Capítulo 11: La novia de Jake.

(Voz de Alex)

"Jefa." Me llamó Elphias. "Informe del trío de 'lunáticos'."

"Gracias." Le dije. "¿Siguen por ahí los extranjeros?"

"Sí, aunque la niña se lo está pasando de maravilla." Afirmó. "Las hijas de Minerva y los descendientes de Merlín se están ocupando de ella. Creo que a Selene le está saliendo la vena maternal y todo…"

Suspiré. Me encantaría poder decirle toda la verdad, que no había muerto… volver a cogerla en brazos y jugar con ella a escondernos por un área grande… me encantaría poder recuperar mi familia.

"Aunque también podríamos decirle que entre." Me dijo. "Y deja un poco en paz a la gente. Algunos están cansados de que entre ella y el tío moreno con un piercing en el labio les ganen al billar y a las cartas."

"Está bien, si tanto os molesta hacerla pasar." Le dije.

"Por cierto." Añadió Selene. "Los dos mayores dicen que te conocen. Que eres una tal… Isabella Alexandrine Valerius."

"Paparruchas." Les dije. "Y por cierto, pedirles a los gemelos 'chispitas' que vayan a Volonia de inmediato, vuelve a haber apagones generalizados, que se encarguen de ellos. Y si está Gill por aquí que vaya a Normandía, hay alguien que está haciendo desaparecer gente y aparecer a cientos de kilómetros de sus casas. Y…"

"Jefa, tranquila." Me dijo Kimpei desde las sombras. "Ya me encargo de que los chicos vayan a hacer lo que has dicho, pero para de mandar a la gente por ahí o las brujas se enfadarán por la falta de clientes."

"Lo siento." Afirmé.

"Alex." Me llamó Aqueron. "Ya he vuelto."

"Hola Aqueron." Le saludé. "¿Buenas nuevas?"

"Vine, vide, vencci." Afirmó él. "He visto que los otros siguen fuera."

"Siguen emperrados en que yo soy yo." Afirmé cargando la tarjeta de memoria.

"Igual deberías… confesar." Me dijo. "Al fin y al cabo, yo también lo sé y estoy guardando el secreto."

"Pero…" Le dije mientras veía los vídeos de la fiesta en la hoguera en La Push. "Si supiesen que yo he…"

"¿Hum?" Dijo apareciendo tras de mí. "Así que es por eso." Dijo.

"¡Mami!" Gritó Lily entrando de la mano de Selene a mi reservado y saltando sobre mí.

"Eh, eh." Le dije. "Aparta de ahí, niña."

"Mami…" Me dijo abrazándome. "¿Qué ves?"

"Nada." Dije intentando pararlo.

"¡Es… es…!" Dijo.

"Mierda." Sentencié cuando se paró la imagen en Jacob cerrando la tapa del portátil.

"¡Papí, papi está vivo!" Se puso a gritar.

"Shhh." Le dije cubriéndole la boca. "No digas nada. Es peligroso."

La oí que quería decir algo pero luego me abrazó y apretó por lo que le solté la boca.

"Mami, mami, mami, mami..." Repetía una y otra vez con mucha suavidad.

No debería haberme derrumbado, nunca debería responder a su abrazo y desde luego, no debía portarme como quien era, debía esconderme... pero en esos momentos no podía evitarlo e hice lo que no debía.

"Lily..." Le susurré respondiendo a su abrazo.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Edward)

"Buenas." Saludé mientras el resto sacaban a Charlie para ponerlo en la silla de ruedas que llevábamos en el maletero. "¿Billie?"

"¿Seguro que se acuerda que hoy era día de pesca?" Le preguntó Emmet a Charlie.

Entonces vimos descorrerse un poco las cortinas y vimos una cara, había una mujer dentro.

"Disculpa." Le dije. "Buscamos a Billie Black."

"¿Edward?" Me dijo una mujer. "Oh, vaya. No... no os esperábamos."

Parecía un poco cohibida, pero cuando vio a Charlie allí sonrió y le saludó.

"Billie, ha venido Charlie." Le dijo ella.

"Ahora voy." Dijo él.

