los personajes no son mio a excepción de Maite
Llego un poco demasiado pronto para su gusto, asomo su cabeza sobre las nubes y jadeo, su hogar era aún más hermoso que en sus recuerdos, se quedó un segundo mirando el palacio, su casa, el lugar que la había visto crecer. Un chillido de asombro se escuchó sobre su cabeza, despertando a la niña de sus pensamientos. Maite instintivamente tomo a la pequeña hada que volaba a medio metro de ella y la jalo bajo las nubes con ella
-¿Cómo es que te pareces tanto a…- empezó a decir la pequeña hada a la que Maite inmediatamente reconoció
-¿¡Baby Tooth!?- exclamo la niña emocionada
- ¿Puede - Pregunta
-ja ¡Baby Tooth!- grito y rápidamente abrazo a la pequeña hada contra su mejilla
Baby Tooth al principio se tensó, lo que fue como un pinchazo al corazón de Maite. Baby Tooth estaba extrañada ¿Cómo podía esa niña ser su hermana? Pero ella sabía que ella era Maite, nadie podía igualar los abrazos de su hermana así que a los pocos segundos le regreso el abrazo
Fue un abrazo con lágrimas y sollozos. Maite podía sentir las lágrimas de su hermanita en su mejilla y Baby Tooth podía sentir las lágrimas del hada más grande en sus plumas. Ambas se aferraban la una a la otra con todo lo que tenían. En ese abrazo depositaron todo el amor que se tenían
-¿pero cómo?-pregunto Baby Tooth. Maite la miro y le dedico una gran sonrisa
-no lo sé, solo estoy aquí- dijo con ese desinterés que la caracterizaba
-¿Dónde estuviste todo este tiempo?- la hadita espero pacientemente una respuesta, su hermana parecía estar debatiendo sobre que decir y se veía triste. ¿Qué le había paso en estos últimos años?
Maite suspiro y miro a la hadita con los ojos llorosos, quería contarle todo lo que había pasado, sobre todos los sueños que había tenido, sobre su hermano, llorar por la muerte de su abuela pero estaba ese nudo en la garganta que se lo impedía
-vamos a un lugar más privado y ahí te contare todo- le dijo mientras se limpiaba los rastro de lágrimas y las lágrimas que nunca habían sido derramadas
-No está bien-le contesto diente de bebé
Ella y Maite volaron a los pies de la montaña que mantenía oculto el palacio de los dientes. Maite se sintió aliviada, Podría evitar a su madre por un rato más. Cuando sus nervios empezaron a calmarse y ella comenzó a sentirse más tranquila, Baby Tooth chillo pidiendo respuestas
_ ¿dónde estuviste?- pregunto.
El silencio se apodero del ambiente. Maite dio un largo y nostálgico suspiro y empezó a hablar
Le conto todo, su primer recuerdo, su situación familiar, las tardes de juegos en invierno, como odiaba el verano y como se la pasaba dibujando en esa estación, sobre la muerte de su abuela, sobre Jack, todo lo conto con una sonrisa sincera en el rostro y una mirada perdida en la nada de la que deslizaba una que otra lagrimas
Cuando despertó de los recuerdos de Marlene, Maite apretó los labios y seco sus lágrimas. Baby Tooth y sentó en su hombro y le acaricio la barbilla. La niña le dedico una gran sonrisa.
