"Hola y muchos saludos a todos y a todas. Pues… sé que la cosa va lento pero por lo menos va, he hecho la promesa de terminar esto y prometo cumplirla. Me parece una ironía puesto que este fic pretendía ser un oneshot para la "Semana del Tokka en Español" y por petición de un lector que me puso en un comentario "continualo"… aquí me tienen XD.
Sea como sea me parece que es algo maravilloso y me encanta hacerlo, no importo si voy a paso de tortuga, lo que más me importa es entretener a todo aquel que me de un ratito de su tiempo.
Y como paréntesis especial, este capítulo va dedicado a mi amiga Sabrina Mitre por hacerme EL comentario 2014 XD, y como lo prometido es deuda, pues un gran abrazo Sabri y espero que te guste este cap.
No obstante, también quiero saludar especialmente a Selea Yesen por estar tan pendiente de este fic tanto en face como en esta página, y a mi muy amada amiga Azrael Mikan por estar pendiente de mi todo el tiempo. xD
Un abrazo a todos los lectores y gracias por sus comentarios, sus palabras de ánimo y por estar conmigo todos estos años. Les mando un gran beso a todos y espero que disfruten este capítulo.
PD: los comentarios que me dejaron en el capítulo anterior los responderé al final de este capítulo."
Con Ella
por Chris McRaven
Con su Obediencia
-Toph, aguarda. Espera un momento, necesito...-. De nuevo me quedo con la palabra en la boca, finge no oírme pero sé que lo hace. No quiere verme, no me quiere cerca de ella. Es lógico, ya las cosas no son como antes. Por más que le reclamo, su sumisión es la defensa perfecta para ignorarme una y otra vez. "Lo lamento, no ocurrirá de nuevo" y con eso tapa la falta, evitando el problema.
Siempre escapa, desde niña lo ha hecho. Me deja hablando solo entre el jardín, entre el verde césped y el azul del cielo. Cuando me oye aproximarme, estando aun mi señora en el vergel, llama a sus tejones topo, se sube sobre uno y se va. Literalmente se la traga la tierra.
Es cuando ceso mi rápido andar; la carta o el mensaje que debo darle ya no valen nada. Bufo ante su acto infantil y me retiro enojado...
No ha cambiado nada.
-:o:-
-Buen día emperatriz-
-Buen día mi señor-
Saluda distante, como nunca pensé verla. Mi nombre ya no suena en sus labios y su mirada ya no me da el candor que antes me daba. Es fría como el hielo, dura como la roca... ya no es un ser humano.
Se detiene frente a mí, posando sus ojos directamente sobre los mios, como le había ordenado; ya no protesta, ni siquiera lucha por lo que es suyo, solo está ahí... como muerta... odio que se vea así todo el tiempo, no me gusta en lo más mínimo pero nada puedo hacer para evitarlo.
-¿Y ese vestido?- Pregunto sin más, como si se tratase de un "hola", de un "adiós".
-No lo sé. Nunca sé lo que me pongo. Sé que es un vestido, sé que es largo y que sus telas son suaves. Se siente bien al tacto y es fresco, pero mas no puedo decirle. ¿Puedo preguntar el porqué de su duda?-, responde porque lo debe hacer y mata, de paso, el recuerdo de la ferocidad que mostraba al dar su opinión.
Lo más triste de todo es que en verdad quiere saber la razón de mi pregunta, sin dobles sentidos, sin sarcasmos, sin astutos planes escondidos tras cada sonido… es espantoso este nivel abrumador de honestidad vacua. Cuanto daría yo por escuchar una respuesta sardónica de ella… pero nada, la Toph que conocí está lapidada… nunca pensé que cumplir mis objetivos fuese tan doloroso.
