Aquí estoy de nuevo, ilumination a tope! xD perdon estoy loca, bueno os dejo con el capi y añade el Disclaimar que se me olvido el otro dia.

Disclaimer: los personajes de Inu Yasha no me pertenecen, son de la maravillosa Rumiko-sensei.

Indicaciones:

"…."-pensamientos

Planteamientos (Cap 2)

De paredes blancas y acomodados muebles, lujoso sin duda, pero con elegancia y sabiduría, eso representaba el despacho del director de la prestigiosa y famosa, mayor empresa de telecomunicaciones de Japón, a su mando Inu Taisho, padre de dos hijos, ambos de distinta madre, pero los tres tenían exactamente los mismos ojos a pesar de los distintos y opuestos comportamientos, el presidente ejecutivo Sesshoumaru Taisho, el cual era el próximo en suplantar a su padre, y su hermano Inuyasha Taisho, estudiante y próximo presidente si accedía, pues su temperamento era demasiado volátil y orgulloso.

-secretaria: señor Taisho, lo llama el director, preséntese en su despacho.-colgó y el nombrado salió de su despacho dejando lo que estaba haciendo, entrando en el del director, al fondo del pasillo.

-Señor Taisho: me llamaba director.

-Director: si, se sabe algo de naraku?

-Señor Taisho: no, pero tenemos a Jaken cerca, investigando.

-Director: bien, nunca esta de más seguridad, por cierto…quiero que esta noche tú hermano y tú os presentéis en mi despacho a las 12, tengo que hablaros sobre vuestro futuro y el de esta empresa, no quiero excusas. –miró a su hijo y observó tan solo desaprobación en su mirada, éste se volteó y salió de su despacho metiéndose enseguida en el suyo, llamando al móvil de su "hermano".

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Piiii piii piii (sonido del móvil)- si?

-nuestro padre quiero vernos hoy, a las 12, nada de excusas, no eres el único que no quiere participar en el encuentro, así que solo ve.- colgó demasiado rápido dejándole la palabra en la boca, bufo enfadado, oyendo a su alrededor, una diminuta risita que duró solo segundos, abrió los ojos viendo al encargado de la biblioteca enfadado por tal falta de educación, se levantó cogiendo el primer libro que encontró y enmendar el "error" viendo de nuevo la dueña de esa pequeña dulce voz… las del accidente, pero sólo a una de ellas se le escapó la vocecilla, su amiga, la otra seguía concentrada en sus libros, cerrando uno y abriendo otro, se sorprendió del entusiasmo que le tenía "debe ser de clase media" pensó apenas volviendo la vista al libro, perfecto… había cogido uno de historia.

" en la época de guerras civiles, entre demonios y humanos, una sacerdotisa se enfrentó contra miles de demonios, que intentaban consumir el mundo en tinieblas y su corazón en oscuridad, purificándolos y luchó hasta su límite de fuerzas, y fue entonces cuando se creó la perla Shikon no Tama, Midoriko, la gran sacerdotisa, consumió a todos esos demonios malignos y ella misma dentro, continuando aún la lucha; esta perla es principalmente constituida por un equilibrio: las cuatro cualidades que debe poseer una persona: Arami Tama (Valor), Nigimi Tama (Amistad), Kushimi Tama (Conocimiento) y Sakimi Tama (Amor).

Ésta perla se le encomendó a una sacerdotisa muy poderosa, la más poderosa del momento, para mantenerla pura y protegerla de cualquier demonio, humano o criatura que quisiese conseguirla y así fue, la joven sacerdotisa era respetada, ayudaba a los aldeanos y a la perla, mantenía un aire frío, seco pero tenía un corazón puro, lejos del amor y de la tristeza, se encontraba en perfecto equilibrio, hasta que un día, todo eso cambio… (…)"

RIIIIIIIIING

Sonó el timbre, había acabado la hora, salió de su ensimismamiento, cerró el libro y lo dejó encima de la mesa sin preocuparse en colocarlo, las chicas delante de él, recogieron las cosas y se iban ya cuando la pelinegra observó el libro "La Leyenda de la Shikon" agarró el libro y se lo llevó intrigada por el contenido.

