CAPÍTULO 7.

Hola chicos :), aquí vuelvo.

Debo decirles que aún no tengo lap así que escribo en mi cel... ya había avanzado bastante en el que iba a ser el capítulo 7, pero quien sabe qué diablos le pasó a mi cel y me borró TODO lo que había escrito :(, así que estoy algo estresada, enojada y en sí de mal humor.

El supuesto capítulo 7 iba a tratarse de la bienvenida a Hanagakure de las Hyuuga y el Kazekage, sobre el viejo Hyuuga( ¿alguien sabe su nombre, por cierto?) y sobre Hitomi Hyuuga. Aprovecho para decirles que la chica es invención mía, y será un personaje algo importante en la historia junto a Shinobu Sarutobi.

Bien, les hablaré de ellas dos: la primera, Hitomi, será un miembro del clan Hyuuga, hermana menor de Hizashi y Hiashi. Tiene cinco años más que los protagonistas(o sea, Hinata y Gaara tienen 22, por lo tanto ella tiene 27). Su misión era cuidar la residencia de los Hyuuga en Hanagakure; más adelante sabrán más cosillas sobre ella ;), sólo les diré que le hará la vida de cuadritos a su pequeña sobrina con respecto a Gaara.

Shinobu Sarutobi, como su apellido lo indica, será un miembro del Clan Sarutobi, y ya hablando de ellos, ustedes nunca se preguntaron quiénes eran los padres de Konohamaru? Yo al principio pensaba que era Asuma, pero resulta que no-.- ¡MALDITO KISHIMOTO, ME DEJÓ CON MIL DUDAS! D:

Bueno, algo que puedo decirles sobre la mujer es que le tendrá mucho coraje a Konoha y sobre todo a Kakashi y Guy; en fin. Quisiera poder decirles más, pero sería spoilearles y pues le quitaría la emoción a la historia.

En fin.

El capítulo de hoy es un pequeño relleno(ya saben, Rellenuto tiene que cumplir incluso hasta en los fics 3), y será desde la perspectiva de Hinata. No pensaba escribirlo, pero debido a que se me borró todo lo anterior, creo que es una buena idea.

Espero lo disfruten, está algo tierno y explicará un poco sobre Naruto. Y saquen sus pañuelos, porque lloraran un poco...

Por cierto, leí sus reviews, me encanta leerlos. No les contesto aquí porque es difícil debido a que estoy usando el cel): pero pronto les contestaré :3

Gracias por leerme, saben que me encanta que lo hagan y dejen reviews! 3 por fis, me hacen felish ^.^

Ya saben, Naruto no es mío, de ser así habría hablado sobre los padres de Konohamaru y me hubiera casado con Shikamaru mientras vemos las nubes y hacemos bebés problemáticos 3


7. "SOY HINATA UZUMAKI"

Mi cabeza daba vueltas como si estuviera sobre una de esas máquinas de feria que tenían forma de taza y giraban a una velocidad increíble. Jamás en mi vida había sudado tanto como en ese momento, y mi cuerpo, que con anterioridad había estado increíblemente tenso, se relajó como nunca.

Sonreí, aunque la felicidad no duró demasiado porque un llanto irrumpió de pronto en la serenidad que me encontraba.

-Felicidades, Hinata- la voz de Ino me sacó de mi alocada mente. La miré, aunque veía demasiado borroso, estaba cansada y me dolía la cabeza- Es un varón- dijo alegre, contagiándome también.

-Dámelo, lo lavaré- dijo Sakura pero yo negué.

Necesitaba verlo.

Necesitaba sentirlo, ver su carita por primera vez, sentir su calor, darle mi amor. Su llanto se volvía cada vez más fuerte, más salvaje y hasta impaciente. Estiré las manos aunque casi no podía moverlas, pero yo quería a mi hijo. Lo deseaba tener ya.

-¡Ni de broma, Hinata- dino Tsunade detrás de mis amigas. Vi su figura, aunque algo borrosa por el sudor que nublaba mi visión, y su voz sonaba sofocada como si yo estuviera debajo del agua.

