"Hola a todos. Pues por acá estoy con otro capítulo de este fic infinito XD, esperando que realmente les guste o que por lo menos sirva para matar el rato. Como siempre, muchas gracias a todos por sus comentarios tanto por Fanfic como por el face, mi blog o deviant, sepan que siempre los leo todos aunque a veces no me da tiempo de contestar, e igual, se les agradece cada palabra.

Pero ya no les quitaré más tiempo, espero que les guste este capítulo y muchas gracias por todo.

PD: los comentarios del capítulo anterior los respondí al final del fic."


Con Ella
por Chris McRaven

Con su Expectativas

-Buen día emperador. ¿Cómo ha pasado la noche?-

Dice inclinándose frente a mí. Llevo buscándola algunos minutos, ahora es bastante más complicado coincidir en espacio y tiempo, ¿Por qué?, porque ella no quiere. Nuestra relación es simplemente una cosa obligatoria; por ello las cordialidades y los momentos amenos entre ambos son entes del pasado… pero lo prefiero así.

Cuando la encontré, estaba alimentando los peces del estanque, acción que últimamente prefiere hacerla en compañía, por ese motivo la escoltan dos de las doncellas del palacio, creo que es porque así la emperatriz se siente segura de lo que está haciendo o es una forma de que me aleje de ella… no lo sé.

Con sus pies descalzos se acerca lo más que puede al estanque y poco a poco arroja pan al pozo de agua reflejante y tranquila. La intensa luz choca en el cuerpo acuoso como espejo e ilumina su rostro y su ropa, dando tonalidades verdosas en la cara blanquecina de la maestro-tierra. Las doncellas, por su parte, sostienen, una, un parasol, la otra, un pequeño plato con pan, volviéndose aquello una escena tan hogareña que es digna de pintar.

Antes de mi llegada la veo hablando con las doncellas, simula alegría, sé que lo hace, ¿por qué?, porque sonríe pasiva y su mirada se ve ausente, el color translucido de sus ojos únicos se vuelve nebuloso, siendo entonces muestra de que las sombras de sus problemas juegan en su mente.

No puedo escuchar lo que hablan entre ellas, pero si noto que es algo de importancia. ¿Qué será?. ¡ya basta!, ¡eso a mí no me incumbe!; puede ser que hablen de los peces, pueden ser que parloteen sobre fruslerías o bien existe la posibilidad que solo sean ideas mías. Desde que las cosas van de mal en peor me he vuelto un total paranoico, sin olvidar jamás que peleamos todo el tiempo, siempre, sea con palabras duras o con sublimes advertencias, incluso con delicados tratos. Ya los empleados de palacio saben que algo está roto entre nosotros, sin embargo, tan misteriosos como la emperatriz, a pesar de las escenas que espetamos a diario y el ambiente denso del palacio, no opinan o toman partido. Eso me perturba.

Todos y cada uno de ellos siguen obedeciendo mis órdenes, siguen confiando en mí y siguen atentos a mis deseos. No importa si lo que solicito implica quitarle a la emperatriz sus privilegios, vigilarla constantemente o prohibirle algo. A pesar que digo "no dejes que ella haga esto", "no dejes que ella haga aquello", "bajo ninguna circunstancia permitas que se vea con tal o cual", directrices explicitas de las restricciones que quiero caigan en la única dueña de todo y de nada, no contradicen, no protestan, no se revelan. Con un simple "sí su alteza" realizan al pie de la letra lo que les digo, siendo factura de la lealtad de los guardas hacia mí, la cara amarga que veo en ella minutos después, frustrada al tener que seguir mis directrices.

Lo que hago lo hago solo para presionarla, sé que el tiempo corre y pronto no nos volveremos a ver. Es mi deseo egoísta que ella sienta en carne propia lo que yo sentí, mas sé que jamás lo hará. A pesar de mis intentos, mis calvarios nunca se podrán transmitir a la emperatriz, ¿por qué?, porque los míos fueron, en demasía, mayores. Ella me quito todo, me dio una vida, me dio alegrías, me dio un futuro y todo lo destruyó frente a mí. Todo fue mentira, ahora no hago otra cosa que contar los segundos con la esperanza de ver la fecha de mi partida hecha realidad, pero incluso el tiempo está a su favor, y le ha ordenado ir más lento de lo que antes lo hacía.

