"Hola amigos. Por fin puedo respirar y ya solo me faltan 2 megatrabajos y hello vacaciones. Igualmente, millones de disculpas por el atraso y millones de millones de gracias por sus comentarios en FB, por MP's, correo, por FanFic, etc.
Como siempre, mil gracias a: AryAs, Javier de Jesus Segura Salas, Nieve Taisho, Azrasel y hagithara por sus comentarios en fanfiction.
Ya no les quito mas su tiempo, espero que lo disfruten y nos vemos en el próximo capítulo. "
Con Ella
Por: Chris McRaven
Con sus Mentiras: Parte 4
"-Si algún día te lastimo, si algún día te dejo, te suplico que vayas al mar y te sientes en la playa-
-… ¿Para qué?-
-Para que escuches mis lágrimas de arrepentimiento y seas la primera en verme regresar a tu lado.-"
-:o:-
Estaba sumamente hambriento, pero el miedo esta vez era más grande que eso, no tan grande como para dejar de pensar en la comida, pero si lo suficiente como para no ser lo único en mi cabeza. Mientras caminaba con ropas verdes y barrocas con diseños que bien podía distinguir ahora como parte de la cultura del Reino Tierra, intentaba imaginar cómo guiaría la conversación para que lo que quería saber aflorara de manera natural. Esa era la clave, la espontaneidad, no era conveniente decir "y bueno señores Bei-Fong, ¿cómo es eso de que su hija me ha estado mintiendo e aspectos?" entre el postre y el plato fuerte… no… eso no era una buena idea. Porque… uno simplemente no se sienta en frente de los padres de la emperatriz a pedirles información personal de la mismísima emperatriz. ¡Eso es estúpido!.
Otra vez me vi obligado a formular un plan con forme iba saliendo todo, tirando a la basura el tiempo extra que me habían dado los rituales de aseo y otros que me exigía la familia… gracias señor del Karma.
De camino me encontré con los señores Bei-Fong, que al parecer venían de solo los dioses saben dónde. Ellos andaban juntos por todas partes… en cierto punto eran un poco "peculiares"… pero tiernos al fin y al cabo.
Cuando llegamos a la mesa y cada quien estuvo en su sitio (Poppy al lado de su esposo y yo al frente de ambos), toda clase de platillos comenzaron a salir de la nada. Cerdo, pescado, pollo…mmmm…. Bendito el Reino Tierra y sus bosques llenos de deliciosos animales hechos de carne.
El humo suculento se colaba por mi nariz, tuve que contenerme a mí mismo para no devorar como un animal todo aquello que mis pupilas azules encerraban. Con cara despreocupada seguía con la conversación sin importancia que tenía con los dueños de la casa, agradeciendo de vez en vez a los sirvientes por las atenciones, apretando las manos por debajo de la mesa para mantener la cordura del nerviosismo por informarme de algo que no debía y del voraz apetito que intentaba dominar mi mente.
Siendo que todo estuvo listo y los señores me dieron su autorización, elegantemente probé la entrada, degustándola como todo un hombre nacido en sociedad, recordándole a mi estómago que no debíamos pasar vergüenzas en ese momento. Quizá mañana compraríamos una chincha gigante de bosque y nos la comeríamos con las manos hasta llenarnos todos de salsa como si fuéramos unos infantes; pero hoy seriamos muy elegantes y levantaríamos el dedo meñique para tomar el té, hablaríamos de negocios y de finanzas, y descubriríamos el secreto de la señora sin dueño: la emperatriz.
Y en efecto, de finanzas pasamos a otras cuestiones económicas y negocios. De proyectos y reuniones. De chismes a informar que se debelaron en reuniones de sociedad, como ellos les llaman. Eso me cansa mucho, yo no nací inmerso en esta clase de vida. Yo era un hombre tranquilo, un hombre simple con placeres simples. Hubiese dado cualquier cosa por estar en el jardín de la casa de mi señora recostado en el pasto, mientras ella me contaba sobre cuanto odiaba a esta o a aquella persona y como le fue en su práctica de tierra control… pero bueno… a veces hay que hacer sacrificios.
Entre más profunda la conversación más impresionados parecían estar los padres de Toph conmigo. Seguramente porque yo era un nativo de la Tribu Agua. ¿Cómo era posible que supiese tanto del Reino Tierra en tan poco tiempo?... respuesta: mucho estudio y mucho esfuerzo… mucho pero mucho té.
