T.C la cogió en el aire antes de que cayera al suelo, la cogió en brazos y la tumbo en un pequeño sofá que tenían allí. Esta no tardo, mucho en recuperar la conciencia, colocando de nuevo la mano sobre su cabeza.
Cori - ¿Qué me ha pasado?
T.C - ¡te has desmallado! ¿Estas bien?
Cori – creo que si
T.C – te estabas quejando de que te dolía la cabeza y de repente te desvaneciste.
Cori - ¡si, ya me acuerdo!
T.C – bueno, ¿pero ya no te duele?
Cori - ¡no! Seguramente es por que ya esta empezando a circular todo bien por mi cabecita.
T.C - ¿Qué?
Cori soltó una pequeña sonrisa
Cori -¡si!
T.C - ¡me estas diciendo que te acuerdas de todo!
Cori - ¡bueno, de lo que siempre he logrado recordar, creo yo.
T.C - ¿fecha de mi cumpleaños?
Cori - ¡el 18 de septiembre!
T.C - ¿y el tuyo?
Cori - ¡el 12 de agosto!
T.C soltó una pequeña carcajada, la cogió en brazos y comenzó a besarla.
T.C - ¡me alegro que ya estés bien mi amor!
Cori estaba con sus manos alrededor del cuello de T.C. mientras le tocaba el pelo con dulzura.
Cori - ¡creo que si!
T.C - ¿Qué habrá hecho que lo recuerdes todo?
Cori - ¡tu beso!
T.C - ¿Qué?
Cori – el beso que me diste
T.C - ¿pero como es posible?
Cori - ¡no lo se! Cuando me besaste empezaron a venirme a la mente todas las veces que lo has hecho, todo de golpe, nuestro primer beso, la primera vez que nos vimos.
T.C - ¡enserio!
Cori - ¡si! Y de hay empecé a recordarlo todo.
T.C – me alegro
T.C se volvió a acercar a ella y a besarla con todas sus fuerzas.
Los días pasaron y parecía que todo volvía a la normalidad, Cori había regresado a su puesto a la comisaría como sargento y T.C en los días en los que Cori había estado en coma había sido ascendido a teniente ya que el teniente Palermo había sido ascendido a capitán.
Una tarde T.C estaba esperando a Ras ya que se habían empezado a llevar bien con el a pesar de ser un poco problemático y alocado en el trabajo y por el hecho de que le atraía mucho Cori.
Ras -¡hola!
T.C - ¡hola! ¿Qué tal?
Ras - ¡bien! ¿Jugamos?
T.C – si
T.C y Ras quedaban para jugar al baloncesto ya que era un deporte que les gustaba bastante. Iban a jugar a una cancha que había próxima a la playa. Mientras que jugaban hablaban.
Ras - ¡que tal con la sargento!
T.C - ¡bien! ¿Por qué?
Ras - ¡que pena! por que en cuanto te deje tendré el camino libre para intentarlo yo.
T.C - ¡ni se te ocurra o te doy la zona de pandilleros durante un mes para patrullar.
Ras - ¡vale, vale!
T.C le esquivo y metió el balón en la canasta
Al día siguiente Cori y T.C estaban patrullando, cuando de repente Cori freno de golpe y agacho la cabeza. T.C hizo lo mismo, soltó su bicicleta y fue corriendo donde ella.
T.C -¿estas bien?
Cori - ¡si! Solo ha sido un pequeño mareo.
T.C - ¿seguro?
Cori – si tranquilo
Cori le dio un pequeño beso para tranquilizarlo
T.C - ¡vamos a sentarnos allí!
Cori - ¡vale!
Descansaron un rato y continuaron patrullando, Cori parecía que ya estaba bien del todo.
Por la noche T.C la había invitado a cenar y al cine. Cuando salieron del restaurante antes de entrar al cine.
T.C - ¡no has comido casi nada!
Cori -¡tengo el estomago revuelto!
T.C – seguro que te ha sentado mal algo, por eso te has mareado esta mañana.
Cori - ¡seguro!
En el cine entraron a ver "el reino de los cielos", ya que no se ponían de acuerdo en cual ver, eligieron la que se estrenaba ese día.
Al salir fueron a casa de T.C a recoger algunas cosas que Cori se había dejado allí.
Cuando Cori fue a salir por la puerta T.C no la dejo.
Cori - ¡déjame salir!
T.C - ¡no!
Cori - ¡T.C…!
T.C - ¡quiero que te quedes!
T.C la cogió por la cintura y comenzó a besarla dulcemente en el cuello.
Cori - ¡enserio!
Cori también rodeo a T.C con sus brazos. T.C fue subiendo poco a poco hasta llegar a los labios de Cori y empezar a besarlos. Cori soltó las bolsas tirándolas al suelo. T.C la cogió en brazos y la metió en el dormitorio cerrando la puerta con el pie y sin dejar de besarla.
