Título – Ghost love score

Disclaimer – Beyblade y la canción les pertenecen a sus respectivos autores. Yo no obtengo ningún beneficio económico con ésto.

Advertencia – Yaoi

XDD Estoy de regreso con el segundo capítulo de este fanfic, a decir verdad, me tardé más tiempo de lo que pensaba. La canción usada en este fic es: "No Style", de… bueno no sé quien la canta pero viene en el CD de Gravitation Vocal Collection; gracias a quien hizo la traducción al inglés n.n. Espero que lo disfruten y muchas gracias por leer.

.-"-. Gravitation .-"-.


En el capítulo pasado.

-Kimi dake o itsu made mo hanasanai… - Tyson repitió la frase final de aquella melancólica canción. Escuchó como la música de aquella distante melodía iba sucumbiendo ante el frío despiadado de la noche. Sintió de nuevo una calidez que le calaba hasta las fibras más remotas de su ser, mientras se dejaba arrastrar hasta el mundo de los sueños.

Esa noche durmió como jamás lo había hecho; descansó de sus preocupaciones, dejó de lado sus cargas… En su mente sólo se seguía oyendo la voz de aquel joven. Lo único en lo que soñó fue en la belleza del jardín y el misterio de esos cautivadores orbes.


La biblioteca era, por mucho, el cuarto más grande de la casa. Ocupaba el ala sur de lado a lado. Contaba con monumentales libreros con decoraciones de todo tipo talladas en sus estantes, desde figuras del estilo del antiguo Egipto y Grecia hasta figuras un poco más actuales del modernismo en los muebles más recientes. Estos libreros estaban acomodados de manera de que habían dos de ellos por fila y diez por columna. Ósea que habían veinte por piso, y, como la biblioteca constaba de dos pisos, en total se encontraban unos cuarenta titánicos muebles en la habitación.

En la mitad de la recámara estaban los libreros y en la otra mitad, iluminados profusamente por el sol que entraba por los ventanales, se hallaban un par de sillones, unos tres divanes y cuatro mesitas en total con sus respectivas sillas en los que algún interesado podía pasar un buen rato leyendo las obras de su elección. Las blancas paredes estaban adornadas con cuadros de Van Gogh, Manet y pinturas de autores de semejante talento.

Dentro de la amplia selección de libros se podía encontrar cualquier obra o tema que a uno se le ocurriera, eso sí, la única desventaja era que la mayoría estaban escritas en cantidad de idiomas ajenas al lector -que en este momento no era muy conocedor que digamos-, tales como árabe, griego, español, inglés, alemán o ruso, el cual predominaba sobre todo en las obras más viejas. Cada tema tenía dedicado mínimo seis obras referentes, en las cuales era seguro que se encontrarían las respuestas a cual fuera el cuestionamiento existente.

Así es que tenemos a un pobre Tyson con dos montañas enormes de libros voluminosos a su lado intentando descifrar los símbolos de alguno que le pudiera servir para el problema que se le presentaba…

-¡Demonios! Éste no me sirve… este no le entiendo… este está tan pequeño que no se ven las letras…- murmuraba el joven mientras hojeaba y descartaba los libros de un montón a otro con una velocidad impresionante. -Este está en ruso… este en francés o yo-qué-sé-que-idioma…

Pronto sólo tenía un libro bastante grueso en su mano dispuesto a llevárselo.

-Muy bien, es hora de recoger un poco… ¡Qué molesto!- declaró con un resoplido, para, acto seguido, dejar el libro en una mesita cercana y comenzar a levantar los textos que había revisado anteriormente.

En el compendio de obras se podían contar unas cincuenta de diferentes tamaños, formas y colores. Lo único que las hacía un poco semejantes era que en la mayoría de sus portadas figuraba una estrella de cinco picos y signos extraños, siendo todos libros de hechicería, brujería y ocultismo de todo lo largo y ancho del mundo. Todos poseían las hojas amarillas y un poco decoloradas, claramente se alcanzaba a notar el desgaste que habían sufrido por el uso.