Por ella tengo que vivir este nuevo infierno, por ella maldigo cada día de mi vida en este lugar y por ella he conocido hasta dónde puede llegar el rencor. Si soy cruel, solo digo que no lo soy tanto como ella lo fue conmigo… y si soy amable, me jacto en expresar que mi simpatía es real, por ende, su valor es superior.

Ahora, frente al estanque, la veo inclinarse, la escucho saludarme, mostrando un respeto falso hacia mí; provocando que dude si su cordialidad es hipocresía o sarcasmo, pero no espero mucho no obstante. El Señor del Karma es un jugador inhumano que pule cada detalle de sus maquiavélicas jugadas rampantes, para muestra la emperatriz: una argamasa entre mi mejor amiga, mi peor enemiga, una bella mujer y un monstruo sin alma.

Bien Sokka, que bien las escoges...

Entonces, respondo a su saludo de igual forma –Buen día emperatriz. ¿Cómo ha pasado usted la noche?-, solo para concluir las formalidades. Al mismo tiempo, las doncellas se inclinan ante mí. Otra muestra de simpatía, quiero pensar.

-Igual que todas las noches. Algunas bien… algunas mal-

-Ya veo... pero, cambiando el tema, necesito hablar con usted, en este instante si es posible-

-Claro emperador-, responde vacía, asentando suavemente la cabeza, haciendo que sus adornos dancen a su ritmo, luciendo su cabello amarrado de forma impecable. Sutil y serena, les pide a las muchachas la disculpen; astuta como es se percata que quiero hablar con ella a solas.

En un inicio las jóvenes se ven inseguras por partir, mas con una sonrisa, sin palabra ninguna, Toph les da la tranquilidad que necesitan para iniciar el viaje. Le ofrecen el parasol, pero para su sorpresa, ella prefiere el pan. Y así las siluetas de las muchachas se funden en el difuso paisaje lejano de la estructura de piedra donde vive la dueña de los ojos profundos.

Los arboles sueltan sus hojas con el viento, formando una maya de sombras en el césped verde brillante del lugar, permitiendo que pequeñas manchas de luz vivan donde crean que es idóneo, y ese lugar es justo debajo de nosotros.

El suave vaivén del aire mueve las telas de nuestros trajes… y si no fuese por la situación que vivimos, diría que todo es perfecto.

Finalmente la emperatriz se da la vuelta y posa su mirada vacua en mis ojos zafiro. Su sonrisa se degrada, la atmosfera se pone tensa, ¿y qué hago yo?, solo inhalar su aroma a bosque.

-¿Qué desea mi señor? ¿Comunicarme sobre alguna otra restricción a mi libertad acaso?- … ahí va.

-No Toph. Has cumplido tu palabra. Has hecho todo lo que te he pedido, estoy impresionado-

-Yo también-, agrega seca, para luego voltearse a alimentar los peces, mostrándome su perfil de mármol. Claro está que no puede ver los peces, y claro está que lo que menos le preocupa es cuan hambrientos están; si pidió el pan, si arroja las migas, es porque necesita disipar su nerviosismo y lanzar lejos su ira. No soporta estar a mi lado, por lo cual ocupa, con desesperación, mantener la mente en otras cosas.

Me volteo también, observando a los peces formar círculos con forme asoman sus bocazas para comer, dibujando líneas que me recuerdan al trazo del navegar de los botes de la Tribu Agua del Sur.

-Leí la carta de respuesta que le dirigiste a Alid… ¿por qué sigues mintiendo?-

-¿Por qué mi señor?, no se haga el desentendido. Bien sabe por qué lo hice. No tenía cara para confesarle la verdad a Alid-, entonces lanza efusiva un trozo de pan al agua, silencia y luego continua, pero esta vez sosteniendo firme el plato con el alimento hasta que sus nudillos se vuelven blancos por la preción, -… le rompería el corazón…-

-¿Y por eso le dijiste que estabas enferma?-

-¿No es verdad acaso?-, responde, usando como escudo su sonrisa irónica. – ¿al igual que es verdad que a raíz de ella, de mi enfermedad, no puedo dejar esta prisión o darle paz a mi reino por mí misma?. Usted cree que son mentiras, pero yo creo lo contrario. Estoy enferma y por ello soy incapaz de dar una vida, no puedo dejar este sitio a raíz de mi mal y el que más se preocupa por mí en estos muros es usted, tanto que me ha despojado de muchos de los pocos derechos que me pertenecían. Extraño a Alid pero no puedo ir a verlo, no obstante dentro de meses lo que hoy parece un sueño será una realidad. Es cuestión de tiempo. La verdad esta expresa en el documento, pero el contexto está mutilado-

Me quedo pensativo ante la contestación astuta de Toph –… puede ser-.

