Capítulo 1-2: El comienzo de una guerra.
(Voz de Bella)
"¡Me da igual que estemos en guerra!" Afirmé. "Voy a ir a buscarles."
"Bella, ya te hemos dicho que no te escuchará." Me dijo Emmet.
"Se ha vuelto loco." Afirmó Jasper. "Prefiere confiar en esa serpiente antes que en nosotros que somos sus hermanos."
"A mí me tiene que escuchar." Afirmé. "Yo soy su esposa."
"¿Y qué vas a decirle?" Me dijo Rosalie. "Ellos ya le habrán puesto al día."
"Sí, pero ninguno de ellos son su mujer." Afirmé.
"Yo quiero ir contigo." Me dijo Sari.
"Sarí, no es por ofender, pero…" Comencé.
"No, no." Afirmó ella. "Yo voy a ir a pelear."
"Y yo voy contigo." Afirmó Nessy apoyándole la mano en el hombro.
"¡Ah, no!" Le dije yo a mi hija. "¡Tú no vas a ir, jovencita!"
"Bah, ya soy mayor de edad." Afirmó Nessy. "Venga, Sari. ¿Cuál es el plan?" Le preguntó sonriéndole.
"Verás…" Le dijo Sari.
"¡Nessy!" Le dije yo.
"Creo que no te va a hacer caso." Afirmó Alice. "Y tiene razón, es mayor de edad. Tiene 25 años aunque no aparente más de los 17 o 18."
"Yo estoy con Bella." Afirmó Rosalie. "No está bien que una chica de su edad participe en algo así."
"Sari." La llamó su tío. "Tener mucho cuidado ¿me oyes?"
"Eh, te recuerdo que tienes que mantenerte viva." Le dijo Jacky. "Y ten mucho cuidado."
"Solo porque ahora seáis los hombres de la familia no quiere decir que podáis darme órdenes, canijo." Le dijo ella dándole un toque en la frente como solía hacer su madre.
"Señor, cada día se parece más a su madre." Afirmó Rosalie.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Sari)
"Ya hemos llegado." Afirmé señalando al punto donde se veían los destellos. "¿Listos para saltar?"
"Sigo sin ver por qué tenemos que saltar." Me dijo Seth cogiéndome de la mano.
"Hoooombreeeees." Dijo Nessy haciendo un giro de ojos. "Van todos de machitos y cuando se trata de riesgo todos se echan para atrás."
"Seth, cariño, tenemos que saltar." Le dije haciéndole una presión suave en la mano para darle algo de seguridad. "Así no nos verá nadie."
"Venga tío, saca pecho berberecho." Afirmó Jacky sonriéndo. "No sé qué tenéis los licántropos con lo de volar, con lo divertido que es."
Al final, él se había venido mientras Eddy se quedaba con el abuelo y los pequeños.
"¿Con quienes se supone que vamos a encontrarnos abajo?" Me dijo Nessy mientras acababa de atarse la última corre de su paracaídas.
"Con Claire, y con Qaletaqa, creo." Afirmé.
"Mola, por fin más hombres." Dijo Jacky. "No te ofendas Seth."
"¿Listos?" Pregunté mirandoles uno a uno.
"Lista." Me dijo Nessy sonriendo.
"Nací listo." Afirmó Jacky.
"¿Seth?" Le pregunté viéndole que no parecía gustarle mucho la idea de saltar en paracaídas de un avión en marcha.
"Listo." Dijo con voz un poco insegura.
"Jacky, tú pri…"
"¡Paso, vais a ver un salto con estilo!" Dijo saltando y haciéndo un salto como quien salta a una piscina.
"Chulo…" Dijimos Seth y yo mientras Nessy se reía viéndole.
"¿Quieres ir tú, Nessy?" Le dije.
"Hombre, prefería empujar a Seth si no quería saltar." Me dijo. "Pero vale. ¡Allá voy!. ¡Yawww!" Afirmó saltando y gritando divertida.
La miré caer y abrir el paracaídas justo a los 10 segundos, ni uno más ni uno menos.
"Seth, tu turno." Le dije.
"Yo casi que prefiero que no..." Me dijo.
"Tranquilo, si cuentas hasta 10 a un ritmo normal y tiras de la anilla no te pasará nada; te lo prometo." Afirmé sonriéndole y haciéndole una caricia en la mejilla.
"Está… ¡ahhhhhh!" Gritó cuando tras un beso le empujé y se cayó al vacío.
Sonreí mientras le veía caer y abrir el paracaídas.
"Gracias por el paseo, jefe." Le dije al piloto sonriendo.
"Pobre chico, eres un diablo, como tu madre." Me dijo. "Suerte."