Cuando hubo terminado, Tyson tomó su libro, se acercó a un sillón y se sentó dispuesto a leer. Abrió la obra en su índice y pensó cual sería su objeto de búsqueda. Leyó tres veces la tabla de contenidos y se decidió por fin a revisar los apartados de "apariciones", "espíritu", "fantasma" y "poltergeist". Cuando llegó al primero de ellos y vio lo extenso que era se quedó pasmado. ¡En su vida había leído algo tan largo, complejo… y sin dibujitos! Lo pensó dos veces antes de empezar y se dio cuenta de que no lo terminaría de leer sino hasta mucho tiempo después. Él necesitaba la información lo más rápido que pudiera. Analizó los hechos ocurridos y el por qué estaba ahí, sentado en medio de ese lugar con un libro grandísimo en las piernas, para finalmente, cambiar de apartado.

Miró de reojo las hojas dedicadas al tema de fantasmas, había diagramas, dibujos y un mapa; al parecer se trataba de una investigación extensa y bien documentada, ya que de un vistazo había distinguido muchos nombres antecedidos por títulos de "Doctor", "Teólogo", "Experto" y demás palabras que usan los autores para darles cierta formalidad a sus obras, además de muchos títulos de otros libros a los que citaban continuamente. Comenzó a leer y por lo menos en el inicio se sintió convencido de las palabras usadas. El autor comenzaba hablando sobre indicios acerca de cómo distinguir la presencia de un ente fantasmal o como saber a qué tipo pertenecía.

Recargó su cabeza en el respaldo del sillón recordando, en primera instancia, su infructuosa búsqueda que había llevado a cabo en Internet… había visitado más de sesenta páginas sobre fantasmas y espíritus, descubriendo que una de cada veinte contenía información seria, once eran de cuentos y leyendas de terror y las ocho restantes traían imágenes de fotomontajes y supuestas evidencias de su existencia. En seguida pensó en que jamás hubiera descubierto ese cuarto, ni mucho menos hubiera abierto un libro de no encontrarse tan desesperado como se encontraba, y por último vinieron a su mente todas aquellas señales que lo habían obligado a darse cuenta de que había un fantasma en su habitación.

Flashback

Desde una de sus ventanas se veía el patio trasero de la casa, el cual era el que estaba viendo, mientras que de la otra se veía el delantero. El pasto y los pinos del jardín estaban cubiertos de una fina capa blanca, en la cual el brillo del astro madre parecía brindarle una iluminación natural, resaltaban los colores de las flores en el centro y una fuente con forma de dos ángeles entrelazados emitía sus cristalinas aguas embelleciendo la imagen todavía más. Un viento frío le pegó en la espalda provocándole otro estornudo. Tyson se dio la vuelta, quedando confundido al encontrarse con que su otra ventana estaba abierta de par en par, permitiendo el paso de la nieve al recinto.

Se acercó para cerrar la puerta y estaba a punto de hacerlo cuando se percató de un detalle talvez insignificante: la melodía de sus sueños se oía en la habitación. Tras cerrar los vidrios trató de buscar el origen de la música, se agachó para ver si había algo debajo de la cama, revolvió el escritorio, revisó el librero e iba a abrir la puerta del armario cuando la melodía cesó, sumiéndolo todo el un incómodo silencio.

Fin Flashback

-Desde el primer día que llegué a esta casa hubo algo extraño. La melodía que se oía fue lo primero. Luego vino lo de la ventana, yo NO había abierto nada, de eso estoy seguro. Pero, lo que debí de haber notado al instante fue la presencia de aquel sujeto en la noche…- decía para sí el pelitormenta.- Pero no, ¿verdad? ¡Tenías que fijarte en ese par de ojos que brillaban hermosos en la noche! Admítelo Tyson, eres un idiota… un idiota por no haberte parado a decirle a ese tipo que qué hacía ahí, que se largara de tu habitación. ¡Rayos! No lo pudiste hacer, ¿cierto? ¡En cambio te enamoraste de sus ojos! ¡Te quedaste en la baba por ellos!

