Él suelta una carcajada burlona y ella forma una sonrisa tímida. El cabello rubio se mueve con el viento y las hebras rojizas terminan en unas patillas alargadas. Los ojos verdes tienen malicia, los azules encanto. ¿Qué se puede concluir? Siempre hay tiempo para Elsa... y también Hans.


Disclaimer: Por aquí o por allá, ni asomo de mí encontrarán. Si de casualidad llegan a reconocer algo, pues no es mío. Todo pertenece a sus respectivos creadores, aunque no me enojo si desean darme una mínima porción.


Aclaraciones/advertencias: Helsa-Hansla-Iceburns. Modern AU. OC. Puede que en algún momento llegue a tener OoC. Conjunto de historias sin orden aparente pero interconectadas entre sí. Los géneros se aclararán al comienzo de cada capítulo. Tal vez de lo que se carezca un poco sea de revisión. Me imagino que podrían haber momentos Fluff.


Genre: Family/Humor.

Del "minuto de ideas" con A Frozen Fan, dedicado a ella y gracias por la sugerencia. Chat.


Un momento u otro

Aprovechando las distracciones


Hans dictaminó que su tarde no podía empeorar, él que quería llegar a tiempo a su hogar y su jefe empeñado en que, precisamente, ésta tarde debía permanecer en el edificio, concluyendo el caso que sería llevado a juzgados en tres semanas. Como si él no conociera sus responsabilidades, no era un haragán, maldita sea, el trabajo podía hacerlo perfectamente en casa, sin necesidad de estar entre las cuatro paredes de su despacho. Era el único imbécil que seguía allí, pero claro, perseveró para ser uno de los mejores en el bufete y debía pagar las consecuencias.

No obstante, ésta sería la última vez en que haría algo tan estúpido como aceptar quedarse cuando su horario laboral había concluido. Por supuesto, a menos que la situación en verdad lo requiriera.

Llevó su mano derecha al armazón de sus lentes y se los quitó, para abandonarlos sobre la superficie de roble que era su escritorio.

Frotó sus ojos, entrecerrados debido al hastío y, por qué no, a la exhaustividad de leer sin descanso durante cinco horas. Demonios, lo que quería era ir a casa, besar a su esposa e hijo, y recostarse en la mullida cama de su habitación. Más bien, lo único que deseaba era no estar en el edificio, sino en casa.

Sin embargo, el trabajo era trabajo. No es como si no contara con una fuente de ingresos que le permitiera solventar los gastos de sus nietos, pero holgazanear no era precisamente apetecible, si era durante todos los días de su vida.

Aunque, si convencía a Elsa…

Soltó una carcajada ante el rumbo que tomaron sus pensamientos. Claro que no le perturbaría tenerla todo el día junto a él, inmersos en actividades no aptas para los ojos de su pequeño Phillip, o el público en general.

Sintió una ligera incomodidad en su ingle y decidió que lo más seguro sería acallar aquellas ideas, porque su objeto de deseo no estaba con él. Resopló y buscó disminuir su libido.

Movió el puntero de su computadora portátil, tal vez jugaría cartas y se distraería unos momentos; pero, antes de hacerlo, abriría su programa de chat.

Sonrió de lado al ver que su único favorito estaba en línea. Dirigió el puntero hasta Señora de Westergaard (nombre que él mismo cambió) y con un doble clic se abrió la ventana azul de su chat, con el encabezado de la persona con quien comenzaría su conversación, acompañado de una diminuta imagen de un pelirrojo, una rubia y un pequeño bebé. Además, abajo del nick había una frase de Helen Keller: "El trabajo del maestro no consiste tanto en enseñartodo lo aprendible, como en producir en el alumno amor y estima por el conocimiento".

Buscó un emoticón sonriente y otro con un corazón. Cómo le divertía eso de los iconos.

Lic. Westergaard: :-) ¿Qué haces, bonita? (L), ¿extrañándome?, ¿qué hace Phil?

Le dio gracia ver que apareció Elsa Westergaard donde momentos antes hubo un 'señora', como si no fuera a aprovechar algún tiempo para cambiarlo.

Elsa Westergaard: Acabo de finalizar el examen de mis alumnos, Phil está durmiendo junto a mí, hoy fue un día agotador para él, recorrió toda la planta baja de la casa. ¿Cuánto tiempo más estarás allá?

Su pequeño niño debió terminar exhausto, hacía dos meses que aprendió a caminar y no había un rincón que no deseara explorar andando en dos pies. Lo hizo cuando gateó y lo hacía ahora que deambulaba.

Comenzó a teclear su respuesta.

Lic. Westergaard: Espero que no hagas sufrir a los pobres niños, Elsa :-P

La puerta de su despacho se abrió y sólo minimizó la ventana, procurando silenciar su computador. Su jefe entró, portando una mirada orgullosa al ver que aún estaba allí.


