El capitan y la nueva shinigami

Capitulo 16: me encanta acerté sonrojar

A la mañana siguiente no me desperté de la mejor manera posible, digamos que Sharon tiene múltiplex funciones, entre ellas "despertador infalible".

-¡KARIN, LEVANTATE YA AMANECIO! –me grito en el oído, y yo que dormía tan placidamente. Después de tremendo grito se dispuso a saltar al rededor de mi cuarto cantando una hermosa canción.

Tengo aquí bajo el vestido bien escondiditos tus besos malditos

mariposas que al alba de regreso a casa se venían conmigo

yo tengo aquí bajo la cama cada madrugada que la deshicimos

tengo tantas cosas y ninguna esta en su sitio.

Tengo aquí dentro de un vaso la primera ola de aquella mañana

tengo en uno de mis rizos el ritmo del tango que siempre bailabas

yo tengo escrito en un suspiro aquellas palabras que nunca dijimos

tengo tantas cosas y ninguna esta en su sitio

Después de ti entendí, que el tiempo no hace amigos

que cortó fue al amor y que largo el olvido.

Canta muy bien, eso había que admitirlo.

Seré tu luz, seré un disfraz, una farola que se encienda al pasar,

cualquier mariposa, la estrella polar que viene sola y que solita se va

seré el sabor de un beso en el mar,

un viejo proverbio sobre como olvidar,

Seré inmortal por que vivo en tu destino.

Tengo aquí bajo mi almohada tu fotografía frente a santa clara

dice mas que mil palabras y yo le contesto que también te amaba

yo tengo abierta la ventana por que así se escapa el tiempo sin verte

tengo tantas cosas, tengo todas en mi mente.

Después de ti entendí, que el tiempo no hace amigos

que cortó fue el amor, y que largo el olvido.

Seré tu luz, seré un disfraz, una farola que se encienda al pasar,

cualquier mariposa, la estrella polar que viene sola y que solita se va

seré el sabor de un beso en el mar,

un viejo proverbio sobre como olvidar,

Seré inmortal.

Seré ese lunar que adorne tu piel, una paloma cerca de donde estés

un golpe de suerte, el café de las tres, alguna mirada que te haga enloquecer

seré la voz que avise en el tren, un presentimiento de que todo ira bien,

Seré inmortal por que vivo en tu destino.

La verdad, me agrada oírla cantar, pero quede un poco aturdida debido a su grito anterior. Al terminar su linda canción me miro sonriente y dijo – te levanto temprano porque te toca preparar el desayuno, ayer la cena la hizo sakuno ¿recuerdas?-luego se fue tarareando el final de la canción. Yo me había olvidado completamente de que me tocaba hacer el desayuno, me levante y me dirigí tranquilamente hasta la cocina, allí empecé mi labor, no podía creer que la pequeña Sharon me allá levantado junto con el alba, ¿ a que hora se levantaba esa niña?, sakuno sigue dormidita y ella se fue a acostar otra vez.

Cuando termine, encontré a Sharon terminando de poner la mesa, ella me sonrío como solo ella sabe hacerlo y me dijo con sumo cariño - si yo la pongo, tendrás tiempo extra para alistarte- luego siguió con su trabajo y yo quede sorprendida con su actitud, para nada infantil.

Entre a mi habitación y me quite la ropa que tenia puesta por el uniforme de la academia, como entre tardísimo a la escuela y ya tenia avanzados conocimientos que adquirí de mi hermano, y bastante practica, yo no entre en el primer año, yo directamente fui al ultimo, al año en que se ponía todo a practica y pruebas. Por lo que solo me queda una semana del curso, pero también tiene sus desventajas, en el mundo humano deje la escuela para estudiar en casa, supuestamente, y a pesar de que no planeo volver al mundo humano, debo estudiar y rendir también los exámenes a fin de mes, es molesto, pero bastante conveniente, puesto que si me concentro, aprendo rápido.