Guardó silencio unos minutos cuando la imagen de esos bellos orbes vino a su mente. Era imposible no haber caído bajo el hechizo que de ellos emanaba, al instante de verlos lo habían cautivado, tranquilizándolo completamente, enamorándolo de por vida. Movió la cabeza en negación y continuó recriminándose.

-Y, ¿qué fue lo que pensaste cuando te diste cuenta de que el intruso era un fantasma? ¡Qué preciosos ojos tiene como para ser un fantasma! Me pregunto cómo será. ¡Agh! Kinomiya, este es un problema más complicado de lo que creías, necesitamos deshacernos de ese maldito muerto.

Lanzó un gran suspiro y a su mente volvieron las imágenes de algunas cosas que lo habían dejado desconcertado.

Flashback

Tyson llegó a su habitación tras haber ingerido una deliciosa comida preparada por su muy querido abuelo. Se acostó pesadamente en su cama, descansando por primera vez en el día, y es que su abuelo, al negarse a contratar personal de limpieza, lo obligaba a realizar a él muchas de las tareas domésticas; situación que no le era para nada agradable.

Hoy, por ejemplo, su abuelo le había ido a tirar la puerta a las seis de la mañana en punto para ir a limpiar los vidrios de toda la casa, luego le había hecho pulir los muebles que había en el comedor, la estancia, el salón de baile, la cocina y uno de los baños y al final tuvo que barrer las hojas y demás basura del jardín delantero. A las siete de la noche se encontraban comiendo y a las ocho ya había hasta lavado los platos sucios.

Miró el reloj de su muñeca, el cual era el único aparato para medir el tiempo que tenía su habitación, era cuarto para las nueve. Estaba muy cansado así que se dormiría ya. De pronto recordó que había conectado su portátil en la mañana después de levantarse para que se cargara, no creía tardarse mucho así que no le había prestado atención, pero se la había olvidado por completo hasta ahora, ¡probablemente ya hasta estuviera descompuesta!

Se paró de un salto y se agachó para ver la toma de corriente, sin embargo el cable estaba no sólo desconectado, sino que yacía enredado a un lado de la computadora. ¿Se le había olvidado conectarlo? Se acercó al aparato lo prendió para revisarlo y se topó con que le apareció un letrero de "batería completa".

-Muy bien, esto sí es extraño… He de estar alucinando, lo mejor será irme a dormir…

Fin Flashback

Flashback

Era de madrugada, había dormido de maravilla. No había despertado ni una sola vez en toda la noche, lo que significaba que tampoco había visto esos ojos que le fascinaban. Pero no le importaba, comenzaba a creer que o en ese lugar el polvo lo drogaba y lo hacía alucinar unas cosas y que se olvidaran otras o bien, tenía un pequeño fantasma de residente, lo cual era poco probable.

Respiró profundamente, se estiró y bostezo con el fin de desperezarse y continuar arreglando sus cosas en los muebles. Había tomado la decisión de quedarse a vivir en esa casa y empezar desde cero con su nueva vida, por tanto había comenzado a desempacar desde unos cuantos días atrás, sin embargo aún no terminaba debido a las diversas interrupciones que le hacía su abuelo para que le ayudara a mover muebles, limpiar hasta los rincones más remotos de la casa o simplemente para decirle "vamos jovencito sal de ahí y ven a respirar el aire de fuera".

Cuando se levantó y comenzó a sacar la poca ropa que quedaba en su maleta y acomodarla en ganchos se dio cuenta de que el cuarto no estaba como lo había dejado el día anterior. Los ganchos que ya estaban listos para colgarse ya estaban acomodados en el armario, muchos libros ya habían sido ordenados en el librero. Las plumas, lápices y demás materiales escolares guardados con cuidado en el escritorio dejando desarreglado sólo lo que estaba sin desempacar en las valijas.

-Wow, parece que a mi fantasmita le gustan los trabajos domésticos. Ja, talvez hasta lo convenza de hacer mis quehaceres…- dijo tratando de sonar lo menos nervioso posible. -Las películas se equivocaban cuando ponían a fantasmas intentando matar a humanos…

Sintió como temblaba levemente, el miedo lo había invadido. Agarró la llave de su cuarto, abrió lo más rápido que pudo y bajó corriendo las escaleras atravesando todas las habitaciones para salir por la puerta delantera donde encontró a su abuelo trabajando en el jardín.

