Remordimientos

Felcity estaba tumbada en una camilla en urgencias, tapada con una sabana, le habían curado los cortes de su cuello y brazos y le habían dado tres puntos en la frente, allí donde se había golpeado con el canto de la mesa.

Oliver estaba hablando con el médico que la había atendido, ya que acababa de llegar de la sala de rayos x y estaban esperando a que le dieran el alta, cuando apareció su actual jefe, muerto de preocupación, sintiéndose culpable por lo ocurrido.

- Lo siento Felicity, yo no sabía que ese hombre era un monstruo, yo no quería exponerte de esa manera

Felcity le sonrió intentando quitar importancia al asunto.

- Lo se, Ray, ha sido mala suerte

- Pero, ¿como ha ocurrido?, en la subasta todo parecía normal y de repente..

La rubia estaba sin palabras, no se le ocurría ninguna explicación coherente que dar a su jefe sobre lo que había pasado, por suerte en ese momento intervino Oliver .

- Ese tipo a querido aprovecharse de Felicity.- dijo Oliver a modo de explicación.

La cara de Ray pasó del asombro al asco y seguidamente a la furia.

- Es lo que hacia, aprovecharse de la gente, es un enfermo degenerado.- continuó Oliver.- Y por suerte ella se defendió

- Parece que Arrow apareció en el momento justo.- dijo Ray moviendo la cabeza con pesar, sin percatarse de que Felicity miraba a Oliver.

- Si, suerte.- dijo Felcity.

- Necesitas que te traiga algo, ¿te llevo a casa?. - preguntó Ray

- Puedes irte, tranquilo. Oliver me llevará a casa cuando me den el alta.

- Claro.- contestó Ray mirando de reojo a Oliver y dudando unos instantes, pero finalmente se acercó a Felicity y dándole un beso en la mejilla se despidió de la rubia, con semblante serio y abatido. Oliver apretó la mandíbula sin poder evitarlo.

Felicity se incorporó en la cama y se giró, intentando levantarse, pero una mueca de dolor cruzó su rostro. Oliver se acercó a ella y la cogió por un brazo.

- Ahora mismo me siento muy ridícula vestida así.- dijo Felicity mirando su malogrado vestido de fiesta.

- Sigues estando muy guapa.- le contestó Oliver intentando animarla.

- Que mal mientes.- le contestó ella, tocándose con cuidado el lado magullado de su cara.

Tenía la mejilla derecha enrojecida por el revés que le había dado Becher, y su sien, donde le habían dado los puntos, no paraba de palpitar.

Oliver le puso su chaqueta y los dos salieron de la sala de urgencias. En la sala de espera el resto del equipo Arrow los esperaba. Cuando la vieron aparecer cojeando y herida se quedaron de piedra, pues no estaban acostumbrados a que su chica luciera con semejante aspecto.

- Parece que hayáis visto un fantasma chicos.- dijo ella intentando mostrar una sonrisa, pero el esfuerzo era demasiado doloroso.- Ahora entiendo lo que sentís cuando llegáis a la Guarida llenos de morados y heridas. - dijo Felcity.- Ahora ya soy como vosotros, balazos, palizas, cortes.. creo que ya tengo el pack completo.- Bromeó la informática.

- Has sido muy valiente, si de ahora en adelante digo lo contrario, tenéis mi permiso para darme una paliza.- dijo Laurel sonriendo a Felicity.- Lamento haber dudado de ti.

La informática le sonrió con agradecimiento y le cogió la mano que esta le tendía. Laurel se apartó de ella dejando que Roy se acercara a la rubia. Éste la abrazó y Felicity apoyo la cabeza en el hombro del chico, mientras éste le susurraba algo al oído haciendo que ésta se emocionara.

- Venga, ya esta bien, los demás también queremos achucharla.- bromeó Diggle.

Roy por fin se apartó, dejando que Diggle se acercara a ella.

- Ben aquí pequeña.- dijo el militar atrayendola hacia si.

A Felicity le encantaba que Diggle la abrazara, cuando lo hacía , la hacia sentirse bien. Para ella, ese hombre alto y fuerte era como un hermano mayor. Con él se había desahogado alguna que otra vez, cuando lidiar con el carácter de Oliver era difícil, o cuando la asaltaban las dudas. Diggle siempre estaba ahí, con sus sabios consejos y dispuesta a invitarle a una hamburguesa en el Big Belly Burguer para hacerle olvidar las preocupaciones.

