Este fic puede contener (Contiene) escenas un poco explícitas (No se que tanto estén acostumbrados a leer dependiendo de eso pueden pensar que son muchos o pocos detalles e-e jajaja) Si no tienen problemas con eso adelante ;D
Cámaras, luces, fanáticos sentados en las gradas, la arena se desplegaba frente a ella, ruido, agitación, no se sentía lista, Mako y Bolin se encontraban alineados al frente y ellas atrás, Opal a su derecha, suspiró, la careta que cubría y prevenía los golpes a su cara le hacía difícil el respirar, el traje de protección parecía pesar una tonelada, tal vez no estaba bien diseñado, tal vez la tela era demasiado sofocante, sus puños cerrados en un firme agarre que era incapaz de liberar, flash, flash, un millón de luces aturdían sus sentidos, todos gritaban con emoción, esperaban a que el equipo al que enfrentarían saliera a la arena, los segundos parecían eternos, debía concentrarse pero no podía hacer otra cosa que repasar su día, Asami no se encontraba en el área de los invitados especiales, en su lugar se podía ver a Varrick y a su esposa ¿Por qué no había ido? Esperaba que el disgusto del día anterior no la hubiera molestado al grado de no querer volverla a ver, con solo tener esa idea en mente un gran nudo se formaba en su garganta, no había hablado con ella en todo el día.
Luego de ducharse y desayunar por la mañana partió con Naga rumbo a las oficinas de Industrias Futuro con la esperanza de que Asami se encontrara ahí, no podía esperar hasta la hora de entrar en la arena, debía aclarar las cosas antes para poder recobrar su concentración, era la primera vez que tenían una discusión y debía admitir que se sentía terrible, debía solucionar eso cuanto antes pero para su desgracia al llegar a las oficinas solo se encontró con Opal para enterarse de que la ingeniera continuaba en la compañía de Varrick.
- ¿Todo bien? – Preguntó la secretaria al ver la desilusión que se marcaba en el rostro de la ojiazul. – Si… supongo. – Murmuró liberando un profundo suspiro.
- ¿Qué pasó en la compañía de Varrick? – Se adelantó a preguntar para evitar que Opal indagara más.
- Al parecer comenzó uno de los proyectos que ya tenían planeados con la intención de adelantarse un poco, pero ya conoces a ese hombre, al parecer cambió un poco el diseño y hubo una explosión en la fábrica, ya que Asami está a cargo de sus proyectos fue llamada de inmediato, le pase el mensaje temprano en la mañana y ha estado ahí desde entonces, el papeleo y los planes de arreglo deberán tenerla ocupada durante el resto del día… lo siento Korra.
- ¿Por qué te disculpas? – Preguntó arqueando una ceja.
- Bueno, se que hoy es un día importante, los entrenamientos comenzarán en un par de horas y… entiendo que es importante para ti que Asami nos acompañe.
- Si, pero es inevitable, es trabajo y no se puede dejar de lado… - Respondió intentando parecer conforme pero su sonrisa se mostraba apagada. – Gracias Opal, nos vemos en el entrenamiento. – Se despidió dando media vuelta.
Sentada en el parque observaba el reflejo del sol en el agua cristalina del lago, sonrió al ver como Naga se acercaba y dejaba caer a sus pies una pelota completamente empapada en saliva, haciendo uso de agua control la volvió a lanzar y de inmediato su fiel amiga corrió tras el proyectil, no tenía nada que hacer, los uniformes estaban listos en el gimnasio, Asami estaba ocupada y no la había llevado con ella, solo quedaba esperar la hora del entrenamiento, no podía ir a buscar a la ingeniera, estaba segura que si lo hacía interrumpiría su concentración, ella misma no podría contenerse, querría hablar sobre el problema del día anterior para aclarar las cosas y hacer que quedaran bien, eso en definitiva era algo que no podía discutir con ella mientras trabajaba, lo más prudente era esperar a que terminara, a verla en la arena.
- Bien hecho chica. – Acarició la cabeza de su mascota antes de volver a lanzar la pelota, las energías de Naga eran difíciles de agotar, le gustaba jugar con ella, era una buena compañera e incondicional amiga.
- Korra. – Escuchó, mirando a la persona que la había llamado no tardó hacer notar su disgusto. - ¿Se te ofrece algo? – Preguntó molesta al maestro fuego.
- Si, las cosas entre tu y yo no pueden seguir así.
- Así ¿Cómo? – Bufó. - ¡Así! Debemos ser un equipo.
- Exacto, y eso solíamos ser Mako, hasta que decidiste cruzar la línea. – Gruñó, no solo estaba molesta por lo ocurrido entre ellos, si no por el hecho de que el chico hubiera hablado con Asami, lo había arruinado todo, no podía culparlo, fue decisión suya no decirle a la ingeniera del beso, pero no por ocultarlo, simplemente se aseguraría de que aquello no volviera a pasar, no contaba con que el molesto joven se encargaría de ir a reclamar a su chica sobre su fracaso.
