La gran mesa ovalada estaba llena de personas de distintas partes del mundo, una joven mujer rubia escuchaba atenta lo que otras personas decían.
―no podemos permitir que el conflicto se siga extendiendo― dijo un hombre de unos 40 años.
―tampoco podemos permitir involucrar distintas naciones… debemos poner un alto pero sin causar daños a civiles― dijo la joven mujer.
A un lado de esta se encontraba otra de larga cabellera negra y ojos grises, su mirada se ancho cuando de la puerta entro un hombre joven de traje, con cabellos rubios y brillantes ojos verdes.
―lamento la tardanza― dijo con voz firme ―mi helicóptero sufrió un pequeño percance―
―señor Griffin…es un placer verlo nuevamente― dijo la chica rubia.
―Kotobuki-sama…el placer es todo mío― dijo el de manera cortes y amable.
Mio rio un poco al ver la actitud de su amiga, aun recordaba como decidieron darle un giro a todo.
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Flashsback:
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Después de que todo regresara a la "normalidad" las chicas sufrían de estrés post traumático, a pesar de que intentaron olvidar muchas cosas de aquel "incidente" no podían, los primeros meses fueron de pesadillas e insomnio, después de mucho esfuerzo consiguieron vivir con normalidad. Aun así el miedo de que podría ocurrir en el futuro las seguía atormentando.
Fue en su último año en la universidad cuando Mugi apareció muy alegre, había logrado que su padre contactara a la familia Griffin, las primeras propuestas por parte de todas fue "asesínalo" la rubia se negó argumentando que tenía un mejor plan… acercarse a él y poco a poco cambiarlo, así obtendría un aliado más para evitar el futuro que una vez vivieron.
Las cosas poco a poco comenzaron a pasar, Alexander se volvió un amigo, al principio fue difícil para ella, el recordar lo que había ocasionado le mandaba impulsos a su cerebro de matarlo, pero los mantenía en control repitiéndose una y otra vez que el chico que tenía delante de él no era el monstro que conoció una vez.
Con el tiempo todo parecía ir mejor, las primeras en casarse fueron la heredera de los Kotobuki y la profesora, seguidas por Mio y Ritsu, Yui y Azusa y Ui y Jun.
Luego la llegada de esos pequeños a los cuales esperaron tanto para volverlos a ver y el miedo de perderlos volvía a surgir con más intensidad.
La Boda de Nodoka llego un poco más tarde, el nacimiento de Miyu les alegro tanto, por fin pudieron conocer a la niña que en otro tiempo nunca lograron ver; la alegría de que las cosas mejorarían las inundo prometiendo que conseguirían obtener un mejor futuro.
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Fin del flashback:
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Todos los presentes aprobaron la decisión que Mugi, Mio y Alexander presentaron, no solo estaban evitando el inicio de una guerra si no que estaban evitando el fin de la humanidad, un fin que ellas mismas vivieron y que juraron jamás se repetiría.
―me alegra que todo haya salido bien, no imagino que hubiera pasado si esto hubiera continuado― dijo el rubio estirándose dirigiéndose hacia Mio y Mugi.
―nosotras si― sido en un tono bajo Mio.
― ¿dijiste algo?― pregunto Alexander.
―no nada…solo pensaba ¿nos vamos?―
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Años después…
El timbre se escuchaba por toda la preparatoria Sakuragaoka ahora escuela mixta. Una joven de cabellos y ojos obscuros caminaba por los pasillos de la escuela, su blusa blanca estaba dentro de la falda mientras que su suéter lo mantenía atado a la cintura.
Llego hasta un aula donde abrió la puerta sin siquiera pedir permiso, todas las estudiantes la observaron curiosos, la chica buscaba con la mirada a alguien hasta que al fin la encontró.
― ¡Aiko!― grito emocionada al ver a una chica de cabellos castaños con el uniforme impecable sentada a lado de una de las ventanas.
― ¡Mitsuki-chan!― dijo la otra igual de emocionada.
― ¿has visto a los chicos?...el concierto pronto comenzara y no los encuentro, se supone que estarían antes para ensayar―
―no los he visto…me retrase un poco porque estaba ayudando a los de mi clase con el festival―
―por eso he venido…acompáñame a buscarlos― dijo la morena tomando de la mano a la chica y saliendo del aula.