-¿Qué pasa, muchacho? ¿Por qué la prisa?- preguntó el anciano apenas notó su presencia.

-Na…na…nda…

-¿Qué? ¿Quieres hablar más fuerte? No te entiendo nada- dijo su abuelo, tratando de contener la risa.

-¡Nada! – contestó impetuosamente, disimulando su miedo.- Es que quería preguntarte si compraste el helado que te pedí - mintió.

-No me pediste ningún helado- comentó su abuelo extrañado.

-Claro que sí, bueno ya no importa…- dijo para darse la vuelta y volver a entrar en la casa, dejando bastante confundido al viejo.

Fin Flashback

Abrió los ojos, pensando en que llevaba dos semanas en aquella residencia y aún no era atacado por el fantasma. Después de la primera semana de darse cuenta de su existencia ya había dejado de temerle, con mayor razón siendo aquél el poseedor de esos bellos orbes que le encantaban y la única manera de seguirlos viendo era permitiendo que el ser permaneciera "viviendo" en su cuarto.

No estaba seguro de lo que haría… en una película había visto que una familia vivía con fantasmas durante un tiempo, pero después éstos los mataban y esperaban a que otros inquilinos vinieran a ocupar la casa para volverlos a matar… Aunque, ¿y si era amigable? Lo mejor era deshacerse del ente maligno que amenazaba su integridad, lo más seguro era que los ojos simplemente fueran una manera de hipnotizarlo, igual que las preciosas canciones que entonaba.

Más decidido que nunca tomó el libro, se levantó y se dirigió hacia la salida de la recámara. Leería el libro, no importase cuanto se tardara o le disgustara leer. Sólo que lo haría a su manera.


Llegó a su cuarto y de un momento a otro ya tenía prendida la computadora y estaba dándole unas cuantas órdenes para que una música movida y alegre comenzara a sonar por las bocinas. Cogió el libro de nuevo, se tiró en su cama y lo abrió en la página que se titulaba "Fantasmas".

A Tyson jamás le había gustado el silencio así que siempre debía tener música o hacer ruido con algo -de ahí su colección de campanitas y cascabeles-; pero por ahora se debía concentrar al máximo en lo que el libro le decía, así que la mejor manera de hacerlo era poner el disco de su grupo favorito.

Furidashita totsuzen no ame ni

(El comienzo repentino de la lluvia que cae,)

sekasareru akuseru

(provoca que la velocidad se acelere.)

omae no inai baiku no se ni

(La soledad está colgada)

shigamitsuiteru kodoku

(de la parte trasera de la motocicleta sin ti en ella.)

Su mirada recorría escrupulosamente de arriba a bajo las amarillentas hojas tratando de retener la mayor cantidad de información posible. De vez en vez releía algunos párrafos que creía eran importantes y se brincaba otros que a su parecer estaban de relleno. Como lo más importante para él era buscar la manera de deshacerse del ente no titubeó ni un instante en ir hacia el final de la lectura donde se suponía que encontraría lo referente a la eliminación de fantasmas.

kami sae mo yurusanai ai ni

(Juntos fuimos encantados)

futari miserareteta

(por un amor que ni aún los dioses perdonarán.)

ore ni wakare tsugeru mae ni

(Antes de que me digas que me vas a dejar,)

joushiki nante sutero yo

(deshagámonos del sentido común y todo lo que se le parezca.)

Con la cabeza seguía el ritmo de la música, la cual lo comenzaba a distraer de su objetivo principal. Sin darse cuenta ya estaba tarareando la tonadita y de un momento a otro ya se encontraba balbuceando algo indescifrable.

-Fuimos encantados para deshacerse de estos los dioses perdonarán hay muchos me vas a dejar… la manera más usada en Europa era deshagámonos del sentido común… el exorcismo no funcionaba y todo lo que se le parezca también los médiums eran en este amor…

Mas no duró mucho este parloteo, ya que en una demostración de talento Tyson se había puesto a cantar sin prestarle la más mínima atención al libro, concentrándose solamente en la canción.