- Si, es acerca de eso, quiero disculparme.
- Es demasiado tarde para eso… - Renegó volviendo a lanzar la pelota, esta vez lo más lejos que pudo descargando en aquel lanzamiento toda su frustración.
- ¿Demasiado tarde? ¿De que hablas?
- ¿De que hablo? De que no pudiste tomar mi respuesta como algo definitivo, no te bastó y fuiste a reclamar a Asami ¿Crees que no puedo tomar mis propias decisiones?
- ¿Te molesta que haya hablado con ella? ¿Tanto miedo le tienes? – Respondió alzando la voz.
- ¡Eso! ¡Es precisamente eso lo que me molesta! Asami no me manipula, es mi amiga, si no quise salir contigo es porque simplemente no me gustas ¿Qué tan difícil puede ser entender eso?
- Te creería, si tan solo no hubieras admitido que no podías salir conmigo por culpa de Asami. – Silencio, ambos cruzaban miradas. - ¡Ves! No puedes negar que es culpa de ella.
- ¡Maldición Mako! No tengo porque darte detalles, pero ten por seguro una cosa ¡No me gustas!
- ¡Bien! Sigue viviendo bajo la sombra de Asami.
- ¡No entiendes nada! Pero es haré, me voy. – Concluyó subiendo al lomo de Naga, no quería escuchar una palabra más, estaba enojada con él y sus pensamientos no eran claros, no quería empeorar las cosas, tal como estaban ya generaban suficiente tensión en el equipo, no podía complicar las cosas aún más para Bolin y Opal que parecían esforzarse por mantener el equilibrio en el equipo.
Luego de comer se dirigió al gimnasio, su humor se encontraba peor que nunca, molesta, preocupada, triste, tensa, intentaba mantenerse concentrada, enfocada al evento que tendrían esa noche, pero era inútil, el tiempo pasaba y el no poder hablar con Asami se volvía cada vez más molesto, más inquietante, necesitaba su apoyo, era innecesario anticiparse a saber que el entrenamiento sería incómodo, una vez los cuatro juntos comenzaron a calentar, no podía trabajar con Mako, la tensión entre ambos era demasiada, haciendo pases y trabajo en equipo se coordinaba bien con Bolin y Opal, pero si se trataba del maestro fuego sus sentidos fallaban, no podía evitar el sentirse molesta al verlo y aquella tensión era notoria para el resto del equipo, ni una palabra o comentario hasta la hora de entrar a las duchas, un par de horas más antes de tener que presentarse en la arena.
- Bien, debes hablar tarde o temprano ¿Por qué las cosas están tan mal contigo y Mako?
Interrogó Opal tomando asiento a su lado, suspiró, Asami no vendría, no podía hablar con ella y necesitaba descargar toda esa tensión que tenía su mente hecha un caos.
- ¿Te puedo confiar algo? – Inició con un tono que delataba su agotamiento.
- Claro – Respondió Opal dirigiéndole una mirada reconfortante.
- Bueno, primero que nada quiero preguntarte algo… ¿Sabes de la relación que llevamos Asami y yo?
- ¿Cómo compañeras de trabajo? ¿O como amigas? – Cuestionó la maestra aire con tono curioso, Korra abrió los ojos ampliamente, sus piró y desvió la mirada volviendo a parecer preocupada. – No… ninguna de esas dos cosas. – Opal sonrió y rió de forma breve. – Solo bromeo, si lo se, Asami me habló al respecto hace un par de semanas.
- ¿Lo hizo? – Preguntó incrédula.
- Si, parecía preocupada por el constante coqueteo de Mako hacia ti…
- ¿Mucho? – Cuestionó sin pensarlo, sabía que la ingeniera se molestaba por eso, pero lo hacía parecer como algo insignificante, sin embargo el que hubiera hablado con Opal por esa razón indicaba que aquella preocupación no era tan insignificante como lo aparentaba.
- Creo que si… parecía bastante preocupada, pero eso no es lo que vine a platicar contigo. – La joven Avatar suspiró profundamente.
- Seré breve, Mako me beso hace un par de semanas, discutí con él y no le conté a Asami al respecto, ayer Asami habló con Mako y se enteró del beso, se molestó conmigo, dijo que hablaríamos hoy pero desapareció antes de que yo despertara, y para colmo volví a discutir con Mako.
Opal suspiró. – Bueno, eso explica el mal humor de Asami por la mañana.
- ¿Estaba molesta?
- Algo así, poco conversadora. – Concluyó. – Pero tranquila, Korra, debemos enfocarnos en la batalla de esta noche, estoy segura que las cosas con Asami saldrán bien, se nota que te quiere demasiado como para dejar que un chico se interponga entre ustedes… en cuanto a Mako, necesitamos trabajar como un equipo.
- Lo se, pero no soy solo yo, él también parece tener problemas para coordinarse conmigo. – Suspiró.
- Si… Bolin y yo intentaremos cubrir las fallas, pero intenten dejar sus problemas de lado.