"Gracias." Le dije antes de saltar al vacío y precipitarme con los brazos pegados al cuerpo para bajar más rápidamente.
Abrí el paracaídas justo a tiempo de frenarme la caída un poco y aterrizar con estilo en el suelo, hacer un apoyo en pies y manos e incorporarme cara a cara frente a un tipo de 30 años que aparentaba estar en la franja de los 25 a los 28.
"Como siempre genio y figura." Me dijo sonriendo.
"Hasta la sepultura, sí." Afirmé sonriéndole mientras me libraba del paracaídas.
Entonces me dio un abrazo que me levantó del suelo.
"Me alegro de volver a verte, primita." Me dijo.
"Qaletaqa… yo también me alegro de verte, pero me vas a romper algo." Le dije sonriéndole feliz.
Era curioso, pero comenzaba a entender cómo se sentía mi madre cuando uno a otro le daban abrazos los licántropos amigos suyos.
"¡Sari, Nessy!" Dijo Claire feliz cuando Nessy aterrizó.
"¡Sari!" Dijo Nessy corriendo a hacer un abrazo de tres. "Por fin, las Super-nenas atacan de nuevo."
"¿No se supone que solo éramos nosotros seis?" Preguntó Jacky.
"Bueno, la verdad es que en cuanto dijimos que veníamos aquí hubo… un ligero problema de número." Dijo Qaletaqa.
"Quil se ha apuntado." Afirmó Sari.
"Y ya conoces a mis hermanos y hermana." Dijo Qaletaqa. "Intenta decirles que no viniesen cuando ya son mayores de edad."
"Eso y a nosotros que nos zurzan." Dijo Joe.
"Moira, Joe." Les dije sonriendo. "Vaya, estáis enormes."
"Eso no se puede decir de ti, chica." Me dijo Moira. "Parece que tengas aún 17."
"Ya sabes, herencia de la familia de mi madre." Le dije sonriendo.
La verdad es que el tiempo había pasado, era divertido ver en qué nos habíamos convertido.
Qaletaqa seguía siendo el más mayor de los de la segunda generación, con 31 años; siguiendo a Seth y Quil que no sabíamos cuantos años tenían pero aparentaban tener unos 30 y pico, Quil más mayor que Seth pero…
Luego les seguía Claire con 30 aunque aparentaba 26 más o menos, Nessy y Moira con 26 aunque Nessy aparentaba mis 17, Joe 25, Dakota 23, yo con 24 aunque me había quedado anclada en los 17, los gemelos Dena y Kuckunniwi con 18 y mis hermanos los gemelos Jacky y Eddy con 8 aunque aparentaban 16. En total parecíamos jóvenes de 25 o así, y adolescentes de alrededor de los 17 y Qaletaqa, Seth y Quil como mayores al cargo del grupo.
"Bueno, jefa." Me dijo Qaletaqa. "¿Qué hacemos ahora?"
"¿Y por qué tiene que ser ella la jefa?" Dijo Kuckunniwi. "Qaletaqa, Quil o Seth son mayores."
"Calla la boca, canijo." Le dijo su hermano mayor.
"Sari ¿estás segura que Jacky y tú podéis hacerlo?" Me dijo Claire suavemente. "Si no os encontrás muy bien podríamos…"
"No te preocupes." Afirmé. "Ahora nos necesitan. Ya tendremos tiempo de lamentarnos cuando todo vuelva a la calma."
"Creo que lo que Sari quiere decir es que estaremos bien." Afirmó Jacky. "Agradecemos vuestra preocupación y todo eso. Pero por ahora no hay tiempo de lamentarse."
"¿Y cuál de tus 4 hermanitos es este?" Me dijo Qaletaqa.
"Jacky, es vampiro, como mamá." Afirmé.
"Lo sé." Me dijo sonriendo. "No os ofendáis, pero tenéis un olor especial."
"Que bien, Qale." Le dijo Seth viniendo a mi lado con un par de tiras del paracaídas aún liados.
"Ah, hola Seth." Le dijo sonriéndole.
Eh, la sonrisa del primo Qaletaqa molaba un montón. La verdad es que era muy guapo, no iba a tener problemas para encontrar una loba a su medida.
"¿Seth?" Le dijo Seth. "¿Qué hay de cuando me llamabas tío Seth?"
"Seth…" Le dije yo con voz de madre.
"Vale, vale." Le dijo Qaletaqa divertido. "Es que desde que soy el segundo mando de la tribu de mi padre me he acostumbrado a llamar a la gente por el nombre, sin el título. Salvo a mi padre."
"Discúlpale, Qaletaqa." Le dije yo. "A veces se pone un poco tonto."