Y entonces, surgió la pregunta que no quería responder, -¿Y porque no vino Toph?-… esa misma. Valiéndome de mi indomable imaginación, rogué a los cielos que me dieran destreza en la lengua y coherencia en las ideas… para salir de esta.
-Ella ni siquiera sabe que estoy aquí.-, inicie, -De hecho es una casualidad que los venga a visitar. Fui a ver a un amigo a la Nación del Fuego, luego a otro por aquí cerca y de paso vine a saludarlos a ustedes. Toph no pudo venir porque hay mucho trabajo en el reino y alguien lo tiene que hacer. Además, ella había visitado a unos amigos la última vez, y fui yo quien se quedó a solventar cualquier situación anómala que surgiera. Puede decirse que nos turnamos por el momento… hasta que ya no haya tanto que hacer. Cuando ambos nos desocupemos, planeamos hacer un gran viaje juntos y ustedes serán los primeros en la lista de "personas a visitar"-… ni yo me creí eso… pero bueno, ahora solo la fortuna mediaba entre la credulidad de los Bei-Fong y yo.
Mirándose el uno a la otra, los padres de Toph sonrieron comprensivos, a la vez que Poppy bebía un poco de té y Lao agregaba, clavándome sus ojos verdosos llenos de afecto paternal, su opinión en cuanto al caso:
-Ya veo… sí, es mucho trabajo por ahora, sobre todo en tiempos de restructuración. No obstante es muy buena idea eso de turnarse. No es sano que se saturen con tantas eventualidades, ustedes son seres humanos después de todo y necesitan descansar. Pero ya todo nos quedó claro. Con razón Toph estuvo la otra vez aquí sin ti.-
-Cierto- acató a decir la madre de mi señora, con la cara llena de paz -…a mí me extraño mucho verla sin ti, pero bueno, eso no es nuestro asunto. Pensamos que habían tenido un problema o que ella estaba muy estresada y se había ido. ¡Ay!, tu sabes cómo es esa niña. Hace cada berrinche. Cuando me contó que venía de Ba-Sing-Se, de visitar al noble General Iroh, me lo confirmo, algo la molestaba… aunque… cuando estuvo aquí no la vi para nada enfadada… pero creo que si estaba un poco alterada… más bien meditabunda. Eso me lo decía su carita-
-Eso fue hace bastante tiempo. ¿No querida?-
-Sí, hace ya varios meses. Me trajo este hermoso juego de té. ¿No es hermoso?- Recalcó la linda mujer, levantando la taza de té a la altura de los ojos de Lao, para que esa manera su esposo la pudiese apreciar sin mayor esfuerzo los detalles del objeto aquel.
-Me encanta. Ese es el que envió el general, ¿verdad?-
-Ese mismo querido-
Yo silencié mientras ellos hablaban un montón de cosas que a mí me tenían sin cuidado. Que la taza, que el té, que el color. Sin embargo, era más que seguro que durante la época en la cual Toph visitó a sus papás, fue cuando ella desapareció después de que estuvimos juntos… el día en que desperté y ella no estaba para regalarme su aroma a bosque junto con su mirada parda.
Por mucho tiempo el misterio de "A donde había ido la emperatriz" me carcomía, pero al parecer mis sospechas eran ciertas: había ido a visitar a su guía espiritual, al General Iroh, al igual que yo lo hice con Pian-Dao. Podría apostar que le pidió consejo al sabio veterano. ¿Qué le habrá dicho?…. Definitivamente Iroh era su aliado… debía cuidarme de él.
-¿Pero sabes por qué estaba así?-, pregunto de repente la madre de Toph, sacándome de mis ideas danzantes. Agité un poco la cabeza para remontarme en el espacio-tiempo en el que me encontraba… haciendo un sonido que evidenciaba la cantidad de atención que estaba prestando a la charla.
-¿eh?-
Y la cara de los señores Bei-Fong no tenía precio. Pronto recobré la compostura, pidiendo disculpas por mi insolencia. Solicité luego que por favor me repitieran la pregunta, lo cual prestos hicieron. Esa era mi señal para inventar la más grande mentira que jamás se haya dicho; pero no debía ser cualquier mentira, debía ser una que dijera mucho y a la vez nada, para así tener lapsus creativos para fabricar más mentiras.
