Ya habían pasado tres meses desde que habían vuelto de su luna de miel, el mes anterior el padre de Cori se había casado con la mujer que conoció en la reunión que celebraron los Calaway.
Se llamaba Clara y se llevaba muy bien con ella al igual que sus hermanos, pero con los que no se llevaba muy bien era con los hijos de esta Brenda y Boby que tenían 16 y 17 años y habían perdido a su padre en un accidente de tráfico, pero a pesar de que no se llevaba muy bien con ellos estaba contenta por ver a su padre feliz.
El día comenzó con mucho calor y T.C y Cori estaban patrullando por la playa y acababan de parar a tomar algo, pero cuando Cori quiso subirse a la bicicleta se mareo y callo al suelo.
T.C - ¿Estas bien?
Cori - ¡si! ¡Tranquilo, no es nada importante!
Se subió en la bicicleta y no dijo nada más
T.C - ¿Cómo que no es nada importante?
T.C se subió también en la bicicleta y fue detrás de ella.
T.C - ¡Cori, explícate!
Esta paro la bicicleta de golpe
Cori - ¡estoy embarazada!
T.C - ¿Qué?
Cori intento montarse de nuevo en la bicicleta, pero T.C la agarro y comenzó a besarla con pasión en medio del paseo marítimo.
T.C -¿desde cuando lo sabes?
Cori
- ¡desde ayer!
T.C - ¿Por qué no me lo dijiste ayer? ¿Va todo
bien?
Cori - ¡si, todo esta perfecto!
T.C - ¡es estupendo!
Cori - ¡si!
Los dos fueron a casa después de trabajar y T.C nada mas entrar por la puerta la agarro y la beso con todas sus fuerzas, luego se agacho hasta su cintura y la dio un beso en el vientre.
T.C - ¡mi pequeña!
Cori - ¿Cómo sabes que es una niña y no un niño?
T.C - ¡por que es una niña!
Cori - ¿quieres una niña?
T.C - ¡si, para poder mimarla y quererla!
Cori le sonrió
Cori - ¡pues a mi me da igual!
Los meses pasaron y todo parecía normal, a Cori ya se le notaba mucho el embarazo, estaba de siete meses y medio, T.C no la dejaba hacer nada y ya no iba a trabajar.
Estaban esperando una niña, como quería T.C, este se pasaba todo el tiempo que podía con sus manos en el vientre de Cori para sentir a su hija moverse dentro de ella.
Cori - ¿no tienes que rellenar papeles?
T.C - ¡lo papeles, pueden esperar!
Cori - ¡si ahora que aun no ha nacido apenas la sueltas, cuando nazca te la vas ha levar hasta a trabajar!
T.C - ¡eso dalo por hecho!
Cori soltó una pequeña risa, T.C la dio un dulce beso en la mejilla.
T.C en la comisaría había colgado una foto de la última ecografía de Cori, parecía un niño pequeño que estaba esperando ansioso su regalo de navidad, pero en este caso T.C, el nacimiento de su primera hija.
el último mes y medio de embarazo de Cori paso muy rápido, Cori dio a luz a una niña preciosa
EN EL HOSPITAL
John - ¿Dónde esta esa nieta mia?
El padre de Cori acababa de entrara en la habitación con su nueva familia y había ido directo a coger a la niña que la tenia T.C en brazos, a este le costo soltarla pero se la dejo unos segundos a su abuelo.
Al cabo del rato también llegaron los padres de T.C y su familia, todos estaban en la habitación.
Alison - ¿Cómo se va ha llamar?
Cori - ¿no te lo imaginas?
Alison sonrió
Aison - ¡tengo una duda!
T.C - ¿Cuál?
Alison - ¡puede que se llame como mama, o como nuestra hermana!
Cori - ¡la segunda opción!
Alison fue donde su padre y cogió a la niña en brazos
Alison - ¡hola, pequeña! ¡Hola Jennifer!
