Unos pequeños rayos de luz entraban por la pequeña ventana de la habitación, la suave respiración de las ocho personas que se encontraban dormidas era el único sonido en el lugar, una de ellas comenzó a despertar, sus ojos avellanas se abrieron lentamente, parpadeo unas cuantas veces antes de recordar donde estaba.
―salón del club, obscuridad, disparos, extraños, sangre, muerte, gritos, guerra, explosiones, más sangre…y más muerte― esos eran el orden de los pensamientos de la hiperactiva baterista.
Se incorporó de la cama y observo alrededor, en la parte superior de las literas dormían, Yui, Ui, Mugi y ella, mientras que en la parte inferior estaban Jun, Azusa, Sawako y Mio, nadie más que ella estaba despierta, era casi irreal todo lo que había pasado en un solo día, tenía la esperanza de que al despertar todo fuera solo un sueño pero no, esta era la realidad.
Bajo de la litera con pesadez, observo a Mio quien dormía abrazando a una almohada e imagino que al despertar estaría desilusionada al darse cuenta de que la pesadilla a un no terminaba.
Al salir de la habitación se sorprendió al encontrar al joven rubio Kazuo quien dormía sentado en el suelo con los brazos cruzados y las piernas extendidas, ¿habría pasado ahí toda la noche?, fue el pensamiento de Ritsu ―quizás Nodoka lo mando a cuidarnos―
Como si de un soldado entrenado se tratase el chico al escuchar los pasos de Ritsu que se acercaba a el despertó de un salto, apuntando a la chica quien alzo las manos en rendición total, el chico parpadeo un par de veces antes de bajar su rifle al notar que solo se trataba de la chica.
―lo lamento―dijo el chico apenado mientras se tallaba los ojos ― te has despertado temprano―
Ritsu lo miro detenidamente, el chico tenía ojeras y unos ligeros rasguños debido a la pelea del día anterior ― ¿pasaste aquí toda la noche?―
―Nodoka-san quiso asegurarse de que estuvieran a salvo― dijo tranquilamente a lo que Ritsu tuvo un ligero sonrojo.
― ¿dónde están los demás?― pregunto Ritsu un tanto preocupada por el resto de los chicos.
―Hikari esta con Aiko en la enfermería, Hiroto debe ya estar despierto haciendo algunos arreglos a su nave― el chico se rasco la cabeza mientras pensaba ― y Mitzuki debe estar despierta también ayudando a limpiar el desastre de ayer― termino por decir el chico.
― ¿Cómo est…―Ritsu ya no pudo continuar por que una chica rubia apareció.
―Richaan…despertaste temprano ―dijo Mugi mientras se tallaba los ojos―Kazuo-kun buenos días― dijo sonriendo a lo que el chico aparto su mirada un tanto intimidado.
―yo…yo creo que debo irme ya, vendré por ustedes en un rato más―dijo el chico rubio antes de caminar a toda prisa y dejar a las chicas un tanto desconcertadas.
―"que chico tan extraño"―pensó Ritsu.
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Aiko abrió lentamente los ojos, su cuerpo dolía, es como si un auto le hubiera pasado por encima, comenzó a recordar lo que había sucedido― "disparos…me dispararon…Kenji… ¿ellas nos salvaron?"― Giro su vista y noto a su primo dormir en una silla aun lado de ella, tenía el cabello más revuelto de lo normas, los brazos cruzados en su pecho y la boca ligeramente abierta ―él duerme en cualquier sitio―pensó ― Hikari…Hikari― le llamaba pero el chico no respondía, soltó un suspiro mientras sonreía un poco ―tenía que ser su hijo―pensó antes de tomar una manzana que se encontraba a un lado y se la arrojaba directo a la cabeza.
El chico salto rápidamente mientras se ponía en una pose de karate, reacciono después de escuchar la risa de su prima ―Aiko….has despertado― dijo de manera alegre.
― ¿cómo están ellas?―pregunto rápidamente Aiko.
―están a salvo, Kazuo estuvo de guardia toda la noche, creo que no tarda en venir a verte― la chica se sonrojo ligeramente al escuchas las palabras de su primo ―no sé si podremos seguir protegiéndolas….debemos regresarlas pronto― dijo el chico mientras en sus ojos una mirada nostálgica se formaba.
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― ¡Hiroto!― el chico de ojos verdes se giró al escuchar su nombre ―Mitsuki…que pasa, vengo de recargar los misiles de mi nave― dijo el chico sonriente.
― si no me dices no me doy cuenta― dijo la chica mientras señalaba la ropa del chico la cual tenía grasa y polvo por todos lados ―estaba por pasar a ver a Aiko, estoy segura que Hikari no se ha movido de su lado en toda la noche―
― Bueno….es como su hermana menor, es lógico que se preocupe por ella― dijo el chico mientras con una franela se limpiaba las manos ―había algo que les quería preguntar― dijo serio.
