Nota de la autora: Hello! Por fin pude actualizar el fic, yay! Me tarde porque no recordaba mucho del capítulo de la Ley y el Orden: UVE. Por lo que supondrán que no avanzaba mucho. Así que estuve buscando páginas online para ver el capítulo, algunos con links rotos. Hasta que di con él. Me di cuenta al verlo que sí, solo lo tome de base la idea porque hasta que lo encontré ya me fui al 80 % de sus parlamentos. Bueno ya con mi drama. Les dejo leerlo. Denme amor ya sea en comentarios o likes! Pero denme amor!
Consultorio del Dr. Hannibal Lecter
8:30 pm
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A pesar que el doctor se veía pálido y que sus labios temblaban por la noticia, él mostro fuerza suficiente para retomar su compostura para poder hablar con su invitado.
–Por favor, tome asiento -señalo uno de los sillones de cuero donde sus pacientes tomaban consulta con él-
–¿Doctor se encuentra bien? -preguntó Jack a ver al mayor que se había puesto pálido tras comunicarle la muerte de Will-
El doctor solo afirmo con la cabeza quitándose el saco, para luego aflojar la corbata.
–He de negar, que no esperaba escuchar eso, -se acercó a un gabinete de donde saco dos copas de cristal- llevo años esperando oír noticias de Will pero no quería esa –torció su labio mientras buscaba una botella de vino que luego sirvió en una copa- ¿gusta? –le pregunto al inspector.
Jack solo movió su mano negando, pidió agua en su lugar. Estaba en servicio y el alcohol no ayudaba con los testimonios dados a la policía.
–Aquí tiene -le sirvió la copa con agua fresca y se sentó frente a él- ¿Cómo… -agito su mano derecha apretando los labios. Sin poder terminar su pregunta.
–Según el vídeo de seguridad, tuvo un altercado en un estacionamiento de un hotel -respondió entendiendo la pregunta. Observaba al doctor que mostraba una mirada vacía en un rostro serio como de piedra. Solo una palabra paso por la cabeza del agente: "sospechoso"-. Su atacante lo mató a golpes –si era el homicida no quería dar detalles del crimen para que él este en alerta.
… -el rubio poso ambas manos en su rostro para cubrirlo- perdone… soy psiquiatra y en mi profesión he escuchado a pacientes hablar de sus pérdidas, soy capaz de formular preguntas ayudarle a llevar acabo el duelo pero no… -se sobo el arco de su nariz- en mí.
–Dr. Lecter, lo lamento -dijo Jack sintiéndose incomodo por él doctor- mi visita es para saber si usted puede darme información sobre Will –aclaro el punto- porque quien haya hecho esto, se ve que lo ataco con un odio guardado.
–Deje de ser su psiquiatra hace mucho -suspiro para luego sorber su vino- ahora siento que pude salvarlo. Cuente con mi ayuda, para encerrar a ese… -respiro hondo haciendo un puño con las manos- asesino. Mencionó que era de la Unidad de Víctimas Especiales –se agarró el cuello- ustedes se encargan de los casos de índole sexual… eso quiere decir que Will fue...
–No lo sabemos, aun no nos dan los exámenes forenses. Además no solo vemos casos que caen en lo sexual, también cuando hay riesgo con menores de edad involucrados -respondió a secas el hombre de color-. ¿Podrá responder? -Hannibal solo afirmo en silencio esperando la primera pregunta- ¿Por qué Will era su paciente?
–Will sufrió depresión por lo de su padre, por lo tanto comenzó a alejarse de las personas. Se encerró en sí mismo. Su madre lo trajo conmigo para ayudarle. -respondió tranquilo.
–¿Cuánto tiempo estuvo con usted? -pregunto
–Desde los trece hasta los dieseis años, tres años completos. Hasta que paso a manos del Dr. Frederick Chilton en su hospital de Baltimore -un tono de molestia se presentó en su voz.
–Me enteré que usted denuncio a Servicios Infantiles sobre el cuidado de la señora Bloom con su hijo -miro al doctor con los ojos entrecerrados-. Me puede decir, ¿Por qué?