"¡Sari!" Me dijo molesto.
"Sigue siendo muy divertido." Dijo Joe sonriendo. "Me alegra ver que sois tan amigos."
"Joe, haz el favor de buscarte a tu chica." Le dijo Seth.
Plaf, le di un capón suave.
"Ah, ya veo la relación que tenéis." Dijo Qaletaqa aguantándose la risa mientras el resto se reían. "Tranquilo tío Seth, yo estoy saliendo con una chica…"
"Le pienso decirle a papá lo de Lola." Afirmó su hermano Dakota.
"Entonces yo le tendré que decir que el olor a humo de tu ropa no es por Fatty." Le dijo él sonriendo. "Que a alguien le encanta el vicio humano del tabaco."
"Chicos, me encanta ver que tenemos unos primos pegados tan cachondos mentales pero… creo que no hemos venido a una reunión social."
"Oh, Jacky…" Le dijo Dena sonriendo. "Hacía años que no estábamos juntos todos nosotros y ya la estás fastidiando."
"Estoy contigo Dena pero… Jacky tiene razón, esto no es una reunión social." Afirmé sonriéndole. "¿Os habéis enterado ya de qué va esta vez?"
"Hemos oído que hay una revolución fraguándose más al norte." Afirmó Qaletaqa.
"Guerra, pérdidas… problemas." Afirmó Quil. "¿Hay alguna vez que no sea así?"
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Edward)
"Eh, Cullen." Me llamó Sorien sonriéndome mientras regresaba de vigilar a uno de los presos. "Ven aquí."
"Sigo sin ver por qué hemos parado." Afirmé yo.
"Muy sencillo, los hay que aún necesitan reposo, no sé si me entiendes…" Me dijo sonriendo mientras me sentaba junto a él. "Ah, justo a tiempo." Afirmó sonriendo mientras miraba a detrás de mí.
Entonces me giré para darme cuenta que miraba a unas personas que llegaban por el camino con algunos de los vampiros de nuestro bando. "Eh, Boris. No te acapares a todos, mándame uno. Oh, perdona, no te he ofrecido. ¿Alguna preferencia?"
"Yo paso." Afirmé.
Era raro, aquellos tíos no eran tan malos después de todo. Vale, no me gustaba que se alimentasen de humanos, mi esposa había sido una, mi suegro era aún uno de ellos.
Bella… ¿qué tal estaría? La había dejado atrás. La echaba mucho de menos.
"Mira esta…" Dijo extendiendo la mano para coger a una chica joven con tirabuzones y pelo castaño claro. "Hola preciosa… me llamo Sorien, y este de aquí es mi amigo Edward."
"Ciao, me llamo Giorgette." Nos dijo la chica con un acento italiano y sonriendo.
"Están…" Murmuré. "¿Están drogados?"
"No, solo hechizados." Me dijo dándole un beso a la chica en la muñeca y relamiéndose de gusto. "Tenemos a algunos cazadores geniales. Lástima que no tengamos también a Snipper y tu hermano. ¡Tío! Ese Snipper es un genio. Es despiadado, sádico… se parece a 'Rabia'."
Rabia era como llamábamos a uno de los licántropos que estaban a nuestro lado. Era curioso, nosotros nos rebelábamos en contra de una vampiro que quería morder a un licántropo y ellos contra un licántropo que quería ser vampiro. Le habíamos llamado así porque era algo realmente despiadado; le daba igual que fuese hombre que mujer, vampiro que humano, atacaba sin piedad incluso a aquellos de los suyos que se atrevían a replicarle. Solo le ganaba Fenrir, un tío cuya alimentación era más o menos niños y niñas jóvenes.
"Sí, bueno…" Le dije. "Es una pena. Deberíamos estar todos unidos…"
"¿Otra vez pensando en esos indignos de tu familia?" Me dijo acariciando suavemente el cuello de la chica y deleitándose con su olor. "Deja de martirizarte; si no están con nosotros no pasa nada mientras no se metan."
"Vaya, que honor." Le dije. "Pensaba que quien no estaba con nosotros estaba contra nosotros."
"Bueno, entonces mataríamos a muchos, tendríamos que perpetuar nuestra especie con ganado o con chuchos." Me dijo divertido. "En fin, que te cunda, este bomboncito y yo nos vamos a algún lugar más intimo ¿eh?"
"Vale." Le dije.
Esa chica me recordaba un poco a Nessy, tampoco ella había venido, claro que mejor así; no quería que hiciesen daño a mis chicas.
