Disclaimer: Pokémon no me pertenece es propiedad de Satoshi Tajiri .

Notas de autor: No señoritas, nada de lime/lemon, esto se mantiene puro e inocente hasta el final (?

Advertencias: Posible OoC.

Alerta roja: Si vienes a joder porque no te gusta el yaoi considera que lanzaré una maldición sobre ti.

Gracias.


Ruby bufó dándose la vuelta en la cama, estaba realmente molesto en ese momento. Steven se había dormido tan pronto como se había acomodado en el futon -alegando que, como invitado debía dormir en la cama- y lo había dejado ahí, con ganas de más después de un beso tan dulce como el que le había dado en el baño.

Gruñó enterrando la cabeza en la almohada intentando no patalear cuál niño pequeño, en cambio prefirió observar el rostro dormido del campeón. Sabía que Steven era atractivo, pero en ese momento su rostro no tenía comparación con ninguna otra cosa; mientras la luna le daba un aspecto de porcelana a su piel y su cabello blanco parecía nieve traída especialmente del Monte Plateado, en cambio sus labios lucían tan suaves y cálidos que parecían llamarlo muy a su pesar.

«No es como si quisiera que me saltara encima», pensó enrojeciendo rápidamente cuando las imágenes llegaron a su mente «me siento tan gay».

Steven suspiró y murmuró algo en sueños, sorprendiendo al coordinador que se acomodó lo más cerca posible para escucharlo.

—Metagross... fuerte— se dio la vuelta con una sonrisa en sus facciones—genial, pokémon acero... perfectos —balbuceó y Ruby se golpeó la frente, aquel hombre era un maldito maniático del tipo acero, no había duda.

Una idea llegó y sonrió.

—Steven— llamó con tono bajo y el campeón se volteó aún dormido, el adolescente frunció el ceño para no reirse—, ¿quién es tu mejor amigo?

—Wallace— murmuró el nombre acomodando su rostro aún más en la almohada—, idiota... Wallace.

Oh aquello era genial, se acercó un poco más, cuidando de no caerse mientras se sujetaba con las manos del colchón.

—Te amo.

El campeón sonrió entre sueños ante la voz del chico.

—Ruby— murmuró haciendo que el coordinador sintiera un montón de beautifly revolotearan libres en su estómago.— También. Amor.

Lástima para el muchacho, que de tan concentrado que se encontraba en no morir de un golpe de amor había soltado el colchón y cayó estrepitosamente contra el campeón en el futon. Steven se incorporó de repente con el corazón latiendo a mil por hora, después notó a Ruby tallandose el golpe.

—Me caí — dijo con toda la dignidad que podía al notar la burla en los ojos azules—, ¡no te rías! Es tu culpa.

—¿Acaso me veías dormir?— Se burló Steven, al menos hasta que notó que el chico se sonrojaba.

—¿Tiene algo de malo?

El campeón se sitió cohibido de repente, Ruby era malditamente adorable y no podía soportarlo por más tiempo, lo atrajo hasta él para abrazarlo y el chico no se quejó sino que se aferró a él.

—Eres lindo.

—No— Ruby dijo rotundamente— soy hermoso.

Steven se rió despeinando el cabello negro, contagiando a Ruby con su risa y luego se besaron. Era un beso sin prisa, disfrutando del contacto que había entre ambos y la calidez que sus cuerpos les proporcionaban por lo cerca que estaban.

Podrían pasar días, meses o incluso años, y no se separarían, Steven empezaba a amar la sensación de aquel cuerpo pequeño aferrado al suyo, de como los finos labios se amoldaban a los propios y aquella respiración que se asemejaba a la suya. Había algo en aquel chico que lo hacía amarlo y desear que aquel contacto no acabara nunca y empezaba a asustarse de lo fuertes que eran sus sentimientos.

—Por cierto, no sabía que hablabas dormido— Ruby sonrió con esa cara de diablillo que bien conocía—, dices cosas muy interesantes.

Steven no estaba seguro de que querer saber acerca de que tanto había dicho, pero estaba seguro que era muy embarazoso.

—Y para que no lo olvides— el pelinegro se estiró dándole un pequeño pico—, te amo.

—Si, yo también te amo— contestó el campeón volviendo a besarlo, que ardiera el mundo allá afuera esos eran sus verdaderos sentimientos.


A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es, como han dicho otras autoras:"como manosearme la teta y salir corriendo."

Hayden