En la Fiesta (Cap3)
Bueno aquí estoy de nuevo, de ahora en adelante tardaré un poco más en subir los capítulos, pues ya casi es hora de empezar a estudiar de nuevo, y aparte otros asuntos que requieren de mi asistencia, pero intentaré no tardar más de dos o tres semanas; por cierto, a medida que voy subiendo capítulos, como en esta ocasión, añadiré más indicaciones, este fic me surgió de la nada, pues pensaba que sólo fuese un "one short" pero me salió así, y me alegra que les guste n.n sin más les dejo con la lectura.
Disclaimer: los personajes de Inu Yasha no me pertenecen, son de la magnífica Rumiko-sensei, hago uso de ellos en una idea original sin ánimo de lucro y con tal de entretener y expresar sensaciones al lector.
Indicaciones:
"…."-pensamientos
Cursiva-recuerdos
Impresiones (Cap3)
La fría noche se colaba por los ventanales de las casas, los coches seguían su camino y apenas gente había caminando, era ya en la madrugada y poca gente salía, pero en la entrada de los Higurashi (pese a tener Naraku otro apellido, quería seguir la "tradición" de que un Higurashi, aunque fuese falso llevase la empresa) estaba abarrotada de coches, todos allí sabían para qué, y nadie podía decirles nada, pues estaban algo lejos y la próxima casa vecina estaba a mas de medio kilómetro.
La casa en sí estaba casi vacía menos la parte baja…el sótano, los proveedores entraban gustosos pese la oscuridad, pero los nuevos como Bankotsu o Kouga, que habían venido juntos, veían con desconfianza el camino; una vez bajadas por fin las escaleras, el suelo cambió, ahora liso, parecían baldosas y así eran, pero de un color gris.
Luces los inundaron guiándolos a las mesas que estaban esparcidas por todo el "salón subterráneo" y por la mitad, había algo parecido a una pasarela, pero apenas tenía luz, las camareras se paseaban por el lugar indicando los asientos y comenzando a llevar bebidas, con poca ropa la verdad, un top ajustado hasta la cintura, dejando ver su ombligo y unos shorts para tapar lo justo, el conjunto de un color entre violeta y rosa, por supuesto no eran mujerzuelas ni nada, por eso cuando algún cliente se aprovechaba había más de un vigilante atento, si se pasaban de la raya a la calle y con ello estaba el riesgo de acabar muertos, por supuesto en un accidente.
Todos sabían las condiciones que exigía Naraku, si aceptaban bajar al sótano: 1- si entras, estate quieto y atento; 2-si metes la pata o haces algo indebido, eres expulsado totalmente del lugar, de los negocios trazados y como no… de la vida; sabían que podía ser capaz, ya lo hizo una vez con un hombre, pero nadie supo quién era realmente, pero era lo que tenían los negocios.
-Naraku: ya veo que viniste, bankotsu…ansioso?
-Bankotsu: a naraku… intrigado más bien, no esperaba que estas actividades se hiciesen en tu propia casa.-sonrió irónico
-Naraku: bueno… es una larga historia-giró viendo a su acompañante-supongo que este es uno de tus socios no?, sabes las normas-susurró esto último siniestramente.
-Bankotsu: si, tranquilo, no acostumbra a hacer negocios fuera de la empresa, así que esta algo desubicado- comentó con malicia, haciendo gruñir a su "socio".
-Naraku: bueno, sin más les dejo disfrutar del espectáculo, que esta apunto de comenzar, espero que no les defraude mi hijastra.-se fue, dejando a uno de ellos intrigado.
-Kouga: hijastra? Y porqué no dijiste que soy tu hermano?
-Bankotsu: naraku es muy cuidadoso, y si piensa que le ayudo indirectamente, quizás me de algún regalito extra.-sonrió maliciosamente-y si, es su hijastra, no se cuanto tiempo lleva utilizándola, pero desde luego, gracias a ella se ha vuelto una mina su empresa.-informó sin darla mas importancia de la que tenía, sentados y esperando, las luces de la pasarela/escenario, se encendieron, empezaba el espectáculo.
