NINGUN PERSONAJE ME PERTENECE ADEMAS DE MAITE


Capítulo 8: porque la luna me lo dijo

Y segundos después de que los rayos de luz de luna la envolvieran, empezó el cambio

La niña empezó a perturbarse en medio de su sueño. Sentía como su toda su piel quemaba como si estuviese a -25° grados, sentía como si pequeñas agujas atravesaran la piel de sus brazos y de repente era como si dos enormes espadas salieran de su espalda

Pero no podía moverse, no podía gritar, no podía llorar. Solo podía sentir esta terrible agonía. Sentía muchísimo frio. Era como estar en medio de un bloque de hielo con ropa de verano. Quemaba, ardía como si le hubieran echado asido encima

Pero nada de esas agonías que pasaban por la mente de la niña eran realidad lo que realmente estaba pasando fue que su piel empezó a aclarase, se sus brazos empezaron a brotar coloridas plumas, su cabello empezó a teñirse de colores y cuando dos hermosas y fuertes alas surgieron de su espalda su transformación había terminado

De repente el dolor término, la niña se quedó acostada con los ojos cerrados, sin moverse. En ese momento solo el hecho de que no había más dolor era seguro. Y entonces abrió los ojos y eso marco un nuevo inicio para ella

Era la prueba definitiva que ya no era Marlene. Como Maite había dicho antes de morir, ella volvería a despertar y ahora ya era un hecho

Maite Rashmi Overland Frost, después de todos estos años volvió a despertar

Pero estaba el pequeño hecho que ella no sabía eso

Para la niña solo había sido un extraño, enorme y repentino dolor. Al principio no noto nada fuera de lo normal. Se levantó del piso con torpeza. ¿Cuánto tiempo había estado dormida? ¿Qué hora era?

Luego vio la luna que parecía aún más grande y brillante de lo normal. Siempre había sentido que la luna las seguía pero ahora era como si estuviera de pie frente a ella mirándola a los ojos. Camino unos cuanto pasos y tropezó con un palo. Cuando logro estabilizarse vio que no era un palo era su cayado

Se inclinó para recogerlo y cuando la punta se sus dedos rozaron el fino pedazo de madera este se llenó de escharcha al instante. Sus dedos se alejaron por instinto, como si fuera carbón en vez de escharcha. Pero extrañamente no se asustó, de alguna manera se sintió tan…. Natural

Recogió el cayado con sus manos temblorosas. No templaba por frio, temblaba por la emoción. Esto era demasiado maravilloso para ser verdad. Por primera vez en su vida se sintió libre. Miro al cielo donde su fiel amigo brillaba quiso ir y alzarse en el cielo, quería volar y sentir el viento

Tan metida estaba en sus pensamientos que no noto nada cuando sus pies empezaron a elevarse poco a poco al cielo. Solo se dio cuenta cuando pudo ver las copas de los arboles

-espera ¿Qué está pasando?- pregunto. Miro hacia su espalda y vio algo revoloteando. Alas, sus alas

Siempre pensó que si algún día tenía alas se pondría eufórica de felicidad. Pero no era así. No sentía que fuera nada fuera de lo normal, era tan natural, como si siempre hubiera tenido esas alas pegadas a la espalda.

Había tenido sueños sobre volar. Algunos más reales que otros pero aun así nada podía igualar esta sensación que sentía. Se sentía libre de una manera que jamás creyó posible, se sentía tan ligera, sin ningún dolor ni miedo. Este debía ser el mejor sentimiento que podía existir

Se movió libre por el cielo, como siempre había querido hacerlo. Su risa resonaba entre los árboles, su sonrisa parecía que brillaba en medio de la obscuridad. Era la viva personificación de la inocencia y la libertad.

