CAPITULO 1
Notas del capítulo:
Bueno ya que ya lo tengo escrito les dejo el siguiente cap. espero lo disfruten que tengan lindo día ^w^
Griver, villa al suroeste de Robinet
Mientras en un palacio de veraneo alejado del centro del Robinet, se encontraba una noble familia, miembros de la realeza y amados y queridos por todos aquellos que los conocen debido a su nobleza y enorme sentido de la justicia. Los Potter, ancestral familia en cuyas venas corría sangre de Shirdales y poderosos magos, que en esta generación eran liderados por James Potter un hombre joven de cabellos negros azabaches y ojos avellana muy apuesto, que solo tenía dos amores en la vida su amada esposa Lilian Potter mujer de gran belleza y dulzura en cuyas venas corría sangre elfica y su hijo Harry James Potter de 17 años, en quien se centraba esta extraña combinación de razas, con cabellos largos y negros como su padre y con dos resplandecientes esmeraldas por ojos gracias a su madre, él era sin duda el joven más popular del reino pues su belleza y pureza de alma encantaban a todo el que tenía la suerte de conocerlo, aparte su condición de doncel lo hacía aun más codiciado y deseado
Ellos se encontraban en ese castillo ajenos a lo que pasaba en la corte y a la muerte del Rey por pedido de este mismo, quien le había ordenado a James llevar a su familia a pasar una larga temporada al palacio de veraneo pues sabía le dijo, del gusto de Harry por la naturaleza y los espacios abiertos y era justo que su nieto como solía llamar al joven Harry, disfrutara de lo que más le gustaba una temporada antes de iniciar de lleno su vida en la corte. James esta de mas decir no estaba muy de acuerdo con esta decisión no porque no le agradase la idea, pues a él mismo la vida de la corte le cansaba un poco, sino porque intuía que su tío, a quien quería y respetaba como un padre, le estaba ocultando algo serió pero no quiso protestar y como siempre obedeció la orden que se le dio.
Así mientras todos en el reino lloraban la pérdida del Rey, Los Potter sin sospechar nada le daban la bienvenida a un nuevo día en el palacio
- Harry… Harry ya es hora de levantarse- se escucho una voz en una de las habitaciones – Vamos o caso de nuevo te quedaste observando las estrellas y soñando despierto hasta altas horas de la madrugada- se burlo un poco la voz
- Yo no hago eso Ron no digas esas cosas además es muy temprano- contesto la voz adormilada del heredero Potter tapándose aun mas con las sabanas de impoluta seda blanca
- Temprano dices… pero si ya son más de las 10… de hecho fue tu padre quien me mando a buscarte en vista de que no bajabas- dijo con reproche el joven que tenía por nombre Ronald
- Esta bien… está bien ya me levanto- expreso con cierto pesar el pelinegro abriendo sus bellas esmeraldas bostezando un poco
- Muy bien el baño ya está listo así que te espero afuera y no tardes- advirtió Ronald sonriendo un poco al ver la cara de sueño de su querido amigo pero aunque por él lo hubiese dejado dormir órdenes eran órdenes
Harry al verse solo suspiro un poco y se levanto mostrando su delicada y grácil figura que apenas era cubierta por un suave camisón color crema y se dirigió hacia el baño, notando al entrar como en efecto la gran tina de porcelana estaba lista con agua caliente y sales de vainilla sus favoritas.
- Bien mejor me apresuro- susurro deshaciéndose del camisón, dejando a la vista una blanca y suave piel, para de inmediato meterse con lentitud en el agua dejando que sus largos cabellos negros se mojasen – Deliciosa- musito complacido escuchando como siempre como la puerta era abierta y una mujer pelirroja de mediana edad entraba, era su nana, que era la encargada de ayudarlo a bañarse y arreglarse desde que tenía memoria y que había cuidado de él desde su nacimiento
- Valla que ahora si se te pegaron las sabanas eh Harry- dijo con jovialidad la mujer acercándose lo suficiente y tomando un recipiente de delicioso olor comenzó a lavar el sedoso cabello negro con cariño
- Oh tu también Molly… Ron ya me reprendió- protesto el pelinegro haciendo un puchero
- Jajaja…. está bien ya no diré mas pero apoyo a mi hijo no debes desvelarte tanto- expreso la mujer tomando un poco de agua con una vasija vaciándola en la cabeza de su niño al cual quería como si fuese su propio hijo
- Pero es que…- suspirando – Las noches son hermosas llenas de estrellas y la gran luna alumbrando todo- susurró con ojos soñadores
- Hay Harry en verdad no tienes remedió- negó divertida Molly ante tales palabras mientras procedía a tallar ahora con sumo cuidado la sensible piel blanca
- oOo-
-oOo-
- Mi Lord… mi Lady buenos días…- saludo un joven pelirrojo entrando en el salón en donde había una enorme mesa con varias sillas y un candelabro finamente labrado en cristal colgaba del alto techo reflejando los rayos de sol que entraban por los ventanales
- Buenos días Charlie que sorpresa verte por aquí… pero siéntate dinos ya desayunaste…- correspondió al saludo una hermosa dama pelirroja de bella mirada, su nombre Lilian Potter
- Yo… no la verdad es que no, pero no tengo hambre…- susurro el chico con pesadez y tristeza
- Esta bien pero siéntate de todas formas por favor y dinos que te trae por aquí…- se escucho una vez más la melodiosa voz de Lady Potter viendo de reojo a su esposo que se había mantenido callado y demasiado serio para su gusto
- Pues verán es que yo…- titubeo mientras tomaba asiento – yo vengo por un asunto oficial es… es sobre su majestad la reina, me pidió adelantarme para informarles que estará aquí el día de hoy por la tarde- termino sin levantar la mirada consciente del escrutinio del que era objeto por Lord Potter
- Así que es eso…- por fin hablo el apuesto hombre sentado a la cabeza de la mesa – y dime Charlie no ha pasado nada más- cuestiono con sospecha y sin dejar de observar cada reacción del joven caballero que a su parecer se veía abatido por una gran pena.