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Con botas, una mini falda, que era hasta la mitad del muslo y un top que la cubría hasta el ombligo y sin escote, todo de color rojo era lo que deslumbraba, además de una mascara que la cubría la cara, le daba un toque más sexy y misterioso, o eso decía "su padrastro", otra vez estaba ahí en la pasarela/escenario, una luz iluminándola con las miradas libidinosas, asombradas y asquerosamente maliciosas, no era una mujerzuela, su trabajo no era como tal, pero así la tachaban en todos los sitios, menos en la categoría media-baja, dio su suspiro antes de comenzar y dio el primer paso.
-kagome: "odio sus miradas…ni siquiera debería estar aquí, debería estar en mi cuarto repasando los deberes…pero, si no fuera porque tiene prisionero a shippo y se de lo que es capaz de hacerle…huiría de aquí"-pensaba mientras estiraba una de sus piernas y daba un salto, acto seguido una voltereta lateral, dejando ver sus largas piernas y cayendo en el suelo de rodillas, oyó un susurró de asombro y aplausos, arqueó su espalda, haciendo la forma del puente, levantó sus piernas y se dejó caer poniendo sus manos como amortiguador, haciendo una pirueta dando dos vueltas y se levantó de frente, arrastrándose como gata, extendió sus manos y aún de rodillas movió su cadera conforme al ritmo de la música, lentamente se volvió a levantar "soy como una go-go privado, con la diferencia que no lo hago por dinero, ni tampoco muestro más de lo necesario, un baile con piruetas, sus mentes se imaginan o inventan movimientos insinuantes y seductores, solo por el hecho de ser mujer…"- de rodillas en el suelo, moviendo sus manos como si fueran palomas, dobló una rodilla impulsándose hacia atrás y hacer una voltereta hacia atrás, se levantó sin esfuerzo y alzó sus manos a la vez que terminaba la música.
Una multitud de aplausos y silbidos acompañados de más de un grito se expandieron por todo el lugar, dejando a un sonriente naraku que se encontraba entre bastidores; la chica dio un saludo y caminó para ir al vestuario cuando un grito se oyó por encima de las demás.
-te la compró!- ese comentario se repitió en la mente de la chica una y otra vez…mientras que el silencio reinaba unos segundos para después oír más y más comentarios del estilo, haciéndose una multitud de gritos, kagome asustada caminó casi temblando hacia atrás chocando con alguien y éste la agarró
-Naraku: debo repetirles señores, que no está en venta-anunció sin más, como si fuese un objeto-pero puedo hacerles una oferta de mayor satisfacción…- sonrió sabiendo que eso le ayudaría mucho en derrotar a su enemigo, mientras que la chica a través de la máscara lo veía asustada, "no, no seré un pedazo de carne para ellos"-pensaba la chica.- podrán verla actuar en privado siempre y cuando… los negocios vayan ha mejor claro…-comentó sin tapujos, el silencio se hizo en la sala e instantes después gritos de aprobación se oyeron, kagome asustada intentó zafarse del agarré y salir corriendo pero no pudo e intentó convencerle que no accediese, apretó más el agarre dejándola ya una marca.
-Naraku: quieres que haga con shippo lo mismo que pasó con tu…hermanito?- se la encogieron las pupilas, derramando unas lágrimas silenciosas, que eran tapadas por la máscara.- de hecho empezaremos ahora mismo, quién se ofrece a ser le primero en un baile privado?- levantó la mano de la chica, rifándola, mientras ella se rehusaba a la idea, golpeó a Naraku disimiladamente en el lumbar, soltándola, sin demora corrió hacia los vestuarios, se cogió una chaqueta larga y partió a las celdas por la puerta trasera, para coger a shippo, pero allí no estaba- "¿donde se lo han llevado?"-pensó agitada, mirando a todos lados sin resultado.
