Dakota POV
No puedo creer que Jamie me haya traído a una pista de patinaje. ¡Hacía siglos que no iba a una! Cuando era pequeña mi madre solía llevarnos a mi hermano Alex continuamente cuando éramos pequeños pero cuando mi madre se casó con Antonio y tuvieron a Stella dejamos de ir. No es que me queje por ello porque en realidad ya estaba madurando y ya no era lo mismo que antes pero la verdad si echaba de menos poder patinar.
Estoy tan entusiasmada que ni siquiera puedo ponerme los patines y Jamie tiene que ayudarme a ponérmelos. Cuando me los ha terminado de poner, él se los pone rápidamente le cojo de la mano y juntos nos dirigimos a la entrada de la pista. No hay mucha gente como esperaba ver pero mejor porque más pista para nosotros, porque he de decir que hace mucho que no patino así que contra menos gente me vea caerme mejor.
Agarrándome bien de la mano de Jamie, que podría decirse que le he dejado sin circulación durante unos minutos, pongo un pie en el hielo y luego el otro hasta que avanzo un poco hasta estabilizarme. Jamie me ha tenido agarrada ahora del brazo hasta que ha visto que estoy bien estabilizada.
¡Es tan tierno!
Empiezo a avanzar poco a poco hasta el centro de la pista y no sé como consigo dar la vuelta para mirar a Jamie sin caerme. ¡Muy bien Dakota!
Le miro sonriendo porque tiene está embobado mirándome y puedo detectar el "amor" que pueda sentir por mí en sus ojos.
-¡Jamie venga ven! - le grito entusiasmada.
Jamie se lanza tan entusiasmado y tan deprisa que nada más tocar el hielo se cae de culo. Yo no puedo aguantar las ganas de soltar una carcajada pero logro taparme la boca con la mano antes de que ocurra.
Me acerco hasta él y me agacho.
-Jamie ¿estás bien? - no aguanto más y se me escapa una carcajada antes de que me de cuanta.
-No te rías que me he hecho daño - me dice mientras hace un puchero.
Aw es tan adorable cuando hace un puchero. Venga Dakota el pobre chico se ha podido hacer daño y tú aquí riéndote de él, qué delicadeza.
-Aw ¿en serio?, ¿dónde? - pregunto examinándole mientras me agacho hacia él.
Sin contestar a mi pregunta me coge de la cintura y nos da la vuelta.
-Aquí - y junta nuestros labios.
Al principio solo parece que él quiere sentir el contacto de mis labios y yo cierro los ojos disfrutando del momento. Adoro sus labios son tan tiernos y suaves que me pasaría la vida besándolos.
Al cabo de unos instantes él mueve sus labios y yo tardo en corresponderle pero al final lo hago. Empezamos despacio saboreándonos el uno al otro pero al cabo de los segundos el beso se vuelve más pasional y solo somos labios y lengua. Nuestras lenguas luchan por ganar la batalla de quien posee la boca del otro. Yo agarro el pelo de Jamie y le doy un apretón de deseo. Él gruñe y me agarra fuerte de la cintura.
Estoy tan perdida en el beso que he olvidado donde estamos. Rompo el beso y miro a nuestro alrededor y para mi sorpresa no hay nadie mirándonos. Gracias a dios.
Devuelvo mi mirada hacia Jamie que me mira con lo que puedo llamar amor. No puedo evitar sonreír porque me siento querida.
-Te quiero - me dice.
-Y yo a ti también - él ya lo sabe pero necesitaba decirlo en alto.
Intenta juntar otra vez nuestros labios pero yo me aparto antes de que lleguen a rozarme. Él me mira confundido. No, ya hemos hecho cometido muchos errores no permitiré que hagamos más. No hasta que termine su relación con Amelia.
Suspiro y me levanto con cuidado de no caerme. Cuando me pongo de pie le ayudo a levantarse y al hacerlo no me suelta la mano.
-Sé lo que estás pensando y lo entiendo porque sé con seguridad que hasta que no termine con Amelia no vas a intentar nada conmigo, de verdad que lo entiendo Dakota pero no puedo resistirme cuando estoy a tu lado. Pierdo todos mis sentidos y la sangre no me llega a la cabeza.
-¿Y adónde te llega? - pregunto jugando.
-Oh no siga por ese juego Señorita Johnson.
-¿Qué juego? - le desafío.
Coge una bocanada de aire intentando controlarse.
-Bueno creo que esto era una "cita de amigos" así que te prometo que no me propasaré de eso. Me comportaré solo como un amigo ¿vale? - me promete y parece que sus palabras son sinceras.
-Está bien.
-Pues disfrutemos como buenos amigos que somos y olvidémonos de todo lo demás ¿estás de acuerdo?
-Absolutamente - digo sonriendo.
No sé cuánto tiempo hemos estado patinando y hablando. Jamie en un par de ocasiones casi se cae y yo no me quedo tan atrás porque ha habido una vez que yo también me he caído de culo y Jamie ha estado riéndose de mí como 10 minutos y ahora siento cómo se ha sentido cuando se ha caído él, duele demasiado.
