Felicity entró con ímpetu en el despacho de su jefe. El la miró sorprendido sentado en su sillón detrás de la mesa.
- ¿Porque me besaste?.- la pregunta salió a bocajarro de su boca, sin preliminares ni delicadezas.
De hecho Felicity no lo había planeado, simplemente se encontró hiendo hacia el despacho de Ray y soltándole la pregunta. Tan pronto como la lanzó se quedó helada al ver lo que acaba de hacer, pero Felicity como siempre mantuvo la entereza, consecuente con sus actos y lo que conllevaran.
Ray se quedó de piedra, allí sentado sin saber que responder. Porque de hecho ni él mismo lo sabía. Se había dejado llevar por el momento, por la euforia de haber cerrado un buen negocio gracias a ella, agradecido por sus palabras de apoyo y admiración frente a los inversores. Ella había hablado tan bien de él, le había apoyado incondicionalmente, admiraba su entereza y lealtad, su inteligencia y buen humor y en ese momento no pensó, la vio tan hermosa con su traje azul, que sin pensarlo la cogió entre sus brazos y la besó. Se engañaría a si mismo si negase que la rubia no le atraía,y para colmo ella había correspondido a su beso, y eso le había sorprendido, hubiese preferido que le diera una bofetada o que se apartase de él, porque ahora no sabía bien que tenia que hacer o decir. Porque después de ese beso los dos se habían comportado como si no hubiese pasado nada, pero el hecho estaba allí y ahora tenía que enfrentarse a él. Para bien o para mal.
- Claro...tienes derecho a hacerme esa pregunta.- dijo el carraspeando e intentando ganar tiempo para pensar que decirle.
Ella estaba de pie ante su mesa, erguida y con la barbilla ligeramente levantada, intentando aparentar tranquilidad e intentando mantenerse firme,pero su mano derecha se abría y cerraba inquieta, delatando el nerviosismo que sentía.
Ray la miró mientras se levantaba de la mesa, ella como siempre estaba tan guapa con esos vestidos que no sabía de donde sacaba, tan originales, tan coloridos... tan Felicity. Se sorprendió mirando sus largas piernas, apoyadas sobre una sandalias negras de tacón que aún estilizaban más su figura.
-¡Ray!.- le dijo ella al sentirse observada
- Oh, lo siento, es que me has cogido por sorpresa.
- Bueno, ¿puedes darme una explicación o no?.-
- Lo siento, no debí alejarme sin más.- dijo él notando como el rubor subía a sus mejillas.- Y supongo que tampoco debí besarte, me salió sin pensar.
Ella abrió los ojos e iba a replicar algo pero él la interrumpió
- Yo no soy así, no soy de los que hacen esas cosas. Pero es que me emocionó la manera en como hablaste de mí a los señores Gartner. Y no sé, quizá me dejé llevar. Ya sé que no me comporte como tiene que hacerlo un jefe.- finalizó su explicación.
- Bueno, yo tampoco me comporte como debería haberlo hecho .- dijo ella sonrojándose también al recordar el intenso beso.- No quiero que haya malos entendidos entre nosotros, mi vida ya es suficiente complicada como para liarla más.-
La informática dio media vuelta dispuesta a irse, satisfecha con la conversación que acaban de tener, la tensión había desaparecido y ya podía volver a comportarse como siempre. Entonces Ray se le acercó.
- Felcity, debes saber que para mi eres más que una empleada. Tu manera de ver las cosas, tu apoyo y entusiasmo hacen que quiera ser mejor. Te necesito para mis proyectos de futuro, contar con tu visión es muy importante para mi. Ya se que ahora mismo tu vida es un poco liada, se que Oliver era más que tu jefe y que le eres leal, y que es una situación complicada, trabajas para el hombre que se ha quedado con la empresa de tu ex-jefe, pero te necesito concentrada en los proyectos de Palmer Technologies.
Ray sabía que entre Oliver y Felicity había algo especial y diferente, sabía que ella salia corriendo a su lado cuando este la necesitaba, que anteponía su amistad al trabajo con él, pero no le importaba porque sabía que Felicity también le era leal a él y al trabajo que hacía. Quería dejarle claro que respetaba lo que hubiese entre ella y su antiguo jefe, pero también le dejaba claro que contaba con ella.
Ahora la que se quedó de piedra fue ella. La pasión que demostraba Ray en su discurso la dejó sin palabras, a ella, la que siempre hablaba más de la cuenta.
- Vaya, agradezco tu confianza, pero en la cena no dije nada que no fuera cierto. Sientes pasión por lo que haces, quieres ayudar a la gente de esta ciudad y solo por eso, puedes contar conmigo. En cuanto a Oliver.- con solo decir su nombre sintió como se ruborizaba.- Somos amigos, y como supondrás, ahora esta pasando por un mal momento y voy a estar a su lado. No puedo dejarle de lado para concentrarme solo en tus proyectos, eso tienes que entenderlo. Pero ten por seguro que puedes contar conmigo mientras sigas el trabajo que has empezado. No te dejaré colgado.