- Si, gracias Opal. – Sonrió.
Se encontraban en los vestidores del estadio, con el uniforme puesto caminaba de un lado a otro, no la había visto, no estaba, no había llegado, suspiró, faltaban quince minutos para el encuentro y Asami no se encontraba por ninguna parte, su asiento continuaba reservado en el área VIP del lado de los Hurones de Fuego.
- Korra… ¿Podrías dejar de caminar de un lado a otro? – Sugirió Opal. – Me pones nerviosa.
- Lo siento… - Agachó la mirada. – Asami no ha llegado, tampoco contesta su teléfono…
- Creo que yo puedo hacer algo por ti, toma, es el número de Varrick, seguro el sabe donde está ella.
- ¡Gracias Opal! Te debo una. – Sonrió mientras se apresuraba a marcar el número que le habían dado, colocando la bocina en su oído esperaba, no paso mucho antes de escuchar la enérgica voz de Varrick. – Disculpa Varrick, soy Korra, quería preguntarte una cosa.
- ¡Ah! Korra, la estrella de la noche, pensé que te podría ver el día de hoy antes del encuentro pero ha sido un día loco…
- Si… Gracias.
- Dime ¿Qué necesitas? Pide cualquier cosa y te lo cumpliré… bueno, siempre y cuando no le digas a Asami, ya sabes, con eso que ella debe supervisar todos mis proyectos.
- Gracias Varrick, pero estoy bien, solo quería preguntarte por Asami ¿Sabes en donde está?
- Claro que se en donde está, ocurrió un pequeño percance en la mañana, uno que desearía poder haber evitado, Asami llego a inspeccionar el lugar, queda de sobra decir que enfureció, luego de tomar medidas y demás se apoderó de mi oficina y comenzó a organizar las listas de los materiales y piezas que necesitaríamos para reparar la fábrica… luego de terminar el papeleo Asami bajó de nuevo a la zona de desastre, un montón de camiones comenzaron a llegar y ella dirigía el movimiento de los materiales, desde entonces no ha salido de ahí, es una mujer muy trabajadora e imponente, no me permitió ayudar en nada, esta vez debo admitir que metí la pata, dañé una de las máquinas que estaba produciendo las piezas para uno de nuestros clientes, si la entrega se retrasa tendremos grandes pérdidas, de igual manera ese dinero saldrá de mis bolsillos, Industrias Futuro no se verá afectada pero parece que tu jefa simplemente no tolera los errores.
- Así es ella, se compromete con sus clientes y detesta quedar mal. – Respondió con tono cálido y una pequeña sonrisa en el rostro.
- Es demasiado dedicada… - Comentó Varrick. – Pero cambiando de tema, Zhu Li y yo iremos a ver tu combate, Asami nos pidió asistir en su lugar.
- ¡¿Qué?!
- Así es, al parecer aún no terminaba el trabajo en la fábrica y nos pidió asistir en su lugar.
- Ah… ya veo, gracias Varrick, debo irme.
- Espero verte ganar. – Se despidió con entusiasmo.
Asami no estaría presente en su combate, apretando la mandíbula guardó el celular, era momento de tomar sus lugares en la arena.
La campana sonó marcando el inicio del primer round, de inmediato rocas, fuego, agua y ráfagas de viento llenaron la zona de combate, Korra esquivo un par de ataques, a su derecha Opal lanzaba golpes de viento cubriendo a Bolin de los ataques del maestro fuego del equipo contrario, un fuerte golpe de un disco de roca lanzó fuera de la arena al maestro aíre del equipo contrario, sonrió, esa era la ventaja que necesitaban, adelantándose arremetió un par de chorros de agua contra el maestro fuego, el hombre retrocedió torpemente al perder el equilibrio, se encontraba a punto de dar el golpe de gracia cuando por su derecha vio una roca aproximarse, un sonido sordo y quedo sin aliento, la había impactado en el costado de su cuerpo, girando la cabeza miró a Mako que de inmediato reaccionó obligando al maestro tierra a retroceder, chasqueo los dientes.
- ¡¿Qué diablos haces?! Era tuyo, lo dejaste pasar. – Renegó luchando por recuperar el aliento.
- Lo siento, no lo vi. – Respondió su compañero lanzando un par de llamaradas más.
- Chicos, concéntrense, no es momento para esto. – Sugirió Bolin cubriendo un golpe de agua que iba dirigido hacia Korra, el equipo contrario concentraba sus ataques sobre Opal, debían deshacerse de aquellos golpes invisibles que los tomaban por sorpresa si la perdían de vista, siguiendo el plan que habían establecido desde su entrenamiento debían colocarse Korra a su derecha, Bolin a su izquierda y Mako en el frente, siguiendo la formación continuaron atacando, el único problema era que si iban a combinar sus ataques solo podía hacerlo con Opal o con Mako, su respiración se mostraba agitada, el sudor corría por su frente, tenían la delantera con el maestro aire del equipo contrario fuera, pero no lograban avanzar, la defensa del equipo contrario era fuerte, debían ser más contundentes en sus ataques.
