nada me pertenece

nota: aquí ay un personaje que se llama Jack pero NO es Jack Frost. y este capitulo se situa unas horas después del anterior


En algún lugar del norte de América

Pov narrador

En las afueras de burggess una niña se estaba levantando, muy temprano para ser un sábado. Pero cada mañana de invierno se levantaba a esa hora, con la esperanza de ver un hermoso paisaje nevado a través de su ventana. Parpadeo un par de veces para acostumbrarse a la luz. Se quedó un momento acostada recordando el sueño que había tenido anoche hiciste un buen trabajo anoche Sandman pensó. Una sonrisa se dibujó en su cara un segundo antes de saltar de su cama de un salto. Corrió hacia su ventana y con rapidez y entusiasmo aparto sus coloridas cortinas y vio justo lo que esperaba ver

-DIA NEVADO- grito viendo feliz el hermoso paisaje nevado. Dio un salto de alegría y corrió hacia la cama de su hermano mayor de 11 años

-JACK, JACK DESPIERTA, DESPIERTA FLOJO- grito justo en el oído de su hermano. Él se sobresaltó pero ya estaba a acostumbrado a que lo despertaran de ese modo, así que solo se acurruco más entre las sabanas

-ah, no quiero es sábado Mailen- dijo cansado.

-PERO ESTA NEVANDO- grito

-igual la nieve no se ira a ninguna parte- respondió. Es hora de sacar mi arma secreta pensó la niña. Camino hacia el escritorio que usaba para dibujar y entre sus materiales de arte encontró lo que buscaba. Con elegancia camino de puntitas hacia su hermano. Se sentó en su espalda es hora de estrenar esto.

-JA JA JA, NO AGAS ESO YA BASTA- grito riendo al sentir el bolígrafo de plumas en su cuello. La niña arroyo el bolígrafo al piso y siguió haciéndole cosquillas con sus manos - está bien ya voy- se levantó de la cama lentamente

-ves, todo es más simple cuando haces lo que diga- el chico solo le sonrió a sus hermana

-ok pero primero tienes que ponerte ropa de invierno y BOTAS- dijo haciendo énfasis

-oh vamos sabes que odio los zapatos- dijo la castaña cruzándose de brazos

-ya se pero si no te los pones cuando estas afuera los pies se te pondrán azules y se te caerán – dijo Jack apretándole la nariz entre sus dedos con cariño

-buen punto- suspiro en derrota. Pero pronto se olvidó de eso y corrió hacia su armario. Jack tomo un puñado de ropa y se fue a cambiar al baño

Mientras caminaba por el silencioso pasillo vio una foto de su cumpleaños. Ahí estaban él y su hermana. Desde que ellos habían tenido memorias habían sido criados por su abuela Amelia, o Mia como ellos le decían. Realmente no era su abuela. Ella era solo una pobre anciana que los adoptado.

Realmente ellos jamás habían experimentado el cariño de una madre. Su abuela les había dicho claramente que ella solo sería su abuela, pero no su madre

Ella los quería pero no pasaba mucho tiempo en casa. Pero les daba comida, ropa y un techo. Y los niños la recompensaban con todo su cariño. Pero la falta de amor le había afectado, mayormente a Jack que había pasado los primeros 5 años de su vida solo antes que encontraron a su hermanita sola

La pequeña colibrí, como él le decía había sido su consuelo desde ese día. Ella era muy divertida. Siempre lo hacía reír y divertirse y también le recordaba sus recuerdos más felices. Aquella niña estaba destinada a grandes cosas siempre lo había sabido

Jack amaba a su hermana y ella a él y eso era lo que importaba.

Y de regreso a la habitación de Mailen, la niña estaba eligiendo su ropa. Su armario estaba lleno de colores, plumas, diseños invernales y encaje. Su color favorito era el azul pero aun así usaba todos los colores

se puso su ropa favorita que era un sombrero verde decoradas con plumas, pantalones decorados con mariposas, una camisa de manga larga amarilla, su chaqueta azul a la cual le ella misma le había pintado unas alas de hada, un par de guantes de copos de nieve y unas botas que tenían dibujos de colibrís. Justo cuando termino de ajustarse el sombrero Jack volvió vestido con un conjunto verde, que a los ojos de Mailen se veía demasiado aburrido

-¿enserio saldrás así? Tu ropa se ve demasiado aburrida- dijo frunciendo el seño

-pues perdóname, no todos tienen la necesidad de parecer un helado de arcoíris- le respondió. La castaña le respondió con un golpe en el pecho y se fue al baño a lavarse los dientes. Ella era demasiado orgullosa para admitir que tenía razón

Cuando la niña estaba a medio camino, su hermano la agarro de la cintura. Empezó a patalear intentando liberarse de los brazos de su hermano. Era muy escurridiza y ágil pero también era muy pequeña. Tenía 7 años y las personas pensaban que tenía cuatro o cinco. Jack suspiro. Todos los días siempre era la misma rutina. Jack obligada a Mailen a ir a la cocina para desayunar. Su hermana era demasiado inquieta para sentarse a comer en las mañanas. Siempre se levantaba con mucha energía, llena de planes, ideas, juegos y pensamientos nuevos y sentarse a comer no era precisamente parte de su plan