Se acercó a mí, luego colocó algo frío sobre mi frente:

-Tienes que descansar, Hinata- dijo con la voz suave y cariñosa- Aún estás muy débil, sigues enferma y el haber dado a luz en tu condición fue peligroso...

-Casi nos dabas un susto, mujer- dijo Ino, limpiando sus manos. A su lado, dos enfermeras se acercaron con un equipo para limpiarme; las oí decir algo pero yo sólo me concentraba en el horrible llanto de mi pequeño.

-Dá... dámelo- hablé como pude, aún con las manos hacia Sakura. Todas las presentes me miraron- Por... por fa... vor... Sakura...chan...

-¡Niña necia!- me dijo la ex-Hokage, moviendo la cabeza- ¿Qué no ves que...?- pero Tsunade se calló al momento en que Sakura se acercó a mí. Me miraba de esa rara manera, como si yo fuese algún solitario animal abandonado en medio del frío. De la misma manera en que todos me miraban desde hace casi un año.

Se inclinó frente a mí, con el pequeño bultito envuelto en una manta azul de hospital.

-Aquí está el pequeño, Hinata-chan- dijo la pelirrosa al depositar el bultito en mis brazos.- Espera, debes... - me sonrió, apenada.

-Para ser primeriza, sabes cómo cargar un bebé- dijo Tsunade, sonriendo, pero yo no pude escucharla; no era por ser descortés, de hecho, nunca había sido una persona grosera, más bien era tonta y sumisa como Neji-niisan me describía... pero es que no podía apartar la mirada de mi bebé.

Era la cosita más hermosa que jamás había visto, ni siquiera en mis largos desvelos cuando no me dejaba dormir por el enorme vientre que tenía me había imaginado que mi bebé sería así: era algo grande para ser un recién nacido, increíblemente rechoncho, con llantitas en sus piernitas y bracitos, con la piel rosadita, pequeñas motas rubias en su cabeza pequeña y, para sorpresa mía, en sus gordas mejillas tenía dos marcas como las de su padre.

-Es... idéntico.- musité en voz baja, tocando con mi tembloroso dedo índice su pequeña nariz.- Sus mejillas, su cabello, su piel... - me reí- Bueno... su nariz... es como la de Oto-sama.

-Tienes razón- dijo Ino- Tiene la nariz de tu padre. Me pregunto si tendrá el Byakugan...

-Eso sería una excelente noticia, ¿no?- apremió Tsunade, y pronto ambas rubias comenzaron a hablar sobre lo maravilloso que sería si mi pequeño tuviera tan maravilloso poder... aunque a mí solamente me causó tristeza. Y lloré.


SAKURA POV

Yo sabía muy bien que Hinata sufría. Lo supe desde aquella horrorosa noche lluviosa cuando caminaba con Sasuke después de aquella misión: no llevábamos más de dos meses viviendo juntos, y eso que él viajaba mucho, pero ya teníamos planes de matrimonio y una posible familia a pesar del poco tiempo.

-Pasemos a casa del dobe, Sakura- dijo Sasuke tomando mi mano. Lo sentía algo tenso.

-¿Por qué? Creí que iríamos a casa a comer y dormir.- le dije sonriendo, esperando que aceptara mi propuesta y fuéramos directo a la casa. Yo tenía grandiosos planes...

-Últimamente ha estado muy raro- dijo él, pensativo- Y creo que está teniendo demasiados problemas con Hina-chan- y torció el gesto. Sasuke y Hinata habían trabajado muchas veces juntos después de su regreso: ella como líder del ANBU y él como su subordinado*. Cuando llegamos a la caseta de la entrada, la escena que se presentó había sido completamente extraña: no estaba ninguno de los relevos que ocasionalmente vigilaban, y solamente dos personas estaban ahí.

-¿Naruto?- dijo Sasuke, caminando, pero la tensión en el ambiente me alertó.

-Espera- le dije- Parece que...

Naruto, entonces, apretó los puños.