-yo ya dije todo ahora te toca a ti- pero lo que no se esperaba era esa mirada de susto de su hermanita
Pero Baby Tooth tenía sus razones. ¿Cómo decirle que su padre se había ido hace años? ¿Cómo le iba a decir a su hermana que tenía una familia en ruinas? Todo había cambiado con su partida y definitivamente ese cambio no había sido para bien
-¿Qué ha pasado en estos últimos años- pregunto Maite insegura
-bueno… es complicado- respondió la hadita retorciendo sus diminutos dedos
-¿complicado de qué manera?- la niña intentaba ignorar esa sensación extraña que sentía en el estomago
-complicado de una manera que yo no puedo decirte, ve a buscar a tu mama era te dirá todo- se sentía mal dejándole todo el trabajo a su reina, prácticamente su madre pero sabía que solo con ella, su terca hermana podría comprender
-¿con mama?- dijo con los ojos algo dilatados por el pánico
-Maite algunas pequeñas cosas cambiaron y ella debe decírtelos- pero sabía que tendría que darle algún detalle antes de que hiciera lo que le pidió
-es que no quiero ir- dijo cabizbaja
-¿Por qué?- pregunto. Después de años de no tener una madre a Baby Tooth se le hizo lógico que quisiera verla
-porque no quiero- respondió con un tono que aviso a la hadita que tendría una larga charla sobre eso
-¿por?- pregunto
A ella se le hacía egoísta pero su hermana no había visto los ojos dolidos y llorosos de su madre así que lo comprendió, sabía que esos temas estarían fuera de la compresión de su hermana
_porque no
-¿por?
-porque no
-¿Por?
-porque no
-¿por?
-¡porque tengo miedo! ¿Contenta?- exclamo Maite luego de perder la paciencia
-¿miedo?-pregunto incrédula
-¡si tengo miedo ¡ya sé que es tonto, eso fue lo que condeno en primer lugar ya lo sé!-dijo con los brazos abiertos, como si se sacara un gran peso de encima
L hadita abrió la boca para responder pero Maite la interrumpió
-¡toda la vida estuve esperando esto!- exclamo y luego continúo más calmada- todas esas tardes de invierno que me la pasaba imaginando que volaba, todos esos sueños…. Yo no sé cómo explicarlo pero aquí me siento muy bien, mucho más de lo que me sentí en mi antigua casa. Aquí siento que estoy en…. casa- susurro
Baby Tooth no dijo nada, solo fue y froto su carita en el cuello de su hermana. Maite sonrió y unas lágrimas se deslizaron de sus pálidas mejillas. No lloraba por miedo, ni por felicidad, lloraba por…. La verdad es que ni ella misma sabia porque lloraba, solo quería llorar y eso hiso
-¿sabes qué? ¡Vamos al palacio!- dijo en un ataque de valor
La hadita chillo en respuesta. Maite rio y se secó las lagrimas
-vamos antes de que me arrepienta- dijo
Maite soltó risas nerviosas todo el camino, estaba feliz y asustada pero aun así no iba a dejar que el miedo la venciera, no esta vez
Después de varias horas intentando ir a su habitación sin que ninguna de sus hermanas la viera al fin lo logro. ¿Cómo? Ni ella misma sabía. Baby Tooth se había ido hace un rato a trabajar y Maite se había quedado sola
La niña miraba todo a su alrededor, cada pequeño rincón, cada detalle de sus pinturas y sobre todo recordaba cada pequeño momento que había pasado aquí
Entonces miro a su cama y entre las mantas y sabanas encontró a un viejo amigo sentado tal como lo había dejado ese día
-¡Frostbite!-exclamo antes de saltar a su cama y abrazar a su viejo colibrí de peluche
Un largo y adorable bostezo salió de sus labios, dándoles la forma de una perfecta o. en ese momento sus mantas nunca parecieron tan suaves. De repente los efectos de su noche sin sueño empezaron a presentarse otra vez y después de acurrucarse entre sus mantas se quedó profundamente dormida
No tenía al sandman pero Maite no tuvo dificultades en tener bellos sueños.
bien eso es todo por hoy. espero que les haya gustado porque me esforze mucho en este capitulo y espero que les guste. la verdad le tengo algo de lastima a maite ¡ella tiene varios millones de hermanas y yo apenas puedo con una! pero bueno nos leemos después y en el siguiente cap viene algo que eh esperado escribir desde hace un rato ¿se imaginan que pasara en el siguiente capitulo?
adiós
