Disclaimer: no me pertenece nada de lo que leerán a continuación, a excepción del OC, Trisha Osaki, y algunos de los acontecimientos narrados.
¡Hola!
Aquí esta la segunda parte.
Aprendiendo a apreciar la navidad.
Capítulo 2: Fiesta Navideña.
Syusuke's POV
Me despedí de ella y volví al centro comercial. Tenía que comprarle un obsequio ¿verdad? Aunque sea como agradecimiento, si no fuera por ella pasaría solo la Navidad. ¿Qué le gustaría que le regale? ¿Algo brillante y bonito, como a cualquiera? Talvez, pero ella no era como las demás. Sino no me gustaría tanto. Desde que entró el año pasado me atrajo mucho. Pensé que tendría alguna posibilidad, pero repito, ella NO es como las demás. Probablemente por eso rechacé a mis molestas fans una por una, eran muy ruidosas, e iguales.
Perdido en mis pensamientos como estaba, no noté que ya faltaba menos de media cuadra para llegar, y aun no sabía que comprarle. Llegué finalmente, y recorrí todas las tiendas sin encontrar nada que realmente me gustara. Todo quedaba opacado con SU belleza, con sus dos hermosos ojos marrones. Pero debía darme prisa, faltaba poco para que todas las tiendas cerraran.
Una vez que me hube decidido por algo, lo compré, y fui a casa para prepararme. Me pregunto si será una fiesta formal. ¿Cómo debería ir vestido? Tome mi teléfono y marque el número que me había dado esa misma tarde. Esperé a que contestara.
- ¿Hola? – Dijo Trisha atendiendo su celular.
- ¿Trisha? Soy yo, Syusuke. Me preguntaba como debería ir vestido para esta noche. – le pregunté yo.
- Syusuke-sempai. Puedes venir como quieras, no es necesario que te vistas muy formal, con unos jeans y una camisa cualquiera esta bien. -.
- Bueno. Nos vemos luego. – le dije.
- Adiós, Syusuke-sempai.- se despidió y cortó la llamada.
Me tomé al pie de la letra lo que me dijo, me bañé y me puse mis jeans favoritos y una camisa anaranjada que me gustaba mucho.
Recién eran las seis y yo ya estaba listo. Al principio dudé, pero decidí ir a su casa y ayudarla con los preparativos. Tomé el obsequio que le había comprado, y caminé hacia su casa.
Al parecer ya les había contado a sus padres que me había invitado, ya que su madre me dejó pasar sin hacer preguntas y me dijo que ella estaba en su habitación. Subí las escaleras y abrí un poco la puerta que me habían indicado. Allí estaba ella, acostada en su cama con los auriculares en sus oídos, y leyendo un libro que no conocía.
Se veía realmente hermosa y relajada. Aún tenía la misma ropa que había usado en el centro comercial. Como no me había visto, volví a cerrar la puerta y la golpeé.
- Pasa- grito ella. La obedecí, y entré, aún tenía la vista en el libro, así que supuse que no se había percatado de que era yo.
- Hola, Trisha-san-la saludé para llamar su atención.
- ¡¿Syusuke-sempai?! ¡No pensé que llegarías tan pronto!- grito ella asombrada y yo sólo sonreí. – Yo… ¿me esperas un segundo? ¡Aun no me he bañado! Esto… ¡Aa!- continuó alborotadamente corriendo hasta su armario y sacando montones de ropas.
Trisha's POV
Enserio, no esperaba que viniera tan rápido… es decir ¿qué hora es? Miré mi reloj, eran casi las seis y media. ¡En tan sólo media hora vendrían todos los invitados!
¿Qué ropa me pongo? Todos esos pensamientos pasaron por mi cabeza mientras revolvía mi ropero en busca de algo que ponerme.
- Trisha-san. ¿Necesitas ayuda?- me preguntó Fuji desde atrás ¡Me había olvidado de que él estaba ahí!… ¡que vergüenza!
- Aa. Syusuke-sempai. Esto… no se que ropa ponerme…- le contesté apenada.
- ¿Quieres que te ayude a elegir?- ofreció cortésmente. ¿Ahora que le decía? No quería que viera toda mi ropa, bueno, en realidad ya la estaba viendo…
- Si, por favor – pedí, de veras necesitaba ayuda. Aunque creo que no esperaba esa respuesta, ya que abrió sus ojos sorprendido.
- ¿Por qué no entras a bañarte? Elegiré algo por ti. – propuso. Asentí y corrí al baño pensando en lo que acababa de decir.
Encendí la ducha y me bañé lo más rápido que pude. Salí del baño y fui a mi habitación. La puerta estaba cerrada. Entré y arriba de la cama se encontraba una falda que no usaba desde hacia tiempo, no me gustaba, era demasiado corta, y un top rosa. NO usaría eso, ¡De ninguna manera!
- ¡Syusuke-sempai!- le grité olvidando que solo contaba con la toalla para que cubriera mi cuerpo. Me sonrojé un poco al recordarlo, pero ahora no había marcha atrás. Entró en mi habitación para ver que ocurría y se sonrojó también, pero lo disimulo enseguida.
- ¿Hay algo mal, Trisha-san? – preguntó calmadamente.
- Si, ¡No usaré eso! – respondí señalando la ropa que él había elegido. Se rió ante mi actitud, pero luego me contestó.
- Que lástima, creí que te verías bien con esa ropa…- se lamentó.
- De ninguna manera.- me negué.
- De verdad deseaba verte vestida así, pero si no quieres…- fingió entristecerse.