El hombre sonrió con alivio.
- Admiro tu lealtad. Oliver tiene suerte de tenerte como amiga. Y yo tengo suerte de contar contigo como compañera. Gracias Felicity.
Los dos se quedaron uno delante del otro, un poco incómodos.
- Pues bueno, todo aclarado. Después de tanta dosis de sinceridad será mejor que vuelva a mi despacho, seguro que he dejado algo a medias.- dijo ella señalando con el dedo pulgar hacia su oficina.
El asintió con una sonrisa.
- Ha sido un placer estar contigo...quiero decir, hablar contigo, haber aclarado las cosas...- Felicity empezó a aturullarse y entornado los ojos finalmente dijo.- Estaré en mi oficina.- y se dio media vuelta y salió del despacho, mientras éste la veía alejarse con una sonrisa en los labios.
El resto del día Felicity se sintió como su nombre indicaba. La charla con Ray la había animado, quizá ya sabia hacia donde se dirigía su vida. El trabajo en Palmer Technologies era real, estable, no había peligro en él, Ray era un buen jefe y estaba a gusto trabajando con él, tenía grandes y buenas ideas. Las palabras de Ray Palmer la habían animado, la habían hecho sentirse valorada y esa sensación le gustaba. Cuando salió de la oficina, estaba de muy buen humor, hacia tiempo que no se sentía así. Cogió su Volkswagen Mini y se encaminó hacia la Guarida. Oliver le había pedido que hiciese un seguimiento de un tipo que parecía que raptaba a mujeres y luego las vendía en el mercado de trata de blancas.
Cuando llegó, sus compinches (como a ella le gustaba denominarlos), estaban todos allí. Roy y Arrow entrenaban. Ambos sin camiseta, luciendo sus impresionantes abdominales y músculos. Como iba a concentrarse en el trabajo con semejante espectáculo, pensó mientras se acercaba a Diggle que estaba limpiando varias armas. Laurel estaba haciendo abdominales. Laurel ya se había integrado en el equipo Arrow, aunque a Felicity no le hiciera mucha gracia ver a la abogada por allí, sabía que aportaba su grano de arena, y aunque no tuviese la experiencia ni conocimientos de su hermana Sarah, era una ayuda para Oliver y el equipo.
Diggle enseguida se percató del cambio de humor en la rubia. Hacia semanas que el humor alegre y parlanchín de la informática se había agriado un poco, y aunque ninguno hablaba del motivo, todos lo conocían de sobra.
- Felicity, te veo muy bien.- dijo el hombre, y era cierto. La informática estaba radiante.
El vestido rojo con escote de pico que llevaba la favorecía mucho, y como siempre su corta falda dejaba ver sus largas piernas, estilizadas por los eternos zapatos de tacón que le gustaba llevar. Parecía que el brillo había vuelto a sus ojos y la expresión de su rostro era como la de siempre.
- Muchas gracias John, hoy me han dado una dosis de autoestima y como suele decirse, estoy de subidón.- rió por lo bajo al usar esa expresión y Diggle asintió.
- Es evidente que algo ha pasado. No tendrá algo que ver esenuevo jefe tuyo, ¿verdad?.- Al decir eso miró de reojo a Oliver
Oliver maldijo por lo bajo a su amigo, pero en el fondo sintió una punzada de celos al pensar que quizá su cambio de humor se debía a Palmer. Últimamente pasaba mucho tiempo con él, le acompañaba a reuniones, a cenas y eventos varios y ya no la veía tanto por la Guarida, y aunque su mente racional le decía que era normal, que ella tenia que hacer su vida, porque en definitiva el la había casi obligado a que a si fuera, su propio ego se molestaba al verla "rehacer" su vida tan rápidamente.
Sabia que eran sentimientos infantiles, pero no podía evitarlos. Aunque no se lo demostrase, amaba a Felicity como nunca había amado antes a nadie, y ver como se alejaba de él lo atormentaba.
Fecility sonrió al militar y una amplia sonrisa iluminó su rostro.
- En realidad si.- contestó a su pregunta sin dar más explicaciones, y luego se dirigió hacia su ordenador, mirando de reojo a Oliver.
Sabía que había sido un comportamiento infantil, pero no pudo evitarlo, le había devuelto un poco del dolor que él le había causado, pero enseguida se arrepintió de haberlo hecho, ella no era así, pero estaba dolida. Muy dolida.