Una vez más ella reanuda su tarea de alimentar a los peces, arrojando los trozos donde cree que es el mismo punto donde cayeron los anteriores, pero no es así, los arroja azarosamente, obligando a los animalitos a nadar de allá para acá de manera vivaz. El acto dibuja una sonrisa en mi cara, el gesto tenía días de no brotar en rostro tan naturalmente, por ello lo disfruto, independientemente de la causa del mismo. Luego de un profundo silencio continuo.

-Pero… también mencionabas declaraciones que no di, junto con otras cosas. Esos son mentiras, ¿o no?-

-… no, para nada. Estoy convencida de que él le caería en gracia a usted. Esas serían sus palabras si lo conociera, mas nunca lo hará-

-… es cierto-

-Además…-, continuó, -… muy a mi pesar debo admitir que usted es un buen hombre, no conmigo pero si lo es con el Reino Tierra,-, dijo arrojando otro trozo de pan,- eso sepa que lo noto. Noto que usted sigue en sus labores a pesar que declaró no volverlo a hacer, y aprecio el hecho. Entiendo además las condiciones de esta unión, por lo tanto comprendo que usted no está forzado a ninguna de las tareas que se ha autoimpuesto… por ello creí justo mencionarle el hecho a Alid-

-No confundas mi responsabilidad con compasión-, agregué, tomando un trozo de pan del plato para imitar a la mujer de ojos esmeralda.

-No lo hago… nadie mejor que yo sabe que lo que usted hace no los hace por mi…-

-Así es-

-Sin embargo…-, continúa, -sus acciones misericordiosas para con mi gente existen.-

…de nuevo silencio, solo silencio, ¡maldito silencio!. Lo odio demasiado. Los árboles se agitan, dicen cosas, se burlan de mí, me maldicen y me insultan. Claro que lo hacen, el bosque entero está enfadado conmigo por lo que le hago. Estoy tan confundido. ¿por qué me importa lo que piense el bosque? ¿Qué me interesa lo que piense ella? ¿Qué me importa ella?.

Pero… no sé si por curiosidad o por darle larga a mis planes me declino por tomar un camino diferente. Solo Kuruk sabe hasta dónde vamos a llegar, o si llegaremos a algún lado. La incertidumbre me carcome y la ira me susurra al oído cosas de debería ignorar… pero no lo hago. Que la Luna me proteja, porque voy a venderle mi alma al que quiera pagar solo por ella.

-Pero… volviendo al documento-, reanudé,- me pareció ofensivo que dijeses verdades a medias o descartaras "contextos". Es por ello que deseché la carta que pensabas enviar y en su lugar escribí una más honesta, firmada a mi nombre, claro está-

Los ojos de Toph se abrieron a mas no poder, su rostro se llenó de sorpresa y miedo. No podía creer lo que estaba oyendo. Ni por un instante volteó el semblante, solo sujetaba con fuerza el platito entre sus dedos largos de porcelana. Era terror en estado puro lo que podía monitorear en ella.

Yo, como si nada, continuaba tomando trozos de pan del plato aquel para alimentar a los simpáticos animalitos, esperando por alguna reacción sonora de la emperatriz. Finalmente, a como pudo, después de emitir dos vocales sin lógica entre sí, hizo la pregunta cuya respuesta ella temía.

-y… y solo por simple curiosidad… ¿Podría yo saber que decía esa carta?-

-A eso precisamente viene, a contarte que les mandé a decir. En resumen, es toda la verdad. Ni más ni menos-

Entonces respiró tensa y profundamente, seguro por imaginar la reacción de Alid al enfrentar mi mensaje, pero ya nada se podía hacer, lo hecho hecho estaba. No le quedaba más que atenerse a las consecuencias y esperar lo que fuese que viniera.

-…ya veo…-, dijo al fin, bailando los ojos intranquila, seguro pensando cómo se explicaría a Alid cuando llegara el momento, o bien, como contendría la oleada de rumores que se avecinarían por mi acción. El desierto es grande, pero los rumores lo son más y saben viajar más allá de las arenas.