-Esto no puede seguir así, Hinata- le dijo con un tono de voz que solamente en una ocasión le habíamos escuchado: cuando decidió acabar con Obito Uchiha por haber atacado Konoha hacia unos años. Sasuke y yo nos miramos.

-Na-Naruto-kun... yo...- mi amiga intentó acercarse pero él se alejó.- ¿Por qué...?

-Ya te lo dije, esto ya no puede seguir así.

-Pero... si es por mi familia... Naruto-kun, yo... ¡yo los abandonaré!- le dijo ella apretando sus puños. Naruto siguió sin mirarla- ¡Dime por qué me abandonas! ¿Qué te he hecho? ¿Acaso tú...?- pero ella no pudo hablar más.

Naruto se había girado después de haberla escuchado, moviendo sus manos con impaciencia, Hinata había roto en llanto con tantas lágrimas en sus mejillas, la cara roja de rabia y los puños más blancos de lo normal. Esa no era la Hinata que nosotros conocíamos, había cierto rencor en el ambiente y aunque una parte de mí me decía que ella jamás podría odiar a alguien, la fuerza con la que sus puños se apretaban me decía que estaba equivocada.

-No te amo más, Hinata- soltó Naruto de pronto, mirándola de reojo con esa mirada fría como el hielo. El viento sopló con fuerza, provocando un horrible estremecimiento en Sasuke y yo, la lluvia pareció caer con más fuerza sobre los cuatro, pero había algo más. Algo roto, algo herido, algo muerto. Casi pudimos escuchar cómo el corazón de Hinata se rompía en mil pedazos, y los pedazos parecían haberse fundido con el lodo y la lluvia.

Ninguno dijo nada durante un rato, y Hinata parecía perdida. Naruto suspiró, pero no se volvió:

-Intenté... realmente lo intenté, pero me fue imposible.- silencio- Fuiste importante en mi vida, y te agradezco las memorias compartidas, pero yo... - otro silencio- Yo no puedo, Hinata.- él pareció esperar a que ella hablara, pero Hinata estaba perdida, mirando a la nada con los ojos llorosos. Naruto tragó saliva- Discúlpame por todo el tiempo perdido, Hinata, pero ya no puedo seguir con esta mentira, quisiera...

-Olvídalo- dijo ella en un susurro. Naruto se volvió rápidamente al notar el matiz frío de la chica.

-Hi...

-Vete.- musitó ella, caminando hacia la entrada- Vete de Konoha y no vuelvas...

-Hinata...

-Porque si lo haces yo, Hinata U... - sonrió amargamente, dándole la espalda aún a Naruto, luego giró la cabeza hacia él- Yo, Hinata Hyuuga, me encargaré de darte caza si te atreves a volver a Konoha, traidor.

-¡Hinata-chan! ¡No es lo que... no es esto lo que quiero...! ¡Yo...!- ella se volvió furiosa a él.

-¿¡Entonces qué diablos quieres!?- Naruto abrió los ojos de par en par- ¿¡Qué es!? ¿¡No querías estar solo!?- silencio- ¿¡Querías divertirte a costa mía!? ¿¡Eso era!?- más silencio- O... ¿¡Querías olvidar a Sakura-chan!?- él no habló y tras un corto silencio, ella soltó una amarga sonrisa. Muy falsa.

-Maldito hipócrita hijo de perra- le dijo, él no la miró- No quiero... ¡no quiero volver a verte nunca más!- y lanzó algo al suelo, antes de que Naruto reaccionara, ella corrió en dirección a la entrada. Sasuke y yo nos acercamos, y él pareció no notarnos. Sasuke se quedó parado detrás de Naruto y yo me acerqué hacia lo que había caído al suelo: un anillo. El mismo que le había ayudado a conseguirle a la chica hacía unos meses.

Me arrodillé a recogerlo y lo tomé en mis manos.

-¿Qué está pasando, dobe?- dijo Sasuke, tocando el hombro de Naruto- ¿Por qué le has dicho eso a Hinata? ¿Qué ha...?