Por la mañana Cori se despertó encima de T.C y este abrazándola. Como pudo para no despertarlo aparto su mano y se levanto de la cama para vestirse.
Cuando ya había salido de la ducha y se estaba poniendo la camiseta de tirantes negra de media cintura T.C se despertó.
T.C - ¡buenos días!
Cori se puso de rodillas encima de la cama y le dio un dulce beso.
Cori - ¡buenos días!
T.C - ¡ya te ibas!
Cori - ¡no, iba a preparar algo para desayunar!
T.C la agarro y la tumbo en la cama poniendo una de sus piernas encima de ella.
T.C - ¡quédate aquí con migo!
Cori - ¡vale!
T.C - ¿ya estas mejor?
Cori - ¡si, ya no noto nada! Bueno si.
T.C - ¿el que?
Cori - ¡que tengo hambre!
Cori le dio un beso muy rápido y se levanto de la cama. Peor al hacerlo sintió como todo la daba vueltas y se callo encima de T.C en la cama. Este se incorporo y la ayudo a tumbarse.
T.C - ¿Cómo estas?
Cori - ¡bien, es que me he levantado muy rápido!
T.C - ¡no, Cori ayer también te mareaste!
Cori - ¡pero ayer fue por que me sentó mal ago!
T.C - ¡no, Cori estos mareos no me están gustando nada!
Cori - ¡estoy bien!
T.C - ¡seguro! ¿No crees que deberíamos ir al medico?
Cori - ¡no. Seguro que ya no me mareo mas!
T.C - ¡esta bien! ¡Pero prométeme que si te vuelves a encontrar mal iras!
Cori - ¡Si señor!
Le dijo mientras hacia el saludo del ejercito con su mano
T.C - ¡no es broma!
Cori- ¡que si, te lo prometo y ahora a desayunar que me estoy muriendo de hambre!
T.C - ¡vamos!
Ambos se levantaron y fueron a desayunar. Como a las 10 de la mañana los padres de T.C aparecieron en la casa para pedirle a T.C que fuera en una semana a cenar a casa ya que su padre había preparado la reunión de los socios del trabajo.
Terry - ¡damos por hecho que tu y tu familia también vendréis, Cori!
Cori - ¡claro!
T.C - ¡allí estaremos!
Susam - ¿a que hora vais a trabajar hoy?
Cori - ¡entramos a las 5!
Terry - ¡bueno, entonces os dejamos que tendréis cosas que hacer!
T.C - ¡no, papa, quedaros un rato! ¿Queréis un café?
Terry - ¡bueno!
Los padres de T.C se sentaron en el salón ha hablar con Cori mientras que este traía café para todos.
T.C - ¡papa! ¿y como es que este año haces la fiesta tan tarde?
Terry - ¡por que había algunos socios que no podían hasta estas fechas!
Los padres de T.C se quedaron con ellos hasta la 1:30, que tuvieron que marcharse.
T.C preparo algo para comer y se sentaron en el salón a ver la tele hasta la hora ala que tenían que ir a trabajar.
En la tarde en el trabajo, todo parecía tranquilo, T.C acababa de entrar por la puerta con un hombre el doble de grande que el con barba y con todos sus brazos tatuados. Tenia pinta por su ropa de ser un motero que olía a alcohol.
Cori - ¡Wa…, que asco, me han estrado ganas de vomitar!
T.C - ¡no es para tanto, solo huele a alcohol!
Cori - ¡pues a mi me huele a rayos!
T.C – voy a meterlo en la celda
Mientras que T.C lo encerraba Cori se desmayó cayendo de lleno al suelo.
T.C - ¡Cori! ¡Cori! Despierta
T.C le pidió a la recepcionista Maria que llamara a una ambulancia pero en ese momento Cori empezaba a reaccionar.
Cori - ¡uff! Maria no llames, ya estoy bien.
Esta con el teléfono en la mano tenía cara de no saber que hacer.
Maria - ¡teniente! ¿Llamo?
T.C - ¿Cómo estas Cori?
Cori – bien
T.C - ¡Maria ya no hace falta que llames, gracias!
Maria - ¡vale!
T.C ayudo a Cori a levantarse del suelo
T.C - ¡vamos!
Cori - ¿para donde?
T.C - ¡al hospital!
Cori - ¿Qué? ¡T.C estoy bien!
T.C - ¡Cori has perdido el conocimiento!, ¡ayer te mareaste y esta mañana también.
Cori - ¡pero….!
T.C - ¡ni pero ni nada, tu y yo nos vamos ahora mismo para el hospital!
Cori - ¡esta bien!
T.C - ¡Cruz, te quedas al mando, si tienes algún problema nos avisas!
