Un edificio de tres pisos con las ventanas rotas se podía distinguir entre algunas ruinas de otros; la lluvia se había detenido por un momento, el cielo seguía nublado y la fría brisa de la noche les acariciaba el rostro.

―intentaremos no tardar― hablo Mitsuki mientras cargaba su rifle.

―dos se quedaran en el helicóptero, el resto entrara para la búsqueda― dijo Hikari.

El helicóptero aterrizo en la azotea del edificio, Mitsuki ordeno no apagar el motor para salir lo antes posible; el castaño derribo la puerta de la azotea de una patada y sin más luces que las de sus armas entraron al lugar.

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―hacia mucho que no bebíamos te― dijo Yui mientras se llevaba una taza a la boca.

Todas las chicas estaban reunidas en el comedor bebiendo te preparado por Mugi, Kazuo, Aiko y Kenji también estaban con ellas.

―somos Hōkago Tea Time, no podemos vivir sin él te― dijo Ritsu.

―Azusa-chan ¿estás bien?― pregunto Ui al ver que Azusa no había bebido nada y parecía distraída.

―N…no nada, solo estaba pensando en otra cosa― dijo intentando restarle importancia.

―supongo que estas preocupada por Hikari― dijo Sawako, la gatita solo agacho la mirada ―él y Mitsuki estarán bien, al parecer son muy buenos en lo que hacen―

―son los mejores― dijo Kazuo ―no hay nada de qué preocuparse, Hikari traerá a salvo a Mitsuki, siempre ha sido así―

Ritsu arqueo una ceja mientras miraba al rubio ― ¿Qué quieres decir con eso?―

Kazuo sonrió al ver a Ritsu celosa ―recuerdo una vez que estábamos en fuego cruzado, Mitsuki estaba atrapada detrás de un auto, Hikari secuestro un tanque del régimen y fue por ella, fue realmente increíble― Aiko asintió con fuerza.

―Ya es tarde pero aun no quiero ir a dormir― dijo Mio, el resto se sentía igual ―Kenji, por que no vas a descansar, te avisaremos cuando lleguen―

El chico se negó ―los esperare, quiero ver a mi hermana cuando llegue― el silencio volvió a reinar, solo se escuchaba el sonido de la lluvia que había iniciado nuevamente.

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―Satoshi-kun nos dijo que quizás los planos estarían en los laboratorios― dijo Hikari quien caminaba delante de todos alumbrando con las luces de su rifle ―está en el segundo piso, así que solo debemos bajar un piso―

― ¿no se te hace algo extraño?― pregunto Mitsuki quien iba justo detrás del castaño.

― ¿Qué?― pregunto el castaño mientras seguía bajando los escalones con cuidado.

―todo está demasiado tranquilo… es extraño―

―quizás solo estas un poco paranoica― dijo de manera burlona para molestarla.

―quizás―

Se detuvieron cuando llegaron al piso donde se supone estarían los laboratorios, estaban en medio de un largo pasillo.

―qué te parece si nos dividimos para ganar tiempo― dijo Mitsuki

―perfecto, si algo sale mal solo usa el radio…o dispara, da igual, te encontrare y te rescatare― a pesar de la obscuridad sabía que la chica sonrió e inclusive se sonrojo.

Hikari y otro chico se dirigieron hacia la izquierda mientras que Mitsuki y otro chico de gafas se fueron hacia la derecha.

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Nodoka entro en el comedor, era alrededor de media noche, se sorprendió al ver a todos, Ritsu, Jun, Kenji, Kazuo, Sawako y Aiko jugaban cartas, Mio leía un libro, Yui conversaba con Azusa, Mugi, y Ui, las chicas al notar la presencia de Nodoka le hicieron señas para que se acercara.

―que están haciendo todas aquí―pregunto la chica de gafas.

―estamos esperando a los chicos― dijo Mugi mientras le servía una taza de té a la expresidenta del consejo estudiantil.