Por la voz parecía feliz, sin embargo, cuando nos vio allí abrió los ojos y pareció cambiar de cara.

"Eh... vaya, que... sorpresa." Dijo. "¿Qué hacéis aquí?"

"No me digas que se te ha olvidado que hoy era día de pesca." Le dijo Charlie. "No hemos dejado ni un año de ir."

"Oh... genial, se me había olividado..." Murmuró Billie para él mismo.

Allí había algo raro, Billie estaba nervioso por algo y sus reacciones eran un poco diferentes.

"¿Podéis disculparme 5 minutos?" Nos dijo mientras oíamos un ruido dentro. "Recojo mis cosas y podemos irnos todos a pescar un poco al lago Ozette."

"Vale." Dijimos antes de que nos cerrase la puerta casi en las narices.

"¿A quién más le parece que hay algo raro?" Les pregunté al resto.

"Oculta algo." Afirmó Jasper.

"Hombre, Rachel está aquí así que..." Dijo Bella. "Dudo que Rebecca esté en otro sitio que no sea Hawai con su marido."

Alice fue la primera en ir a meter las narices, pero Jasper la paró.

"¿A dónde crees que vas?"

"Solo iba a ver qué hay por ahí." Afirmó. "Algo no me huele bien, y no es precisamente a licántropo a lo que me huele."

"Eh, qué hacéis aquí." Nos dijo Embry a nuestras espaldas.

"Embry, chaval." Le dijo Charlie. "Y Leah. Vaya, señorita, estás hecha toda una mujer."

"Intento cuidarme bien." Dijo ella sonriéndole.

"Si venís a ver a Billie llegáis tarde." Les dije. "Se viene con nosotros a pescar."

"Venimos a ver al resto." Afirmó Embry.

"Ya sabéis, la parejita feliz, no quiere separarse del padre." Afirmó Leah.

De nuevo oímos otro ruido fuerte y nos volvimos.

"¿Qué están haciendo?" Pregunté. "Van ya varios golpes de esos."

"Será mejor que entremos." Dijo Leah. "Seguro que a Paul le ha dado otro de sus ataques por el mando de la tele."

"Un placer volver a veros." Afirmó Embry antes de apresurarse dentro de la casa.

"¡He dicho que os paréis los dos!" Oímos gritar a la hija de Billie. "¡Paul dame ahora mismo el mando!"

"Uff... no quisiera ser él." Afirmó Emmet.

Segundos más tarde, se abría la puerta y salía Billie empujando la silla con los útiles en las rodillas.

"Lo siento, Paul ha vuelto a acaparar el mando." Dijo.

"Está bien." Le dijimos mientras yo le cogía las cosas de las rodillas y entre los chicos y yo las cargábamos en el coche.

Iba a girarme para despedirme del resto y entonces lo vi, fue apenas un segundo y ya no estaba.

Pero no podía ser. Jacob había muerto, no era posible que...

"Billie ¿te importa si entro a lavarme un segundo las manos?" Le dijo Jasper. "No sé que tienes en esa caja pero mancha."

"Sí, claro, pero... es cebo." Le dijo Billie.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jasper)

Había sido un segundo, estaba seguro que había visto a alguien asomado tras las cortinas de una ventana. Y no alguien cualquiera, por un segundo, si no supiese que era imposible, hubiese jurado que era Jacob quien miraba por la cortina.

"Billie ¿te importa si entro a lavarme un segundo las manos?" Le dije para disimular lo que pretendía hacer. "No sé que tienes en esa caja pero mancha."

"Sí, claro, pero... es cebo." Me dijo Billie.

Yo solo asentí antes de ir a la puerta para llamar y que su hija me abriese la puerta.

"Disculpa, necesito ir un momento al baño." Le dije mostrándole las manos llenas de cebo y suciedad de debajo de la cesta.

"Ah, sí, claro. El baño." Dijo. "Por aquí."

Era raro, dentro olía un poco a sangre, apenas un tenue olorcillo que venía de la cocina y se perdía en el baño; era tentador pero no caí.

El baño estaba iluminado, pero la bañera desprendía un frío curioso para ser la fecha que era. Con disimulo toqué la pared de la bañera. Helada.