Tome las cosas que iba a necesitar pero antes de salir de mi cuarto recordé las inapropiadas preguntas de Sharon anoche, corrí con rapidez a mi salita y puse en los estantes altos los libro que me podían causar futuras situaciones penosas y en los estantes bajos,, puse algunos mangas y cuadernos de notas.

-mejor prevenir que enfermar-pensé yo, luego de hacer lo que deseaba, fui a la mesa y me encontré a sakuno cambiada y lista y a Sharon aun en pijama, pero ya sentada a la mesa.

Me senté y comencé a comer tranquilamente, mis compañeras me imitaron, pero como parecía ser costumbre Sharon empezó una conversación.

-¿Quién es yuzu?-pregunto mientras me miraba con ternura.

-es mi hermana-respondí con la cabeza baja.-¿pero, de donde la conoces?-le pregunte a la niña.

-anoche a la madrugada, me levante para ir al baño, pero no podía abrir la puerta del mío, así que decidí ir al tuyo porque sakuno estaba en el de ella, cuando entre a tu cuarto tu estabas bien dormidita, pero igual me acerque a ti a verte dormir, y susurrabas algo así "yuzu…", por eso quiero saber quien es-contesto

-a, es que yo la…-me interrumpió sakuno

-¿la extrañas?-y me sonrió, como odio cuando hacen eso, es imposible enojarme con alguna de ellas…o siguiera mentirles.

-si-repondi y volvi a comer un poco mas.

Me parecia que Sharon queria saber mas que eso, pero no pregunto nada al respecto y sinceramente se lo agradezco, no quiero hablar de ello, jamas pense que dependeria tanto de ella, o de su voz… ¿ella me extrañara a mi tambien?.

-¿te sientes bien?-me pregunto Sharon mientras ponia su manito en mi frente para tomarme la temperatura,-no pareces estarlo-siguio ella.

-ranquila pequeña, es que tengo un poco de sueño, nada mas.-me miro incredula a mis palabras, pero aun asi no insistio. Solo se para de la mesa, me miro cn unos ojos tristes que harin llorar de pena a cualquiera y dijo –si no me quieres contar esta bien, pero tu hermana no esta aquí para cuidarte, debes hacerlo tu mismita.- luego sonrio con tristesa y se fue a su cuarto.

-no le hagas caso, simpre hace teatro para que le cuentes- dijo sakuno mientras levantaba la rio y me dijo.- sabe actuar muy bien, no se donde aprendio pero bueno, no caigas en sus trucos, es mas lista de lo que parece.-luego agarro sus cosas , se dirigio conmigo a la puerta para ir a la academia pero cuando estaba por salir llamo a Sharon.

La nenita acudio imediatamente a su llamado y ya estaba cambiada, llebaba puesto un hermoso kimono azul cielo con flores de cerezo pintadas y en su corto cabello rubio llebaba un lazo rosado que la hacia ver realmente preciosa.

-sharon, dentro de un rato llegara akila, no hagas travesuras en lo que llega, ahora dime las reglas.-

*come bien, luego del almuerzo recién el postre

*cepillate los dientes antes de dormir siesta

*dale de comer a las mascotas

*si vas a dormir siesta asegúrate de dejar todo cerrado

*no le habrás la puerta a nadie

*no hables con extraños

*llámame si hay alguna emergencia verdadera-

-respondio la rubiecita.

-bien, pero como ahora somos mas personas, habra mas reglas…-

*no tocaras las cosas que no sean tuyas.

*no estraras al cuarto ni al baño ni a la salita de el cuarto de karin

.*no comentaras que ella vive aquí

*no permitiras que nadie rompa las reglas anteriores

¿Ok?, entendiste todo Sharon.-

-sip-respondio la niña

-repite-

*como bien, luego del almuerzo recién como el postre

*me cepillo los dientes antes de dormir siesta

*le doy de comer a las mascotitas

*antes de dormir siesta, me fijo si todo esta bien cerrado

*no le abro la puerta a nadie

*no hablo con nadie que no conozca

*te llamo si pasa algo raro

*no toco nada que sea tuyo o de karin

*no entro al cuarto ni a su baño ni a su salita

*no digo que vivo con karin

*no dejo que nadie haga las cosas que no están permitidas…

Creo que esas eran todas.-respondió sonriente,-pero mejor las anoto- luego saco de su cuarto un lápiz y un cuaderno y anoto todas las reglas, luego las puso en la puerta.