―deberían ir a descansar, pueden volver en 5 minutos o hasta el amanecer― dijo mientras tomaba la taza en sus manos ―con este clima tendrán que volar más lento―

―estaremos hasta que el sueño nos venza― dijo Azusa

Nodoka solo las miro mientras daba una media sonrisa, bebió él te y su sonrisa se hiso nostálgica ―arreglen esto por favor― murmuro.

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Hikari se encontraba caminando por el lugar, había abierto unas tres puertas tratando de encontrar algo, recordó con nostalgia cuando Hiroto les dijo que detrás de un letrero de "prohibido el paso" siempre hay algo interesante.

ne, Mitsuki ¿encontraste algo?― pregunto por el radio.

aun nada importante, solo polvo, muebles rotos y papeles sin importancia

sí, ya somos dos, avísame si encuentras algo

El chico corto la comunicación mientras se agachaba para recoger un marco de fotografía que encontró en uno de los cuartos, paso su mano por el cristal roto intentando limpiar el polvo cuando sintió un corte en su dedo índice, una gota de sangre quedo en el cristal mientras se metía el dedo a la boca para evitar que siguiera sangrando.

Alumbro el marco, la fotografía era de un grupo de hombres los cuales posaban con sus armas, exhalo con pesadez mientras dejo caer el marco haciendo que el cristal terminara por romperse aún más.

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El reloj marcaba ya las dos de la mañana, Kenji ya se había quedado dormido en el hombro de Ritsu, Jun también se había dormido sobre la mesa, Nodoka observaba a las chicas, ninguna se había movido aun, se veían cansadas, lo más probable es que se quedarían dormidas ahí mismo.

―tengo que ir al baño― dijo Yui mientras bostezaba y se levantaba se su lugar.

―sigo insistiendo que deben ir a dormir― dijo Nodoka mientras se tallaba los ojos.

―tú también deberías ir a dormir― dijo Sawako ―sabes que nadie se moverá se su lugar ¿Por qué la misión tuvo que ser a esta hora?―

―llevo mucho sin dormir bien, es mi trabajo asegurarme que todo esté en orden en la base y la misión se llevó a cabo en esta hora porque es más seguro que salir a plena luz del día, las cosas están más tensas que antes― dijo.

―Nodoka-chan― hablo Ui ―gracias por cuidar de los chicos― dijo mientras sonreía.

―dinos, dinos ¿Qué tan problemáticos eran de niños?― pregunto curiosa Ritsu quien no se movía para evitar despertar a Kenji.

Nodoka parecía meditar la pregunta ― Hikari y Mitsuki eran los más problemáticos― dijo observando como Mio y Azusa se sonrojaban ―era como ver a Yui y Ritsu, siempre estaban discutiendo por alguna tontería… pero todo se volvía mas caótico cuando Hikari se juntaba con Kazuo y Hiroto, no había quien los parara― ahora fue el turno de Mugi de sonrojarse ―Aiko-chan siempre ha sido la más tranquila, aunque se dejaba influenciar por el resto y terminaba siguiéndoles el juego― Ui solo le sonrió a Aiko quien se sonrojaba.

―pero han mejorado mucho ¿verdad?― pregunto Azusa

―supongo que las circunstancias los han obligado― nuevamente el silencio reino.

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Mitsuki se detuvo en una gran puerta metálica con la leyenda de "PROHIBIDO EL PASO", no pudo evitar sonreír ante el recuerdo del joven piloto; intento abrirla pero esta no cedía, el chico con quien iba también lo intento, al fin después de varios intentos entre los dos lograron abrirla.

Dentro del lugar había computadoras, una gran pantalla en una de las paredes, planos, y papeles maltratados por el tiempo, la chica sonrió triunfante.

Hikari, creo que lo he encontrado― dijo la chica

excelente, voy hacia tu posición― dijo el Castaño.