No muy lejos de ahí un castaño y un moreno tocaban despreocupadamente sus guitarras, ambos tenían Gibson les Paul, la del castaño era roja brillante mientras que la del moreno era verde. Alrededor de ellos estaba un grupo de chicas que los miraban emocionadas, no era para menos, eran dos de los chicos más sexis de la escuela.
El castaño Hikari Hirasawa-Nakano de segundo año era hijo de una de las profesoras favoritas de la escuela, vestía el pantalón de la escuela, una camisa con las mangas remangadas hasta los codos sin fajar y su corbata azul semi atada en el cuello.
El otro chico Hiroto Matsuyama, su mejor amigo tenía el cabello obscuro y de brillantes ojos verdes que combinaban a la perfección con su guitarra, su vestimenta era parecida a la del castaño solo que el llevaba el saco azul sin abotonar y remangado hasta los codos.
― ¿no deberían estar en el club?― pregunto un chico rubio de ojos azules que miraba sin interés a todas las chicas.
Kazuo Yamanaka-Kotobuki, el más sexi de los de tercer grado, portaba la camisa blanca con mangas sin remangar y sin abotonar los puños, los primeros dos botones de la camisa sueltos y la corbata sin atar; las chicas de inmediato lo rodearon intentando llamar su atención, además de ser hijo de la directora de la escuela era el próximo heredero de la familia Kotobuki.
―Yamanaka-sempai…por favor acepte tener una cita conmigo― suplicaban las chicas.
― ¡ustedes no van a ayudarme!― le grito a sus amigos que solo lo miraban divertidos de la situación.
―ya, ya chicas, Kazuo no aceptara salir con nadie porque es gay― dijo el castaño.
― ¡que mierda dices! ¡No soy gay!― contesto molesto el rubio.
Más chicas comenzaron a acercarse, los tres chicos más atractivos reunidos en un solo lugar era bastante tentador.
― ¡que está ocurriendo aquí!― grito la chica de cabellos obscuros al llegar y ver a una de las chicas colgando del cuello del castaño.
―Mitsuki-chan… que alegría verte justo estábamos por ir al club a ensa…― un golpe fue suficiente para estampar al chico en la pared y que el resto de las chicas desaparecieran en menos de tres segundos.
― ¡ustedes tres son un caos, el concierto es en menos de dos horas y aun no estamos listos!― dijo esta vez mirando a los otros dos chicos que de inmediato tomaron de la camisa a Hikari y desaparecieron lo más rápido posible.
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―quieres darte prisa…puede que no lleguemos― decía una mujer de cabellos obscuros a su esposa quien solo rodaba los ojos.
― ¿desde cuándo tu eres la impaciente y yo la tranquila?― pregunto la castaña mientras frenaba en un semáforo.
―solo no quiero llegar tarde, es su segundo concierto―
― Bueno, aún le queda un año…pobre de Kazuo, es su último festival y no quiero ni imaginar lo que aran Mugi y Sawako―
―el primer año contrataron todo un equipo profesional de filmación― dijo divertida la morena.
―yo tampoco quiero perderme el concierto de Onee-chan― decía un chico castaño el que se encontraba en el asiento trasero.
―tranquilos… llegaremos a tiempo― dijo Ritsu con calma.
Después de unos minutos llegaron al estacionamiento de la que un día fue su escuela.
― ¡Mio-chan, Ricchan, Kenji-kun!― grito una castaña que bajaba de una camioneta seguida de Azusa, y Jun.
―ustedes también están aquí― dijo Ritsu que bajaba de su auto junto con Mio.
―no me perdería el concierto de Hikari-kun― dijo Azusa con una sonrisa.
―hoy es la primer presentación de Aiko-chan ¿verdad?― pregunto Mio dirigiéndose hacia Ui y Jun.
―así es― dijo Ui con su típica sonrisa amable ―Jun está muy emocionada porque Aiko es una buena bajista.
― ¿creo que Mugi-chan es la que viene ahí?― dijo Jun señalando una limosina negra que se acercaba a gran velocidad.
― ¿¡llego tarde?!―pregunto alarmada la rubia.
―faltan unos minutos, Yui y Sawako ya nos debieron apartar nuestros asientos, así que estamos a tiempo― dijo Mio intentando tranquilizar a su compañera de trabajo.
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―estoy muy nerviosa― decía Aiko al asomarse por el telón del auditorio y ver a tantas personas reunidas.