-Sí, puedes.-, contesto inmediatamente,-Lo digo porque no me gusta cómo se te ve. No me gusta ese vestido en lo mínimo. Ve, a ponerte otro.-
-¿Otro?. Mil perdones por el atrevimiento pero... son necesarios muchos minutos para vestirme y es más de medio día; lo sé por la temperatura del ambiente. ¿Es realmente necesario?-
-Lo es. Me molesta verte así.-
-Entiendo. ¿Debo cambiar además mis ornamentos?-, entonces clava esa mirada somnolienta y calma, como la de una muñeca. ¿Está dispuesta a cumplir todas mis órdenes y deseos?…. Debe ser realmente importante mantenerme a su lado para que actué así. El pecho me aprieta, por momentos quiero volver a ser yo mismo con ella, pero no puedo, algo en mi me lo impide. Es peor luchar contra uno mismo que contra el destino. ¿En que estaba pensando cuando hile este estúpido plan?
-Por supuesto. Un árbol cambia todas sus hojas durante las cuatro estaciones y nunca conserva una sola que no pertenezca al momento preciso-, sonrío sarcástico.
-Ya veo...-, dice, perdiéndose en su mente como ahora es costumbre, ladeando la mirada y callando como ahora es habitual en ella. Sé que aceptará mi petición, sé que su chispa divina no está, lo que no sé es porque continuo haciéndole estas cosas si conozco bien el resultado. Sé que no dará pelea alguna. Ella no volverá así como así.
Sale de sus cavilaciones, y se da cuenta de lo obvio, es imposible complacerme por sí misma, entonces soluciona el problema de forma puntual, sin rodeos ni palabras dulces, solo con una plana proposición.
- Siempre me pongo lo que se siente bien entre mis manos. Me guío por el tacto, no por la vista, entonces comprenda que no puedo hacer lo que me pide por mí misma. Si pudiese explicarle a alguna de las damas que me asisten que es exactamente lo que usted gusta hoy ver en mí, sería de gran ayuda y podría satisfacer sus peticiones. -
-No creo que esa sea una buena idea. Podría ser que mis órdenes difusas o inentendibles. Mejor vamos a ver que tienes en tu closet y de paso sacaré lo que me molesta que esté en tu guardarropa. De ese modo evitaremos que se cometa el mismo error dos veces. Eres la esposa del emperador, debes lucir como tal.-
-…¿Debo lucir como tal?…- dice queda, ladeando un poco sus iris color bosque, perdiéndose por un segundo es sus propias ideas, para después posar sus ojos aterciopelados en los míos y continuar, - sí, debo lucir como tal…-. Esta situación es simplemente horrible.
Era evidente que los sirvientes ya estaban enterados de que existía un grave problema entre nosotros, pero disimulaban bien; lo que no sabían era exactamente cuál era el problema y porque habíamos durado tanto en levantar bandera blanca. Creo que por el contexto de nuestro matrimonio, veían las asperezas de los emperadores como cosas normales.
La frialdad entre nosotros llegó a niveles insospechados; de repente retrocedimos al punto de inicio de nuestra relación, comíamos en la misma mesa , sí, pero en total silencio; hablábamos entre nosotros, también, pero solo lo estrictamente necesario. Con forme los días pasaban formando semanas y semanas, la distancia entre ella y yo crecía. Pronto nos encontrábamos separados por un mar de desprecio, de odio y repulsión tan grande que ni un maestro agua podía cruzarlo.
-…Andando.-
Fuimos a donde era nuestra verde habitación en procesión silenciosa, la más incómoda que recuerdo hasta el momento. Al poner el primer pie en ese lugar no pude evitar que la nostalgia invadiera mi corazón. Seguro ella notó mi cambio de ánimo, pero no por mi rostro, por obvias razones; y aunque la dueña de los ojos de bosque pudiese ver, ya me había entrenado a mí mismo para no dejar notar a nadie que tan mal estaba.
Las siluetas del pasado bailaban frente a mis ojos constriñéndome el corazón.. y en todas estaba ella abriendo los ojos cada mañana, sentada en el mueble tocador contándome esto o lo otro, corriendo hacia mí para darle algo que había olvidado, dejando caer su largo cabello en la almohada cada noche.