Cada uno a lo suyo y en distintas aulas, empezando la siguiente clase atentos a las instrucciones del profesor, pero él no, él aún estaba en aquél libro, como si viviese lo que pasó, como si lo sintiese en si mismo, tenía que ver como acababa el libro, le intrigó lo poco que leyó y eso era raro, muy raro.

Llegó la hora del almuerzo y todas las aulas se quedaron rápidamente vacías, dejando un aire tranquilo en los pasillos, al contrario que los ruidos de la cafetería, por suerte tenían patio y jardín en el cual también podían comer.

-sango: kagome!! Comemos juntas?-sonrió mientras su amiga sonreía y se dirigían al jardín, allí había poca gente así que estarían mejor, pero unas voces las distrajeron.

-¿?: sango!! Soy Blanc-se cortó al ver a la chica de al lado- "es ella" pensó acongojada y sin más partió corriendo por donde había venido, dejando a la castaña bastante confundida.

-sango: kagome?-la miró con un aire serio y casi sombrío- pasa algo? conoces a esa chica?

-kagome: para nada, supongo que se habrá asustado por verte con esos pelos-bromeó, viendo como su amiga se aplanaba el pelo, pero paró al ver la sonrisa de su amiga

-sango: no seas mala- la dio un pequeño empujón, sonriendo, ambas se sentaron en un árbol fuerte y grueso, se estaba tan tranquilo allí…

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-miroku: inuyasha!! Te quedaste en la biblioteca, que, aburrido?

-inuyasha: bueno, me encontré con las del accidente y leí un poco-su amigo se paró alucinado.

-miroku: tu? Leer? wow estas mejorando jaja dijiste las chicas de antes? También la castaña? –Asintió- jooo que suerte amigo, me hubiera gustado volver a verla.

-inuyasha: je… de verdad te has enamorado?-dijo con sorna pero también con sorpresa en sus palabras.

-miroku: si, por fin he decidido quien quiero que sea la autentica madre de mis hijos- pasando delante de él una morena con gafas muy bella y esbelta- quiere tener un hijo conmigo?- pervertido!- oyó mientras que el ambarino roló sus ojos y empezó a caminar hacia un árbol del campus ni cerca ni lejos de la puerta, recostando la cabeza en el tronco y los brazos cruzados encima, como su almohada.

-inuyasha: ya veo que elegiste, nunca cambiarás…-susurró apenas, sintiendo que también se sentaba en el suelo

-miroku: no puedo evitarlo…además aquí hay muchas chicas guapas-dijo con tranquilidad, viendo no muy lejos un grupo de chicas cuchichear.

-chica1: sisi de verdad la he visto es ella

-chica2: no puede ser… eso ocurrió el año pasado y no vino en el tercer trimestre.

-chica3: no, al parecer vino para hacer los exámenes de admisión y los aprobó sin problemas.

-chica1: pero también acabo su graduado? Si falto 3 meses en lo último como puede ser?

-chica3: se rumorea que la junta directiva la dieron otra oportunidad por lo que sucedió, pero no entiendo como la pudieron creer.

-chica2: pero si todos sabemos que fue ella la que lo hizo…además no sólo aquí corren rumores, a veces he oído a mi padre de ella, no se como puede una persona tan baja como ella venir a esta universidad tan prestigiosa.

-chica1: ha perdido mucho de lo que fue hace un año, justo cuando vino y con ella trajo la peste- los jóvenes, aparentemente en sus temas, escucharon toda la conversación con misterio, "a quién se referían?" pensaron ambos. Pero todo quedó en silencio cuando de repente, delante de las puertas de la universidad un coche negro apareció y de él salió un apuesto moreno, de ojos azules, limpios y hermosos, de cabello largo y lacio negro, atado en una coleta alta, vestía normal, pero se notaban que era de buena marca, el coche partió y él con la mochila en su hombro, se paseo por el centro mirando a todos/as con una sonrisa muy natural, más de una se derritió a su paso, queriendo de inmediato salir con él.