Sumido en la imagen incómoda de la emperatriz, no podía hacer más que deleitarme por la situación. Me gustaba ver algo de vida en ella de vez en vez e, irónicamente, aunque ella se había entrenado para mantener todo bajo control, las emociones las vivía tan fuertemente que a veces eran demasiado para ella. Pero todo inicio tiene un fin.

-¿No te interesa saber que le he dicho a Alid?-

-… Honestamente no. Prefiero dejar las cosas del tamaño que están ahora.-

-Pero yo quiero que lo sepas de mí, para que luego no vengan otros a contártelo. En grosso modo les dije todo, absolutamente todo.-, fue cuando el rostro de la emperatriz palideció, llenándose de tristeza, mostrando su gran preocupación. Todo estaba saliendo tal cual lo había planeado y, o me da vergüenza decir que lo estaba disfrutando y mucho. Por ello, hice una gran pausa, esperando la respuesta de la emperatriz, pero, al no oír su voz protestando, reanude, luego, mi monologo.

- Así es, ellos ya saben la verdad, puesto que les dije que iríamos a la celebración y que estaríamos encantado de verlos. Que contamos las noches para llegar y que estoy ansiosa de saber quiénes cuidaron de la emperatriz cuando yo ni siquiera estaba en los planes de mi señora-

-¿Eso es verdad?

-Sí Toph, iremos a la celebración de la luna en el Desierto de Si-Wong. Volverás a ver a Alid. Y no te preocupes por nada; lo que ocurre entre nosotros continuará encerrado en las cuatro paredes de este palacio.-

Los ojos de la única dueña de todo se clavaron en mí, de forma tan natural que ciertamente era difícil distinguir su sus vista era inútil o no. Sorprendida por la noticia no hizo nada más que quedarse ahí quieta, esperando, tal vez, que el viento le diera algún consejo. Pero sus ojos se volvieron acuosos como los caminos que llevan a mi hogar, su barbilla temblorosa y su nariz del color del atardecer. Volviendo sus cara inmediatamente al lado contrario donde yo estaba, encogiéndose un poco de hombros para luego quedarse completamente inerte. ¿Qué estaba pasando? ¿Acaso hice algo mal?.

Preocupado por mis actos me aproximé a ella, ¿Sería acaso que había faltado a las costumbres de la nación esmeralda?, aún era un aprendiz y la delgada línea de lo normal y lo tradicional (ante mis ojos) era sumamente difusa.

-Toph… ¿Por qué lloras?.-, pregunté absolutamente preocupado, con el semblante quebrantado por la incertidumbre, -Si hice algo indebido lo puedo remediar. Yo… yo pensé que…-, mas ella no respondía, simplemente escondía su cara pálida de mí, sin más, sin menos, entre los colores verdes de su nación.

-No… está bien…- y con esa simple frase rompió el tiempo, el viento y el alma, dejándome ver una de aquellas sonrisas de antaño en su rostro, enmarcada por los largos caminos de agua fluyendo de sus iris opacos, tan muertos y al mismo tiempo llenos de vida.

Su alegría la cegaba aún más que sus ojos muertos. Por un instante desaparecieron de ella las penas que la rodeaban, ignorándolo todo, lo bueno y lo malo, sobre todo lo malo.

Vendí mi alma al diablo ese día por ella, deje de lado el daño que me había provocado por verla feliz, le di mi corazón a ella por un instante. Me odiaba por lo que estaba haciendo pero me gustaba a la vez.

-¿Tregua?-, preguntó sonriente.

-Tregua-, respondí alegre, mientras que con mis manos limpiaba aquellos surcos azules que nacieron en sus ojos verdes y murieron en su piel de mármol.

Mañana sería otro día, mañana idearía una manera de hacerla sentir frustrada, pero hoy la quería ver contenta, quería ver a mi vieja amiga sonreír solo para mí.

-Gracias Sokka-

Que bien se siente oír mi nombre en sus labios.