Pasaron los meses y Cori ya estaba trabajando de nuevo, la niña la dejaban con los padres de T.C o con su padre, ya había comenzado a andar y hablar, a T.C se la caía la baba cada vez que la veía y más cuando la pequeña Jennifer la primera palabra que pronuncio fue papa.
T.C estaba jugando en el jardín con la niña cuando Cori llego del trabajo.
Cori - ¡hola!
T.C se levanto y la dio un beso
T.C -¿Qué tal?
Cori - ¡bien! ¿Qué tal se ha portado la peque?
T.C - ¡muy bien!
Cori - ¡no me puedo creer que ya vaya a cumplir 2 añitos!
T.C - ¡si! ¿Si nos parece increíble que cumpla dos años imagínate cuando cumpla 18?
Cori - ¡ni me lo digas!
Habían pasado dos años desde el nacimiento de la primera hija de Cori, cuando esta le vino con una noticia a T.C.
Estaban en casa apunto de acostarse después de haber dormido a la niña.
Cori - ¡T.C!
T.C - ¿Qué?
Cori - ¡he estado en el medico esta mañana!
T.C se incorporo en la cama y se quedo serio mirando a Cori y con cara de preocupación.
T.C - ¿Qué te pasa, estas bien?
Cori - ¡si, cariño, no te preocupes todo esta bien!
Cori le cogió la mano y la puso en su vientre.
Cori - ¡los dos estamos bien!
T.C - ¡lo estas diciendo enserio!
Cori asintió con la cabeza
T.C la abrazó y comenzó a besarla
T.C - ¡de cuanto estas!
Cori - ¡de mes y medio!
T.C - ¡nuestro segundo hijo!
Cori - ¡si!
T.C empezó a besarla sin cesar, hasta que paro de golpe y la dijo.
T.C - ¡quiero 4!
Cori se aparto
Cori - ¿cuatro que?
T.C - ¡cuatro hijos!
Cori - ¿Qué?
T.C - ¡Si...!
Cori - ¡T.C, los dos trabajamos ya con Jenny nos costo y ahora con este que viene mas y pretendes que tengamos otros dos mas!
T.C - ¡si!
Cori - ¡estas loco!
T.C sonrió y la abrazo
T.C - ¡si! ¡Estoy loco de amor por ti!
Los meses pasaron y todo parecía tranquilo, hasta que un día en la comisaría, un hombre entro disparando a todas partes y dejándola secuestrada con todos los agentes y civiles que se encontraban en ese momento dentro.
esta vez me da igual lo que me pase
¿Qué quiere?
¡que me localicéis a la sargento Mcnamara!
Boby - ¡esta de baja!
pues llamarla
El hombre le lanzó un teléfono y este llamo a T.C que estaba afuera, dirigiendo a los agentes para como actuar.
T.C - ¿Por qué quiere hablar con Cori?
Boby - ¡no lo se!
T.C - ¿sabes quien es?
Boby – ¡lleva una mascara, no consigo ver su cara!
¡localízala, o los mato a todos!
T.C llamo a casa y no le cogía el teléfono nadie por lo que decidió ir a buscarla.
Cuando llego se dio cuenta de que estaba en la playa con Jennifer y se fue a buscarla. Estaba de pie frente a la playa vigilando que Jenny no se fuera muy lejos.
T.C fue corriendo, la cogió por el brazo la dio la vuelta.
T.C - ¡Cori tienes que venir a la comisaría!
Cori - ¿Qué pasa?
T.C - ¡un loco se ha metido en ella y dice que solo hablara con tigo!
Cori - ¡vamos, coge a Jenny!
T.C la cogió y fueron a casa a que se cambiara de ropa y a dejar a la niña con el padre de Cori.
Cuando Cori llego, el hombre salio a la puerta, en cuanto salio, a pesar de su mascara Cori le conoció.
Cori – ¡Snaider!
T.C - ¿Cómo lo sabes?
Snaider - ¡cada vez mas lista!
Este se quito la máscara
T.C - ¡no me lo puedo creer!
Cori - ¡pues creetelo!