-¿?: si buscas a tu querido amiguito, no te molestes…está en otro sitio- aquella voz, la reconocería en cualquier parte… la víbora que se caso con su padre…kagura.- y bien… ¿que harás ahora, querida?- sin más partió y corrió escaleras arriba, cansada pero sin parar-"lo siento shippo… quiero encontrarte pero no sé donde estás, tengo que salir de aquí!"- vio el final de las escaleras, con la luz de la entrada llegarle a los ojos y casi sonriente apretó el paso, pero antes de siquiera llegar a la puerta, un brazo apareció y la golpeó en la nuca, haciéndola perder el conocimiento.
-Naraku: a donde te creías que ibas…hija- la miró superior con una sonrisa cínica-myoga! Súbela a su habitación- ordenó mientras tranquilamente se daba la vuelta y partía al sótano dando aviso, de la nueva sugerencia.
Myoga y kaede, que miraron todo desde la puerta de la cocina, se dirigieron tristemente hasta la chica, cogiéndola con delicadeza la subieron a su cuarto, tras eso, partieron a sus habitaciones, no sin antes acabar la rutina de las noches, cerrar, asegurar y cerrar.
Kagura, quién tranquilamente subía por las escaleras, se dirigió a un cuarto aparentemente vacío del tercer piso y sonrió maliciosa, allí en un ovillo se encontraba el pequeño shippo, temblando no sabía si de frío o de miedo…lo habían obligado a subir si no querían que a su amiga la pasase algo, lloró amargamente durante todo el suceso, rezando que no la pasase nada.
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-Kagome: shippo…shippo…shippo…shippo…shippo!!- murmuraba y a lo ultimo gritó asustada, encontrándose en su cama, algo mareada pero sin pensar siquiera se levantó y corrió a las celdas, estaba allí…durmiendo (eso pensó) lo miró durante un rato, y después decidió irse antes de que la viesen… pero fue en vano, alguien la esperaba en la puerta.
-Naraku: sabía que estrías aquí…para corroborar si estaba bien… tu siempre tan solidaria…-sonrió mientras daba un paso adelante, acercándose a ella, pero ésta retrocedió- je…sobre lo de esta noche… como lo vuelvas a repetir…no sólo tu querido amigo morirá, si no también tus defensores…así que si no quieres que les pase nada, a partir de esta noche, harás la presentación como siempre…y a la madrugada iras a una habitación ya preparada, donde te esperará alguien… intenta huir de nuevo… y todo se acabará pero no para ti…-informó maliciosamente mientras ella escuchaba todo con la cabeza agachada, mordiéndose el labio y apretando los puños... –te odio..- murmuró apenas, quedando el sonido en vacío, él ya se había ido… caminó un par de pasos…para después caer lentamente en el suelo… llorando…y temblando…
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-Kagome: "si no fuera por ellos yo no seguiría aquí…estaría muerta, desangrada en algún rincón…pero por ellos…aguantaré lo que sea"-pensó firmemente, mientras hacía su pirueta final y despidiéndose, mientras bajaba el telón dejando oír más piropos, silbidos y admiraciones.
Entre el público dos pares de ojos, miraban al escenario con gran sorpresa y admiración, y un pensamiento rondó en la cabeza de uno de los hermanos "serás mía".
-Kouga: si que es buena, me gustaría conocerla en persona.-comentó tranquilo, como si sólo fuese una mujer más con un cuerpo precioso.
-Bankotsu: un día la conseguiré para mí-susurró, pero su hermano lo pudo escuchar, y eso no le gustaba… cuando quería algo lo conseguía, tenía un mal presentimiento.
-Naraku: espero que les haya gustado…señores-intervino él de repente.
-Bankotsu: si, completamente, pero imagino que no hay forma de conseguir algo más privado…no?-preguntó mientras se llevaba una copa a la boca.
-Naraku: je…claro que sí, pero ya sabe lo que tiene que hacer.
-Bankotsu: he visto su tesoro…es correcto que yo le enseñe el mío-murmuró, dejando a un naraku sonriente a su "socio" sorprendido.
