CAPITULO 2

Notas del capítulo:

Bien aquí les traigo un nuevo cap. Aunque antes quisiera agradecer a quienes se tomaron la molestia de leer mis locuras. En verdad agradezco que se tomen el tiempo de leerme y en especial un gracias enorme a NightmareNess Y kothaax3 por agregarme a sus favoritos.

Ahora basta de palabrería les dejo leer espero lo disfruten..


Año 987 d. De la Gran Guerra

Weimer, feudo al norte de Balaur

La noticia de la muerte del Rey Albus de Robinet corrió como pólvora llegando rápidamente incluso al distante reino de Balaur y sus diferentes poblados en poco tiempo, causando sorpresa en algunos, en otros tantos indiferencia y en algunos pocos regocijo

- Mi lord disculpe la intromisión pero Lord Zabinni desea verle esta en el recibidor…- susurro con respeto y bastantes nervios una joven entrando en la oscura estancia e inclinándose cuando el hombre rubio que estaba dándole la espalda miró en su dirección

- Dile que voy en seguida y condúcele a la salita privada…- ordeno el rubio Noble levantando una de sus aristocráticas cejas al ver que la chica seguía ahí sin moverse – que esperas apúrate no te quedes ahí parada…- exigió fríamente

- Si mi lord perdone con… con permiso- se disculpo la nerviosa jovencita corriendo lo que le permitían sus piernas para dar el mensaje, pues era bien sabido por todos en el palacio que Lord Malfoy era muy estricto con el cumplimiento de su ordenes y ella lamentaba haber empezado con el pie izquierdo, pero es que después de todo hoy era su primer día y había estado ansiosa de conocer al rubio hombre pero no espero quedarse pasmada al verlo – " muy guapo pero con un carácter…"- pensó descuidadamente negando al llegar al recibidor y ver al otro hombre que le impresiono – Lord Zabinni- llamo una vez más nerviosa inclinándose otra vez cuando el atractivo Noble poso su azul mirada en ella – Lord Malfoy dice que… que en seguida lo encuentra en la salita privada- dijo haciéndose a un lado para que el hombre pasase primero como le habían enseñado

- Bien…- fue lo único que salió de los labios del Noble pelinegro pasando frente a la chica, para después ser guiado hasta su destino llegando prontamente y tomando asiento se dispuso a esperar viendo a la chiquilla que le tomó el mensaje aun ahí parada, observándole sin discreción ni educación alguna por lo que rodo los ojos para después mirar en su dirección – Hay algo más que no me has dicho…- expreso con cierto desdén

- Eh… yo no… lo siento… con permiso- se disculpo una vez más en el día la joven sabiendo que había cometido otro error al quedarse observando al atractivo noble tan descaradamente – "valla primer día encontrarme con dos de los hombres más codiciados en el reino y parecer tonta solo espero no me corran"- se lamento para luego retirarse rápidamente antes de cometer más tonterías

Por su parte Lucían Zabinni se limito a negar sutilmente ante esa falta de educación de los sirvientes jóvenes de ahora, pues aunque estaba acostumbrado a levantar suspiros no era algo que le agradara mucho y menos cuando las y los chiquillos se ponían tontos a su alrededor

- Inaceptable… es lo que es…- susurro cuando escucho la puerta abrirse de nuevo, viendo con agrado que era su mejor amigo Lord Lucius Malfoy – Bueno esta vez no me dejaste esperando tanto tiempo, te lo agradezco- habló con obvia ironía sonriéndole de lado a su rubio amigo

- Nos hemos vuelto susceptibles con el tiempo no es así Lucían- rebatió con igual tono el recién llegado yendo a sentarse frente a su pelinegro invitado

- Si como digas Lucius- haciendo un vago pero elegante movimiento con la mano – pero supongo que sabes porque estoy aquí- termino Lord Zabinni clavando su mirada azul cobalto en la gris plata del rubio

- La muerte del Rey de Robinet- menciono ganándose un asentimiento – si ya me enteré tú qué piensas al respecto-

- Bueno no lo conocí realmente pero el hombre era un buen monarca o eso dicen- expreso el pelinegro con neutralidad