Cori se acerco a la puerta adelantando un poco a los agentes que le apuntaban
Cori - ¿Qué quieres?
Snaider - ¡no lo sabes, a ti!
T.C se adelanto de forma amenazante, pero Cori le paró.
Snaider – por lo que veo ese es el que te ha dejado preñada.
T.C - ¡si! ¿Y?
Snaider - ¡nada, nada!
Snaider había encerrado a todos en celdas y había salido a la calle con Boby con una pistola en la cabeza.
Snaider - ¡haremos un cambio, tu por el!
Cori - ¡lo mataras, como a mi hermana!
Snaider - ¡no, te lo prometo! ¡Esta vez solo te matare a ti!
Cori - ¡Esta bien!
T.C la agarro y la hecho un poco para atrás y la hablo para que solo ella le escuchara.
T.C - ¿Estas loca?
Cori – ¡no, tranquilo!
T.C - ¡como quieres que me tranquilice Cori, estas embarazada!
Cori - ¡tranquilo, tengo una idea! ¡no nos pasara anda ni a mi ni al bebe, te lo prometo!
T.C - ¡no se!
Cori - ¡tu solo estate preparado, cuando sea el momento lo sabrás!
Cori le dio un dulce beso en los labios
T.C - ¡ten cuidado!
Cori - ¡lo tendré!
Cori avanzó lentamente hasta donde estaba Snaider, este soltó a Boby y agarro a Cori con fuerza por el cuello comenzando a apuntarla.
Cori - ¡haaa…!
T.C - ¡Cori!
Cori le miro y le puso mirada de que pasara lo que pasara que no se preocupara y que estuviera preparado, ambos asintieron con la cabeza y Cori de repente se agacho y empezó a gritar quejándose de dolores en el abdomen, como si estuviera de parto, Snaider se despisto un momento y Cori desde el suelo dio una patada que hizo que este cayera al suelo, T.C fue corriendo donde estaba y le apunto.
T.C - ¡como muevas un solo pelo te mato, y ganas no me faltan!
Un agente le puso las esposas y se lo llevo detenido, cuando lo fueron a meter en el coche, le quito el arma al agente y apunto a T.C que estaba abrazando a Cori, pero esta le vio, cogió su arma y le disparó en la cabeza., ambos se acercaron donde estaba tirado en el suelo.
T.C la abrazó y la dio un beso en la frente.
T.C - ¡ya ha terminado todo!
Cori – ¡si!
T.C - ¡por cierto! ¿Cómo se te ocurrió fingir ponerte de parto?
Cori - ¡no lo se!
T.C - ¡jajaja, muy buena idea, peor no vuelvas ha hacerlo, casi me da infarto del susto!
Cori - ¡si teniente! ¡ah…..!
Cori empezó a quejarse igual que antes
T.C- ¡Cori, no cuela se que estas fingiendo!
Cori – ¡T.C, no enserio! ¡Que viene!
T.C - ¿me lo estas diciendo enserio?
Cori - ¡si…., ah…!
T.C - ¡madre mía, es verdad estas pálida como la otra vez!
Cori - ¡si!
T.C cogió un coche de la policía y se fue directo al hospital, le pidió a Rass que avisara a su familia.
Unos días después Cori volvía a casa con su bebe en brazos y T.C llevando a Jennifer
Al entrar en casa Cori empezó a hablarle a su hijo.
Cori - ¡esta es tu casa, mi pequeño!
T.C se acerco a ellos después de dejar la bolsa del bebe y les dio un beso a cada uno.
T.C - ¡bienvenido a casa Rick Callaway Mcnamara!
Esto es mi vida hasta este día y durante mi coma, ¡todo lo que paso!, he escrito lo que me contaron.
Cuando se terminaron de escuchar esas palabras, La puerta del desván se abrió de repente y tras ella apareció T.C
Jenny he encontrado un libro que puede que te sirva
¿de que es?
¡mira, lee el resumen de la carátula trasera!