¿Qué tan lejos hemos llegado?¿A caso no habíamos encontrado la felicidad juntos?.
¡Qué más da!, eso ya no tiene sentido. Es momento de preocuparme de lo que pasa y de lo que hago y no de lo que fue o pudo ser.
Le ordeno que me esperé sentada en algún espacio de su elección, y lo hace. Me acerco a su closet que fue diseñado astutamente para simular una pared; abro el escaparate y me atacan infinidad de verdes, dorados, amarillos, terracotas, cada uno más hermoso, elegante y suave que el anterior. Pero debo escoger el vestido adecuado para ella, el más bello, el mejor, para que a nadie le quepa duda que ella es la perfección hecha persona y yo soy su emperador, el ser que está a su lado siempre... aunque sea por una mentira.
Busco y rebusco y, siempre que creo encontrar el indicado, otro vestido me tienta. ¿Este o aquel?, ¿Verde o dorado?... que difícil, mas mis esfuerzos son recompensados en la forma de un vestido cuyas palabras no pueden describir su preciosidad. Era ideal, era lo que buscaba.
Salgo del closet para dirigirme de inmediato donde la emperatriz; entrego diligente mi hallazgo en sus manos blancas, ordenándole ponérselo. Sin más se retira para volver luciendo el traje que había electo entre todos. Respiro profundo para no decir una palabra pero pienso todos y cada uno de los halagos que me es permitido pensar.
-Mejor- alego, sin expresión alguna... ella solo calla y de inmediato se sienta en su mueble tocador para luego quitarse todos los adornos que lleva puestos. Verla ahí sentada, despeinándose, me recuerda los primeros días que estuve aquí, cuando furtivo, desde mi humilde cama en el piso, la veía levantarse, peinarse e irse. Maldita nostalgia.
Su cabello cae como una cuerda lanzada desde la torre más alta de Ba-Sin-Se y, al parecer, me conoce mejor de lo que esperaba. Después de cepillar dos o tres veces su cabellera ébano, se dirige a mí, clavándome su iris opaco, diciéndome:
-Todos los adornos que poseo están ahí, ahí y ahí.-, Señala con el dedo. - Mis joyas están en estas gavetas y allá hay más accesorios. Tengo cintas aquí, prensas acá y los tocados y otros ornamentos más grandes en aquel lugar.-. Termina de dame las indicaciones necesarias para iniciar mi labor.
Doy un sonido afirmativo solo para que ella note que todo quedó claro. Tomo su cabello y comienzo a deslizar el cepillo por él, haciendo ese sonido hipnótico que penetra en mi memoria mientras detecto ese aroma a bosque que me debilita.
Se queda quieta, no dice una palabra ni se mueve un centímetro, solo se queda quieta, como una muñeca... y eso me hace pensar si lo que hago la lastima más a ella o me lastima más a mí.
Esto no lo podré soportar por mucho tiempo. Es patético ¿ahora tengo que buscar excusas idiotas para estar junto a ella? ¿Porque hago esto si la odio tanto? Me hierve la sangre con solo verla pero me agrada su compañía. ¿Es posible vivir con la contradicción?.
-¿Cómo anda todo?-
-¿Todo?-
-Sí, todo. ¿Hay acaso algo de lo que deba enterarme?-
-No que me venga a la mente en este instante. Las cosas van bien, los ingresos y los planes de restauración y bienestar social se proyectan según lo indicado, incluso mejor. A este paso terminaré de estabilizar el Reino Tierra antes del año que tengo de tiempo. Creo que es una buena noticia para usted-
-Lo es-, aseguro, para luego dar paso al silencio, interrumpido, únicamente, por el cepillo jugando con la cascada ébano de la emperatriz.
