Capítulo 26: Despedidas.
(Voz de Jacob)"Ey, despierta ya, campeón." Me dijo una voz suave.
"Yo sé cómo despertarle." Afirmó otra voz más ronca.
Sentí que me venía volando algo y lo agarré al vuelo para descubrir el pie de Paul, sonriendo tiré un poco y lo derribé.
"¿Qué ha pasado?" Pregunté frotándome el lugar donde aún me escocía el picotazo.
Miré alrededor, aquel lugar era nuevo, de una especie de hangar raro al interior de una cabaña. Allí estaban Paul, Embry, Sam, Emily, Jared, Kim y… un momento, mi hermana no estaba allí cuando me dormí.
"Rachel…" Dije frotándome la cara para intentar despejar el atontamiento. "¿Qué haces tú aquí?"
"Estás en La Push." Me dijo. "En casa."
"Pero…" Dije sentándome. "Esto no tiene sentido, nosotros estábamos en aquel hangar y…"
"Y os trajeron aquí." Me dijo. "Me dijeron que te quitase ese pincho justo cuando te lo he quitado."
"Has estado durmiendo varios días." Afirmó Embry. "Quiero decir, varios días más que el resto de nosotros."
"¡Ey!" Oí a alguien gritar fuera. "¡Abrir la puerta pedazo bestias pardas sin sentimientos y llenas de tetosterona!. ¡Voy cargada, malditos desgraciados!"
Leah y su lengua de camionero cuando estaba cabreada.
"Leah, deberías controlarte un poco más esa lengua." Le riñó Kim. "No es de buen gusto."
"Ah… veo que ya se ha despertado el bello durmiente." Dijo dejando un montón de bolsas en la mesa. "¿No os dijo que dentro de un minuto exactamente?"
"Venga, Leah, relaja un poco." Le dijo Jared bromeando. "Se lo hemos quitado justo a la hora que dijeron ¿ves? Las 16.25, exactamente la hora que ponía."
"¿Qué me ha pasado?" Les pregunté.
"Ni idea." Me dijo Sam. "Pero tu querida 'mujercita' nos dejó a todos K.O. no sé cómo pero lo hizo. Y luego nos trajeron aquí, nos dejaron en casa, se ocuparon de que nuestras damas supiésen qué hacer y dejó instrucciones escritas. Ahí tienes tu parte. Lo que a ti respecta."
"Deberíamos haberle dejado la cosa esa un ratito más." Afirmó Paul.
"No seas bestia." Le dijo Sam. "Eso no era para jugar."
"¡Ah!" Dije dándome cuenta de pronto de mi problema. "¡¿Dónde está Alex?!"
"A eso puedo contestar yo." Afirmó Leah levantando la mano. "Nadie sabe, dijo que no se lo iba a decir a nadie. Necesita descanso y es lo que va a conseguir, ya sabes que parece ser que para ella nada es imposible."
"Por cierto, hay… algo que deberías saber." Me dijo Rachel rascándose el labio superior como si estuviese incómoda o no supiese bien qué o cómo darme una información. "Es sobre… es sobre papá y tus… hijos."
"¿Les ocurre algo a Billie o a los chicos?" Pregunté confuso.
"Se han ido." Me dijo Paul. "Ya ves, tampoco ellos te soportaban."
"¡Paul!" Le dijeron las chicas dándole un capón múltiple entre todas.
"¿Leah?" Le dije.
Ella parecía la única junto con Sam que sabía algo sobre todo esto y que parecía dispuesta a no tomarme el pelo con ello.
"Billie y tus hijos se han ido con ella." Me dijo. "Creo que tu padre preveía que su final estaba cerca, así que le pidió como última voluntad que le llevase con ella."
Última voluntad, aquello sonaba fatal.
"¿Por qué iba a querer irse?" Murmuré. "Es… Rachel está aquí, y yo y…"
"Jake, vas a ser tío." Me dijo Rachel haciéndome mirarla sorprendido. "Paul y yo vamos a mudarnos, a Seattle."