Pero entonces su cayado se deslizo de entre sus diminutos dedos. La niña inmediatamente fue a buscarlo. Ese cayado tenía algo especial, no sabía que era pero sentía como si fuere una parte de ella. El cayado cayó en un árbol. Pero cuando sus manos rozaron el tronco este se cubrió de una fina capa de escarcha. Ella toco el diseño impresionada. Podrían pensar que fue por qué bueno... ¡salía escharcha de sus dedos! Pero no, estaba impresionada por el bello diseño que había creado. En medio del diseño helado se encontraba escondidas plumas, flores y otras cosas que ni ella pudo descifrar en ese momento

Entonces una idea empezó a formularse en su cabecita y al compás una gran sonrisa traviesa atravesó su rostro. Voló del árbol al piso y de ahí al lago. Congélate pensó cuando su mano estaba dentro del agua y al instante el agua obedeció el mandato se la niña. La castaña fascinada se paró en el lago y empezó a deslizarse con gracia sobre el hielo

No sentía la frialdad del hielo. Sabía que estaba frio pero no le molestaba. Empezó a reise con fuerza. Era una risa alegre, nerviosa con un toque de ''no sé qué está pasando pero me gusta''. Sus ojos brillaban tanto como la luna y las estrellas juntas, con la fuerza del fuego pero con la hermosura del hielo

Pero después de unos minutos salió de su improvisada pista de patinaje y se impulsó hacia el cielo. No sabía qué hacer para realizar sus planes pero los iba a hacer. Miro abajo, respiro hondo y atravesó el cielo como una bala, dejando una capa de nieve, hielo y aire frio detrás de ella. Al ritmo que iba no tardo demasiado en cubrir e nieve toda la ciudad

Se paró en el techo de alguna casa y miro su trabaja ya terminado. La nieve cubría los arboles desnudos y el pasto, los techos de las casa estaban llenos de nieve y las paredes de escarcha. No había nada que señalara que estaban a mitad del otoño

Mientras miraba el paisaje que había creado, un bostezo se escapó de sus labios. Ahora que la emoción y la adrenalina habían pasado, se daba cuente de que tan cansada, hambrienta y sedienta se sentía.

-¡JACK! –exclamo la niña golpeándose la frente

En medio de todo esto se había olvidado completamente de su hermano. Se sentó en el techo y se concentró en recordar cada uno de los acontecimientos del día. Al final se sorprendió que todo eso hubiera pasado en un solo día.

-me muero por decirle lo que paso- dijo un segundo antes de salir volando. Aunque estaba emocionada sentía un nudo en el estómago que se agravaba conforme se acercaba. Ahora menos que nunca quería volver pero su hermano era lo único que le quedaba y no podía dejarlo solo

Aterrizo en la puerta trasera del orfanato, la cual sorprendentemente estaba abierta. No sabía qué hora era pero ya debía ser tarde. Abrió la puerta solo un poco y asomo su ojo azul, no había nadie a la vista pero podía oír voces y pisadas en la oficina del director

Abrió a puerta totalmente, rechino un poco cuando ella entro. Camino de pintitas, quería ver que estaba pasando. Pegó el oído a la pared. Las voces que oía eran difusas y tenía que pensar un momento para saber qué era lo que decían

-joven, tal vez debería ir a dormir un poco. Ya se lo dije no podemos hacer nada hasta que pasen 24 horas- dijo el director

-¡no! De aquí no me voy hasta que mi hermana regrese- le respondió un Jack muy angustiado

-entiendo su desesperación…

-¡no! Mi hermana está afuera en medio de la nevada. Tal vez este congelada o incluso muerta- interrumpió Jack con la voz temblorosa

En ese momento Marlene decidió hacer su aparición. Camino hacia la puerta y sorprendentemente la atravesó. También puedo atravesar paredes wow esto es mejor de lo que creí. Nadie se dio cuenta de su llegada

-es que no lo entiendo ¿Dónde se pudo meter esa niña?- dijo mientras sacudía su cabello con sus manos como si tuviera fuego o algo así

-aquí estoy- dijo. Pero nadie volteo a mirarla –Jack aquí estoy- dijo otra vez, con un toque de desesperación en su voz

-no se a donde pudo ir, más bien no tiene a donde ir-continuo el, como si su hermana no estuviese en la habitación

-¡Jack ya para de jugar!- dijo y camino hacia su hermano

Ahí fue cuando el cuento de hadas que había sido su vida en las últimas horas, termino

Alzo su emplumado brazo con la intención de darle un golpe pero cuando sus dedos tocaron a su hermano lo atravesaron. Sus ojos se abrieron como platos, llenos de confusión y horror, un jadeo se escapó se sus labios. Pero eso no fue lo peor.