"¿Hay toalla?" Me preguntó la mujer.

"Sí, gracias." Le dije.

Era raro, la bañera estaba helada y aún estaba algo húmeda, como si la hubiesen usado hacía un poco, pero el agua allí, incluso la fría, no salía tan fría; y el olor a sangre, aunque fuese tan suave y ligero no era algo muy normal en la casa de un licántropo.

"Dime Billie." Le dije mientras ibamos en el coche. "¿Han venido tus nietos mayores últimamente por aquí?"

"Sí, hace mucho que no sabemos de ellos." Me apoyó Edward que supongo que ya estaba al tanto de todo dado que no dudaba en cotillear en mi mente cuando le venía en gana.

"Ah, no." Nos dijo. "Solo los pequeños. Eddy está en la escuela, en Europa, y Jacky y Sari están perdidos por Europa luchando por restablecer el orden."

Y sin embargo, en aquella casa estoy seguro que había habido un vampiro, si no ese mismo día hacía muy poco.

"Es una lástima..." Dijo Esme. "Unos chicos tan jóvenes y ya huérfanos..."

"Sí, todos extrañamos un poco a mis hijos." Dijo.

Era curioso, pero incluso aunque su nuera era una vampiro, él siempre la había llamado 'hija' como a las gemelas o a su hijo de sangre.

Si no fuese imposible, juraría que Billie estaba alojando a un vampiro, y el único que se me ocurría estaba muerta. A no ser...

Nah, imposible. Un licántropo que... imposible, del todo.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Rachel)

"Ya os vale, a los dos." Les reñí a mi marido y a mi hermano cuando oímos el coche perdiéndose. "Paul, eres como un crío. Y tú Jake ¿por qué no piensas un poco más?" Le dije dándole un capón. "¿De qué sirve que te escondas si luego vas a ponerte a mirar por la venta?"

"Quería saber quienes eran." Me dijo frotándose la boca que aún tenía con algo de sangre de Paul. "No parecían peligrosos."

"Los Cullen son amigos de la familia." Afirmó Paul. "¿O ya te has olvidado de Bella Cullen?" Le dijo con ironía.

"¡Ya vale!" Les dije para evitar otra pelea que parecía a punto de estallar.

"Vosotros cuatro, iros a la playa." Les dije. "Y Paul, nada de peleas que vais a estar entre gente normal."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

"¿Ya te has dado la crema?" Me preguntó Embry cuando salí de los cambiadores de la playa.

Como contestación levanté el brazo. Por suerte, hoy no hacía mucho sol, pero mi piel, como la de cualquier vampiro, brillaba al sol y llamaba la atención demasiado.

Comenzaba a encontrarme como en casa en aquel lugar, y desde luego, ya recordaba a aquellos tipos, habían sido amigos míos hacía tiempo.

Caminamos hasta donde estaban ya esperando Emily con su hija pequeña que debía tener los 10 o así, Paul y Leah; y de pronto, el mundo se paró.

Había una persona más, tenía el pelo largo y negro y su piel era ligeramente bronceada. ¡Era la chica de mis visiones!

"Jake ¿te pasa algo?" Me dijo Embry.

"Ah, hola Jake." Me dijo la chica sonriéndome. "¿Te acuerdas de mí? Me llamo Marah, Marah Makah."

¡Era ella! Bueno, no era exactamente como la recordaba pero... ¡tenía que ser ella!

"Es... claro que me acuerdo de ti." Le dije. "Somos pareja ¿recuerdas?"

Ella se rió abiertamente entonces.

"Creo que le ha derrapado la neurona tonta, otra vez." Afirmó Embry.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Embry)

"Eh, estos dos están cada vez más cerca ¿no?" Les dije a los otros.

"No me parece bien que permitamos que Jacob se comporte así." Dijo Emily. "Después de todo está casado, no debería ir por ahí poniéndole ojitos a otra mujer..."

"Pues como se entere su esposa de esto nos quedamos sin Marah." Afirmó Leah.

"Seguro que viene aquí y la rapa al cero." Afirmé divertido imaginándome la pelea de 'gatitas' que se iba a organizar si Isabella se enteraba.