-Te puedo preguntar por qué te has dejado el pelo moreno y no te lo has teñido de tu color natural - pregunta curioso mientras seguimos patinando dados de la mano.
-Bueno - me aclaro la garganta.- La verdad es que quería un cambio de look y a todo el mundo le gustaba que estuviera más de morena que de rubia así que decidí dejarme el pelo moreno desde que grabamos en octubre - le explico.
-Si quieres que te sea sincero a mí también me gusta más que estés de morena. No tuve la oportunidad de decirte lo preciosa que ibas en los Globos de Oro ya sabes por qué.
Claro porque estaba Amelia.
-¿Por eso estuviste tan distante ese día? - sé que me va a decir que sí.
-Sí para qué te voy a mentir. Amelia es una mujer muy celosa y no le gustó nada que estuviéramos sentados al lado en la ceremonia y hasta me prohibió hacerme fotos contigo.
-¿En serio? - pregunto asombrada.
-En serio pero por lo menos conseguí una foto contigo que valió mucho la pena - sé a qué foto se refiere porque es una de las fotos que tengo en mi carpeta del móvil.- Esa foto la tengo guardada en mi móvil.
-¿Qué? - pregunto con sorpresa. No puede ser ¡la tiene guardada en su móvil!
-Sí mira - saca su móvil del bolsillo de su pantalón y me enseña la foto.
Observo con atención esa foto. Es una de mis favoritas porque he de decir que los dos estábamos increíblemente guapos. Muchos dijeron que haríamos una muy buena pareja y no puedo negarles que yo también lo pienso.
-Tú también estabas muy guapo en los Globos de Oro - le digo sinceramente.
-No más que tú - no sé cómo lo hace pero siempre logra que me ponga roja.
-Estoy algo cansada, ¿podemos ir a sentarnos un rato? - cambio rápido de tema.
-Sí claro pero la verdad tengo otros planes.
¿Otros planes? Espero que no implique hacer mucho esfuerzo porque estoy muy cansada y lo único que quiero es sentarme.
-¿Tienes hambre?
-Emmm sip - no me había dado cuenta hasta que ha preguntado pero la verdad es que estoy muy hambrienta.
-Pues vamos - me lleva hasta los bancos donde nos quitamos los patines y los devolvemos.
Parece ser que la gente no se ha dado cuenta todavía de quiénes somos y mira que están las calles repletas de carteles de Cincuenta Sombras de Grey pero la gente se preocupa de sus propios problemas que de la gente que les rodea.
Seguimos caminando unas cuantas manzanas más hasta llegar a un ihop. No puedo evitar que mi sonrisa casi me parta la cara en dos. Jamie sabe perfectamente que me encantan las tortitas y que si fuera por mí me pasaría toda la vida solo alimentándome de tortitas.
-Como sé que te encantan las tortitas no he podido evitar traerte aquí al restaurante del mundo de las tortitas. Sé que este restaurante es normalmente para desayunos pero podríamos merendar aquí si quieres - no aparta su mirada juguetona de mí.
-¡Sí sí por favor! Me encanta Jamie - me acerco hasta que mis labios tocan su mejilla donde planto un beso.- Gracias.
Noto un ligero rubor en sus mejillas que hace que mi diosa interior salte. Sí, yo también tengo diosa interior al igual que Ana, creo que todas las mujeres la tienen.
-Entonces, usted primero Señorita Johnson - como un buen caballero me abre la puerta y me deja pasar a mí primero.
-Muchas gracias Señor Dornan - le agradezco.
Jamie POV
Después de habernos besado le he prometido a Dakota que no volvería hacerlo y que solo me comportaría como un amigo. Hemos pasado un tiempo increíble en la pista de hielo y como no yo me he vuelto a caer, aunque ella también se ha caído de una forma tan graciosa que no he podido evitar reírme.
Hemos hablado de todo durante nuestra estancia en la pista de patinaje y me asombra lo mucho que sabemos de nosotros. Creo que no he llegado a conocer a nadie tan profundamente como conozco a Dakota en estos momentos.
Después de haber estado patinando durante 2 horas, Dakota me ha dicho que estaba cansada así que la he traído hasta ihop porque sé muy bien que adora las tortitas y que mejor lugar que traerla al reino de las tortitas.
La dejo pasar primero y ella me lo agradece con educación. ¡Dios si es que la adoro cada día más!
Cuando entramos un camarero viene a saludarnos y a decirnos para cuantas personas queremos mesa. Obviamente pedimos mesa para dos y nos dirige hacia una mesa al fondo del restaurante donde hay una pared llena de fotos de todos los desayunos que sirven.
El camarero nos pregunta que si deseamos tener unos minutos para poder decidir qué queremos y le agradecemos que nos los de.
-¿Qué quieres pedir? - pregunto.
-Puff no sé... ¡es que hay tantas cosas! - dice sin poder ocultar el entusiasmo.
Lo has hecho bien hoy Dornan porque no ha parado de sonreír en todo lo que llevamos de "cita".
-Pues yo ya sé lo que voy a pedir - digo dejando la carta en la mesa.
-Ah ¿sí?, pues yo quiero lo mismo - dice mientras se pasa la lengua por los labios.
