cual daba paso a la siguiente parte de la mente de Anggela, al acercarse más Vergil es detenido, los otros dos no se dan cuenta, el que lo detuvo, le tomo de la mano, este volteó a ver que le impedía seguir y vio otra Anggela, esta estaba vestida con un vestido como las otras, pero, este era magenta, ella se para frente a él y poniendo su mano en la mejilla del de ojos azules se levanta de puntillas y junta sus labios con los de él en un tierno beso, este tenía los ojos muy abiertos por la sorpresa, quiso empujarla pero esta rodeo sus brazos a su cuello, haciendo que este se sonrojara, y por alguna extraña fuerza, iba perdiendo control sobre si, casi cediendo a aquel inesperado beso, hasta que Anggelo llegó a su recate.
-¡Oye Amor, tenemos prisa!- Anggelo le gritó al amor, pero esta no hacía caso, hasta que el peli negro se acercó y los separó, el mayor de los Sparda aún estaba en shock, el peli negro de su chaleco sacó un muñeco de peluche, igualito a Vergil y se lo dio a la peli negra.
-no me gustaría que lloraras, así que te dejo esto, porque debemos irnos, debes volver con las demás, no sea que el demonio te encuentre y te coma- la peli negra tomó el muñeco y con una sonrisa se fue, Anggelo le da unos golpes en el hombro a Vergil para que reaccione, este vuelve del trance y al ver que el de ojos rojos comienza a caminar, este va tras de él llegando con Dante.
-tú lo que quieres es darme celos ¿verdad?- Dante estaba molesto
-cállate idiota, este no es momento para tus berrinches infantiles- Vergil estaba igual de molesto que su hermano
-bien continuemos- dijo Anggelo abriendo la reja el lugar estaba lleno de espejos -ahora entraremos a la sala de los miedos, hagan lo que hagan no deben abrir los ojos, ya que aquí moran los miedo y temores de Anggela, y si se ven fijamente en los espejos, sus propios temores aparecerán y créanme, que eso no es agradable- Anggelo sacó de su chaleco unos pañuelos para cubrir los ojos de los gemelos y sacando también una cuerda ató las muñecas de Dante y Vergil, ya que, al conocer la mente de Anggela, sus temores no le afectaban en lo absoluto, así que él los guiaría teniendo vendados los ojos -una cosa más, ignoren los ruidos de alrededor y confíen en mí, no se destapen lo ojos por nada- Anggelo comenzó a caminar, Dante y Vergil siguieron a Anggelo, los ruidos de aquel lugar eran horrendos gritos, gente que hablaba y situaciones que sólo podían escuchar, al estar cerca de la salida, a Dante se le cae la venda de los ojos e inevitablemente los abre, en los espejos se reflejó aquel horrible recuerdo de la muerte de su madre, este grito por el miedo y Anggelo corrió hasta salir de ahí, Vergil es desatando y se quita la venda de los ojos.
-Anggelo dijo, que debíamos mantener los ojos cerrados ¿por qué los abriste?
-no lo pude evitar, creí caer, y vi... y vi...- Dante aún estaba traumado por lo que vio
-¿Qué viste?- dijo Vergil
-la muerte de nuestra madre...- al escuchar tal cosa un escalofrío recorrió la espalda del mayor -fue mejor que lo viera yo, que a que lo vieras tú, porque tú lo presenciaste- dijo Dante con cierta preocupación
-mejor dejemos eso de lado, ya llegamos a la entrada de la siguiente sala- Anggelo está de espaldas hacía ellos, al volverse, ven un gran muro, con ladrillos púrpuras, Anggelo empuja uno de esos ladrillos y se abre una puerta secreta- ahora entraremos a la sala más importante de Anggela, la de la creación, no toquen nada- Anggelo entra, seguido de él los gemelos, entrando a la sala ven un largo pergamino cruzando por toda la habitación, la cual tenía muchas pinturas de aves fénix, la sala estaba inundada en agua salada, sobre el agua flotaban nomeolvides, pero, nuestros aventureros caminaban por un piso de cristal para no tocar el agua.