-... Los caminos…-, continua ella, -…pronto estarán listos para la nueva ruta comercial y los, ¡Ah!-
Repentinamente se aleja y se sujeta el cabello. ¡He sido un tonto!, ¡La he lastimado con una horquilla! ¡No me di cuenta de lo que hacía! ¿Qué me está pasando?.
Inmediatamente me acerco a ella, me arrodillo un poco para ver mejor como está, pero su rostro quebrantado continua ahí y su cuerpo sigue aun alejándose del mío. ¡Por Kuruk que fue un accidente! ¡Soy un idiota!
-¡Mil perdones Toph!, ¿estás bien?-
-Sí... sí... estoy bien.-, alega aun frotándose la cabeza, - No me dolió tanto, supongo que fue la sorpresa. No hay que hacer tanto drama por algo así.-
-¿Drama?-
-Sí, drama-, alega sonriente, - he recibido goldes peores, mil veces peores, y nunca me he quejado. No entiendo que me sucedió. No hagas caso de mis clamores. Continua.-
-Toph, ¿Que tonterías dices?.- , arremeto alterado ante el nivel de despreocupación de su propia seguridad. Ella está totalmente loca.
-Te lastimé-, continuo-, sin intención, pero lo hice. Discúlpame Toph, realmente lo siento. Tu sabes mejor que nadie que yo jamás te haría daño-
Y lo que hace es silenciar, como siempre, y como siempre hace suyo el espacio, el tiempo y todo lo que la rodea. Sonríe sincera. De repente la imagen de la emperatriz desaparece solo para que surja de la nada el rostro de Toph. No entiendo muy bien lo que está pasando, no obstante, un dejo de felicidad me inunda el alma, ¿Es realmente ella? ¿Es realmente Toph la que me sonríe?.
Entonces, despliega su mano como si se tratase de una hoja en el viento, poniendo sus dedos sobre mi mejilla, viéndome directamente a los ojos; y yo le respondo con un semblante impactado a causa de su movimiento inesperado. Pero, a pesar de mi confusión, sigo teniendo en claro que me siento seguro, feliz, dichoso; el sentir su piel me da tranquilidad, me hace creer que todo lo puedo y que nada es imposible. Súbitamente me confieso capaz de poder salvar yo solo a las cuatro naciones, de derrotar al Avatar, a Azula y al Loto Blanco, todos juntos, todos a la vez, si ella me lo pide.
Ese es su maldito poder. El de sanarlo todo, el de hacerme creer, el de darme fuerzas, el de darme paz. Pero este es el poder de Toph, lo reconocería en cualquier parte del mundo. Esta es Toph, no la emperatriz.
-... Cuando hablas así me vienen a la mente aquellos días de juventud, ¿los recuerdas? ¿sobre el lomo de Appa?. Es risible, a pesar del tiempo, aún odio volar.-, alega, y yo sigo viéndola con mis ojos abiertos de par en par.
Es imposible, es simplemente un milagro, ella está viva, ella sigue con vida. Mi gran compañera de la infancia, la niña que escapó de su casa, mi aliada en mil travesuras. Está frente a mí... por los dioses...
Su sonrisa pura me invade. ¡Maldita sea!, no puedo más con esto. No puedo luchar contra esta Toph, ¿Qué he hecho?, ¿Qué estoy haciendo?. Debo escapar de este lugar.
Y entre mis meditaciones desesperadas, no me queda ni espacio ni cabeza para preguntar sobre las frases que dice, dejando mis pupilas danzar por el asombro. Pero ella no, ella sabe lo que hace, y no sé si era un juego o algo que nunca pude identificar, pero mi señora continua, haciéndome mil pedazos con sus palabras dulces, cálidas, peor aún, sinceras.
-…¿Qué pasa?... ¿Estás bien?...-, pregunta preocupada, sin dejar jamás ese dejo de alegría que siempre ha sido suyo, para finalmente comentarme con una sonrisa en los labios, -…sigues siendo un tonto Sokka-
A como puedo escapo de su toque. Me levanto y sorprendido le doy la espalda. Me sujeto el cabello con fuerza, respiro pesado e intento asimilar lo que acababa de pasar.