El joven ando como si nada, directo a la entrada del edificio cuando vio una melena negra, y un rostro medianamente sonriente, de piel blanca y bello al brillo del sol, un olor a rosas le llegó y se quedó hechizado en ese mismo instante, más le latió el corazón cuando la muchacha abrió los ojos, viendo el hermoso color que poseía, se quedó embelesado admirando su belleza, sin percatarse que ya había desaparecido de su vista, volviendo a la realidad, entró y con la mirada la buscó, no la encontró pero al menos ya sabía que esa preciosa chica estaba cerca.

En el árbol, no muy lejos, una mirada dorada vio con el ceño fruncido al nuevo integrante en la universidad, algo le decía que le traería problemas, cuando lo vio lo presintió, pero cuando observó que se quedaba mirando a la morena del accidente, una rabia de dios sabe donde apareció enfadándole en sobremanera.

El timbre sonó de nuevo, dando paso a la última clase para algunos, entre ellos los 4 del accidente;

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-sango: kiaaa que gusto, menos mal que en esta última hora no nos mandaron mucha cosa

-kagome: jeje si, pero tenemos los extras por llegar tarde, así que a espabilar – sonrió apenas, sabiendo lo que tendría que hacer de nuevo.- caminaron silenciosas por el paseo que iba directo a la salida, oyendo de fondo unas voces masculinas algo familiares.

-miroku: venga amigo, lo pasaremos bien, que malo te puede hacer una fiesta?

-inuyasha: no me agradan eso es todo- lo miró serio, ojeando adelante dos siluetas femeninas, a lo que su amigo se percató y se le iluminó el rostro

-miroku: mi bella doncella!!- gritó haciéndolas parar, la castaña molesta y la otra expectante- que bueno que volvemos a coincidir, esta claro que el destino nos quiere unir

-sango: ya claro… que mas quieres?- contestó cortante

-miroku: no seas así, te propongo que nos conozcamos, mañana hay una fiesta no muy lejos de aquí podríamos ir y divertirnos un poco- explicó, a la castaña la gustaba la idea pero a su amiga no tanto.

-sango: que te parece kagome, vamos?

-kagome: ehm… sabes que no puedo salir por la noche, tengo…asuntos que hacer-informó algo nerviosa, mirando a su amiga algo decepcionada, se sintió mal por ella…-pero, si es por la tarde quizás pueda hacer un hueco…-rectificó para alegrar a su amiga, no quería que se amargase.

-miroku: si? Eso es estupendo! Inuyasha te vienes?- le comentó a su amigo ya a su lado, viendo a las dos chicas.

-inuyasha: ya te he dicho que no

-miroku: venga así vamos dobles, y nos divertimos mas, además no es bueno dejar sola a una dama en esas fiestas-dijo con perspicacia, sabiendo que ya no podía decir nada para evitarlo.

-inuyasha: feh!- su amigo sonrió junto a la castaña y los cuatro entretenidamente hablando de la fiesta fueron a sus transportes.

-miroku: quieres que te lleve, no has traído transporte

-sango: n-no hace falta, ya voy andando-comentó nerviosa mirando a su amiga que sonreía

-miroku: vamos no pienso tocarte-dijo con esfuerzo y la chica asintió, agarro débilmente la cintura del muchacho antes de partir y se despidió de su amiga nerviosa

-kagome: agárrate fuerte, que el impulso puede tomarte por sorpresa-aconsejó la chica, mientras el azulado ya partía con la castaña detrás, sonrió y se dispuso a su bicicleta seria.

-inuyasha: no te importa que se valla con él? No deja de ser un pervertido.

-kagome: alguien puede ser un pervertido, pero si con una chica se comporta bien, no significa que no pueda cambiar-murmuró sabiendo la razón de porqué preguntaba.- si antes le advertí era porque quería dejar claro que ella vale mucho, y si la hacen daño, lo cobraré.- como si nada se subió a su bicicleta y yéndose dejando al ambarino un tanto sorprendido e intrigado.