-bien, ya esta, adiós chicas, vuelvan pronto.-nos dijo la rubia.

Luego de eso nos fuimos, pero yo no estaba del todo tranquila, algo iba a pasar y no iba a ser nada bueno, pero por ahora me concentraría en la escuela, al fin y al cabo solo me queda una semana.

---------------------------- volviendo con Sharon-------------------------------------

-Ahora que mis hermanas se fueron y aprovechando que akila aun no llega no se que hacer, ya leí todos mis libros y no puedo tocar nada que no sea mío, ¿que are para pasar la tarde?-pensaba Sharon mientras esperaba a su niñera, akila.

Pero la niña ya llevaba mas de media hora sentada en el recibidor esperando a su niñera, pero ella no llegaba, y su cuidadora rara vez se retrasaba y si lo hacia eran con suerte unos 3 o 4 minutos. Entonces se preocupo, decidió llamar a su casa.

-¡buenos días!¿esta akila?-pregunto la niña

-no querida, akila esta enferma, ¿no te avisaron?-pregunto la otra voz

-no, gracias y que tenga usted un muy buen día.-respondió y luego colgó el teléfono.

Luego de aquello la nenita recordó una de las reglas "llamarla si es una emergencia", pero, ¿esto es una verdadera emergencia?, la ultima vez que llamo a su hermana por una "urgencia" pero esta se enojo diciendo que eso no era una emergencia.

-Mm..., mejor no-dijo para si misma

La nena estaba realmente aburrida, sus libros ya los había leído, ya se había artado de dibujar y pintar, tenia la boca seca de tanto cantar y se le había acabado las ideas sobre como pasar el día

Su casa era enorme, sus padres eran muy adinerados y les habían dejado una gran fortuna por detrás, la pequeña no conocía ni la mitad de su propia casa.

Cansada de no hacer nada, se decidió por "explorar" su propia casa. Estaba en el recibidor y encontró una puerta que estaba detrás de un librero, a duras penas lo movió lo suficiente como para entra en la puerta, y se adentro al lugar, llevaba una linterna y el celular, por si las cosas le salían mal.

La continuación de la puerta era un largo pasillo que tenia montones de puertas, que de seguro conducirían a algún lada para jugar.

A la rubia le llamo la atención una puerta que tenia inscripto algo, la chiquilla se acerco con cautela y leyó lo que decía: "Yukari" , la pequeña quedo en shock por ese nombre, era el nombre de su madre.

La niña, entro en el lugar para encontrarse con una hermosa habitación. Tenia un mueble con un espejo, un tocador con cosas de mujeres, desde peines, lazos, trabas, peinetas, cintas y otras cosas, había un cajón lleno de maquillaje, una bella cama con u cubrecama de seda y diseños florales impecables, mesitas de luz, un escritorio y…un guardarropas.

Lo abrió y encontró cosas hermosas, eran kimonos, kimonos de su madre, había visto fotos con ellos puestos, pero nunca los había visto y mucho menos tocado. Abrió las puertas de par en par y se metió dentro con suavidad empezó a recorrer con la yema de sus dedos los vestidos y a maravillarse de que el perfume aun estuviera allí.

Después de un rato salio de allí y sin tocar nada mas salio de la habitación

La pequeña se paso el dia jugando con cosas que encontraba por allí, encontró muñecas que fueron de su hermana cuando era una niña, fotos, peluches, y muchos libros, cuando llego el mediodía no fue a comer, le importaba mas seguir con su lectura, paso tiempo y mas tiempo, pero Sharon no quería dejar el lugar, entonces le vino a la mente.

-¡¿como salgo de aquí?!-estaba muy confundida, no tenia idea de cómo había llegado hasta ese lugar y el teléfono se le había quedado sin batería.