Ella y el chico comenzaron a guardar las cosas encontradas en sus mochilas, la chica estaba feliz, podrían terminas de armar el portal y devolver a las chicas a su época, todo estaría bien se repetía.

―Ta…Tainaka-san― escucho tartamudear a su compañero.

Se giró solo para encontrarse de frente con la punta de un rifle apuntando hacia su frente y a su compañero desarmado y con las manos alzadas mientras otro sujeto le apuntaba a él también.

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Hikari caminaba con calma hacia la ubicación de Mitsuki, escucho un sonido diferente al de sus pasos o al de su compañero, se giró rápidamente para disparar en medio de la obscuridad, el chico que iba a su lado se puso de inmediato en alerta.

―tenemos compañía― dijo el castaño.

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Mitsuki observaba con rabia a las dos personas que tenía enfrente, eran dos de los traidores que había secuestrado a Yui y Mugi.

―tanto tiempo sin vernos Tainaka-chan― dijo la chica quien era alta, de cabello castaño corto y ojos obscuros le sonreía maliciosamente― me entere que Matsuyama-kun decidió volar más alto― dijo con una sonrisa.

Mitsuki quería matarla, a ella y al otro sujeto quien le apuntaba a su compañero ―te matare― dijo con rabia.

―ya lo veremos―

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Hikari seguía intentando descubrir quienes los estaban espiando ―sé que están aquí…Salgan de una vez―

De entre las sombras salieron dos sujetos que Hikari reconoció de inmediato ―traidores―dijo molesto.

―el señor Alexander nos envió para acabar con ustedes―dijo uno de ellos ―aunque primero acabaremos contigo y tu compañero…luego podremos divertirnos un rato con la chica Tainaka―

Fue todo lo que Hikari necesito para reaccionar, disparo sin pensar hacia ambos pero estos evadieron los disparos y respondieron disparando, Hikari y su compañero se metieron a una de las habitaciones, pudieron escuchar pasos entrar, con el corazón latiendo a mil por hora volvió a disparar, sabía que ellos eran buenos, habían recibido el mismo entrenamiento que los demás.

El fuego cruzado se llevó a cabo por unos minutos hasta que se quedaron sin munición.

―sé que siempre usas tu Glock― dijo uno de ellos ―que te parece si sales y arreglamos esto como hombres―

Hikari a pesar del riesgo acepto, salió detrás de un escritorio y la lucha comenzó, al principio era fue fácil, Hikari era un buen peleador, el sujeto al sentirse en desventaja saco dos navajas que y se abalanzo hacia él, las esquivaba, intento sacar su pistola pero él se lo impidió atacando su brazo derecho haciendo que su arma cayera, se giró rápidamente para encontrar a su compañero luchando con el otro sujeto.

― ¿cansado?― pregunto el traidor.

Cuando estaba por decir algo escucho claramente disparos a lo lejos "¡Mitsuki!"Pensó alarmado.

―no tengo tiempo para juegos― dijo el castaño y esta vez logro desarmarlo, ambos se tiraron en el suelo en busca de sus armas, el otro sujeto encontró la suya antes pero cuando iba a atacar a Hikari este logro dispararle a tiempo, busco a su compañero con la lámpara de su rifle ahora sin munición, el chico estaba siendo estrangulado por el otro traidor, Hikari le disparo salvando a su compañero.

― ¿estás bien?― pregunto al chico que intentaba recuperar el aliento ―hay que darnos prisa― y así comenzaron a correr hacia donde estaba Mitsuki.

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El sueño les había ganado a todas, se habían quedado dormidas en sus asientos, todo el lugar había quedado en calma total, Nodoka despertó de un salto, observo a todas dormir, se estiro sobre su silla para después levantarse e ir a su oficina a arreglar otros asuntos.

―en verdad espero que lleguen a salvo― dijo antes de marcharse.

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Hikari corría lo más rápido que podía, los disparos se escuchaban más cerca, por fin vio la puerta metálica delante de él y sin pensarlo la abrió de una patada siento recibido por una ráfaga de balas que apenas pudo esquivar y se refugió detrás de uno de los archiveros.