De repente Jack se paró y le dio un puñetazo a la pared. Le dolió bastante pero ahora tenía cosas en que concentrase. Camino por la habitación y accidentalmente atravesó a su hermana

A ese punto ya había lágrimas en sus ojos que ella se negaba en derramar, ya había llorado suficiente. Pero cuando Jack la atravesó fue como una puñalada. Ese pequeño instante ella había sido incapaz de respirar, de moverse y de hablar. Fue como si por unos pequeños instantes hubiera dejado de existir

La niña voló y salió volando con la puerta, dejando una corriente de aire frio. Jack se estremeció y miro alrededor buscando el origen de esa extraña corriente. Mientras miraba la habitación un pequeño copo de nieve aterrizo en su nariz. Inmediatamente le recordó una vieja frase que usaba siempre con Marlene

No querrás que Jack Frost te congele la nariz

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Después de ese incidente lo que menos quería la pequeña hada era volver. Se había quedado en el lago en el que había estado jugando hace un rato, sentada de rodillas. La diversión había acabado

Miro a la luna. Los primeros rayos del sol empezaban a notarse por el horizonte, la luna ya apenas podía verse, su amigo no estaría por un rato

-dime la verdad luna ¿estoy muerta?- pregunto a la luna-eso explicaría lo de atravesar paredes- continuo con una pequeña sonrisa en sus labios

-pero al menos dime a donde voy, con quien voy- dijo repitiendo las palabras de Jack en su mente no se a donde pudo ir, más bien no tiene a donde ir

-ya ni siquiera sé si mi nombre sea Marlene-decía mientras se aferraba al cayado

-tienes razón, ya no lo eres- dijo una voz en su cabeza

Miro a todos lados, intentando averiguar quién era el dueño de aquella voz. Y ella de alguna manera supo que era la luna

-¿Manny? ¿Desde cuándo me respondes?- dijo sorprendida. De respuesta pudo oír una pequeña risa

-porque ya es hora de que vuelvas a casa pequeña- le dijo cariñosamente

-¿a casa? Pero ya no tengo casa y…!espera un segundo¡ ¿Cómo que ya no soy Marlene?- exclamo confundida

-eres lo que siempre quisiste y lo que siempre fuiste: Maite Frost- le dijo con total seguridad

-¿Maite?...

Le gustaba el nombre. Sonaba como el pincel a la hora de deslizarlo por el lienzo o como el sonido de la nieve cayendo del cielo. Aunque era la primera vez que escuchaba ese nombre se sentía extrañamente cómoda con él, sentía que ese nombre era suyo y de nadie mas

-Maite Frost, me gusta- dijo con una gran sonrisa en su rostro- ¿pero porque ahora? ¿Por qué no hace un año? ¿O el año que viene?

-porque no era el momento. Aquella noche fue el momento en el que supe que estarías lista-

La niña abrió la boca para responder pero en ese momento sintió como si le hubieran lanzado un rayo a la cabeza. Le llegaron a la mente todos sus recuerdos

Mama y yo haciendo trabajo de campo

Yo y Sandy mirando figuras de arena dorada

Yo y mi abuelo haciendo los prototipos de hielo de los juguetes

Bunny y yo en mi clase de arte

Yo y papa jugando con la nieve

Yo y mi familia

Y de pronto los buenos recuerdos acabaron

-¿quién eres tú? - dije

La arena negra se dispersó y se arrastró por debajo de una puerta de madera vieja y demacrada. La figura un hombre alto y delgado.

….

-ah, se me olvida decirte. Uno de tus peores miedos ya está hecho- dijo.

-¿Qué quieres decir?- pregunte. Esta vez ya no pude esconder el miedo en mi vos.

-tu solo mira atrás- fue lo único que dijo antes de desaparecer por la puerta. Entonces recordé ¡mis alas!