- Yo solo lo vi una vez, pero si, te puedo asegurarte que era buen Rey, a diferencia de mi primo- dijo Lucius haciendo una mueca de desagrado ante la mención del reciente monarca de Balaur

- A comparación de tu primo cualquiera es mejor… pero cambiemos de tema, dime iras a los funerales del Rey de Robinet- pregunto interesado

- Si, iré, como miembro de la familia real tengo que hacerlo de hecho partiré esta tarde, me imagino que tu como miembro y cabeza de la familia Zabinni iras también no es así- afirmo más que preguntar conociendo que su amigo siempre cumplía con cada una de sus obligaciones le gustase o no

- Así es, igual que pasa contigo tengo la obligación de ir a dar el pésame, aunque sinceramente el viaje no me apetece es bastante largo- dijo con fastidio el Noble hombre

Lucius no pudo más que estar de acuerdo – Muy cierto pero ni hablar, porque no mejor nos vamos juntos, así podríamos hacernos el camino más ameno- propuso con calma - pero dime Severus y Blaise irán contigo- cuestiono con genuina curiosidad.

Lucian negó – No ellos se quedan Severus tiene cosas que hacer y no deseo molestarlo, en cuanto a mi hijo prefiero que se quede a cuidar de Severus, sabes que no me gusta dejarlo solo- menciono un poco menos fastidiado pues al menos no haría la travesía solo

- Tu siempre tan sobre protector con tu esposo, ya sabes que Severus detesta eso- regaño divertido el rubio Noble, permitiéndose sonreír honestamente libre toda mascara

- Si puede ser pero no puedo evitarlo y Severus ya se resigno a eso- regresándole al rubio una sonrisa igual de sincera – ahora dime tu llevaras a Draco-

- No, esta vez prefiero que se quede alguien tiene que estar al frente del palacio en mi ausencia, pero me acompañara Pansy…- respondió el rubio levantándose para ir hacia el fondo de la salita donde guardaba sus vinos personales

- Así que Pansy vendrá con nosotros espero que no se aburra…- se permitió reír un poco el Noble pelinegro, viendo con agrado como su mejor amigo servía en dos copas un vino color oscuro, el cual dicho sea de paso era su preferido

- No lo creo Pansy siempre sabe como entretenerse te lo aseguró- aceptó Lucius entregándole una copa a su mejor amigo, al tiempo que tomaba asiento de nuevo – Ya lo comprobarás-

- Bien, lo único malo aparte de la distancia de este viaje será toparnos con tu odioso primo- expreso con total desagrado Lucian tomando un poco del vino en su copa

- Si solo espero que su majestad- diciendo esto con asco – se mantenga alejado de nosotros-

- Seguramente lo hará el tampoco te soporta y a mí me trata con cortesía por ser quien soy, pero te aseguro que tampoco le agrado-

- Pues los sentimientos son mutuos- haciendo un gesto de superioridad - pero en fin supongo que iras a cambiarte y despedirte de Severus, te parece si vamos por ti en unas dos horas- cuestiono el rubio Noble

- Me parece perfecto- acepto Lucian disfrutando de otro sorbo de vino – Ah sí pero antes me gustaría despedirme de mi hijo, se que está aquí con mi ahijado- afirmó más que preguntar y es que su querido hijo y el hijo de su rubio amigo no se separaban casi nunca desde que eran niños.

- Como siempre querido amigo… como siempre- asintió concordando el hombre de mirada gris al tiempo que llamaba a uno de los sirvientes – Ve de inmediato por mi hijo y el joven Zabinni- ordeno al joven que apareció por la puerta

- Si mi lord en seguida con permiso- murmuro el chico con respeto y después de inclinarse ante los dos hombres salió de la estancia, desapareciendo por uno de los tantos corredores del suntuoso palacio

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En otra de las múltiples habitaciones del palacio un apuesto joven rubio se encontraba sosteniendo un duelo con su mejor amigo

- Bueno Draco me rindo, ya no puedo más…- expreso con cansancio un atractivo joven de negra cabellera negra azulada soltando la espada que antes blandía

- Oh por favor Blaise aun no ha sido suficiente- rebatió con seriedad el otro joven de cabellera rubia platinada, mirando con cierto disgusto a su amigo por detenerse.

