Capítulo 20: ¿Victoria?

(Voz de Jacob)

"Jacob… hay que salir de aquí." Me dijo Chad mientras medio cargaba con Ivvan en brazos. "¿Por dónde se salía?"

"No sé…" Murmuré.

Tenia la frente contra la fría frente de mi Alex. Nunca me había parecido tan fría, tan pétrea. Estaba inmóvil, como desmayada y con los ojos cerrados. La sangre no parecía latirle en las venas, no respiraba… Parecía… parecía…

No, no era posible. No ahora, no ella…

"Jacob, tenemos que salir de aquí." Me dijo Ben Al-din, uno de los primos del clan Valerius de Alex. "Intenta recordar por dónde se salía…"

"No… no puedo." Murmuré.

"Mierda, esto es como un laberinto enorme." Afirmó Edward.

"Ey, Ivvan no está bien." Dijo Chad que era el que le llevaba como podía. "Hay que atenderle pronto."

La verdad es que Ivvan parecía desmayado, se había desmayado justo cuando había pasado todo el problema de que las cadenas de Alex explotaron sin más, que el tío fuerte que estaba luchando contra todos lo que ibamos contra él como si fuésemos solo muñecos de trapo se desmayase sin razón aparente junto con todos nosotros…

"Es por aquí." Afirmé viendo un recodo que reconocía.

Había un ligero olorcillo a sangre, no solo a la sangre de Alex, sino también a la que habíamos dejado nosotros bien oculta hacía años cuando entramos allí y conseguimos salir con vida.

¡Boom!

"¿Qué ha sido eso?" Preguntaron.

"Fuera deben estar armando una a base de bien." Afirmé yo. "Apuesto a que Boris ha hecho estallar algo gordo."

"Jacob…" Me dijo Leah que parecía haber despertado entre los brazos de Keith, el lobo-hombre negro con marcas rojas. "Jake, es… lo siento. Seguro que está bien."

"No respira y no le late el corazón." Afirmé.

"Está… está…" Murmuró Alice.

"Me niego a creer que a nuestra prima le hayan matado así." Afirmó Ben Al-din.

"Ben, tú no la conoces tan bien." Afirmó James viniendo a mi lado para frotar su cara y quitarle el pelo corto de la cara. "Jacob, hay una cosa que deberías saber sobre... bueno, sobre ella."

"¿Qué es?" Le dije mientras parábamos e intentaba olfatear el camino a seguir.

"Las mujeres vampiro cazadoras son más difíciles de matar." Me dijo.

"Eso ya lo sabía." Afirmé. "Son ágiles, fuertes, listas… no son presa fácil. ¿Y qué?"

"Bueno, que nuestra prima antes que cazadora fue noble." Me dijo. "Hace mucho, mucho tiempo."

"¿Y qué quieres decirme con eso?" Le dije.

"¿Sabes lo que somos los lámias?" Me preguntó Alastar.

"Los lamias son los vampiros más puros que puedas encontrar." Nos contó Ben Al-din mientras caminábamos por los pasillos para buscar la salida. "Engendrados entre vampiros puros, la mayoría de mujeres lamia conservaban sus capacidades reproductivas. Lleva sin haber lámias desde hace varios siglos. Pensábamos que la última había sido una antepasada de nuestra familia, de los Valerius. Las sucesivas mujeres, nacieron siendo portadoras."

"Isabella nació siendo portadora." Añadió James. "Sin embargo, aunque era una niña inocente, tenía las cualidades para ser una gran lider el día que su antepasada la condesa muriese."

"La condesa misma la escogió como sucesora en el mismo momento que nació hembra." Afirmó Ben Al-din entonces. "Era descendiente directa de su linaje, era mujer y ya desde muy temprana edad mostraba dotes de liderazgo que una cría pudiese mostrar."

"Como es lógico, todos los miembros de la familia tuvieron un especial cuidado hacia ella." Afirmó James. "Ben Al-din, Alastar, Jacques y Lorenzo eran los guardianes de la familia, y aún así, incluso ellos demostraron cierto… cariño hacia ella. Aunque admito que igual yo también tuve bastante culpa; era mi primita favorita, era un retaco y ya era capaz de manejar una espada de juguete con la que entrenábamos a críos más mayores que ella, la entrené en secreto mientras jugábamos a pelearnos con las espadas. Obviamente, ganábamos Alastar y yo, pero aún así tenías que verla jugando feliz a juegos de guerra."

