"De nuevo estoy aquí, con un aliento de tranquilidad en todo aspecto ya que solo cosas buenas han ocurrido y lo que no puedo cambiar… bueno, creo que será mejor que se quede así entonces. El destino nos da lo que necesitamos y algunas cosas mas. Buen, suficiente de esto XD. Gracias por leer este fic y PLZ, PLZ, PLZ Reviews!!!!. Besos!!"
Avatar: The last airbender, no me pertenece
Con Ella
Por Chris
Con su Cordialidad
El sol y la luna bailaron a su propio ritmo, el cual era áspero y sereno, con momentos interesantes, algo curiosos, pero nunca felices. Con ella, el tiempo corría diferente, a su ritmo, no al mío.
Por seis meses vi el sol salir por la ventana de "La Fugitiva"; 180 veces en las cuales vi la luz acariciar su rostro, aunque ella nunca supiera que es "Luz". Por más o menos 180 ocasiones fui el primero en verla abrir sus ojos turbios, en ver su cabello alborotado y ese rostro el cual gritaba que odiaba la hora de despertar. 180 veces que salió sin decir una sola cosa.
De nuevo va a tomar la tetera, lo sé debido a que puso la taza de esa manera especial, casi inexistente para el que omite esos detalles. Le gusta saber donde esta exactamente el recipiente, por eso coloca la taza así, para provocar vibraciones, y de esa forma, poder ver la tetera. Era lista y discreta, por eso, a veces el té, después que ella me servía, tenía un ligero sabor a astucia.
Había llovido por varios días, me gustaba, me recordaba a mi gente, a mi madre, padre y hermana, y claro, a Gran-Gran, pero sobre todo a Katara. ¿Quién iba a pensar que la extrañaría tanto?... de acuerdo…¡Yo!.
Me gustaba sentir ese frío húmedo, tocar el agua con las manos, entrenar en los jardines bajo la lluvia y ese olor a tierra mojada. A ella no le gustaba, odiaba el frío, eso lo sé, ella misma me lo decía sin palabras, aunque sabía también que aun le gustaba el lodo y todas esas vibraciones que el agua creaba, puesto que, gracias a ellas, podía ver más lejos, "Como en la cima de una montaña", me explicó.
Amaba la lluvia, eso no se podía negar, pero aun así, no me agradaba mucho por la noche. Mi cama no era más que el duro piso de la casa de la emperatriz y, a diferencia de mi hogar en la tribu agua, no había abrigadoras pieles en el suelo o confortables chimeneas en las habitaciones.
Temblaba, me tornaba azul como las ropas de los míos, pero podía resistir. Ella entró, como siempre, ignorándome; con el cabello suelto y ropas verdes como su gente, nos veíamos tan distintos. Vi pasar a mi lado sus pies bancos y desnudos desde mi incomodo lecho. Escuche que buscaba algo, talvez su cepillo, no sé, estaba tan ocupado temblando que solo tenía cabeza para buscar como mantener mi propia temperatura.
No sabría decir a que hora exactamente, pero después que se fue a la cama, después de que el silencio reclamo todo mientras el agua de lluvia se esforzaba por interrumpir, la oí solo a ella. "Estas temblando", afirmo desde lo alto, su voz era, en ese momento, la dueña del espacio, y como si fuese una diosa, la oía en todas partes y en ninguna.
Claro que negué lo que me había dicho, después de todo, yo era una persona orgullosa de haber sido forjado por el frió invernal interminable del Polo Sur, pero existía una gran diferencia entre "Frío" y "Humedad"… eso ella lo sabía.
Repitió sus palabras seria, al igual lo hice yo. Le dije que no importaba, que durmiese tranquila y pareció que me había obedecido. No escuche mas su voz, solo la lluvia, ya no estaba ese sonido que la caracterizaba, y al estar en lo alto, parecía provenir de todas partes y de ningún lugar.
Me di entonces a la tarea de acurrucarme en el abrigo que tan poco calor me proporcionaba, a causa de la humedad del suelo y el clima. Ya había aceptado mi incomodo destino cuando la oí decir: "Duerme aquí".
Era impensable el simple hecho de la proposición en si. Yo no podía hacer eso, era como faltar le al respeto.
