Capitulo 3
En la hora del almuerzo, el comedor estaba a rebosar de personas. Estaba distribuido por grupos. Se encontraban: los populares, los deportistas, las animadoras, los frikies…
Annabeth y su grupo de amigos se encontraban entre los normales, ni muy popular ni muy invisible. Mientras iban pasando entre las mesas, divisaron el grupo de Percy e inmediatamente Thalia se dirigió a ellos con paso decidido.
-Hola primo –dijo la punk agarrándole un mechón de pelo y tirándole un poco. Al instante Percy gruño por el dolor.
-Hola querida prima. Siempre es un placer verte –dijo el pelinegro mientras se frotaba en el lugar donde le habían tirado del pelo. Percy vio que detrás de Thalia venía Jason y le saludo chocando los puños. -¿Qué pasa enano?
-¿Enserio Percy? Solo eres mayor que yo por tres meses –dijo el rubio completamente molesto. Siempre le llamaba así y no le gustaba.
Al lado de los tres primos pasaron Annabeth, Piper, Hazel y Frank enfrascados en una conversación, así que no se dieron cuenta de dejar atrás a los hermanos Grace.
-Oye, y ahora que me fijo, ¿dónde está Katie? –pregunto Frank mientras la buscaba con la mirada sin tener éxito.
-A mi me dijo que tenía que hablar de una cosa con el profesor Rodrígez –contesto Annabeth, respondiendo la pregunta de Frank.
-¿Del ? –Pregunto Hazel -¿el profesor de lengua? –Annabeth asintió con la cabeza lentamente. – ¿Y de qué querrá hablar?
-¿La verdad? Ni puta idea –respondió Annabeth.
Los chicos encontraron una mesa al final del comedor, lo que les pareció increíble con el barullo de gente casi no se podía ver nada. Se sentaron y sacaron el almuerzo que guardaban en el interior de la mochila y se dispusieron a comer mientras entablaban una conversación.
Jason, Thalia y Percy seguían hablando sin hacer caso a los demás. Los hermanos Grace le contaban a Percy como les iba en casa y le contaron que mal que cada vez gritaban mas pero que para ellos era normal. Percy asentía conforme le iban contando. A él también le gustaría que hubiera al menos una riña en su casa, pero su padre no se encontraba y sabia que eso a su madre le hacía daño.
-Bueno Thalia, llevas aquí como… diez minutos y ni siquiera me has saludado –dijo Nico mientras fingía estar ofendido. La ojiazul se fue a sentar al lado de Nico, mientras este con el dedo índice se daba unos golpecitos en la mejilla. Thalia puso sus brazos alrededor del cuello de Nico y le planto un sonoro beso en el cachete. Nico sonrió. –Así está mejor.
Jason y Percy carraspearon la garganta en signo de advertencia. A Nico se le esfumó la sonrisa y la punk deslizo los brazos del cuello de Nico a la par que ponía sus ojos en blanco.
-Hola chicos ¿Qué tal están? –se dirigió a los gemelos.
-Muy bien preciosa y ¿tu? –pregunto Connor para luego tomar un sorbo de su bebida naranja.
-Bien, un poco sobreprotegida pero bien –respondió Thalia mientras se levantaba del banco y se acercaba a su hermano abrazándole de lado por la cintura. Este le rodeo con el brazo por los hombros.
-¿Cómo que sobreprotegida? Solo te cuidamos porque te queremos –dijo Jason, apretándola un poco mas contra sí. Percy asintió vigorosamente con la cabeza. Thalia rodo los ojos.
-Bueno cara de piña y Sparky ¿os quedáis a almorzar con nosotros? –pregunto Percy. Jason respondió que no que tenían que repasar para un examen y necesitaban a Annabeth. –Yo creo que en vez de cerebro, esa chica tiene un ordenador por cabeza.
-Bueno al menos piensas que es inteligente, pero ella en cambio dice que tienes la cabeza llenas de algas, cabeza de algas –dijo Thalia sonriendo.
-Y ¿Por qué será que me llama así? Nunca lo sabremos –Dijo el pelinegro con una mueca en su rostro.
-Venga chicos, nos vemos más tarde –dijo Jason, llevándose a su hermana hacia la mesa donde se encontraban sus amigos.
Nico suspiro mientras veía como se alejaba Thalia. Dijo una palabra por lo bajo que solo escucho Percy, y este le dio un golpe en la cabeza por la palabra que había dicho.
