Ichimaru Gin
Kira entro a la habitación donde Gin había pasado la noche con una bandeja con desayuno en ella. Gin hacía rato había salido a hacer sus funciones luego de desayunar con Kira, pero Toshiro no se había aparecido a desayunar por lo que Kira supuso que aun estaría en la habitación donde había estado obligado a pasar la noche con el nuevo amo de ambos, así que sirvió algo del desayuno en una bandeja y se encamino a la habitación para llevárselo a Toshiro. Habían tres habitaciones cerca la principal era la de Ichimaru las otras dos más pequeñas pero no menos lujosas eran la de Toshiro y Kira, Gin pasaba la noche en cualquiera de las dos que se le diera la gana pero cuando quería estar con ambos se los llevaba a su habitación, ya que en su cama cabían los tres cómodamente. Kira sostuvo la bandeja con una sola mano y con la otra giro la cerradura entrando a la habitación de Toshiro. Ahí estaba efectivamente Toshiro aun desnudo, su blanco cuerpo de niño mostraba las marcas de la pasión de Gin que habían quedado en él mientras que Toshiro se encontraba golpeando con furia sus almohadas de rodillas en la cama. Kira se acercó a el pacientemente dejando la bandeja en la mesita junto a la cama y sentándose en la cama; ignorando la rabia de Toshiro, lo envolvió en sus brazos atrayéndolo hacia su pecho acariciándole el cabello.
-Tranquilo Toshiro ya se fue-le susurro Kira, Hitsugaya al principio se tenso luego sus manos se cerraron sobre la camisa de Kira y se abraso con fuerza a éste.
Si cuando vivían en el seretei y Kira era solo el teniente de la tercera división y Toshiro el niño genio capitán de la decima, alguien le hubiese dicho a Kira que un día terminarían así, el abrasando y consolando al capitán Hitsugaya Toshiro... Kira se le habría reído en la cara y Toshiro seguramente con su Hyorinmaru hubiese enviado al desgraciado a mejor vida. Pero así era ahora, cuando vivías en un infierno día a día, cuando no eras más que el esclavo sexual de otro aun cuando este dijera que eras su consorte, cuando nadie a tu alrededor tenia compasión de ti más que tu propio compañero de sufrimiento, era impresionante ver como la línea teniente-capitán desaparecía para simplemente dejar a dos pobres desgraciados que intentaban consolarse y ayudarse entre sí.
A pesar de su fuerza e inteligencia Toshiro era aun joven, no precisamente un niño, tenia algunos siglos pero entre Shinigamis que eran inmortales... Toshiro era solo un niño y esto se veía reforzado por su apariencia física por su cuerpo, el cuerpo de un niño que ni siquiera llego a sus quince primaveras cuando había muerto.
-Lo odio Kira, lo odio-susurraba Toshiro entre los brazos del rubio.
-Tranquilo Toshiro, no lo provoques solo obedécelo y así será más fácil-le dijo Kira con delicadeza mientras que con suavidad acariciaba su cabello blanco, sabía que para él era mucho más fácil que para Toshiro, Toshiro había sido un capitán estaba acostumbrado a dar órdenes, él en cambio había sido el teniente de Gin así que estaba acostumbrado a recibir más que órdenes.
-No puedo Kira, no puedo-aseguro Toshiro. Kira suspiro.
-Venga come algo Toshiro, luego te das un baño-le aconsejo Kira y Toshiro asintió, si eso sería lo mejor.
-No tengo hambre-dijo mirando la bandeja con desgana.
-Lo sé pero tienes que mantenerte fuerte para poderle hacerle frente-le recordó Kira y Toshiro sin muchas ganas comenzó a tomar su desayuno cuando termino aparto la bandeja que Kira recogió.
-Ve a darte un baño, yo llevare la bandeja al comedor-le dijo Kira. Toshiro asintió levantándose sin ganas de la cama envuelto en la sabana de esta y metiéndose al baño. Kira bajo a dejar la bandeja y subió de nuevo a la habitación de su compañero de penas, buscando algo de ropa para Toshiro en su closet, ambos tenían la misma ropa, solo túnicas cortas parecidas a las que usaban los esclavos griegos, sin mangas y apenas a medio muslo, zapatos planos de cuerdas dorados, platas y marones, mientras las túnicas aunque todas con el mismo estilo eran de diferentes colores con diferentes tipos de bordados, Kira eligió una negra con los bordados en oro y saco los zapatos dorados para que el más joven se los pusiera. Entro al baño dejándole la ropa a Toshiro dentro y salió. El albino salió poco después vestido, mientras Kira rebuscaba entre sus joyas, sabían ambos que de no ponérselas Gin los castigaba quería presumir de sus hermosos esclavos a los que llamaba consortes. A Toshiro no le importaba quería desafiarlo quería matarlo, pero Kira, Kira no quería que castigaran mas a Toshiro así que lo hacía vestirse como Gin quería y el joven se dejaba solo para no contrariar mas al pobre Kira. Toshiro se sentó frente al espejo mientras Kira elegía sus prendas de oro para ese día y se comenzó a peinar sus blancos y níveos cabellos que ahora llevaba lacios sobre sus hombros por órdenes de Gin. Kira se le acercó cuando termino de peinarse estos y le puso en cada una de las muñecas una pulsera lisa y gruesa de oro, lo mismo en cada uno de sus tobillos y una en su cuello.