-creí que sería más interesante esta sala- dijo con decepción Vergil
-así fue como crearon a Anggela, pero, deben ver esto, es lo más gracioso de esto, sólo léanlo en voz baja y no lo revelen- los gemelos se acercaron a una parte del pergamino, y lo que Anggelo señalaba, ellos lo leyeron, expresando sorpresa.
-ahora comprendo muchas cosas- comentó Vergil
-Anggela es muy inteligente por...
-¡NO LO DIGAS!- dijo Anggelo cubriendo la boca de Dante -si lo dices, se borrará del pergamino y regresará con la persona que se lo dio. Bien- Anggelo descubre la boca de Dante -continuemos- Anggelo empezó a caminar, Vergil y Dante fueron tras él. Siguieron caminando hasta toparse con una puerta de metal enorme color púrpura, antes de entrar Anggelo dirigió unas palabras.
-esta es la sala de los pecados, deben tener cuidado, pues los pecados más inimaginables y ocultos de Anggela moran en este lugar, así que no deben alejarse de mí, es más debemos ir tomados de la mano- Anggelo les extiende la mano
-este... ¿no puedes poner alguna guía?- pregunto Dante
-estoy de acuerdo, no te voy a tomar de la mano, paceremos... raros- dijo Vergil cruzándose de brazos
-que delicados, están en la mente de Anggela eso no importa, pero bueno ya que lo señores no les parece, sujeten esto con fuerza- Anggelo saca otra cuerda de su chaleco, Dante y Vergil toman la cuerda y entran después de que la puerta es abierta. Una Anggela vestida de princesa está sentada en un trono muy fino y decorado con joyas, mientras reía de los mortales que le servían.
-ella es la soberbia- dijo Anggelo
Otra Anggela estaba sentada en una larga mesa, la cual tenía varios platillos, la mesa no terminaba, y ella estaba comiendo cada uno de esos platillos.
-esa debe ser la gula ¿no?- dijo Dante
-así es- asintió el de ojos rojos
Otra más estaba vestida con un kimono rojo, estaba asesinando a varias mujeres para que no tocaran a un hombre de yukata azul, ella no permitiría que alguien se lo arrebatase.
-déjame adivinar, ¿la envidia?- preguntó Vergil
-es obvio ¿no?- comentó Anggelo
Otra Anggela estaba en un mar de dinero, y riquezas riendo y disfrutando de ello.
-avaricia- dijo Anggelo
Una más estaba durmiendo plácidamente.
-la pereza, es tan linda cuando duerme- Dante se acerca a ella e intenta acariciarla en su estado de inocencia, pero esta le suelta una mordida antes de que la tocase, haciendo que Dante se asusta por tal reacción y que casi le muerde la mano.
-es linda y peligrosa, así que cuidado- menciono Anggelo
Otra Anggela estaba muy furiosa.
-esa debe ser la ira- dijo Vergil
-si- contestó Anggelo -ya estamos por llegar, así que no se suelten- Anggelo continuó caminando tras de él Dante y Vergil, de pronto, algo cortó la soga que sostenía Vergil y fue arrastrado hasta la oscuridad, sintiendo que lo que sea que lo ha jalado lo recuesta sobre algo blando, este se coloca encima del demonio azul dejándolo completamente inmóvil, acerca su nariz hasta el cuello de Vergil y aspira profundamente su aroma, dejándolo escapar con un suspiro.
-sí, eres tú, al fin eres mío- dijo aquello que lo aprisionaba.
-¿quién eres?- dijo Vergil intentando liberarse
-soy tu sueño y fantasía cariño- contesto con voz seductora, al parecer eso era una mujer
-ni creas que lograras controlarme maldito demonio- Vergil intenta ponerse de pie, pero, de aquello donde estaba recostado unas ligaduras lograron atarlo dejándolo a merced de aquella criatura.