Respirando profundo, ladee un poco la cabeza, pedí a la luna que me diera un poco de suerte. Cerré los ojos, subiendo plegarias piadosas por el perdón de quien se viese afectado por esto… y por mí. Giré de nuevo la cabeza hacia los expectantes esposos, que me veían como si no hubiese nada mejor en el mundo. Dejé los cubiertos de lado y posé las manos sobre mi regazo. Lo que venía era serio… no debía ser interrumpido. Apreté las telas de mi traje con fuerza por debajo de la mesa, con tanta que provocaba un ligero dolor en mis manos, pero era bueno… era la forma en que me mantenía plenamente consciente de la situación, monitoreando cada uno de mis movimiento, de mis avances y retrocesos.
-… Sí señora, si sé.- confesé… y aunque si sabía que le ocurrió a la hija de ambos en aquel tiempo, no le iba a decir la razón real del estado de animo de Toph… ¿Qué quería que le explicara? ¿Qué nuestro matrimonio continuaba siendo una cosa ficticia? ¿Qué antes de ese día no se había consumado nada? ¿Qué la noche que estuvimos juntos fue un error? ¿Qué a veces la odiaba con tal fuerza que deseaba ser ciego también para no verla? ¿Qué por un aroma que se impregnaba en ella sospechaba que me engañaba con otro?. ¡Un momento!, ¿Engañarme?, ¡Si ni siquiera sé que somos!.
Jamás, esas cosas no se podía decir… eso lo guardaba para dejarlo salir en el momento indicado, el cual no era este. Pero eso lo resolvería después, ahora la principal labor era responder la pregunta de la señora Bei-Fong. Por ello, luego de un rato, continúe:
-Tuvimos… una pelea… muy fuerte. Los ánimos se elevaron, se salieron de control… y ella decidió irse antes de que la pelea se hiciera incontrolable. No sé qué nos pasó… pero creo que… no, sé que gran parte de la culpa fue mía. No es por excusarme, pero todo esto, dejar mi hogar, aprender nuevas costumbres, nuevos roles, ha sido muy agobiante para mí. Además, desde la Tribu Agua ya venía con otros problemas personales, cosas que debía hacer y debía resolver. Y de repente todo se juntó, los problemas de ella, los míos, fue un caos. No obstante su hija es muy sabia, el que ella saliera de viaje fue lo más sano para ambos.-
Mientras escuchaban mi relato, tanto Lao como Poppy se mostraban nerviosos. Hicieron a un lado los alimentos para poner suma atención a mis palabras. Sutilmente la mano de la señora Bei-Fong buscó la de su esposo, y él no hacía más que apretarla con delicadeza… era un gesto amable para darle soporte a su señora. El rostro de porcelana de Poppy se turbó de preocupación y el de Lao de seriedad. No sabía lo que estaba pasando, pero si sabía que estaba tocando fibras sensibles en ellos… eso era exactamente lo que deseaba.
-… y… ¿Cuál fue la razón de la disputa?. Claro…si no es muy osado de nuestra parte preguntar- nuevamente la voz de Poppy era la única que se escuchaba, dejando notar un interés sobrehumano en el tema.
-No, para nada.- guarde silenció un instante y dirigí la vista hacia un lado de la habitación. Debía medir muy bien mis palabras. Era todo o nada. Estaba decidido, de una u otra forma averiguaría la verdad de boca de los padres de la emperatriz… después de eso… bueno, no tenía un plan, pero sí sabía que hablaría con Toph. Volteé una vez más la mirada hacia la pareja, para proseguir luego con mi relato, - Se dieron… una serie de "situaciones particulares" junto con comentarios inadecuados de terceros. Yo no los creía al principio, nunca los he creído. Confío plenamente en la mujer con la cual me casé, después de todo era mi mejor amiga antes de ser mi esposa. Pero era mucha la insistencia de las habladurías y, aparte, encajaban perfectamente con esas "situaciones particulares" que estaban pasando. Sabía que ella me ocultaba algo, no sabía exactamente qué pero si tenía presente que estaba ligado a su salud física… y cuando le pregunté sobre su "estado peculiar de salud", sobre el "incidente", ella me lo negó, más yo tenía las pruebas necesarias para refutar sus palabras.
Me molestó la mentira, me molestó mucho. Yo… tengo obligaciones específicas con mi tribu, después de todo, soy el sucesor, el heredero al trono digámoslo así, y el estado de Toph afectaba directamente a mi gente.
