¡Hola, mis narufans!

Oh, por Dios, oh por Dios, OH POR DIOS! El manga de Naruto finalmente llegó a su fin T.T

Saben? Debo admitir que de toooodos los finales que esperaba que Masashi le pusiera a Naruto, bueno, éste era uno de esos. Obviamente hubieron muchas cosas que me impactaron, y espero ustedes lo hayan leído también... sino, qué esperan? a qué se lea solo? En fin, tuvo un final maravilloso, digno de un manga tan increíble como ese.

Mi punto es, que a raíz del final del manga, he tomad una decisión. ya ven que les había dicho que ésta historia sería antes de The Last? Pues he decidido que no lo será. Es que... Dios, el final del manga! Ya tenía planeada muchas cosas pero he decidido adelantarlas, porque esperar hasta diciembre no me gusta nada! -.- no quiero esperar tanto, así que he cambiado un poco las cosas: había dicho desde el comienzo que la historia empezaba un tiempo antes de The Last, pues ahora he decidido que será dos años después. Cómo aún no sabemos nada en concreto de la última película, prefiero hacer algunos One-Shots que se basen en la película, pero todavía falta un mes para eso-.- así que tendremos que ser un poco pacientes, vale?

Bien. Ya aclarados los puntos, los dejo con el tercer capitulo. Agradezco de todo corazón que me lean y prometo no decepcionarlos; también por esos grandiosos Reviews que leí :') me hicieron muy feliz, de verdad.

Y ya saben, déjenme por ahí unos Reviews si creen que me los merezco, ya sea para felicitarme, alentarme o para mandarme a la porra. Y prometo publicar el siguiente capítulo más rápido que el Jiraishin de Minato :D

"blablabla"- pensamientos o recuerdos

-blablabla- Shukaku

-blablabla- conversaciones normales

*aclaraciones

Naruto (obviamente) no me pertenece, sino al gran Masashi *Me monto en tu moto* (aunque le guste matar personajes maravillosos T.T), de ser mío ya estaría casada con Shikamaru y miraríamos las nubes mientras decimos "problemático" todo el día :3


CAPITULO 3. "EL CLAN HYUUGA"

El Kazekage permaneció en silencio, mirando a su hermana con sus ojos como platos, una expresión completamente inusual en el pequeño. Temari soltó una risita porque solamente le faltaba ser feo, tener cabello negro y unas cejas de "azotador" para que se pareciera al siempre molesto Rock Lee, aquel shinobi quien se había convertido en un grandioso aliado y amigo de su queridísimo hermano.

-¿Te ha mordido la lengua el Shukaku, hermanito?- se burló Temari, poniendo todo su peso en su lado izquierdo, con un gesto pícaro y sensual, claramente burlesco. Gaara recordaba esa pose como la que normalmente usaba en Shikamaru cuando quería molestarlo, y también cuando parecía estarle lanzando "ojitos". Vio a su hermana mover los labios y explicarle, de la mejor manera que pudo, que habían acordado que el Kazekage viajara desapercibido junto con los Hyuuga.

-Lady Hinata Hyuuga y su hermana Hanabi tienen una residencia especial en las cercanías de Hanagakure*- comenzó la Hokage, recargándose completamente en el asiento.

Después de todo el alboroto de la mañana, y de que pudiera darse un buen baño y desayunar, volvió con los Kages, quienes lo esperaban para darle las noticias.

-Tsuchikage-sama propuso la idea, a decir verdad- dijo Tsudane, bebiendo sake. Al pequeño pelirrojo siempre le sorprendió la habilidad de aguante de la Godaime, pues en varias ocasiones la había visto beber como si no hubiera mañana y al día siguiente estar como si nada pasara.

-La vieja está buena, dadakko. Ya faltan menos días…

"No empieces", se quejó con molestia. No podía creer que fuera tan temprano y que Ichibi ya estuviera molestando.

-¿Debo viajar con las Hyuuga e infiltrar información?- preguntó el pelirrojo, la Hokage asintió.- ¿No creen que es… demasiado…?

-¿A qué te refieres?- preguntó la rubia.