-¿dominarte? Eso jamás, sólo quiero que seas mío- inclinándose sobre él le da un beso apasionado, al ver el reflejo de la luz se dio cuenta de que era Anggela, y que esta estaba vistiendo un muy corto vestido negro que remarcaba perfectamente su figura y sus atributos, haciendo que el corazón de este se acelerara. Anggela comienza a desabrochare el chaleco y la camisa, dejando al descubierto su pecho, esta comenzó a besar el cuello del peli blanco, bajando lentamente dejando un camino de besos hasta su bien formada complexión, acariciándolo. Vergil estaba confundido y sabía que en cualquier momento cedería. Anggela siguió, estaba desabrochando los pantalones del primogénito de Sparda, pero esta fue cubierta por una larga bata púrpura.
-ya es suficiente lujuria, lo necesito para un trabajo especial- Anggelo interviene en el momento adecuado
-valla, te dejamos un momento y ya casi eres violado por la lujuria de Anggela- comentó Dante
-deja de decir tonterías ¿quieres?- Vergil estaba molesto -¡desátame inútil!- exigió
-no dejaré que se valla, lo he estado esperando por mucho tiempo y no pienso dejarlo ir- dijo la lujuria con enojo
-cariño, entiende, sin él, no podremos sacar al demonio que nos ha invadido, ya tendrás tu oportunidad, pero, este no es el momento, ya te lo compensaré- Anggelo toma por la cintura a la lujuria
-sabes que no es lo mismo- la lujuria se apartó de golpe de él
-lo sé, pero, eso te calma un momento, así que te pido que lo dejes ir, el tiempo se agota- Anggelo miró a la lujuria que sin más remedio liberó a Vergil de su lecho, este se pone de pie y vistiéndose de nuevo sale apresurado del lugar, tras él Dante y Anggelo, dejando a la lujuria en aquella oscura parte de la mente de Anggela.
-dime hermanito- dijo Dante emparejándose con Vergil -¿cómo te sentiste al estar ahí a solas con Anggela-lujuria? ¿Excitado? ¿Con ganas de tirarla y ser el dominante? Porque supongo que a ti también te hubiera gustado participar o ¿no?- Ante el comentario estúpido de su hermano Vergil lo agarra del cuello de la camisa
-ya me tienes harto con tus tonterías, ¿es que no puedes comportarte ni en los momentos más cruciales? ¿QUE ES LO QUE PASA POR TU HUECA CABEZA?- Vergil estaba en verdad molesto
-no te enojes, sólo fue curiosidad- Dante trata de calmar a Vergil, este está por golpearlo nuevamente pero Anggelo lo detuvo.
-si ya terminaron de pelear, al fin han llegado a su destino- Anggelo se vuelve y muestra una puerta cristalina, desde afuera se puede ver a dos personas que pelean, al parecer con armas, como espadas. -aquí es, deben tener cuidado, ese demonio es fuerte- Anggelo comienza a retroceder
-¿no vendrás con nosotros?- dijo Dante al ver que intentaba huir
-¿bromeas? Si esa cosa llega a tocarme, desapareceré, es por eso que era necesario que ustedes entraran, son ajenos a esta mente, pero, si logra matarlos, morirán en el mundo real, aquí termina mi trabajo, así que suerte- Anggelo sale corriendo y la puerta se abre, Una Anggela de vestido negro, y abrigo púrpura y cabello amarrado en una coleta aparece con una espada en la mano, mientras que otra Anggela, de vestido negro, con blusa blanca y gabardina violeta sin mangas, cabello amarrado en media coleta se defiende.