-Es mi prima, ten cuidado con lo que dices ¿entendido? –dijo el ojiverde con enojo. Nico solo asintió con la cabeza mientras pegaba otro mordisco a su bocadillo. Los gemelos se reían porque a veces Percy actuaba como un padre para Thalia.
-Entonces ¿lo habéis entendido? –pregunto Annabeth por millonésima vez en el almuerzo.
-No –contesto simplemente Hazel –pero se hará lo que se pueda. Enserio Anni no te preocupes.
-No me llames Anni –mascullo la rubia.
Siguieron hablando hasta que Jason pudo divisar a Katie y aviso a sus amigos que iba hacia donde estaban ellos. La castaña se dirigía lentamente entre las mesas cuando Drew Tanaka la más popular y la ´´cara bonita´´ del instituto se paro frente a ella.
-Vaya, hola Sta. De las flores –dijo dulcemente Drew. Katie bajo la cabeza y la saludo débilmente. Casi inaudible. –¿Ya vienes de plantar el pepino que te dará placer esta noche? –todos sus amigos se rieron y alguna que otra risilla se oyó también por el comedor.
En un lado del salón un chico con vaqueros, una camiseta azul y chaqueta de cuero se levanto de su asiento y se acerco a Katie envolviendo la cintura de la chica con su brazo y apegándola contra su pecho. Katie estaba sorprendida y tensa, con los ojos como platos y podía a ver competido contra un tomate y a ver ganado por diferencia. Levanto la cabeza para ver el rostro de Travis Stoll que le sonría con una sonrisa amistosa lo que hizo que se tranquilizara un poco. Su rostro se volvió lentamente hacia al frente donde se encontraba Drew Tanaka. Su expresión ya no era amistosa y relajada, sino enojada y con la mandíbula tensa.
-Primero de todo no la vuelvas a dirigirte así a ella en la vida ¿sí? –dijo Travis con voz baja y calmada. Drew asintió sin apartar la vista. –Segundo un pepino es una verdura, no una flor ¿lo tienes apuntado? –Drew volvió a asentir mientras tragaba duro. –Tercero –marcó Travis con los dedos –no necesita ningún tipo de juguetito sexual para tener placer, porque para eso estoy yo –dijo el Stoll. A esto, Katie no sabía si podía estar más roja. Travis apretó el agarro que ejercía sobre la castaña acercándosela más a él. –Cuarto seguramente la que utiliza los juguetitos aquí eres tú porque nunca te han dado placer.
Drew interrumpió en esta parte con la cara roja de furia.
-Para empezar, me han dado mas placer de lo que tu en tu vida nunca vas a tener –dijo Drew apuntándole con su largo y puntiagudo dedo.
-Ósea que básicamente te estás llamando la ´´puta del colegio´´ -dijo Percy desde la mesa mientras pelaba tranquilamente una manzana. En este punto no se oía ni al aleteo de una mosca.
-¿Q..qu..que? –tartamudeo Drew –N..no…
-Entre tú y yo Drew, deja de intentar arreglarlo porque lo estas estropeando y acabas de hundirte más en el fango de lo que estabas –dijo Nico.
-Y por último –siguió Travis –quien se vuelva se las va a ver conmigo.
-Y con nosotros –respondieron el grupo de la mesa, que se componía por Connor, Nico y Percy.
Travis llevó a Katie a un pegado a él hacia la mesa en la que se encontraban sus amigos, los cuales estaban de pies (porque iban a ver ido a defender a su amiga pero no les dio tiempo) y con la boca ligeramente abierta. Cuando llegaron al lado de la mesa, Katie por fin pudo abrir la boca.
-Gracias –dijo en un susurro, con la cabeza mirando hacia el pecho del chico –por defenderme. Travis a un sin soltarse de ella, la agarro de la barbilla con delicadeza e hizo que la mirara a los ojos. Eran de un color castaño muy clarito, que con el sol parecían casi dorados. Travis bajo la cabeza quedando a escasos centímetros de los labios de Katie. Sus alientos se entremezclaron. Travis rozo sus labios con los de ella muy suavemente y pronuncio un débil de nada, preciosa y la beso tiernamente en los labios. No duro más de un segundo, pero la castaña se le derritieron las rodillas, sino fuera que estaba sujeta por los brazos musculosos del Stoll juraría que se hubiera caído. El castaño se separo a gran pesar de ella. La sonrió y la dejo confusa y de pie al lado de su mesa donde un segundo después se dejo sobre el banco tocándose los labios. Se volvió para ver a sus amigos ya sentados y con una ceja levantada preguntando con la mirada que acababa de ocurrir.
