La luz que lo cegaba comenzó a disminuir cuando sintió que sus pies tocaban el suelo. Inmediatamente escuchó algunas voces a lo lejos por lo que parpadeó y se frotó los ojos para poder ver finalmente. Su mirada, algo borrosa chocó contra un espejo por lo que su reflejo se notaba sorprendido. Se encontraba en el baño del hotel donde había desaparecido el cual estaba clausurado con varias cintas policiacas.

De pronto escuchó un llanto a lo lejos por lo que rompió las cintas y salió del baño. La habitación del hotel rumano parecía la escena de un crimen, había más cintas y afuera se encontraban los policías y detectives discutiendo. Hungría estaba sentada en la cama mientras consolaba a Italia, quien lloraba amargamente en el hombro de Austria. Rumania caminaba nervioso de un lado al otro mientras Bulgaria trataba de calmarlo y Prusia lo fulminaba con la mirada

-Si Mein bruder no aparece, yo te haré desaparecer, Vladimir-lo amenazó el albino molesto. Entonces Ludwig se aclaró la garganta y cinco pares de ojos lo miraron sorprendidos.

-¡Ludwig!-exclamaron varias voces a la vez y el prusiano se lanzó a sus brazos lloriqueando

-¡¿Tienes idea de lo preocupada que estaba?!-gritó la húngara cruzándose de brazos mientras el austríaco suspiraba aliviado- ¡¿Dónde estuviste, Beilschmidt?!

-Todo fue mi culpa-se lamentó el rumano al ver al alemán- De seguro te maldijeron en el mercado, no estamos acostumbrados a los extranjeros

El germano asintió y Elizaveta se lanzó sobre Vladimir para matarlo por maldecir a su "bebé alemán" mientras Roderich y el búlgaro trataban de detenerla. Gilbert reía ruidosamente ante eso mientras el rubio se acercó al italiano que lo abrazó, llorando a mares

-Lud... Io... estaba tan preocupado-sollozaba Feliciano abrazando al de mayor estatura con fuerza- ¿estás bien?

Alemania abrazó al menor con fuerza. Era maravilloso volver a tenerlo entre sus brazos. Después de todo lo que había ocurrido tan solo deseaba relajarse y asegurarse que el menor de los italianos se encontraba bien. Estaba a punto de contrastar cuando llegó alguien más a la habitación.

-Lamento haber llegado tarde-dijo Turquía entrando a la habitación-vaya, lo encontrar... ¡Agh!-el alemán lo cayó con un puñetazo en la cara-¡¿Y eso por qué?!-el turco lo observaba completamente confundido

-¡Eso fue por haber sido tan bastardo con Feliciano cuando era joven!-exclamó furioso y levantó el puño para volver a golpearlo pero el castaño italiano lo detuvo

-Lud, no vale la pena enojarse por cosas del pasado-le dijo limpiándose las lagrimas- ya perdoné a Sadiq hace muchos años por lo que hizo, déjalo en paz...-esos ojos suplicantes disminuyeron su rabia-Vamonos de aquí...-Alemania asintió y ambos salieron de la habitación rumbo al restaurante del hotel.

-¿Cuánto tiempo desaparecí?-preguntó Ludwig una vez que se sentaron en el bar y pidieron una bebida. Italia bebió un trago de refresco antes de contestar-¡¿Una semana?! Bueno, pudo haber sido peor. ¿Cómo estás?-el menor se sonrojó-Ja, yo también te extrañé... Ehm...-había algo que lo molestaba- Feliciano ¿recuerdas a un Ludwig del futuro que llegó a tu vida en el renacimiento?

-Io...-el castaño entrecerró los ojos tratando de recordar, habían pasado muchos siglos desde ese entonces-mi mente es algo borrosa, recuerdo que fui al Imperio Otomano y... mi padre... murió ahí... Recuerdo vagamente que su cadáver desapareció entre mis brazos... Sadiq nos expulsó de su territorio y regresamos a Florencia... Azelio se casó con su novia, Stefano tuvo dos niñas con Alessia y Vittoria se marchó para seguir sus sueños en Roma... Yo... Nunca me sentí tan solo...

-Ya no estarás solo nunca mas...-murmuró el rubio abrazando al italiano con fuerza. El castaño lo miró confundido-Sé... que no puedo cambiar tu pasado pero...-el haber vivido el curso pasado del menor y el haberlo extrañado tanto aun al tenerlo a su lado había hecho que se diera cuenta de algo muy importante...- quiero cambiar tu futuro...

-Lud... Yo... No te entiendo...-la confusión brillaba en los hermosos ojos castaños del italiano

-Esto... es difícil para mí decirlo pero... -el rostro alemán se sonrojó profundamente- Ich liebe dich...-los ojos del más bajo se abrieron al entenderlo y sus mejillas se ruborizaron

-Lud... ¿Es en serio? -Alemania asintió- ¡oh Lud! ¡Ti amo! ¡Ti amo!Ghostpen

Ambos se unieron en un beso tímido pero lleno de amor.

El pasado puede ser duro y doloroso, pero son nuestras experiencias pasadas y nuestras decisiones en el presente lo que nos asegura un brillante futuro.


Y fin...

gracias por leer y por sus comentarios

isabelchan: jeje espero haber contestado tus dudas.

Nat: a partir de ese momento, iniciaron las guerras italianas cuando Italia se fue a vivir con Austria y con el SIR

Piero:Espero en verdad que no llores, Basil ya está en un lugar mejor.

Espero que les haya gustado

Se despide

Ghostpen94