Se que a muchos de ustedes no les gusta, pero a mi Mayuri me parese un tipo super sexy... sin mascara.
Mayuri Kurotsuchi
Ishida Uryu se despertó sobresaltado al sentirse elevado de la cama, se tranquilizo un poco al ver que era Nemu, la hija hecha en un laboratorio de Mayuri.
-¿A donde me llevas?
Pregunto con la voz ronca, sabría dios si por los gritos, el llanto o el miembro de Mayuri cuando se enteraba en su boca lastimando su garganta.
-Necesitas un baño- le dijo Nemu. Ishida asintió en silencio, si lo necesitaba. Nemu ya había preparado con anticipación la tina en la que deposito al joven quincy que se sintió mucho mejor cuando el agua acaricio su piel relajándole. Mayuri no era precisamente el amante mas tierno si no todo lo contrario, prueba de eso eran las múltiples marcas de mordidas y demás que tenia en el cuerpo, incluso de golpes, al científico no le gustaba que el pequeño Quincy se resistiera a sus ordenes.
Nemu comenzó a lavarle el cuerpo y Ishida se resistió.
-No es necesario- le dijo -yo puedo hace....
-Déjame- le ordenó la chica y Uryu se dejo, estaba tan cansado, Nemu le lavo a conciencia y sin asco incluso entre sus piernas que aun tenían manchas de semen, lo hizo con mucha delicadeza para no causarle mas dolor al Quincy. Cuando termino lo envolvió en una toalla y lo llevo cargando a la cama, era increíble la fuerza de esa chica, aunque no era raro teniendo en cuenta todo lo que Mayuri había experimentado con ella.
-Gracias- le dijo Uryu sentándose en la cama y tomando la ropa que Nemu le pasaba, un pantalón de algodón blanco y una camisa también de algodón blanco.
-Te traeré algo para que desayunes- le dijo la chica saliendo. Cuando Nemu salió, Uryu se recostó en la cama relajándose aunque fuera un poco. Vivía un infierno con el loco de Mayuri y Nemu era la única que lo trataba bien ahí. La chica volvió con una bandeja con desayuno que le puso en el regazo a Uryu, estaba Uryu comiendo sin molestarse por la mirada de Nemu ya se había acostumbrado a que la chica se quedara viéndolo por largos periodos de tiempo sin decirle ni una sola palabra, era una chica rara pero amable. La puerta se abrió de pronto y por ella entro la peor pesadilla para Uryu su amo y señor, Mayuri Kurotsuchi, se retiro la mascara dejando al descubierto su sexy rostro, uno que a Uryu le inspiraba mas miedo incluso que la grotesca mascara que solía llevar. El hambre se le fue de golpe, mientras que Mayuri ordenaba a Nemu salir.
Uryu miro a Nemu desesperado, pero esta solo lo miro con algo parecido a la lastima mientras salía obedientemente. Uryu dejo de comer, no podía pasar ni un solo bocado y menos cuando Mayuri se acerco a el sentándose a su lado en el borde de la cama. Uryu no pudo reprimir un temblor. No hablo, sabia que si decía algo que molestara a Mayuri este le golpearía o lo violaría, y Mayuri era tan volátil que cualquier estupidez podía molestarle.
Mayuri extendió su mano de la que ya había retirado el guante blanco y acaricio el rostro del quincy, Uryu Ushida cerró sus ojos con fuerza tragando saliva para bajar el nudo que se le formo en la garganta ante la caricia.
-Tan suave, tan perfecto- sonrió Mayuri con esa sonrisa psicópata tan... de el. -Tengo algo que decirte, algo que te alegrara -sonrió Mayuri malicioso. Ishida se estremeció dudándolo seriamente.
-¿Que... que? -Pregunto sabiendo que Mayuri esperaba una reacción de el.
-Termine mi ultimo experimento, Kisuke me ayudo y me atrevería a decir que es perfecto y no fallara- sonrió Mayuri- lo probare contigo, si funciona será una alegría que probaran muchos por aquí- dijo divertido. Uryu sintió miedo, sabia bien que de Mayuri no se podía esperar nada bueno. -A que no adivinas que es?
-No... no tengo idea- trato de no tartamudear eso enfadaba al científico siempre. Pero Mayuri estaba tan contento con su nuevo descubrimiento que no le presto atención.
-Pues te diré que he inventado una pócima, la bautizamos con el nombre de Venus, usando kidoh y esta formula, se puede crear una matriz falsa en un varón para que este pueda concebir vida- sonrió Mayuri.