"No, no. Va en serio." Me dijo Leah. "Es capaz de matarla de la forma menos placentera posible."

"¡No sería capaz!" Dijo Emily.

"Qué no..." Dije yo. "Apuesta a que sí. No es celosa pero como alguien le intente levantar a su macho... apuesta a que no se va a quedar quieta."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Edward)

"Esto es increíble." Dije cuando dejamos a Billie de nuevo en su casa esa tarde.

"¿Tú también has visto algo?" Me dijo Carlisle.

"Si no fuese algo imposible juraría que están manteniendo en secreto a un clon de Jacob." Afirmé.

"¿Lo has visto?" Me dijo Bella asombrada. "¿Qué has visto, qué has visto?"

"Tranquila Bella." Le dije.

"Sí, a mi también me ha parecido verle un segundo en una ventana." Dijo Carlisle.

"Y en esa casa hay un vampiro." Afirmó Jasper. "Había un olor a sangre algo suave en la cocina y el baño; y creo que he visto una bolsa de sangre vacía debajo del sofá."

"Pero es imposible." Dijo Rosalie. "Quiero decir, ellos no toleran a los vampiros tanto como para dar refugio a uno."

"Pero es que no es uno cualquiera." Afirmó Jasper. "Pensarlo un poco. ¿A quién sería la única persona que acogerían ellos tan bien que necesite sangre para vivir?"

"Se me ocurren dos personas, familia de Billie." Afirmó Carlisle. "Salvo por el detalle de que ambos están muertos."

"¿Y nos os parece raro que mencionásemos a Jacob y Billie no se apensase?" Les dijo Jasper. "Al contrario, pareció ponerse nervioso."

"Creo que deberíamos consultarlo con Carlisle." Les dije. "Esto se pasa de raro, igual él tiene alguna pista sobre todo esto."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Ivvan)

"Y sigue sin salir." Afirmó Chad cuando regresé al bar de Versalles y me senté con él en la mesa. "Eso sí, Lily lleva un rato dentro. Creo que le gustan los críos."

Iba a haber dicho algo cuando me comenzó a sonar el móvil y lo descolgué sin mirar la llamada.

"¿Sí?" Pregunté.

"Ivvan, soy yo, Louie." Me dijeron al otro lado. "Oye, agarrate a algo, tengo noticias que darte."

"¿Ha ocurrido algo?" Le pregunté preocupado por que al final los pocos rebeldes que quedaban se hubiesen vuelto a rebelar volviendo a dar problemas.

"Han llamado a Carlisle." Me dijo. "Sus hijos dicen que han visto algo raro en la reserva de La Push."

"¿Licántropos?" Le dije.

"Hay un vampiro allí dentro." Afirmó. "Dicen que en la casa de los Black hay restos de bolsas de sangre y que la bañera estaba fría ayer por la mañana."

"¿Están seguros de que no es una falsa alarma?" Le dije. "Podría ser que han empezado a bañarse en agua fría porque se les había averiado la caldera y la sangre podría ser unas trasfusiones al anciano. O incluso algo de carne; ya sabes que cazan presas vivas, tirarán la sangre por el sumidero."

"Aún así, me gustaría que le echaseis un ojo." Afirmó. "Tengo sospechas de que mi prima no estaba tan muerta como creíamos."

"No, imposible." Afirmé tras un momento de duda y salir a la calle. "Un licántropo no puede ser convertido. Y ella nunca podría sobrevivir si le hubiese matado."

"Ya, hay... una leyenda sobre ella en la casa principal." Me dijo. "No todos la conocen, pero resulta que había un rosal seco, y cuando ella nació, el rosal floreció por primera vez en siglos. Se cree que el rosal vivirá mientras ella viva, y se ha visto cuando cada año daba una rosa, una sola y duraba durante todo el año, en invierno desaparecía y reaparecía con la primavera."

"¿Y qué?" Le pregunté.

"Hace un tiempo estuve en la casa." Afirmó. "Algunos estaban dudando así que fui a pedirles que ayudaran o que no se metiesen; estuve paseando por los jardines, el rosal es el único que tiene flores, y sorprendentemente, hay cinco capullos más y una rosa que estaba viva bajo la nieve, una rosa roja y negra..."

