¡Hola, chicos!
Vengo aquí nuevamente con un nuevo proyecto que espero les vaya a gustar.
Debo aclarar que esta historia se sitúa después de la Cuarta Guerra Ninja. Aún no salen los dos últimos tomos del manga (y creo que todos estamos ansiosos por saber cómo termina finalmente Naruto) pero de verdad quería ya subir esta pequeña historia. Para aclarar desde el principio, esto ocurre antes de The Last, ya entenderán conforme avance la trama. Todo esto lo dejo así para que cuando finalmente salgan los últimos tomos y The Last, quede todo aclarado… obviamente haré muchísimos cambios, y estoy segura de que las parejas aquí posiblemente no les gustarán, así como las historias que les puse a los personajes, pero es algo que realmente siempre he querido hacer y espero realmente les guste.
"blablabla" pensamientos o recuerdos
-blablabla voz del Shukaku
-blablaba diálogos normales
* para aclarar ciertos puntos
Ya para terminar, les agradezco de ante mano que me lean, soy primeriza así que sean amables conmigo. Reviews? Me harían tan feliz! :D
Naruto(obviamente) no me pertenece, sino al gran Masashi *Me Monto en tu Moto* (aunque le guste matar personajes maravillosos T.T), de ser mío ya estaría casada con Shikamaru y miraríamos las nubes mientras decimos "Problemático" todo el día :3
CAPITULO 1. "ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO"
Realmente, esto no podía estar pasando.
Miró en total silencio cómo todos dentro de la Sala de los Kages discutían por algo que, realmente no le parecía de mucha importancia a él, y realmente no es que no le gustara la idea, de hecho estaba seguro de que dentro de todas las personas en la sala él era el que principalmente debería estar preocupado ya que todo había surgido a causa suya.
Soltó un suspiro mientras miraba con sus aguamarinas distraído hacia nada en específico.
Recientemente la Cuarta Guerra Ninja había terminado.
Había sido la más sangrienta, dolorosa y horrible guerra que jamás se había presenciado, con muchas muertes y países reducidos a nada. El horror de la pérdida y el sufrimiento de los sobrevivientes había sido tal que todos los Kages reunieron al día siguiente para tratar de solucionar el problema, y habían llegado a una conclusión: debían restaurar el orden.
Se propusieron solucionar los problemas de manera pacífica, y aunque al principio fue un caos infernal, llegaron a la conclusión de que debían unificarse para mantener la paz después de tal horrible tragedia. Tanta pérdida y dolor en vano, tanto sufrimiento, el peso de las muertes de sus camaradas y seres queridos se quedaría marcada por siempre dentro de todos, y especialmente la sonrisa de cierto shinobi rubio de ojos azules cruzó por su mente.
"Naruto…", musitó dentro de sí, completamente triste.
¿Cuánto tiempo había pasado desde su partida? ¿Casi dos años? Le dolía el pecho cada vez que recordaba las últimas palabras del chico, totalmente triste, mientras sus ojos se cerraban y las lágrimas se deslizaban por sus mejillas. Luego, nada más.*
"Este es mi camino ninja…"
El joven Kazekage salió por unos momentos de su memoria cuando escuchó la voz de su hermana mayor, gritando, como era de costumbre:
-¡No pueden estar hablando en serio!- dijo ella furiosa, obligando a que, por primera vez desde que había entrada a la sala, prestara atención. Aunque al principio la relación de los hijos del cuarto Kazekage no había sido la mejor, con el tiempo el pequeño Gaara entendió que su hermana mayor siempre se preocupó por él y más que temerle, deseaba entenderlo para que no se sintiera tan solo.
Sólo fue gracias a Naruto que el "Kogane no ko"* entendió eso.
-Temari-san, tranquilícese por favor- pidió alguien que acompañaba a la Mizukage. Gaara suspiró.
"Pedirle a Temari que se calme…", pensó el menor. Temari soltó un golpe a la enorme mesa, llamando la atención de todos los presentes, especialmente de Konoha, uno que siempre observaba a su nee-sama con ojos extraños.
-¡No están escuchando! ¡No se trata de cualquier amenaza o ataque, por Dios! ¡Hablamos de algo realmente serio! ¿¡Es que son idiotas todos!?- su hermana estaba que lanzaba rayos.
-Temari… - susurró aquel chico con cabellos elevados y una mirada serena.
"¿Cuál es su nombre?", pensó distraído.
-Shikamaru Nara, dadakko*- le habló una voz dentro de él. Soltó un bufido.
"Era una pregunta retórica", contestó.
-Parece que a Nee-sama le agrada muchísimo.