― ¡Mitsuki!― grito

― ¡aquí!― escucho que la chica le hablaba, ella se encontraba detrás de una mesa que había logrado volcar para cubrirse ―me he quedado sin munición―

Hikari tampoco tenía mucha, se supone que sería algo fácil, maldijo su error.

―veo que has acabado con los demás―dijo la mujer ―lástima que no podamos quedarnos a jugar por más tiempo― dijo antes de caminar hacia la salida junto con su otro compañero y sacar una granada, lentamente le quito el seguro y la arrojo en medio de la habitación.

― ¡ni lo sueñes!― grito Mitsuki quien rápidamente salió de su escondite y con agilidad todo la granada arrojándola por la puerta antes que se cerrase y ante la mirada atónita de los dos atacantes que no pudieron ni reaccionar.

― ¡Mitsuki!― grito Hikari quien corrió para quitar a la chica de la puerta, justo en el momento que la explosión se hizo presente y acabara con los traidores, el chico había logrado cubrir a Mitsuki con su cuerpo y ambos fueron arrojados un mar de metros por la onda que provoco el estallido.

―te dije que te protegería― dijo Hikari con una mueca de dolor mientras se agarraba un costado.

―idiota… ¿estás bien?― pregunto Mitsuki.

―si no es nada…de seguro es una costilla…démonos prisa en salir, puede que otros lleguen en cualquier momento―

Mitsuki ayudo a Hikari a caminar, al llegar a la azotea suspiraron aliviados al ver el helicóptero con las hélices girando, la lluvia caía sobre ellos con más fuerza, era refrescante y relajante a la vez.

Una vez que subieron y despegaron todos suspiraban aliviados, lo habían logrado, la lluvia seguía cayendo aun, Mitsuki observaba a Hikari quien estaba recostado en uno de los asientos y se seguía agarrando el costado izquierdo y parecía tener dificultades para respirar.

―déjame ver― dijo ―si te rompiste la costilla puede dañar algún órgano― la chica se acercó a él, lo miro más de cerca, estaba pálido y temblaba, aun así el chico se reusaba a dejarse revisar.

―no es nada de veras― decía con dificultad.

―dije que me dejes ver― gruño molesta Mitsuki quien lo empujo levemente pero el chico parecía que lo hubiesen arrojado con mucha más fuerza. Su preocupación creció mas ante eso.

―no te molestes ¿de acuerdo?― dijo tímido el castaño quien lentamente retiro su mano.

Mitsuki abrió los ojos ante lo que veía, no se trataba de una costilla rota, el chico tenía un agujero de bala en el costado, la chica se alarmo al no encontrar ni sangre ni un orificio de salida.

―donde está la sangre…donde está el orificio de salida… ¡donde!― grito desesperada.

―es una hemorragia interna…no hay mucho que hacer― decía Hikari.

Mitsuki busco una navaja y con manos temblorosas la acerco hasta la herida del chico.

―liberar la hemorragia no servirá de nada― dijo mientras le tomaba de las manos ―lo siento―

― ¡más rápido!― grito la chica desesperada, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas mientras sentía que su mundo se venía abajo ―fue mi culpa…lo siento…lo siento―

―Mitsuki…basta― decía Hikari ―no es tu culpa…supongo que las cosas así son…en verdad quería ese pastel de banana― dijo mientras sonreía y era abrazado por Mitsuki quien no paraba de derramar lágrimas ―tampoco pude cumplir el reto con Kazuo… y Aiko…o dios…dile que lo siento…y a mis madres…las amo―

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Azusa se despertó de un salto, observo el reloj que marcaba ya las cinco y media de la mañana.

―tú también despertaste Azu-nya― dijo Yui quien se tallaba los ojos.

―si…tuve un extraño sentimiento― dijo mientras veía a todas dormir

―no han de tardar en llegar…ya lo veras― dijo la guitarrista mayor mientras le sonreía y le tomaba la mano.