―puede que no nos diera mucho tiempo de ensayar pero estoy segura que todo saldrá bien― dijo Mitsuki a su amiga para tranquilizarla.
―chicas… ¿tienen una plumilla? No logro encontrar la mía― dijo el castaño quien revisaba sus bolsillos.
―sempai ¿no está triste?― decía Aiko al chico rubio ―es su último festival…después ira a la universidad en Londres― dijo con una mirada un poco triste.
Kazuo solo le sonrió gentilmente, al chico era reservado pero con sus amigos era más expresivo ― rechace la universidad de Londres― dijo con simpleza como si fuera cualquier cosa.
Todos lo voltearon a ver sorprendidos.
― ¿¡que hiciste que?!― preguntaron Hikari Y Hiroto.
―Kazuo… ¿estás seguro?― pregunto Mitsuki ―esa universidad en verdad es muy buena… ¿tus madres lo saben?―
―se los dije ayer…estudiare aquí en Japón…no lo sé… solo sé que es algo que debo hacer― dijo dirigiéndose hacia su teclado ―empezamos en 10 segundos― dijo mientras el telón comenzaba a levantarse.
― ¡quiero una plumilla!― grito Hikari desesperado haciendo que Mitsuki le lanzara una golpeándolo en la frente.
Todos los espectadores observaron divertido como el chico Hirasawa-Nakano estaba en el suelo buscando la plumilla que segundos antes le habían arrojado.
―esto es vergonzoso― dijo Azusa quien acababa de entrar a la sala junto con el resto.
―Azu-nyan por aquí― grito una castaña vestida con falda roja, blusa blanca y zapatillas.
―llegamos justo a tiempo― dijo Ui a su hermana.
― ¿Dónde está Sawako?― pregunto Mugi quien buscaba con la mirada a la ahora directora del plantel.
Yui señalo hacia delante a una mujer castaña quien acomodaba una de las tantas cámaras que había llevado lo que le provoco que todas rieran ante la exageración de Sawako.
Las luces se apagaron y el retumbe de la batería se escuchó haciendo que todos los presentes guardaron silencio.
― ¡muchas gracias por asistir hoy!― dijo emocionada Mitsuki ―comenzaremos a presentarnos ―en el bajo Aiko Suzuki-Hirasawa de primer año― dijo haciendo que la joven se sonrojara.
―gra…gracias por asistir este día― dijo apenada.
―mírala, mírala― decía emocionada Ui jalando del brazo a Jun quien no paraba de tomar fotografías.
―en la segunda guitarra esta Matsuyama Hiroto, de segundo año― continúo la morena.
―esperemos que esta presentación sea de su agrado― dijo el moreno haciendo que las chicas gritaran emocionadas.
― en la primer guitarra Hikari Hirasawa-Nakano de segundo año― dijo ahora refiriéndose al castaño que provoco que las chicas gritaran aún más fuerte.
―daremos lo mejor de nosotros en este concierto― dijo el castaño con una sonrisa.
―en el teclado tenemos a…― más grito eufóricos se hicieron presente― sí, sí, Yamanaka-Kotobuki Kazuo de tercer año― dijo con voz aburrida por los gritos histéricos de las chicas.
El rubio no hablo solo toco algunas notas en el teclado y movió su cabello, acto que provoco más gritos de las chicas.
―ese chico tiene problemas― dijo en voz baja Sawako.
―y por último, de segundo año ¡yo…Tainaka- Akiyama Mitsuki la mejor baterista del mundo! …solo después de mi madre claro― dijo en un tono más bajo para después hacer un solo de batería que gano varios aplausos del público.
Así en una tarde con el cielo soleado, dejaron ir todos los fantasmas que durante varios años las atormentaron, ahora viendo a los chicos viviendo sus vidas como cualquier adolecentes normales les llenaba de una profunda alegría, porque a pasar de que una vez los vieron morir, estaban seguras que cumplieron con lo que prometieron…cambiarlo todo.
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Buenoooo, espero les haya gustado, técnicamente este es el final, aunque les digo que falta un capítulo más que tratara sobre la llegada de los chicos, su niñez y cómo eran cuidados, ya casi está terminado, estoy segura que les gustara :D
Sin más me despido, agradezco sus comentarios y su tiempo para leer esta historia, lean y sean felices.
