Jamie POV
Me quedo paralizado en medio del servicio de mujeres. No puedo creer lo que ha pasado en tan solo 10 o 15 minutos hemos pasado de estar teniendo sexo en el baño a discutir sobre lo que sentimos el uno por el otro. Le he dejado claro mis sentimientos y ella también me ha dejado claro los suyos. Sé que tengo que arreglar las cosas con Amelia pero no puedo soportar un minuto más sin estar con ella.
Tengo que hablar con Amelia lo antes posible y dejar las cosas claras. Me duele pensar que después de estar tanto tiempo enamorado de Amelia ya no sienta por ella nada más que cariño y no todo el amor que sentía desde un principio. Todo ha cambiado desde que he conocido a Dakota y nunca antes me había sentido tan obsesionado por una mujer, nunca.
Cojo aire y lo voy soltando lentamente. Me giro hacia el espejo y me echo agua en la cara para despejarme.
¿Cómo has podido ser tan estúpido Dornan? Has tenido sexo sin protección sin darte cuenta solo porque el calentón no te ha dejado pensar, claro se te ha ido la sangre a otro lado de tu cuerpo.
Tampoco es que a ninguno de los dos nos haya dado tiempo a pensar. Joder es que no podía más la deseaba demasiado y hoy iba tan sexy... que no lo he podido evitar. Es que esta mujer me trae loco las 24 horas del día y si ahora le añadimos que la voy a ver más por lo de la promoción pues claro no he podido aguantar las ganas de hacerla por fin mía.
Ha sido la mejor sesión de sexo de mi vida. Sus piernas rodeándome la cintura, sus labios dulces como la miel, su culo redondo y firme que tanto adoro, las paredes de su vagina rodeándome el miembro como si estuviese en el paraíso, sus manos en mi pelo, sus ojos dilatándose cuando ha llegado el orgasmo. Todo ha sido perfecto.
Me vuelvo a mirar en el espejo, me coloco el cinturón y la camisa ya que la americana la he dejado en mi silla. Me peino un poco y me dispongo a salir por la puerta. Miro hacia los lados por si viene alguien, quito el cartel y voy hacia la mesa donde me esperan Sam, Eloise y ella.
Cuando llego veo al camarero que está pasando nota de los postres. Miro hacia donde está Dakota pero ella intenta evitar mirarme y mira hacia otro lado. Se ha puesto roja como un tomate y eso aunque me haga un cabrón me gusta mucho.
Menos mal que ni Sam ni Eloise hacen ningún comentario de dónde nos habíamos metido ni nada. Parece ser que Dakota ha puesto de excusa que tenía una llamada importante que tenía que atender en seguida y menos mal que a mí no me han preguntado por qué bien es raro que un hombre tarde mucho en ir al baño.
Terminamos nuestros postres y cafés. Pedimos la cuenta y nos vamos todos hacia el hotel. En el camino Sam y Eloise se adelantan y nos dejan a Dakota y a mí a solas. ¡Perfecto! Así ahora tendremos un ratito para hablar antes de llegar al hotel.
-Eh Dakota... - ella sigue mirando al frente.
-No quiero hablar ahora Jamie, solo quiero llegar al hotel y acostarme estoy muy cansada - dice con voz cansada y triste.
-Solo quiero hablar sobre lo que ha pasado.
-¿Qué pasa? ¿Es que acaso no te ha quedado claro que no quiero nada contigo hasta que no lo dejes con Amelia? - me mira con furia.
-¡Ya pero yo te quiero! - subo el volumen de la voz sin darme cuenta y eso hace que Eloise y Sam se den la vuelta extrañadas. Dakota y yo las miramos sonriendo y eso parecer ser que las convence de seguir para delante.
-Quiere bajar el volumen por favor y no hablemos de esto aquí, no ahora.
-Entonces ¿cuándo? Dime - pregunto ansioso.
-No lo sé, solo sé que ahora mismo lo que necesito es acotarme y tratar de pensar.
-Vale, yo te doy el tiempo que quieras Dakota pero tienes que entender que no puedo estar un minuto más sin ti - esto lo digo en voz más baja.
Ella solo niega con la cabeza y se encamina más rápido a la puerta del hotel.
¿Por qué tiene que ser todo tan difícil?
Me despido de Eloise y de Sam y les digo que Dakota se encontraba mal y por eso no ha podido despedirse de ellas. Después entro en mi habitación y me voy desvistiendo. Abro mi maleta y encuentro mi pantalón de pijama con el que normalmente duermo. Siempre utilizo solo el pantalón de pijama para dormir, casi nunca duerno con una camiseta porque me resulta incómodo y paso demasiado calor. Voy a lavarme los dientes y mientras tanto le doy vueltas a lo que le voy a decir a Amelia porque como bien dice Dakota tengo que dejar mi relación con ella para poder empezar algo con Dakota. Realmente entiendo su postura pero es muy difícil decirle a una persona con la que has vivido tantas cosas que te has enamorado de otra persona y Amelia no se merece eso pero es lo que siento.