–Como dije a Servicios Infantiles, cuando William venía a sus citas comenzaba a verse más delgado y ojeroso, le preguntaba pero solo respondió que la economía en su casa no estaba bien, y su madre estaba buscando la manera de solucionarlo –explico-. Llegue a pensar que él estaba a comenzando a preocuparse por esa situación pero no. Ya que después de un tiempo no se había presentado a sus citas y ninguna había sido cancelada previamente -hizo una pausa para sorber el resto de su vino que aún quedaba en su copa- por eso, fui a su casa. Al llegar, la puerta estaba abierta, entré pensando que algo sucedió. Al pasar encuentro a ambos drogados. Will me dijo que tenía hambre y su madre le ofreció de sus pastillas, para que saciada su apetito como ella.
–Escuche que usted pedía la custodia de Will –le veía con su mirada fría que le caracterizaba- ¿por qué?
–Intentaba ayudar a Will, sufría de esquizofrenia. Son cuidados especiales, por eso me ofrecí -respondió.
–Además de que tenía una denuncia por intento de violación y por eso paso a manos del Dr. Chilton -agregó Jack mientras Hannibal movía levemente su rostro ya que él no dijo eso-. Hablamos con el doctor.
–Ya veo -menciono el rubio.
–Hábleme de su incidente con el enfermero Matthew Brown -Crawford tamboreaba sus dedos sobre el descansa brazos del sillón-
–Solo hable con él en la piscina -respondió Hannibal-
–No es lo que nos dijo el Dr. Chilton -comentó el teniente-. Se nos informó que fue algo más que una plática "amistosa" –hizo énfasis en la última palabra-
–Solo hablamos del tratamiento de Will -contestó-. Observe que le cambiaron sus medicamentos y aun paciente como él, no se les puede cambiar de golpe eso sería demasiado imprudente. Además el Dr. Chilton experimentaba con él…
–Sí, nos habló de su demanda por ello -interrumpió Jack
–Es por eso que Brown se mostró grosero e insolente conmigo, incluso me empujo a la piscina -tenía un rostro serio y sereno, su tono de voz se escuchaba enfadado por el recuerdo-. Al día siguiente escapo con Will, lo secuestro. La policía no hizo nada para encontrarlos.
–Ya lo encontramos -corrigió el capitán
–Es demasiado tarde, Will muerto y Brown libre -se levantó de su asiento acomodando su saco.
–Eso no lo sabemos aún -Jack comprendió que era hora de irse-. Le aseguro Dr. Lecter que atraparemos al culpable –extendió su mano.
Hannibal observo el brazo extendido al aire y lo estrecho en silencio.
–Solo quiero que Will tenga justicia -agregó el rubio abriendo la puerta.
–La tendrá, se lo aseguro -Jack se retiró del lugar.
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Oficinas de la policía de Baltimore,
División: Unidad de Victimas Especiales
6 pm
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–Muchas, gracias por la información Dr. Chiltón, hasta luego -colgó su teléfono la agente Beverly Katz.
Quien estaba detrás de su escritorio tapizado de carpetas con información sobre Matthew Brown y Will Graham. Ella se puso a escribir el dato que recién le entregaron sobre unos tatuajes que el doctor Frederick Chilton le vio un día a Matthew cuando se disponía a nadar en la piscina. Ahora se confirmaba la identidad de la víctima, ya que él fue más descriptivo con las imágenes.
Algunos de los contenidos de información en los archivos de cada uno,resultaban serle una lectura ese motivo, algunos párrafos estaban marcados con amarillo fluorescente para luego apuntarlo en su libreta de pasta negra.
Sin embargo, un color diferente resaltaba entre los informes que Frederick le entrego, eran las menciones del doctor Hannibal Lecter.
–Factor común… "Hannibal Lecter" -murmuro para ella-
No era raro que hallan conocidos comunes entre víctimas y sospechosos. Lo que a ella le llamaba la atención, era las veces que se repetía. Si se pusiera a contar cuantas veces aparecía ese nombre nunca terminaría… o eso pensaba ella. Además había algo que le incomodaba al leerlo.
–… mmm -golpeaba su pluma contra la madera de su escritorio- estoy segura que he leído su nombre en otra parte –trataba de recordar-. ¿Hable leído sobre él en el periódico? -En su libreta dejo un apartado con el título de: Dr. Hannibal Lecter.
Regreso a la página donde estaba el nombre de Will Graham. "17 años", "Síndrome de Asperger", "esquizofrenia", "intento de violación", "drogadicción", "4 años de terapia (uno con Frederick)", "huyó (2 veces)"; eran las palabras enlistadas debajo de su nombre.