No era posible... tanto tiempo obligándome a aceptar que estaba muerta, que esta vez de verdad había muerto y ahora Louie quería hacerme creer de nuevo que no estaba muerta.

"Louie." Le dije. "Es... ¿estás seguro? No podría soportar el volver a hacerme ilusiones de que sigue viva y luego descubrir su cadáver enterrado."

"No estoy seguro, pero creo que es posible que hubiese una especie de malentendido o que pasase algo en el último momento... que no esté muerta."

Aquello fue increíble, se me calló el móvil de la mano y golpeó el suelo. Perdió la batería y lo recogí antes de entrar corriendo al bar y coger a Chad del brazo.

"Chad, tienes que escuchar esto." Le dije.

"Tranquilizate, hombre." Me dijo. "Ni que hubieses visto un fantasma."

"Casi casi." Le dije. "Era Louie, dice que los hijos de Carlisle le han dicho a Carlisle que hay un vampiro viviendo en la reserva de La Push."

"Imposible." Afirmó. "Son licántropos, no dejarían entrar a un vampiro jamás."

"¡Están seguros!" Le dije. "Y adivina qué vampiros podrían entrar allí con consentimiento de la manada..."

De pronto, su cara se descompuso y en la copa que tenía en la mano aparecieron grietas.

"Están... esto es una broma de mal..." Comenzó.

Sin embargo, no pudo acabarlo. Lily salió corriendo de la especie de Reservado que había allí y luego salió la mujer poniéndose una capa. La vimos alejarse hasta la barra donde habló con la camarera, esta asintió y luego la vimos encaminarse a la puerta.

"Dime peque." Le dijo Chad a Lily cogiéndola a su regazo. "¿Qué has hecho tanto tiempo ahí dentro?"

"He comido helados." Dijo ella sonriendo. "Y he estado viendo vídeos."

"¿Y no habéis hablado de algo?" Le dijo Chad sonriéndole.

"¡Es un secreto de chicas!" Le dijo ella dándole un golpe en la tripa.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Alex)

Era de noche, al final había tenido que confesar a Lily y ahora estaba un poco... furiosa y deseando desahogarme a base de dar mamporros a los malos.

Ahora estaba en una azotea, cubierta con mi abrigo aunque no hacía frío, agazapada y atenta a los movimientos que había bajo mis pies, en la calle poco concurrida del nuevo Barrio Rojo de Milan.

Desde que lo habían llenado de drogas y prostitutas aquello había sido un hervidero de vampiros; y la verdad, tras horas corriendo para llegar desde el bar en Francia hasta allí, mi humor no era el mejor.

Lily no me había tenido en cuenta el mantenerme oculta, le gustaba la idea de tener a su 'padrastro' eternamente también y se había puesto contenta cuando se lo conté. No había tenido que decirle los motivos, le habían dado igual.

Se había puesto a reír feliz mientras veíamos los videos de la tarjeta de memoria que me había mandado desde La Push.

Eso sí, la había hecho prometerme que no iba a decirles nada de eso al resto.

"Oh, comienza el show." Murmuré cuando vi dos vampiros caminando por la calle.

Esperé un poco, tampoco quería caerles encima sin pruebas; no, era mejor esperar y cogerles con las manos en la masa, sin darles tiempo a que hiciesen daño a nadie, claro.

Aquello estaba bastante concurrido esa noche, a la mayoría les conocía y no eran peligrosos, iban se alimentaban respetando las normas y las presas no recordarían nada; no, yo buscaba a unos que se estaban saltando las reglas, a unos que estaban cazando personas para venderlas al mejor postor tras alimentarse ellos un poco antes.

"Bingo." Afirmé cuando vi a un par de vampiros acercarse a una mujer que estaba ante un escaparate.

Cargué mi arma y apunté. Me permití incluso poner el puntero láser para ver dónde apuntaba, total esos idiotas nunca sabrían de dónde había salido la bala.

No, ni se lo olieron. Calleron los dos derrumbados al suelo, sin embargo, me costó un solo disparo y calleron los dos. Me agaché al momento ocultándome tras una de las gárgolas de la fachada.