- Vaya, me duelen partes de mi cuerpo que ni sabía que existían.

Todos rieron ante su comentario menos Oliver, éste apretó la mandíbula, pues no quería eso para Felicity, y menos aún que bromeara sobre ello, podía haber muerto, y él sería el único culpable por permitir que fuera con ellos a esa maldita fiesta.

- Es la parte menos romántica de ser un héroe.- intervino Roy entornado los ojos.

Diggle carraspeó mirando a Roy y Laurel.

- Oliver, será mejor que la lleves a casa, nos vemos mañana.- dijo Diggle guiñándole un ojo a la rubia.

Oliver le tendió el brazo y agarrándose a él se dirigieron al coche, permanecieron en un incomodo silencio, roto como no podía ser de otro modo por la informática.

- Bueno,¿al final todo ha salido bien, no?. Tenemos la información, Lance a detenido a Becher y pronto las chicas secuestradas estarán libres... no esta mal para una simple informática, ¿eh?.- dijo Felicity.

No pretendía ser irónica, simplemente lo dijo sin pensar, sentada a su lado no podía verle los ojos, pero por la tensión de su espalda, y la rectitud de su cuello, intuyó que sus palabras le habían dolido.

- Nunca te he considerado como una simple informática Felicity.- le respondió Oliver mirándola por unos segundos antes volver a dirigir su atención a la carretera.

- Oh, no lo he dicho con segundas, solo quería decir que para ser una chica de oficina, o sea que en el M.I.T no enseñaban estas cosas... bueno, tu ya me entiendes.-dijo entornado los ojos.

- ¿Que no ha salido tan mal?.- le contestó Oliver, su voz tenía un tono de crispación.- Casi te matan ¿y dices que no ha salido tan mal?.- Agarraba con fuerza el volante y sus facciones estaban tensas.

- Oliver, sabia a lo que me enfrentaba, tu lo haces a diario, yo...

- Yo estoy entrenado para ello, pase un infierno de cinco años en Lian Yu y luego en Hong Kong aprendiendo todo lo que se ahora. ¿En que pensabas al enfrentarte a ese individuo?

- Pero Oliver, estoy bien.- insistió Felicity, molesta por la reprimenda de su amigo.

- Podías haber muerto Felicity.- le contestó él.- ¿Y yo entonces que haría sin ti?.- pensó Oliver para sí.

Pero ella no pudo contestarle nada más pues ya habían llegado a la casa adosada de la rubia.

Oliver la ayudó a subir las escaleras de la entrada y le abrió la puerta. Los dos entraron en silencio en la casa de la chica.

- La culpa es mía, no debí dejarte sola, debí vigilarte de cerca.- Dijo de repente Oliver, plantado en medio de la sala de estar mientras ella lo miraba sorprendida por la reacción de su amigo.

De nuevo el sentimiento de culpa, los remordimientos, la responsabilidad de que todo tiene que recaer sobre él.- pensó Felicity mientras se acercaba a Oliver y le cogía la mano sin que éste hiciera ningún movimiento para soltarse. No podía soportar ver a su amigo así.

De repente, Oliver solo tenía ganas de abrazarla con fuerza y no soltarla nunca más, pero como siempre se controló.

- No puedes estar en todo, ya tienes demasiadas responsabilidades, no puedes cuidar de todos nosotros a todas horas. - Felicity lo miraba sin entender porque se había puesto así. Habían detenido al malo y ella estaba bien ¿para que darle más vueltas?

- Basta, deja de hacer eso.-le dijo él mirándola directamente a los ojos, haciendo que el corazón de la chica empezara a latir con más fuerza.

- ¿Pero, el qué?.- dijo ella sin entender a lo que se refería Oliver.

- Defenderme, intentar justificarme. Siempre lo haces. - dijo él mirándola a los ojos con cariño.- Incluso cuando no me das la razón y cuestionas mis decisiones es porque te estas preocupando por mí para que haga lo correcto.

Porque te quiero.- es la respuesta que estuvo a punto de salir de los labios de ella, pero se contuvo. En cambio le dijo:

- Porque tengo fe en ti. Oliver, sabes que confío, que creo en ti, pero por favor, confía más en mi, no quieras mantenerme al margen de todo. Si tan preocupado estás por si me hacen daño, entrename. Enséñame a defenderme, no quiero ser como tu o Sarah o Diggle, tan solo dame los medios para no ser débil y saber defenderme.

- NO.- fue la respuesta contundente de Oliver, y se apartó del lado de Felicity moviendo la cabeza negativamente.