-Naraku: esperaré impaciente…-susurró mientras se retiraba y dejaba que el espectáculo de la noche continuase, el último baile de nuevo lo haría ella, esperaba impaciente, el moreno.
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En carretera suave, negra y vacía, una moto relucía, era de madrugada, las tres o las cuatro y ahí estaba, apenas había luces pero el sonido de motores ajenos y la brisa del viento resonaban en el ambiente, y movían con suavidad el largo pelo plateado, no se movía, sólo estaba ahí como esperando o pensando algo… en sus ojos se leía la confusión pero un brillo de odio relucía intensamente.
-Inuyasha: "dos días y medio…estoy ansioso por ver a su "hijastra", parece mentira que haya podido llegar a ser una de las empresas más grandes e influyentes sólo por ella…je… pero me imagino como… embaucador…"-gruñó a lo último, apretando los puños y preparándose para arrancar- ese maldito…-susurró mientras ya arrancaba y avanzaba rápido por la carretera-no merece nada de lo que tiene…y ahí está! Creyéndose rey de todo…y no solo él…su familia entera no merece nada de lo que poseen…pero cuando descubra tú tan escondido secreto se ira toda tu influencia al traste maldita sabandija!!- gritó mientras aceleraba, le hablaba al aire, pero no le importaba… además nadie estaba cerca así que mas daba… pero ese odio…estaría allí hasta verlo en la miseria…o muerto.- "te cazare… y todas las consecuencias de tus actos caerán sobre tus hombros…"- se dijo a sí mismo, como si se estuviese prometiendo algo importante y en verdad lo era… no sólo por la empresa…si no por él, por su orgullo… y también…por ella
Salió de la calle vacía adentrándose en una con más vehículos y bajó la velocidad; rato después apareció en las puertas de su mansión (3 pisos pero muuuuucho más grande que el chalet de los Higurashi), no había nadie que lo recibiese, era demasiado tarde, pero como de costumbre Rin, su fiel criada, al mínimo sonido en aquella mansión se levantaba y atendía con alegría y seguridad.
-Rin: señor Inuyasha, de nuevo fue a dar una vuelta-sonrió mientras le abría la puerta con una vela en las manos y una bata que la tapaba el pijama.
-Inuyasha: si, no sé como lo haces para atender así-dijo sarcástico y divertido, ella sonrió.
-Rin: bueno… me gusta esta casa, llevo con ustedes desde pequeña, nos conocemos de casi 6 años, cuando…-se calló de repente, como queriendo evitar algo, pero al parecer fue tarde, la mirada dorada se ensombreció- les estoy muy agradecida, además que me tratan como una más de la familia n.n-intentó volver en sus palabras y borrar esa mirada pero solo consiguió un intento de sonrisa.
-Inuyasha: sabes que eres una más, además mi hermano te tiene mucho cariño..- mencionó con toda la idea de ponerla nerviosa, y lo consiguió.
-Rin: p-pero que dice, el Señor Sesshoumaru, me trata como a todos ustedes...-dijo nerviosa pero tornó la mirada dura, no dejándose llevar por los propósitos de su amigo- ande para dormir, o acaso olvida que mañana tiene clase?- el ambarino asomó una gota de sudor, le había pillado, la miró y no tuvo más remedio que subir las escaleras de su habitación, Rin, tenía el candelabro, pero no tenía problemas para ver el camino. Oyó como Rin aseguraba la puerta y partía a su habitación, suspiró cansado, adoraba a esa chica, aún la recordaba cuando eran pequeños y la encontraron en la calle "aún estaba ella…"- pensó con tristeza, mientras abría la puerta y se quitaba la ropa según avanzaba, dirigiéndose al baño que había en esa misma estancia, quedando desnudo y metiéndose en la ducha, abrió los grifos mientras seguía inmerso en sus pensamientos…
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Ya era de mañana y cómo siempre, iban a la universidad, pero dos entre la muchedumbre estaba inexplicablemente alegres, ansiosos y nerviosos.