-Ya estás listo-le sonrió Kira-que te parece si vamos a dar una vuelta por el jardín aprovechando que Gin no está?-le pregunto el rubio, Toshiro solo se encogió de hombros y se dejo guiar por el otro al jardín, mientras caminaban Toshiro observó a Kira, ese día vestía una túnica de un amarillo suave con los bordes en intricados diseños negros y sus sandalias eran doradas, con una cadena de oro delicada, una pulsera en forma de serpiente en la parte superior de su brazo y otra en su tobillo.
-Anímate Toshiro podría ser peor-le susurro Kira sentándose a su lado junto a una de las fuentes en el jardín.
-Realmente crees que podría ser peor?-le pregunto Toshiro con amargura.
-Hai, al menos el capitán Ichimaru nos está dando el lugar de sus consortes, nos viste bien nos alimenta bien incluso nos permite salir a pasear-le dijo mostrándole los jardines.
-Claro a cambio nos humilla, nos usa como sus juguetes sexuales a su antoja sin importar si decimos no, nos quita nuestros poderes y hace con nosotros lo que quiere-dijo con amargura el peliblanco.
-Toshiro al menos estamos vivos-suspiro Kira.
-A que precio Kira? A que precio? Al de que nos viole, nos abra las piernas cada noche y nos trate como rameras? Soy un guerrero Kira! no puedo soportar esto-dijo Toshiro con rabia. Kira suspiro con lastima él ya se había resignado a su destino, tal vez porque conocía a Gin mejor que Toshiro y sabia que no había escapatoria posible. Kira iba a responder algo cuando apareció en ese momento Matsumoto, vestía como una de las tantas sirvientas reales, hermosa como era se dedicaba a atender principalmente las necesidades de Gin y sus consortes cosa que agradecía pues le permitía estar cerca de su pequeño y querido Toshiro.
-Matsumoto-sonrió Toshiro levemente al verla.
- Taishou -se acercó la chica contenta a ambos-Kira-saludo al rubio-me preocupo esta mañana Toshiro no bajo a desayunar-le dijo la ex-teniente del decimo escuadrón.-estás bien Taishou?
-Estoy bien Matsumoto solo no tenia ánimos de salir de la cama esta mañana-la tranquilizó el albino-por cierto no me llames Taishou, Matsumoto, ya no soy un capitán ahora solo soy la puta de Gin-dijo con amargura-llámame Hitsugaya o Toshiro-dijo el albino.
Kira y Matsumoto intercambiaron una mirada de lastima para Toshiro no era fácil acostumbrarse a su nueva vida.
***
Ya atardecía cuando Gin llego, Toshiro y Kira estaban sentados en la mesa apunto de comenzar a cenar, Matsumoto servía la cena, al ver a Gin sirvió otro plato mientras que Gin se acercaba y besaba primero a un manso Kira y luego a un arisco Toshiro que le volteo el rostro asiendo que su beso diera en su mejilla no en sus labios. Gin sonrió zorrunamente y tomando a Toshiro de la barbilla lo obligo a mirarlo y lo beso a la fuerza, pero Toshiro lo mordió, molesto de sus muchos desplantes aun cuando trataba de tenerle paciencia por los ruegos de Kira, Gin lo abofeteo, haciendo que tanto Matsumoto como Kira jadearan, tomo a Toshiro por el cabello obligándolo a levantarse mientras este forcejeaba por zafarse de el agarre que lo lastimaba.
-Matsumoto, llama a los sirvientes-le ordeno Gin dándole otra bofetada a Toshiro-ahora Matsumoto o será peor-le aseguro al ver que esta dudaba y la mujer corrió a obedecer preocupada por Toshiro.
-Por favor Ichimaru Taishou, deténgase lo lastima-le rogo Kira tratando de que sus manos dejaran de agarrar a Toshiro por el cabello, pero Gin se limito a darle una bofetada que le envió al piso.
-No te metas tu tampoco Kira o esto será mucho peor, para ambos-le aseguro sosteniendo a Toshiro con una mano torciéndole su brazo a la espalda mientras que con la otra apartaba los platos de la mesa. Subió a Toshiro a la mesa cuando los sirvientes llegaron. -Acércate Matsumoto-le ordeno Gin con una sonrisa cruel-sostén las manos de Toshiro contra la mesa, si las sueltas o dejas que las libere, te juro que dejare que todos los espadas lo violen y le cortare las manos-Matsumoto obedeció con lagrimas en los ojos sabiendo lo que pasaría, mientras Toshiro forcejeaba tratando de escapar. -Observen bien- le ordeno a los sirvientes-si alguno desvía la vista, castigare pero a mi hermoso consorte y de paso al que desvié su mirada-los sirvientes podían sentir pena de Toshiro pero aun mas de si, así que no se atrevieron a dejar de mirar, Gin obligo a Toshiro a separar las piernas y ubicándose entre estas le subió la corta túnica que le llegaba a mitad de muslos, arrancándole la ropa interior, se desabrocho su pantalón mientras Toshiro trataba de cerrar las piernas y lo penetró con fuerza, haciendo que el peliblanco se arqueara con un grito de dolor por la brusquedad de la penetración sin preparación, haciendo que sus azules ojos se llenaran de lágrimas que se negaba a derramar humillado y sintiéndose partido en dos por el miembro de Gin. Kira los miraba con horror desde el suelo, él si derramaba las lágrimas que Toshiro se negaba a soltar, pero no cerraba sus ojos, no dejaba de mirar o sabía que el próximo subido a esa mesa y violado ante todos seria él. Matsumoto también sollozaba sosteniendo las manos de su capitán, odiándose por tener que ser la que ayudara a Gin con su violación pero sabía que de no hacerlo Gin cumpliría su amenaza y eso sería mucho peor.