Y con ese último pensamiento la puerta se volvió a abrir. Pero esta vez no entro pitch. Un montón de caballos de arena negra entraron…

Mis parpados empezaron a pesar. Mi visión se oscureció por completo. Sentí mis oídos taparse pero aun podía oír. Lo único que todavía podía sentir por completo era mi sentido del tacto. Lo último que sentí fue un beso frio en mi nariz.

-Jack Frost mordió la nariz- eso fue lo último que pude sentir y oír.

Pero este no sería mi fin. Maite Rashmi Faith Frost volvería a despertar, eso lo podía asegurar.

…..

Y de repente los recuerdos acabaron. La niña se quedó inmóvil durante un segundo. Al ver el recuerdo de su muerte quería llorar pero entonces pensó en los maravillosos recuerdos felices que tenía. Entonces una enorme sonrisa apareció de a poco en su cara.

-¿¡VISTE ESO!? YO ERA UNA HADA DE LOS DIENTES Y- Y- Y tenía un hogar y una familia que me amaba- al principio grito pero luego su voz se volvió tan suave, apenas un murmullo

-lo tienes, y ellos te necesitan

-¿pero porque reviví? o no sé qué paso – pregunto con el ceño fruncido

- ese dia solo tu cuerpo murió pero tu alma se quedo atrapada en la guarida de pitch, el se dio cuenta y atrapo tu alma y para que no le dieras problemas puso tu alma en una niña que iba a nacer muerta y después de que nacio la abandonaron, pero realmente jamas fuiste Marlene totalmente, maite siempre estuvo ahí esperando a salir- le dijo

Por la cara de la niña, MiM supo que no había entendiado ni una palabra de lo que dijo

-¿que?- eso fue lo único que la niña pudo articular

-lo que escuhaste

-¿y como supiste que era yo? Ay muchas niñas en el mundo- pregunto ya no tan confuse coma hace unos momentos atrás

-siempre fuiste diferente, una noche solo te vi y en ese mismo instante sabia quien eras-respondio la luna

-oh- murmullo

-algun dia este mundo te nesesitara, tu familia te nesesitara por eso lo hise. Algún dia haras grandes cosas, de eso estoy seguro- la niña solamente le dedico una gran y brillante sonrisa

-gracias-dijo sin saber que mas decir pero esa simple palabra lo dijo todo

-pero ahora ve a casa- la voz de su amigo sanoba mas y mas lejana con cada palabra

-eso are Manny- prometió solemnemente

-me alegra, nos vemos en la noche y recuerda solo sigue tu instinto y llegaras a casa, no te preocupes lo llevas en la sangre, buena suerte Maite- se despidió mientras desaparecía del cielo

Su sonrisa se ensancho, mostrando todos sus dientes. Era la primera vez en años que se dirigían a ella con su verdadero nombre, una sensación cálida y agradable se deslizo por su pecho. Al fin sabia de donde venía y adonde tenía que ir. En ese instante ella supo que ya no era Marlene, ella ya podía decir que era Maite Frost

Y ella ya no quería perder tiempo, iba a ir a su casa y estar con su familia. Así que miro al cielo y grito

-¡Viento al palacio de los dientes!- exclamo sonriendo

Y al instante una fuerte briza la llevo entre sus brazos, como dándole la bienvenida.

-ya voy a casa, espérenme-pensó determinada

Ella iba a volver a casa y ni el mismo coco lo iba a impedir, Iría a su hogar y sería feliz

¿Por qué? Porque la luna se lo dijo


¡hola! primero que nada quiero disculparme por la tardanza pero creo que todos estuvimos muy ocupados últimamente pero bueno. un consejo JAMAS pero JAMAS inicien una historia a finales de ciclo escolar se los digo por experiencia pero ya esto esta publicado asi que ya no puedo hacer nada. este a sido un capitulo muy largo y estoy muy satisfecha con el. casi siempre yo misma desprecio mis escritos pero yo creo que estuvo bien. y si desde aquí va a empezar la verdadera historia. ¿creyeron que Maite solo iba a ir a casa y todo será como antes? PUES NO solo espérenlo los siguientes 2 capítulos serán pura cosa bonita pero luego la cosa se le va a complicar a Maite