Jenny comenzó a leer en voz alta
"NADA PARECE SER LO QUE ES"
Yo tenía 16 años cuando verdaderamente me enamoré. Ya había estado saliendo con un compañero de clase, pero la cosa no dio fruto. Ese año comencé 1º de bachiller y como de costumbre al empezar una enseñanza nueva, conocimos profesores nuevos. Juan José Prieto Martínez entró en clase muy lentamente, tanteando el terreno. Era alto, rubio y con el pelo a tazón que le daba un toque de chico malo. Sus labios jugosos y su sonrisa contagiosa. La clase empezó y pensé que era chulo y pijo ya que acostumbraba a llevar ropa de marca. Pero entonces, su mirada perdida se posó en mis ojos sorprendidos por la manera en la que actuaba y supe que me había cautivado. Sonreímos y rápidamente, redirigimos las miradas a otro lado. El tiempo fue pasando y me fui enamorando. Lo que más me gustaba de él era su chulería a pesar de criticarla en el pasado. Empezó a tontear conmigo, pasando a mi lado o dándome palmaditas en el brazo a modo de aviso. Incluso cuando salía a tomar algo en el patio, me buscaba y me decía alguna tontería. Compartíamos gustos: los coches nos apasionaban y "casualmente" también era snowrider. No tenía pinta de deportista, seguro que si se subía a una tabla, se caía. Mis amigas y yo estudiábamos en un instituto de la zona de Valais, en la estación de esquí. Un sábado me lo encontré dando clases de snowboard en la estación. Yo bajaba a toda pastilla con mis compis y cuando le vi., no daba crédito. Le saludé riéndome y el se puso una mano en la cabeza, avergonzado. El lunes me dijo que había mejorado mucho.
Hicimos un examen, difícil, en eso si que no se cortaba. Al dar la nota, unas cuantas líneas venían escritas en la parte derecha: "No sé si sientes lo mismo que yo, pero lo único que te puedo decir es que cada vez que te veo me pongo nervioso y, si sigo así, no podré seguir dando clases. Sé que me arriesgando mucho y por ello, estoy preparado a todo si me dices que sí. Házmelo saber de manera que nadie lo sepa. Te ama: Juanjo.Por cierto, suspendí, para variar.
Yo le contesté a continuación, y le pedí que me esperara en el departamento a la hora del patio. Cuando sonó la campana subí y allí estaba. Me abracé a él, por fin después de tanto tiempo, pude tenerlo cerca, mi cuerpo contra el suyo. Entonces me besó. Empezamos a salir en secreto, viéndonos en los baños durante sus guardias. Una mañana de verano, si todavía puedo recordar, en un examen me escribió: ¡Cásate conmigo o me muero! Yo asentí con la cabeza y se levantó sonriente, besándome a continuación delante de todo el mundo. Me dijo que por la noche nos marchábamos. Estuvimos vagando por toda Europa un año entero, hasta que hice la mayoría de edad. Finalmente nos instalamos en Andorra. Allí también nos casamos. La ceremonia fue preciosa, sólo él y yo cogidos de la mano. Él vestido lo compré corriendo la tarde antes con Juanjo. Al salir del juzgado, fuimos a cenar a un chino y después estuvimos paseando por las calles. Recuerdo que estaba empezando el invierno y yo llevaba una cazadora Burton de surfero encima del vestido. Esa noche, hicimos el amor. Nunca olvidaré el romanticismo y el cuidado que me brindó. Sus besos, caricias, pero sobre todo sus palabras. Amanecí tumbada encima de él. Acariciaba mi piel desnuda y mi pelo, siempre pensé el porqué de su obsesión por mi cabello. Me hice monitora de snowboard en la estación de Soldeu-El Tarter pero al enterarme de que estaba embarazada, tuve que dejarlo, y él que buscarse un empleo aunque tuviéramos dinero suficiente en el banco. Empezó como contable de Crèdit Assegurances, la principal compañía de seguros andorrana. Cuando nuestro