El capitán y la nueva shinigami
Capitulo final: fiesta de navidad.
Será hace como una semana que yo y sakuno somos oficialmente shingamis, a mi me hicieron propuestas en el 5º, 10º, 11º, mientras que ha sakuno le ofrecieron un puesto en casi todos los escuadrones ya que ella fue la mas sobresaliente del año, cosa que ami no me extraño para nada.
Al final termine entrando en el 10º escuadrón tal y como había acordado antes de conocer el sereitei, pero mi hermano no estuvo conforme con mi decisión y trato de persuadirme de que entrara en su escuadrón, pero sus innumerables esfuerzos fueron en vano, sakuno termino en el 4º escuadrón, eso ya lo tenia planeado, ella se negaba totalmente a pelear, así que desvío su poder en la curación.
Lugo de pelear un poco quede como primera al mando, matsumoto quiso pelear conmigo amigablemente, pero yo no tenia intención alguna de pelear con ella, pus le había dado un gran cariño y paso a ser mas una madre que una amiga, aunque algunas veces me desespere.
Faltaba ya solo una semana para que llegase la navidad, para esta fecha tan esperada acordamos vernos en la casa de Yoshiro aunque este se negó rotundamente yo, matsumoto y hinamori terminamos por convencerlo, pero como era de esperarse, hicimos un trato, matsumoto decoraba, hinamori cocinaba, y yo limpiaba luego toso, el solo pondría el lugar de la fiesta, yo no quede muy conforme con el trato, pero bueno, ya que daba, sakuno y Sharon no podrían ir puesto que pasarían las fiesta en casa de sus tíos como les era costumbre.
La tarde del 22 de Diciembre sakuno estaba despidiéndose de mi junto con Sharon puesto que estaban por partir a casa de los padre de tsuki y me había dejándome cargo de todo, también me dieron un hermoso kimono como obsequio adelantado de navidad ya que no estarían para ese día conmigo, yo les agradecí y les entregue sus regalos, a Sharon le había comprado 3 libro bastante buenos para que leyese si se aburría y a sakuno le regale una yukata color miel con mariposas de diferentes tonos, ella quedo encantada con el regalo y luego partieron no sin antes abrazarme hasta casi asfixiarme.
Más tarde me reuní con hinamori matsumoto y rukia para ir a comprar los obsequios.
Después de varias horas todas estábamos cargadas de regalos de diferentes tipos y colores, todas envueltas en diferentes y creativas cajas que a la vista resultaban muy lindas.
La mas cargada era matsumoto, luego yo, de ahí rukia y luego hinamori, ella se había encarado de los detalles que eran importares y que la gente siempre nota.
Como todas estábamos realmente agotadas por haber caminado tanto para conseguir específicamente lo que deseábamos comprar para las personas en que habíamos pensado.
Pero estábamos aun mas cansadas porque a matsumoto se le olvido comprar lo mas importante y enzima ya casi anochecía, se había olvidado de comprar la decoración para navidad, no se si se me pego de toshiro pero cuando escuche de lo que se había olvidado di el peculiar grito de toshiro pero con mi voz – MATSUMOTO- la rubia se estremecía al notar mi reacción y nos dejo a nosotras tres – rukia, hinamori y yo- en un bar cercano con las compras mientras ella corría a comprar los adornos.
Esperamos unos 20 minutos en lo que volvía matsumoto y luego nos fuimos cada una a su casa, yo le di a matsumoto la dirección de la casa que debía decorar al día siguiente.
Cuando llegue a mi casa, au tenia que preparar la cena y tenia un hambre que mataba, todo por andar de aquí para allá con rukia comprando obsequios, íbamos de un lado a otro y de una punta a otra, para comprar todo en orden aunque el primer y el último obsequio se encontrasen en la misma tienda.
Note algo raro desde la reja, sakuno no estaba y Sharon se había ido con ella, entonces… ¿Por qué demonios había un olor a comida?, me acerque a la cas y abrí la puerta, demonios, me había olvidado de cerrarla.
Cuando divise una cena ya hecha sobre la mesa se me hizo agua la boca, entonces mire alrededor y encontré la hermosa silueta de toshiro apoyada en la pared, parecía estar pensado en algo, entonces me acerque a el procurando no hacer ningún ruido, me acerque a su oído y susurre- ya volví, ¿me esperabas?-y el solo abrió los ojos me sonrío
Luego nos sentamos y cenamos mientras conversábamos, yo le conté lo que hice en el transcurso del día y el solo río por lo del grito.
-se me pego de ti-dije yo entre risas por mi inconciente acción.
Después de la cena yo recogí los platos y los lave, estaba bastante cansada, pero no lo aparentaba, yo me senté junto con toshiro en la sala principal y le ofrecí te, el cual acepto.
-adivino-dijo nantes de tomarlo- de jazmín-luego inhalo el perfume del te y sorbió un pocote el, luego sonrío arrogantemente.