La rubia salió de darse una ducha y enrolló la toalla en su cabello, esperando que se secara más rápido. Comprobó que su pequeño seguía durmiendo en la cama y se dispuso a vestirse.

Buscó en los cajones unos pantalones cortos y del armario extrajo una de las camisas de Hans, eran muy cómodas. Se calzó las pantuflas de conejo y fue hasta el escritorio para buscar su computadora portátil.

Cogiéndola con la mano derecha, tomó el cargador con la otra, girando para sentarse en la cama, junto a su bebé, que estaba resguardado de la orilla por dos almohadas. Acarició los cabellos rubios de Phil y presionó el botón de encendido. En cuestión de minutos apareció su fondo de escritorio, lleno de fotos de ella y su familia.

Sonrió y miró la hora en la pantalla, todavía eran las seis, tenía tiempo suficiente para hacer el examen que aplicaría el viernes. Se preocupó en que Hans no hubiera comido todavía. Localizó su teléfono en la mesita de noche a su derecha, alargó su brazo y lo asió.

Escribió su mensaje:

Hans, ¿ya te alimentaste? Que vayas a pasar largo tiempo allí no justifica que no ingieras comida.

Lo envió a su esposo y pensó que, desde que era madre, había veces en que se comportaba como tal en más de una ocasión. Rió y abrió el programa para comenzar a redactar su texto.

Mientras hacía el formato, su teléfono vibró.

Claro que sí, cariño. Por nada del mundo dejaría que mi jefe me impidiera disfrutar de la comida.

Asintió a nadie en particular y continuó llenando la hoja, sin moverse de su sitio o cambiar su posición de piernas cruzadas.

Pasada hora y media, satisfecha con sus resultados, finalmente presionó el botón de guardar. Los imprimiría al día siguiente en la escuela.

Procedió a hacer tiempo hasta que Hans llegara, abrió su casi inutilizado chat, cambió su estado y vio a su hermana conectada, sonrió cuando se fijó en su imagen de contacto. Era parte de su abultado vientre con un 'It's a girl' pintado, lleno de diseños de juguetes de bebé.

Había veces en que se preguntaba por qué Anna y ella eran tan distintas, pensar que aquella era su única cuenta le indicaba que era tan buena abogada que a los clientes no les importaba que en momentos surgieran sus excentricidades.

Señora de Westergaard: ¿Cómo va todo, Anna?, ¿ya no te aquejan mucho los calambres?

Abogada Annalise Broman: ¡Son horribles! :'( Ya no le haré competencia a los Westergaard con todos los hijos que tienen, tendré máximo seis.

Parpadeó asombrada, que optimismo de su hermana para tomar de forma tan natural una gran cantidad de hijos. Acarició los cabellos de Phillip, pensando en la decisión tomada junto con Hans, de sólo tener tres hijos.

Señora de Westergaard: ¿Aburrida de estar en casa por el permiso de maternidad?

Lo preguntó conociendo la impaciencia de Anna con estar encerrada durante largo tiempo o, mejor dicho, quieta.

Otra conversación apareció en la pantalla, reconoció el nombre y antes de cambiar la ventana leyó la respuesta de su hermana.

Abogada Annalise Broman: Todavía no, pero estoy entretenida viendo películas. Por cierto, ¿señora de?, ¿dónde quedó tú independencia?

Frunció el ceño y, por primera vez, se percató de lo que decía su nick.

-Hans -masculló negando, yendo a sus opciones para modificar el nombre.

Escribió Elsa y guardó, luego se fue directo a la conversación con su esposo.

Lic. Westergaard: :-) ¿Qué haces, bonita? (L), ¿extrañándome?, ¿qué hace Phil?

Elsa Westergaard: Acabo de finalizar el examen de mis alumnos, Phil está durmiendo junto a mí, hoy fue un día agotador para él, recorrió toda la planta baja de la casa. ¿Cuánto tiempo más estarás allá?

Cambió la ventana, para responderle a Anna.

Elsa Westergaard: Corregido, lo ignoré unos momentos. Sigo manteniendo mi independencia, el anillo en mi dedo no quiere decir que pertenezca totalmente a alguien. Corrijo, hay un pequeño hombrecito a quien sí pertenezco.

Abogada Annalise Broman: ¡Así se dice!, ¡oh!, tengo que irme, ¡pasarán Pretty Woman!

Y se desconectó sin decir adiós. Volvió con su pelirrojo y se enojó al leer.

Lic. Westergaard: Espero que no hagas sufrir a los pobres niños, Elsa :-P

Elsa Westergaard: Tienen seis años, ignoraré el significado de tu frase o dormirás en la habitación de huéspedes.

Esperó unos cuantos minutos y, al ver que no contestaba, decidió bajar a la cocina a buscar una bebida.

Acarició la espalda de Phil, corroborando que permaneciera dormido. Acomodó las almohadas, cogió el monitor y salió.