-No tengo ni la más remota idea –contesto simplemente Katie con una sonrisa tonta en su rostro. Cogió el almuerzo que se encontraba en la mochila y empezó a comer en silencio, sabiendo que toda la cafetería la observaba.
-Pedazo espectáculo hermano –le palmeo la espalda Connor cuando Travis se sentó junto a él en el banco.
-Simplemente no me gusta que se meten con ella ¿vale? –dijo el castaño. Su hermano levantó las manos en signo de rendición.
-Bien hecho –le contesto Percy sonriéndole. –Ademas de buen final –completo riéndose.
-Si –contesto Nico -¿Qué tal si vamos a fumar un cigarro? Para relajarnos.
-Sí, vamos lo necesito –dijo el ojiverde levantándose del asiento.
-Sí, pero esperad un momento –dijo Travis cogiendo la mochila y sacando un pedazo de papel y un boli azul
En la mesa de Annabeth, no conversaban aun estaban completamente conmocionados por lo que acababa de ocurrir. Frank levanto la cabeza y veía como Percy y sus amigos se conducían hacia ellos e hizo señas con la cabeza a sus amigos para que se fijaran.
Percy iba en cabeza y se dirigió a Thalia y le pregunto en un susurro para que solo ella la pudiera oír, si quería ir a fumar la cual asintió enseguida, diciendo que necesitaba un poco de aire. Los chicos fueron pasando y cuando Travis paso junto Katie le lanzo una notita. Esta enseguida la cogió y empezó a leerla rodeada de sus amigos menos de Thalia.
Katie:
Perdóname por el espectáculo que eh causado y por la vergüenza que te eh hecho pasar. Enserio lo siento. Solo quería que te dejaran de molestar. Por cierto tienes unos labios muy dulces ;))
Travis.S.
Katie se ruborizó en la última frase y sus amigos se mofaron de ella.
-Bueno basta –dijo totalmente roja como una fresa.
-Está bien, está bien –dijo entre risas Annabeth –me voy fuera con Thalia.
Los demás se quedaron dentro hablando con Katie, o… mejor dicho abochornándola.
Annabeth se dirigió por la puerta de salida trasera, solo para ver a Thalia fumar con Percy y su pandilla, así que decidió acercarse.
-¿Enserio, Thalia? ¿Fumando otra vez? –inquirió la rubia, cruzándose de brazos y con el ceño fruncido.
-¿Qué? No… es que… -dijo Thalia intentando inventar una escusa.
-Pero déjala que disfrute. Ella no es una aburrida como otras ¿sabes? Ella sabe disfrutar un poquito de la vida –dijo Percy mientras daba una calada a su cigarrillo.
-Aburrida –dijo Annabeth ofendida. La ojigris se puso recta y le miro directamente a los ojos.
-Annabeth ¿Qué vas hacer? –pregunto Thalia con un poquito de pánico en su voz. Nunca se sabía lo que podía hacer la rubia cuando se ponía así.
-¿Yo? Nada –dijo. Se acerco a Percy el cual sonreía con suficiencia. Le agarró de la muñeca y acerco sus labios al cigarrillo para inspirar el humo. Percy estaba mirándola embobado por la imagen mental que estaba recreando en su mente. Annabeth se separo del cigarro, y cogió la nuca de Percy para acercarlo a su rostro. Sus labios estaban a milímetros. El pelinegro cerro los ojos y abrió los labios por puro instinto. Al ver esto, Annabeth sonrió y dejo escapar el humo en la boca de Percy el cual gimió queriendo un poco más. Se separo de él aun sonriendo, y se dirigió al interior del instituto, dejando atrás a un Percy boquiabierto y muy caliente.
-Vaya, Annabeth me acabas de sorprender –dijo Thalia, mientras se reía a un recordando la cara de su primo. –¿Desde cuando fumas?
-Es un secreto, y seguramente te sorprenderé aún mas –dijo solamente y siguió caminando seguida de Thalia que no paraba de hacer preguntas.
Bueno, aquí os dejo otro capitulo. Espero que lo disfruten enserio. Por ciero si tardo en subir no se preocupen no tengo pensado dejar la nove, lo que pasa es que tengo un monton de exámenes y deberes. Hasta la próxima ;))