-inuyasha: que rara…-murmuró mientras montaba en su moto y se iba-"pero tiene coraje… ¿qué te pasa inuyasha? ¿te intriga esa chica? Un poco… déjate de esas tonterías, estás con kikyo y a ella apenas la conoces… ya lo sé y ¿que quieres? Solo me intriga!... " – aceleró la velocidad mientras ese pensamiento le rondaba.

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-Kagura: naraku! Necesitamos a otra sirvienta, acabo de despedir a una impertinente- comentó entrando en su alcoba sin que su marido se percatase apenas de lo dicho

-Naraku: claro, contrata a otra si quieres, pero deja de alarmarme por todos tus caprichos, que tengamos dinero no significa que podamos desperdiciar lo que tenemos.

-Kagura. No entiendo cariño.

-Naraku: hay que conseguir mas, derrotar a nuestros rivales y conseguir todo aquello que sea lo mejor, por eso… mantén a raya a tus sirvientas sin necesidad de gastar mas de lo necesario, recuerda el lema cariño…-susurró esto último acercándose seductoramente a ella, agarrándola por la cintura y chocando ambas frentes.

-Kagura: "coge lo mejor…deja lo peor…y siempre siempre se el ganador"… lo sé cariño…-lo besó efusivamente al igual que él, como animal en celo, la agarró la pierna, tomándola y adentrándose en sus intimidades, mientras los jadeos se hacían presentes en ambos "Toc Toc" oyeron y se separaron alisándose las ropas. La puerta se abrió y dejó paso a la ama de llaves, Kaede.

-Kaede: su hijastra acaba de llegar, parece que ha tenido una caía, señor.

-Naraku: como!? Que suba a mi despacho- si señor, oyó mientras cerraba la puerta y respiraba hastiado- es que esa niña no puede hacer nada bien?!- bramó

-Kagura: tranquilo, por suerte toda su insolencia es controlada, además gracias a ella estamos en la cima, así que podemos-

-Naraku: no! no podemos, eres demasiado blanda querida, no podemos permitirnos ninguna insolencia por su parte, es como su padre, a la mínima oportunidad se irá de aquí, es mayor de edad y es por ello que no podemos arriesgarnos…

-Kagura: pero…

-Naraku: nada de peros, y si hace falta… la educaré- sonrió cínicamente, pensando mentalmente en lo que ello consistiría.- voy a hablar con ella, no me esperes levantada- la mujer bufó cada noche era igual, nunca terminaban.

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-Kaede: kagome, te espera en su despacho.

-Kagome: si… gracias kaede, puedes decirle a myoga (el chófer) que intenté arreglar la bicicleta?

-Kaede: claro pequeña- sonrió dulcemente, mientras la veía subir las escaleras hasta el tercer piso, llegando al despacho, donde detrás estaba él… suspiró antes de entrar.

-Kagome: me llamaba

-Naraku: si, siéntate- lentamente avanzó y casi con pesar se sentó- sabes lo importante que es, que te mantengas en perfectas condiciones?-asintió-entonces, porqué te metes en líos y no tienes precaución?-alzó la voz.

-Kagome: existen accidentes, y es precisamente lo que me ha pasado, agradece que no me haya muerto no? se cuidarme y no eres nadie para decirme lo que debo hacer!- se levantó enfrentándose

-Naraku: tu eres la que no tiene derecho a decirme nada, o no recuerdas a cierta persona encerrada…-murmuró casi, mientras ella quedaba con las pupilas encogidas y asustadas, se sentó de golpe, bajando la cabeza… cediendo.- por eso eres débil…dejas tu libertad por salvar a alguien y que solo es un niño-escupió arrogante, pero ella no se calló, se levantó con intenciones de irse sin decir nada, pero antes de salir…

-Kagome: ese niño…es el único que merece vivir de esta casa.- cerró fuerte, dejando a un naraku, sonriente como ganador de esta contienda, y así era… ganó una batalla pero no la guerra.