-Apostaría lo que fuera a que en Hanakagure esperan que hagamos algo parecido- miró a Shikamaru, quien estaba al lado de la Hokage- La mayoría de sus aldeanos son aquellos que huyeron de nuestras aldeas debido a muchos factores, saben que alguno de nosotros podría infiltrarse en su aldea para buscar información…

-Buen punto- musitó el Raikage, mirando a los demás- Creo que Gaara-sama tiene mucha razón, mis queridos Kages.

-¿Puede ser más lameculos?

"Cállate."

-No dudamos de su inteligencia, Gaara- dijo Tsunade- Lo que queremos lograr es que nos den todo tipo de información que necesitemos, y esa será precisamente la tarea que ustedes desempeñaran.

-¿Ustedes…?- musitó el Kazekage. Sintió cómo en su ojo izquierdo se generaba el tan molesto tic que tanto odiaba.

-Te saldrán canas negras, dadakko.

-Sí, esa será la tarea que Lady Hinata y tú desempeñarán.

-¿Por qué tengo que se precisamente yo…?- finalmente preguntó.

Entendía que una cosa significara que él fuera un miembro importante entre los Kages, y que como comandante de la alianza shinobi tuviera obligaciones, pero…

-Están exagerando- musitó en voz baja, mirando el vaso de cristal delante suyo. Todos los Kages lo miraron, principalmente impresionados porque Gaara, NUNCA protestaba, ni decía nada, no se quejaba ni mucho menos.

-De modo que tienes bolas, ¿eh? Comenzaba a preocuparme…

-¿Disculpa?- dijo el Tsuchikage- ¿Y quién de nosotros podría ir, sino fueran ustedes?

-Podríamos enviar a cualquier ninja que pueda pasar desapercibido- contestó el pelirrojo.

-¿Estás diciendo que tú no podrías desempeñar una tarea tan fácil?- lo retó la Hokage, con una sonrisa de medio lado. El tic en el ojo izquierdo de Gaara comenzaba a acentuarse…

-Lo que Kazekage-sama quiere decir- comenzó Kankurou- Es que todos lo conocen, y aunque usara una peluca y se cambiara de ropas, ¿cuántos shinobis tienen esas ojeras tan exageradas y esa apariencia como mi hermano?- todos los Kages lo miraron- Supongo que su punto es que no tiene caso que intentara pasar desapercibido si de todos modos lo descubrirán.

Hubo un silencio tan largo e incómodo, que casi se podía cortar con un kunai; los Kages se miraban entre sí para luego posar sus ojos en el pelirrojo, quien seguía manteniendo esa expresión inescrutable, meditando todo.

-No importa cuánto lo pienses, chiquillo, de todos modos terminarás accediendo, ¿no?

Largo silencio.

-Es por esto que te volviste Kazekage, Gaara: para proteger a aquellos que lo necesitan.

Todavía silencio.

-Es por eso que eres el Kazekage, porque las personas dependen de ti… niño de oro.

Otro silencio.

-Este es tu camino ninja, Quinto Kazekage, Sabaku no Gaara.

Tras esas palabras, Gaara soltó un suspiro y miró a todos en la sala, incluida a la frágil Hinata, quien no había hecho ningún sonido desde que había comenzado la reunión.

Mientras todos esperaban alguna respuesta del chiquillo, la Mizukage intentaba no cerrar los ojos. La noche anterior, después de haber decidido todo el plan con los demás Kages, se quedó hasta tarde con Tsunade y Shizune, hablando hasta los codos sobre la guerra, el pasado, sus hombres y sake, y entre tanto sake en sus vena no dejaba de molestar a la Hokage, pidiéndole a la rubia que le hablara a Kakashi bien de ella, a lo que, con una risa irónica, le dijo:

-¿Kakashi? ¿El ninja copia?- soltó una risotada mientras bebía sake- ¡Pero si ni siquiera le gustan las mujeres!

-¡¿Eeehh!? ¡Debes estar bromeando, Tsunade!

-¡No, no, es de verdad!- más sake- ¡Sólo hay que verlo junto a Gai!- más sake- ¡Ya deberían hacerlo oficial! ¡Shizune, MÁS SAKE, MÁS, MÁS…!