Matthew Brown, "enfermero, 22 años", "nadador olímpico", "estudia medicina", "tatuajes", "desaparecido" esta última palabra fue tachada y reemplazada por su confirmación: "muerto".
Se tallo la cara con su mano izquierda mientras la otra cambiaba la hoja titulada: cosas en común.
"Dr. Frederick Chilton", "Dr. Hannibal Lecter".
Poso su mano sobre su cuello mientras bostezaba.
–¿Algo interesante? -pregunto Zeller que le entregaba café-
–Gracias -tomo la taza- solo que el Dr. Chilton me confirmo que Matthew es la víctima –ella le contó sobre la llama- ¿y ustedes?
–La misma suerte -sorbió de su propio café-. Me tuve que salir antes que Price comience a hablarme de los elevadores y su música o la industria de los hoteles… otra vez -Ella rio ya que sabía cómo era Jimmy y Brian-. Digo, sé que él estuvo presente en la creaciones –se encogió de brazos- pero no me interesa.
–Al menos te diviertes con él-Zeller se encogió de hombros y tomó la carpeta de Matthew para leer-. Sabes desde que leí el nombre del Dr. Lecter, mi memoria esta rara -Brian levanto su ceja derecha y se inclinó hacia ella-, creo que son cosas mías –negó con la cabeza-. De seguro leí su nombre en el periódico o en algún artículo de internet antes del caso.
–Mmm -el moreno solo se le quedo observando en silencio- puede ser –se encogió de los hombros torciendo su labio para luego girar su rostro posando sus ojos en el nombre del Dr. Chilton- que tu mente ya no confía en personas que han ayudado a otros.
–¡Brian! -Entró su compañero de más edad- necesito que vengas a ayudarme a ver los vídeos, creo que encontré algo.
–¡Ya voy! -respondió- solo ayudo a Bev en una cosa –le guiño al ojo y ella solo rio bajo negando con la cabeza agachada hacia sus apuntes- ¿Qué tanto ya tienes? -Pregunto tomando la libreta- ¡Wow!, -hizo una "o" con sus labios como si fuera a chiflar- veo que si tienes dudas sobre el doctor ha dejarle un gran espacio –Beverly solo apoyo su mejilla en la palma de su mano derecha que posaba el codo en su escritorio-
Brian estuvo en silencio unos minutos para pasar una lectura veloz en los apuntes de su compañera. Ladeo la cabeza pasando su dedo índice en una frase en la que si le saco el chiflido.
–¿Qué? -pregunto la oriental entrecerrando los ojos-
–Interesante… -murmuro cerrando la libreta-
Pensé que encontraste algo que no vi y no la conclusión de mis notas –agregó agarrando su libreta-
–Tienes la razón -metió ambas manos en los bolsillos- FreddieLounds –sonrió al pronunciarla- mi conquista de una noche –guiño-. Ahora me iré con Jimmy antes que venga con sus abejas.
Brian regreso con Jimmy, previamente se cruzaron en el pasillo; el segundo, lo fue a buscar para mostrarle algo interesante que encontró. Entraron al cuarto, colocándose frente a una de las televisores que proyectaba el vídeo de seguridad.
–¿Qué fue lo último que vimos de la cámara de seguridad? -Pregunto Price a Zeller-
–Que nuestra víctima estaba en el estacionamiento, cuando fue atacado respondió.
–Ahora, confirme que nuestra víctima es Matthew Brown -dijo con una sonrisa-
–Claro… como los tatuajes que nos describió Frederick por teléfono…. -agregó el joven.
–¿En serio ya les confirmo? -Ladeo sus labios- bueno eso no importa. Mira,-apunto con un láserla pantalla- ¿recuerdas que lo vimos salir del hotel para entrar al estacionamiento? –Zeller asentó con la cabeza- Bueno, aquí tengo cuando él llega y con quien.
El mayor puso a reproducir una cinta de vídeo donde se observa a un hombre mayor de a próximamente 35 años entrar al lugar. A los 10 minutos entraba un hombre joven alrededor de los 25 años.
–Aja… -dijo Brian esperando ver más- Eso es algo normal en un hotel
Jimmy solo sonrió y puso a reproducir otra cinta de otra televisión. En ella se observa al hombre mayor parado frente al elevador mirando para sus lados, pero no llama al ascensor. Cuando el joven llega, lo aprieta y entra de primero. El chico pasa después de él.