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En penumbra, encendió su linterna, dejando ver unas escaleras rocosas que llegaban al sótano, el cual era muy espacioso… allí era donde iba todas las noches, había numerosas mesas y sillas y entre medias un escenario largo que recorría casi la mitad del lugar, pero no iba allí, había otro camino mas arenoso y oscuro, tres celdas en lo más profundo del camino, en la última celda, un pequeño bulto sobresalía en la oscuridad, abrazándose las piernas, en silencio… la muchacha se arrodilló, dejando el tapper que traía en el suelo, haciendo sonido; el de la celda se percató y se giró a ver quién era… su amiga, sonrió mientras se acercaba a gatas.

-¿?: kagome…- murmuró estando en frente de ella y dejándose ver a través de los barrotes, la chica, alargó sus brazos rodeándole, abrazándole, dándole algo de calor- has venido, otra vez-sonrió el pequeño- te han visto?- se separó mirándola.

-Kagome: no, tranquilo Shippo…deberías preocuparte más por ti, mira, te he traído comida y una manta- sonrió entregándoselo a través de los barrotes, mirándolo triste.- lo siento…- él la miró sin entender-no puedo hacer nada…se apoyó de perfil en los barrotes, abrazándose las piernas y apoyando su cabeza en sus rodillas, desordenando más su flequillo.- no puedo sacarte de aquí… ni siquiera puedo conseguir que vivas en mi habitación… permití que te hicieran esto…cuando murió mi padre, yo…shippo…- se mordió el labio intentado no llorar, pero no podía evitarlo, ese recuerdo la atormentaba día y noche…seguía ocultando su cabeza, pero una mano la hizo girar, dejando ver sus silenciosas lágrimas.

-Shippo: no te preocupes-sonrió-bastante haces dándome de comer, y abrigarme, apenas me dan un pan y sopa sobrante, te quiero mucho…-dijo apretando la mano, ella apretó su mano y nuevamente lo abrazó, derramando las ultimas lágrimas-gracias…

Pasó un rato más allí, hablándole de las novedades que había en la casa y fuera de ella, le comentó el encuentro que tuvo con esos chicos y con la bofetada de sango se rió mucho, alegrándola.

-Shippo: me gusta ese miroku jaja, aunque sea un poco pervertido parece majo- ella asintió- pero el otro no sé… parece un antipático, pero buena persona- ella asintió algo dudosa.

-Kagome: bueno, tengo que irme, no quiero que me encuentren aquí… aunque me da igual pero no quiero que te hagan daño.- habló con tristeza, él asintió, dándola el tapper y un beso en la mejilla- te quiero.-murmuró antes de coger la linterna nuevamente, y cerrando la puerta que daba acceso a las celdas, mirando que no hubiese nadie; algunas luces del escenario ya estaban encendidas, en una hora empezarían… debía prepararse.

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23:45

-Inuyasha: que querrá ahora?... para que nos haya reunido a sesshoumaru y a mí juntos debe ser algo importante…ese miroku… nunca dejará de ser un pervertido-sonrió con alegría…pero un brillo…un extraño brillo de tristeza lo inundó, dejando verse en sus doradas orbes… pero un sonido familiar le hizo volver a la realidad, tapando esa tristeza con indiferencia- si? Ah… hola kikyo… perdona que no te llamase antes, estaba con miroku… no, no ligando…bueno ya sabes como es él… ya, no te preocupes que no pasará…-de repente ante el comentario celoso de su "novia" recordó a la pelinegra…un deje de tristeza lo volvió a inundar pero la conversación de kikyo no le dejaban centrarse…- me alegro por ti -dijo sin escuchar nada de lo mencionado- bueno te dejo que ya tengo que reunirme con mi padre… no lo se, nos llamó simplemente, bueno adiós… si yo también…- desde cuando le cansaba tanto hablar con ella? Ah sí…ahora recordaba todo cuando empezaron, se atraían físicamente, no tenían nada en común, salieron un par de veces y se besaron por accidente… pero desde ese momento, fueron novios… la relación básicamente era solo por atracción física, pero ella siempre hablaba, cuando el sacaba tema de motos, coches, cine ninja o cualquiera de sus gustos… ella cambiaba de tema con algo femenino, tenemos que ir de compras… que si las uñas, vestidos… suspiró cansado… debía acabar con esto… no solo es físico, y no sabia porque… aquella chica le venia a la mente muchas veces desde que se habían conocido, pero… ¿porqué?.