- No… nada mi Lord…- respondió cada vez más nervioso pues sabía que no podía decir nada de lo ocurrido pues por ordenes de la reina nadie en el palacio y mucho menos los Potter debían enterarse de la muerte del Rey hasta que ella llegará
- Seguro porque no te ves muy bien Charlie, además no es normal que mi tía viaje dejando solo a mi tío, ellos no se separan sino es necesario- siguió insistiendo James Potter que tenía un muy mal presentimiento de todo eso
- Yo no tendría por qué mentirle mi Lord ahora si me disculpan…- levantándose rápidamente – quisiera ver a mi madre y mis dos hermanos aprovechando que estoy aquí-
- Pero claro Charlie ve… Molly debe estar con Harry igual que Ron y Ginny debe estar en la sala de arte practicando con el piano- expresó con amabilidad Lady Potter ante lo cual el joven hizo una reverencia hacia ambos evitando mirar mucho al Noble pelinegro y salió apresurado. – James eso no fue amable de tu parte, lo hiciste sentir incomodo- regaño Lily a su esposo una vez estuvieron solos
James Potter se limito soltar un suspiro apenado – Lo siento Lily no fue mi intensión pero de verdad aquí hay algo que no me gusta- observo frunciendo el seño con preocupación
- Si puede ser yo también note a Charlie extraño como… si cargara una gran pena- expreso pensativa – pero aun así eso no es motivo para que te portes así con él sabes que solo recibe órdenes y no puede revelar nada que no le sea ordenado, además Minerva estará aquí pronto ella nos dirá lo que sea que esté ocurriendo… después de todo ese seguramente es el motivo de su visita- le sonrió a su esposo tomando su mano para tratar de tranquilizarle
- Eso precisamente es lo que menos me gusta que tía Minerva venga pues eso solo puede significar que algo grave está pasando amor…- expreso aun preocupado pero el sutil contacto con su amada Lily le calmaba un poco
- Tranquilo James debes ser positivo además si algo malo pasase yo estaré a tu lado y enfrentaremos lo que sea juntos…- murmuro la pelirroja con seriedad pero demostrando el profundo amor que sentía por su esposo en su bella mirada esmeralda
Lord Potter sonrió sin poder evitarlo ante esas palabras y por lo que leía en esa verde mirada que lo enamoró desde que la conoció – Si tienes razón, por eso te amo Lily por ser siempre una luz en la oscuridad- acariciando la mejilla ajena con su mano libre al tiempo que se inclinaba a besar los labios de su esposa
-oOo-
-oOo-
- Ahora si… estás listo mi niño…- termino de peinarle Molly admirando como siempre al hermoso joven en que se había convertido su pequeño Harry
- Si como siempre eres la mejor Molly aparte de mi mamá claro…- bromeó el joven de larga cabellera azabache que en ese momento estaba semirecogida en una coleta alta dejando libre algunos mechones que caían con gracia adornando su bello rostro
La dama pelirroja solo rió negando – Bueno… bueno mejor vete ya o James y Lily te reñirán por llegar tarde a desayunar otra vez- le apuro – mientras yo pediré que arreglen tu habitación-
- Eres un sol Molly por eso te quiero y si ya me voy pero antes…- acercándose a su nana y dándole un beso en la mejilla – ahora si- sonrió radiante el joven Noble saliendo de su habitación encontrándose como era costumbre con Ron frente a la puerta de su habitación esperando por él para acompañarle al comedor
- Valla al fin no entiendo porque tardas tanto o más bien porque mi mamá tarda tanto en arreglarte si conmigo no tardaba ni 10 minutos- protesto el pelirrojo caminando al lado de su mejor amigo
-Mmm no te ofendas Ron pero tú odias arreglarte como es debido y no dejas que Molly te arreglé desde hace años y ni entonces te dejabas por completo- murmuro con diversión
- Si bueno es que en mi no es necesario tanto arreglo yo no tengo tu posición y además soy un caballero nosotros no nos preocupamos por tonterías- dijo orgulloso portando en ese momento una armadura ligera con el grabado del escudo de Robinet en el pecho y su siempre peinada cabellera pelirroja en una coleta baja
- Si claro un orgulloso caballero y mi guardia personal pero también te guste o no eres un doncel y tarde o temprano tendrás que arreglarte como uno-
- Bah tonterías eso no va a pasar-
- No te creas hermanito un día de estos mi mamá va a obligarte- interrumpió la charla de los amigos el recién llegado Charlie Weasley que al igual que su pequeño hermano era un caballero pero de la guardia de la reina y portaba también una armadura pero más compleja que la de su hermano pues esta era para largas travesías
- Charlie… que haces aquí?- cuestiono con fastidio Ron pues sus hermanos mayores siempre le molestaban con eso de ser doncel
- Oh pero valla que recibimiento no te he visto en semanas y así me tratas que mal hermano- bromeó posando sus ojos ahora en el mejor amigo de su hermano y protegido de este – Hola Harry espero a ti si te de gusto verme- murmuro con una sonrisa suspirando un poco, repasando discretamente al pelinegro que en ese momento vestía una vaporosa túnica larga color aguamarina con bordados en oro que caía delicadamente por su grácil figura, delineándola a la perfección, y es que para que negarlo jamás se cansaría de admirar la belleza del joven Noble, simplemente era perfecto jamás había visto a nadie tan hermoso y cuando sonreía de la manera en la que lo estaba haciendo en ese momento simplemente deslumbraba y le daban ganas de abrazarlo y besarlo y perderse en sus bellos ojos y besarlo y…
- Por supuesto que me da gusto verte Charlie…- respondía Harry ajeno a lo que causaba en el pelirrojo notando como parecía perdido en sus pensamientos – Charlie?-
- Oh este idiota…- susurro Ron rodando los ojos yendo hasta su hermano mayor, dándole un "ligero" golpe en la cabeza – Hey tu deja de soñar despierto con Harry y mejor contéstale-
Por su parte Charlie se sobaba la cabeza fulminando a su hermanito –Tienes una mano muy pesada Ron así jamás vas a casarte…- dijo regalándole una "inocente" sonrisa para después mirar de nuevo al pelinegro frente a ellos que les miraba divertido – Y bueno me agrada que te de gusto verme Harry…-
- Siempre es un placer tenerte con nosotros Charlie pero dime que trae por aquí- cuestiono curioso
Ante la pregunta toda sonrisa se borro del rostro del mayor pero trato de seguir lo mejor posible - Bueno su majestad la reina me mandó a avisar que llegará esta tarde- concluyo
- Mi abuela Minerva vendrá…- dijo ilusionado el joven pelinegro mas se percato de la seriedad repentina de Charlie y no le gusto además había tristeza en su azul mirada – Charlie dime, algo malo pasó, porque de repente te pusiste muy serio y te noto triste -
Ron también noto lo mismo pero prefirió dejar que su hermano se explicase