"Qué mala suerte", pensó la Mizukage mientras apartaba los mechones oscuros de su rostro, totalmente deprimida. Estaba tan ajena a la conversación, que no notó que habían comenzado a hablar de nuevo… y claro, por lo poco que le importaba realmente todo eso.

-Nadie notará nada raro si las hermanas viajan a Hanagakure, ya que tienen una residencia en ese lugar.- comenzó Tsunade al ver que el silencio parecía no romperse.- Tienen una residencia a la cual solían ir antes de que la guerra comenzara… de hecho, sirvió muchísimo de ayuda para refugiados, ¿no es así, Hinata?- la aludida asintió, sonriendo.

-Kazekage-sama, estamos totalmente seguros de que podremos completar ésta misión de la mejor manera.- silencio- Sólo debemos seguir al pie de la letra las indicaciones- otro silencio- Y… acompañarme ésta tarde para aclarar los términos del viaje…

Gaara los miró durante otro largo rato. Todos pensaban que estaba molesto o incluso que no le importaba, pero lo que ignoraban era que no dejaba de pensar en la frase del Shukaku.

-De acuerdo- dijo finalmente, levantándose- Sin más, debo retirarme.

-¿Gaara?- habló Temari pero éste salió lo más rápido que pudo. Oyó a la Hyuuga caminar detrás de él después de un rato, y de cómo hablaban tranquilamente las mujeres sobre algunas trivialidades sin importancia que a él no le interesaban.

Shukaku bufó.

-Faltan tres días, chico. Tres días… ¿crees poder mantenerte al margen como todos los demás años? Recuerda que… ella es especial.

-Lo sé.- dijo, mirando sus manos, completamente ausente. Sin darse cuenta de que todos lo miraban.


-¡Bienvenido, Kazekage-sama!- dijeron al unísono varias personas.

Gaara se quedó completamente en silencio, parado en el umbral, mirando con los ojos abiertos como platos; Shukaku lo quiso obligar a moverse, pero el chico estaba en total shock, mirando algo en específico.

Estaba seguro de que no había sido la habitación donde estaba, que era una extensa sala toda de madera lisa, con un penetrante olor a jazmines y lirios, cortinas transparentes con un ligero color lila en los ventanales, incienso y almizcle se podía oler a distancia, una mesita de madera tallada en medio del enorme espacio, y un mueble donde descansaba la fotografía de un chico idéntico a Lady Hinata y su hermana menor.

Hiashi Hyuuga se acercó a él.

-Kazekage-sama, Temari-san, Kankurou-donno, es un honor tenerlos en nuestra humilde morada- dijo el mayor, inclinando la cabeza- Por favor, pasen.- los hermanos avanzaron, mirando atentamente la sencillez y elegancia de la Residencia Hyuuga. Temari se perdió en los adornos finos y de porcelana que se distribuían equitativamente por todo el lugar. Se acercó al mueble que tenía la foto de Neji, y sonrió melancólicamente:

-Ese es mi sobrino, Neji- dijo Hiashi, Temari asintió.

-En una ocasión me dijo que era excelente guerrera.*

-Y debió ser cierto- dijo el mayor- Neji nunca diría cosas sin ser verdad.

-Tiene razón- y se rieron.

-La verdad... es que es una pena que mi querido sobrino haya muerto... - dijo el jefe de la familia, mirando con tristeza la fotografía, perdido en los recuerdos.- Era tan buen guerrero...

-Pero murió con honor, Hiashi-sama- dijo Temari- Neji seguirá pasando a la historia como un guerrero que dio su vida por un buen motivo. Es suficiente orgullo para su familia.

-Tienes razón... - dijo el hombre, sonriendo. Temari le puso una mano en el hombro, y después comenzaron a recordar algunas que otras anécdotas del chico Hyuuga, mientras Hanabi pensaba qué, si su primo estuviera con vida, estaría completamente avergonzado por todas las cosas absurdas que su padre estaba revelando de él.

"Menos mal que no estás, Neji-siisan", pensó con tristeza la chica. Hinata giró la mirada hacia las demás personas, mientras Kankurou admiraba el lugar igual de encantado que su hermana, maravillado porque en su vida había visto tanta belleza junta, y era eso precisamente lo que le gustaba de Konoha: que pareciera tan mágica y maravillosa.