"Allí hay un hospital genial." Me dijo Paul. "Y Rachel podrá encontrar trabajo más fácilmente que aquí."
"Es… Felicidades." Les dije sonriendo. "Un crío."
De pronto, aunque supiese que había un pequeño licántropo creciendo dentro de la tripa de mi hermana, aquello no me resultaba tan repulsivo; casi me daba hasta envidia.
Ella tendría su hogar feliz, todos ellos tendrían una familia feliz aunque fuese a vivir menos que yo; yo en cambio tenía un hogar destrozado.
Era penoso, daba ganas de llorar. Y en cambio, allí estaba yo, forzándome a sonreír y encontrar un poco de felicidad en la noticia de que pronto tendría un sobrinito.
Un momento, si se había ido entonces podría seguirle el rastro; vale que no era el mejor rastreador, pero conocía su aroma como si fuese el mío propio, podría seguirla.
Me puse a olfatear ante el asombro de todos. No había rastro, ni una pizca de su aroma en unos metros a la redonda; entonces abrí la puerta, sí, allí estaba. Una ligera brizna de su olor ya casi desaparecida. Corrí a cogerla y seguí el rastro. Era bastante claro, seguro que no se paró a ocultarlo porque tenía la mente en algo más gordo.
"Jake, qué…" Me dijo Embry.
De pronto el olor se acababa, justo en las marcas de césped aplastado en dos barras.
"Me avisó de que esto pasaría." Afirmó Rachel.
"¿Cómo se ha ido?" Les pregunté.
"En helicóptero." Afirmó Leah. "Hace más de una semana."
"Claro… así no puedo seguir el rastro… no puedo rastrear el aire…" Mascullé para mí.
Era muy lista, la mujer más lista que nunca había conocido. Nunca dejaría un rastro por muy mínimo que fuese si no deseaba dejarlo, nunca dejaba rastro de nada…
Golpeé el suelo y mi puño se hundió hasta el codo en la tierra dura.
"Jacob, tío, hazte a la idea de que la has perdido." Me susurró Embry como con miedo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Alex)
"Alex, hija." Me dijo Billie justo cuando ya estaba en la puerta del helicóptero y justo mientras me caían encima un par de bolas de pelo que se destransformaron en cuestión de segundos para convertirse en mis hijos menores que estaban cogidos a mí. "No puedes irte así."
"Billie, no voy a quedarme." Afirmé. "Ya le he dado a todos las instrucciones de qué hacer."
"Jake siempre anda cagándola, tú mejor que nadie deberías saberlo." Me había dicho preocupado. "Está muy arrepentido de lo que hizo, de lo que te dijo."
"No importa." Afirmé.
"Alex ¿necesitas que te quitemos de encima a…?" Me dijo Ren desde la cabina de piloto mientras su hermano nos miraba desde la bodega.
"Tranquilos, son mis hijos y mi suegro." Les había contestado yo.
"Hija, por favor, recapacita." Me dijo.
Suspiré antes de explicarle mis motivos para irme, para desaparecer de allí sabiendo que Jake no causaría ningún daño; a cada palabra que yo decía, él más afligido parecía. Se me partía el alma tener que separarme de él, ahora era ya parte de mi familia, una parte muy importante de mi familia.
"Lo siento." Acabé diciendo. "Pero debo irme. Volveré para las bodas de los chicos y para la de mi propia hija."
"Espera." Me dijo de nuevo poniendo las manos en el helicóptero. "Me voy contigo."
"¿Qué…?" Le dije.
"Me queda poco tiempo de vida, mis amigos han ido muriendo o desapareciendo poco a poco… Al menos concédele este último capricho a este viejo inválido." Me dijo.
"Billie, tu familia…" Le dije.