- Me adelantaré, Korra cubre al maestro tierra. – Ordenó Mako, fijando su mirada sobre el hombre del cinturón verde comenzó a atacar, Bolin y Opal atacaban a el maestro agua y Mako se enfrentaba al maestro fuego, sonrió, de nuevo tenía a su oponente perdiendo el equilibrio, habían avanzado un par de áreas, los tenían casi en la orilla de la zona de pelea, a punto de caer, el maestro tierra luchaba por mantener su posición, lo tenía, entonces vio una llamarada atacar a su víctima, el hombre cayó al agua, Mako lo había atacado pero al hacerlo descuidó a su oponente, una llamarada obligó a Korra a retroceder y luego un fuerte chorro de agua la lanzó por la orilla del ring, contuvo la respiración mientras nadaba para salir a la superficie, chasqueando los dientes maldijo a su compañero, a penas había subido a la plataforma que la llevaría de regreso a la zona de partida cuando observó a otra persona caer a su lado, bufó al ver que el que había caído era Mako.
- Me puedes decir ¿Qué diablos hacías ahí arriba? – Lo interrogó molesta.
- ¿Yo? Tú debías estar atenta, no debes concentrarte solo en un oponente.
- Perdóname por decidir tomarte la palabra y atacar solo al maestro tierra.
- Korra no es momento para pelear.
- No estoy peleando, solo te pido que dejes de hacer ese tipo de cosas, no puedo predecir lo que harás si te sales del plan.
Ambos subían en la plataforma hasta que de nuevo pudieron ver la zona de batalla, Opal y Bolin se movían con una coordinación increíble, los ataques enemigos eran esquivados y bloqueados al instante.
- Hacen un buen dúo… - Murmuró impresionada.
- Si… con ellos te puedo demostrar que no tiene nada de malo salir con un miembro del equipo.
- ¿Qué?
- Bolin y Opal llevan saliendo desde la semana pasada.
- No hablo de eso ¿En serio sigues insistiendo con la idea de ser algo más que amigos?
- No veo cual es el problema a demás de tu amistad con Asami. – Renegó el joven.
- No digas nada más, no estoy de humor. – Bufó – Si esto sigue así puedes olvidarte del equipo, no va a funcionar.
- Korra…
- Hablo en serio.
El primer round terminó, solo el maestro agua del equipo contrario había sobrevivido, el segundo round comenzó de inmediato, el tercero, el cuarto y al final el quinto, Korra y Mako habían quedado fuera un par de veces más, pero en el último round lograron el knock out, la victoria definitiva, el publico gritaba emocionado, luces, cámaras y al salir del área de batalla varios reporteros se acercaron interrogando al capitán del equipo, Mako respondía unas cuantas preguntas, enmudeció al sentir a un hombre dirigiendo su mirada hacia ella acercando un micrófono a sus labios ¿Qué había preguntado?
- Korra ¿Qué piensas sobre el nuevo equipo de lo hurones de fuego? Parecías tener algunas dificultades ahí arriba.
- Si, es mi primer torneo, la presión de las cámaras y el público es algo nuevo para mi… - Respondió nerviosa. – Aún así se notó tu destreza, lograste derribar en siete ocasiones a tu enemigo ¿Crees estar lista para su siguiente encuentro?
- El siguiente encuentro tengan por seguro que será mucho mejor que este. – Respondió con seguridad. Luego de las entrevistas al fin llegaron a los vestidores, Bolin no tardó en hacer un abrazo grupal estrechando a todos.
- Nos fue bien chicos, imaginen como sería si no estuviéramos tan dispersos…
- Silencio Bolin… - Renegó Mako.
- Oh vamos Mako, todos sabemos que eso es cierto. – Comentó Opal revolviendo el cabello del maestro fuego.
La puerta de los vestidores se abrió de pronto, los cuatro voltearon de inmediato y ahí se estaba la ingeniera, vistiendo su ropa de trabajo se encontraba cubierta en grasa, su rostro manchado se podía observar una llave y otras herramientas colgadas en el cinturón de trabajo que llevaba en la cadera. – Lo siento… se hizo más tarde de lo que esperaba, vi todo el combate en el televisor, los felicito. – Comentó intentando recobrar el aliento, parecía agitada, los ojos de la morena se iluminaron, sin dudarlo se apartó de sus amigos y corrió para envolver a Asami entre sus brazos, la ingeniera correspondió sonriendo.
- Lo siento, en verdad lo siento. – Murmuró estrechando a la joven Avatar entre sus brazos. – En serio quería estar aquí. – Continuó.
- No importa, Varrick me contó lo que ocurrió… pensé que estabas molesta, que no querías verme.
- Lo estaba… pero no te dejaría sola en esto. – Respondió mirando los ojos de la morena, Korra sonrió, sus miradas se cruzaban y se fundían la una con la otra.