-no quiero comer, quiero jugar-dijo haciendo berrinche

-si ya lo sé pero no puedes comer algo primero- respondió Jack- si no te quedaras enana

Mailen odiaba estar en la cocina y en el comedor. La señora Amelia solía trabajar todos los días y cuando venía venia demasiado cansada para hacer cosas con ellos. Cuando estaba aquí recordaba el hecho de que realmente no tenía una familia como el resto de sus compañeros de clase

-toma mi especialidad- dijo Jack dándole a la niña un plato de cereal de colores

-ja ja- Marlene se rio. –Si no existiera el cereal y la comida para microondas ya me hubiera muerto de hambre- se burlo

-oh eso dolió, eso fue un golpe bajo- dijo jugando con una malo colocada dramáticamente sobre su pecho. Ambos sonrieron y continuaron comiendo entre bromas y risas

-listo termine, a jugar-dijo Mailen emocionada. Recogió su plato y el de Jack y los arrojo al fregadero

-oye todavía no eh terminado- dijo Jack con la cuchara a medio camino de su boca

-no es mi culpa que comas tan lento- le respondió. Tomo su mano y lo guio al baño

-oh vamos enana si no nos lavabos los dientes un día no nos vamos a morir- dijo Jack fastidiado. Marlene era su dentista privada. Sin ella estaba seguro de que ya se le hubieran caído todos los dientes

-tu no yo sí. Te imaginas la azúcar y la comida pegada en tus dientes ¡qué asco! y si nos llegan a salir una caries. Me eh esforzado mucho por mantener nuestros dientes tan limpios y tan brillantes como la nieve recién caída del cielo y…..- y como siempre Marlene empezó a irse por las ramas del asusto. Siempre, desde que había aprendido a hablar tenía esa costumbre

-ok, ok ya vasta antes de que me digas un documental sobre los dientes-Jack le respondió

Pasaron por toda su rutina dental. Los dientes de Marlene eran totalmente perfectos. Y por eso eran su más grande orgullo. Muchas niñas soñaban con ser un hada, pero Mailen soñaba con ser un hada de los dientes. Cada momento libre que tenía lo pasaba haciendo soñando o haciendo dibujos donde ella volando y recogiendo dientes por todo el mundo. Ella siempre había creído que alguna pasaría. No importaba descabellado que pudiese sonar para otra persona.

-LISTO, AHORA SI A JUGAR-grito. Dejo su cepillo azul en el lavamanos y se fue corriendo para afuera. Abrió la puerta y suspiro feliz. El aire frio rozo sus mejillas dejando aquella sensación de fría calidez que tanto le gustaba. Estaba muy feliz. Jack se puso a su lado, Admirando el paisaje invernal. Mientras él estaba distraído Marlene hizo una bola de nieve con discreción. Una sonrisa traviesa atravesó su rostro. Se puso detrás de él y cuando estaba a punto de lanzarle la bola de nieve, el le lanzo una a ella. Pero la niña la logro esquivar con facilidad

-conque eso quieres eh- dijo burlona. Nadie podía ganarle en esto

-pues si eso quiero- Jack podía ser amargado y fastidioso pero tenía su lado divertido

-así a ver si puedes con la princesa del invierno- respondió. Él era el que hacia bolas de nieve más rápido pero no tenía mucha puntería y en cambio Marlene era rápida y precisa. Fue bastante obvio quien gano

-oye eso no fue justo- dijo Jack quitándose la nieve de la ropa

-oye ¿Qué quieres que haga? No todos pueden dominar el fino arte de lanzar bolas de nieve

-aja. Pero cambiando de tema ¿vamos al trineo?- me pregunto. El de verdad me conocía muy bien

-claro que si – respondí feliz

Vivian en las afueras de la ciudad, en una pequeña casa de un piso. Pero a ellos me encantaba la casa porque justo atrás de su casa empezaba el bosque y unos metros más adelante se encontraba una colina y durante todo el año se deslizaban ahí. Los hermanos se sentaron en trineo. Pero de pronto Marlene pudo ver una figura blanca y azul atravesar el cielo por encima de las copas escarchadas de los arboles

-JACK FROST- grite justo en la oreja de su hermano. Él se sobresaltó y en ese momento empezó el caos

El trine se deslizo a gran velocidad sobre la colina. Jack logro aferrarse al trineo pero su hermana Salió literalmente volando. Pero en el momento que estuvo en el aire, fue wow, simplemente fue mágico. En ese momento sintió que ella pertenecía al cielo. Pero muy pronto tuvo que enfrentarse a la cruda realidad donde ella no podía volar y se estampo la cara contra el suelo. Y aunque la nieve suavizo su caído todavía dolió mucho

Empezó a llorar en el piso. Me dolía la boca y uno de mis hombros. ¿Y si el golpe había enchuecado mis dientes? A esa posibilidad empecé a llorar más fuerte. Mi llanto alerto a Jack. Su hermano pensó lo peor. Corrió donde su hermana. El miedo lo invadió cuando vio la boca de su hermana llena de sangre

-Mar ¿estás bien pequeña?- pregunta Jack acariciando su cabello. Tenía miedo de moverla ¿y si tenía un hueso roto?