No era posible que con un solo proyectil hubiese dado a los dos; abajo había revuelo, intenté encontrar al otro asesino, pero fue imposible. Me alejé por los tejados y entonces lo vi; eran un grupito pequeño.

"Jodér..." Murmuré al darme cuenta de quién era uno de ellos.

Sin embargo, no tuve mucho tiempo para eso, de pronto, un enorme lobo me calló encima y lo paré con un golpe en el pecho peludo y una patada en la tripa que me hizo rodar sobre mí misma para levantarme.

El lobo volvió a la carga, entonces volví a pararle, esta vez me puse a su espalda y le hice una llave al cuello que evitaba que intentase pillarme.

"Dios... Qualetaqa..." Murmuré al darme cuenta que era él. "Niño idiota..." Afirmé dándole un golpe en la espalda para tumbarlo y saltar para quedar fuera de su alcance y del de cualquiera junto a él. "Debía suponer que si ellas estaban aquí tú no andarías lejos."

Me estaba gruñendo, y entonces se sentó en sus cuartos traseros y se destransformó.

"Eres..." Me dijo.

De pronto lo comprendí, me olí un poco la ropa; había cometido un leve error, aquel abrigo era nuevo y no le había puesto colonia para ocultar mi olor, llovía y hacía algo de viento, ahí estaba mi error, no había calculado que ahora lo tenía de espaldas y le llevaba mi olor.

Di un salto y caí en la calle abarrotada; aproveché el caos para perderme en él y cuando llegué a una perfumería que estaba cerrada atravesé el cristal blindado con el puño para coger una colonia y dejar el importe en su sitio a la que me duchaba en colonia. Aquello taparía mi olor, me ayudaría a perderme en las sombras.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Embry)

"Jake, mira lo que tengo." Le dije sonriendo y mostrándole el vídeo de la peli de aventuras que fuimos a ver todos juntos cuando su mujer había vuelto con la identidad de la doctora Alexandra Valerius. "¡Noche de pelis!"

"Ah, lo siento pero no voy a poder quedarme." Me dijo mientras le veía abrocharse una especie de camisa de manga corta. "Dime, cuál de los dos cinturones me va mejor."

"¿Vas a salir?" Le dije confuso.

"Sí." Me dijo sonriendo. "He quedado con Marah. Me he acordado por fin." Afirmó feliz. "¡Era ella! Señor, no me acordaba de nada porque no estaba con ella. Ella era mi novia, mi esposa."

"¿Tu esposa?" Le dije confuso. "Pero ella no es..."

"Oh, tenía que haberlo sabido." Dijo sin hacerme caso. "Pelo moreno largo, suave y brillante... piel suave y ligeramente bronceada... y ese cuerpo."

"Oye, me alegro que te guste tanto pero ella no es..." Le dije mientras llamaban a la puerta.

"Lo siento, me tengo que ir." Dijo saliendo.

"¡Oye, Jake, que ella no es tu...!" Fui a gritarle abriendo la puerta. "... esposa. Mierda, este gilipollas lo ha liado todo." Afirmé cerrándola mientras veía el dragoncito alejarse de allí.

"Igual hace unos años hubiese estado genial que se sintiese atraído así por alguien como ella, pero..." Dijo Paul mirando la tele con una cerveza en la mano. "Considerando que ahora es un chupasangres y que su mujer no es de las que se anden con juegos... El que ahora se haya ido a colar de su anterior 'novia--futura-prometida' no ayuda nada, la verdad."

"¿Crees que deberíamos llamar a Isabella para contarle que se ha torcido un poco el plan que tenía?" Le dije.

"Casi mejor que no." Me dijo.

"Pues yo creo que debería saberlo." Dijo Rachel. "Antes de que sea tarde."

"Y tendremos un homicidio por causas pasionales." Afirmó Billie. "Además, Marah fue una especie de pasatiempo de mi hijo, su amor fue Isabella; tarde o temprano se dará cuenta que Marah no es Isabella."

"Ya, pero me preocupa que sea más 'tarde' que 'temprano' y ella nos haga una visitita para ver qué tal va todo." Les dije.