-Vete, Naruto- le dije, apretando con fuerza el anillo en mi mano. Él me miró, con las lágrimas y las gotas de lluvia en su cara.

-¿Sakura... chan?

-Sakura...

-Vete porque si permaneces aquí... yo... - me volví a él, furiosa.

-¿¡Sakura!? ¡Esto no te...!

-¡Cállate, Sasuke!- caminé furiosa hasta Naruto y le planté un puñetazo en la cara, fue tanta mi fuerza que lo mandé lejos, estampándose contra un árbol, caminé hasta él con la intención de pegarle de nuevo pero Sasuke me detuvo- ¡Suéltame, suéltame, maldita sea!

-¡Sakura, basta!

-¡Lárgate!- Naruto me miró- ¡Vete o yo misma me encargaré de matarte! ¿¡Me oíste!? ¡Te voy a matar si te atreves a volver aquí, maldito!

-Naruto- el rubio miró a mi novio- Vete.

-Sasuke... - se miraron durante un rato, luego Naruto asintió, nos dio una última mirada y finalmente desapareció entre la lluvia y la noche.

Después de esa noche, nadie volvió a verlo. Kakashi lo buscó por todos lados, alertando a todos los Kages, se mandaron expediciones de búsqueda, se incluso pidió una recompensa y muchos Narutos aparecieron hasta por debajo de las piedras... pero no a quien se buscaba. Con el tiempo, se creyó que incluso había muerto, porque no había manera de que alguien pudiera desaparecer sin dejar rastro alguno, como si se lo hubiera tragado la tierra.

Se había ido tal y como se lo habíamos pedido... había desaparecido y consigo... se había llevado a la Hinata Hyuuga que todos conocíamos.


Cuando finalmente abrí los ojos, un llanto había sido el causante de que hubiera regresado. Las imágenes volvieron a mi mente y mi corazón dio un brinco cuando me di cuenta de que me había quedado dormida. Me levanté de golpe, provocando un mareo en mi cabeza.

-Oye, oye, más despacio, que el pequeño no se irá a ningún lado- dijo un hombre. Por un momento mi corazón dio un brinco, pues estaba mareada, había tenido otro sueño sobre él y pensé tonterías... pero el hombre que me sujetaba con una mano no era quien yo quería.

-Pa... padre... - mi padre, Hiashi Hyuuga, me sonrió, sujetándome con una mano y con la otra meciendo a mi hijo.

Mi hijo.

La palabra me llenaba de un sentimiento tan cálido, tan sublime, tan puro. Algo que nunca antes había experimentado. Mi corazón quiso estallar, pero solamente mis ojos lo hicieron.

-¿Hinata?- se alarmó mi papá- ¿Qué te pasa? ¿Te duele algo? ¿Quieres que llame a Tsunade-sama?- yo negué, limpiándome las lágrimas.- ¿Que pasa, hija...?

-Dámelo- le pedí, estirando los brazos- Quiero cargarlo, papá- mi padre me sonrió tiernamente y obedeció, depositando con cuidado al pequeño en mis débiles brazos... y a pesar de haber estado llorando como enloquecido, en el momento en que lo pegué a mi pecho, se calló. Acunó su pequeña cabecita en el hueco de mi pecho con mi brazo, y aunque pareciera imposible, me sonrió.

-Increíble- dijo Hanabi- Se despertó desde hace casi una hora y no había dejado de llorar, y tú sólo lo has tocado y él...

-Los bebés necesitan el calor de sus madres para tranquilizarse, Hanabi- dijo papá, acariciando la manita de mi hijo.

-Calor de madre... - susurró mi hermana menor, sonrojada- Es precioso, hermana.- asentí- ¿Ya decidiste cómo llamarlo?- no aparté la mirada de mi hijo, y asentí de nuevo.

Ese nombre se lo había puesto incluso desde hace muchísimo tiempo atrás, incluso antes de que él viniera al mundo... y todavía mucho más tiempo.