-si sabes que es mi favorito, no deberías tratar de adivinar-dije yo al ver que me concia bastante bien.
Luego del te y algún que otro comentario toshiro se fue de casa y yo le agradecí la cena, luego vi como su silueta desaparecía entre el jardín de la casa.
Me acosté temprano esa noche, sentía que mi cuerpo no resistiría un minuto mas, ahora entendía el dicho "comprar hasta morir".
La mañana del 23 de Diciembre, matsumoto apareció en mi casa preguntándome donde quedaba la casa de toshiro, parecía que se le había olvidado donde tenia que ir, no pude evitar reírme ante esa situación y le indique que pasara y tomara asiento, yo me cambiaria e iríamos a casa de Yoshiro y yo la ayudaría aunque fuera un poco a decorar, la casa de su capitán era bastante grande.
Llevaba puesto un kimono bastante lindo, y cargue el kimono que me había regalado sakuno junto a algunas otras cosas en un bolso pues presentía que no iba a tener tiempo para volver y cambiarme para la fiesta.
Cuando llegamos toshiro ya nos estaba esperando y matsumoto apenas lo vio salto sobre el con su usual – ¡taicho! – abrazándolo mientras este le decía que lo soltara de una buena vez.
Yo ya me había acostumbrado un poco a aquellas escenas, en un principio ella se reía abiertamente cuando matsumoto casi asfixiaba a su novio y este solo le pedía que lo soltase, pero ahora solo esbozaba una delicada y suave sonrisa.
Yo y matsumoto comenzamos la tarea de decorar el lugar, matsumoto se encargaba de poner decorados en el centro de la puerta, y yo colocaba los muerdagos, ella pareció no darse cuenta de que yo estaba sobre una escalera para poder colocar los adornos cómodamente, ella se levanto y eso causo que la escalera se tambaleara y yo cayese de ella, yo había cerrado los ojos y me prepare para el impacto del suelo duro, pero no lo sentí.
Lentamente abrí los ojos para ver en que cosa suave había aterrizado. Toshiro yacía bajo de mi puesto que mi caída fue amortiguada por su pecho, me sentí muy avergonzada y rápidamente me levante y me disculpe, pero luego le clave una mirada de muerte a matsumoto, ¿Cuántas malditas veces me tenia que caer enzima de el?
Cuando terminamos matsumoto se fue y yo me senté en un cojín cercano, pero mi descanso fue casi nulo, porque hinamori llego temprano y tenia que preparar la comida y éramos bastantes, como me sentí mal dejándole todo ese trabajo a ella la ayude en todo lo que pude, no soy tan mala cocinera y conozco una gran variedad de recetas.
Estuvimos el resto de la tarde preparando la comida y faltaba una hora para que la fiesta diera inicio, no me quedaba tiempo para volver a casa bañarme, cambiarme, peinarme y volver, lo único que se me ocurrió fue…
-oye hitsu…-dije yo un tanto apenada, el levanto su mirada como adivinando lo que yo le iba a pedir, ¡maldita sea su percepción!
-¿que sucede karin?-pregunto el.
-¿me puedo bañar aquí?, es que no me queda tiempo para ir y volver, así pierdo mucho tiempo.-dije yo
-porque no-respondió el mirando hacia el jardín
Luego sonreí, tome mis cosas y me dirigí al baño, cuando entre lo primero que hice fue poner llave a la puerta, no era que desconfiase de toshiro, si no que alguien pudiera venir mientras yo estaba allí dentro y jugarnos la inocente bromita de encerrarnos en el baño.
Conocía de memoria esa broma, yo se la jugué a ichigo y a rukia, y temía que ellos me la devolviesen.
Después de un refrescante baño me cambie y arregle en el mismo baño, solo por precaución claro esta.
Cuando Salí, toshiro ya estaba bañado y listo, luego recordé que su cuarto tiene baño privado, en el fondo me alegre de ello.
No pude evitar sonreír y mirarlo detenidamente, me gustaba como lucia, y a el por como me miraba o mejor dicho, cuanto tiempo me miro, también le gustaba como lucia yo.
Las personas empezaron a llegar y todo estuvo bastante bien, el capitán de las campanillas no dejaba de retar a mi hermano a un duelo y yachiru no dejaba de saltar en su espalda, renji no soltaba el teléfono, Kira bailaba con hinamori…
Demonios- pensé yo, parecía que a toshiro no le agradaba para nada que Kira bailase con hinamori.
-APROBADO-susurre yo en forma de broma y diciéndole que hinamori ya estaba bastante crecidita para cuidarse sola, el me miro frívolamente, pero yo me hice la ofendida y termino por aceptar que yo tenia razón.
Paso el tiempo y se me hacia raro que renji no hubiese soltado el aparatito para entablar conversación o beber sake.
Me acerque desde atrás pero no alcanzad a ver mas que el nombre de la persona a quien se mandaba el mensaje "tatsuki".-hola renji, ¿Por qué no dejas el teléfono y comes algo?-le sugerí yo.