"Es MI nee-sama"
-¡Temari, basta ya!- lo sacó de su trance la voz de Kankurou. El pelirrojo levantó a la mirada a su hermano mayor, con el ceño fruncido e intentando detener a la rubia. Tardó segundos en entender lo que pasaba: había dos mujeres de la Mizukage delante de ésta, mientras Kankurou sujetaba con fuerza a Temari, hecha una fiera. Shukaku le hizo un sonido y volvió la vista hacia los shinobis de Konoha, especialmente a Shikamaru, quien apretaba con fuerza los puños.
-Je je je, me parece que tienes competencia
"Cállate"
-¡Temari-san!
-¡Temari, para esto!
-¡No!- miró a la Mizukage- ¡Estamos hablando del Quinto Kazekage, mujer estúpida!
-¡TEMARI!- gritaron todos dentro de la sala… a excepción, claro, del menor y la Hokage, quien miraba con esos ojos tan peculiares la escena.
-¿Está bien ella? Dadakko, ya casi estamos en esa "época del mes", dijo con una risa malévola el Shukaku. Gaara apartó la vista de la Hokage, no por el comentario de su inner, sino porque cierto shinobi de cabello plateado había enfocado su mirada seria y desinteresada en el Kazekage.
-¡Es el Kazekage de quién hablamos!
-¿Y?- dijo la Mizukage, levantando la ceja. Temari se detuvo- ¿Cuál es la diferencia? Sólo porque es el Kazekage, ¿debemos tenerle consideración? ¿Darle un trato especial? ¿Qué piensas que somos, una beneficencia?- silencio. Shikamaru miró a la Hokage, quien tampoco parecía tener mucho que decir.
-¡Maldita engreída!- gritó la rubia, y fue en ese momento que su voz se quebró- ¡No se trata sólo de que sea el Kazekage! ¡Él también es el Comandante General del ejército de la Gran Alianza Shinobi! ¡Comandante de la Cuarta División! ¡Guerrero de la Aldea de la Arena! ¡Tercer hijo del cuarto Kazekage y de Karura…!
-Temari… - dijo Kankurou, apretando el brazo de su hermana mayor, ella se sacudió enojada de su agarre.
-¡Es mi pequeño hermano!- soltó en llanto, captando toda la atención de los presentes, y por primera vez de la Mizukage, quien la miró con una expresión de compasión.- ¡No pido que se descuiden las demás aldeas ni tampoco que se dejen desprotegidos, solamente…! ¡Mi hermano menor… si él… nuevamente… yo…!- las lágrimas de la rubia y sus sollozos se perdieron en el pecho de su hermano mayor, quien la abrazaba con fuerza. Dentro de su cabeza, Shukaku siseó.
-Ha hecho llorar a nee-sama- dijo refiriéndose a la Mizukage –Debemos hacerla pagar…
El pequeño Kazekage apretó los puños, frustrado. Si algo odiaba era ver llorar a las mujeres, y ya ni se dijera de su preciada hermana mayor. Ante la sorpresa de todos los presentes, se levantó con elegancia y mirando, específicamente, a la Mizukage, quien tenía entendido le tenía la misma cantidad de miedo que respeto, aunque esto último era impulsado más que nada por el miedo a que un día el joven Kazekage la asesinara con esa mirada turbia que poseía. La Hokage soltó una risita engreída que nadie pareció escuchar.
-Mizukage-sama- comenzó el chico.
-Perra maldita, querrás decir- se burló Shukaku pero el pelirrojo lo ignoró.
-Permítame decirle unas palabras.
-En efecto, Kazekage-sama- asintió con una sonrisa burlona.
-Mi escolta personal- apuntó a su hermana con un ligero movimiento de cabeza sin apartar sus ojos de ella- Quien también es mi hermana mayor, solamente ha deseado hacerle entender los punto por los cuáles ella cree que la seguridad debería aumentar…
-Entiendo el punto, Kazekage-sama, pero no es usted el único que ha recibido amenazas- la Mizukage se levantó, mirando a todos los presentes- ¡Todos los aquí reunidos hemos presenciado muertes, tragedias y amenazas de todo tipo y seguido en pie!- miró a Temari- La escolta personal del Kazekage-sama está exagerando las cosas, dejándose guiar por su lado maternal y sobreprotector, pero creo que no deberíamos darle tanta importancia a unos simples criminales que amenacen nuestras vidas…
-Hokage-sama… - musitó el chico Nara, sin recibir respuesta de su superior. Una kunoichi que estaba a su lado, ladeó la cabeza cuando la mano de la Hokage tocó su brazo, fue en ese momento que sus ojos aguamarina captaron completamente su atención:
-Entendido- dijo la kunoichi, frunciendo el ceño en una mirada serena pero decidida. Vagamente, el Kazekage la recordaba.