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―no falta mucho para llegar…solo resiste un poco más― hablaba Mitsuki al chico que cada vez respiraba más lento.

― ¿recuerdas lo que te pregunte?― dijo el castaño con voz cansada ―en otra vida ¿hubieses salido con migo?...y no respondas si solo porque esto muriendo― dijo con una leve sonrisa.

―en otra vida y en esta…y todas las que existan…pero por favor no mueras― su voz estaba rota, el chico sonrió mas al mismo tiempo que sus ojos comenzaron a cerrarse, la mano que sostenía la de Mitsuki perdió fuerza, antes de caer la chica la detuvo.

― ¿Hikari?...Hikari… ¡HIKARIIII!― el grito desgarrador se pudo escuchar por medio cielo, retumbando más fuerte que el sonido de un rayo.

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― ¡ya están llegando!― grito Kenji quien llegaba corriendo con las demás.

― ¿a qué hora despertaste? Pregunto Ritsu quien se tallaba los ojos.

Todas empezaron a despertar y observaron al chico ansioso ―están por aterrizar, deprisa, deprisa― seguía insistiendo.

El cielo aún continuaba nublado, unos ligeros rayos naranja entre las nubes indicaba que estaba por amanecer, el helicóptero aterrizo y con lentitud las hélices dejaron de girar; piloto y otros tres pasajeros bajaron sin decir nada a Nodoka quien estaba de pie frente a ellos.

― ¿Dónde están Mitsuki y Hikari?― pregunto preocupada mientras sentía que su estómago se revolvía.

Se acercó mas para ver a los chicos, su corazón dejo de latir por un momento al ver lo que estaba frente de ella. Mitsuki sentada con la mirada perdida sosteniendo la mano de Hikari quien simplemente estaba recostado, sin moverse…sin respirar.

―les dije que todo saldría bien― escucho decir a Sawako quien junto con el resto llegaba.

Se giró cubriéndose la boca con las manos mientras veía a todos delante de ella con una mirada curiosa en sus rostros.

― ¿Qué pasa?― pregunto Azusa.

El resto se asomó hacia la nave, quedaron helados, sin saber que decir o que hacer.

― ¡Hikari― grito desesperada Aiko quien subió rápidamente para ver a su primo seguida por Kazuo

― ¿Por qué no respira Mitsuki?… ¡Por qué no respira!― el rostro de Aiko se encontraba ya bañado en lágrimas mientras que Mitsuki sentía nuevamente las lágrimas acumularse en sus ojos.

―he idiota despierta― la voz de Kazuo sonaba rota ―ni creas que yo limpiare las armas… idiota…idiota― apretó los puños con fuerza hasta sentir que sus uñas se enterraban en sus palmas.

Kenji de inmediato abrazo a Mio quien miraba todo con lágrimas en los ojos, se giró para ver a los demás, todos lloraban, busco a Yui y Azusa, Azusa temblaba a la vez que sus ojos parecías cascadas y lentamente negaba con la cabeza, Yui se acercó hasta el cuerpo inerte del castaño, con suavidad toco su mejilla, sus ojos cerrados hacían parecer que solo dormía, Azusa la siguió con pasos débiles y sintiendo que en cualquier momento se dejaría caer.

Ese día el grito de Mitsuki no fue el único que hizo retumbar los cielos.

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Ok, antes que nada, me mudare, cambiare el nombre y contratare seguridad privada ¡no me maten!

Espero que les haya gustado…aunque lo más probable es que no :p

Me emocione mucho escribiendo este capítulo, lo escribí repitiendo una y otra vez la canción de Ano Hana "secret base" y "Dango" de clannad (como podría escribir algo feliz con esas canciónes?)

En fin, espero que lo hayan disfrutado, sin más me despido, lean y sean felices, gracias por sus comentarios y por leer esta humilde historia, nos leemos pronto.