¿Cuánto tiempo queda?, ¿un día? ¿Una hora? ¿Cinco minutos? ¡Cuánto!. Desde que Satoshi le había dado la alerta a Nodoka esta se volvió una completa paranoica, mando a vigilar los alrededores de la base, puso francotiradores las 24 horas, ordeno a sus hombres dormir con sus armas listas y quizás lo más drástico… mando a las chicas a una habitación "especial".
―!debemos hablar con Nodoka!― grito Ritsu mientras golpeaba una gran puerta de acerco.
―es inútil― decía Sawako mientras se sentaba en el suelo de la gran habitación.
El cuarto era grande, se había acondicionado un baño, literas, una mesa y un armario, no había ventanas, y la única puerta que había era de acero. No entendían por qué las mantenían "prisioneras".
La puerta se abrió revelando a Nodoka quien llegaba con varios hombres más los cuales llevaban bandejas con comida para cada una.
―Nodoka, que rayos ocurre ¿Por qué nos mantienen en este lugar?― Ritsu estaba alterada, si había algo que odiaba es no poder moverse con libertad.
― es por su propia seguridad…Satoshi-kun nos ha dado una valiosa información la cual hace que su seguridad se vuelva una prioridad.
― ¿y los chicos?― pregunto Ui esperanzada de que al menos los dejaran verlos.
Nodoka negó lentamente con la cabeza ―lo mejor será que no los vean hasta que el momento llege―
Mio que permanecía sentada en la mesa se levantó dirigiéndose hacia Nodoka ― ¿de qué momento hablas?―
―estamos por terminar el portal… una vez que esté listo las enviaremos inmediatamente a su época―
Si la noticia la hubieran recibido antes las chicas hubieran estado felices…ahora con las nuevas circunstancias lo que sintieron fue pena, lastima y nostalgia.
―hasta que eso pase deberán permanecer aquí― dijo firmemente la líder de la base, después de eso salió junto con el resto de sus hombres dejando a las chicas nuevamente en ese lugar.
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Le dolía verla así, tan apagada, tan vacía, lo peor es que ambas lo estaban, ella era el reflejo de sí misma, no podía darle ánimos por que ni ella los tenia; Mitsuki suspiro mientras recargaba su beretta frente a Aiko quien solo estaba sentada en la cama de alado.
―apenas y has comido― dijo Mitsuki intentando romper un poco la tensión de la habitación.
―tu apenas y tocaste la comida― dijo en respuesta Aiko sin despegar la vista de la pared.
Mitsuki se sintió avergonzada, mencionar el nombre de Hikari tampoco ayudaría mucho, ni ella misma era capaz de nombrarlo, se sentía impotente, no podía hacer nada para ayudar a su amiga si ella misma había perdido la fe en todo.
Entrenaba por reflejo, respiraba, comía, dormía, todo lo hacía simplemente por instinto, si no se había quedado en cama como Aiko era porque el soñar hacia que volviese a vivir todo nuevamente.
― supe que al igual que Kazuo te negaste a verlas nuevamente― dijo Aiko ― es lo mejor…siempre lo es―
Mitsuki no dijo nada, simplemente se levantó y camino hacia la puerta ―es mi turno de vigilar…si la alarma suena ¿Qué aras?―
― dará igual lo que haga…no servirá de nada― al escuchar eso la puerta se cerró.
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Caminaba de regreso a su habitación, estaba cansado, su turno había sido de 16 horas por decisión propia, quería comer algo y después dormir, la habitación seguía sintiéndose extraña sin esos dos en ella, abrió la habitación revelando a Kenji quien se ataba unas botas negras que combinaban con su uniforme.
Desde que Nodoka dio la orden de alerta total Kenji fue elegido como parte de del equipo de vigilancia, no importaron las protestas de Mitsuki para evitar que el participara, una orden es una orden, el joven cadete fue ascendido como miembro activo, hay ocasiones que el destino puede ser cruel.
― es hora de comenzar mi turno― dijo el chico con una sonrisa idéntica a la de Ritsu cuando está nerviosa.
― estarás con Mitsuki ¿verdad?― el chico asintió ―trata de no temblar tanto― dijo al notar el nerviosismo que tenía, tomaba el rifle igual que Mio tomaba la taza de té antes de su primer concierto.
―lo siento― dijo aguachando la mirada ― no soy tan valiente…pero es algo que debo hacer― dijo con firmeza. Kazuo le acaricio la cabeza, lo miro con mayor detenimiento, había crecido mucho, le llegaba al hombro.
― si tus deberes te asustan y aun así te enfrentas a ellos…no eres nada cobarde― le dijo el mayor haciendo que el chico sonriera con naturalidad.
―bueno sempai ¡nos vemos!― dijo mientras salía de la habitación.