-no gracias-respondió y siguió con el aparatito.
Luego divise en un rincón a el capitán kuchiki con matsumoto hablando, o lo que en su caso es posible denominar como una "conversación".
Ok…en navidad todo puede pasar ¿no?.
Me senté después de observar los milagros de la navidad, cuando en la puerta de entrada vi a Kira y a hinamori y estaban bajo uno de los muerdagos que yo misma coloque a la mañana, toshiro me miro como adivinando lo que iba a hacer – ni lo pienses karin-me dijo.
-bien, no lo pensare, lo Hare, es navidad toshiro-le respondí y luego me pare.
-oigan ustedes dos, Kira y hinamori-los llame, luego bajo las miradas de todos los presentes señale el muerdago y dije – muerdago igual a beso-luego les guiñe un ojo y aunque muy sonrojados acataron la tradición.
Toshiro me miro mal como unos 10 minutos pero luego se le paso, no me gusta hacerlo enojar, pero ya que da, el me hacia sonrojar y yo no quería, estamos en la misma posición.
La noche transcurrió "normalmente", pero yo me lamentaba de que tenia que limpiar todo esto después y no era un pequeño desastre, a donde mirases había caos.
Mire el reloj que estaba cerca de donde me encontraba yo sentada y este anunciaba las 5:00 de la madrugada, con razón yo me sentía tan agotada, estaba levantada desde casi esa misma hora, llevaba ya casi 24 horas en pie.
Pero parecía que la hora no les interesaba a nadie mas que a mi y otros tantos, todos bailaban y bebían, yo bailaba pues tanto toshiro como ichigo me arrebataban el vaso con alguna bebida alcohólica apenas y la tomaba, yo me enfadaba pero era navidad y en estas fechas no me puedo enojar con nadie, pero por dios, tengo 15 años y no me dejan ni siquiera probar un licor, no es que me encantase tomar pero un vaso no le hace daño a nadie, además ya tenia edad para que mi sangre tenga 1% de alcohol ¿no es cierto?
Ya estaba amaneciendo cuando las personas se empezaron a ir, llegaron las 6:30 y matsumoto fue obligada a dejar el lugar y a cambio le regalábamos una botella jumbo de sake.
En la casa de toshiro solo quedábamos su dueño yo mi hermano y rukia, había empezado a nevar e ichigo me había ofrecido esperarme para que me llevase a casa, pero rukia estaba adormilada en su hombro y estaba medio ebria, preferí no ser desconsiderada y decirle que no tardaría nada en limpiarlo todo y que no se preocupara, a pesar de que insistió en su idea logre convencerlo cuando tuve la mitad del trabajo hecho, pero no me di cuenta de que había comenzado la ventisca del siglo.
Cuando termine el arduo trabajo con la ayuda de toshiro, tome mis cosas pare ir a mi casa a lanzarme a los anhelados brazos de Morfeo, cuando abrí la puesta un viento helado entro a una gran velocidad de forma que yo casi pierdo el equilibrio, cuando mire afuera ya había unos dos metros de nieve acumulada en la entrada, yo me preocupe solamente de cómo habían llegado rukia e ichigo a sus respectivas casas, pero luego me di cuenta de lo que me era mas importante en ese momento, ¿Cómo diantres llegaría a mi casa?
Toshiro fue a mi lado y no pareció sorprenderse demasiado por la ventisca, solo susurro para si –demonios…- y cerro rápidamente la puerta ya que entraba el aire frío.
-¿Cómo regresare a casa ahora?-pregunte yo en voz alta, pero lo dije para mi misma.
-no podrás hasta que el sol derrita un poco la nieva, eso no será hasta mucho después del medio día-repuso el.
-entonces ¿que Hare?-le pregunte yo.
El no contesto, parecía cansado y no encontraba una solución a mi problema.
-dormiré aquí entonces-dije yo sin pensarlo.
-¿en donde?, yo solo tengo un futon-me contesto
-entonces dormiré contigo-le dije sin pensar, luego se me dio el doble sentido de lo que dije – repaso la palabra dormir en esa oración- aclare medio sonrojada.
Solo diré que lo que menos hice en esa oportunidad fue dormir.
Cuando paso del medio día las calles ya eran transitables, yo me fui al baño y me vestí, peine mi largo cabello negro que estaba mas que enredado y Salí ya lista para irme, cuando Salí a la habitación vi a toshiro y solo un pensamiento paso por mi mente
-mi vida en el sereitei será muy interesante…-
---------fin del fanfic-------
Se que esta muy corto el capitulo, en un principió era mas larga la parte de la descripción de la fiesta, pero la borré porque había lago que no me agradaba demasiado, espero que les haya gustado y espero ansiosa sus comentarios, hasta luego muchas gracias por leer.
25/12/08 (navidad)
Argentina Tucumán
"sofys"