Entonces ella hablo del tema. No les miento, estaba sumamente enojado. Nos recriminamos cosas terribles… por eso ella optó por marcharse un tiempo. Pero fue bueno… nos dio tiempo para pensar. Ahora estamos bien-
-Ese "incidente"- interrumpio la señora Bei-Fong. Pareciá que la historia le afeectaba mucho… bastante, en su rostro se veía la angustia y la triztesa que solo una madre puede sentir… ese "incidente" no era como decía Toph al parecer -…ha sido una maldición para Toph. Pobre de mi niña.-
-Muchas personas no entienden que eso no fue su culpa. Fue un accidente.-, retomó el señor Lao, -Ella realmente ha sido muy fuerte por soportarlo. No tienes idea de todos los problemas que ha tenido que acarrear a causa de eso.-
-Sokka discúlpala y compréndela. Desde un inicio no fue su intención ocultarte la verdad, pero tenía miedo de tu reacción si te dabas cuenta de que no podía darte un heredero.-
Y fue todo…mi mundo se hizo mil pedazos…
-En ese entonces todos vivíamos con el fantasma de la guerra. Temíamos que la Nación del Fuego atacara otra vez y, para acabar, las inseguridades en el reino estaban latentes. Ocultarte el "incidente" no fue lo correcto, nosotros se lo dijimos, pero ya sabes cómo es ella, es terca, obstinada, necia, quería hacer las cosas a su manera-
-Sabíamos que nuestro deber era decirte la verdad… no obstante, nuestros sentimientos de padres también mediaron en ello. Toph es nuestra única hija, es un milagro de la madre tierra, el solo hecho de que naciera fue un evento sin precedentes para nosotros.
…Te voy a hablar con toda honestidad puesto que te lo mereces por ser tan bueno con nuestra pequeña. A nosotros también nos dijeron que no podíamos tener hijos… yo… mi cuerpo no es capaz de tolerar un embarazo hasta su término… nos hicimos a la idea de que jamás veríamos a una criaturita crecer a nuestro lado… más por el hecho de haber sufrido varias perdidas antes de que Toph naciera. Estábamos muy heridos, ya no podíamos tolerar otra desgracia, así que decidimos no volver a intentarlo. Luego, por capricho de las deidades, volví a quedar en estado. La noticia fue terrible, estábamos aterrados de perder nuevamente a un bebé, ya que era lo más probable. Todo el embarazo lo pasamos con miedo y rezándole a los espíritus por la salud de nuestro futuro bebé. No hay palabras para describir el acogimiento que sentíamos.
Pero gracias a la vida nació Toph. Fue prematura, casi muere después del parto. Pasamos semanas en vela rogando por la vida de nuestra pequeña, y gracias a los espíritus, la madre tierra tuvo piedad de nosotros. Toph sobrevivió… y luego nos dimos cuenta de que era ciega. Siempre creímos que su vista fue el precio que debimos pagar para que ella viviera.
Toph es lo más preciado para nosotros, siempre temimos que nunca pudiese valerse por sí misma, gracias a los dioses nos equivocamos. Pero luego temimos que quedará sola, que no formara una familia que velara por ella cuando nosotros no estuviésemos más en este mundo. Con la noticia de su condición de salud, de su desgracia, de ese maldito "incidente", nuestro peores miedos se hicieron realidad. ¿Quién se casaría con ella bajo esas condiciones?. Por eso, cuando nos contó de su plan de ocultarte la verdad… sí, le dijimos que no era lo correcto… pero no insistimos gran cosa en que no lo hiciera, mucho menos cuando aceptaste. Después de ese día, nuestra única misión era que no te enteraras de nada. Compréndenos y perdónanos si por eso te causamos problemas.-
-Toph por fin hizo lo correcto… haciendo lo incorrecto… Qué ironía- Mencionó el señor Bei-Fong cuando terminó su esposa. Al parecer las "ironías" en la vida de la familia de la emperatriz eran infinitas. Que gracioso señor del Karma…
-Entonces… ella tiene ese mal desde que nació…- pregunté de la manera menos sospechosa que pude. Ya que el tema salía a flote era mejor aprovechar el momento al máximo.