-Sesshoumaru: vaya, apareciste pronto, que raro en ti.-lo sacó de sus pensamientos volviendo a la realidad, es verdad tenía reunión con su padre.

-Inuyasha: yo también me alegro de verte, ¿para que nos quiere aquí?

-Sesshoumaru: no lo sé-dijo cortante, apenas sonó la campana dando las 12, tocaron la puerta y entraron viendo a su padre, de pelo plateado y ojos dorados… en la silla, mirándolos seriamente.

-Inuyasha: (sentándose sin que le hubiese dado permiso) ¿que quieres, padre?

-Inu Taisho: quería hablaros, sabéis que esta es la empresa más prestigiosa y famosa del País, pero como todas las empresas tienen un rival, la agencia gubernamental de inversiones de Japón. Había pensado en la posibilidad de casar a uno de los dos con la hija de Naraku, el director.

-Inuyasha: ¿QUÉ?-gritó nada mas oírlo

-Sesshoumaru: espero, padre, que haya recapacitado sobre el asunto- dijo él más sensato pero en igual desacuerdo- el padre asintió, advirtiendo que se tranquilizasen.

-Inu Taisho: si, si tranquilos, él no lo permitiría, es demasiado ambicioso, aunque tuviésemos el acuerdo seguro que se aprovecharía de la situación, sesshoumaru, tú serás quien me suceda, cuando me vaya, y tú inuyasha, cuando termines tus estudios tomarás el puesto de tu hermano.-ambos no dijeron nada, sabían que eso pasaría- pero antes de eso, sesshoumaru, quiero que seas profesor en la universidad Shikon, por un tiempo.

-Inuyasha: ¿COMO?- gritó de nuevo, sin contenerse

-Sesshoumaru: ¿porque? ¿Que necesidad hay?

-Inu Taisho: fácil… quiero desconcertar al enemigo-ambos lo miraron sin entender- sé que jaken está investigando, pero igual él nos estará investigando, quiero que piense que tú has dejado de ser presidente para que me ataqué, por supuesto eso provocará algunas bajas y eso se aprovechará, sé que tiene un secreto y ahí es donde entras tú, inuyasha, quiero que te hagas pasar como inspector, será lo mejor, has oído rumores y prefieres comprobarlo, y si no puedes…je-sonrió irónico- haz uso de tu asignatura favorita, te tintarás el pelo y te pondrás lentillas, averiguarás de qué se trata y así podremos hacer algo al respecto.- ambos lo miraron curiosos pero asintieron.

-Inuyasha: sigo sin estar de acuerdo con qué él sea mi profesor.

-Sesshoumaru: tranquilo, no seré tan malo con un niño-

-inuyasha: repi-iba a decir cuando un golpe sordo les llamó la atención.

-Secretaria: perdonen que les moleste, pero es urgente, acaban de llamarnos los Sichinintai, han rechazado el trato con nosotros-informó rápida.

-Inu Taisho: gracias…-esperó a que cerrase la puerta- naraku ha movido ficha, no podemos dejar que siga yendo un paso por delante, Inuyasha este viernes actuarás, prepárate para entonces

-Inuyasha: bien "dentro de tres días".

Reviews:

kisa-Chan-sohma: ola!! me alegra que te guste, me vino de la nada asi que na espero que te diga gustando

Samy-Hitory: ola!! gracias por tu comentario y respecto al consejo, mas o menso lo he seguido jeje, pues tengo la costumbre de enredarme mucho, pero he intentado ser mas breve espero que te guste! un beso!!