- ¿Me perdonas? – Preguntó perdida en aquellos orbes verdes, ansiaba besarla, era todo en lo que podía pensar, no hubo respuesta, en su lugar sus labios fueron silenciados por los de ella, de inmediato y sin dudarlo correspondió al beso, sus lenguas rozaron, su pulso se aceleró, al apartarse un poco notó la traviesa mirada de la ingeniera, luego una sonrisa pícara, esto la confundió un poco hasta percatarse de que el resto del equipo las estaba mirando ¿Lo había hecho a propósito? Su duda se disipó al notar la afilada mirada que Asami dirigió al maestro fuego, una amenaza sin palabras.
- Asami… - Murmuró apenada.
- Si, ahora te perdono. – Respondió la ingeniera sonriendo de forma amplia, la morena parecía estar tan perdida entre sus brazos que había olvidado por completo la presencia del resto, aquello le parecía tierno y solo le confirmaba que tenía a Korra perdidamente enamorada de ella, lo cual le producía un gran alivio.
- ¡Esperen, esperen, esperen! – Interrumpió Bolin, Opal rió. - ¿Asami y Korra?
- ¿Sorpresa? – Comentó Korra sonriendo de forma tímida.
- ¡No! Ahora todo tiene sentido, ustedes dos siempre parecen más felices cuando están juntas… así que Asami y Korra… - Pronunció el chico de ojos verdes con una sonrisa traviesa.
Mako permanecía en silencio, parecía que ahora todo encajaba en su lugar para el joven maestro fuego.
- Se nota que tuviste un día ocupado. – Comentó la morena de ojos azules limpiando una pequeña mancha de aceite que había sobre la nariz de la ingeniera.
- No tienes idea… - Respondió Asami sonriendo. – Pero, eso no impedirá que los invite a cenar por la primera victoria de la temporada ¿Qué les parece?
Todos accedieron con un rotundo "Si" menos Mako que parecía un poco desanimado por la idea, Bolin insistió hasta convencerlo, estaba decidido, todos se verían en un elegante bar en el centro de la ciudad el cual pertenecía a Asami.
Dentro de la regadera Korra masajeaba la espalda de la ingeniera usando su agua curativa, las manchas de la piel de la ingeniera comenzaban a desvanecerse al ser lavadas por el agua, suspiró. - ¿Mejor? – Preguntó la morena repartiendo varios besos sobre su cuello.
- Mucho mejor.
- ¿Terminaste el trabajo en la fábrica?
- No, aún faltan algunas cosas, pero al menos pude dejar funcionando la máquina que fabrica las piezas para una importante entrega que tenemos la siguiente semana, Varrick deberá pagar una multa, nos atrasaremos en la entrega un día, solo espero no perder a los clientes, aunque son clientes de Varrick, saben que Industrias Futuro respalda su trabajo, no puedo decepcionarlos.
- Me gusta cuando hablas tan en serio sobre tu trabajo. – Murmuró la morena de forma provocadora cerca del oído de la ingeniera acariciando suavemente con sus manos el abdomen de su chica.
- Korra… - Musito la de ojos verdes al sentir el firme abrazo, las manos de la morena comenzaban a subir lentamente por su cuerpo hasta posarse sobre sus pechos, gimió.
- Se hará tarde… - Comentó. – Siempre dices eso. – Respondió la morena apretando los sensibles pechos de la ingeniera.
- Es mala idea bañarnos juntas cuando tenemos algún lugar al cual asistir. – Korra rió. – No lo creo, a mi me gusta. – Ambas rieron. – Se hará tarde amor. – Murmuró Asami al darse vuelta y encontrarse con los suaves y cálidos labios de la morena.
- No importa. – Respondió Korra besándola de forma apasionada.
Su espalda descansaba sobre la húmeda toalla que había utilizado para cubrirse al salir del baño, aferrando sus manos con fuerza a la sobrecama roja arrugaba los pliegues de tela. – Korra… - Gimió, la lengua de la morena jugueteaba sobre la zona sensible entre sus piernas, la humedad de la saliva se unía a la humedad que su propio cuerpo producía, gemidos y jadeos, su espalda se arqueaba y elevaba su cadera en busca de más placer, Korra la tocaba y penetraba con sus dedos sin dejar de lamer y probar el dulce sabor de su cuerpo, varios escalofríos recorrían su piel. – Korra. – Volvió a gemir enganchando sus dedos a los almendrados cabellos de la morena se sentía a punto de terminar, en eso el celular sonó, Korra se apartó dirigiendo su mirada hacia el artefacto.
- Mas vale que contestes… - Murmuró dirigiéndole una mirada pícara para luego pasar su lengua lentamente sobre su parte íntima haciéndola estremecer, al revisar la pantalla se percató de la hora, ya debían estar en el lugar que habían pactado con el resto.
- Es Opal… - Murmuró a penas.
- Contesta. – Provocó la morena volviendo a acariciar suavemente su cuerpo.
- Hola… - Descolgó el teléfono intentando hablar con naturalidad.