"Era una niña… diferente." Afirmó Alastar. "Era dinámica, tenía modales de señorita, era amable con todos…"

"Incluso con esos malcriados de los Duppont." Afirmó Shawn. "Pierre era el mayor y cuidaba de Jagger que era el mediano y esa rata de Sorien que era el menor como si fuese su padre."

"Así que a vosotros tampoco os gustaban esos dementes." Les dijo Leah.

"Es que eran… no sé cómo decirlo, extraños." Afirmó James.

"Eran bastardos." Afirmó Ben Al-din mientras doblábamos una esquina. "Para empezar su madre era Amelie, la madre de Sonja, Lucien y Louie; por eso llevan el apellido de Amelie. Sin embargo, del padre no se sabe nada. Crecieron un poco a la buena de dios, con su madre pero con Enriqu que les tenía tanto desprecio como el resto de nosotros."

"Esos tres eran retorcidos, sádicos…" Afirmó James. "Estaban podridos."

"Nos alegramos en cierto modo cuando nos dijeron que les habían matado." Afirmó Ben Al-din.

"No te pases." Dijo Alastar. "Fue más bien… no nos apenó lo más mínimo. A decir verdad creo que la única persona que les tenía algo de cariño era la prima Isabella."

"Lo que no entiendo es… ¿Si ella no es hija de la hermana de vuestros padres por qué seguís llamándola prima?"

"A mí me gusta llamarla y considerarla prima mía." Afirmó Alastar.

"Es nuestra primita pequeña." Afirmó James sonriendo. "Aunque bueno, ya no es tan pequeña."

"Ya estamos." Afirmé señalando al pozo de agua por el que habíamos entrado y por el que ibamos a salir de allí.

"Creo que con el rastro que hemos dejado a una ventana sobrará para que no sepan que hemos entrado por aquí." Afirmó Chad.

"El problema ahora es…" Dijo Alexander haciéndonos ver que no todos estaban despiertos.

"Nosotros no necesitamos aire para respirar." Afirmó Ivvan. "Podríamos llenarnos de aire e ir pasándoles a los dormidos mientras les sacamos de aquí. Eso sí, hay que taparles la nariz y la boca para que no respiren inconscientemente."

Entonces yo sujeté mejor a Alex. No quería soltarla, sabía que no podía ni quería. Así que cuando sus familiares fueron a cogerla yo les avisé con un gruñido.

Uno a uno fuimos saltando al agua con la gente que no podía respirar bajo el agua medio en brazos.

Por suerte, los licántropos estaban despiertos, supongo que no debe ser muy agradable besar a uno para pasarles aire que nosotros no necesitábamos pero que habíamos cogido para ellos.

Alex por otro lado, seguía sin respirar ni revivir. Podía sentir que no le corría la sangre por dentro. El corazón apenas le latía ya. Era como llevar una muñeca de trapo en brazos, se le movía la cabeza con el agua movida en torno a nosotros y al final acabó descansando en mi pecho en un ángulo raro.

Paré a darle un poco de aire a medio camino y acabé pasándoselo y perdiendo un poco por el pelo que entorpecía un poco cubriendo su boca un poco.

Pero al final acabamos llegado a tierra firme en el mar.

"¿Todos bien?" Preguntamos algunos.

"Se han despertado los heridos." Afirmaron otros.

"Ivvan sigue inconsciente." Afirmó Chad.

De pronto oímos un silbido, era agudo y a mí me picaba un poco en los oídos, era molesto más que doloroso.

Y entonces vimos una columna de fuego con unas explosiones y oímos salpicar el agua para ver algo moviéndose rápidamente hacia nosotros.

"La tenemos, vámonos de aquí pero cagando leches." Afirmó Ben Al-din.

"Un momento." Se quejó Zulema. "¿Desde cuando das tú las órdenes aquí?"

"El jefe está en off, alguien tiene que dar unas sencillas órdenes para que todos salvemos un poco el culo. Y deprisa que seguro que nos intentan perseguir."

"Un segundo." Dijo Boris para oir una explosión encadenada con otras. "Sí, ahora sí que podemos irnos." Dijo sonriendo mientras veíamos otra cosa veloz nadando hacia nosotros.