-¿DOS ANGGELAS?- dijeron al unísono los gemelos
-¿cuál es cuál?- se preguntó Vergil
-¿pues como que cual? La de cabello amarrado en media coleta, esa es- dijo Dante
-¿cómo lo sabes?- En eso una de ellas voltea a verlos, la que se defendía corre y se abraza de Dante
-al fin llegaron- dijo ella con alegría, Vergil frunce el ceño, algo no andaba bien
-¿ustedes aquí? Solo esto me faltaba, ahora tengo que eliminar a un demonio y dos híbridos- la Anggela que atacaba se cruza de brazos, en verdad la presencia de ellos le molestaba
[Para diferenciar entre las dos Anggelas las describiré de esta forma
Anggela de cabello amarrado en media coleta-Anggela violeta
Anggela de cabello amarrado en una coleta-Anggela negra]
-cuando por fin logre conciliar el sueño, ella entró a mi mente e intentó matarme- la Anggela violeta se aferró con más fuerza a Dante –yo sólo me defendí
-¡ES MENTIRA!- Levantó la voz la Anggela negra -¡TÚ ERES LA INTRUSA! Así que háganme el favor de sacarla antes de que yo misma lo haga- ella hablaba en serio
-Artemisa nos mandó eliminar a una de las dos, la cuestión es ¿cuál de ellas?- le dijo Vergil a Dante
-ella no me agrada, ella debe ser a la que nos mandaron eliminar- Dante señala a la Anggela negra
-¡Ah!- la Anggela negra se palmea la frente –les pido que usen la cabeza, ¿qué les dijo Artemisa antes de venir?- Se cruza de brazos y espera a que los demonios piensen. Dante no lo sabía, pues se durmió antes de escuchar la advertencia de la deidad, en cambio Vergil estaba haciendo memoria
"no intenten cambiar lo que verán en la mente de Anggela, porque de lo contrario, ese cambio se verá en ella cuando despierte y algo más, nada es lo que parece, tus primeros recuerdos te ayudarán"
-¿tus primeros recuerdo te ayudarán? ¿Eso qué quiere decir?- Vergil se decía para sí mismo, después vio a la Anggela violeta, ella se veía asustada, en cambió la Anggela negra estaba seria, pero, con cierta molestia en su rostro -¿qué es a lo que exactamente se refería Artemisa con eso?
-¿ya lograron descifrarlo?- preguntó la Anggela negra
-¡esto es demasiado confuso!- Dijo Dante rascándose la cabeza -¡Ya sé! Les preguntaremos cosas que sólo la verdadera Anggela sabría
-está bien- la Anggela violeta se separa de él –puedes preguntar lo que desees
-mientras no preguntes estupideces me parece bien- la Anggela negra camina un poco y se para junto a la Anggela violeta
-bien, ah… veamos…- Dante piensa un poco- ¿quiénes son tus padres?
-Hades y Perséfone- contestaron al mismo tiempo
-esa era demasiado fácil, veamos esta… ¿cómo puedes hacer qué Cerbero se divida y aparente ser un perro normal?
-con unas joyas especiales que mi padre me dio para poder estar protegida y sin llamar la atención- de nuevo las dos respondieron
-¡RAYOS! Acertaron de nuevo ¡Oye Vergil! ¿No piensas ayudarme con esto?- Dante se vuelve a su hermano, el cual seguía pensando, Dante lo ignoró y siguió con otra pregunta –ok esta es la más difícil que se me ha ocurrido así que díganme Anggela y Anggie ¿por qué vistes de negro si tú cabello es negro?
-por respeto a todos los espíritus que están en el inframundo- las dos respondieron al unísono
-¡AH! ¡YA NO SE ME OCURRE QUE MÁS PREGUNTARLE! Vergil, ¡AYUDAME!- Dante ya estaba desesperado. Vergil observa la situación, recordando de nuevo las palabras de Artemisa, al fin tenía la respuesta y la pregunta, se vuelve a las peli negras
-bien, Anggela ¿cómo conociste a Sparda?- el demonio azul observó a ambas
-¡ESTE NO ES EL MOMENTO PARA ESO!- Grito Dante al ver las malas intenciones de su hermano
-¡CÁLLATE DANTE! Así que respondan- Ambas se vieron por un momento, después regresaron sus miradas hacia los gemelos
-no lo recuerdo, eso está borroso en mi mente- respondió la Anggela violeta, Dante y Vergil se voltearon a ver a la Anggela negra, la cual suelta un suspiro
-fue cuando tenía 12 años, jugaba con una pelota y la lancé tan fuerte que entro en la prisión del Inframundo, cuando la fui a buscar tenía que entrar, pero, por órdenes de mi padre los guardias no me dejarían pasar, así que Kero me subió a su cabeza y logré pasar el muro, estado ahí, la busque por todo el lugar, hasta que, un hombre de cabellos blancos, gabardina violeta y un monóculo me la entregó amablemente, le agradecí y le pregunté su nombre, él dijo que su nombre era Sparda y siendo yo una niña curiosa le pedí que me contara su historia y así lo hiso, él dijo que yo le daba confianza, y después de escucharle y que respondiera varias de mis preguntas, me fui de ahí, él me ayudo a subir por el muro, pero antes de marcharme del lugar me dijo. "por favor dale mis saludos a Eva y dile que estoy a su lado aun cuando no me puede ver" No lograba comprenderlo, hasta que descubrí que desde la prisión se veía todos los campos Elíseos, y él podía ver desde su cautiverio a su amada. Y esos es todo lo que recuerdo de ese día- la Anggela negra desvió la mirada, Vergil sonrió.