- Pero es que tienes que entender que no todos somos como tu- replico el pelinegro llamado Blaise Zabinni primogénito e hijo único de Lord Zabinni – además ya llevamos tres duelos en lo que va de la mañana y tu siempre terminas ganando, así que, qué objeto tiene seguir-

- No cambias Blaise por eso nunca podrás ganarme y mucho menos ser tan bueno como yo – presumió con altivez el rubio que tenía por nombre Draco Lucius Malfoy único heredero de la Noble familia Malfoy.

Blaise acostumbrado ya al carácter de su amigo solo rodo los ojos – Si como digas, pero en serio necesito descansar un poco - musito recogiendo la espada para en un súbito movimiento desaparecerla, movimiento que imito el rubio al tiempo que negaba, pero se permitía esbozar una sincera sonrisa a su mejor amigo.

- Esta bien Blaise, vamos a descansar pero…- haciendo una dramática pausa, para luego regresar a su sonrisa de autosuficiencia de siempre – luego no te quejes de que te gané en algún torneo…- dijo con arrogancia sabiendo que esto picaría el orgullo del pelinegro.

Blaise lo miró con desagradó por esas palabras - Disculpa pero eso no volverá a suceder - expresó con arrogancia, recomponiendo su rostro hasta formar una mueca desdeñosa – después de todo, no piensas que mostraré todas mis cartas en nuestros entrenamientos o sí-

Draco volvió a sonreír altivo pero satisfecho por esas palabras – No, esperó sinceramente que no, porque de ser así puedo decirte que estás perdido antes de luchar conmigo-

Ambos se midieron con la mirada después de esas palabras por un buen rato, hasta que una sonrisa sincera de nuevo volvió a brotar de los labios de ambos otra vez y sus expresiones volvieron a relajarse, quitándose toda mascara de sus rostros.

- Siempre es un placer intercambiar… "impresiones" contigo Dragón- dijo por fin Blaise, rompiendo el cómodo silencio que se había instalado en la sala de duelos del palacio Malfoy.

- Lo mismo digo Blaise- concordó con genuina camaradería el joven rubio, recordando como desde que eran niños mantenían ese "cambio de impresiones", como lo llamaba Blaise, cuando eran niños, lo hacían para practicar como debían responder frente a cualquiera que tuviese la verdadera intensión de ofenderlos o degradarlos y ahora que ya eran mayores, lo hacían solo por diversión.

- Bien ahora debemos cambiarnos, hemos estado horas practicando- murmuro el heredero Zabinni, viendo como la siempre perfecta apariencia de su mejor amigo distaba mucho de la perfección en esos momentos, suponiendo que él debería estar igual frunció ligeramente el ceño.

- Si tienes razón, no es propio andar así por el palacio- asintió Draco mirando el aspecto de su mejor amigo el cual era muy distante de su siempre inmaculada presencia.

- Bueno vamos ya a tu habitación, que esperamos, además así podemos dar de que hablar a tus sirvientes y con ello al reino enteró…- susurro con malicia el pelinegro ganándose una mirada cómplice de su amigo

- Sí, claro olvidaba las habladurías sobre nosotros- permitiéndose reír un poco, pues nada le parecía más absurdo que esas tonterías que se inventaba la gente y es que el asunto era que se decía, él y Blaise eran amantes desde hace mucho y por eso no tenían ninguna relación sería con nadie, aunque también era bien sabido si se acostaban con otros, haciendo su supuesta relación aun más escandalosa. Al principio esos chismes y habladurías les habían molestado bastante y trataban de desmentir semejantes mentiras pero después decidieron ser más inteligentes y divertirse con ello por lo que ahora incluso los fomentaban actuando de vez en vez como una pareja de amantes

- Aunque debo decirte que a mi papá casi le da un infarto cuando escucho uno de esos tontos chismes el otro día…- acotó Blaise recordando la cara de espanto y horror de su papá cuando le reclamó por ello.