"Ya está." Dijo Zaira divertida. "Les he pagado por lo que nos han hecho durante tanto tiempo."

"Zaira." Le dijo Esme. "¿Qué has hecho?"

"Entre aquí Boris y yo, les hemos frito los ordenadores y por si acaso, yo les he reducido todos los aparatos de la sala de control a amasijos de circuitos y plástico fundidos."

"Así no creo que den guerra en un tiempo." Afirmó Kimpei. "Tendrán que reconstruir toda su base de datos, y creo que no tienen muchos datos sobre la mayoría de vosotros."

"De todas formas, en cuanto toquemos suelo firme llamaré a la escuela." Dijo Jasper mientras nadábamos por la superficie. "Creo que había algunos críos que sabían informática, podrían localizar sus bases de datos y cambiarlas, por si acaso."

"Buena idea." Le dijo Ben Al-din. "Pero si habéis quemado los archivos no veo cómo van a…"

"¿Sabéis acaso lo que es un ordenador?" Les preguntó Bella entonces.

"¿Alguien como un sirviente que pone en orden la casa?" Le dijeron.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Zaharia)

"Oh, dios… mi cabeza…" Murmuré levantándome de mi inconsciencia y descubriendo que la presa había escapado.

No, no había escapado, se la habían llevado.

"Señor, tenemos malas noticias." Me dijeron cuando llegué a la sala de control. "Han hecho destrozos en los muros y la sala de información ha quedado… bueno, destruída por completo."

Allí olía demasiado a humo y plástico quemados.

"Han causado daños mínimos." Afirmé frotándome la cabeza que me dolía bastante. "Y se han llevado a la presa."

"No." Me dijeron. "Los presos están todos en sus celdas, señor."

"¿Qué hay de la celda 1639 del nivel B-8?" Les dije haciéndoles notar que faltaba un preso.

"Señor, esa celda estaba vacía." Me dijeron. "Ahí no había ningún preso."

"Adrien." Le dije.

"Mi señor… no… no había nadie en esa celda." Afirmó. "Estábamos allí para… intentar encerrar a alguien, pero… se escapó y creó este caos."

¿Cómo era posible? Nadie parecía darse cuenta de la realidad.

Un momento, el bajón de tensión, la inconsciencia, el sueño… los intrusos habían hecho algo, seguro.

"Hay que ir a buscarla." Afirmé.

"¿A quién señor?" Me preguntaron.

"¡A la chica que se han llevado!" Afirmé.

"Mi señor, era… un chico." Me dijeron. "Se llamaba Sorien Duppont, señor. Ha muerto en el fuego."

"¡Eso no es posible!" Afirmé furioso de que nos hubiesen vuelto a quitar a un preso ante nuestras propias narices. "¡Haced lo que sea para encontrarles, pero ya!"

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Giorgio)

Estaba paseando por los pasillos, encargándome de poner en orden los papeles sobre los registros de los críos que a partir de ahora iban a vivir allí, con nosotros y a los que ya habíamos acabado de crearles un programa especial de educación para críos y al que ibamos a crear un posterior programa de adopción tal y como nos habían sugerido unas mujeres amigas de Isabella.

Hacía ya un tiempo que la guerra había quedado reducida a meros focos aislados y por tanto, nuestra vida parecía volver a una relativa normalidad; sin embargo, parecía que por allí quedaba aún alguien haciendo la guerra.

"Bueno, pues con esto… ya está." Oí decir a 'K' con su equipo de amigos piratas informáticos. "Base modificada, archivos borrados, archivos creados…"

Entre de puntillas para ver en qué nuevo 'delito' estaban ahora metidos esos chicos.

"¿Qué base de datos es esa?" Les dije poniendo la mano en frente de sus caras sobre la mesa de controles que tenían allí. "¿Qué habéis hecho ahora?"

"Ah, es… Jasper nos llamó para hacernos un encarguito." Me dijo uno.

"¿Jasper Cullen?" Les dije.

Ese chico era un auténtico estratega militar, creo que había sido militar hacía mucho tiempo, pero ahora se hacía pasar por un simple crío hijo de Carlisle y Esme.

"Sí, el mismo." Afirmó. "Resulta que me pidió que hiciese unos ajustes a una base de datos. Me dijo que era muy importante."

"¿Qué base de datos es esa?" Le dije fijándome en algo.