- ¡NO! -.
- ¿Ni aunque te lo pida como regalo de Navidad? – rogó.
Suspiré pero terminé accediendo.
– De acuerdo… Sólo por esta vez. Ahora sal antes de que cambie de opinión.- advertí, y abandonó mi habitación cerrando la puerta detrás de él. Me puse desganada la ropa, y arreglé mi cabello en frente del espejo. Combiné un par de pulseras, un colgante, aros y un anillo, que casi nunca usaba. Ya que estaba por vestirme así, ¿por qué no completar el look? Me rocié un poco de perfume y salí de la habitación justo para recibir a mi segundo invitado.
- Trisha-san, te ves muy bien. – dijo Fuji sonriendo como de costumbre. Otra vez me sonroje.
- Gracias – contesté, y recibí a los recién llegados, mis tíos.
El resto de los invitados no tardó en llegar. La casa estaba toda decorada, pequeñas luces de colores rodeaban el árbol navideño, había guirnaldas por todos lados, un colorido centro de mesa con dos pequeñas velas encendidas, y no podía faltar el muérdago.
Syusuke me ayudó a servir los platos preparados por mi madre a toda mi familia y se encargó de cuidar a mis primos mientras yo verificaba que todo estuviera bajo control con los adultos.
Eran casi las diez y él había conseguido que todos los niños se durmieran. ¡Enserio tenía que enseñarme como hacerlo! Mis padres y mis tíos aun estaban contándose anécdotas sentados alrededor de la mesa del living comedor, acompañándolas con vino y cerveza.
- Puedes relajarte un poco – sugirió Syusuke.
- Lo se,… gracias por todo – dije mientras caminábamos a la cocina.
- No, gracias a ti, por dejarme festejar con tu familia. -.
- No hay por qué.- contesté, sin notar que ahora ambos estábamos bajo un ramo de muérdago. Fuji lo vio, y lo señalo.
- Creo que tenemos que besarnos, Trisha-san.- comentó sonriente y me sonrojé.
- Esto… Syusuke-sempai, tu novia se enojará si lo haces.- lo contradije.
- ¿Novia? – preguntó él, confundido.
- Si, de la que me hablaste antes…-.
- ¿Te refieres a Shizuka? Es solo una amiga… de hecho creo que esta saliendo con Tezuka. –
- Aa. Pensé que…- dije pero fui interrumpida por sus suaves labios, que ahora estaban presionados con los míos. Deseé que ese momento durara para siempre, pero su teléfono móvil nos separó. Atendió la llamada. ¿Quién podría ser a esta hora? Aun faltaba una hora para media noche, no creo que sea alguien sólo para saludarlo.
Unos minutos después cortó, y se dirigió a mí.
- Trisha-san, te agradezco mucho lo de esta noche, pero tengo que volver a casa…- me comentó.
- Aa. Creí que estarías solo…-.
- Y así será. Verás, mi hermana recogió un cachorro de la calle antes de irse, dijo que estaba abandonado así que lo trajo a casa. Y recién me llamo para pedirme que lo cuidara esta noche, pues con los fuegos artificiales podría asustarse estando solo.-.
- Aa. Ya veo. Bueno, entonces deberías irte ya, no falta mucho para las doce, y pronto empezarán a encenderlos. – sugerí, un poco decepcionada.
- Trisha… ¿quisieras acompañarme? – me pidió él, volví a sonrojarme.
- Claro, porque mis padres van a dejarme ir sola a casa de un muchacho faltando minutos para medianoche. – respondí sarcásticamente.
- Creo poder hacer algo al respecto. Ve a prepararte, no creo que puedas volver hasta mañana.- de veras no conocía a mis padres si pensaba que podría lograrlo, pero de todos modos le obedecí.
Elegí la ropa que llevaría y la guardé en una mochila. Una vez que estuvo todo listo, baje. Fuji estaba parado al lado de la puerta de entrada.
- Ya los convencí, podemos irnos.- me avisó. ¡¿QUÉ?!
- ¿Eh? Aa, de acuerdo.- acepté y salimos de la casa sin saludar a nadie. Caminamos hasta su casa.
En cuanto llegamos, él corrió a ver al cachorro de su hermana, mientras yo me quitaba mis zapatos y dejaba mi bolso en una silla.
- Puedes dejar tus cosas en la habitación de huéspedes. Acompáñame, te mostraré donde está. – me dijo. Y lo seguí a una pequeña habitación. Dejé la mochila sobre un pequeño escritorio, y me dejé caer en la cama, olvidando por completo que Syusuke aun seguía a mi lado. Caminó hacia la cama y se sentó en una esquina.
- Continuemos en donde nos quedamos- dijo, y me volvió a besar tiernamente. Pasó sus manos por debajo de mi top, pero luego decidió que era más fácil deshacerse de él. Desabroché su camisa y acaricié cada músculo de su pecho.
Esa noche comprendí que la navidad también podía ser divertida, y todo gracias a Syusuke, quien esa misma noche, luego de arrancarme mi virginidad, me confesó haber estado enamorado de mi desde que me inscribí en Seigaku. Ahora somos novios, aunque aun no estoy muy segura de que se supone que deba hacer, pero se que podré afrontar cualquier desafío, siempre que él esté a mi lado.
Palabras en japonés:
Aa: Ah
Ne?: ¿verdad?/¿correcto?
Ohayou: Buenos Días
Sempai: se utiliza para referirse a alumnos mayores.
Oka-san: Mamá.
Saa: no lo se/suspiro.
Si me olvidé alguna avísenme.