Escuchó a medias a su jefe, que ahora le había cambiado de profesión y le creía psicólogo. Estaba confesándole los problemas que tenía con su esposa, preguntándose por qué la 'llama de la pasión' se había acabado.

Fingió empatía y con discreción movió su mano derecha para seguir la conversación con Elsa, había perdido momentos valiosos sólo por la presencia de su jefe, que lo único que buscaba expresar en voz alta sus penas, sin recibir comentarios de vuelta.

Lo de dormir en otra habitación ocasionó que un gesto de amargura apareciera en su rostro. Él que pensaba en ir a casa por un poco de calor de hogar y ella haciendo añicos sus esperanzas.

Lic. Westergaard: :'(

Elsa Westergaard: 9pudp32ujfhu2j3p918fbejqdooifvb´

Elsa Westergaard: AosijpasdiOPHDQPIUHDhuH DCB 0393¿'{FV}

¿Qué estaba ocurriendo con Elsa?

Lic. Westergaard: ¿Elsa?

Elsa Westergaard: c 23082h4f wlhunfcj vvldsfv vdspfoveñrkhi

Lic. Westergaard: ¿Estás jugando?

Juntó sus cejas.

-¿Hans? -llamó su jefe, alzó su cabeza, pensándose descubierto-. Agradezco que te quedaras tan tarde, deberías ir a casa, disfruta de una buena noche con tu mujer -completó, para después levantarse y salir de allí.

Bufó y volvió a la pantalla, ¿había algo que no comprendía?

Elsa Westergaard: ¡Lo lamento!, ¡no creerás lo que ocurrió!, ¡fue Phil quien hizo todo eso!, me desaparecí unos minutos y se despertó, se aventuró a mi laptop y golpeó las teclas.

Soltó una carcajada, escribió su despedida y esperó a que ella la diera, cerró la computadora y se preparó para regresar a casa.


Sus ojos se abrieron de par en par al ver a su bebé frente a su computadora, Phil gorjeaba y reía mientras sus palmas estaban sobre el teclado, golpeándolo. Soltó el monitor -que seguramente necesitaría nuevas baterías- y corrió hasta llegar a él, luego le sujetó en brazos.

Él se rió al sentirse apresado y ella lo pegó a su cuerpo.

-Mi pequeño, no le des sustos a mami -pidió en un susurro-. Mami se mori…

-¡Mami! -interrumpió Phillip, agitando sus brazos.

-Sí, que bueno que te entretuvieras con la computadora y no te acercaras a la orilla de la cama -murmuró para sí, plantó un beso sobre sus cabellos y pasó sus brazos por la tela de su trajecito de pingüino, regalo de Anna.

-Mami beso -dijo su niño alzando su rostro para repartir besos en sus mejillas.

Elsa rió y recordó a su esposo, se sentó sobre la cama y colocó a Phillip en sus piernas.

-Veamos qué pensó papi.

-Papi -repitió él.

Suspiró y comenzó a escribir la explicación del suceso de momentos antes; su respuesta llegó muy rápido:

Lic. Westergaard: Está demostrando ser un travieso :-D, aunque me alegro que despertara, para que así pueda dormir toda la noche y tú y yo podamos disfrutar los beneficios de que no duerma en la habitación de huéspedes (L). Prepárate, bonita. Ya voy de salida. Espérame, hay una camisa mía que se te ve muy bien ;-)

Se sonrojó al ver que tenía puesta la prenda a la que él se refería, agradeció que Phillip fuera muy pequeño para leer.

Elsa Westergaard: Maneja con cuidado.

Cambió su estado y apagó su computadora portátil.

-Preparemos un poco de leche y esperemos a papá -comunicó a su niño, levantándose de la cama y saliendo de la habitación.


¡Hola!

Hoy es un lindo domingo para ser feliz xD, ¿cómo están?, ¿me extrañaron?, ¿no?, ¡qué felicidad!, eso significa que ya hay más Helsa por aquí *risa malvada*.

¿Alguien utizó la arcaica versión del chat?, bueno, no era lo más bonito del mundo, ¡pero creo el vicio!, me acuerdo de la computadora que apenas y podía conectarse con el cable del teléfono xD, pasó a una mejor vida hace una década... en fin, seguramente A Frozen Fan pensó en algo mucho más actual, pero me divierto haciendo lo que no se espera :D

Ya ignoré mi tiempo de ausencia, lamentablemente, será algo común T-T, pero no me he ido de aquí, así que no se olviden que existo, digo, fueron ¿dos semanas?, creo, en las que máximo pasé cuarenta y cinco minutos por FF, si mis matemáticas no me fallan, como cinco minutos en algunos días jajjaja

Pero bueno, lo último que les interesa es mi vida ;), disfruten la suya y que tengan una bonita semana.

¡Cuídense!, un súper enorme abrazo de Olaf

HoeLittleDuck