-ya sé cuál es la original- se acerca a la Anggela negra, le quita su espada, la cual apunta amenazante a esta, ella se pone seria
-creí que al contarte como conocí a tu padre usarías la cabeza- la Anggela negra se sentía amenazada, sólo vio que Vergil le sonrió y con un movimiento Anggela negra cierra los ojos esperando su fin, pero, al no sentir nada abre los ojos y ve a la otra Anggela caer en pedazos, esta toma forma de una sombra y con un desgarrador grito es expulsada de la mente de Anggela, Dante estaba boquiabierto
-¿cómo lo supiste?- dijo Dante acercándose a Vergil
-fácil, la verdadera tiene sus recuerdos intactos, además, Artemisa dijo que los primeros recuerdos nos ayudarían, la Original es altanera, creída y arrogante, pues es el verdadero ser de Anggela- Vergil le regresa la espada a Anggela
-es hora de que salgan, no deben permanecer mucho tiempo aquí o ya no despertarán- Anggela los observa, estos asienten, cierran los ojos y esperan un momento, pero no pasaba nada
-¿qué pasa? ¿Por qué no se han ido aún?- dijo la de ojos rojos al verlos ahí
-no sabemos cómo hacerlo- dijo Dante, Anggela les da la espalda y con la espada que traía ataca a Dante, el cual desaparece
-¿qué fue lo que hiciste?- dijo Vergil con enojo
-nada, sólo lo ayudé a despertar y ¿tu porqué no despertaste con él?
-¿crees que eso me impresiona? Yo mismo lo he hecho
-era de suponer- Anggela hace caer a Vergil de espaldas, y después se pone encima de él, Vergil la observa viendo a sus profundos ojos rojos, haciendo que Anggela se incomodara por su mirada
-creí que esto sería suficiente para despertarte, a menos que…- Anggela se ruboriza
-a menos que ¿qué?- Vergil estaba confundido, la mirada de Anggela se escondió a la sombra de su fleco, de la nada sacó una daga y apuñaló a Vergil, haciendo que este despertara de la impresión.
-Al fin despertaron ¿qué tal les fue? ¿Encontraron al demonio?- dijo Patty al verlo ya despierto
-eso parece- Vergil se lleva una mano a la cabeza, al parecer estar en una mente ajena le provocó un leve dolor, se volteó para ver a Dante, el cual estaba dormido, este lo observó y después vio a Patty.
-dijo que se sentía cansado y se durmió- Patty sonrió a manera de disculpa, vio la habitación y se dio cuenta de que Anggela no estaba, antes de preguntar por el paradero de la mujer de cabellos negros, un estruendo se escuchó afuera, Vergil se levantó y vio por la ventana, Anggela traía puesta la gabardina de Vergil, este frunció el ceño, pero desapareció al darse cuenta de que Anggela peleaba con nada. Era extraño, soltaba golpes, patadas, esquivaba golpes y saltaba.
-¿se habrá vuelto loca? Está peleando contra el viento- Vergil observaba la pelea, pero, se dio cuenta de que al acertar cada golpe plumas negras caían, al parecer peleaba contra algo que sólo ella podía ver. La peli negra dio otro golpe, después retrocedió y corrió por la arquitectura del edificio hasta llegar al techo, aquella criatura, una quimera negra de ojos rojos lanzó un zarpazo, el cual hizo que Anggela cayera al vació, antes de impactar con el piso logró retener su caía al sostenerse del letrero del local, con agilidad sube y levanta la vista para ver a la criatura que estaba en el cielo.