- Si supongo que a mi padrino no le cayó en gracia, pero supongo que le aclaraste todo puesto que no vino a sermonearme- ganándose un asentimiento de su mejor amigo – bien porque odio sus sermones, pero ya que estamos en esas, mi padre también escucho uno de esos chismes y lo tomó como sin nada, alegando que eran mentiras y ni si quiera me pregunto nada-

- Bueno mi padrino a diferencia de mi papá tiene sentido común- expreso con cierta molestia el pelinegro, solo de recordar la falta de confianza de su papá - y sabe que no puedes tener algo que ver con alguien que es como un hermano para ti-

- Exacto, que pasa con mi padrino? como si no nos conociera- negando un poco, pero cuando iba agregar algo escucho pasos acercarse por el pasillo más próximo – Blaise te apetece empezar a dar de que hablar ahora- pregunto con malicia sabiendo que quien venía era alguno de los sirvientes

El pelinegro a toda respuesta se acercó hasta su rubio amigo y lo tomo por la cintura como lo hacía con alguno de sus amantes ocasionales y le miro con la misma pasión, por su parte el rubio sonrió de esa manera totalmente devastadora que arrancaba suspiros a su paso, y le pasó los brazos por la espalda acercando sus cuerpos, siendo ambos de la misma altura quedaban frente a frente, muy juntos, haciendo parecer que estaban en un momento muy intimo y si a eso le agregaban su desaliñada apariencia, vuala, tenían el efecto deseado, ya solo quedaba agregar algunos otros nimios detalles nada complicados.

De repente tocaron y Draco con voz sospechosamente agitada concedió la entrada y cuando la puerta se abrió, dicha escena fue con la que se encontró un joven sirviente, el mismo sirviente enviado por Lucius. De inmediato el pobre chico se ruborizo y abrió los ojos con gran sorpresa y es que no siempre te encontrabas a los dos jóvenes más deseados del reino, compartiendo un momento tan… cercano y por la respiración agitada de ambos y su apariencia desarreglada, un momento muy cercano…

- Que… qué demonios quieres…- se escucho la "agitada" voz del joven heredero Malfoy fulminando al chico con la mirada al ver que no decía nada, exigiéndole una respuesta a la inoportuna "interrupción"

- Yo… yo… yo… Joven amó Malfoy, vera es que, es que…- murmuraba muy nervioso por la escena que estaba viendo, pues ambos jóvenes Nobles no se habían separado, y por las miradas molestas de los dos.

- Es que, qué maldita sea… o es que nos interrumpes por alguna tontería, porque si es así, me encargaré que no lo olvides- amenazó con frialdad el rubio

- Tranquilo dragón, así menos dirá lo que sea que tenga que decirnos- intervino Blaise sintiendo algo de pena, aunque muy poca por el pobre chico que parecía al borde del desmayo por los nervios – y tú habla o márchate si no quieres terminar de hacerlo enfadar-

- Si yo… lo siento Joven amó Malfoy, Joven Zabinni- haciendo una reverencia hacia ambos jóvenes, deseando que su aturdimiento por verlos juntos de esa forma se le pasase – vengó con un mensaje de Lord Malfoy, desea verlos a ambos en la salita privada- suspirando al poder dar el mensaje sin titubear

- Ah así que es eso… bien ve y dile a mi padre que Blaise y yo iremos a mi habitación primero porque debemos ponernos presentables y… terminar con lo que interrumpiste y que después iremos a su encuentro- expreso el rubio con altivez

El pobre chico al escuchar esas palabras se ruborizo aun más de solo imaginarse que iban a terminar los dos Nobles, pero se limito a asentir – si como diga Joven amo Malfoy-

- Bueno vámonos Blaise me muero por… terminar nuestro asunto pendiente.- susurro el rubio, mandándole una estudiada mirada de deseo a su amigo para después separarse de él y tomarle de la mano y luego pasar ambos junto al chico al que miro con despreció antes de agregar – Y tú qué esperas, puedes irte-