Gin estuvo un buen rato violando a Toshiro cuando termino corriéndose dentro de él, Toshiro no se movía aun cuando sus manos estaban sostenidas por Matsumoto si esta las hubiese soltado Toshiro no se hubiese movido. Gin le indico con un gesto de su mano a Matsumoto que podía soltarlo y esta lo hizo cayendo al suelo de rodillas cubriéndose el rostro mientras sollozaba. Toshiro quedo aun sobre la mesa, sus piernas guidando de ésta separadas, entre sus muslos se podía ver la sangre y el semen que salían de su pequeña entrada, sus brazos en la posición en que Matsumoto los había sostenido, sus ojos vacios miraban a la pared aunque en realidad miraban a la nada mientras las lágrimas salían raudas de ellos.
-Escúchenme bien todos-ordeno arreglando su ropa y bajando la túnica de Toshiro para que sus partes nobles no pudieran ser apreciadas mas- mi consorte Toshiro no saldrá de sus habitaciones bajo pena de castigo al que lo deje salir-dijo mirando a Kira y a Matsumoto-y muerte-dijo mirando a los demás sirvientes-tampoco comerá nada durante tres días, ese será su castigo-sentenció tomándolo en brazos-ven-le ordeno a Kira que lo siguió mientras Gin caminaba con el desmadejado cuerpo de Toshiro entre sus brazos. Entro a la habitación de Toshiro dejándolo en la cama y buscando un grillete que ato al tobillo de éste a uno de los postes de la cama.
Luego se volteo hacia Kira y sonrió al ver que este tenía lagrimas en sus ojos.
-De rodillas-le ordeno. Kira obedeció de inmediato mientras Gin liberaba de nuevo su miembro de la prisión de sus pantalones-chúpalo-le ordeno pasándoselo por los labios y Kira abrió la boca chupándolo justo como a Gin le gustaba.
***
Tres días pasó Toshiro efectivamente sin poder salir de su habitación, sin comer absolutamente nada más allá del ocasional semen de Gin que al caer en su vacio estomago solo avivaba su hambre y claro, soportando cada noche que este lo tomara.
Toshiro tenía hambre y le dolía la cabeza por este mientras sus tripas sonaban.
-Shiro Chan-sonrió Gin entrando al cuarto, Toshiro supuso que venía a violarlo como todas las noches, pero esta vez era distinto Gin venía con Kira que portaba consigo una bandeja de comida que al destapar por orden de Gin golpeo el olor a Toshiro como una bofetada haciendo que la boca le salivara y sus tripas sonaran.
-Quieres Shiro chan?-le pregunto Gin pasándole la bandeja por las narices prácticamente mientras Kira lo miraba con lastima.
Toshiro asintió mordiéndose el labio, diablos si quería, su cuerpo necesitaba urgentemente comida, se moría por comer.
-Bien Toshiro pues si quieres comer serás complaciente, vendrás gateando y chuparas mi miembro-le ordeno sentándose en el borde de la cama. Kira creyó que Toshiro negaría pero este se estremeció solo bajando la cabeza y rindiéndose a lo inevitable, se puso en cuatro gateando hasta Gin, le bajo la bragueta del pantalón con los dientes y sacando su miembro comenzó a chuparlo. Gin sonrió con satisfacción enredando sus dedos en los cabellos de Toshiro marcándole el ritmo hasta que se corrió en su boca. Cuando lo hizo soltó a Toshiro y le indico a Kira que le diera la comida, Kira le puso la bandeja en el regazo y Toshiro empezó a comer con desesperación, Kira sostuvo su mano tiernamente deteniéndolo.
-Con calma o te caerá mal-le dijo suavemente y el mismo comenzó a darle la comida a Toshiro mirando tímidamente a Gin por si este se enfadaba pero el sonrío, solo sonrió asintiendo con su cabeza para indicarle que podía seguir. Toshiro se sintió bien ante la ternura de Kira, él y Matsumoto era lo único que tenía en ese infierno, intentaría hacerle caso, intentaría obedecer a Gin, Kira decía que no era tan malo, que si lo obedecía era mucho mejor, Toshiro esperaba que tuviera razón y al menos lo intentaría.
Fin