"Rebecca está casada con ese surfista samoano, en Hawai. Y Paul cuidará bien de mi Rachel y del hijo que está creciendo dentro de ella." Me dijo. "Ya no queda nada para mí aquí. Sé que tú eres médico, estaré mucho mejor atendido que aquí."
"¿Y qué hay de Jake?" Le dije apenada por lo que me estaba confesando. "Él aún te necesita."
"Él ya no me necesita." Afirmó mientras negaba con la cabeza. "Dejó de necesitarme cuando todo esto comenzó, cuando se convirtió en líder él mismo… Ahora es un vampiro, algo que por mucho que lo intenté nunca podré llegar a comprender tanto como para ayudarle con los problemas que tenga…"
Estuve en silencio un momento; podía sentir lo que tenía dentro. Entonces salté abajo y levanté la silla con mi suegro encima hasta meterme de un salto con ella en la bodega del helicóptero.
"Ren, dale fuerte." Afirmé. "Por favor, sácanos de aquí ya."
"¿Vamos a llevarnos al viejo y a los críos?" Me dijo para llevarse un bufido de gato mío mientras aseguraba la silla. "Vale, vale… no estamos en condición de quejarnos… Agarraros."
Con cuidado le sujeté con fuerza mientra Lily ayudaba a mis hijos.
"Abuelito… me alegro de que vengas con nosotros." Le dijo Lily sonriendo.
"Lily." Le dije para que callase antes de mirar a Billie y sonreír. "Billie, no está en mi naturaleza juzgar, pero creo que estoy en posición de decirte que creo que estás cometiendo un error." Le dije suavemente.
"Entonces no me lo digas." Me dijo sonriendo y haciéndome sonreír. "Por cierto, si no es mucho preguntar a dónde vamos ahora."
"A un lugar tranquilo y suficientemente alejado como para que nunca nadie nos moleste." Afirmé sonriendo.
"Espero que sea soleado." Me dijo palmeándose las piernas. "Mis cansados huesos se merecen un descanso."
"Y mi piel sabes que canta un poco bajo el sol." Afirmé suavemente. "Sin embargo… estoy segura que te gustará el lugar donde nos dirigimos."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Ivvan)
"Otra vez se han ido…" Suspiré tras leer el mensaje que me había dejado. "Y de nuevo nos deja a todos atrás."
"Estoy comenzando a hartarme de que siempre nos haga eso." Me dijo Chad. "Un día de estos me voy a hartar de todos estos desplantes y…"
"¿Y?" Le dije levantando una ceja.
"Y nada." Afirmó deshinchándose. "A quién pretendo engañar… volverá a hacerlo una y otra vez y todos sabemos que volveré a perdonarla…"
"Eso pensaba." Le dije. "Por cierto…" Afirmé mostrándole una tarjeta de móvil que estaba enganchada al papel.
Increíblemente, un trozo de plástico con unos circuitos nos daba toda la esperanza que necesitábamos. Chad me la quitó de las manos y la metió deprisa en su móvil.
"Da señal." Afirmó sonriendo mientras oíamos la señal.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Esme)
"Así que así es como acaba la historia." Dije.
"Divorcio humano en todas las de la ley." Afirmó Jasper.
"No, si la chica tiene estilo hasta para esto." Afirmó Emmet. "¿Cómo se habrán repartido a los hijos?"
"A juzgar por eso…" Dijo Edward señalando a la comitiva que acababa de entrar en la sala donde estábamos todos.
"¡Tía Bella, tía Alice, tía Rosalie, tío Emmet…!" Se puso a decir Sari feliz mientras Nessy venía a abrazar a sus padres mientras gritaba mamá y papá.
"Señores." Dijeron los otros vampiros que iban con ellos.
"Sari cariño, quiénes…" Dijo Carlisle suavemente mientras le saludaba con dos besos tras saludar al resto.
"Ah, son… bueno, son nuestra armada." Afirmó sonriendo. "Ellos y el carro de licántropos que están a las puertas de la ciudad."