- No… no es nada Harry- trato de sonreír de nuevo el mayor – pero por lo que veo iban al comedor supongo que tus padres te están esperando así que mejor no los retraso mas, yo voy a buscar a mi madre para saludarle… nos vemos más tarde chicos- se despidió yéndose con prisa
- Eso fue… raro…- dijo Ron luego que su hermano se fuese
- Si… solo espero que en verdad no sea nada malo- susurro el pelinegro con preocupación
Ron al ver a su amigo comenzar a preocuparse y conociendo lo sensible que era para ciertos temas decidió distraerle por lo que le tomo del brazo – Como sea mejor vámonos o te regañaran otra vez- expresó quitándole importancia al asunto y conduciendo a su mejor amigo con él hasta el comedor
-oOo-
-oOo-
Cuando llegaron a las puertas del comedor ambos jóvenes se miraron entre sí y luego se sonrojaron por la escena que presenciaban sin saber si irrumpir en el salón o esperar a ser notados, más dicho predicamento no duró mucho pues su presencia fue notada casi de inmediato y la voz de Lady Potter se escucho
- Harry otra vez llegas tarde…- reprocho la elegante dama notando con cierta extrañeza que su hijo no contestaba y evitaba mirarle al igual que el joven pelirrojo además que ambos ostentaban un sonrojo bastante notorio – Pero que les sucede a ustedes dos-
- Jajaja creo que es obvio amor- contesto James por ambos jóvenes cayendo en cuenta del porque su rara actitud – creo que nos vieron hace un momentos- agregó mirando con cierta ternura a ambos jóvenes donceles
- Oh… de modo que eso, por favor chicos solo fue un beso olvídenlo y mejor pasen, ya retrasamos mucho el desayuno- murmuro la Noble pelirroja quitándole importancia al asunto aunque al igual que su esposo miraba a ambos chicos con ternura por su obvia inocencia en ciertos temas
Harry obedeció a lo dicho por su madre y fue a sentarse a su lugar aunque aun no podía mirar a sus padres y no es que no es que no les hubiese visto besarse antes pero de un tiempo para acá solo podía imaginarse cómo se sentiría ser besado y peor aun cuando les miraba hacerlo todas esas ideas y deseos que comenzaban a nacer en él le venían a la mente y eso le hacía avergonzarse
Por su parte Ron se quedo de pie sin saber si debería sentarse o no a desayunar también pues aunque los Potter siempre le habían permitido sentarse a la mesa con ellos desde que había regresado de la academia hace unos días sabía que no era correcto
James quien vislumbro el predicamento del joven pelirrojo sonrió negando y con voz clara y fuerte le llamó – Ron que esperas para sentarte –
- Pero… pero mi Lord es que…-
- Es que nada Ron, mira olvídate de todo lo que te hayan enseñado en la academia en esta familia tú no eres diferente de Harry para nosotros así que siéntate por favor- pidió una vez más Lord Potter
El pelirrojo solo asintió y con una sonrisa tímida tomo asiento al lado de su mejor amigo que solo le miro con una sincera sonrisa
- Bien ahora que quedo aclarada la situación dinos Harry sigues desvelándote hasta tarde cierto- afirmo más que preguntar Lady Potter mientras comenzaba a tomar con movimientos refinados su desayuno
- Eh bueno yo… es que… veras mamá…- trataba de contestar el pelinegro sabiendo que le reprenderían de nuevo
- Mi pequeño no busques pretextos tu madre y yo sabemos que lo haces de lo contrario no llegarías tarde a desayunar- replico Lord Potter mirando a su hijo
Harry miro apenado a sus padres sabiendo que no podía engañarlos – Lo siento pero es que… las noches aquí son tan bellas… tan mágicas- suspirando sin poder evitarlo – ayer justamente estaba observando las lunas gemelas mientras entonaba la canción que me enseñaste mamá y de repente frente a mis ojos apareció un hada muy hermosa, una hada del aire, me dijo que su nombre era Silfos y que mi voz la había atraído, luego conversamos un rato de cosas muy interesantes y me enseño una hermosa canción, también me contó una bella historia y prometió visitarme otra noche- termino de contar con fascinación
Lily miro a su hijo con una dulce sonrisa sin poder evitarlo al escuchar sus palabras – Así que esta vez conversaste con un hada del aire llamada Silfos, mi pequeño definitivamente eres un imán para seres mágicos puros-
- Por supuesto que lo es Lily- intervino orgulloso James mirando complacido a su hijo – nuestro Harry es puro de corazón y por eso se acercan a él eso sin contar con la sangre que corre por sus venas de parte de los dos-
- Muy cierto amor…- concordó la bella pelirroja mirando intensamente a su esposo logrando que su siempre esmeralda mirada cambiara un momento a una plateada – Sangre elfica por mi parte y sangre Shirdal por la tuya extraña combinación ahora que lo pienso- termino diciendo mas para ellos dos para luego posar de nuevo sus ojos esmeralda en su hijo - pero bueno nos estamos desviando de lo importante escucha Harry, no puedes seguir quedándote tan tarde soñando despierto, o conversando con tus nuevos amigos sabes bien que debes cumplir un horario aun cuando estemos de vacaciones, sino cuando regresemos a la corte te costará acostumbrarte de nuevo-
- Si lo sé mamá… Ron también me dice eso - viendo a su amigo pelirrojo que solo asintió - pero es que no puedo evitarlo y mas estando aquí siento como el bosque me llama a veces- trato de explicarse
James solo suspiro asintiendo pero aun así le reprendió aunque odiaba hacerlo – Puede ser Harry pero no hay excusas que valgan te lo he dicho ya, así que espero que esto no vuelva a pasar no quiero seguir repitiendo esto todas las mañanas…- poniéndose serio para luego proseguir -–Ahora debo informarte que tu tía abuela Minerva vendrá esta tarde por lo que si vas a salir a pasear te quiero aquí temprano entendido-
- Si papá entiendo pero dime tu sabes para que viene la abuela- pregunto preocupado recordando la expresión de Charlie cuando les había comentado la noticia – Acaso paso algo malo-
- Sinceramente no lo sé Harry por eso no quiero que vayas a llegar tarde si vas a salir- admitió Lord Potter sintiendo la misma preocupación que veía en su hijo invadirle de nuevo
- Bueno ambos tranquilos no quiero verles esas expresiones aun no sabemos nada que tal que es una buena noticia…- murmuro la pelirroja dama queriendo aligerar el ambiente a la vez que cambiaba sutilmente de tema conversando de cosas sin importancia como los hermosos jardines del palacio y el buen clima que habían tenido hasta del entrenamiento de Ron en la academia de caballeros del reino.
Y así sin mayores contratiempos los Potter y Ron culminaron su desayuno y James Potter salió a hacer sus diligencias diarias acompañado por su guardia personal mientras Lily se quedaba organizando todo para recibir a su majestad la reina Minerva.