Dios... ¡no hagas eso!
El camarero vuelve al cabo de unos minutos.
-¿Ya saben lo que van a querer? - pregunta mientras saca la libreta y el bolígrafo para coger nota de nuestros pedidos.
-Sí, vamos a querer 2 platos de tortitas con arándanos ambos con sirope de arce, un café y un batido de vainilla.
Espero que el camarero escriba todo y nos recoja las cartas.
-Hoy parece ser que me voy a saltar la dieta - sonríe avergonzada.
-Yo también me la estoy saltando así que no pasa nada.
No pasa mucho tiempo hasta que nos traen nuestro pedido. Las tortitas tienen una pinta estupenda y con solo mirarlas se te hace la boca agua.
Mientras comemos seguimos hablando un poco de todo, Dakota empieza a hablarme de todos sus hermanos, que son unos cuantos por cierto, y yo le hablo de mis hermanas también.
-¿Dakota? - pregunta un chico moreno de ojos azules.
Me suena mucho pero no caigo en quién es.
-¿James? - pregunta sorprendida Dakota.
Vale se llama como yo y conoce a Dakota. Los celos me corroen y eso que no soy un hombre celoso pero con Dakota parece ser que sí lo soy.
-¡Cuánto tiempo! ¿Qué haces por aquí? - pregunta el chico con acento inglés.
Ummm inglés ¿y lo conoce Dakota?
-Pues estoy aquí en Nueva York porque empiezo la promoción de Cincuenta Sombras ya - puedo notar emoción en la voz de Dakota. Se nota que está muy orgullosa de la película.
-¡Oh dios! ¿Ya empiezas con la promoción?
-¡Sí! mañana mismo tengo una entrevista en el Today Show con Jamie - dirige la mirada hacia mí - ¡Oh lo siento! James mira él es Jamie mi co-protagonista de la película.
El tal James me tiende la mano que yo le estrecho por pura educación y no más.
-Es un placer conocerte por fin - ¿por fin?
-James creo que ya es hora de irnos mi pa-... - conozco esa voz y guío mi mirada hacia la persona que está justamente al lado de James.
¡No puede ser!
-Jamie qu- qué sorpresa - dice balbuceando.
-Keira cuanto tiempo sin verte - no puedo creer que me encuentre a una ex en este lugar y en este momento.
¡Ahora sé de qué me sonaba este chico! Es el marido de Keira ¡claro!
-Bueno James ¿nos vamos ya? - pregunta Keira incómoda.
-Mira Keira aquí está Dakota - dice James dirigiendo la mirada hacia Dakota.
-Oh Dakota ¿cómo estás querida? - Keira le da dos besos a Dakota y puedo notar que Dakota está tan incómoda como yo.
-¿Cómo estás Keira? Guau ¿cómo vas con el embarazo? - pregunta asombrada Dakota.
-Voy bien ya estoy deseando que esto acabe porque mi cuerpo ya no puede más - sonríe nerviosa Keira.
-Creo que ya es momento de irnos porque creo que hemos interrumpido.
-No para nada James, hacía mucho tiempo que no te veía - dice Dakota.
Mientras yo no aparto la mirada de Dakota noto cómo Keira no aparta la suya de mí y puedo decir con total seguridad que este es uno de los momentos más incómodos de toda mi vida. Jamás me hubiera imaginado estar en el mismo lugar con la mujer que amé más que a nada en todo el mundo y con la mujer de la que estoy total y perdidamente enamorado actualmente.
Los dos se despiden y noto como la tensión se va con ellos.Menos mal...
-Siento eso - se disculpa Dakota.
-¿Por qué te disculpas?, no es tu culpa.
-Es que me siento culpable porque yo conozco al marido de una ex tuya y siento que he forzado esta situación.
-Tú no has forzado nada Dakota, vale sí, Keira me rompió el corazón y lo pasé muy mal por su culpa pero tú no tienes por qué sentirte culpable de conocer a su marido y que ambos estuvieran en el mismo restaurante - no quiero que se sienta culpable por nada.
-Vale, sé que ha sido muy incómodo.
-Mucho - suelto una carcajada para relajarme.
Ella sonríe también.
-Mañana voy a llamar a Amelia. Hoy lo he intentado pero no me ha cogido el teléfono, pero te prometo que mañana hablo con ella y lo dejo todo arreglado - digo cambiando abruptamente de tema.
Dakota se mira los dedos que tiene entrelazados en su regazo.
-¿No se lo irás a decir por teléfono verdad? - pregunta intrigante.
-No quiero decírselo a la cara, soy un hombre que dice las cosas en la cara y esto no es una excepción - digo con total sinceridad.
-Está bien - sonríe pero sin llegar a enseñar los dientes.
-¿Qué te-...? - no termino la pregunta porque una voz me saca de la conversación.
-¡Sorpresa! - busco con la mirada a la persona que ha gritado.
¡Mierda!
AQUÍ OTRO CAPÍTULO QUE ESPERO DE VERDAD QUE OS GUSTE.
POR FAVOR OS AGRADECERÍA MUCHO QUE COMENTÁSEIS.
MUCHOS BESOS xx