"¿Seth se ha quedado fuera?" Preguntó Edward.
"Con Quil y Claire." Afirmó Nessy. "No estábamos muy seguros de quiénes había aquí dentro así que…"
"Habéis vuelto a redecorar esto." Dijo Sari. "Es…"
"Tu madre dejó…" Dijo Marianne.
"Lo sé, triunvirato aquí y yo a Rumanía…" Dijo medio suspirando. "Supongo que debería presentar mis respetos a los nuevos… líderes."
"Sari…" Le dijo Nessy mientras ella se ponía sobre una rodilla. "Sarí, no… ¿qué haces?"
"No hija." Le dijo Marianne sonriendo y avanzando un paso. "Creo que los que deberíamos hacer eso somos nosotros."
"A la nueva líder de los Valerius." Afirmó Carlisle levantándola antes de hincarse él de rodillas con el mismo gesto de sumisión que ella había tomado hacía un momento. "Que ha liderado un grupo independiente que ha acabado con los últimos restos de rebelión en Europa."
Entonces sonreí para hacer un gesto similar pero de mujer en vez del de hombre que había hecho ella. Y sobre todo, cuando todos hicieron lo mismo uno a uno, mis hijos sonriendo mientras Sari tenía la cara llena de sorpresa.
"Tu madre hubiese estado muy orgullosa de ti, Sari." Afirmó Marianne.
"De eso estamos todos seguros." Afirmó Edward sonriendo. "Si estuviese aquí te hubiese dicho algo así como 'Buen trabajo, cariño' o algo así."
"La echo mucho de menos." Afirmó Sari. "Pero bueno, la vida sigue, y a nosotros… nos queda mucho por delante." Añadió sonriendo.
Era muy cruel tener a la pobre chica así, pensando que sus padres estaban muertos cuando no era cierto.
"Esme." Me dijo Edward suavemente. "Será mejor que no digamos nada. Hay que respetar lo que nos dijo."
"Es muy cruel." Afirmé. "Debería saber que están bien."
"Sabes el trato, ella no nos borraba la memoria pero no podíamos decir nada." Dijo Jasper.
"Va a enterarse." Afirmó Alice mientras parecía tener una visión. "En la boda, entonces ellas se separarán y… Oh, vaya…"
"¿Qué?" Le pregunté. "¿Va a pasar algo?"
"Va a convertirse en la heredera de pleno derecho." Afirmó Alice suavemente.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Louie)
Fue algo curioso, Lucien me había mandado una carta por el método tradicional ya que no confiaba en los métodos modernos, para decirme que en la casa principal parecía haber 'ambiente revuelto'; y la verdad es que cuando leí eso no me esperaba algo como lo que me encontré.
"¿Cómo que han desaparecido familiares?" Había dicho cuando me informaron de la desaparición de algunos familiares que debían estar en estado vegetativo de hibernación.
"Pues ya lo ves." Me dijo. "Pero eso no es lo peor, ahora resulta que Steve y Cathi han despertado también y su familia ha salido de la mansión, y no es eso lo peor; resulta que ahora todos los familiares con varones casaderos están saliendo en masa a dios sabe dónde con el único motivo de encontrar a la matriarca y casarla con alguno de ellos para asegurarse unos herederos puros y dignos."
Mestizaje, para la familia no había nada más importante que la pureza de raza.
"La heredera es Sari." Le había dicho. "Todos lo habían aceptado ya."
"Desde luego." Me dijo. "Pero… hay algunos rumores que dicen que… bueno, sus padres no están criando malvas y que hay algo de divorcio humano por medio. Así que…"
"Están muertos." Afirmé. "Al menos ella. Todo el mundo lo sabe."
"Lo saben o… creen saber." Me dijo. "Porque supongo que tú como buen amante de la paz habrás salido al jardín…"
"Las rosas…" Susurré.