Con su madre haciendo los arreglos para la llegada de su abuela Minerva y todos los habitantes del palacio ayudándole, Harry decidió que era mejor salir a dar un paseo, después de todo el joven pelinegro sabía que su madre tenía toda la ayuda que necesitaba y si llegaba a requerirlo mandaría a buscarlo
- Y bueno a dónde iremos hoy…- le pregunto Ron a un pensativo pelinegro
-mmm bien pues yo quería ir al bosque pero sería tardado y tengo que estar aquí temprano así que mejor vamos a los jardines te parece…- sugirió dirigiendo sus pasos fuera de las paredes del palacio, hacia una vasta extensión de terreno cubierta por hermosas y diversas flores y enredaderas al igual que algunos árboles que daban sombra y se mecían con el suave viento que soplaba en ese momento
- Bueno yo voy donde tú vas Harry, así que si quieres ir a los jardines iremos entonces…- expreso con agrado el pelirrojo siguiendo a su amigo y admirando la belleza del lugar – Increíble este lugar siempre parece más bello cada vez que lo miró-
- Jajajaja eso es porque es así Ron… mi madre siempre se encarga de que sea así cada vez que estamos aquí…- susurro cerrando los ojos y aspirando profundamente, sonriendo cuando el perfume de las flores más cercanas le golpeo junto con el viento que movió sus negros cabellos
Ron se limito a asentir y disfrutar al igual que su amigo del fragante aroma que se respiraba hasta que sintió como el pelinegro le tomaba de la mano incitándole a adentrarse con él en ese maravilloso edén, estuvieron paseando varios minutos tranquilamente hasta que Harry se detuvo abruptamente y le soltó y caminó unos pasos lejos, para luego agacharse y quedar de rodillas al parecer mirando algo con interés
– Harry que sucede…- pregunto preocupado frunciendo el ceño mirando a su alrededor por si surgía una amenaza
- No es nada Ron tranquilo es solo que…- haciéndole un gesto vago para que se acercara y se arrodillara a su lado – mira – murmuro con pena señalando algunas flores que se notaban marchitas, algo muy raro pues de verdad su madre se encargaba de proveerles del agua necesaria
- Oh ya veo- suspiro aliviado relajándose otra vez – es eso, tal vez tu madre no pudo atender a tiempo esta área estos jardines son enormes y tu deberías ayudarla, pero Harry si tanto te apenan esas flores… tu puedes arreglarlo…- expreso el pelirrojo dando animo a su amigo que de inmediato le sonrió agradecido
El Noble de largos cabellos negros miro a su pelirrojo amigo un momento parpadeando sorprendido para luego como si recordara algo importante terminar asintiendo – Si es cierto a veces olvido… que puedo hacer ciertas cosas…- susurro apenado al tiempo que cerraba los ojos y dejaba que la paz y la serenidad le inundaran, cuando esto sucedió el pelinegro sintió como desde su interior un poder cálido surgía, su sangre elfica, inundando todo su ser hasta llegar a sus manos las cuales extendió gentilmente sobre las flores, las cuales de inmediato comenzaron a cobrar vida nuevamente mientras Harry abría sus ojos sonriendo pacíficamente
Por su parte Ron estaba maravillado ante lo que veía y no se atrevía ni a respirar y es que le encantaba ver como Harry usaba sus dones porque era simplemente algo… algo que difícilmente podría describir con palabras… todo empezaba cuando su amigo se concentraba y esa aura etérea y casi celestial comenzaba a cubrirlo haciéndole ver aun más hermoso si era posible, luego sus esmeraldas tomaban un color dorado intenso como si el cálido sol se posara en sus ojos y por ultimo estaba esa bondad, esa calidez, esa paz que transmitía… era simplemente perfecto contemplarlo y a la vez le recordaba lo diferentes que eran él y Harry realmente, más allá de títulos y posiciones sociales
- Listo…- se escucho de pronto la melodiosa voz del pelinegro satisfecho por lo que contemplaba y es que las antes marchitas flores ahora relucían con nueva vida, sus pétalos brillaban al sol y su delicado aroma inundaba de nuevo su entorno y los sentidos de los dos jóvenes que las admiraban – ahora tranquilas yo me encargare de no les vuelva a suceder nada- decía Harry con gentileza como si estuviese hablando con una persona
Ron mientras habiendo salido de sus pensamientos observaba las flores encantado cuando escucho a su amigo y le miro pensativo pues esa era otra cosa que no entendería nunca de Harry y como si este le hubiese leído el pensamiento poso su aun dorada mirada en él causándole un sobresalto pues estando tan cerca sentía que podía perderse en esos ojos dorados mas de nuevo su voz le saco de sus pensamientos
- Se que es raro para ti que yo hable con las flores Ron pero… ellas son seres vivos y por lo tanto pueden comunicarse entre sí y con otros seres, si sabes escuchar podrías entender…- termino diciendo Harry con una gentil sonrisa al tiempo que el aura a su alrededor desaparecía y sus ojos eran esmeraldas de nuevo – Ahora sigamos y vamos a sentarnos debajo de aquel árbol- propuso como si nada hubiese pasado levantándose de donde estaba y sacudiendo un poco su túnica
- Eh si… claro- le siguió mas confundido el pelirrojo llegando ambos bajo un enorme árbol que brindaba una generosa sombra ya ahí se dejo caer sin cuidado alguno sobre el césped sonriendo al notar como a diferencia suya Harry se sentaba despreocupado pero con movimientos elegantes
- Definitivamente extrañare todo esto cuando regresemos a la corte…- se quejo el pelinegro una vez se puso cómodo
- Si te entiendo yo igual…- suspiro el pelirrojo sin dejar de ver a su amigo con insistencia como queriendo preguntarle algo pero sin atreverse
Harry captando esto no en vano se conocían desde niños miro a su vez al pelirrojo – Dilo Ron… que quieres saber-
- Emm… bueno yo… veras… no quiero molestar ni nada pero siempre… siempre he querido saber… que se siente?-
- Que se siente qué? dime claro por qué no te entiendo -
- mmm... bien que… que se siente no ser… no ser humano- susurro esto último muy bajito
- Bueno… no… no sé qué decirte yo no me siento diferente a ti… después de todo tu también tienes dones es decir, los humanos tienen dones que la Diosa les otorgo igual que a nosotros los seres mágicos- trato de explicar el pelinegro
- Si claro pero… mira olvida mi pregunta – le quito importancia el pelirrojo – mejor dime ya te escribieron Mione o Cedric
- Es extraño pero no… en los últimos días no he recibido carta de ninguno lo cual no entiendo pues me imagine que cuando se enterarán de que ya estabas conmigo escribirían ansiosos por saber de ti- dijo el joven noble aceptando el cambió de tema pero se recordó retomarlo de nuevo en algún momento con su amigo
- Pues sí que es raro… pero en fin ya los veremos cuando regresemos a la corte o podrías invitarlos reprochándoles de paso su falta de interés por mi persona…- sugirió con una sonrisa que fingía ser arrogante el pelirrojo
- Si podría ser… - acepto Harry sonriendo al tiempo que negaba ante la fingida arrogancia de su mejor amigo, que dicho sea de paso no le quedaba para nada pues Ron era sencillo y de carácter humilde y franco y las presunciones y banalidades chocaban con su forma de ser
- Por cierto ya que estamos hablando de Cedric dime tus padres ya dejaron de insistir en eso de que le veas "de otra forma"- pregunto curioso el pelirrojo
Harry soltó un cansado suspiro ante la pregunta pero asintió – Si al fin entendieron que Cedric aunque es sin duda perfecto para muchos y muchas, no lo es para mí, porque yo solo puedo verlo como un hermano mayor, además que no soy su elegido como pareja, aunque esto parecen no entenderlo todavía los padres de Cedric ellos… ellos siguen insistiendo- murmuro con cierto fastidio