-:o:-

"Mi gran amigo Alid:

Te mando un abrazo a la distancia y te informo que tu carta y tus obsequios no solo han llegado sino que me han pintado una sonrisa en mis labios y han alegrado el corazón. Te extraño como el ave enjaulada extraña el volar. Cuento los días sin verte, anhelo poder dibujar tu rostro en mi imaginación como cuando lo hacía siendo tu aprendiz, cuando me enseñaste a buscar agua y a cantar como los tuyos. Y si bien, el alma quiere correr a tu lado para decirte "hola", para hablar como en los viejos tiempos, me temo que me el cuerpo lo impide.

He estado delicada de salud y los médicos me han recomendado evitar los viajes largos e incluso salir de mi propia casa. No es nada grave, no te preocupes, es solo que he abusado un poco de mi misma exponiéndome a largas horas de trabajo. El cuerpo se agota y no soy tan joven como antes. Pero por suerte mi esposo ha estado aquí para cuidarme.

Le he contado de tu invitación y no solo le ha emocionado, sino que está honrado... no obstante, por mi culpa, ha preferido quedarse aquí a mi lado en lugar de ir a conocer las maravillas que tu pueblo tiene para ofrecer. Lo lamento mucho, realmente lo lamento muchísimo. Te extraño pero debo resguardarme para, irónicamente, poder verte.

Y por el momento, y para saciar tu curiosidad, te cuento que las cosas que has escuchado sobre el emperador son ciertas. Es un buen hombre que cuida de nuestro pueblo como si fuese el suyo, viene de las tierras heladas del sur y ama a la Luna tanto como los del desierto la aman.

Estoy segura que ambos tienen mucho en común, que hablarían largo y tendido por horas... así que, quizá, el próximo año podamos ir a verte y hasta quedarnos más de lo previsto, pero este, por desgracia, nos es imposible.

Les envío un gran abrazo a todos en el desierto y les deseo el mejor de los festivales. Encomiéndenos a la luna por favor.

Afectuosamente,

Toph Bei-Fong, emperatriz del Reino Tierra"


"Espero que les haya gustado, nos vemos en la próxima"

-:o:-

Respuestas a los comentarios del capítulo anterior:

artilyon-rand: Muchísimas gracias por tu comentario. Pues que dicha que lo de la personalidad de los personajes sea sólida, porque es lo que más me cuesta trabajo :C, siempre leo y releo este fic para ver si voy bien o mal o muy mal. A veces me parece que antes escribía con más pasión, pero no sé XD. Es que, ciertamente, al escribir no todo es divertido (hablo de la historia) pero todo todo es necesario… o por lo menos así lo creo yo. Pero en serio, en serio, en serio, que dicha que te este gustando y gracias por tu comentario. Espero verte pronto por acá XD

ASUKA02: Hola amiga!, pues creo que tienes toda la razón, pero (poniéndome objetiva), creo que todo lo que ella hizo por el, al final era por ella misma, no por él. Creo que ese es el punto, pero… ya sabes que no puedo hablar mucho aunque me muera de ganas por contar cosas. Esa situación para mi es de lo más tortuosa, porque, en serio, quiero decir lo que va a pasar, pero, primero, no tiene gracia, y segundo, como esto lo voy escribiendo a cómo va saliendo, pues no sé a ciencia cierta ni de que se va a tratar el próximo cap. Como dije en un capitulo, esto se suponía que iba a ser un oneshot, luego se suponía que iba a tener 10 capítulos y mira por donde vamos XD. Pero igual, mientras te entretengas, pues ahí voy sacando tiempo. Un gran abrazo y espero que te gustara este cap.

-chan: Hola Danny. Gracias por el comentario, primero que nada, y segundo, pues si, estas en lo cierto, por el momento todo está como en un bucle. Pero a ver qué pasa. JAJAJA, sabes que odio, querer contarte cosas y no poder. Yo no sé si esta historia te esté gustando o ya cayó en un punto muerto, pero, yo recuerdo que en las historias en que me he enganchado fuertemente, me da tanta tensión leerlas XD, no sé si me entiendes XD… Bueno, espero en serio que te gustara este capítulo. Nos vemos pronto.

AleBelikov: Hola!, pues mil gracias por tus comentarios y estoy muy agradecida porque dedicaras un ratito de tu tiempo a este fic. Con lo de la continuación… pues no sé si voy a ser muy constante, hoy tengo algo de tiempo, pero no sé si mañana también XD. Entonces, si de repente no público más, no te desanimes, eso no quiere decir que no publicaré, solo que no he tenido el tiempo XD. Un abrazo.