Disclaimer: el manga y los personajes no me pertenecen a mí, sino a su autor y legítimos dueños y propietarios
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Mi padre ha vuelto a traerme a este lugar, pero hoy estoy contento de verdad, es un día especial, es mi ultimo día aquí. Sin embargo no ha habido ningún acontecimiento especial para recordar en este día, solo ha sido un día normal en la guardería.
Cuando he llegado a clase un grupo de chicas me estaban esperando en la puerta, según lo que ellas han dicho para ser las primeras en saludarme, a lo que yo he respondido con mi sonrisa patentada de perfecto caballero, mientras Fuwa Sho me miraba fijamente desde el otro lado de la clase como si quisiese matarme. Al rato, cuando he conseguido escapar de mis autodenominadas "fans" , he ido a saludar a Yashiro el cual estaba hablando con Kanae y con María. Esta ultima nada mas verme ha saltado a mis brazos para que la cogiese y jugase con ella.
Paso la mirada disimuladamente por toda la clase buscando a alguien, hasta que la encuentro hablando con Takarada – sensei. Cuando se da cuenta de que la estoy mirando, ella se sonroja levemente y se despide de nuestro profesor, el cual no pasa ni un segundo solo, ya que en cuanto ella se va Jelly ocupa su lugar y comienza a enseñarle sus nuevas ideas de moda para el maquillaje.
Kyoko, aun con las mejillas coloradas, llega hasta donde nuestro pequeño grupo esta reunido, pero antes de que pueda siquiera saludarla llega Fuwa Sho haciendo de las suyas y consiguiendo así que ella se enfade con el y terminen discutiendo. En estos momentos, cuando ella le presta mas atención a él que a mi, es cuando yo me enfurezco mas de lo que nunca creí que podría estarlo, y en mi cara siempre afable, aparece la sonrisa mas brillante y falsa que jamas ha a parecido hasta ahora, la cual atrae la atención de todos, robandoles suspiros y risitas nerviosas y que solo dos o tres personas saben reconocer como aterradora, convirtiéndome así en el depredador mas peligroso de todo el lugar, uno también furioso.
Las clases pasan y llega la hora de comer, en las cuales la atención de Kyoko-chan, solo soy capaz de llamarla así en mis pensamientos, es toda mía, y que para mantenerla, aunque hoy tengo bastante hambre, me niego a tomar un solo bocado poniendo estúpidas excusas que ella siempre toma en serio, ya que es demasiado buena e inocente como para pensar que alguien pudiese engañarla de esa manera tan infantil solo para mantenerla cerca. Es una de las cualidades que mas me gusta de ella, pero cuando acabe el día de hoy no volveré a verla en lo que me queda de vida, por eso aprovechare hoy para tenerla solo para mi por unas pocas horas mas.