―eso espero― dijo Kazuo antes de dejarse caer en la cama más cerca que tenía.
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― ¡esto es tan frustrante!― grito Ritsu mientras continuaba pateando la puerta.
―si continuas así solo te harás daño― dijo Sawako con aburrimiento.
―creo que la medida de Nodoka-san es algo exagerada― dijo Azusa ― ¿me pregunto qué tan mal estarán las cosas?
―creo que las razones deben ser muy fuertes, a pesar de todas las situaciones anteriores no habían llegado a tales extremos con nuestras seguridad ―Mugi sonaba preocupada algo que el resto parecía notarlo.
―Mugi ¿a qué te refieres con eso?― pregunto interesada Mio.
―a que ese tal Alexander dijo que había esperado mucho para destruirnos, dudo que al enterarse de que los planos fueron robados por Mitsuki y…y…Hi…― Yui guardo silencio por un momento, todas sabían el motivo, así que no la presionaron.
―no esperara tranquilamente a que volvamos a nuestra época―dijo Mugi ―debe estar planeando algo…algo muy grande.
― ¿Cómo un ataque a la base o algo así?― pregunto nerviosa Jun ―porque eso sería algo muy malo en verdad―
―ya lo han hecho antes… quizás es por eso que Nodoka esta tan nerviosa― dijo Sawako.
―si eso pasa…los chicos…ellos seguirán sacrificándose por nosotras― dijo Azusa casi al borde del llanto.
Todas bajaron la mirada, si el perder a Hiroto y a Hikari había dolido, no imaginaban lo que sería perderlos a todos de un momento a otro.
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Nodoka corría a todo lo que sus piernas le daban, le habían dicho que había recibido un video llamado de Satoshi. ¿Qué podría ser?
Llego a su oficina donde había otros 4 hombres más, la miraron preocupados, camino hacia la computadora para descubrir el rostro ensangrentado de su informante.
― ¡Satosshi-kun!―
Satoshi estaba atado a una silla, su rostro parecía haber sido golpeado varias veces, tenía sangre en casi toda la cara, su nariz parecía rota y el parpado derecho estaba tan inflamado que apenas y se distinguía.
― Manabe-san― la imagen de Alexander frente a la cámara hizo hervir su sangre ―debo admitir que fue muy astuto de tu parte lo de tener un informante dentro de mis hombres de confianza, supongo que las grandes mentes piensan igual―
―que es lo que quieres― dijo apretando los dientes para intentar controlar su furia.
―darte una última oportunidad ― camino hacia donde estaba Satoshi y lo tomo fuertemente del cabello ―entrégame a las mocosas y así evitaras más muertes, podrás llevarte a este tonto…o al menos lo que queda de el―
―no…no lo aceptes Nodoka-san― Satoshi a pesar del dolor pudo hablar con algo de dificultad logrando que el agarre de Alexander se hiciera más fuerte ― ¡no lo hagas!― grito con desesperación ganándose un puñetazo en su cara.
Nodoka se sentía tan impotente observando todo, sus deseos de matar a ese hombre crecían cada vez más, perdió a su esposo, su hija, amigos.
― decide ya― exigió Alexander.
―"perdóname Satoshi-kun"―pensó Nodoka ―no hay trato… aceptare cualquier consecuencia pero… no hay trato…devolveré a las chicas a su época así me cueste la vida― Nodoka pudo ver el rostro enfadado de Alexander mientras sacaba un revolver y lo apuntaba a la cabeza del Tainaka.
El castaño levanto la cabeza para sonreír a la cámara ―me alegra tanto escuchar eso… no te sientas mal por mí, es parte de nuestra misión…Nodoka-san…por favor… cambie el futuro―
Nodoka cerró los ojos y solo pudo escuchar el sonido del disparo, al abrirlos pudo ver el cuerpo de su informante con los ojos cerrados mientras en su frente tenía un agujero donde había entrado la bala que le arrebato la vida.
―antes que termine el día estarán todos muertos― dijo Alexander frente a la cámara con enfado.
La transmisión termino, sintió su cuerpo temblar, el fin había comenzado ya, en poco tiempo el lugar solo serán escombros, debía darse prisa, debía enviar a las chicas a su época lo antes posible, ahora es cuando se decidía todo.
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Holaaaa, que tal, espero les haya gustado este capítulo, el final se acerca. No me odien por matar otro personaje, todo es por un bien mayor (eso creo).
Les estoy preparando un final épico y quizás un epilogo, eso aún no lo decido. Apenas comenzare a escribirlo :p pero en mi mente se ve épico jeje.
En fin, sin más me despido, agradezco infinitamente sus comentarios y que lean esta humilde historia, lean y sean felices.