- Bueno entiéndelos tu eres el mejor partido del reino, además ellos te aprecian mucho y estarían encantados de que fueras su yerno por eso su insistencia…- razonó Ron recargándose en el tronco del árbol tras él
- Y los entiendo Ron yo también los apreció y si las cosas fueran diferentes serian unos suegros excelentes, pero ya les explique de mil formas que eso no será jamás, incluso Cedric ya les dijo que él tampoco me puede ver de otra forma que como un hermano y que de ninguna manera soy su pareja, pero no entienden razones…-
- Jajaja… bueno amigo el ser tu también tiene que tener sus desventajas- se echo a reír el pelirrojo de solo imaginarse a su pobre amigo en tan incómoda situación, no que le gustara ver a su amigo en aprietos, pero le parecía gracioso imaginarse a alguien tan amable como Harry tratando de quitarse de encima a alguien que no entendía razones sin ser siquiera un poco grosero
- Si ríete ya te pasará a ti y entonces el que se reirá seré yo- expreso el pelinegro cruzándose de brazos haciendo un ligero puchero
- Que? no eso a mí no me pasará jamás por que primero no soy tú y segundo a mi no me interesan esas tonterías de prometidos, bodas o hijos- dijo Ron firme dejando de reír un poco
- Aja claro ya lo veremos cuando encuentres a ese alguien especial, veremos si entonces dices lo mismo- rebatió Harry tan firme como su amigo
- Ese alguien especial- haciendo una mueca de disgusto por la frase – por favor Harry deja de leer historias románticas o se te va a fundir el cerebro-
- Ja… incrédulo pero ya verás como eso pasará y yo estaré ahí para verlo además- sonrojándose un poco – yo no leo historias románticas… por lo menos no tan a menudo- susurro esto último
- Harry… Harry – negando el pelirrojo – mejor olvidamos el tema porque siempre acabamos discutiendo y ahorita no está Mione para apoyarme-
El pelinegro bufo molesto – Mione claro otra que va a arrepentirse de opinar como tú, en serio el único sensato es Cedric… el si me apoya, cree en el amor y quiere encontrar a SU persona especial, SU pareja elegida-
- Si, si, si como digas pero por lo menos Cedric tiene la disculpa por ser mitad veela dominante e incluso así no está empeñado en esa tontería tanto como otros…- le reto el pelirrojo
Y cuando el moreno estaba dispuesto a rebatirle una vez más a su mejor amigo vio como una jovencita pelirroja como de unos 14 años venía corriendo hacia ellos – Ron, Harry… qué bueno que los encuentro, tu madre te llama- menciono viendo con una sonrisa al pelinegro
- Gracias Ginny…- agradeció amablemente el joven noble regresándole la sonrisa a la pelirroja mientras se ponía en pie siendo ayudado por Ron, quien ya se había levantado, aunque seguía molesto con él
- Oh por favor Harry no me mires así dejemos esto para más tarde- negó el pelirrojo al ver la actitud de su amigo – ahora dinos Ginny donde se encuentra Lady Potter- pregunto a su hermanita tratando de aligerar el ambiente
- Mmmm bueno estaba en el salón principal pero me dijo que esperaba a Harry en sus aposentos- dijo la jovencita a su hermano
- Bien vamos entonces Harry-
- Ya que vamos- expreso el pelinegro aun mirando mal a su amigo para luego posar su mirada en Ginny y suavizar su expresión – nos vemos después Ginny y otra vez gracias- menciono por último, comenzando a caminar hacia el palacio pues se habían internado bastante en los jardines
Ron se limito a negar otra vez ante lo terco que podía ser su amigo cuando creía que tenía la razón y decidió apresurarse a seguirlo despidiéndose rápidamente de su hermanita con un beso en la mejilla
-oOo-
-oOo-
Una vez estuvieron dentro del palacio pronto llegaron a los aposentos de Lady y Lord Potter y Harry toco respetuosamente esperando una respuesta mientras Ron esperaba prudentemente detrás del pelinegro
- Adelante…- se escucho la voz de Lily Potter desde dentro, a lo cual el pelinegro se dispuso a entrar junto con el pelirrojo
- Mamá que sucede aun es algo temprano para que llegue la abuela…- replico el joven observando atentamente a la bella mujer que era su madre arreglando los últimos toques a su peinado
- Si lo sé hijo pero primero no quería que se te pasase la hora y llegarás tarde y segundo sabes que debes cambiarte, la túnica que traes no es apropiada para recibir a Minerva recuerda que ante todo ella es la Reina…- murmuro girándose sobre sus talones para quedar frente a su hijo y el joven pelirrojo – Y bien que tal me veo-
- Hermosa como siempre Lady Potter- le halagó con una sincera sonrisa el pelirrojo
- Oh gracias Ron pero ya te dije que dejes los formalismos por lo menos cuando estemos solos… y tu hijo no me dices nada- menciono la Noble dama enfrentando esos ojos esmeralda de su pequeño, tan iguales a los suyos
- Que puedo decirte que no te haya dicho Ronald mamá…seguro papá se quedará sin habla como siempre - respondió el joven pelinegro sonriendo
La Noble pelirroja correspondió la bella sonrisa de su hijo agradeciendo sus palabras más reparó en algo – Ronald?… oh no me digas pelearon otra vez…- pregunto mirando al pelirrojo pues sabía su hijo no le diría nada
- Así es su hijo se enfadó como siempre porque cree tener la razón en todo- respondió Ron con tranquilidad
- Es que la tengo Ronald que no ves que lo único que quiero es lo mejor para ti y con esa actitud jamás encontrarás a ese alguien especial- agrego el pelinegro fulminando a su mejor amigo con su esmeralda mirada
- Oh ya veo otra vez con ese tema…- intervino la pelirroja antes de que esos dos empezaran una discusión en su presencia – Harry cariño te he dicho que debes respetar la forma de pensar de los demás… y si entiendo que solo lo haces porque te preocupas por Ronald- agrego antes de la protesta de su hijo – pero al final es decisión de tu amigo lo que quiera hacer con su vida y lo que opiné sobre el amor solo le concierne a él entendido aun si no quiere encontrarlo jamás es cosa suya-
- Pero mamá…- protesto Harry mas la mirada de advertencia de su madre detuvo cualquier otra frase – está bien… bien pero si Ron se queda solo y amargado será tu culpa… ahora me retiro a cambiar con permiso…- termino caminando indignado fuera de la habitación de su madre ya que el no veía nada malo en querer hacer entrar en razón a su mejor amigo
Lily solo suspiro negando por la actitud de su hijo que definitivamente era tan terco como su esposo cuando una idea se le metía en la cabeza – Perdónalo Ronald tu sabes que solo lo hace porque te quiere mucho y quiere verte feliz aunque aun no entiende que el concepto de felicidad es diferente para cada uno, pero ya madurará y lo entenderá-
- Lo sé Lady Potter ahora si me disculpa debo ir a contentarme con él- expreso el pelirrojo y respetuosamente salió tras su mejor amigo
La Noble dama por su parte se quedo pensando en que después de todo y aunque su hijo fuese maduro en algunas cosas seguía teniendo solo 17 años y aun le faltaba mucho que madurar en muchos aspectos
-oOo-
-oOo-
En su habitación Harry se encontraba sentado en su cama cruzado de brazos sintiéndose traicionado por su madre después de todo pensó que le daría la razón en eso pensaba cuando su nana entro a la habitación desde su vestidor trayendo consigo una túnica formal larga de terciopelo verde esmeralda con bordados en plata
- Oh mi niño ya estás aquí ven vamos a quitarte esa túnica y a ponerte esta…- murmuro la amable dama frunciendo un poco el ceño al ver al pelinegro sentado sin hacerle el menor caso – Harry te pasa algo?