-el cansancio no me dejo pensar con claridad al toparme contigo aquella vez, pero ahora te destruiré- dijo Anggela amenazándola con The Tailor
-no me hagas reír, te hace falta más que eso para poder vencerme- al finalizar su frase se lanzó sobre ella, la de ojos rojos dio un salto parándose justo en la cabeza del demonio, clavando a The Tailor en uno de sus ojos, este se sacudió del dolor haciendo que Anggela cayera de nuevo, logrando arrancarle unas cuantas plumas esta se las puso sobre su espalda, esta se hicieron de diamante al mismo tiempo que se transformaron en bellas alas, las cuales le ayudaron a atacar de mejor forma a la quimera. Vergil salió del local para apreciar mejor la pelea. Anggela fue golpeada de nuevo por el demonio, perdiendo a The Tailor momentáneamente, la quimera la arrojó de nuevo contra el edificio, esta entro por la ventana quebrándola a su paso, al estar en el piso, la quimera colocó una pata encima de la peli negra, era claro, iba a aplastarla, no muy lejos de su alcance estaba Yamato, se estiró con dificultad hasta lograr tomarla, clavando la punta de la espada en la pata de la criatura logró salvarse, al ver que estaba adolorida se apresuró a decapitar a la criatura, esta se convirtió en plumas negras a tiempo que otra de las piezas caía a sus pies, la pesadilla al fin ha terminado, ya quedaban dos piezas por recuperar.
Anggela jadeaba de agotamiento, tomó una pluma así como la pieza, al levantar la vista vio al demonio azul en la puerta.
-Vergil… ¿desde hace cuánto estás ahí?- Pregunta Anggela incorporándose
-lo suficiente para ver toda la pelea- dijo este acercándose a ella y arrebatándole a Yamato de sus manos -¿Quién te ha dado permiso de usar a Yamato y de usar mi gabardina favorita?- Vergil estaba molesto, no le agradaba la idea de que tomaran sus cosas sin su permiso
-discúlpame, ese demonio ya me esperaba cuando desperté, me soltó un zarpazo que destrozo parte de mis ropas, y al ver la gabardina en el respaldo de la silla la tomé para poder enfrentarla, y a Yamato, bueno… casi me aplasta y… ya sabes lo demás- se mira en los cristales del piso –al parecer la he manchado, deja que la lave para devolvértela, aun que sabes… esta gabardina me gusta mucho- Anggela se deleita con el tacto y el olor de aquella prenda, Vergil al verla recordó lo que vivió hace unos momentos, los sentimientos de ella por él. Anggela iba subiendo por las escaleras para cambiarse y así poder devolver la gabardina, algo despertó en Vergil que la siguió, la detuvo por la muñeca y con fuerza la empujó contra la pared aprisionándola, Anggela se ruborizó ante tal acción, el peli blanco la observó por un momento, quería arrancarle su gabardina, al tirar de esta para quitársela se dio cuenta de que estaba semi desnuda, eso hizo que se arrepintiera de su acto, aunque su gabardina le quedara grande remarcaba parte de la hermosa figura de la mujer, se acercó a ella hasta su oído.
-no te hagas ilusiones de algo que jamás pasará- le susurró, Anggela sentía que algo en ella se había quebrado, este se alejó de ella y bajó por las escaleras.
-quiero que esté impecable para mañana- con esto tomó a Yamato y salió del lugar. Anggela se dejó caer lentamente hasta los escalones, primero estaba confundida, después se entristeció, abrazó sus rodillas mientras aun traía la pieza y la pluma en sus manos.
-él lo sabe… él me detesta
¿Qué les pareció? ¿Valió la pena la espera? Espero ya ponerme al corriente con mis otros trabajos porque eso de dejar en suspenso como que no es lo mío :p Bueno, Nos Leemos Después :3
