Disclaimer: el manga y los personajes no me pertenecen a mí, sino a su autor y legítimos dueños y propietarios
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Kuon, cariño ¿Que quieres de regalo para tu cumpleaños ? - me pregunta mi madre de nuevo- si no escoges nada pronto no podremos tenerlo para tu fiesta del domingo y ya sabes lo malo que es tu padre eligiendo regalos al azar - yo sigo sin responder y sin decir lo que de verdad deseo por mi cumpleaños.
"Quiero a alguien que me entienda"
Ese es mi gran deseo. Quiero mucho a mis padres, y se que ellos a mi también, pero cuando ellos están fuera trabajando me siento muy solo, con solo 4 años, dentro de unos días ya 5, soy capaz de engañar a todas las personas que conozco respecto a mis sentimientos y a mi forma de ser. Lo deseo pero no se lo digo, no es algo que se pueda comprar en una tienda, y si mi madre se enterase de la verdad sé que se pondría muy triste.
Así que he decidido dejar de buscar algo que a mi corta edad nunca he tenido.
Mi padre vuelve a traerme a la guardería pero esta vez ya no me quejo y bajo del coche después de despedirme de él. Con este ya me queda un día menos en el que estaré por aquí. Solo dos días mas.
Cuando llego a clase me doy cuenta de que hay una cabeza mas que ayer, es bastante fácil de reconocer la verdad, ayer no había nadie en mi clase con el pelo naranja.
Esta mañana no estoy demasiado contento y la causa es que no me gusta mi cumpleaños. La gente que viene a mis fiestas son todos adultos que vienen a ver a mis padres, como si esa fuese otra de las tantas reuniones de negocios que tienen, no vienen a verme a mi. Y los niños que aparecen son los hijos de esos adultos que son obligados a venir y a jugar conmigo. Aun así, y por que no quiero que mis padres lo noten y se pongan tristes ya que no es culpa suya, pongo mi mejor sonrisa y lo aguanto.
De nuevo, mi sonrisa falsa no abandona mi cara y voy a saludar a la niña nueva como el caballero que me han enseñado a ser. Cuando me acerco a ella algo en el ambiente cambia. Veo como ella se gira, y esos grandes ojos dorados me miran, y no solo eso, me ven. Con el siguiente paso que doy en su dirección ella retrocede el mismo camino, sigo acercándome y ella alejándose de mi.
"¿Por que huye de mi?"
Estoy ansioso por saber el por que de su extraña reacción así que, aun cargado con mi sonrisa perfecta, la arrincono contra la pared hasta que no tiene lugar por el que huir. Noto como tiembla ligeramente y hasta me parece poder ver unas pequeñas y caídas orejas de conejito sobre su cabeza, también temblorosas. Sin duda un efecto secundario por la cantidad de historias contadas por Takarada- sensei. Esta situación es bastante divertida pero ¿Por que?
Aumento mi sonrisa intentando calmar sus nervios, pero tiene el efecto totalmente contrario.
Hola, mi nombre es Kuon Hizuri y llegue aquí el Lunes – digo presentándome ante ella de forma educada, tal y como me han enseñado a hacer ante desconocidos. Ella parece recuperar parte de su valor y vuelve a mirarme a los ojos, poca gente lo hace y aun menos me mantienen la mirada. A casi nadie, aparte de a mis padres, les suele gustar el color de mis ojos verdes.
Mi nombre es Kyoko Mogami, encantada de conocerte – me responde ella también educadamente. Una pequeña arruga surge poco a poco en su frente y aunque se debate con ella misma durante un rato, en el que yo espero y solo la observo intrigado. Al final junta de nuevo su valor - ¿Puedo hacerte una pregunta? - yo asiento con la cabeza. ¿Por que esta chica hace que me pregunte que sera lo próximo que hará o dirá? Ella continua mirándome a los ojos - ¿Por que estas tan enfadado?
"¿Enfadado?"
"¿Lo ha notado?"
"Imposible. Habrá sido suerte."
No estoy enfadado, Mogami-san – la respondo aun con mi mejor sonrisa, probando si ha tenido suerte o lo ha notado de verdad.
Takarada- sensei entra en clase y nos manada a todos volver a nuestros sitios, pero antes de irme escucho algo sorprendente salir de sus labios.
Si que lo estas, aunque lo intentes ocultar tras una falsa sonrisa – me dice antes de irse a ocupar su lugar de la clase.
"Lo ha notado, pero ¿Como? Nadie a parte de mis padres lo ha notado, jamas"
Aun quitando lo anterior, mi día de hoy ha sido toda una novedad. No se como esa niña lo ha logrado pero ha conseguido de alguna forma que yo me acabe por completo mi plato de comida, sin apenas esfuerzo por su parte y sin resistencia por la mía.
Ella me intriga desde el primer momento en que la vi. Parece llevarse muy bien con casi todos los niños de la clase, María la adora y la trata como si fuese su hermana mayor, Kanae habla con ella de forma totalmente natural como si se conociesen de toda la vida, Jelly la usa como modelo de sus nuevas creaciones y como musa de muchas de ellas, Reino la persigue para jugar juntos con su muñeca fantasma que a ella no parece asustarla en lo mas mínimo y hasta Fuwa Sho la busca para jugar con ella o mas bien para molestarla hasta que ella le presta la atención que busca, se enfadan y se ponen a discutir. También es una fiel seguidora de los cuentos de príncipes y princesas que Takarada- sensei cuenta y siempre se sienta en primera fila junto a Yashiro para escucharlas mejor.
Cuando la hora de la siesta llega y toda la clase ya esta tumbada en sus colchones y en silencio me descubro a mi mismo pensando una y otra vez en esa chica, en todo lo que he visto de ella, todo lo que ha hecho hoy y también en lo que ha dicho y a quien. Ella es la única que ha descubierto mi secreto hasta el momento pero...
"¿Como lo ha hecho?"
Mis parpados pesan cada vez mas, y aun cuando ya he caído dormido aun sigo pensando en la chica de cabellos naranjas y ojos dorados, que ha convertido mi día de hoy en algo digno de recordar por el resto de mi vida.