–Capture las imágenes de la cámara del elevador –coloca una nueva cinta que mostraba el interior- y tenemos el rostro de Brown y su acompañante –congelo las imágenes-
–¿Acompañante? -Brian arrugo el entre cejo
Price solo quito la pausa y el joven pudo observar como los dos hombres que estaban dentro del elevador comenzaron a tocarse uno al otro. Primero el mayor inicio todo, posteriormente Matthew estaba acorralándolo contra la pared; hasta que el elevador abrió y ambos salieron de ahí.
–Ahora, ¿Quién va al hotel? -pregunto el hombre con cabello canoso.
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Luego de entrevistarse con el Dr. Hannibal Lecter; Jack Crawford se dirigió a su casa para relajarse a lado de su amada esposa Bella. Al llegar, beso a su mujer como saludo, tomó su teléfono y llamado a la Dra. Bedelia Du Maurier. Ambos se pusieron de acuerdo para verse al día siguiente y discutir el caso. Finalmente, Jack llamo por teléfono a todos los miembros de su equipo para que se retiren a descansar. Ya que al parecer el caso los agotará como los anteriores que han tenido.
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Oficinas de la policía de Baltimore,
División: Unidad de Victimas Especiales
15 de Febrero del 2014, 8:00 am
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Los agentes de la unidad, se reunieron dentro de la oficina de Jack que permanecía detrás de su escritorio. Sus investigadores estaban de pie, Bev de brazos cruzados, Brian con las manos en las caderas y Jimmy agarrando su barbilla. Cada uno hablaba de sus avances, incluso Beverly mencionó su incomodidad con el doctor Lecter.
–Me pareció que era un hombre tranquilo, con el corazón de un padre preocupado por su hijo desaparecido -mencionó su observación sobre Hannibal. Bev no parecía convencida su sentido femenino le decía que había algo más-
–El Dr. Hannibal Lecter es alguien muy estricto en cuanto a su vida -una voz femenina sonaba en el lugar-. Su apariencia lo ha llevado al lugar de honor entre los psiquiatras, es reconocido por sus labores de investigación. Una persona importante que supo cómo posicionarse en la sociedad –el sonido de unos tacones negros le acompañaba a la par con cada palabra-. Pero como cualquier persona, él también tiene secretos –sonrió- solo que Hannibal sabe cómo ocultarlos.
Todos se quedaron en silencio observando a la mujer rubia que recién llegaba. No sabían quién era hasta que Jack reconoció la voz por teléfono del día anterior.
–¿Doctora Du Maurier? -se levantó Jack de su lugar para recibirla. Ella afirmo con la cabeza- Les presento a la Doctora Bedelia Du Maurier, nuestra nueva fiscal. Frederick me la recomendó.
–Ex doctora, ahora soy la fiscal Du Maurier, mucho gusto -extendió su mano hacia cada uno de los presentes-. Les ayudaré en el caso así que cuenten conmigo.
–Ahora lo único que necesitamos es una orden para que pueda ir al hotel a buscar al compañero sexual de Matthew Brown con la esperanza de que no se haya ido -respondió Jimmy.
–Yo solo iré a una cita para interrogar -agregó Brian.
–En un momento tendrás tu orden -sonrió- y usted teniente Crawford, necesito que me de los informes del caso para mantenerme al tanto.
Jack solo afirmó.
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Hotel Georgian House
11 am
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En cuanto Bedelia les entrego la orden, Jimmy y Beverly se dirigieron al hotel. Caminaron directamente hasta la recepción. El gerente del hotel se puso nervioso al verlos, ya que no quería que pasada como la última visita.
–Buenos días -saludo a los recién llegados- Por favor, no me diga que están aquí para hacer investigaciones –se notaba nervioso- espantan a los huéspedes.
–Bueno, esta de suerte -Prince le sonrió-. Hoy solo vamos a molestar a un huésped –mostró la foto:un sujeto mayor de cabello castaño rojizo, que parece que se está quedando calvo. De complexión delgada-. Y sí colabora, le aseguro que el hotel no aparecerá en primera plana como cómplice del acto.
–No, no, no -negaba con las manos y la cabeza el gerente Richard-. ¿Puede acercarme la foto, por favor? Casi no puedo ver –agarro la fotografía- Porque si el huésped no ha dejado el lugar podemos identificarle o puedo darle los datos en caso que se haya ido.