"Así que a ti tampoco te han pasado desapercibidas." Me dijo. "Bueno… ahí tienes tu respuesta ¿no crees?"
El rosal, lo había visto durante la guerra; allí había una rosa con capullos aún dormidos saliendo de ella… eso debía significar que…
"Hay que… buscarla." Afirmé.
"Al contrario de lo que todos piensan… me parece que deberíamos dejarla en paz." Me dijo Lucien. "Creo que conseguir que la den por muerta dos veces y fingir otra más antes de las anteriores debe significar algo. Me parece que quiere un descanso y personalmente creo que se merece un par de décadas o así de tranquilidad. Sari heredará y todos tan tranquilos, será como si hubiese echado un sueñecito en letargo."
Aunque fuese algo nunca visto, algo que no debiera pasar dado que tenía unas obligaciones como matriarca líder del clan… no podía negar que Lucien también llevaba razón; ni a la condesa le había tocado hacer la mitad de cosas y pasar por la mitad de cosas que a nuestra prima, lo único por lo que había pasado la condesa fue una guerra y algunas rebeliones entre los nuestros, unido al inevitable descenso de nuestra población antes de su muerte. A Isabella le había tocado lidiar con la venta de los nuestros por parte de Jagger, los costantes problemas que nuestros dos hermanastros que quedaron a su cargo de los Dupont le daban una y otra vez, dos guerras, el acoso por su matrimonio, las malas caras por su descendencia mestiza… eso por no contar que casi todo el mundo parecía a favor de matar al marido y como nosotros no podíamos por la lealtad que le debíamos a nuestra matriarca, no mover un dedo si intentaban matarle o bien ayudar al que intentase matarle.
Todo aquello era demasiada carga para una sola persona.
"Está bien." Dije. "La dejaremos en paz una temporada, pero dentro de una década o dos mandaré a alguien a buscarla."
"Que te crees tú que no hay nadie que sepa a dónde ha ido o cómo encontrarla." Me dijo mientras me iba de allí.
El problema principal era más bien que bastantes parientes se habían puesto en pie, teníamos a varios que debían seguir aletargados campando a sus anchas por ahí… y según últimas noticias, había algunos locales de reunión nuevos creados sin permisos pertinentes.
Claro que en Volterra pretendíamos hacer por decisión de los 3, la vista gorda con tal de que no diesen problemas. Y según los informes del grupo de Sari y el resto, no eran problemáticos sino más bien un local donde se reunían gente de varias especies. El más curioso era uno cerca de Versalles donde al parecer, se reunían gente de… reputación dudosa y donde se mezclaban todas las razas que quisiesen entrar, sin embargo, nunca había dado problemas, claro que también es cierto que era de creación bastante moderna. El 'Black Liss' creo que se llamaba.
Ahora estaba a las puertas del palacio de los Vulturis en Volterra, pensando si debía compartir con el resto de líderes la información recibida en Rumanía.
No, mejor no. Si lo decía debería contar cómo lo sabía y eso acabaría llevando al hecho de que los parientes que estaban despiertos cuando no les tocaba apuntaba todo a que habían despertado debido a que nuestra matriarca se había metido en problemas gordos, tal como decían las leyendas que pasaría.
Sin embargo, cuando llegué allí, me esperaba otra sorpresa.
"¡Tío Louie!" Me dijo Sari saltándome al cuello feliz mientras yo la cogía y la hacía girar para mantener el equilibrio.
"Sari, querida." Le dije. "Vaya, que fuerte estás. ¿Ya has acabado ahí fuera?"
"Todos los revolucionarios han sido reducidos y todo eso." Me dijo feliz. "Así que… una vez la unión entre especies ha conseguido la paz."
"Eso es genial." Afirmé. "Oh, veo que hoy hay muchas visitas. Bienvenidos." Añadí reparando en que la familia de Carlisle estaba también allí.