-shin'nyuufukinshi no kiken na kono koi ni

(-En este amor que es como un letrero de aviso de "Prohibida la entrada",)

oretachi mou ichido dake

(vamos a intentarlo una vez más,)

onaji yume, kaketemiyou ze!

(¡para ver si podemos arriesgarlo todo en el mismo sueño!)

La voz de Tyson sonaba más fuerte que la música que salía de la computadora y era tan melodiosa que parecía el concierto que brinda un perro enfermo a medio morir. Así que sutilmente el volumen de la computadora se fue elevando hasta opacar los gritos del joven. Sin embargo no sólo aumentó el volumen de la canción sino que Tyson, al no querer ser apagado por la melodía también subió el volumen de sus chillidos. Y fue así que a cada decibel que el chico aumentaba a su canto, la computadora parecía aumentarle dos, convirtiendo una simple expresión musical en una guerra entre el aparato y el muchacho para ver quien obtenía la ventaja en cuanto al sonido.

I've NO STYLE!! jiyuu no

(¡¡No tengo estilo!! Adelante con esto.)

I've NO STYLE!! Tsubasa de

(¡¡No tengo estilo!! Alas libres,)

torimodoshite miseru

(muéstrenme que podemos recuperar ese latido intenso)

omae to kasaneta kodou

(de cuando estamos presionados juntos.)

I've NO STYLE!! omae no

(¡¡No tengo estilo!! Con todo.)

I've NO STYLE!! subete de

(¡¡No tengo estilo!! Que tú estás,)

atsuku sawagu karada nagusamete

(cómodo con éste cuerpo clamando pasionalmente.)

En el coro la música fue bajando su volumen, mas Tyson no disminuía el escándalo que hacía. Al término del coro la melodía se apagó completamente dejando a Tyson gritando la última frase a capella.

-¡Ja! ¡Con que te rendiste pedazo de chatarra! Al parecer yo soy el ganador indiscutible de esta pelea- se regocijó el moreno volteando a ver a la máquina que yacía sobre su escritorio.- Disfruta mi canto, nene. ¡Si pudieras esperar a que regrese! ¡Con la mirada girada! ¡Algún día…! ¡Auch!– una almohada impactándose en su cara fue lo que hizo que se detuviera.

- ¿Eh? ¿Qué fue eso?- se preguntó el joven sobándose el lugar afectado. -¡¿Qué demonios pasa?! – gritó Tyson.

-¿Quisieras callarte?- se escuchó una voz a sus espaldas.

-¿Pero que…? – Tyson se dio la vuelta lentamente hasta encarar a aquel que se había atrevido a callarlo. – ¡¿Cómo rayos te atreves a hablarme así?! – preguntó indignado.

-¡Cállate!- respondió autoritario el otro chico.- Haces que me duela la cabeza con tus gritos.

-¿Gritos? ¿Quién rayos estaba gritando? Yo can-ta-ba, estoy en mi cuarto y puedo cantar cuando se me pegue mi regalada gana…

-En primera, quien te haya dicho que cantabas te engañó terriblemente; y en segunda, tú eres el que está en MI CUARTO. Así que cállate- dijo secamente.

-¿Tú cuarto? Mira amigo creo que te equivocaste, así que ve… ¡Oh, por Dios! – exclamó el moreno al darse cuenta de que aquel con el que estaba hablando era ni más ni menos que el dichoso fantasma del que se quería deshacer.

-Qué bueno que te callaste por fin –dijo éste.

-Tú… tú… - balbuceó intentando controlar su miedo.

-Yo… yo ¿Qué?- preguntó el espíritu encarando una ceja.

-Tú… tú eres un… un… fantasma- sentenció Tyson apenas ordenó sus pensamientos.

-Sí, ¿qué hay con eso?- respondió simplemente el aludido.

-¡Que tú estás muerto!- profirió el ojiazul mientras lo señalaba con el dedo.