Felicity lo miró asombrada.

- Pero ¿porqué?

- No necesitas saber tácticas de defensa porque no pienso dejar que te arriesgues de nuevo.

- ¿Que quieres decir?.- le preguntó a rubia con un deje de enfado en su voz.

- Que no pienso arriesgarte más, una cosa es que desde la Guarida nos ayudes, pero no pienso volver a ponerte en peligro haciendo que nos acompañes.

- Desde mi ordenador no puedo hacerlo todo, a veces es inevitable ensuciarse las manos .- se quejó ella.- Y sabes que estoy dispuesta a ello. Entrename por favor, así no tendrás que estar tan pendiente de mí.- casi le suplicó.

- Te he dicho que no.- se negó de nuevo Oliver, su voz no admitía replica.

- Pero Oliver, eso es injusto, no puedes prohibirme que aprenda a defenderme.- A Felicity cada vez le dolía más la cabeza

- Yo no pienso enseñarte, no quiero tener sobre mí esa responsabilidad.

- Y no tiene porque serlo, es mi propia responsabilidad, es mi decisión ¿Porque siempre lo acabas todo igual? ¿Porque te crees el responsable de todo o de todos, quien te da derecho a decidir por mí?. - Dijo Felcity molesta

- Roy, Diggle,Laurel y yo decidimos libremente ayudarte, y aunque tu orgullo te lo impida reconocer, nos necesitas más de lo que crees. Somos un equipo aunque tu seas el único que no quiera verlo.

Oliver la miró perplejo

- ¿De que estas hablando?

- De lo de siempre, de confiar, de abrirse, de dejarse ayudar. Tu quieres salvarnos a todos, ¿pero quien te salva a ti?

- Eso es cosa mía.- contestó él intentando rehuir la mirada de Felicity.

Ella siempre parecía ver lo que realmente había en su interior, siempre le cuestionaba, lo enfrentaba. Antes de Felicity el actuaba según creía conveniente, sin remordimientos, hacia lo que creía que tenia que hacer, pero al conocerla a ella todo había cambiado.

Felcity parecía ser en muchas ocasiones su consciencia, su moralidad, le hacia plantearse cosas, le hacia sentir cosas que antes no había sentido. Y aunque en muchas ocasiones no le gustase oír lo que ella le decía, y le exasperaba, sabía que muchas veces tenía razón, y valoraba y le agradecía su sinceridad aunque abiertamente no lo reconociera.

- Tu corazón está lleno de dolor, de perdidas, pero no hablas de ello. No hablas de la Isla, no muestras tu sufrimiento a los que te queremos. Te encierras en tu traje verde, tras tus flechas, te convences de que todo esta bien, pero es mentira, no dejas que te ayudemos, en cambio tu quieres ayudar a todo el mundo.

Oliver la miraba sin decir nada, sus ojos mostraban dolor. Felicity había empezado y parecía que no podía parar.

- Oliver, esto no es vida. Te has auto impuesto una carga demasiada pesada. Tienes que vivir, todos tenemos que hacerlo, no podemos quedarnos en ese agujero, no puedes ser sólo Arrow, tienes que arriesgarte y ser Oliver, hay vida más allá de esas cuatro paredes, para todos.

Felicity estaba en medio del salón, el pelo alborotado, el recogido totalmente suelto, el corte de la falda, con el forcejeo se había desgarrado y se había hecho más pronunciado, mostrando casi todo el muslo de la chica, allí de pie Oliver la vio tan vulnerable, y tuvo que reprimir unas ganas locas de cogerla entre sus brazos y de besarla . Sabía que él mismo había cerrado esa puerta obligando a Felicity a plantearse otras alternativas. Y estaba Ray Palmer.

De nuevo la punzada de los celos se abrió paso en la mente de Oliver.

- ¿Quieres que haga vida normal?.- le preguntó él sonriendo con ironía.-¿Como tu y Ray?

Felicity se sorprendió por la pregunta, sin entenderla, sin entender que insinuaba Oliver.

Al ver la perplejidad en el rostro de la chica Oliver se explicó.

- Os vi besaros.- dijo simplemente


Espero que esta capi también os haya gustado. Si en el último momento no cambio de idea, queda un capítulo más. Ya comenté que no quería alargarlo, no tiene sentido. Espero que así concentradito os guste. ;-)

Como siempre, muchas gracias por vuestros comentarios, me animan mucho a seguir.

Un abrazo.