El cerebro de Uryu trabajo a mil por horas entendiendo rápidamente los planes de Mayuri.
-¿Pien...piensas preñarme como a una mujer?- grito y rápidamente se arrepintió cuando una bofetada de Mayuri se estampo en su rostro.
-Te he dicho que no grites- le recordó calmadamente. -Si ¿no seria maravilloso?- le pregunto Mayuri divertido.
-No, no lo seria yo no soy una mujer soy un hombre- le dijo.
-Eso es lo que lo hace mas maravilloso, un hombre que puede dar vida... soy un genio, mira- le dijo mostrándole el frasquito con un liquido azul.
-No eres un genio... eres un loco- grito Uryu arrojándole la bandeja que aun tenia en el regazo a la cara y saliendo corriendo por la puerta que Mayru había dejado abierta, eso... eso que planeaba ese loco ya era demasiado. Mayuri se levanto furioso yendo detrás de Uryu con pasos largos sin correr, mientras el Quincy corría a todo lo que le daban sus piernas llegando al laboratorio de Mayuri, buscando una salida, cualquier cosa que pudiera usar en contra de este, cuando lo sintió a sus espaldas, el desgraciado había usado shunpo y antes de que Ishida se pudiera mover sintió como le retorcía los brazos a la espalda.
-Muy mal chico Uryu, tendré que darte una lección- le dijo arrojándolo sobre la mesa de experimentos del laboratorio. -Agarrenlo- ordeno Mayuri. Uryu no supo de donde salieron los arrancar que aguantaron sus manos y piernas sobre la mesa del laboratorio aguantando otro su cabeza para que no la pudiera mover, mientras Mayuri sacaba el frasquito y lo destapaba -di A- le ordeno, pero Uryu se negó, no dejaría que le metiera eso en el cuerpo, pero como Mayuri no se andaba con miramientos le dio un fuerte golpe en el vientre obligando a abrir la boca a Uryu por aire, momento que aprovecho el científico para hacerle tragar todo el brebaje. Uryu trato de escupirlo pero no pudo por que Mayuri le cerró la boca obligándole a tragar. Uryu tosió mientras Mayuri lo soltaba y ordenaba a los arrancar retirarse. Sintió un fuerte ardor en su vientre y se encogió en posición fetal sosteniéndoselo. Mayuri se acerco a el y con una sonrisa le acaricio el cabello. -Tranquilo el dolor es solo en lo que tu matriz falsa se crea, pronto te pasara- le dijo con voz tierna acariciándole el cabello y la espalda para que el Quincy que empezaba a derramar lagrimas de dolor se relajara.
Después de un rato Uryu quedo laso respirando agitado pero el dolor había remitido, pero su pesadilla estaba muy, muy lejos de acabar, una vez que Mayuri miro el reloj y estuvo seguro de que ya era tiempo, cogió a Uryu de las caderas, atrayéndolo hacia el.
-Ahora es el momento de meter a nuestro bebe ahí a dentro- sonrió divertido.
-No por favor no- le rogó Uryu tratando de apartarlo de si, sin éxito, grito aterrado cuando Mayuri le arranco la ropa, no era la primera vez que lo violaba, no era por eso por lo que gritaba si no por el miedo... por el miedo a quedar preñado de ese loco.
-Relájate sabes que así es mas fácil- le dijo Mayuri acariciando la piel blanca, suave y tersa del Quincy tan hermoso tan suave, tan pequeño en sus manos.
-Te lo suplico Mayuri, así no, aquí al menos no- era la primera vez que llamaba al científico por su nombre eso lo hizo detenerse, viendo el rostro lleno de lagrimas de terror de su pequeño Quincy.
Mayuri bufo pero lo tomo en brazos llevándolo entre los pasillos a la habitación dejándolo en la cama.
-¿Así esta mejor?-le pregunto impaciente.
Uryu lo miro con miedo en sus ojos.
-Por favor no me hagas esto-le suplico aun cuando sabia que sus suplicas caían en oídos sordos.
-No te resistas-fue la respuesta de Mayuri mientras besaba sus labios y se arrancaba su propia ropa quedando desnudo con su pequeño Quincy en la cama, sus manos recorrían el cuerpo blanco del ultimo Quincy hasta encontrar el camino entre sus nalgas para empezar a prepararlo. Mayuri pudo sentir el sollozo del quincy pero no se inmuto mientras lo penetraba con sus dedos. Cuando estuvo listo los saco y miro a su quincy tan hermoso mientras se mordía el labio, con su rostro lleno de lagrimas, con sus manos a los lados aferrándose con fuerza a las sabanas. Mayuri sonrió excitado separándole las piernas y comenzando a entrar en el. Uryu se arqueo pero no grito, solo lloro mas mientras lo sentía moverse dentro de el y cuando mayuri se corrió dentro de el, el ultimo de los quincy pronto ya no el ultimo, negó con su cabeza sintiéndose angustiado ahogado.