-No me digas…- expresó sarcástico ante la muestra de sabiduría de Tyson. Tras lo cual le dio la espalda para inclinarse hacia la portátil y volver a poner la música.

furimuita sono hitomi ga

(si pudieras esperar a que regrese)

mada ore wo matteite kuretara

(con la mirada girada)

itsu no hi ka

(algún día,)

tomadotteta kuchizuke wo shinaosou

(vamos a recrear ese beso salvaje.)

Tyson tardó bastante en reaccionar, en parte por el temor de estar frente a frente con una aparición, en parte por la sorpresa de que éste conociera tan bien el aparato electrónico, pero también se debía a la terrible vergüenza de que aquel se hubiera burlado de su torpeza. Un sonrojo apareció en su rostro cuando vio que el fantasma se recostaba en la cama, cogía el libro que él había estado "leyendo" y se ponía a tararear. Y es que, para estar muerto, era endemoniadamente sexy.

El espectro tenía la forma de un joven de su edad o talvez un poco mayor, poseía la piel nívea, el cabello bicolor en donde la parte delantera era de un color grisáceo mientras que la posterior era azul oscuro, sus facciones eran muy finas y delicadas, pero lo más llamativo de su rostro eran unas rayas pintadas en sus mejillas, dos a cada lado, y sus bellos ojos de color carmín. Portaba una ropa que daba la impresión de ser nueva, y estaba conformada por una playera sin mangas de color azul, un pantalón de tela del mismo color sujetado por un cinturón rojo y una bufanda blanca al cuello.

-tashikameau koto

(-Lo que podemos confirmar)

futari ni wa aru no sa...

(en cada uno es que estamos juntos…)

hadaka no mune ni furete

(Toca mi corazón desnudo;)

ari no mama ore wo kanjite

(siénteme justo como soy.)

Tyson sentía sus mejillas arder. El espíritu no tenía nada que ver con lo que él se había imaginado o con las descripciones que había leído u oído de ellos; Y, especialmente éste, era el chico más guapo que hubiera visto jamás. En este momento estaba sentado muy erguido en su cama recargado en la cabecera, una pierna estirada y la otra doblada sirviendo como soporte al libro que tenía en sus manos y que estaba leyendo. Parecía una estatua de mármol tallada por el mismísimo Miguel Ángel.

Tyson quería llamar su atención… debía hacerlo. Sentía que su corazón se saldría de su pecho de no oír esa hermosa voz de nuevo. De repente un sentimiento extraño lo embargó: debía encontrar la manera de que todas las palabras que salieran de la boca del fantasma fueran para él, que todas las miradas que profiriera se dirigieran a él… se adueñaría de la atención de aquel encantador joven a como diera lugar.

I've NO STYLE!! jiyuu no

(¡¡No tengo estilo!! Adelante con esto.)

I've NO STYLE!! tsubasa de

(¡¡No tengo estilo!! Alas libres,)

kogareru mama

(en este estado de deseo)

daite dakarete

(sostenme, déjame sostenerte;)

kimi to ikitai

(quiero ir contigo.)

-Oye, ¿está interesante el libro?- llamó Tyson inseguro.

-Mm… algo…- respondió el fantasma al tiempo que cambiaba de página.

-¿Estás de acuerdo con lo que dice?- a Tyson le estaba costando hacer plática con él.

-No.

-Ah… ¿por qué no?

-Porque no sirve.

-Y, ¿por qué no sirve?

-No lo sé.

-Y, ¿por qué no lo sabes?- las respuestas tan cortantes del joven dificultaban en gran medida el diálogo.

-¿Por qué no te callas?- fue su contestación.

-Oye, estoy intentando mantener una conversación normal contigo, es muy difícil, y… -Tyson estaba molesto por la actitud que tomaba el fantasma, sin embargo sólo falto que éste levantara la vista del libro para fijarla en él para que se le olvidara su enojo.

-¿Y? – preguntó encarando una ceja.

-Lo lamento- contestó bajando la mirada sintiendo como subía la temperatura de su rostro.

-Eres muy molesto- acotó el joven.

I've NO STYLE!! saigo no

(¡¡No tengo estilo!! Hasta el final.)