-Kagome: ¿qué te pasa sango? estás no sé, como muy "alegre"-preguntó algo preocupada.
-Sango: te acuerdas que ayer me llevó miroku a casa no?-la morena asintió- bueno, pues durante el camino apenas hablamos
- - - Flash back- - -
La castaña agarrándose, no muy fuerte al cuerpo del azulado, observaba a los lados, sintiéndose a gusto, segura, inconscientemente apoyó la cabeza en la espalda del chico, haciendo que él sintiese una corriente eléctrica y un cosquilleo en el estómago, acelerando, sin querer la moto, a lo que ella sin esperárselo se tuvo que agarrar más fuerte, sonrojándose mientras él se sentía a gusto, complacido. Siguieron sin decirse nada hasta casi llegar a la casa de la chica.
-Sango: ehm, puedes dejarme aquí.
-Miroku: no te preocupes, puedo dejarte en la puerta, o te avergüenzas de mí y no quieres que nadie te vea conmigo?-preguntó preocupado, viéndola a los ojos, ella se asombró pero a la vez se puso nerviosa
-Sango: no no, no es nada de eso-calmándolo-es que…me da vergüenza-se sonrojó
-Miroku: el estar con un chico tan guapo y sexy como yo?- mencionó haciéndose el "guay"
-Sango: no!-lo miró furiosa, él se disculpó con la mirada- es sólo… que soy humilde y nadie me había acompañado hasta casa (siendo chico)- él entendió, viéndola entre sorprendido y alegre "es inocente en algunos aspectos…"-pensó él sonriente.
-Miroku: bueno… pues soy el primero n.n y es un verdadero honor…-susurró con voz ronca y seductora sorprendiendo y sonrojando a la joven que estaba delante de él, se miraron durante eternos segundos, como si ninguno quisiese dejar de mirarse, curiosos el uno del otro, pero el momento tuvo que llegar a su fin, una vibración en el pantalón del chico, le distrajo y "volvieron" a la realidad.-perdona… nos vemos mañana…-ella asintió roja- y en la fiesta n.n-volvió a asentir confirmándole que iría, él entusiasmado y sonriente atendió a la llamada.
- - - Fin flash back- - -
-Sango: no sé fue un momento tan…tan…
-Kagome: soso?- intentó completar ganándose una mirada rabiosa
-Sango: no!!, no sé… intenso, simple pero intenso… - se sonrojó al recordarlo de nuevo.
-Kagome: no te emociones tanto, sólo fue una breve conversación, ni siquiera sabes su nombre.
-Sango: miroku- su amiga la miró interrogante- se llama miroku, puede que me emocione, pero es la primera vez que un chico me mira y me habla de esa forma, pero no debo confiarme, no soy una mujer fácil!- se dijo más para sí misma, la morena sonrió, así era su sango, soñadora pero con los pies en el suelo. Comenzaron así la mañana entrando por las puertas, no muy lejos, el azulado y dorado aparecían en el mismo sitio y al parecer casi en la misma situación que las chicas, salvo que el azulado aunque emocionado y contento por la escena de ayer, seguía con su mal hábito de pervertido.
La mañana paso tranquilamente sin percance alguno, salvo el rumor de un nuevo personaje en la universidad, muy famoso entre las chicas y competitivo en deportes, que invadía en todo el lugar y se comentaba en todas las bocas del centro. Aunque a los cuatro protagonistas, poco les importaba, estaban más atentos a las clases e inmersos en sus cosas…que en rumores, pero en ellos también había algo de preocupación en unos y alegría en otros, esa misma tarde seria la "Fiesta" que nombró miroku el día anterior, y eso...inconscientemente alteraba a la pelinegra e irritaba al plateado.
Reviews:
Kisa-Chan-Sohma: mi angelito!! como te adoro xD, respecto a lo de shippo... se ve un poquito del asunto, pero aún queda mucho n.n, me alegro que te gustase y espero que este sea igual
Shin Gouki: nuevo integrante! me alegro que te guste y espero que este también sea de tu agrado.