–Así me gusta, que la gente siga siendo muy amable y cooperativa -sonríe viendo a Bev-, es difícil encontrar a ese tipo de personas en esta época. –Bervely solo se reía-
–El huésped se llama Garret Hobbs, es un doctor –dijo el gerente para luego mirar a su computadora y revisar los datos del huésped-. Efectivamente, aún se encuentra en la habitación 338 B en el quinto piso –en tono serio.
–Muchas gracias, espero que la próxima vez que regrese a este hotel sea para tener unas vacaciones -Price se retiró con Katz divertido
Había pasados unos 20 minutos desde que dejaron el gerente para encontrar alhuésped. Lolocalizaron la habitación y tocaron para llamar a pesar que tenía su letrero de no molestar.
–¿Sí? -salió el hombre con una bata de rayas cubriendo con su mano el bostezo que se le escapaba. Seguramente se hallaba dormido antes de que le golpeen la puerta.
–¿Dr. Garret Hobbs? -pregunto la mujer
–Sí -alzo una ceja examinando a las personas- ¿se les ofrece algo?
–Soy la agente Beverly Katz y mi compañero, Jimmy Price ambos de la unidad de victimas especiales -ambos mostraron sus placas- estamos aquí para hacerles unas preguntas.
El doctor torció sus labios relamiéndose dejando entrar a los investigadores a pesar que no quería hacerlo.
–¿Está solo? -Pregunto el mayor-
–Sí, mi esposa se quedó en casa con mi hija-respondió Garret
–¿A qué vino a Baltimore, sin ella? -cuestiono Bev
–A una conferencia médica, que se termina mañana -respondió de forma tranquila-. ¿Sucedió algo malo?
–Nosotros hacemos las preguntas -contesto Price observando a su alrededor-. ¿Dónde estuvo la noche del día 13 de febrero y madrugada del 14?
–Estuve en una conferencia médica y en la noche regrese a mi hotel -se notaba tranquilo mientras se rascaba detrás de la cabeza-. Pueden corroborarlo. Se firma cuando entras en alguna por papeleo.
–Sí, gracias por el dato -respondió Bev de brazos cruzados- pero ninguna conferencia –hizo una mueca, entrecerrando un ojo y mostrando los dientes- termina a las 2 am. Hora que aparece que usted aparentemente llego.
–Bueno… admito que me fui con unos compañeros a una fiesta -comenzó a ponerse nervioso-. Luego me vine aquí a descansar porque tenía conferencia a las 6 am.
–Pero… no estaba solo -agregó Jimmy mirándolo- estuvo muy bien acompañado. De un joven… hombre.
Hobbs guardo silencio unos instantes, no podía creer que fue descubierto.
–Ese canalla me robo mi reloj de oro y mi billetera… -murmuro molesto- no hice la denuncia para que no se enteraran de él. Creo que le hizo lo mismo al Dr. Lecter por eso corrió hacia mi cuando sus miradas se encontraron -confeso Hobbs. Beverly levanto su ceja derecha al encontrarse nuevamente con el nombre del doctor, Price solo la miro como pensando en una respuesta para ella en complicidad-.
–¿Nos puede decir que paso con ese joven? -Preguntó Jimmy- ¿Cómo se presentó a usted?
–¿Sí se los digo, me dejaran en paz y recuperaré mi reloj? -trataba de negociar.
Sí, nos es útil… -dejo en claro que no habrá negociación-
–Al terminar la conferencia del Dr. Lecter, yo y otros colegas lo convencimos para ir a algún bar a festejar. En el bar, había gente joven y admito que mis preferencias son… hacia ellos -los agentes solo lo observaron serios-. En la barra vi a Matthew, ese fue el nombre que me dio. Lo observe y él lo noto. Me envió una cerveza para ir a la barra. Hicimos plática y quedamos en venir a mi habitación de aquí. Solo me separé de él, unos momentos ya que me dijo que conseguirá droga y nos veríamos en la entrada del bar –suspiro mientras que Beverly y Jimmy solo pensaban que tenían un nuevo sospechoso principal-. Gire mi rostro para despedirme de mis compañeros cuando noto que el Dr. Lecter me observaba mucho, pensé que me descubrió. Así que me acerque para irme rápido pero el cruzo de mi lado. Al sentirme aliviado, me fui a la entrada fingiendo que entro una llamada para que no se vea sospechoso. En eso salió corriendo Matthew, jalándome del brazo desesperado. Me dijo que no hay tiempo para explicaciones y llamo un taxi para irnos al hotel, luego que se detuvo en una calle llena de gente, pensé que me iba a matar ya que corría por lugares vacíos.