Paso el tiempo y a la niña le dolía el estomago de hambre y tenia sed, no estaba aburrida pero si aterrorizada, se había alejado demasiado de aquel pasillo por donde entro, y no sabia como regresar. solo le quedaba esperar a que su hermana volviese y la buscase.

------------------------------------con karin y sakuno-----------------------------------

-Sharon, ya llegamos-grito sakuno, pero Sharon no fue a su encuentro, eso era raro de ella.

-Sharon-esta vez grito mucho más fuerte

Sakuno se desespero, pues eso era muy raro de su hermana, ella era llamada y acudía, pero no, esta vez no fue así.

Sakuno y karin recorrieron lo que Sharon conocía de la casa y no la encontraron.

Sakuno corrió al teléfono de su cuarto y llamo a akila

-hola, akila ¿Dónde esta Sharon?-la voz le contesto que no había ido hoy a su casa y que Sharon llamo esa mañana temprano y que no tenia idea de donde podía estar. Luego sakuno cayó de rodillas y empezó a llorar.

karin estaba a su lado tratando de consolarla, peor entendía su situación, sakuno esperaba lo peor, siendo tan adineradas, la pudieron secuestrar por un rescate o algo así.

-tranquila, quizás este por ahí, esta casa parece inmensa desde afuera y…-sakuno reacciono de la nada

-ella no conoce el resto de la casa-dice mientras corre el librero y deja al descubierto una puerta entreabierta.-por aquí-luego se adentro y yo la seguí.

Sakuno entraba desesperada a cada puerta que encontraba y yo, la imitaba, pero no me separaba de ella, no quería perderme, ya mucho teníamos con una.

Ya habíamos pasado más de media hora buscándola cuando sakuno nuevamente desesperada se dejo caer en un rincón y comenzó a llorar.

Entonces, yo no sabia que hacer, solo se me ocurrió ¡gritar! Nunca la habíamos llamado mientras la buscábamos.

-¡S H A R O N! , ¿DONDE ESTAS?- grite yo a todo pulmón.

-aquí estoy karin- se escucho a lo lejos.

Ante esto sakuno se paro rápidamente y empezó a seguir la voz que desesperadamente la llamaba.

-¡por aquí!-volvió a gritar.- ¡sakuno!-en este ultimo llamado, la nenita había roto en llanto.

En medio de sus lagrimas fue encontrada por su hermana, que no la reto ni regaño, solo la abrazo, no le pregunto porque entro allí, ni porque no la había llamado. solo se quedo allí casi inmóvil abrazándola y acariciándole apenas en corto cabello de la rubia.

Luego de unos momentos sakuno se levanto y aun con lágrimas corriendo desenfrenadamente por sus delicadas facciones se limito a sonreírle con una mezcla de tristeza y cariño, era raro pero parecía que a Sharon le gustaba.

-me tenia preocupada, si akila no venia debiste llamarme, menuda tontería dejarte sola aquí.-luego la tomo cariñosamente de la mano y empezaba a volver a la parte conocida de la casa, mientras nos explicaba como salir y como guiarnos en aquel entrevero de pasillos y puertas en que consistía la parte "nueva" de la casa.

Parecía que sakuno no iba a reprocharle nada, Sharon estaba feliz de haber sido rescatada y su curiosidad había sido saciada, o por ahora.

Luego Sharon me miro y dijo-encontré un cuarto lleno de muñecas y ositos de felpa, es muy linda, esta pintada de rosa pastel y parece de princesa.-pero para al detenerse sakuno de la nada.

-mi antigua alcoba-susurro.

Sharon solo la miro con esos ojitos irresistibles, estoy empezando a pensar que son de familia…

-supongo que-suspiro.-puedo dejarte estar en el resto de la casa, pero no entraras a las alcobas que te indique-luego le sonrío…

Así fue como recuperamos a la linda Sharon que por ahora había sido complacida.

Bueno, Sharon y sakuno se pasaban la tarde acomodando cosas, pero no me dejaron que las ayudase, porque no deseaban causarme molestias.

Y bien, yo al final accedí y me fui a recorrer el lugar.