¿Pero Emmet y Jasper? Pensaba que eran mis hermanos, deberían haberse unido conmigo… Y encima tenían la santa cara de venir a intentar engañarme diciendo que habían muerto los dos enemigos públicos numero 1.
El primer grito. Intenté cerrar la mente, cada grito, cada chillo de terror, los pensamientos de terror que tenían las víctimas de aquellas orgías de sangre que se metían los otros miembros… aquello era horrible.
Me cubrí las orejas, tampoco podía evitarlo así…
En fin, no había gloria sin sufrimiento. Me levanté y cacé un conejo; no era gran cosa pero al menos servía para controlar mi sed; por nada del mundo desearía atacar a algún humano inocente.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Aro)
"Que horror…" Murmuré mientras leía la carta que acababa de llegar. "Esta mujer… no podía haberse ido en peor momento."
"Aro." Dijo Heidi entrando a mi cuarto sin siquiera tocar. "Se están acercando."
"¿De qué hablas?" Le dije.
"Royce dice que son muchos, y traen licántropos." Afirmó. "Los hombres están esperando para salir a hacerles frente. Una palabra y saldremos a detenerles."
"¿Cuántos somos?" Pregunté.
"Por ahora 10, pero esperamos que vengan más." Me dijo.
"No somos suficientes." Afirmé suspirando.
"Eso no es lo peor." Afirmé.
"¿Qué puede haber peor?" Pregunté.
"Tenemos informes de supervivientes." Afirmó ella. "Al parecer están liderados por alguien."
"¿Isabella y su familia de nuevo?" Le dije con ironía.
"No, Sorien." Afirmó. "Y no viene solo, nos han informado que junto con él va Edward."
"¿Ese tarado de Edward de Normandía?" Le dije.
"No, Edward de los Cullen." Me dijo.
Dios, estaba claro que las cosas siempre podían ir a peor. Primero se nos iba la líder de vacaciones que por las noticias que teníamos del enemigo no era tal sino un intento de perpetrar un sacrilegio enorme y ahora la guerra nos estallaba en las narices.
"Prepararos para salir." Acabé diciendo. "No hagáis nada por encararles, simplemente proteger a cuanta más gente mejor…"
(Salto espacio-temporal)
(Voz de 'X'? Qué será, será…)
"Señor, nos informan de que ha estallado ya, señor." Me dijo uno de mis subordinados.
"¿Tan pronto?" Dije suavemente. "¿Qué año es?"
"Estamos en el siglo 21, señor." Me dijo una de las mujeres.
"El siglo 21…" Murmuré. "Vaya… no me había dado cuenta…"
Claro, demasiado tiempo oculto, demasiadas generaciones de subordinados que habían cambiado a mi servicio…
"Señor, llevamos tiempo intentando localizarlo." Me dijo otro hombre. "Ya ha estallado."
"¿Quién hay al cargo?" Pregunté poniéndome un jersey.
"Tenemos noticias de que los Vulturis fueron derrotados hace casi 9 años." Me informó una mujer mostrándome las noticias. "No se sabe quién heredo el cargo."
"Bien ¿éra?" Pregunté.
"Siguen en la moderna." Me dijeron. "El mundo se ha informatizado, los ordenadores controlan gran parte del mundo…"
El mundo estaba loco. Por suerte, yo había ido evolucionando poco a poco mientras descansaba; fui pasando el fichero de licántropos y vampiros documentados que pasaban a la velocidad de la luz ante mis ojos.
"Quietos." Dije deprisa. "20 hacia atrás…2 adelante… 1 menos…" Dije para guiarles hasta la foto que me había llamado la atención. "Valeska…" Murmuré acariciando la pantalla.
"Mi señor, aquí pone…" Murmuró uno de los hombres allí.
"¡Ya sé lo que pone!" Medio rugí yo para calmarme. "Localizar el satélite, monitorizar la guerra…"
(Salto espacio-temporal)
((Ya siento que el capítulo sea tan corto… pero como ya sabéis a mí no se me da muy bien escribir las guerras de seguido. Así que lo voy a publicar en trocitos más cortos y basándome en las diferentes visiones del mismo fenómeno o más o menos.
Por cierto… ¿Quién será esa misteriosa 'X'? Jejeje, premio al que lo adivine. Como siempre, según vaya saliendo y hablando ya irán apareciendo más pistas, la primera está ya en su intervención de esta vez.
Pista 1: "X" conocía a Valeska, y para dar más información diré que es Valeska Valerius. Los que aún no tengan el arbolito genealógico que me escriban para pedirlo dándome el mail y yo os lo mando con mucho gusto. Jeje. ¡Huy, que se me ha escapado otra cosa! *sonrojo letal*
¡Os espero en el próximo capítulo! ;-P .))