- ¿Asami? Ya estamos aquí ¿Están adentro? – Korra volvía a introducir sus dedos suavemente en ella, aguantando la respiración intentaba pensar en algo sensato que decir.
- No… iremos en un momento, ocurrió un improvisto con el Satomovíl… ah. – Un leve lamento escapó de sus labios. – Lo siento, una llanta se perforó y debo cambiarla, me acabo de lastimar un dedo. – Cubriendo la bocina suspiro, mordiendo su labio inferior intentaba abstenerse de gemir, Korra de nuevo parecía perdida entre sus piernas, lamiendo y besando su piel.
- ¿Entonces las esperamos afuera?
- No… entren, digan al guardia que llegaré en un par de minutos.
- Está bien. – Concluyó Opal, sin dudarlo colgó el teléfono y lo arrojó sobre la cama para poder liberar varios gemidos.
- Oh… pagarás por esto Korra… tenlo por seguro. – Hablo entre suspiros.
- Cuando quieras… estaré feliz de recibir mi castigo. – Respondió la morena en una breve pausa, el poder tener a la ingeniera de esa manera la volvía loca, alzando la mirada podía observar su irresistible figura estremecerse, rendida a cada caricia que ella ejerciera sobre su piel, la escuchaba suspirar y gemir, jadear y pronunciar su nombre, perdida en el dulce sabor de su chica continuó lamiendo, moviendo su lengua en círculos, tocando con sus dedos, entrando y saliendo de aquella cálida y húmeda cavidad, un ahogado gemido por parte de la ingeniera y un fuerte estremecimiento le indicaban que había alcanzado el clímax, disfrutando de la sensibilidad del cuerpo de la más alta continuó estimulándola hasta sentir como poco a poco comenzaba a relajarse.
Mako observaba la gente caminando alrededor, recordaba la primera vez que había estado ahí, Asami lo había invitado para su segunda cita, era un lugar agradable, música no tan alocada, tranquila pero rítmica, sabía que ahí solo asistían personalidades importantes, un mesero se acercó hasta su mesa para ofrecerles un trago, Bolin y Opal ordenaron una bebida preparada sin mucho alcohol, se notaba que esos dos se llevaban de maravilla y ahí estaba él intentando asimilar que la chica con la que había estado soñando despierto el último mes ya tenía interés en alguien más, y que esa persona no era ni más ni menos que su ex novia, una chica inteligente, absurdamente hermosa e increíblemente adinerada, chasqueando los dientes intentaba alejar sus pensamientos del beso que antes había presenciado, Korra parecía tan perdida en los brazos de Asami que era difícil no creer que eran pareja, se veían bien juntas, incuso siendo mujeres, o tal vez era eso lo que volvía de aquella pareja algo difícil de negar, al alzar la mirada quedó boquiabierto al divisar a Asami y a Korra, la ingeniera vistiendo un pantalón de cuero negro que delineaba fielmente el contorno de sus piernas, una blusa blanca de tirantes y encima una chamarra de cuero roja, su cabello negro, largo y ondulado cuidadosamente peinado descansaba sobre el hombro derecho de la chica, verla vestir de una manera tan casual y sencilla no le quitaba ese aíre tan elegante que siempre portaba, destacaba entre la multitud, a su lado Korra la acompañaba vistiendo un pantalón de mezclilla azul, una blusa de tirantes blanca que dejaba ver los delgados tirantes azul marino de su sostén, un par de muñequeras azul cielo servían de accesorio sobre sus manos y en su brazo derecho un tatuaje, no lo había visto antes, colocado justo debajo de su hombro el dibujo parecía una pulsera, el estilo de la morena era diferente pero le sentaba bastante bien, Asami usaba unas elegantes botas de tacón negras y Korra tenis azul marino, suspiró, las manos de las chicas permanecían enganchadas mientras se acercaban a la mesa, ahora entendía porque Korra se había disgustado tanto con él, no solo había hablado mal de Asami, también le había ido a reclamar en persona.
- Buenas noches caballeros, Dama. – Saludó Asami con tono juguetón tomando asiento en el sillón que en forma de "U" rodeaba la mesa. – Lamentamos la tardanza. – Se disculpó entre risas, ambas parecían contentas, ciñendo el entrecejo desvió la mirada, podía percibir el delicioso aroma del perfume de Asami, no solo eso, también su cabello tenía un aroma agradable, la ingeniera se había sentado a su lado y al lado de ella Korra, tal parecía que ahora que había hecho pública su relación se encargaría de dejar en claro que la morena era suya, suspiró.
- ¿Ya ordenaron algo? – Preguntó la de ojos verdes, no podía ignorar el lazo que había entre ellas, sus manos permanecían unidas en todo momento, Korra susurraba cosas al oído de la ingeniera y esta reía mientras que la morena exhibía una hermosa sonrisa coqueta que le robaba el aliento, estaba seguro de que esa noche no sería si no un castigo bien planeado por Sato hacia él por haber besado a su chica.