–Así que conoce al Dr. Lecter mencionó Beverly. Gideon solo afirmo con la cabeza- interesante… -en su mente el Dr. Lecter se volvió sospechoso principal- continúe con el relato.
–Bueno llegamos al hotel… hicimos lo que teníamos que hacer -no quiso ser más específico pero no era necesario para los detectives-. Él huyo en la mañana mientras dormía y se robó mi reloj. No hice la denuncia por obvias razones.
–Matthew Brown murió tras abandonar esta habitación y su reloj es evidencia -agregó Beverly-. Le sugiero que llame a su esposa para decirle que se va a quedar unos días más -no quería que se escape su testigo.
–¿Murió? -dijo sorprendido- ¿pero cómo? ¿Estoy involucrado?
–Eso depende de las pruebas -respondió Price tranquilo-
–Bueno cuando llame el Dr. Lecter le informaré de esto… -suspiró mordiéndose el labio-
–¿El Dr. Lecter? -pregunto nuevamente la oriental.
–Sí, aparentemente me vio con él. Porque no ha dejado de llamarme pidiéndome datos sobre él. A pesar que me niego diciendo que está confundido -se rasca detrás de la cabeza-
–No es necesario que se lo diga… él ya lo sabe -dijo Price abandonando la habitación-. Gracias por la ayuda.
La mujer siguió al hombre mayor en silencio a paso rápido. No necesitaban comunicarse entre ellos para entender que el doctor Hannibal Lecter está muy involucrado en el caso. Solo necesitan encontrar a Will Graham para hallar el motivo.
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Organización Tattle Crimen
11 am
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Mientras Beverly y Jimmy se encontraban en el hotel investigando, Brian fue a la organización Tattle Crimen. Esta sociedad se dedicaba a apoyar a las personas sin hogar, además de ayudar a las personas que han vivido de injusticias por una ley que no estuvo de su lado. La directora era una pelirroja llamada Freddie Louds, amiga de Chilton y ex pareja romántica de Zeller. Por eso al leer el nombre en los apuntes de Katz, se ofreció venir directo a saludar a viejas amistades.
–¡Hey, Freddie! -saludo al cruzar la puerta observando ese cabello alborotado rojizo que caían sobre una chaqueta de cuero café- ¿Cómo has estado?
La pelirroja miro con indiferencia al recién llegado. Giro su cabeza haciendo que sus rizos se muevan como resortes, dijo unas cuantas palabras a su empleada; luego camino sobre sus tacones negros de forma elegante pero desafiante hacia el hombre.
–Pero miren a quien tenemos por aquí -se cruzó de brazos colocándose frente a él- ¿a qué has venido? ¿A dejarme de nuevo?
–Tu fuiste la que me dejo, no yo -respondió Zeller agarrando su propia cadera-. Necesito tu ayuda.
–No -negó dándole la espalda-. No te voy ayudar –se cruzó de brazos-. Los que vienen aquí piden ser protegidos de ustedes –se gira y le pica el pecho arrugando la frente-.
La gente que estaba en el centro solo los observaba en silencio mirando a la pareja discutir. Todos se imaginaban que era pelea de novios.
–De acuerdo, Fred -puso sus manos frente a él-. Entonces tendré que llamar a mis superiores para que me manden una orden y pueda buscar en el edificio alguna información sobre Matthew Brown y Will Graham -Lounds se enderezo abriendo los ojos mirando de forma pasmada al escuchar el nombre-. Dudó que quieras que se lleven a algunos a prisión cuando encontremos cosas...
–Espera… -la pelirroja lo interrumpió levantando su mano derecha frente a su rostro para detener la frase- ¿Dijiste Matthew Browny, Will Graham? -Zeller afirmó- ¿Qué sucede?
–Encontramos el cadáver de Matthew Brown -murmuro acercando su rostro a ella- y necesitamos hallar a Will Graham. No sabemos si es culpable o está en peligro.