niño, Fernando, nació, me contó que había leído un anuncio de solicitud pidiendo profesores de matemáticas en Santa Mónica, California. Envió el currículo y mientras esperábamos respuesta, preparamos todo para partir. A mi me daba pena, pues me había criado en un país de clima invernal y temía no acostumbrarme. Durante un tiempo estuvimos muy bien, se le veía muy feliz con su clase. Todos eran muy buenos, excepto un chico llamado Glen, con el que se llevaba sospechosamente bien. El idioma no supuso un obstáculo para él, pues yo misma le enseñé. Poco a poco, su manera de actuar fue cambiando. Sus horarios variaron mucho y su gesto se fue deteriorando. Él me decía que eran motivos de trabajo, pero yo sabía que no, le conocía demasiado bien. Más tarde, empezó a traer a ese chico a casa muy a menudo. No quería que escuchara sus conversaciones y menos que le preguntara por ello. Se convirtió en una persona muy ruda. Sin embargo, seguía igual de enamorado que el primer día, me lo demostraba abiertamente. Unos chicos llamados Cori y T.C empezaron a venir también. Todo se equilibró de nuevo, pero sólo durante unas semanas. Resulta que estos dos chicos eran policías y que Juanjo se dedicaba a repartir droga con Glen en el instituto. Los agentes fueron a detenerlo y mi marido, al saberlo salió corriendo y cogió a una adolescente de rehén. Yo llegué enseguida y le pedí que no hiciera ninguna locura. Tuvimos una conversación, donde me dijo que lo más sagrado para él era el amor y que le recordara. Yo no entendía porqué había hecho eso, pero en realidad no era lo importante, me dolía más que me dijera que me lo ocultó para no hacerme daño. Entonces apuntó a T.C y este le disparó. Juanjo cayó fulminado al suelo con todas sus prendas manchadas de sangre. Me acerqué gritando y le tomé entre mis brazos. "¿Por qué?" le pregunté llorando "Helena, te amo, pero eres demasiado joven y debes ser feliz. Si entro en la cárcel, sé que me vas a esperar y eso no es justo. Prefiero morir sabiendo que me llevo tu amor conmigo. Mi chiquita alocada…" Y cerró sus ojos para siempre. Allí me quedé, llorando mientras abrazaba su cuerpo ya inerte. Glen fue detenido y tuve que declarar en el juicio. Cori, me preguntó que tal y me pidió perdón. "Siempre he pensado que el amor era como el aire, aunque no se vea, se siente.", le contesté. Días después volví a Suiza con mi familia. El recuerdo de Juanjo se quedó grabado en mis entrañas, para siempre…en este libro os menciona a vosotros, como en esta novela que acabo de leer, que mama debió de escribir y que me ha gustado mucho y esta parece que también me va ha gustar mucho.
¡me lo dejas ver!
Toma
¡dios mío!
¿Qué pasa papa?
Cori entro por la puerta con las manos en su vientre en su ya notable estado de gestación, estaba de 8 meses
-¿Qué pasa T.C?
- ¡mira lo que ha encontrado!
-¡mi diario!
-¿tu diario?
-¡si, deje de escribirlo cuando tu hermano pequeño nació!
- hay papa te decía que quería 4 hijos, y al final se ha salido con la suya no, por que ahora vienen gemelas y con Rick y con conmigo somos cuatro.
- ¡Si! Pero espera que igual aun sois más
- ¿Qué?
T.C empezó a reírse y comenzó a tocarle el vientre a Cori
- ¡ay esta todo lo que pasamos tu madre y yo hasta que Rick nació, hará mas o menos unos 5 años, por que tu tendrías unos tres!
- ¡es mi vida! ¡¡Bueno…, la vida de los dos!!
FIN
NOTA DE LA AUTORA:
Espero que os haya gustado leer mi historia tanto como a mi escribirla, me da pena acabarla, por que ahora no puedo escribir sobre ella, aunque podría escribir lo que sucede en el tiempo en el que Cori acaba de escribir su diario hasta que Jennifer lo encuentra. Pero es otra historia que algún día contare.