I've NO STYLE!! Rakuen

(¡¡No tengo estilo!! Paraíso)

kuchizuke de mezameru

(del que soy despertado por tu beso)

It's a "destiny"

(Esto es un "destino".)

-…- el moreno se quedó mudo, acababan de conocerse y ya le había dicho que era molesto. Tyson sintió como un golpe en el pecho ante la declaración del fantasma. Él sólo había intentado llevarse bien con él.

El espectro levantó disimuladamente la vista para ver las reacciones que había causado en el chico. Cuando lo vio con los puños apretados y una expresión de dolor en el rostro se dio cuenta que lo había ofendido.

-¿No me tienes miedo?- preguntó.

-No- respondió Tyson al instante viéndolo a los ojos, todavía disgustado. -¿Por qué habría de hacerlo?

-¿Porque soy un fantasma, tal vez?- preguntó como si fuera lo más obvio del mundo.

-Eso no tiene nada que ver… - dijo muy seguro de si mismo el menor.

-¿Ah no?- dijo en un tono burlón el joven.

-No, tú me has ayudado muchas veces. Tú no eres malo- explicó el moreno.

-¿Ayudarte? Yo no he hecho nada por ti – expresó el bicolor.

-Entonces, ¿por qué has ordenado mis cosas? ¿Por qué desconectaste mi computadora? ¿Porqu…

-Porque además de hablador, eres desordenado y torpe. Me molesta de sobremanera ver un tiradero, sin mencionar que si se producía un cortocircuito lo que se iba a quemar era mi cuarto- soltó de golpe el ojicarmín. –Si no fueras tan inútil talvez no lo hubiera tenido que hacer.

There's nothing you can not do

(No hay nada que no puedas hacer.)

jounetsu no mama ni

(Volando.)

Don't turn your back on it now

(No le des la espalda ahora.)

tobu no sa

(En un estado de pasión.)

There's nothing you can not do

(No hay nada que no puedas hacer.)

ato modori wa shinai

(No hay manera de regresar.)

Don't turn your back on it now...

(No le des la espalda ahora.)

Tyson no se esperaba esa respuesta, pensaba que le iba a decir algo similar a: "Me enamoré de ti al instante" o "sólo quería ayudarte". Observó como el bicolor regresaba su atención al texto, olvidándose de nuevo de su presencia, situación que Tyson no podía soportar, sobre todo ahora que se había propuesto ser el centro de atención del ojigrana.

-Haré como si no hubiera escuchado nada y comencemos de nuevo, ¿si?- pidió el menor tras unos breves instantes.

-…- el joven no pareció hacerle caso.

-Mi nombre es…

-Tyson Kinomiya- interrumpió cortante el bicolor.

-¿Cómo lo supiste? – preguntó el pelitormenta con una mezcla de confusión y miedo. – ¿Puedes leerme los pensamientos? ¡No me digas que además de fantasma eres una especie de fenómeno adivino o algo parecido!

-¡No!- respondió ofendido.

-Entonces, ¿cómo pudiste haberlo sabido?- cuestionó receloso el ojiazul.

- Tú abuelo te grita por tu nombre completo cuando se enfada, a parte de que lo dices cuando hablas solo- explicó el espectro con hastío.

I've NO STYLE!! jiyuu no

(¡¡No tengo estilo!! Adelante con esto.)

I've NO STYLE!! Tsubasa de

(¡¡No tengo estilo!! Alas libres,)

torimodoshite miseru

(muéstrenme que podemos recuperar ese latido intenso)

omae to kasaneta kodou

(cuando estamos presionados juntos.)

Tyson se sintió avergonzado con esto último, desde ahora en adelante no volvería a hablar consigo mismo nunca más. Mas no era eso lo que lo tenía más avergonzado, sino que había ofendido al chico sin quererlo.

-Ya veo- pronunció por lo bajo. -¿Tú cómo te llamas?

-Kai Hiwatari- dijo tras meditar unos minutos si debía contestar y continuar con la conversación o si debía desaparecer y alejarse.

-Kai… es un bonito nombre- murmuró el moreno para si. –No eres lo que esperaba que fuese un fantasma.