¡Me quiero morir a pedazos! ¿Qué fue todo eso? ¿Acaso un hechizo? ¿Un efecto secundario a la sobre exposición de su aroma a bosque?.
Las palabras de la emperatriz me sacan de mis cavilaciones al preguntándome que me ocurre. Volteo, notando que Toph ya no está ahí, solo está la mirada helada de la emperatriz.
A pesar del hecho, de la aparición abrupta de la señora del Reino Tierra, eso no quita lo que paso hace segundos. Estoy tan alterado que ni siquiera respondo y tampoco doy una explicación de mi escabrosa partida de la habitación de la emperatriz o por qué dejé mi labor de peinarla a medias.
No, no puedo estar ahí.
Despavorido, pálido, camino veloz entre el claro oscuro de los pasillos de palacio de la ama y señora del Reino Tierra, dirigiéndome a mi lugar seguro. A el santuario de la Tribu Agua.
Esa maldita sigue jugando conmigo.
"gracias por leer, nos vemos en la próxima"
-:o:-
Respuestas a los comentarios de los capítulos anteriores
-chan: Hola!, pues claro que te reuerdo, antes ponías Dakina 44, claro que sí. Que gusto saber que aun sigues por acá. Me alegra demasiado. Pues primero, y como siempre (porque jamás dejaré de estar agradecida), mil gracias por tus lindas palabras y tus comentarios. Me parece que la lectura que haces de los personajes es muy profunda, más de la que yo jamás podría dar xD; pero no puedo decir mucho al respecto por lo del spoiler. Solo te digo que creo que, más o menos, vamos por un poco más de la mitad y a ver qué pasa; al ser un fic que crece a su ritmo no puedo precisar su extensión, pero eso es lo que calculo. Sé que este capítulo no es de los mejores, pero necesito mostrar cómo está la situación después de la confesión de Toph, así que me disculpo por eso. Un gran abrazo y te espero para la prox -chan XD
javier de jesus segura salas: Hola Javier, pues aquí está el nuevo cap. Sé que aún no se sabe nada pero espero que se sepa, puesto que este fic va a su ritmo y a cómo puede que mañana termine puede que no. No obstante, espero que te entretenga y cualquier cosa que me tengas que decir, solo escríbeme :D
ASUKA02: Hola querida!, pues este cap no es tan largo porque, si todo sale bien (y espero que salga bien) subiré otro dentro de unos 15 días. Pues tienes toda la razón, Sokka es muy cruel pero hay que ponerse en su lugar, yo estaría muy enojado con ella si me mintiera así, además, como heredero de las tribus, pues tiene que dar un sucesor, es como complicado XD, pero bien, a ver en que termina porque yo no planeo mucho, solo surge la historia. Un abrazo y espero verte la próxima.
Nieve Taisho: Mi muy estimada Nieve, estoy completamente de acuerdo contigo en cuanto a Sokka, para mí (aunque suene raro) es un cretino, pero tiene sus motivos, creo yo. Pero no puedo contar más porque no sé cómo voy a terminar esto. Es extraño, peor a veces yo solita me meto en unos líos argumentales que ¡madre mía!. Ahora no tengo una idea de que voy a hacer, pero eso es lo divertido XD. En serio, me alegra mucho que te entretuvieras con el cap anterior y espero que con este también. No es muy emocionante… pero ahí vamos. Kisses XD
Dani Ardila: Hola amiga! Pues es un milagro de navidad XD, que dicha que te gustara el cap anterior, espero que este también. Quiero saber qué opinas y que no te pierdas. Un abrazo mi estimada.
artilyon-rand: Pues ahí tienes un poco más pero no es nada tenso XD, espero que el próximo cap traiga más "adrenalina". Un saludo y gracias por escribir.