Hinata y su hermana, quien ahora era mayor e igual de hermosa, miraban a los invitados, entonces la mayor de las Hyuuga posó su mirada en el pelirrojo, quien no se había movido para nada.

Se acercó a él, sonriendo.

-¿Se encuentra bien, Kazekage-sama?- le preguntó en voz baja, sin dejar de mirar a su familia, quienes hablaban animadamente con los hermanos del pelirrojo, pero éste parecía más que nada perdido en aquella fotografía. Inconscientemente caminó hasta el estante, siendo seguido por la mirada de sus hermanos y los Hyuuga… de paso, todos los empleados también. Miró la fotografía de Neji Hyuuga, al que todos llamaban "El genio de Konoha". Recordó tristemente la muerte heroica del genio, de cómo sin su sacrificio Naruto no habría podido vencer a Pain. Con este fin, Neji se convirtió en un mártir de las fuerzas aliadas y su muerte inspiró a muchos, entre ellos a él mismo.

-Las aves no merecen estar enjauladas, ¿eh?

A su lado había dos floreros transparentes con lirios dentro… y al lado de la fotografía del genio, estaba una de Naruto.

Gaara tomó la fotografía y se perdió en la mirada del Uzumaki, casi podía oírlo reír, oliendo su peculiar aroma a ramen, mirando su ridículo monedero de rana vacío… pero sobre todo, diciéndole a todo mundo que él sería Hokage.

-Naruto… - susurró, sin apartar la mirada de la fotografía. Sus hermanos lo miraron enternecidos, a su pequeño hermano, al igual que los Hyuuga.

Hiashi estuvo a punto de acercarse al pelirrojo, cuando algo se estampó contra la pierna del segundo.

Todos los presentes giraron la vista hacia el pequeño bulto que había golpeado la pierna del pelirrojo, principalmente una mujer joven que venía corriendo; al ver lo que acababa de suceder, se disculpó inclinando la cabeza y tirándose al suelo:

-¡L-lo siento mucho, Kazekage-sama!- dijo, casi llorando.- ¡Y-yo… todo estaba bien… pero…!- y se calló en el momento que el Kazekage posó sus ojos en ella. La muchacha estaba aterrada, y más cuando vio las arenas revolotear alrededor de ella; había escuchado que, en su niñez, el Kazekage era alguien sanguinario, salvaje y sin remordimientos para matar a quien se atreviera a mirarlo siquiera…

El sudor se deslizó por su sien, y su corazón latió como si hubiera corrido mil kilómetros…

La chica cerró los ojos de golpe, asustada como nunca lo había estado en su vida, cuando se dio cuenta de que la arena no iba dirigida para ella: quizás todos tardaron mucho en reaccionar, porque cuando finalmente supieron las intenciones del Kazekage, fue muy tarde.

El pelirrojo había levantado, con ayuda del Shukaku, al pequeño bultito blanco que estaba a sus pies. El bollito se movió impaciente, mientras Gaara lo ponía frente a él.

"Él es…"

A una velocidad increíble, Hanabi se movió, todavía más asustada que la sirvienta, dispuesta a atacar al Kazekage, pero Hinata le impidió realizar cualquier acción con una de sus manos frente a ella.

-¡H-hermana! ¡Él…!

-Déjalo.- le dijo sin mirarla, y tampoco apartando la mirada de Gaara.

Con una mano apretando fuertemente su puño frente al corazón.

Gaara miró al bollito rechoncho en sus manos, con los ojos tipo Lee, la boca ligeramente abierta y la arena completamente rodeando al bollito. No podía hablar, no se movía, solamente respiraba delante de la cosita.

Finalmente, Shukaku habló:

-El jinchuriki de Kurama: Naruto Uzumaki.


Hanagakure*- nombre de la aldea con la que los Kages están teniendo problemas. En los siguientes capítulos hablaré más de ella y sus habitantes.

*Obviamente Neji nunca tuvo una conversación de esas con Temari; esto lo puse solamente para que tuvieran algo qué decir sobre el chico a parte de que había muerto T.T