- Bolin y yo ya ordenamos algo, Mako no quiso nada.
- Oh vamos Mako, pide lo de siempre, ya conoces este lugar. – Incitó la ingeniera sonriendo de lado.
- Amor ¿Podemos ordenar lo mismo que la última vez que vinimos? – Comentó la morena arqueando una ceja. – Olvide el nombre.
- Siempre lo haces. – Rió la ingeniera. – Pero si, un buen plato de fideos picantes para ti, y ¿Bebida?
- Creo que tomaré lo mismo que ordenaron Bolin y Opal, se ve bien. – Respondió. - ¿Puedo probar?
- Claro. – Sonrió Opal acercando su bebida a la ojiazul. – Si, quiero uno de estos. – Confirmó sonriendo. – Bien, yo un jugo. – Concluyó Asami teniendo en cuenta que ella conduciría de regreso a casa.
Las horas se pasaron rápido, todos reían y compartían diferentes anécdotas, luego de terminar su comida Asami se llevó con ella a Korra a la pista de Baile, Opal sonrió sin perder de vista al joven maestro fuego. - ¿Se ven bien juntas no? – Cuestionó.
- ¿Qué? – Respondió él saliendo del trance en el que se encontraba al ver como aquellas chicas se perdían una en la mirada de la otra mientras bailaban. – Ah… bueno, no se ven mal. – Concluyó avergonzado, las manos de Korra se posaban suavemente sobre las caderas de la pelinegra mientras parecía susurrarle algo al oído.
- Creo que es demasiado coqueteo… - Renegó ciñendo el entrecejo.
- ¿Eso crees? Yo creo que es lo mismo, Korra siempre le susurra cosas a Asami al oído, solo que antes no te imaginabas que podían ser sobre temas que no tenían nada que ver con el trabajo o las juntas…
Mako guardó silencio intentando recordar todas aquellas veces que la morena se había acercado a susurrar algo al oído de la ingeniera, era verdad, había sido en varias ocasiones, y Asami siempre sonreía o le respondía con una breve mirada, sus mejillas se tornaron rosadas, la morena parecía ser una coqueta y Asami parecía encantada con ella, suspiró.
- Llevan saliendo casi un año Mako, todo el coqueteo, las miradas y los juegos siempre están presentes, yo me di cuenta de lo suyo sin que me tuvieran que decir, solo hay que ser observadores, la única diferencia hoy es que las podemos ver tomadas de las manos, bailando y… bueno, uno que otro beso. – Comentó con tono juguetón al ver a las chicas uniendo sus labios.
- Se ven lindas juntas. – Suspiró Bolin. – Vamos a bailar tú y yo tontuelo. – Rió Opal jalando al chico por el brazo.
Al darse las tres de la madrugada era momento de partir, todos se despidieron, Asami le ofreció a Opal llevarla a casa, así las tres chicas partieron en el lujoso satomóvil de la pelinegra, luego de dejar a su compañera iban camino a la mansión, abriendo los ojos ampliamente sintió una de las manos de la morena posarse sobre su pierna derecha.
- Ni lo pienses… - Sonrió de lado.
- Me gusta lo bien que te queda ese pantalón… - Comentó la morena subiendo un poco más su mano acariciando la pierna de la ingeniera.
- Korra… estoy manejando.
- ¿Nerviosa Sato?
- Conociendo como eres, creo que mi respuesta es "Si" – La morena sonrió.
- ¿Conociendo como soy? – Cuestionó subiendo un poco más su mano dejándola peligrosamente cerca de su ingle, la ingeniera suspiró mordiendo con suavidad su labio inferior, el corazón le comenzaba a palpitar a toda prisa.
- Poco te importa el lugar en donde estemos, a eso me refiero. – Un fuerte escalofrío recorrió su cuerpo al sentir uno de los dedos de la morena ejerciendo presión entre sus piernas. – Korra… es peligroso que hagas eso mientras manejo.
- Ya quiero llegar a casa amor… - Murmuró la morena a su oído, una leve y seductora risa escapó de los labios de la pelinegra. – Maldita sea, si nos multan será tu culpa. – Dijo afilando la mirada, entonces cambió de velocidad y aceleró a fondo, era buena conduciendo, Korra sonrió. – Si nos multan lo descuentas de mi salario.
- Oh, ten eso por seguro. – Respondió la de ojos verdes riendo.
Una vez en el garaje el motor se apagó y la pelinegra se abalanzó sobre ella, sus labios se fundieron en un beso apasionado, la chamarra de la ingeniera fue retirada de inmediato, varios besos recorrían su cuello, suspiró, los brazos de Korra eran fuertes, aquellas fuertes manos apretaban su parte trasera, suaves besos, suspiros, le faltaba el aliento, su blusa había sido retirada y su pantalón se encontraba abierto. – Tienes manos hábiles Avatar. – Sonrió contra sus labios, Korra sonrió de forma presumida. – Y tu un cuerpo hermoso señorita Sato. – Admitió la morena con tono sumiso robando otro beso de aquellos enrojecidos labios.