"No tengo ni idea, pero aquí había archivos y registros de todos los licántropos y vampiros del mundo; árboles genealógicos, fichas personales, registros de actividades de ambos grupos… y la lista sigue."

"¿Algo sobre nosotros?" Le pregunté.

"No." Me dijeron. "Ni una palabra. Todos aquí salimos como muertos en acciones vampíricas o simplemente no hay constancia de nosotros."

Sí, Isabella se había encargado muy bien de mantenernos a todos en secreto. No había constancia de aquella escuela, ni de nadie de dentro; al menos no de la mayoría de nosotros.

"¿Y qué te han pedido que hagáis?" Le pregunté.

"Secreto profesional." Me dijeron. "Lo que sí me pidieron era que cambiase la ficha de unos tal… Jagger y Sorien Duppont."

"¿Y eso?" Le dije sorprendido de que ahora de pronto saliesen esos nombres de nuevo a la luz. "Están muertos."

"Ahora ya no." Me dijo 'K' sonriendo. "Según esta base de datos, Sorien ha estado en una cárcel, montó follón y acabó muriendo quemado allí por lo que la prisión que tenía se ha quedado vacía."

"Pero Sorien ha muerto hace un tiempo." Le dije. "Dijeron que lo mató el jefe de un grupo de asesinos que se han dedicado a ayudar y que nadie sabe quienes son."

"Sí… bueno…" Dijeron algunos.

"¿'K'?" Le dije. "¿Qué es lo que me estáis ocultando?"

"Bueno… resulta que unos archivos que nos mandaron consultar y cambiar de 'fugados' a 'liberados'." Me dijo el niño. "Kimpei, Zoldar, Elphias, Vladimir, Thristan, Cassius, Zulema, Selene y Zaira. Son asesinos que cogieron hace tiempo, a cada uno por una cosa diferente, los liberaron hace unos años y aparecieron todos juntos peleando de forma no muy agradable contra nuestros enemigos." Afirmó mostrándome unos datos que habían quedado guardados en sus ordenadores como copias. "Y por lo que hemos podido ver, están… liderados… por…" Dijo tecleando cosas en un ordenador para mostrar una foto doble. "Estos dos." Afirmó mostrándome una foto un poco desenfocada de una pareja con los asesinos de antes. "No se sabe quienes son, no se sabe si tienen alguna habilidad rara… solo se sabe que esos asesinos les obedecen ciegamente."

"Hum… mirar a ver si véis algo más sobre esos dos." Les dije. "Voy a ver si el resto saben algo más."

Aquello me olía mal, Jasper Cullen les mandaba un encargo extra-oficial que tenía que ver con meterse en una base de datos secreta y cambiar cosas, unos asesinos que andaban operando por Europa en las batallas nuestras salían en la base de datos como 'fugados' y a los que habían cambiado por 'liberados'… algo olía a podrido y no precisamente por los laboratorios de experimentación que había abajo y que soltaban olores no muy agradables de vez en cuando.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Chad)

"Estos están bien." Afirmó Edward Cullen tras echar una ojeada a la gente que había estado fuera de la prisión mientras nos escondíamos todos en una especie de hangar que había dejado de usarse hacía mucho y que era uno de los refugios que teníamos en la familia Crowlen-Crawlen. "Había algunos heridos pero con la regeneración se están curando solos."

"Sí, el resto están igual." Afirmé. "Ahora hay que ver cómo está mi hermana."

Era raro, a ella la habíamos puesto en el único camastro que había, y la verdad es que se me hacía raro que de pronto le hubiesen salido tantos primos y primas de debajo de las piedras. Y peor aún, tan protectores.

"Le vais a dar fiebre." Afirmé al verles sentados y recostados por la cama mientras Jacob estaba con ella sujetándola con firmeza mientras tenía los labios contra su frente.

Lorenzo y Jacques estaban fuera montando guardia como un par de perros de presa, mientras Ben Al-din estaba de pie en la pared pero con los ojos puestos en la cama llena de gente.

"¿Qué haces?" Me preguntó Alastar cuando fui a ponerle un dedo encima a Alex.

"No puedo saber qué le pasa si no la reconozco." Afirmé soltándome. "¿Os importa?"

Creo que no les gustaba mucho la medicina moderna, sin embargo, me dejaron hacer, eso sí, sin quitarme los ojos de encima en ningún momento.

Quien ya fue otro cantar fue Jacob.