-No, no-su voz era tan bajita mientras lo repetía una y otra vez que a Mayuri le costo un poco de esfuerzo escucharlo.
-Si Uryu-le dijo besándolo primero en los labios y luego en el vientre.-Seguramente ahora llevas un bebe aquí-sonrió Mayuri satisfecho, sintiendo al quincy estremecerse y sollozar con fuerza.
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Semanas después, Uryu se aferraba al inodoro como si este fuera su único amigo en el mundo mientras devolvía hasta el alma en este. Se sintió levantado en unos fuertes brazos gentiles que limpiaron su boca, al principio creyó que seria Nemu pero al abrir sus ojos vio que era Mayuri, que lo metió en la cama arropándolo.
-Es normal, los mareos y los vómitos en los primeros meses-le dijo acariciándole la frente al agotado quincy que llevaba toda la mañana devolviendo, las pruebas habían dado positivo a la segunda semana, Uryu estaba gestando un bebe en su interior, Mayuri lo vigilaba de cerca asegurándose que no hubiese ningún fallo en la falsa matriz.
Aunque en cierto modo para Uryu había sido un alivio después de que aquellas pruebas dieran positivo, Mayuri no se había vuelto a comportar tan mal con el, ya no le pegaba, incluso lo dejaba salir a caminar a los jardines, eso si siempre vigilado, pero le dejaba salir, ya no era tan brusco con el, en la cama había empezado a preocuparse por que el quincy también disfrutara y no solo por su placer. Incluso había renunciado a seguir usando su mascara sabiendo que al quincy no le gustaba, trataba de que este se sintiera lo mas cómodo posible, en el lugar y con el bebe.
Uryu no se hacia ilusiones, Mayuri no había cambiado por el, lo había hecho por el bebe que demostraba el triunfo de su experimento, pero no se hacia ilusiones, no tenia escapatoria de la situación en la que vivía y el siempre había sido un chico inteligente y entre como vivía antes de quedar preñado a como vivía ahora que llevaba un bebe en el vientre, le gustaba mas como vivía ahora. Por lo que su misión estaba en que Mayuri le siguiera tratando así. Movió su mano sobre las sabanas tomando las desguantadas del científico.
Mayuri se extraño un poco mirándolo a la cara.
-Quieres algo?-le pregunto. Uryu negó con la cabeza.
-Cuando el bebe nazca... me volverás a tratar igual que antes?-le pregunto con miedo. Mayuri sonrió torcidamente ya al menos le llamaba bebe y no cosa o engendro.
-Mientras te portes bien y seas buen chico... no tengo por que hacerlo.
-A que te refieres con portarme bien?-trago saliva Uryu.
-Obviamente a que seas una buena madre, atiendas al bebe le des cariño y también seas buen amante, que no te me resistas que me complazca y des placer y que dejes de oponerte a mi-le dijo Mayuri-en cambio no experimentare en tu cuerpo.. sin permiso y te retribuiré el placer que me des-le dijo el científico sintiéndose magnánimo.
Uryu suspiro cerrando sus ojos un momento y volviéndolos a abrir mirando al científico.
-N es un mal trato-susurro.
-¿Eso significa que aceptas?
-¿Puedo confiar en tu palabra?
-Por esta ocasión puedes, ya como científico conseguía lo que quería de ti-dijo acariciando su vientre-de los quincy no tengo nada mas que estudiar-añadió-ahora lo que quiero es una pareja y madre para mis hijos.
-Tu darás lo mismo a cambio?-pregunto Uryu y ante la mirada extrañada de Mayuri se aclaro-también serás una buena pareja y un padre para mi hijo? No experimentarás con el y no me volverás a pegar?-le pregunto.
Mayuri se lo peso y asintió.
-De acuerdo-dijo el científico. Uryu asintió.
-De acuerdo entonces... es un buen trato-dijo el quincy. Para probarlo Mayuri se inclino sobre el besándolo, pero para su sorpresa, Uryu abrió su boca y le correspondió al beso pasando sus delgados brazos por el cuello de mayuri de forma tímida y Mayuri sonrió después del beso, si era un buen trato definitivamente.
Fin