Oliver no se había perdido detalle de la conversación de su amigo, pero aparentaba estar ocupado mirando una de sus flechas. Tampoco le había pasado por el alto el aspecto de su compañera y cuando la vio, con esas sandalias negras, luciendo esos tacones de infarto, y ese vestido que tan bien le sentaba, no pudo evitar sentir como un escalofrío recorría su columna vertebral y se le erizaba el bello de la nuca. Tubo que apartar la mirada de su chica miércoles para no delatar sus emociones.
Roy se acercó a ella mientras se secaba el sudor del torso con una toalla, y apoyándose en el reposa brazos de la silla se le acercó al oído y le dijo:
- Me alegra que estés de vuelta, te echaba de menos.
Felicity giró la cabeza levemente.
- Gracias Roy, yo también me echaba de menos- dijo ella
- Tienes que decirme el truco, yo también necesito un poco de subidón
Felicity cogió de la mano a su compañero y le sonrió con cariño, entendiendo a que se refería Roy. Desde que Thea lo había dejado, estaba muy desmoralizado, se sentía culpable. El hecho de que el miracuru lo hubiese dominado y bajo su influencia hubiese actuado de manera violenta y nada racional,haciendo daño a quien quería tampoco ayudaba a que el chico se encontrase mejor.
Por fin había superado los efectos de la droga,pero seguía sintiéndose culpable y despreciable, y aunque Diggle y Oliver habían estado a su lado, la reciente y estrecha amistad con Felicity era lo que más le había ayudado. Ella le había cuidado cuando perdió el conocimiento, bajo los efectos de la droga. Y con ella se había desahogado hablándole de Thea.
Los dos eran muy diferentes, él impulsivo, impaciente, a veces incluso arrogante, pero era muy divertido y el haber pasado una infancia dura, hacia que empatizase con gente que lo había pasado mal como él,y eso le gustaba a la informática.
Ella le aportaba confianza y serenidad. Refrenaba un poco su carácter impulsivo y los dos se complementaban muy en esa amistad. De hecho Oliver estaba un poco celoso se su relación. Todo lo que tuviera que ver con Felicity y otras personas le hacia comportarse de manera irracional.
Diggle vio la expresión en el rostro de su amigo y se acercó a él.
Tu lo has querido así Oliver.- le dijo.- Habla con ella, no seas estúpido. Vive un poco
Oliver lo miró, sus ojos estaban tristes.
No puedo, lo sabes. No quiero hacerla sufrir.
- ¿Y no lo estas haciendo ya?.- le cuestionó su amigo.
Oliver no contestó. Se acercó a Felicity y Roy que hablaban animadamente.
- ¿Como va el seguimiento?.- le preguntó a la informática mientras de ponía una camiseta
- Bien, lo tengo controlado las 24 horas del día. De momento no ha hecho nada sospechoso.
- Parece que va con pies de plomo.- dijo Roy.- Así no podremos cogerle.
- Le podríamos tender una trampa.- dijo de repente Felicity
- ¿Que quieres decir?.-intervino Diggle. Laurel se había acercado a los cuatro.
- No hay manera de cogerle haciendo nada ilegal, se cubre muy bien las espaldas y aunque le tengo vigilado a él y gente que trabaja con él, después de tres semanas aún no hemos descubierto nada.
- Tarde o temprano hará algo, cometerá algún error.- dijo Diggle no muy convencido.
- Seguirle creo que no vale la pena,es una perdida de tiempo y no conseguimos íamos que hacer algo más drástico.- intervino Laurel.- Hacerle confesar como sea.
Felicity se sintió dolida porque la abogada despreciase de ese modo su trabajo, pero no dijo nada.
- No podemos cogerle sin más, es un miembro importante de la sociedad de Starling City, necesitaríamos pruebas para hacer algo así.- dijo Oliver muy serio.
- La semana que viene da una fiesta en su mansión para recaudar fondos para ayudar a los desfavorecidos de los Glades. - dijo Felicity con toda naturalidad.- Puedo conseguir entradas para nosotros.- dijo con una sonrisa.
- ¿Que quieres decir?.- preguntó Roy
- Ray Palmer está invitado
Otra vez ese Palmer, pensó Oliver.
- ¿Quieres hacer de señuelo?.- preguntó incrédula Laurel
- Puedo hacerlo.-dijo la informática con orgullo.
Felicity ya nos ha ayudado en más de una ocasión.- intervino Roy.- Nos ha demostrado en más de una ocasión su valentía, aunque no este entrenada para el trabajo en las calles, es muy capaz.
Felicity agradeció a Roy que saliera en su defensa ante Laurel. La abogada la rebajaba siempre que podía,la hacia sentirse inútil, como si ella fuese la más apta para salir a las calles. Sarah si que estaba bien entrenada, pero desde su muerte, Laurel se había auto impuesto la misión de sustituir a su hermana en la lucha contra el mal, y lo cierto es que solo sabía algo de defensa personal y poco más, pero parecía que le gustaba restregarle a Felicity que ella salia a las calles con Arrow.