-Si jamás habías visto uno, ¿cómo esperabas saber como somos?- dijo Kai con un dejo de enojo.

-Pues no lo sé…- respondió confundido. –Pero las películas, el Internet o los libros…

-Casi todo lo que ellos te muestran es una sarta de mentiras. Y tú eres más idiota de lo que pensaba por creerles- sentenció Hiwatari.

-¡Discúlpeme señor fantasma, pero uno no se encuentra con espectros a la vuelta de cada esquina! – exclamó Tyson también enfadado. –Ahora, si estás tan inconforme conmigo, ¡porqué no simplemente desapareces!

Kai se quedó atónito en su lugar, nadie, ni en su vida ni después de ella, se había atrevido a hablarle así y ahora un mocoso ignorante se había atrevido a contradecirlo.

I've NO STYLE!! omae no

(¡¡No tengo estilo!! Con todo.)

I've NO STYLE!! subete de

(¡¡No tengo estilo!! Que tú estás,)

atsuku sawagu karada nagusamete

(cómodo con este cuerpo clamando pasionalmente.)

Hiwatari no supo que responder, sólo había atinado a quedarse callado y bajar la mirada. Normalmente él no se hubiera dejado mandar por otras personas, ya que a todos les inspiraba respeto y temor cuando había vivido y miedo y terror a partir de que estaba muerto.

-Lo lamento - fue lo único que salió de su boca cuando volteó a ver a Kinomiya, quien seguía con los brazos en jarras y una mirada de desafío y disgusto en su rostro.

Kai se quedó sorprendido consigo mismo: Nunca nadie había recibido una disculpa suya, sin embargo él en su primer día de conocerse le había provocado decir las dos únicas palabras prohibidas para él "lo lamento".

-Sí, no importa- dijo el moreno tras una breve pausa. –Debe ser difícil ser fantasma, ¿no?

I've NO STYLE!! jiyuu no

(¡¡No tengo estilo!! Adelante con esto.)

I've NO STYLE!! tsubasa de

(¡¡No tengo estilo!! Alas libres,)

kogareru mama

(en este estado de deseo)

daite dakarete

(sostenme, déjame sostenerte;)

kimi to ikitai

(quiero ir contigo.)

-¿Porqué no me temes?- cuestionó Kai.

-Por que no hay razón porque debería tenerte miedo- respondió Tyson.

-¿Por qué no me tienes miedo?

-Por que no eres malo, ni feo, ni monstruoso, ni tienes ninguna cualidad que me inspire miedo- dijo sencillamente el menor.

-…

-Muy bien creo que debemos de encontrar la forma de llevarnos bien, ¿no crees?- dijo el pelitormenta con una gran sonrisa en la cara.

-¿Te quedarás a vivir aquí?- inquirió el bicolor.

-¡Por supuesto! Me gusta la casa y todo lo que hay dentro de ella. Sobre todo lo que posee MI HABITACIÓN- aclaró el ojiazul.

-No es tuya- lo contradijo Kai.

-Oh, sí. A partir de ahora lo será- comentó Tyson feliz.

-Hmpf- se quejó Hiwatari.

-Bien, Kai, creo que nos esperan muchos días que compartiremos juntos…

I've NO STYLE!! saigo no

(¡¡No tengo estilo!! Hasta el final.)

I've NO STYLE!! Rakuen

(¡¡No tengo estilo!! Paraíso)

kuchizuke de mezameru

(del que soy despertado por tu beso)

It's a "destiny"

(Esto es un "destino".)


Continuará…

"No es que tenga miedo a morirme. Es tan sólo, que no quiero estar allí cuando suceda"

El capítulo me quedó bastante extraño Ö.ó tampoco era lo que tenía en mente, pero me gustó, sobre todo la canción n.n. ¡Kai está muerto! Yo había dicho que lo mataría en mi siguiente fic y lo hice, ¡qué felicidad! Me gustaría agradecerles a las personas que me dejaron un review en el primer capítulo:

Raf-kun

Mery

Takaita Hiwatari

¡¡Muchísimas gracias!! Por favor dejen un review para saber como va quedando, ¿ne?