Harry iba a contestar cuando la puerta se abrió y apareció Ron quien entro y se sentó al lado de su amigo inclinando su cabeza un poco en dirección a su madre aspiro hondo y comenzó a hablar – Harry yo… yo lo siento no me gusta pelear contigo te quiero mucho… por favor-
El pelinegro al escuchar eso sintió como su enojo disminuía y bajo sus brazos girándose hacia su pelirrojo amigo y al ver su azul mirada angustiada su noble corazón no resistió y lo abrazo – No… no tienes que disculparte Ron… ya está todo olvidado es solo que quiero que ambos seamos felices… -
El pelirrojo caballero sonrió y sin deshacer por completo el abrazo miro a su amigo – Y lo seremos te lo prometo…- aseguró – pero ya hablaremos después ahora tienes que cambiarte te espero afuera- se despidió aun con una sonrisa y con otro movimiento de cabeza a su madre salió de la habitación
La dama pelirroja miro todo ese intercambió con una sonrisa comprensiva aunque ya se encargaría de averiguar qué había pasado con sus dos niños después
- Bien ahora si nana, mejor nos apuramos- expreso un animado y feliz Harry en cuanto Ron dejo la habitación, logrando sacarle una carcajada a su nana mientras comenzaba a quitarse la túnica que traía
Después de casi una hora que si le preguntarán a Ron era demasiado tiempo para arreglarse Harry estuvo listo y ataviado con la túnica formal verde esmeralda, en cuanto a su cabello esta vez optó por dejarlo suelto cayendo libremente por su espalda tal como si fuese una suave cascada azabache, y como adorno solo opto por llevar un sutil pero bello camafeo con el escudo de los Potter grabado pendiendo de una sencilla pero elegante cadena trenzada.
- Bueno estoy listo mejor y a tiempo – sonrió Harry a su reflejo y es que aunque no era en realidad una persona vanidosa si debía admitir que le agradaba lucir bien
- Por supuesto que estas en tiempo mi niño y hermoso como siempre… ahora le diré al necio de mi hijo que pase y me deje por lo menos peinarlo con decencia- expreso Molly dirigiéndose a la puerta donde tuvo una pequeña discusión con su pelirrojo hijo pero al final este termino obedeciéndola
- Bien madre pero hazlo rápido y que quede claro que solo lo hago para verme presentable ante su majestad…- afirmo Ron
- Si quisieras verte presentable ante su majestad te quitarías esa… esa armadura y te pondrías una túnica formal Ronald Weasley…- le regañaba la pelirroja dama mientras luchaba con el enredado cabello de su pequeño
- Quitarme la armadura- mirando con horror a su madre - pero que dices mamá, te recuerdo que soy un caballero y el guardia personal de Harry que tal si alguien ataca el palacio y yo no puedo defenderlo apropiadamente por no traer mi armadura, auch podrías tener más cuidado apuesto que a Harry no lo jalas…- se quejo el pobre pelirrojo mirando mal a su progenitora mientras se sobaba la cabeza
- No por supuesto que no porque Harry no tiene el cabello como un nido de pájaros – le riño la dama pelirroja continuando su labor de desenredar ese rebelde cabello causándole mas jalones al pobre Ron de vez en vez – Bueno terminé ahora creo que podrías dejártelo suelto como Harry, te ves más bello con el cabello de esta forma – sugirió mas su hijo le lanzo otra mala mirada y ella rodo los ojos – Esta bien te lo ataré- hablo resignada la mujer tomando sin embargo una cinta de las que utilizaba para el pelinegro que eran más adecuadas
Una vez ambos estuvieron listos la pelirroja mujer los dejo diciendo que tenía otras cosas que supervisar, que no saliesen ya a ningún lado y que cuando llegase su majestad les mandarían llamar
-oOo-
-oOo-
Mientras a unos kilómetros no muy lejos del palacio se acercaba ya un convoy con los estandartes reales desplegados, lo precedían al frente un grupo de cuatro caballeros de reluciente armadura y fiera mirada, y un poco más atrás jalado por cuatro fuertes caballos se encontraba un carruaje de viaje que si bien no era ostentoso, tampoco era sencillo, era de un sobrio color oscuro y tenía el escudo de Robinet, un grifo coronado, grabado en sus dos puertas justo debajo de sus ventanas que estaban en ese momento cerradas por dos pesadas cortinas color vino las cuales impedían ver al interior. Por supuesto a cada lado del carruaje estaban otros dos caballeros a cada lado y atrás cerrando el convoy se encontraban tres caballeros más
En poco tiempo el convoy real ya cruzaba la villa acercándose cada vez más al palacio al cual no tardo en llegar siendo recibido inmediatamente por los habitantes del palacio que ya lo estaban esperando felices de ver a su Reina ajenos todavía a la terrible noticia de la muerte de su Rey
-oOo-
-oOo-
Dentro del palacio los anfitriones estaban en el salón principal enterados ya del arribo del convoy real y solo esperaban a que bajase su hijo para salir a recibir a su majestad la Reina. Afortunadamente esta vez el joven Noble no tardó y juntos los tres miembros de la Noble casa de los Potter salieron a la escalinata de la entrada a recibir al convoy real mientras detrás de ellos los guardias personales de Lord y Lady Potter acompañaban a Ron al igual que su hermano Charlie.