–¿Peligro?... -en su rostro se reflejaba la preocupación-
–Will pudo ser testigo del asesinato y el culpable lo sabe. Por lo tanto, hay que encontrarlo antes que el homicida –respondió Brian-. ¿Me ayudas? -levanto las cejar. Ella solo afirmo con la cabeza-
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Había pasado una hora desde que salieron del edificio. El motivo era que ella sabía los lugares que Matthew y Will frecuentaban e indicaba a Zeller donde ir. En el vehículo el moreno recibió una llamada de su compañera.
–Entendido, estoy en eso -colgó-
–¿Ocurrió algo? -preguntó Lounds girando su rostro hacia el lado del conductor.
–Tenemos que hallar a Will pronto. Es de vida o muerte… desgraciadamente la de él. -respondió acelerando.
–Zeller… Will no solo iba al centro con Matthew, también iban a mi casa. Ahí se comunicaba con su madre o se iba a los lugares cercanos para usar el internet -confeso-. La última vez que lo vi, estaba empacando comida de mi casa, supuse que se iba un par de días. No vi a Matthew, supuse que él se había marchado como siempre para realizar algún plan de sobrevivencia y Will lo alcanzaría luego. Pensé que era como siempre por eso no le pregunte cuando regresaba –agacho la mirada-. Además se veía nervioso y con miedo… -su voz se oía quebrar- solo dijo… "no les digas que me has visto". Creí que algo hizo Matt –se cubrió el rostro con sus manos para llorar- debí ayudarlo… ahora está en peligro.
–Hey, Lounds. Mírame -Brian detuvo el coche para sostener el rostro de Freddie- aun puedes hacerlo. Ayudándome a encontrarlo. Dime, ¿dónde duerme?
Matthew le enseño a sobrevivir en la calle, le enseño donde encontrar un lugar siempre caliente para dormir. Las salas de urgencias de un hospital, están bien como último recurso… -Respondió Lounds- ahí puedes quejarte del dolor de estómago hasta que te llamen.
Zeller informo a las unidades que estén cerca de hospitales que encuentren a un chico castaño.
–Otros lugares para dormir son las salas de conferencias de los hoteles -mencionó la pelirroja mientras revisaban los hoteles que se encontraban cerca-. Nunca se usaban de noche y son cómodas. Como Will y Matthew no parecían vagabundos si los encontraban por seguridad, fingían ser huéspedes borrachos que se equivocaron de habitación.
–Nada… -salieron del lugar- El siguiente.
–El otro lugar es el de Theatre At The France-Merrick PAC, se colaban entre la gente que iban saliendo como si estuvieran buscando a alguien. Luego, se metían al baño de mujeres. –indicó caminando a su lado hacia el baño.
–¿Por qué el baño de mujeres? -preguntó Zeller curioso.
–Porque tiene una sala separada para empolvarse con sofás -agregó viéndole-. ¿Quieres que entré? -se detuvo frente a la puerta-
Brian solo abrió la puerta dejándola pasar primero. Freddie miró desde la puerta a Will durmiendo sobre un sofá. Aun llevaba la ropa con la que le vieron en la video llamada. Ella corrió hacia él, despertándolo con calma.
–Will, Will -el joven se movió abriendo lentamente los ojos-. Estoy aquí para ayudarte. Ya no tienes por qué huir.
El menor abrió sus ojos pero a ver a Brian con su placa colgada de la cintura se levantó de un salto.
–¡Mientes! Haz traído a la policía -empujo a la mujer y quiso hacer lo mismo con el agente pero este lo agarró del brazo. Lo sujeto pegándolo a su cuerpo, sosteniéndolo con ambos brazos.
–¡Tranquilo! -dijo Zeller buscando dominarlo ante los esfuerzos desesperados del joven- ¡Dile que no se resista!
–¡Tú, me has vendido! -le gritaba a Lounds- ¡confiaba en ti! ¡Creía que eras mi amiga!
La mujer estaba asustada por todo lo que estaba pasando que no sabía cómo reaccionar, a quien ayudar primero.
Will Graham estas detenido por el asesinato de Matthew Brown. Tienes derecho a guardar silencio, cualquier cosa que digas será usada en tu contra.