- De ninguna manera.- dijo tajante Oliver.-
- No es mala idea-. Intervino de nuevo Diggle.
- ¿Que no es mala idea que Felicity se mezcle con esa gente?
Puedo hacerlo yo.- se ofreció Laurel
- Sigue sin gustarme.- insistió Oliver.
- Oliver puedo hacerlo. Vosotros me protegeríais, llevaría un localizador, estaría controlada en todo momento. Es la única manera de saber donde se lleva a las chicas que secuestra.- insistió Felicity,deseosa de hacerse valer y no ser la eterna chica de la oficina.
- La idea no es mala, pero tu no puedes ir. Ya te has arriesgado suficientes veces sin estar preparada. - Contestó Oliver.- No estas acostumbrada a la acción, no quiero que te pongas en peligro, solo eres una informática no ...- tan pronto como sus palabras salieron de sus labios Oliver sabía que la había cagado y mucho.
Vio la mirada dolida de Felicity, y como toda alegría que había sentido hacia unos momentos desaparecía de nuevo de su rostro. Como le había podido decir aquello, como había podido ser tan cruel. Cuando ella sin estar entrenada le había salvado en mas de una ocasión, cuando se había visto envuelta en persecuciones y tiroteos. Como había podido ser tan injusto.
- No quería decir eso.- intentó excusarse, pero tuvo que enfrentarse a las miradas dolidas y enojadas de Roy y Diggle.
- Bueno, pues podría hacer de informática y acceder a los datos in situ. Seguro que tiene algún archivo, algo en su ordenador que podamos usar para incriminarlo.- intervino Felicity remarcando la palabra informática. - Desde aquí no puedo hacer nada, eso esta claro.- contestó Felicity -. Pero podría acceder a la información desde su ordenador, en su oficina.
- Podría funcionar, ya lo hemos hecho otras veces.- Intervino Roy
Oliver se rascó la cabeza y miró a Felicity a los ojos, ella le aguanto la mirada, intentando no demostrar el dolor que le habían causado sus palabras, se tragó el orgullo y el amor propio , esperando la respuesta de Oliver.
Él era reacio a exponerla una vez más, pero sabía que sólo ella podía acceder a los datos que necesitaban, pero se resistía a dar su brazo a torcer.
- ¿O es que tienes alguna excusas más para que no pueda hacerlo?.- le preguntó la rubia con los ojos brillantes por las lagrimas contenidas.
Cuando Oliver por fin asintió, Laurel soltó un bufido de impotencia, pero aceptó la decisión del grupo, de hecho tenían mucha más experiencia que ella y sabía que Felicity era un miembro importante del equipo y que Oliver la tenía en muy alta consideración aunque ella no la viese de la misma forma.
-¿ Que os parece si cuando acabamos aquí nos vamos a tomas una cerveza?.- propuso Diggle.- O un refresco.- dijo mirando a Felicity sabiendo que esta no bebía.
- Yo me apunto.- dijo Roy intentado animar a su amiga.
En un primer momento ella estuvo a punto de rechazar la invitación, pero luego le vino a la mente una imagen de Ray, y volvió a pensar en sus palabras, en como la habían animado, en lo feliz que había llegado esa tarde a la Guarida.
- ¿Porqué no?, es viernes. Tengamos un poco de vida social.- dijo girando la silla y mirando a Roy y Diggle con una sonrisa.
Roy admiró a su amiga, como se estaba tragando el enfado, tristeza o decepción que pudiese sentir en ese momento y le guiñó un ojo.
- Pues no se hable más.- Y los tres recogieron sus chaquetas y se fueron.
- Hasta el lunes.- dijo Felicity a modo de despedida.
Cuando el trío se hubo ido, Laurel se acercó a Oliver que estaba colgando el traje de Arrow en su sitio.
- Oliver, siento lo que ha pasado..- no sabia muy bien que decir.- Pero yo puedo hacer de señuelo, se que no esta bien decirlo pero Felicity no es mujer de acción, yo...
- Dejalo Laurel. No me gusta que os arriesguéis ninguna de las dos. Pero no hables así de Felicity. Ella me ha ayudado sin condiciones desde que me mostré como Arrow ante ella, la he puesto en peligro en más de una ocasión y jamas ha flaqueado, y ha demostrado su valentía salvándome la vida más de una vez. Y evitó que una bala matase a tu hermana, recibiéndola por ella.
- Lo siento, no lo sabia, yo...-
- Déjame solo por favor.- la cortó Oliver
- Como quieras.- y diciendo esto, Laurel recogió sus cosas y se fue dejando a Oliver con sus pensamientos, solo en la Guarida.