Al llegar al pie de la escalinata los tres Potter notaron como el carruaje arribaba así que comenzaron a bajar, James al centro como cabeza de la familia que era y Lily tomada orgullosamente de su brazo derecho mientras Harry tomaba del brazo izquierdo a su padre, cuando estuvieron a una distancia prudente, uno de los caballeros que venían al frente se quito el casco de batalla sonrió tenuemente hacia James antes de anunciar con voz fuerte y potente
- Su majestad Minerva Reina de Robinet- al tiempo que abría la puerta del carruaje y estiraba su mano recibiendo la delicada mano que se le ofrecía ayudando a bajar a una sobria mujer que vestía de negro de pies a cabeza y cuya expresión en ese momento era totalmente indescifrable
- Su majestad- saludaron los tres Potter haciendo la reverencia estipulada para después ser James quien fuese a su encuentro primero – Su majestad estará cansada del viaje si me permite le guiare adentro- expreso con total corrección pues aunque muchos dirían que esos formalismos sobraban entre ellos pues era bien conocida en el reino la relación entre los reyes y los Potter, ellos sabían que debían seguir las reglas del juego por lo menos en ciertas expresiones públicas
Minerva por su parte tal y como debía ser se mantenía regía como la Reina que era y aunque se estaba muriendo de dolor por dentro por fuera lucia imperturbable como si nada pasara – Te agradeceré el gesto James…- acepto tomando del brazo al hombre que era como un hijo para ella, en cuanto llegaron donde Lily y Harry ambos le sonrieron y ella les sonrió de vuelta lo mejor que podía en esos momentos
Y así los cuatro subieron la escalinata y al llegar al pie de ella ya los esperaban algunas de las personas que trabajaban el palacio todos con una sonrisa queriendo darle la bienvenida a su Reina lo cual hicieron con una profunda reverencia y un saludo a coro el cual fue agradecido por Minerva
- Muchas gracias a todos por este recibimiento me es grato ver a todos y cada uno de ustedes- menciono mas sin embargo y del brazo de James se dispuso como era su costumbre a saludar a cada una de las personas que amablemente trabajaban allí, cuando llego donde se encontraban los Weasley su saludo fue más afectuoso para los miembros de esa familia pues llevaban trabajando para la familia real durante mucho tiempo siempre con lealtad y cariño
Así una vez la Reina culmino con los saludos fue guiada por James al salón principal y de ahí a la sala privada, donde solo tenían acceso aparte de ellos los Weasley, una vez ahí por fin pudieron saludarse como hubiesen querido desde el principio y James le dio un gran abrazo a la mujer que era para él como una madre de hecho en la intimidad como ahora solía llamarla de esta forma
- Mamá no sabes qué gusto nos da verte… que vengas a visitarnos- susurro depositando un beso en su mejilla
- Oh James querido no sabes cómo me da gusto a mi estar aquí…- murmuro la elegante dama haciendo un enorme esfuerzo por no romper en llanto todavía ahora que se encontraba con sus seres más amados y es que aun no quería dar las malas noticias
- Abuela no sabes cuánto te extrañe- interrumpió la alegre voz de Harry que iba ingresando en la sala yendo abrazar a la Noble mujer
- Harry dulzura yo también te he extrañado, pero mírate cuanto has crecido estos meses y cada día estas más hermoso vas a conquistar mas corazones cuando regreses a la corte- le halagó con una sutil sonrisa que aunque quería no alcanzaba su mirada y es que se imaginaba cuanto le hubiese gustado a su Albus ver ahora a Harry más grande y hermoso
Por su parte el pelinegro noto que algo está mal en la Reina – Abuela que está mal?- pregunto preocupado – es… es el abuelo?-
- Harry cariño no atosigues a tu abuela con preguntas- intervino Lily al notar como Minerva se había puesto un poco pálida con las preguntas de su hijo
- Lily no te preocupes estoy bien- expreso la Noble dama de nuevo tratando de sonreír separándose un momento de su querido nieto para ir hacia la pelirroja – pero mírate tu también estas más hermosa definitivamente el tiempo no pasa por ti querida, que envidia de tu sangre elfica- expreso en broma abrazándola
Mientras James que no perdía detalle de lo que pasaba no pudo evitar notar como su madre no había respondido a su hijo sus preguntas y había desviado el tema cuando su esposa intervino y estaba por hacer un comentario cuando su esposa se le adelanto
- Bien ahora que estamos todos juntos pasemos a comer- expreso con una de sus bellas sonrisas mas clavo sus intensos ojos esmeralda en su esposo advirtiéndole que ni se atreviese a decir nada de lo que sea que estuviese pensando
- Me parece una idea estupenda Lily- concedió la Reina un poco más tranquila – pero antes quiero pedirte Molly- mirando a la pelirroja mujer que estaba al fondo de la sala con su familia – que tú y tu familia nos acompañen a la mesa-
Los Weasley se miraron entre sí asombrados y apenados mas fue la pelirroja quien hablo – Pero… pero su majestad-
- No hay peros que valgan Molly es mi deseo- murmuro con firmeza la Noble Reina
Molly Weasley solo pudo sonreír a esto y asentir – Esta bien su majestad así se hará-
- Bien entonces pasemos al comedor- dijo Lady Potter
La comida fue todo un banquete con diferentes platillos, todos ellos deliciosos y únicos y el ambiente en la gran mesa del comedor principal no podía ser mejor, todo era alegría y sonrisas, así que por ese momento, por ese breve momento quedo olvidada cualquier tristeza y mala noticia.
Pero como nada es para siempre cuando todos los ahí reunidos, a petición de la Reina, pasaron de nuevo a la sala Minerva supo que era el momento decir la mala noticia, aunque sinceramente lamentaba echar a perder tan buena tarde debía hacerlo, no contaba con mucho tiempo pues el decreto real debería leerse después de los funerales y se lo había prometido a Albus por lo que levantándose llamó la atención de todos
- Bien es momento de que explique el por qué de mi visita tan repentina…- anunció con seriedad y aspirando hondo para tomar fuerza y no soltarse a llorar comenzó a hablar – Solo les pido me dejen terminar y no me interrumpan – esto iba dirigido sobre todo a James quien asintió cada vez más preocupado por lo que Minerva tuviera que decirles.