- Al cuarto. – Ordenó la de ojos verdes en un suspiro, a tropezones en los escalones de la casa ambas subieron dejando varias prendas en el camino, la blusa de Korra, el pantalón y las botas de Asami, al llegar arriba Korra la tomo por las piernas y la alzó pegando su espalda contra la puerta de la habitación, rodeando el cuerpo de la morena con las piernas se sostuvo con fuerza mientras intercambiaban besos, un suave movimiento de la mano derecha de la morena y la puerta se abrió, en momentos como esos agradecía más el poder manejar el metal que en ninguna otra ocasión.
Una vez en la cama repartió varios besos sobre la piel de la ingeniera, disfrutando de la suave textura de su abdomen fue subiendo hasta su cuello.
- Te amo Korra. – Escuchó en un suspiro. – Y yo a ti. – Respondió con una cálida sonrisa, sus manos liberaron el sostén de la ingeniera, poco a poco lo que restaba de sus prendas desapareció, bajo las cobijas disfrutaba del suave aroma de su chica, de sus besos y caricias, perdida en el momento suspiraba y gemía, rozando su parte íntima con la de ella se sentía a punto de perder la razón. – Asami… - Murmuró encontrándose cerca del orgasmo. - ¿Te gusta así? – Preguntó la de ojos verdes con tono seductor meciéndose encima de ella.
- Si. – Gimió rendida ante la ola de placer que invadía su cuerpo, apasionados besos invadían su cuello y fuertes caricias recorrían sus pechos, Asami llevaba el control esta vez, pero se sentía bien, cerrando los ojos se estremeció, no había podido prolongarlo más, aferrando sus manos con fuerza a la espalda de la pelinegra gimió.
La mañana siguiente se llegó pronto, perezosas ninguna de las dos lograba encontrar las fuerzas necesarias para ponerse de pie. – Se hace tarde… - Murmuró la morena. – Lo se. – Respondió Asami que disfrutaba del calor de su compañera descansando la cabeza sobre su pecho. – No creo que pase nada si hoy llegamos un par de horas después. – Concluyó la ingeniera, Korra sonrió. – Te tomaré la palabra. – Ambas rieron brevemente, entonces un estruendo se escuchó en la puerta y esta se abrió, Naga entró corriendo, había pasado la noche en la casa que Asami le había construido afuera de la mansión, pero seguro al llegar el mayordomo le permitió entrar, el enorme perro oso polar se acercó al lado de la cama de la morena y lamió su rostro, ambas chicas rieron, Korra gruño.
- ¡Basta Naga!
- Bueno, puedo retrasar nuestra hora de entrada pero no creo que Naga nos perdone su hora de paseo matutino. – Korra bufó. – Demonios. – Ambas volvieron a reír.
Así su mañana comenzó tranquila, luego de pasear a Naga ambas chicas disfrutaron del desayuno que ya se encontraba servido, al darse las nueve de la mañana comenzaron a prepararse para partir a la oficina, todo iba bien hasta que la pelinegra diviso a Lin Beifong esperando afuera de su oficina, Opal también parecía confundida.
- ¡Asami! Al fin llegas. – Comentó su secretaria aliviada. – Intenté llamarte pero…
- Si, lo siento, mi teléfono se quedó sin batería y no me percaté hasta hace poco ¿Qué ocurre aquí?
- Pensé que eras una mujer responsable y trabajadora Sato, y el día que vengo a tu oficina llegas un par de horas tarde. – Se adelantó a hablar la jefa de policía.
- Lo siento, por lo general la gente suele hacer citas para una junta conmigo. – Respondió la pelinegra afilando la mirada.
- Lo se chiquilla, no es conmigo con quien debes tener problemas, a mi también me sacaron de la cama temprano esta mañana, yo solo vengo escoltando a la persona que vino a verte.
- ¿Quién vino a verme?
- Ya se encuentra en tu oficina, es una persona difícil de persuadir. – Concluyó Beifong ciñendo el entrecejo.
Sin perder el tiempo se apresuró a abrir las puertas de su oficina para ver quien se había atrevido a entrar de esa manera a sus instalaciones, Korra detrás de ella, ciñendo el entrecejo cruzo su mirada con la mujer que se encontraba tomando su puesto sentada en su silla detrás del escritorio.
- Kuvira… - Murmuró Korra reconociéndola de inmediato, tal como lo había predicho, parecía que al loto blanco no le había parecido bien la idea de que el Avatar se volviera una atleta popular del Pro Control.
Yyyy ese fue el capi 7, espero lo hayan disfrutado, se que puse al inicio que este fic sería de ocho capítulos pero puede que se extienda un par de capis más (No creo poder desarrollar el final bien en un solo capítulo) Muchas gracias a todos los que han seguido la historia, y a los que han comentado ^-^ gracias por el apoyo, saludos! y pasenla bien! nos leemos en el sig. capi ;)