- Yo, yo si… con permiso- se despidió el joven saliendo del nuevo shock que fue escuchar esas palabras y ver esa mirada, para luego retirarse y apresurar sus pasos para dar el recado, tratando de olvidar lo que había visto y oído

Una vez el chico se hubo ido ambos amigos se sonrieron con diversión y se soltaron

- Eso fue divertido aunque creo que te pasaste un poquitín con el pobre no crees- comentó Blaise caminando al lado del rubio hacia su habitación

- Oh por favor son sirvientes qué más da- expreso Draco con desdén

- Si… tienes razón pero viste su cara- soltando una risa burlona – aunque debo admitir ese chico era lindo, un doncel puro y virgen seguro, y no lo había visto en el palacio, tal vez es nuevo- termino diciendo el pelinegro esta vez con cierto deseo genuino en su azul mirada.

- Puede ser pero te lo repito es un sirviente, para mí no existe, por más lindo y virginal que pueda ser- expreso con despreció el rubio Noble

- Lo sé, pero yo no estoy hablando de nada serio dragón, solo un revolcón sin importancia, alguien para quitarse las ganas como muchos otros- decía el heredero Zabinni decidiendo que ese chico sería su próxima presa

- Pues ni para eso me rebajaría yo- mirando con desaprobación a su amigo al ver esa mirada que ya conocía en sus ojos – y tu tampoco deberías Blaise, con todas las chicas y donceles Nobles que tenemos dispuestos a complacer nuestros deseos, es una necedad que quieras sexo con ese sirviente-

- Es que tú no entiendes Draco, esos sirvientes como tú dices, son bastante… deliciosos- explicó con vehemencia – inocentes y puros como las chicas y los donceles Nobles ya no son, por lo menos en nuestro reino-

- Bah haz lo que quieras, siempre lo haces, pero cuídate- advirtió notando como prontamente habían llegado a su habitación

- Lo haré, como siempre lo hacemos- aseguro con seriedad el pelinegro pasando a la habitación de su mejor amigo y cerrando tras de sí

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Por su parte el joven sirviente ajeno de que era el objeto de deseó de Blaise Zabinni y que era su próxima presa caminaba apresuradamente, llegando por fin a la entrada de salita privada, tocando educadamente en espera de respuesta.

Dentro Lord Lucius Abraxas Malfoy platicaba amenamente con su mejor amigo Lord Lucian Marcus Zabinni cuando escucho que llamaban a la puerta y esperando que fuera su hijo y su ahijado concedió la entrada

- Adelante- anunció frunciendo ligeramente el ceño al notar que quien entró no era a quienes esperaban – Tu… ¿qué quieres?- pregunto con fría molestia creyendo que sus ordenes no habían sido cumplidas

- Con permiso Mi lord, le traigo un mensaje del… joven amó Malfoy, él me manda decir que…- retorciendo sus manos sin saber cómo soltar las palabras- bueno que primero él y el joven Zabinni irían a su habitación a ponerse presentables y a… a terminar con algo- termino diciendo sin poder evitar sonrojarse

Lucius arqueó una ceja ante esas palabras y el evidente sonrojó del chico al decirlas pasando su mirada del sirviente a su amigo, quien le miró de igual forma, para luego mirar de nuevo al chico frente a ellos.

- Ponerse presentables y terminar con algo dices- ganándose un tímido asentimiento – y que quieren decir exactamente esas palabras- cuestiono con seriedad el Noble hombre

- Yo… yo no lo sé mi lord…- tartamudeo el jovencito, desviando un poco la mirada y sonrojándose más si era posible, deseando no le preguntaran mas pues no sabía si frente a ambos Lores podría decir lo que vio.

Lucius suspiró intuyendo que eso tendría que ser seguramente otra actuación de esos dos haciéndose pasar por amantes, por lo que compadeciéndose un poco del pobre sirviente asintió.