"Jake, aparta." Le pedí.

"No." Afirmó. "No pienso soltarla."

"¿Ahora es cuando no quieres soltarla?" Le dije molesto para intentar respirar hondo para tranquilizarme y contestar de nuevo suavemente. "Suéltala, tengo que hacerle un reconocimiento."

"Eh, chico." Le dijo Alexander. "Suéltala, por favor."

"¡Papi!" Le dijo Lily entrando y saltándole al regazo. "¡Papi, el tío Edward me ha dicho que me quiere pinchar!. ¡Sal a reñirle!" Dijo volviendo a saltar de su regazo y cogiéndole de la mano para tirar de él. "¡Dile que no me haga nada!"

"Vooooy…" Dijo Jacob recelando un poco.

"Hay que ver, que las únicas que es capaz de controlarle aparte de su mujer sean precisamente su hija Sari y este retaco de Lily…" Dije mientras salían. "En fin, vamos a ver qué le pasa a mi hermanita."

"¿Hermanita?" Me dijo Kimberly, la rubia de las primas mirándome.

"Isabella no tenía hermanos." Afirmó Katrinna. "Lo sabemos porque nunca los tuvo."

"Ya, es que… bueno, es una coartada." Afirmé sentándome y controlándole las constantes vitales para no encontrar rastro. "Esto no me gusta." Afirmé cuando no vi ni rastro de pulso.

"¿Qué ocurre?" Me preguntó Alastar.

"No tiene pulso." Afirmé. "Ni respiración, ni pulso, ni calor… es como si estuviese… muerta."

"Aparta." Me dijo James para sentarse sobre ella y coger su espada para hacerle un pequeño corte en el dedo. "Genial, está en letargo."

"¿En qué?" Le dije.

"Los vampiros puros o casi pueden entrar en letargo." Me explicó Shawn. "Nosotros entramos en letargo hace un tiempo y ahora nos despertamos cuando vino Carlo a pedir ayuda."

"Es como dormir." Afirmó Ben Al-din. "Con un sueño muy profundo. Podemos estar años así."

"Ya, pero… se supone que entonces os secáis." Afirmó Nina. "Corven estaba…"

"Sí, no es muy agradable vernos al despertar." Afirmó el moreno de pelo largo. "Pero luego, después de cazar un poco pues volvemos a estar como siempre." Afirmó sonriendo.

"Entonces no está…" Dije.

"¿Muerta?" Me dijeron. "No."

"Ahora es cuando se echa una siesta que podría durar siglos si todo va bien y ya." Me dijo James.

"Ya hemos pasado todos por ello." Afirmó Ben Al-din. "Lo raro es que ella aún no haya pasado por algo así. Con lo que le gustaba preocuparse por todos…"

"Ben." Le dijeron las chicas.

"Isabella…" Le dijo entonces Alastar suavemente cogiéndola por la barbilla. "Duerme en paz."

"Por favor, no seáis tontos." Les dijo Katrinna. "Ya se lo advertí cuando despertó de su paso. Le dije que ya no sentiría nunca más hambre, ni sed... que no sentirías cansancio, ni dolor hasta que no se uniese a su compañero del alma y alguien lo matase."

"Pero su compañero no ha muerto." Afirmé. "Es Jacob, está a solo unos metros de nosotros, ahí fuera."

"¿Seguro que no ha sido como si hubiése muerto?" Nos dijo Katrinna.

"Oh, Kat." Le dijo Nina. "¿Estás ciega? Ese chico es un vampiro, está tan vivo como nosotros."

"No solo los muertos mueren." Nos dijo Katrinna entonces. "¿Seguro que todo estaba bien?"

"Hombre, él tuvo amnesia cuando… bueno, cuando le convirtieron." Les dije. "Así que ella le mandó con su familia para que recuperase su memoria poco a poco."

"Algo tuvo que pasar." Afirmó James pensativo. "¿Ocurrió algo que pudiese hacerle daño?"

"No sé, cuando fuimos a buscarle al final ella se fue sin él." Afirmé haciendo memoria de hasta el más mínimo gesto que pudiese haber hecho. "No nos dijo nada, tan solo que Jacob se iba a quedar allí y… ostras." Dije dándome cuenta de qué podía haberle hecho llegar hasta ahí, bueno, de qué había detonado lo que le había llevado a ese punto.