"Mi familia ha regresado." Me dijo Carlisle. "Sana y salva."
"De lo cual nos alegramos." Afirmé. "¿Estábais de… vacaciones?"
"Vacaciones sí." Dijo Emmet con Alice y Bella.
No sé si igual era una definición un poco a la ligera pero ellos tres parecían los habladores del grupo, Jasper parecía más… atormentado, Edward era más racional y calmado y Rosalie… bueno, ella era un poco un caso aparte.
"Bien, suena bien." Les dije. "¿Dónde estuvisteis?"
"Pues…"
"Cerca de Kazakhstan." Me dijo Edward. "O igual era Rusia, el caso es que en la radio hablaban ruso."
"Vaya, vacaciones a la nieve." Les dije suavemente. "¿Alguna cacería de renos o algo así?"
"Relax." Me dijo Jasper. "Los renos estaban bien, pero era mejor el no tener que esconder lo de la piel."
"Deberíais ir algún día a Rumania." Les dije suavemente. "Está bien para descansar."
"Eso." Dijo Sari. "Tenéis que venir a ver la casa. Oh, es… vale, no he estado allí nunca, pero mi madre me dijo que era enorme, y la familia está bien también."
Sari no tenía ni idea de la que le iba a caer.
"Eh… Sari, creo que deberías ir allí antes." Le dije.
"Deberías conocer a la familia antes de… hablar." Le dijo Rosalie. "¿Quién era mejor, el cachas descerebrado, el moreno loco con cara de salido que nos miraba raro o los tíos esos que vendían a sus hijos como ganado?"
"Rosalie." Le dijo Edward.
¿Cachas descerebrado?. ¿Moreno loco con cara de salido que nos miraba raro?. ¿Los tíos esos que vendían a sus hijos como ganado? Aquello sonaba un poco como algunos de los fugados.
"¿Habéis… conocido a… mi familia?" Les dije escamado.
"Rosalie ha estado un poco tensa." Me dijo Emmet mientras la separaba un poco. "Hemos perdido un par de presas y…"
"No, dejárla." Le dije. "Rosalie… qué habías dicho."
"¿Yo? Nada." Dijo.
"No, no, has dicho… ¿Quiénes eran esos?" Le pregunté.
"Pues el cachas es mi querido hermano Emmet." Dijo Jasper.
"¿Y los otros?" Les dije.
"Creo que los tíos se llamaban… ¿Marah y Chayton?" Dijo Bella.
"Sí, y el tío moreno era uno que…" Dijo Alice.
"Ya…" Le dije.
Era evidente que habían mentido en todo; habían visto a mi familia, pero por algún motivo mentían.
De todos modos, no importaba, si les habían visto daba igual; sin embargo, teníamos una pista: habían estado en algún sitio entre Kazakhstan y Rusia.
"Disculpadme un momento, tengo… mi hermano no usa el móvil, hay que escribirle cartas de las de toda la vida." Les dije.
Salí de allí casi al instante y caminando pausadamente; sin embargo, pude oírles hablar aún.
"Genial Rosalie." Le dijo Alice.
"¿Creéis que se lo habrá tragado?" Dijo Alice.
"No." Afirmó Edward. "No se ha tragado nada, pero tampoco sabe mucho más que les hemos visto."
(Salto espacio-temporal)
((Bueno… el siguiente capítulo es ya el epílogo, pondré unos fragmentos cortitos con lo de las bodas y luego… jejeje, secreeeeetoooooo. Aunque lo más probable es que os hagáis una idea bastante aproximada sobre todo.
Ah, por cierto, Sari no es tonta, ya ha atado cabos y es solo cuestión de tiempo que se de cuenta de todo, pobre Alex… ella que quería un poco de paz y… ¡Nooooo! Que se me va la cabeza y hago spoilers, en fin, nos vemos prontito.
Por cierto….
¡¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!
Jejeje, que siempre se me olvidaba escribirlo.))
