Sus ojos obscuros revisaron la habitación donde se encontraba, tardo unos segundos en reaccionar pero cuando lo hizo se sentó de un solo golpe en la cama haciendo que se mareara un poco.

―Mitsuki ¿estás bien?― pregunto Mio quien se encontraba a su lado.

La chica examino la habitación y se dio cuenta de que era su cuarto, el mismo que compartía con Aiko, los recuerdos llegaron de un golpe , el rescate de Mugi y Yui, los atacantes, los disparos, la explosión y…la muerte de Hiroto.

Mitsuki agacho la mirada, las lágrimas comenzaron a acumularse nuevamente en sus ojos, cerro los puños con rabia mientras intentaba controlarse.

―lo siento…lo siento tanto― le decía Mio mientras la rodeaba con sus brazos, al principio la chica se tensó, después de unos segundo tomo el cuello de Mio y lloro, lloro como cuando era pequeña, se permitió sacar el dolor que sentía en ese momento, lloro hasta quedarse dormida nuevamente.

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― ¡déjenme entrar!― se escuchaba detrás de la puerta de la habitación donde Nodoka se encontraba, la mujer mayor acababa de llegar y de lo primero que se entero fue de la muerte del joven Hiroto.

Sus anteojos se encontraban en el escritorio junto con algunos documentos que habían sido rescatados por los chicos en la misión anterior.

Los gritos fuera de la habitación no cesaban, reconocía esa voz enérgica característica principal de la hiperactiva baterista, en verdad no quería esto, ese chico había sido como su hijo, ambos con pasados similares, se negó a si misma a llorar, no serviría de nada, hacía mucho que se había acostumbrado a vivir con ese dolor constante.

La puerta por fin cedió mostrando a una molesta Ritsu quien camino desafiante hacia ella.

― ¡porque mi hermano es un informante infiltrado!― pregunto molesta.

Nodoka volvió a colocarse las gafas ―él se ofreció a hacer ese trabajo… eso no ha ayudado mucho―

―pero eso es peligroso, que pasara si se enteran―

Nodoka se puso de pie, miro a Ritsu molesta lo que provoco que esta retrocediera un poco ―quizás creas que el aún es un niño, ¿no lo has notado?, todo es diferente ahora, él es un adulto y esta consiente de sus actos, todos lo estamos y ahora si me permites debo organizar la ceremonia para los que murieron en esta última misión―

Después de decir eso comenzó a caminar hacia la puerta mientras Ritsu se quedaba en silencio ―quizás deberías ir a ver cómo están tus hijos…Hiroto era un muy buen amigo suyo― ante las últimas palabras de Nodoka, Ritsu agacho la mirada.

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Desde la azotea la luna resplandecía en lo alto, el cielo estaba completamente despejado, la suave brisa provocaba que su cabello se moviera un poco, todo estaba muy tranquilo, siempre es así después de cada misión, antes no le molestaba pero ahora le parecía casi insoportable, el ver varias naves no lo hacía más fácil.

― ¿Hikari-nya?― escucho que alguien le llamaba y al girarse se topó con Azusa y Yui quien lo moraban preocupadas.

―Hiroto-kun…él era…una buena persona― decía Azusa

―yo…lo siento mucho…si no hubiera ido a escondidas…nada de esto hubiera pasado― empezó a decir Yui al tiempo que empezaba a llorar.

El chico no respondió, solo se quedó mirándola a ambas mientras intentaba no llorar nuevamente, su expresión era parecía a la de Azusa cuando esta intentaba no llorar.

―no pude hacerlo― dijo por fin el chico con voz cortada.

―de que hablas…Hikari que…―Azusa fue interrumpida por el chico.

―La última vez que nos vimos…hace tres años― es castaño intentaba que su voz sonara más clara ―la última vez, al despedirnos me pidieron que practicara con mi guitarra, durmiera mucho, comiera cosas deliciosas y que fuera feliz―

Ambas chicas pensaron que eso sonaba más a Yui.

―mi guitarra desapareció en el ataque a nuestro primer cuartel… no he dormido más de 5 horas desde hace mucho…no he probado nada delicioso desde hace tiempo y definitivamente…definitivamente no soy feliz― esta vez el chico se dejó caer al suelo y cubrió su rostro con los brazos de la misma manera que Azusa lo hacía.

―lo siento, lo siento― repetía el chico entre sollozos, una mano en el hombro le hizo alzar la vista y pudo ver tanto a Yui como Azusa con lágrimas en los ojos.

―discúlpanos a nosotras, no pudimos protegerte lo suficiente― le decía Azusa al chico ―has pasado por tanto, no sé qué pasara después, no sé qué pasara en el pasado pero…jamás hubiéramos deseado esta vida para ti―

―Hikari-nya…vallamos con Mugi-chan…quizás nos pueda hacer algo de té― dijo la castaña mientras estiraba la mano al chico quien sin dudarlo la tomo.

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Ui acariciaba suavemente el cabello de Aiko quien se había quedado dormida en sus piernas después de haber estado llorando desde que regresaron.