–¡Dijiste que no lo ibas a detener! -le grito Freddie a Brian- ¡Qué lo ibas a ayudar y proteger! -jaloneo a Zeller del brazo para que lo soltará pero ya era tarde. Ahora Will estaba esposado- ¡Solo ibas a interrogarlo! -le grito quedándose bajo el marco de la puerta, dejándose caer del costado de la puerta al piso llorando-
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–No podemos interrogar a Will hasta que su madre o su abogado lleguen -dijo Bedelia mirando detrás del cristal.
Había pasado una hora del traslado de Will a la policía y los agentes del caso estaban esperando que Alana, la madre de Will autorice que se le interrogue de una vez. Pero al parecer la mujer estaba buscando abogados para su hijo.
–Zeller-una voz femenina apareció en el lugar.
–¿Freddie? ¿Qué haces aquí? -preguntó sorprendido Zeller.
–Will me llamó para hablar -miró a Jack, sabía que era el jefe por las conversaciones que tenía con Brian- ¿Puedo hacerlo?
Jack afirmo y le dejo pasar al cuarto de interrogación.
–¿Por qué me entregaste? -preguntó Will con llanto al verla a entrar-
–Dejemos que ella hable con él -abrió el canal del sonido para escuchar la conversación-
–Dime, ¿qué paso? -le pregunto de manera tranquila-
–Él me llamó diciéndome que se encontró con él de casualidad en un bar. Que se escapada y que espere su llamada. Lo hice -se tallo su rostro con las manos. Se sobo el arco de su nariz y luego puso ambas manos sobre sus piernas moviéndose nervioso-.
–¿Quién es "él"? -le pregunto Lounds- ¿Qué sucedió? -se sentó frente a él extendiendo sus manos para que él se calmada sosteniéndolas.
–Me sentía vivo con Matthew -sonrió un poco pero aún se veía nervioso-. Me rescato de él, ayudándome a escapar del psiquiátrico. Me divertía con él. Todo era mejor con él.
–¿Quién es "él"? ¿Habla de la misma persona? -Zeller se veía confundido por lo que estaba escuchando.
–Tenemos que buscarte un abogado -mencionó Freddie.
–¡Dios mío!, no puedo creer que lo haya matado -Ella se puso de pie agitando su mano hacia Will.
–No digas más, oíste Will. No digas nada, hasta que venga tu abogado -se alarmo tratando de callarlo pero ya era tarde. Todos lo oyeron.
–Era mi amigo, nunca había intentado hacer eso -Will no dejaba de hablar.
–¡Ya basta, Will! -ella se acercó al cristal- ¡desconecten esto!
–Él nunca había intentado abusar de mí. -Freddie giro su rostro entrecerrando los ojos y arrugando la frente- Intento besarme, yo lo empuje. Se puso violento.
–¿Estaba drogado? -le pregunto caminando hacia él.
–Estaba en las nubes, dijo que se había ido a esquiar con Tina. -respondió
–Cristal meta… -nombro a la droga mirando al espejo-
–Me puso de rodillas, se bajó la cremallera. Se la saco y me la puso en la cara. Le pegue y se enfureció. No dejaba de pegarme mientras repetía que le debo la vida, que si no fuera por él… ya me hubiera encontrado. Lo empuje con todas mis fuerzas y cayó de espaldas golpeándose la cabeza. -relato los detalles que sucedieron.
–¿Fue eso lo que lo mato? -Freddie quería asegurarse que no era culpable.
–Tenía los ojos abiertos pero no respiraba -respondió el joven con nervios.
–Tú te estabas defendiendo –argumento ella posando su mano sobre su hombro.
–Sabía que no tenía que haber confiado en él, pero fue más listo y yo no. Estaba asqueado no porque sea una relación homosexual. Si no porque él me traiciono -explicó-. Tome un objeto que estaba cerca y comencé a golpearle. Ya no veía el rostro de Matthew, vi el rostro de él. Por eso estaba destrozada.
–Él tenía tus cosas. ¿Te las robo? -ella quería saber porque se hallaron sus pertenencias sobre el cuerpo.
–No. Yo lo deje ahí. -contestó-
–¿Por qué? -insistió
–Me asuste. Luego cuando hui de la escena pensé que si creían que estaba muerto… finalmente iba a poder a escapar. Ser libre. -explico.
–¿Libre de qué o de quién? -aun no tenía un nombre.
–De él… -nuevamente repitió
–¿Quién él? -volvió a insistir.
El Dr. Hannibal Lecter… -menciono en un tono de asustado-