-Jack yo…- empezó a hablar la niña con los dedos en la boca pero se detuvo cuando sintió algo pequeño y duro

-¿Qué?- insistió. Su hermana saco algo blanco y diminuto de su boca

-ES UN DIENTE- grito parándose del piso. Jack suspiro aliviado a ver que su hermana estaba bien. Y cuando asimilo las palabras de su hermana no pudo hacer otra cosa que compartir su emoción

-¡así es, lo veo!- exclamo Jack emocionado. Jamás había visto a su hermana tan feliz. Sus ojos jamás habían estado tan brillantes

-LO SE- dijo dando saltos en la nieve- pero Jack ya se fue- de repente dejo de saltar y miro al cielo buscando frenéticamente la figura blanca y azul que había visto

-no es cierto, sigo aquí –dijo Jack agitando una mano en el rostro de su hermana

-no tú. El otro Jack, Jack Frost- le respondió la niña con la mirada en el cielo

-¿viste a Jack Frost?- el ya no creía en esas cosas. ¿Un tipo que hace nieve? ¿Un hada que cambia dientes por monedas? ¿Un gordo rojo que entrega millones de regalos en un día? ¿Un hombre de arena que da buenos sueños? ¿Un conejo rosa que esconde huevos? Todo eso parecía tan absurdo. Pero callo sus pensamientos, No quería arruinar las ilusiones de su hermana

-siiiiiii- respondió Marlene

-así ¿Cómo era?- pregunto eliminando el sarcasmo de sus pensamientos. Seguramente fue solo la activa imaginación de su hermana haciendo su trabajo

-no lo vi bien, pero estaba volando y era de color blanco y azul- le respondió chillando de la emoción

-oh, qué mal que me lo perdí. Pero ¿Qué te parece si celebramos este gran acontecimiento y tomamos chocolate caliente? Claro nos cepillaremos los dientes- le pregunto Jack. Aunque se lo preguntaba solo porque hoy estaba de muy buen humor y tal vez le dejara beber algo de chocolate al fin.

-umm no lo sé, tal vez- le respondió. Ella rara vez lo dejaba comer chocolate o algo demasiado dulce. A menos que sea helado, claro. Aunque ella se escabullía a la cocina casi todas las noches por un dulce bocadillo de media noche

-¡SI!- exclamo Jack feliz

-no te emociones, dije tal vez- dijo su hermana antes de tomar su mano y llevarlo a la casa. Claro que conseguiría ese chocolate pero ¿Por qué no divertirse un rato?

-oh no seas mala- aunque conocía a su hermana y sabia cuando realmente decía la verdad

-soy mala. Y como soy tan mala are esto- dijo y tiro a su hermano al piso de un solo empujón. Era pequeña pero fuerte

-CARRERA HASTA LA CASA- grito mientras corría dejando a su hermano atrás

-OYE ESO NO SE VALE, TRAMPOSA- grito y sin perder más tiempo corrió en un intento de alanzar a su hermana

-¿Y ESO QUE?- grito riéndose

-ME LAS PAGARAS HERMANITA- pero realmente jamás le iba a tocar un solo pelo

Jack sonrió mientras corría al escuchar las risas de su hermana. Y no pudo evitar reírse también. Marlene tenía una risa contagiosa. Hoy había sido un gran día y eso que apenas comenzaba

Y puede que había sido un día muy común entre las familias, pero un día que estés especiales hermanos siempre van a recordar. Aunque claro con Marlene las cosas tan simples como un día nevado, se hacían especiales y generaban los divertidos recuerdos, que algún día, no tan lejano tendrían que usar para combatir el miedo. Sí que los van a necesitar


bien aquí esta. como ven no tiene nada de dramático y triste asi que cumpli con mi palabra. aquí presentamos a Marlene y a Jack y por cierto Jack no es Jack Frost ni Overland. solo soy unos niños que aparentemente no tienen nada que ver con Jack Frost. ¿y Marlene no les recuerda a alguien? tal ves les resulte un poco confuso pero todo se ira revelando. En el siguiente capitulo vemos el otro lado de la niña sonriente y feliz que aquí se ve. Pero no será dramático ni triste al 100%. será 20 % drama, 50% amistad, 5% de tristeza , 5% de angustia y 20% de Hurt/Comfort. Asi que no estará tan mal y después empezaremos con la tragedia otra ves pero después las cosas se pondrán mucho pero muchooooooooo mejor para todos

Se despide

NessieFrost