Grimmjow Jeagerjaques

Grimmjow actual cuarto espada a las órdenes de Sousuke Aizen entro a sus apartamentos, buscando con la vista al encerrado pelirrojo de tatuajes que se supone debía estarlo esperando, claro porque no tenía otra opción no tenia forma de salir de ahí.

Renji Abarai el mencionado pelirrojo salió en ese momento del baño, secándose el rojo cabello con una toalla, vestido con unos pantalones negros de algodón a la cintura, descalzo y sin camisa.

Renji se detuvo un momento al sentir al espada mirándolo fijamente, se mordió el labio inferior para no insultarlo, era un bruto pero ni tanto como todos solían creer.

-¿Conseguiste algo?

Pregunto al fin el pelirrojo. Grimmjow sonrió divertido y asintió.

-Si conseguí la información que querías pero... obviamente no es de gratis.

Le sonrío perversamente el jaguar. El pelirrojo ahogo un gruñido.

-Me lo suponía. ¿Cuál es tu precio?

-La pócima de Mayuri...

-Tu información no vale tanto-le interrumpió Renji negándose.

-¿Vaya entonces no quieres saber lo que Aizen sama ara con tu ex capitán?

Pregunto Grimmjow divertido. Renji apretó los puños pero no lo ataco ya sabía que era inútil.

-Claro que quiero saber pero no a ese precio.

-Vaya y yo que le añadía el plus de decirte que había sido también de tu amiguito Ichigo.

Dijo Grimmjow como quien no quiere la cosa.

-¿Ichigo está vivo?

Se sobresalto Renji.

-No te diré- sonrío Grimmjow -ya te dije que no te daría información de gratis- añadió divertido el jaguar sabiendo que lo tenía en sus manos.

-Maldito bastardo...

-Si seguramente lo sea. Pero si quieres la información aquí tienes mi precio por ella- dijo mostrándole el frasquito con la pócima. Renji se sintió sumamente frustrado y con poderosas ganas de golpearlo, pero no lo hizo solo le arrebató el frasquito de mala forma.

-Pero a cambio no solo quiero saber que fue de ellos, quiero verlos- añadió. Grimmjow sonrió triunfante.

-Es un trato- asintió.

Renji que no era ningún cobarde destapo el maldito frasquito tragado su contenido de golpe. El dolor que le acometió fue tan fuerte como el que había sentido el Quincy, pero Renji era demasiado cabezota, así que rechazó a Grimmjow cuando este se acercó a ayudarlo, sosteniéndose el mismo del tocador, apretando los fuertemente los ojos y apretando los dientes para no gritar de dolor. Cuando el dolor cesó, cayó al suelo, había sido muy intenso, no tuvo fuerzas por un segundo para evitar que Grimmjow lo cogiera y lo llevara a la cama.

Renji se sobresaltó cuando sintió a la pantera desatarle el nudo que ataba sus pantalones, pero no reacciono para apartarlo si no para poner sus manos en acción arrancándole literalmente el chaleco blanco del uniforme de arrancar a Grimmjow.

Para bien o para mal el maldito era un buen amante, así que Renji no perdía su tiempo luchando con lo único bueno que tenía su maldito encierro, el sexo con ese bastardo arrancar.

Grimmjow mismo le ayudo a quitarse sus propios pantalones, pronto ambos estuvieron desnudo en la cama piel caliente contra piel caliente. Sus labios se encontraron en un beso salvaje, puede que Renji fuera el que estuviera a bajo pero no cedía el control fácilmente y eso al jaguar le gustaba, tener que pelear por el dominio, por el control con su obstinado pelirrojo.

Grimmjow lo elevo en sus fuertes brazos musculosos dándole la vuelta, besándolo en la nuca y la base del cuello.

-Sostente con tus manos al espaldar de la cama.

Le ordeno al pelirrojo; que obedeció al instante, sosteniéndose al espaldar de la cama y separando sus rodillas en la cama instintivamente. Grimmjow, lo sostuvo de las caderas con sus manos, antes de separarle las nalgas y besarlas cada una, antes de llevar su boca; en medio de estas, al pasaje que siempre le llevaba a la gloria, internando su lengua lo más posible en ésta, asiendo al pelirrojo arquearse, gemir de placer moviendo las caderas como hembra en celo en busca de mas y Grimmjow siempre estaba dispuesto a darle más en ese aspecto.

Cuando lo sintió lo suficientemente húmedo y listo, se levanto para morder el hombro del pelirrojo a la vez que se acomodaba tomándolo de la cintura, penetrándolo hasta el fondo con su miembro deseoso y babeante de pre-semen que ayudo a entrar mas fácil en el pasaje de Renji que se arqueo con un gutural gemido de placer, ladeando un poco su cabeza, ocasión que Grimmjow no desaprovecho para devorar su lengua, ambas lenguas se enredaron en un beso húmedo mientras el arrancar penetraba al Shinigami hasta lo más hondo de sus entrañas.

-Muévete- le ordeno el pelirrojo con un gemido de placer y Grimmjow lo hizo con fuerza y profundidad, como había aprendido le gustaba al temperamental Shinigami del que se había encaprichado.

Grimmjow se movió con fuerza, pasando su mano bajo el vientre de Renji para masturbarlo, asiéndolo gemir con más fuerza, moviéndose ambos al unísono, entre jadeantes sonidos de placer, hasta que el pelirrojo se corrió en las manos de Grimmjow contrayendo su interior y literalmente exprimiendo el miembro del jaguar que se corrió en sus entrañas.

Ambos cayeron en la cama jadeando con fuerza y satisfechos... físicamente.

Renji después de unos minutos se volvió hacia Grimmjow.

-Me debes algo- le dijo. Grimmjow se acomodo mejor en la cama poniendo sus brazos detrás de su cabeza.

-Aizen tiene a tu capitán y a Kurosaki, piensa casarse con ambos en una ceremonia la próxima semana y estamos invitados a asistir- le respondió Grimmjow, haciendo fruncir al pelirrojo el seño.

-¿Estamos invitados?- preguntó.

-Si, los dos.

-Me mentiste... si estoy invitado... era obvio que podría ver a mi capitán y a Kurosaki.

Le reclamo pero el jaguar ni se inmuto con una sonrisa.

-Relájate o le hará mal a nuestro bebe- le dijo divertido.

-Esta me la pagaras- le aseguró el pelirrojo dándole la espalda en la cama y arropándose escuchando detrás suyo la risa del muy maldito de su amante-amo.

Fin.