Las palabras de la Reina fueron exactas y concisas dichas con una entereza admirable pues aunque era obvio para todos su enorme dolor, la Noble mujer no se quebró en ningún momento de la plática
- Al final sus últimos pensamientos fueron para ustedes- termino Minerva mirando a los tres Potter que lucían totalmente devastados – y dejo algo para ti James- sacando un pergamino lacado con el sello real – me pidió lo leyeras de inmediato y a solas aquí te explica con sus palabras, el por qué de sus decisiones hijo- indico acercándose hacia él y entregándole el pergamino
James por su parte estaba en shock por lo dicho por la Reina pues jamás espero tan funestas noticias, sentía un profundo dolor, tristeza pero también rabia y coraje por lo que sin decir nada tomo el pergamino y salió de la silenciosa estancia
Lily que podía entender lo que sentía su esposo quiso ir tras él, brindarle consuelo… pero sabía que no era el momento por lo que se acerco hasta la estoica Reina y le abrazo – Lo siento tanto Minerva…- le susurro manifestando en sus palabras el dolor que le embargaba
- Lo se Lily… solo… solo espero que James este bien…- rompió por fin a llorar la Noble dama entre los brazos de quien era su nuera pues la joven dama pelirroja siempre le había trasmitido paz y en ese momento era lo que necesitaba
Mientras Harry sentía por primera vez en su vida un gran dolor desconocido hasta ahora para él invadirle y la muestra de ello eran las cristalinas lagrimas que bajaban de sus ojos, esos ojos esmeralda que jamás habían derramado lagrimas como las que derramaba ahora, más de pronto sintió unos brazos rodearle brindándole apoyo y miro a su lado… era Ron su mejor amigo que aunque también lloraba le brindaba ese abrazo de consuelo indicándole que no estaba solo en su pena a lo cual sonrió tristemente y se aferro a su pelirrojo amigo desahogando su dolor.
En cuanto a los demás Weasley todos estaban tan devastados como la familia real pues adoraban a su Rey como todos en el reino, cariño que Albus se había ganado a pulso al ser un monarca justo, noble y compasivo, llevando a Robinet a tener una perfecta armonía.
-oOo-
-oOo-
En el despacho privado del palacio un destrozado James arremetía con todo lo que tenía a su paso mientras de su cuerpo se desprendían violentas ráfagas de fuego que él no se inmutaba en contener, mientras su mirada cambiaba de color avellana a rojo por momentos, hasta que poco a poco esa furia fue disminuyendo y las ráfagas se convirtieron en una ligera brisa ardiente, en ese momento James se sentó en lo que quedaba de un sillón con el pergamino lacado que se había guardado cuidadosamente por el camino y se dispuso a abrirlo esperando encontrar ahí algo que lograra calmar tanto dolor, tanto coraje por no haber estado a lado de aquel que quería como a un padre, por no haberse dado cuenta de lo que le sucedía.
Al abrir el pergamino de inmediato se topo con la inmaculada letra de su padre aunque para su sorpresa cada letra estaba grabada no con tinta si no con magia, con la esencia del poder de ese buen hombre que lo había educado y querido cuando sus padres murieron, no por que fuese su tío y la única familia que le quedaba, sino por su enorme bondad y cariño
"Querido James durante días antes de caer en cama por este mal que me aqueja pensé en las palabras correctas para expresarte en esta mi última carta, todo cuanto me hubiese gustado decirte en persona, sé que mi decisión de mandarte lejos para que tú y tu familia no me viesen decaer y al final morir no debes entenderla pero hijo debes saber que para mí el verte sufrir por algo que no tiene remedió hubiese sido el peor de los tormentos así que por el amor que me tienes te pido me perdones si con esta decisión fui egoísta y te causo dolor, tampoco tienes que culparte por no haber notado nada, tu sabes que siempre fui bueno ocultando cosas y esta vez no podía ser la excepción.
Seguramente cuando estés leyendo esto yo ya habré partido de este mundo a encontrarme con mi amado hermano y tu madre mientras tu mi James iniciaras una nueva etapa en tu vida como Rey de Robinet y me voy tranquilo por ello pues el reino no podría quedar en mejores manos, se que lo cuidaras y lo amarás tanto como yo lo hice y que cada decisión que tomes la tomaras con la misma sabiduría con la que has conducido tu vida primero al conseguir rodearte de leales amigos que fortalecieron tu carácter y te ayudaron a crecer y segundo al desposar a una maravillosa mujer como lo es Lilian que desarrolló tu lado compasivo y paciente además de brindarte un hermoso hijo en Harry quien te ha brindado madurez y estabilidad.
Como ves James con todos ellos en tu vida no estás más que destinado a la grandeza, y en realidad me pesa no estar ahí para ver todo lo que harás o para ver a Harry mi querido nieto casarse y hacer su propia familia, pero desde donde este tendrán mis bendiciones.
También quiero que recuerdes que el tenerte en nuestra vida fue para mí un maravilloso regalo, me brindaste la oportunidad que el destino me quito, ser padre, llenaste el vació que tenía cuando supe que no podría tener hijos y me brindaste increíbles y felices momentos juntos y verte crecer y convertirte en el extraordinario hombre que eres ahora fue un honor para mí, fue un honor llamarte hijo, se que todo esto te lo dije en su momentos pero no quiero irme de este mundo sin volver a decírtelo y que lo recuerdes para siempre"
Al terminar de leer James observo conmovido como las letras comenzaban a brillar con fuerza hasta su luz fue tan fuerte que inundo toda la habitación y ahí de repente enfrente suyo se encontraba Albus Dumbledore, su tío, su padre quien le sonreía con gentileza, ante esto el hombre pelinegro dejo caer el pergamino y fue a su encuentro con lagrimas en los ojos
- Papá… pero como…- susurro sin poder creer lo que veía
- Un antiguo hechizo… recuerda que después de todo fui un mago también…- dijo alegre el monarca mas cuando el pelinegro iba a abrazarle negó – recuerda que es mi esencia lo que te habla, solo quería decirte hasta luego y James despídeme de Lily y Harry, cuídalos mucho hijo, te amo siempre estaré contigo- termino diciendo el Rey con otra de sus cálidas sonrisas al tiempo que desaparecía y la intensa luz desaparecía con él volviendo al pergamino ahora abandonado en el suelo
Después de esto James sonrió un poco limpiando las lagrimas que corrían por sus mejillas yendo a recoger el pergamino y sintiéndose mucho más tranquilo aunque seguía sintiendo dolor fue hacia el ventanal suspirando al tiempo que susurraba – Hasta luego padre…-
Notas finales:
Y bien que dicen la historia tiene futuro o mejor la borro y me dedico a otra cosa? Espero sus reviews, preguntas o sugerencias.Nos vemos próximamente con otro cap, que tengan excelente día.