"¿Qué has recordado?" Me preguntaron interesados.

"Que él había encontrado a otra hembra." Afirmé.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

"Papi, mami se va a poner bien ¿verdad?" Me dijo Lily suavemente mirándome.

Era curioso, pero no podía enfadarme con ella; no sé si era por su carita angelical, porque por su estatura me recordaba a una niña o por qué, el caso es que no podía enfadarme con ella ni negarle una respuesta. Igual que tampoco podía ser del todo franco con ella.

"Sí, seguro que se pone bien." Le dije.

"Es que estaba muy pálida…" Me dijo.

"Ah, pero es que eso no es por que esté malita ¿sabes?" Le dije intentando buscar en mi mente alguna explicación. "Es porque mami es como la chica esa del cuento que vivía con los enanos y entonces fue al baile y perdió un zapatito y se pinchó con una aguja así que se quedó dormida y…"

"¡Que no!" Me dijo casi riéndose y medio gritando. "¡Ala, papi, que mezclas todos los cuentos!"

"Vaya por dios." Le dije bromeando. "¿Ves por eso la que cuenta los cuentos es mami y el abuelo?" Afirmé recordando que mi padre solía contar historias en la hoguera.

"Ya, pero es que mami… no es la de los cuentos…" Me dijo.

Entonces le hice gestos para que acercase el oído y le susurré en él.

"Es que mami es una princesa… por eso se ha estado escondiendo todo este tiempo… Porque habían unos malos persiguiéndola ¿sabes?" Le dije haciéndola reír.

En cierto modo era algo bastante relajante estar con esa niña. Era tan alegre que te alegraba quisieras o no.

Entonces Bella vino y se sentó conmigo y Lily. Al principio no dijo nada, luego me puso una mano en el brazo y la subió y bajó como si quisiera reconfortarme.

"¿Qué tal estás, Jake?" Me dijo.

"Fatal, cómo quieres que esté." Le pregunté.

"Has hecho lo que has podido." Me dijo. "Esa gente…"

"No, Bella." Afirmé. "Es culpa mía, yo… le he fallado…"

"No digas eso." Me dijo. "No sé lo que has hecho esta vez, pero seguro que no ha sido culpa tuya."

"Ja." Dije soltando una pequeña carcajadilla. "Ese es tu problema, nunca ves la verdad, siempre ves lo que tú quieres ver, la parte buena."

"Oh, Jake. Te conozco." Afirmó. "Puedes ser muchas cosas y seguro que la has vuelto a cagar, pero no eres malo."

"Bella, Alex podría estar muerta, por mi culpa." Afirmé mientras Lily corría a coger algo que al parecer acababa de sacar Leah de sus cosas. "Y sería todo por mi culpa, debería haber estado a su lado cuando todo pasó…"

"Pero no podías saberlo." Me dijo. "No fue tu culpa."

"Bella, ya no soy la persona que conociste." Afirmé. "Soy una máquina de asesinar, si no fuese por ella sería uno de los tipos que nosotros perseguíamos; aún ahora me cuesta controlarme para no atacar a gente que está sangrando. Soy lo que soy gracias a Alex, y yo lo único que hice fue herirla, con mi ignorancia, con mi actitud… Yo debería ser el moribundo, no ella."

Entonces la cortina donde manteníamos a Alex en la cama se abrió y salieron algunos de sus primos que miraron alrededor y Ben Al-din vino a mi lado.

"¿Te importa salir fuera?" Me dijo.

"Jake, esto me huele mal." Me dijo Bella cogiéndome el brazo suavemente.

Yo tan solo asentí mientras me levantaba. Se supone que debería salir solo Ben Al-din, pero con él salieron Alastar, James, Jacques, Lorenzo, Corven e incluso Shawn y Alexander.

Creo que nos iban a seguir más gente pero vi a las primas de Alex que se ponían en la puerta bloqueándola.

"Esto es un asunto privado." Dijo Katrinna.

"Los duelos son espectáculos que no deben tener público." Añadió Nina. "Así que solo salen los del duelo."

"Venga ya." Dijo Leah. "Son 9 contra 1, eso no es justo."

"Obviamente no van a ir todos a la vez." Afirmó Kimberly.

"Ey, apartar un segundo, que yo también me apunto." Afirmó Chad.

"Genial 10 contra 1." Dijo Embry. "A Jake le van a matar."