Intentaba que su memoria lo ayudara, porque estaba seguro de que una mujer como ella le sería difícilmente de olvidar. La chica era menuda, con proporciones delgadas, finas aunque feroces, el cabello excesivamente largo sujetado en una coleta perfectamente recta sobre su cabeza, la piel increíblemente y unos ojos…
-¡Oh! ¡Dadakko!, gimió el Shukaku en su interior, provocando que un ligero gruñido se escapara de sus labios. Ante el acto, Kakashi Hatake volvió a mirar al Kazekage, algo interesado. ¿Había alguien más notado que el chibi*-Kazekage había gruñido? ¿O sólo fue él? Miró a su alrededor, pero todos parecían estar queriendo saber qué sucedía entre las rubias que cualquier otra cosa no les interesaba. El copy ninja sacudió la cabeza.
Gaara enfocó sus ojos en la chica, quien mantenía el ceño fruncido y los puños apretados, cuando el chico Nara se paró delante de su superior.
-Mizukage-sama, Kazekage-danna*- dijo el chico Nara.
-¿Kazekage-danna?
-Konoha tiene una pequeña solución al problema- dijo enfocando la vista específicamente en Gaara. La Mizukage dijo algo que a los hombres realmente no les interesó, y no es que realmente quisiera ignorar a la mujer, pero sabían que nada bueno salía de su boca. En varias ocasiones había escuchado a la Hokage decir que "Mizukage-sama es una jugadora, y utiliza su boca con propósitos… especiales", a lo que todos los hombres entendieron.
Excepto, claro, el siempre inocente Gaara.
-¿Cuál sería, sub-comandante Nara?- habló el Raikage.
-Lameculos, siseó Shukaku y Gaara no pudo estar más de acuerdo con él.
-La quinta Hokage sugiere que, el escuadrón especial ANBU, sea el encargado de llevar a Kazekage-danna a su destino- y miró a todos los presentes- Tenemos a los mejores dentro del escuadrón, Temari-san, Kankurou-danna- dijo Shikamaru enfocando la mirada en la siempre inescrutable rubia, quien pareció entender algo que no se pronunció, porque le sonrió cariñosamente al Nara.
Shukaku rugió.
-Esa es nuestra sonrisa, dadakko.
Gaara miró a la Hokage, quien se había recargado sobre el asiento, posando su mirada fiera sobre el chibi-Kazekage, como lo llamaba Kakashi. Claro… que el pequeño Gaara no sabía eso.
-Así como usted tiene su escolta personal y su Equipo Táctico de Seguridad (ETS para abreviar), Konoha tiene su propia fuerza interna.
-ANBU- dijo Shikamaru. Kankurou se apartó de su hermana, mirando a la Hokage.
-No dudamos de la capacidad de sus fuerzas, pero hablamos de una misión encubierto, Hokage-sama, y nuestro Kazekage necesitará toda la seguridad necesaria para que se lleve a cabo, ¿está segura de qué…?
-¡Por supuesto que sí!- dijo antes de que el marionetista acabara. Había fruncido el ceño la mujer- ¿Con quién crees que hablas? ¡Enviaré solamente a los mejores, por supuesto! ¡Comandados por el nuevo Comandante de las fuerzas ANBU!
-¿El nuevo comandante?- preguntó la Mizukage, levantando la ceja- Ignoraba que tuvieras un nuevo comandante, Lady Tsunade…
-Ignoras mucho, amiga mía- dijo torciendo el gesto- De hecho, planeábamos hacer una pequeña celebración por su reciente ascenso dentro de las fuerzas- y levantó la fina ceja rubia derecha al momento que inclinaba la cabeza hacia su lado derecho.
Justamente donde la chica de ojos preciosos estaba parada.
El Kazekage sintió que su vida se escapaba en un suspiro.
-Permítanme presentarles a la nueva Comandante de las Fuerzas Especiales ANBU… ¡Lady Hinata Hyuuga!- dijo y al instante, la chica de ojos preciosos los miró a todos, agachando la cabeza. Gaara abrió los ojos durante una milésima de segundos, posando no solamente la mirada en aquella menuda chica preciosa, sino también en lo que acaba de recordar.
Ahora entendía por qué se le hacía tan familiar… ella era…
-Mucho gusto, miembros de la Sala de Kages- dijo con la cara completamente roja- Será un honor servir fielmente a la causa- y una sonrisa se dibujó en su cara bonita.
El corazón del Jinchuriki dio un brinco, y se detuvo por una eternidad.
¡Ella era la novia de Naruto Uzumaki!
-Esto… no puede estar pasando- susurró en voz baja, captando la atención de todos.
*El primer asterisco, donde Gaara habla sobre Naruto, me estoy refiriendo a como yo creo que habrá sido su despedida. Obviamente, cuando los dos últimos tomos salgan a la luz, hablaré sobre ese capítulo en específico, ¿de acuerdo?
*Dadakko- Niño engreído
*Kogane no ko- Niño de oro
*Chibi-Kazekage- apodo que Kakashi(en ésta historia) le pone al pelirrojo
*Danna- es una manera de referirse a los Señores Feudales con sumo respeto