-Oh no, ella no era perfectamente normal… ¿Qué acaso no te contó eso?-
-La verdad… no exactamente… algo ha mencionado… pero es un tema delicado para ella. No habla mucho al respecto. Solo me dijo que sufría desmayos en el Estruendo Tierra… pero no me quedo del todo claro si este "incidente" fue a raíz de las luchas o no. Siempre que le pregunto cambia el eje de la conversación.-
-Claro… a ella le desagrada totalmente hablar de eso. Le trae malos recuerdos supongo. Nosotros tampoco sabemos gran cosa, pero si sabemos que ella no nació así. Todo fue a causa de ese maldito Estruendo Tierra y su terquedad con el entrenamiento. Según lo que nos confirmó el médico, ella desde muy joven recibió golpes terribles en su cuerpo. Su organismo se estaba desarrollando y el cuerpo de una mujer es delicado y complejo. Tanta presión hizo que su cuerpo colapsara.-
-Hasta ese día, todo había transcurrido en ella con normalidad… hasta que un llego ese tal Xin-Fu destruyéndolo todo y con Toph en brazos. Él dijo que se había desmayado y al no recuperar rápido el conocimiento decidió traerla a casa. Después de eso, el médico la chequeo, pero no pudo determinar la causa de su desvanecimiento…. Luego….- El señor Lao se detuvo un instante, su esposa no hizo más que acariciar su espalda cariñosamente. Luego el sujetó su mano y continuó:
-Perdón Sokka, para nosotros es muy doloroso recordar todo los incidentes previos al mal de nuestra hija…, continuo, ya había pasado el tiempo después de lo de Xin-Fu, pensamos que su desvanecimiento era por cansancio o algo así… pero…, una tarde que veníamos de dar un paseo… la encontramos tirada en el pasillo toda ensangrentada. Sus piernas estaban totalmente teñidas de rojo, su vestido estaba manchado y su piel… parecía un papel. No sé cómo nadie la había visto. Mi esposa corrió a auxiliarla mientras yo buscaba al médico. Era una hemorragia. ¡una hemorragia!. Parecía que había sufrido una perdida, pensamos en esa posibilidad ya que Poppy sufría de eso también, no hubiese sido raro que ella heredara la condición de mi esposa, pero por suerte no fue así.
Una vez más estuvimos a punto de perderla, teníamos el alma en un hilo mientras esperábamos el diagnóstico del médico. Cuando él por fin salió dijo que era necesario hacer algunos exámenes a Toph para determinar el porqué del desmayo y el porqué de esa hemorragia. Obviamente hicimos caso a cada palabra del médico. Durante el largo periodo de análisis Toph sufrió otra hemorragia más. Por Kyoshi, de haber seguido así no lo hubiese resistido… pero por suerte su cuerpo era fuerte y pudieron contenerla. Cuando al fin salieron los resultados de las miles de pruebas, el diagnóstico fue algo así como traumas internos severos con otros miles de nombres de enfermedades que no puedo recordar y mucho menos pronunciar. En otras palabras, había sufrido tal cantidad de golpes, todos tan fuerte y durante tanto tiempo que su cuerpo no lo resistió… y se llevó consigo la opción de ser madre.
Lloramos mucho Sokka… mucho. Mas por ella que por nosotros. Eso era una condena de soledad. Toph, por otro lado, se mostraba más optimista. Nos dijo que ser madre nunca fue una de sus prioridades, que podría vivir sin ello… y que tampoco creía que existiera alguien para ella. Dijo que el estar sola era lo mejor para su espíritu indomable, que estaría bien y que lo único que le preocupaba éramos nosotros. Yo en el fondo pienso que sus palabras despreocupadas eran tratados de resignación… no lo sé.
Decidimos buscar otras opiniones medicas… pero no hubo resultados alentadores. Y ante la confirma de lo que ya sabíamos… de la infertilidad de nuestra hija, tomamos la decisión de mantenerlo todo en secreto. Por eso le llamamos "el incidente"… porque por ese incidente del Estruendo ella obtuvo ese estado…. Por eso… que sigas a su lado a pesar de su condición nos hace muy felices, muy dichosos. Te agradecemos desde lo más profundo de nuestros corazones por tu noble acción. Nadie en el Reino Tierra hubiese aceptado su mano a causa de su mal. Los nativos de las tierras del hielo son realmente nobles-
-¡Lao pero mira lo que has provocado!. Pobre muchacho. Lo estás haciendo sentir incómodo. Bueno, las cosas malas del pasado deben quedarse ahí, en el pasado. Es hora de mirar hacia adelante con mucha esperanza y fe. Y también es hora de servir el postre.-
-Me gusta el postre-
-A mí también señora Bei-Fong-
-Entonces que no se diga más. Hoy hay unas deliciosas tartaletas estilo…- pero la voz de la madre de Toph se perdía en la distancia, junto con su amabilidad su casa y su esposo. Suki tenía razón, ella había dicho la verdad. Yo solo era una pieza en el juego cruel de Pai-sho de mi señora…
...esa maldita…
" Espero les haya gustado. Nos vemos."