―creo que ya sé que es lo que quieres decir― dijo la chica cortante ―no quiero hablar de eso―
El chico la miro fijamente― ¿sabes?...si yo tuviera la misma oportunidad que ustedes tiene ahora….la aprovecharía―
Mitsuki lo miro un tanto culpable, es verdad, la situación de su amigo era muy diferente a la suya, tan diferente y parecida a la vez.
Todas las chicas habían despertado por fin, tal y como había predicho Ritsu Mio al despertar se había deprimido al darse cuenta de que la situación en la que estaba no se trataba de una pesadilla, esta era la realidad, una cruel realidad.
― ¿seguro que debemos esperarlos?― pregunto la guitarrista mayor ―muero de hambre―
― Yui-sempai usted solo piensa en comer― la reprendió la gatita pero callo rápidamente al escuchas su estómago rugir lo que provoco que se sonrojara.
― Azu-nya también tiene hambre― dijo Yui mientras la abrazaba como era su costumbre― somos la una para la otra― dijo felizmente lo que provocaba que Azusa intentara escapar.
Mientras Ui intentaba que su hermana no asfixiara a su amiga y Jun apoyaba a Yui, RItsu molestaba a Mio quien aún estaba sensible por toda la situación.
― ¡Baka Ritsu!―dijo mientras le propinaba un golpe en la cabeza.
Ajenas a todo eso Mugi y Sawako estaban planeando como conseguir información acerca de los chicos misteriosos.
― estoy segura de que hay algo más de lo que Nodoka nos ha dicho― dijo Sawako mientras se colocaba sus lentes ―debemos ser muy cuidadosas y recaudar información lo antes posible―
―Sawa-chan… ¿no debemos comentarlo con las chicas?―pregunto Mugi a su profesora quien negó con la cabeza.
― creo que eso la volvería mas paranoicas de lo que ya están―
El sonido de la puerta abriéndose provoco que todas prestaran atención al chico que la habia abierto.
―yo…el desayuno― Kenji estaba nervioso, no le gustaba cuando las personas lo miraban fijamente.
― ¡hora de comer! Gritaron Ritsu y Yui quienes salieron rápidamente del cuarto.
―Sawako-sensei, Mugi-sempai ¿no vienen?― pregunto Azusa quien estaba por salir por la puerta y observaba que tanto como la profesora como la rubia estaban un tanto misteriosas.
― las alcanzaremos en un momento― dijo amablemente Mugi a lo que Azusa decidió dejarlas.
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Nodoka se acomodaba las gafas frente al espejo, sabía que tarde o temprano tendría que hacerle frente a sus amigas, dudaba en si decir la verdad o quedarse callada, soltó un suspiro de frustración ¿Cómo fue que acabaron ahí?, el futuro se les había adelantado demasiado, aunque a la vez eso les estaba dando una esperanza que ya creían perdida.
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En el comedor las chicas observaban a varios heridos, escucharon sobre una ceremonia a los soldados caídos durante el ataque del día anterior.
― terminando de desayunar iré a ver como se encuentra Aiko-chan―dijo Ui a las chicas.
― Buena idea Ui-chan― dijo Mio ―nosotras también iremos―
― antes de eso Nodoka-san me dijo que les dijiera algo muy importante― dijo Mitsuki quien llegaba junto con Hiroto y Hikari.
Ambos chicos le entregaron a cada una muda de ropa que consistía en un uniforme de combate color negro y unas beretas.
― ¡genial!― exclamo Ritsu quien tomo inmediatamente su arma mientras que Mio y Azusa intentaban quitársela.
―pensándolo bien― dijo Mitsuki ―las armas serán después― y con esto Ritsu hiso un puchero.
― ¿dónde están Mugi y Sawako?― pregunto Hiroto.
― dijeron que vendría luego― comento Azusa quien miraba confundida las ropas y las armas.
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El chico rubio caminaba tranquilamente por uno de los pasillos del lugar, buscaba a dos personas que conocía bien, las conocía tan bien como para estar casi seguro que no tardarían en investigar más sobre el futuro en el que estaban, las conocía tan bien que sabía dónde buscarían esa información, las conocía tan bien que al abrir la puerta del cuarto Nodoka-san no le sorprendió verlas con la cara pálida y con un montón de fotografías regadas en el suelo y varios cajones del buro abiertos y revueltos; las concia tan bien que sabía perfectamente lo que ambas dirían.
― ¿tienes algo que explicar?...Yamanaka Kazuo―
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¿Qué tal? Por fin se ha descubierto la verdad.
El próximo cap. Será especial, les adelantare el título "mirando al pasado".
Espero les haya gustado y tratare de no atrasarme tanto en actualizar.
Sin más, me despido y nuevamente gracias por tomarse un poco de su tiempo y leer lo que sale de mi loca cabeza :D