―es extraño ¿no?― pregunto Jun quien está a un lado ―quiero decir, esto, esta parte de tú y yo y ella ―dijo señalando a Aiko.

―no es del todo malo, las cosas se dieron y ya―

―me pareces linda…pero de pensar en vivir juntas…el tener una familia es tan…no lo sé…parece irreal―

Ui parecía entender el punto de Jun, en verdad todo parecía demasiado irrea.

―me pregunto cómo abra sido de niña― pregunto Ui mientras se imaginaba a Aiko de pequeña jugando, riendo, comiendo e incluso llorando.

―supongo que después de todo no lo hicimos tan mal― dijo Jun quien también comenzó a acariciar el cabello de Aiko ―es fuerte…es muy fuerte― dijo con orgullo.

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Ritsu caminaba molesta hacia su habitación, tenía las manos en los bolsillos, el comentario de Nodoka en verdad la hiso molestar, aunque en parte era verdad, se imaginó a si misma toda una vida con Mio, se ha imaginado eso desde hace varios años, el solo hecho de pensar que sus sueños se hicieron realidad la hace feliz. Pero también está el hecho de que no pudo proteger a su familia, dejo que Mio muriera, dejo a sus hijos solos y lo peor, dejo que vivieran toda esta situación.

Después de caminar llego hasta una banca que estaba frente a los cultivos donde cosechaban algunos alimentos, sintió que alguien se sentaba a su lado y se encontró con Sawako.

― ¿has ido a ver a Mitsuki-chan?―pregunto la sensei.

―no…Mio esta con ella―

―mañana será la ceremonia en honor a quienes perdieron la vida en esta misión―

―lo se…Nodoka-chan me lo dijo― Ritsu trataba de hablar lo menos posible, sus respuestas eran cortantes.

―Kazuo está molesto, se encerró en su cuarto y no salió ni con las insistencias de Mugi― Sawako rio un poco ―es tan terco―

―eso lo saco de ti― dijo Ritsu sin voltear a ver a la mujer mayor ―podrá ser parecido a Mugi en cuanto apariencia pero seamos sinceras, ese chico saco esa parte obscura de ti―Después de eso ambas guardaron silencio durante varios minutos, después de eso se dirigieron a descansar.

A la mañana siguiente se ofreció una ceremonia en el patio central, una oración fue dada, se nombraron a los caídos y sus nombres fueron grabados en una pared donde se encontraban unos cientos más.

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Tres días después…

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Nodoka se encontraba frente a un computador donde se veía la imagen borrosa de su informante.

―te he enviado las coordenadas― la voz de Tainaka Satoshi sonaba un poco distorsionada ―aunque repito que la información no es del todo confiable―

―lo sé, solo mandare un grupo para corroborarlo, mis hombres han estado trabajando estos días para poder construir el portal, faltan varios datos incluyendo el centro de mando― decía Nodoka.

―desde el último incidente Alexander ha estado furioso…aún no hay planes para contraatacar pero estoy seguro que no tardara en idear uno―

―para cuando eso pase estaremos preparados y las chicas abran regresado, infórmame si surge algo y por favor se cuidadoso―

―siempre lo soy…adiós―

Después de esas palabras la trasmisión termino, al girarse se asustó al ver a Mugi detrás de ella, ni siquiera la escucho entrar, una vez que se calmo pudo hablar.

―Mugi ¿sucede algo?―

La rubia jugaba con sus dedos con nerviosismo ―escuche de una nueva misión que Satoshi-kun te dijo― Nodoka la miro curiosa

―no es que quiera ir― siguió hablando al ver la mirada de Nodoka ―solo te quería pedir que no envíes a los chicos―

― ¿Por qué?, ellos son los mejores que tenemos― alego Nodoka

―ese tal Alexander el…él quiere vengarse por algo que aún no hago…él quiere destruirlos―

Nodoka suavizo la mirada ante el motivo de Mugi, ella solo los quería proteger.

―él quiere destruir todo…pero si te hace sentir mejor solo enviare un grupo de seis en los que estarán Hikari y Mitsuki…ellos son de los mejores rastreadores que tenemos―Mugi no parecía sentirse más aliviada, igual temía por la seguridad de los otros dos.

―Mugi-chan― hablo Nodoka de manera más seria ―sabes que es lo que tienes que hacer al volver… ¿cierto?―

Mugi entendió de inmediato a lo que se refería Nodoka, sintió una fuerte opresión en el pecho ―acabar con Alexander Griffin― dijo con voz temblorosa, Nodoka simplemente asintió.

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Que tal, espero les haya gustado ¿creen que Mugi podrá acabar con la vida de Alexander cuando vuelva a su época?, como sea, se avecinan cosas más emocionantes, así que estén preparados.

Sin más me despido, en verdad no saben lo feliz que soy cuando leo sus comentarios, como siempre les agradezco que lean esta historia y nos estaremos leyendo pronto, lean y sean felices.