Vi otra vez sus ojos turbios asomarse por la orilla de la litera, deslizando por los fines de la piedra lustrosa y pulida de esta sus dedos finos, para luego decir que si seguía ahí me iba a enfermar y ella no quería oírme quejar todo el día. Recalque mi opinión una y otra vez mientras ella guardaba silencio; expuse argumentos enfáticos que apoyaban mi idea inicial, junto con palabras como "indebido", "amoral" y "aprovechamiento".
"¿Recuerdas lo que te dije hace algunos meses atrás?", preguntó tranquila, a lo cual tuve que darle una respuesta negativa… no sabía lo que hablaba, por eso continuo: "Todo lo que tengo te pertenece, incluyendo esta cama; y si yo no me preocupo por que duermas a mi lado, mucho menos tú. Recuerda que confío en ti plenamente. Ahora no seas obstinado y sube que tengo sueño."
Tuve que acceder temeroso ante tal argumento. Lleno de pena me acosté a su lado, guardando la distancia en la medida de lo posible y utilizando mis propias cobijas azules, para respetar por completo su espacio.
Me dio la espalda y durmió profundamente, sin embargo, a pesar de que el frió se esfumo, no pude dormir tan hondamente como ella lo hizo.
Vi el techo por algún tiempo, escuché a la lluvia azotar inmisericordemente el techado de la lujosa estructura y admiraba la habitación verde entre penumbras místicas. Fue entonces cuando llego de nuevo a mí, ese aroma inolvidable, inconfundible, tranquilo, a bosque, a ella. Era extraño, puesto que en si, la casa tenía un cierto olor que me traía su imagen a la mente, pero no era su aroma, no era ella… era distinto.
Me invadió un sentimiento de paz al percatarme de su perfume selvático, y al inconcientemente voltear a verla, noté que ahora su cara era visible a mis ojos. Quien sabe cuando involuntariamente al dormir, giro en si misma; seguro para estar mas cómoda.
Fue raro, pero al ver su rostro apacible, el movimiento hipnótico y natural de su respiración y su piel pálida entre el claro oscuro del sitio, me percaté que ella me hacía recordar la blanca nieve de mi pueblo natal.
Poco a poco sin darme cuenta ella me hacia cambiar, pensar… no se. En un abrir y cerrar de ojos, aunque no fuésemos mas que un teatro, todo se volvió nuestro, nuestra mañana, nuestra tarde, nuestra riña… nuestro te. Me recosté sobre la mesa a esperar que se enfriase un poco aquella bebida que había hecho para mí… Ella no sorbió ni un trago mas… que irónico, me estaba esperando.
"Bueno, comentarios, sugerencias y/o amenazas, apreten el botoncito que dice review y dejen su comentario, sugerencia y/o amenaza, se los agradecería millones… como siempre jajaja. Se que parezco disco rayado pero PORFAAAAAAA SIIII!!!. Jiijii!, muchos besitos
Azrasel: jijiji, Gracias!!!, y no te preocupes por eso, te prometo que pronto habrán patadas o por lo menos uno que otro grito por parte de alguno, jjajaja!. Solo dame tiempito, prometo no defraudarte… espero XD. Gracias una vez mas y espero te haya gustado este cap.
Danika44: JAJAJA!, me has sacado una o dos carcajadas con lo que has dicho. Con lo de los fics… bueno, yo creo que a todos nos pasa, por ejemplo con este no tengo idea de cómo va a seguir, escribo pero pronto lo borro por que no me gusta y así voy XC, pero no importa, todo saldrá bien xd… espero. En fin, gracias por tus lindas palabras, y si, a mi también me encanta la personalidad de Toph y no te preocupes por tus "desvíos", eso nos pasa a muuuuchos jajaja!. Una vez mas, paciencia mi pequeña saltamontes, veras que los misterios serán revelados (ay que miedo sonó eso). Besitos, abrazos y fortuna. TQM!. Ah! Y gracias por leer mi otro fic, lo aprecio mucho.
Gracias a todos por leer, lo aprecio mucho y espero tenerlos aquí la próxima, Los amo a todos, BYE!"