---------------------- karin-------------------

La zona donde viva actualmente no estaba nada lejos de la de toshiro, o mejro dicho, relativamente cerca.

Camine unos minutos y quede frente a su casa y decidí entrar, toque la puerta no me contestaron, entonces yo la abrí, me adentre allí y encontré una casa bastante limpia-¿y dicen que los hombres que viven solos son desordenados?-

Luego seguí recorriendo la casa de el. Tenía su aroma impregnado en toda el lugar, cada habitación que recorría era así.

Pero llego a la ultima y pensó en todas la que había recorrido, solo le faltaba una, la alcoba de el.

Lentamente bario la puerta y al mirar, se encontró con el.

Toshiro parecía dormir tranquilamente.-¿quien era yo para despertarlo?-pensé y luego me auto respondí- su novia, que no le ve hace días.- pero al final me dio pena despertarlo así que sigilosamente me acerque a el luego me senté y puse su cabeza sobre mis piernas.

Mi acción pareció no molestarlo, y a mi me gustaba verlo dormir .no pude resistirme a la tentación y empecé a acariciar con suavidad sus blancos cabellos.

No tengo idea de cuanto tiempo estuve de esa forma, solo se que anochecía y yo seguía ahí, y la verdad, no me importo demasiado. Aunque no podía ver esos ojos verde esmeralda, me gustaba tenerlo de esa forma, no quería irme, así que me contuve a mirar el reloj.

Pero, lo que me sorprendió, no fue la hora, fue que tenía muchísima hambre.

Cuando estaba por levantarme, algo me sorprendió aun mas- no te vallas, sigue -era toshiro. No sabía desde cuando estaba levantado, ni cuando se dio cuenta de mi presencia.

El abrió sus ojos aun recostado sobre mi, luego me dio una de esas raras sonrisas que me hacían temblar interiormente. No me opuse a su pedido y volví a mi antigua posición, y el a la suya.

-¿Cuánto tiempo llevas despierto?- pregunte con suavidad

-nunca lo estuve, solo me gustaba lo que me hacías-respondió

-que te acaricie el pelo-dije yo

-si…supongo que si-me contesto abriendo sus ojos

Ya me daba igual que tuviera hambre, porque ahora si podía observar a detalle sus perfectos ojos.

-falta poco para navidad-dije yo mas para mi misma que para el.

-si, ¿Qué quieres para navidad?-me pregunto con una sonrisa arrogante que no me molesto, ya me estaba acostumbrando a ellas.

-Mm, no necesito nada, ¿y tu? – pregunté

-yo ya tengo todo lo que necesito y lo que quiero lo tengo a medias-me respondió

-para que pregunte-dije yo en vos alta mientras el me miraba.

Ya llevaba largo rato mirándome de esa forma, y no me molestaba demasiado, pero me sentía incomoda, nunca antes me molesto que la gente me mirase, pero el lo hacia de una forma extraña para mi, que me encantaba y al mismo tiempo me incomodaba.

-deja de mirarme…así-dije yo

-¿"así" como?-respondió

-no se, solo se que me molesta, y ya tienes un tiempito mirándome de esa forma.-conteste.

-no quiero, me gusta mirarte.-dijo el chico de ojos esmeraldas.

-que te propones con mirarme tanto-repuse

-nada en especial, me gusta como te ves sonrojada, solo eso.-me respondió el

Yo no me había dado cuenta de que esta sonrojada.

-¿te gusta verme sonrojada?-dije yo riendo

-si, y me gusta aun mas acerté sonrojar-dijo levantándose y acercándoseme demaciado para mi gusta y mirandome fijamente.

-lo ves, es divertido-me dijo y yo me toque las mejillas sonrojadas.

-pervertido-dije yo

-¿Por qué, solo porque te hago sonrojar y me agrada verte así?-me miro detenidamente mientras salía de la pieza.

Nota mental para mí: no dejar que toshiro me haga sonrojar.

Fin del capitulo 16

Bueno, la verdad no me salio del todo bien pero las musas hoy no me acompañaban.

Gracias por leer y espero ansiosa sus comentarios

Adiós, suerte y felices fiestas.