Shizune, Tsunade y Sakura entraron, y pude escuchar claramente mucho alboroto afuera, y la voz de Kiba. Sonreí.

-Parece que tienen mucha visita, Hinata-chan.- dijo Tsunade, parándose a mi lado. Shizune tomó una carpeta y se la entregó a mi padre- Si me permite decirlo, Hinata hizo un maravilloso trabajo- mi padre comenzó a leer lo que la carpeta ponía, incluso algo apenado. Hanabi me sonrió.

-Mi querido sobrino pesó 467kg, sus signos vitales están a la perfección, saludable como un roble.

-Me alegro- dije, tocando su pequeña nariz con mi dedo índice. El pequeño sintió la acción porque con su diminuta manita atrapó mi dedo... y se lo llevó a la boca.

-Debe tener hambre- indicó Tsunade- ¿Quieres que lo llevemos con una sustitu...?- pero no la deje terminar. Acomodé al pequeño y me descubrí el pecho, para sorpresa de mi padre, quien apartó la mirada, mirando sus manos. Hanabi acomodó las piernitas del bebé con cuidado y luego me sonrió cuando él comenzó a alimentarse.

-Deberías dejar que alguien más...

-No será necesario, Tsunade-sama- le dije sin apartar la mirada de mi hijo- Puedo hacerlo.

-Bien, pero deberás comer todo lo que te pida, seguir instrucciones y obedecerme a las indicaciones, ¿entendido? Aún estás enferma y debemos asegurarnos de que no será dañino para el enano... - asentí- Bien. Shizune...

-Sí, Tsunade-sama- la mujer tomó la carpeta de vuelta y me miró, con un bolígrafo en la mano- Necesito que me des el nombre del pequeño para anotarlo en la lista de recién nacidos...

-Será afortunado- dijo Hanabi- Este mes sólo nacieron niñas, así que mi pequeño sobrino será un galán con las chicas- y se rió, seguida por todos. Mi padre me miró.

-¿Estás segura de que quieres ese nombre, hija?

Y yo lo pensé durante mucho tiempo, mirando la carita rechoncha y colorada de mi hija; ¿de verdad iba a llamarlo así? ¿con qué derecho? ¿y qué tal si era una mala idea? Habían demasiados riesgos, y aunque la guerra había terminado todavía quedaban enemigos que podrían atacarnos...

-Pero yo te protegeré con mi vida, mi amor- le susurré con cariño, tocando su nariz. Miré a todos en la habitación, y mi mirada se cruzó con la de aquella pelirrosa quien se había convertido no sólo en mi mejor amigo, sino también en una hermana para mí:

-Bolt Uzumaki.- dije muy segura, sonriendo. Shizune y Tsunade me miraron- Mi hijo se llamará Bolt Uzumaki...

-Hinata... ¿tú...?- asentí, mi padre y mi hermana me sonrieron.

-Soy Hinata Uzumaki.- dije con seguridad.

Yo era la esposa del héroe de Konoha... y eso, nada lo podía cambiar ni en un millón de años.


:'( okay, debo admitir que escribir éste capítulo me hizo un nudo en la garganta como si fuera de barco pirata.

No pensaba escribirlo, la verdad, pero como ya tenía demasiado tiempo que no publicaba y como no tenía inspiración para continuar el que seguía con la historia, pensé que debía escribir un poco sobre Naruto, ya que me lo estaban pidiendo.

Obviamente aclararé más adelante qué sucedió con Naruto y esas cosas, todo a su debido tiempo. Se supone que es un GaaHina y me acabo de dar cuenta de que no he escrito casi nada sobre la pareja T.T qué horror.

Pero en el siguiente, será solamente GaaHina... bueno, gran parte :B

Reviews? Me merezco alguno? :3

*OH! Y sí, escribí que Sasuke y Hinata estaban juntos en el ANBU, y es que como el Uchiha anda viajando mucho, decidí ponerlo como un subordinado de la Hyuuga. Más adelante les hablaré más de ellos como compañeros...

Bueno... meeeee vooooooy!