Cuando he terminado de lavarme los dientes, abro la cama e intento dormir un poco. Me parece que va a ser imposible esto de dormir porque mi cabeza no para de darle vueltas a lo que ha acontecido hoy.
Me quedo mirando al techo hasta que oigo unos sollozos que proceden de la habitación de al lado, su habitación. Me levanto y voy directo hacia la puerta de mi habitación. Salgo y voy a su habitación y llamo.
-Dakota por favor abre la puerta soy yo - digo con voz firme controlando el volumen de mi voz porque sé que es tarde.
Sé perfectamente que me ha oído porque la puerta no está lejos de la cama. Su habitación tiene que ser idéntica a la mía.
-Dakota no lo repetiré más veces abre la maldita puerta o soy capaz de tirarla abajo - esto lo digo con voz más firme.
Al segundo se oyen sus pasos.
-Jamie hazme el favor de volver a tu habitación - dice entre sollozos.
-¿Qué? ¡No! Ábreme la puerta ¡AHORA! - lo último lo he dicho ya gritando.
Se abre la puerta de golpe.
-¡Quieres no gritar! - la encuentro con los ojos hinchados y rojos.
-Eh... Dakota ¿qué pasa? - alzo mi mano y le toco la cara limpiándole una lágrima que acababa de derramar.
-No me pasa nada, no me encuentro bien ¿vale? - me aparta la mano de su cara.
-No por supuesto que no vale mira cómo estás - la miro preocupado. Seguro que ha estado llorando desde que ha llegado al hotel por lo que ha pasado.- ¿Puedo pasar?
-No - dice con tono firme.
-¿Por favor? - yo no me doy por vencido y busco su mirada y veo un asentimiento en sus ojos.
Paso a la habitación que está completamente a oscuras y como sospechaba es idéntica a la mía, lo que pasa que al revés.
Me giro y le agarro la cara con las manos mientras con los dedos le voy secando las lágrimas que tenía retenidas mientras estábamos hablando.
Fijo la mirada en sus labios y pienso en besarlos y saborearlos y tratar de hacerla sentir mejor, pero cuando me voy acercando a sus labios ella se aparta y se sienta en su cama.
-No sé qué haces aquí pero quiero que te vayas rápido - dice en tono frío.
Me siento a su lado y le recojo un pelo suelto detrás de la oreja.
-He venido porque he oído que estabas llorando y no tienes ninguna idea de cuánto me mata verte llorar y lo que más me duele es que sé que es por mi culpa - ella solo me mira sin parar de derramar lágrimas de sus ojos.
Se tapa la cara con sus manos y empieza a temblar y a llorar con más fuerza. Yo no lo aguanto más y la cojo y la subo en mi regazo para poderla abrazar. Empiezo a acunarla para trata de calmarla.
Pasan unos minutos hasta que me aseguro que está más calmada y empiezo a llenar su cara de besos intentando secar todas las lágrimas derramadas. Ella solo me toca la mejilla con su mano.
-Jamie... - voy recorriendo los besos por su cara hasta llegar a sus labios. La beso despacio y con calma disfrutando de lo suaves que están en este momento. También están salados.
Ella me corresponde el beso pero al cabo del momento se retira rápidamente y se pone de pie.
-Jamie es que no puedo, no puedo hacer esto - dice tristemente.
-Lo sé, ten por seguro que yo siento lo mismo que tú que siento que esto está mal pero no puedo evitarlo.
-No podemos hacerle esto a Amelia, ella no se lo merece.
-¿Te crees que no lo sé?, pero ¿qué quieres que haga? ¡TE QUIERO! Y eso nadie lo puede remediar - me pongo de pie y apoyo mi frente en la suya. - Dakota desde que te he conocido mi mundo se ha descontrolado ahora tú eres mi mundo y solo vivo para ti.
Tiene los ojos cerrados y no dice nada. Preferiría que me dijese que me quiere otra vez pero no quiero presionarla.
-Déjame que pase la noche contigo.
-No... - responde.
-Por favor... - pido con desesperación.
Suspira.
-De acuerdo pero no haremos nada solo dormir ¿está bien?
No tenía pensado acostarme con ella, solo sentir su cuerpo al lado del mío mientras dormimos.
-Está bien - suelta una sonrisa tímida.
Abre la cama y se dirige al lado que está más cerca de la ventana. Se acuesta mirando a la ventana yo hago lo mismo y rodeo su cintura con mi brazo atrayéndola hacia mi pecho y respirando el aroma de su pelo. Aquí es donde pertenezco aquí es donde deseo estar.
-Buenas noches.
-Buenas noches Jamie.
ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO ESTE CAPÍTULO Y QUE ME DEJÉIS UN COMENTARIO.
NO PENSABA QUE IBA A TENER TANTO ÉXITO Y ME ALEGRA UN MONTÓN QUE OS ESTÑE GUSTANDO MI FIC.
SALUDOS xxx