- Esta bien retírate y…- mirando escrutadoramente al sonrojado chico – ¿cuál es tu nombre?-

El chico lo miro con sorpresa por la pregunta - Mi nombre?…- cuestiono tontamente ganándose un asentimiento – bueno mi nombre es Collin Creevey, mi Lord-

- Bien Collin, te advierto no quiero chismes en mi palacio y menos fuera de él, así que lo que hallas visto, olvídalo, porque si me entero que dijiste algo y lo haré si lo haces, me encargaré de que hoy sea tu primer y último día en el palacio y de que nadie te vuelva a contratar- amenazó con frialdad y cierta crueldad

- Si mi lord, de mi boca no saldrá nada, lo prometo- expreso un asustado Collin, al cual todo sonrojo se le hubo pasado cuando escucho esas palabras

- Perfecto ahora retírate- ordeno con desdén Lucius, bufando una vez se fue el joven sirviente – Mi ahijado y Draco van a oírme, quiero decir esa broma tonta de seguir la corriente a esos desagradables chismes fue entretenida al principió, pero tienen que parar ya con eso- murmuro molesto

- Si te entiendo, el otro día Severus se enteró de la peor manera, por un chisme que escucho y tu sabes que los disgustos no le hacen bien- agregó Lucían que se había mantenido al margen de todo aquello – y es que pensó que era verdad, aunque Blaise le contó cómo eran las cosas y se calmó, no me gustó verlo tan alterado-

- Pobre Severus aunque no entiendo como lo creyó, eso es imposible, esos dos son como hermanos-

- Yo se lo dije, pero me dijo que podrán parecerlo pero no lo son y que todo podía pasar-

- Si todo puede pasar pero no en ese aspecto es como si tu y yo…argh de solo pensarlo me da escalofríos y no es que no te encuentre atractivo querido amigo pero…-

- Pero sería incorrecto y raro- agrego Lucían concordando con su mejor amigo

- Exacto-

- Como sea, Severus se convenció de que tenía razón y no había nada entre ellos, cuando Blaise le contó las cosas y él le sometió a un exhaustivo interrogatorio- comentó el Noble pelinegro

- Lo imagino, pero debemos parar esto Lucian, no quiero más murmuraciones y chismes en ese sentido-

- Estoy de acuerdo contigo, esos dos- negando- suficiente tenemos con que vayan de cama en cama sin ninguna discreción, como para que aparte sigan con eso de que son amantes-

Lucius suspiro con cansancio – si es cierto pero a pesar de todo debemos admitir que saben manejar las cosas y a la gente a su antojo-

- Cierto a pesar de sus acciones, son populares y respetados, creo que entonces no hemos hecho tan mal trabajo- replico Lucian con una tenue sonrisa

- Puede ser pero me gustaría que Draco dejara esa vida y sentará cabeza, que encontrara el verdadero amor… como yo lo hice una vez- murmuro el rubio con nostalgia y tristeza reflejándose en su rostro mirando el candelabro de oro que colgaba del techo.

Lucian soltó un dolido suspiro pues entendía a su amigo ya que a su mente llegaban recuerdos, recuerdos de un amor del pasado que termino siendo doloroso para él, pero que a la vez le había llenado también de felicidad.

- Fui tan tonto Lucian, lo dejé para casarme con una mujer que desprecié toda mi vida y que lo único bueno que me dio fue a mi dragón- continuó hablando Lord Malfoy

- Todos cometemos errores Lucius, no debes ser tan duro contigo mismo, además eras diferente en ese entonces- murmuro Lucian tratando de concentrarse en la plática y dejar de lado sus propios recuerdos dolorosos

- Puede ser pero me pesa y ahora tampoco soy tan diferente, porque a pesar de que lo sigo amando y que ahora soy viudo, soy tan cobarde que no me atrevo a buscarlo por miedo, miedo a descubrir que… que rehízo su vida con otro… que me olvido, mientras yo no he hecho otra cosa estos años que arrepentirme y recordarlo, recordar su risa, sus besos, la calidez de su cuerpo…- suspiro con profunda añoranza el hombre rubio

- Basta Lucius, no te atormentes por algo que no fue… y no me atormentes más a mí con tus palabras, que son el claro reflejo de lo que me pasa a mí- susurró con dolor Lord Zabinni sin poder evitar más su propio tormento

Lucius al escuchar eso regreso su plateada mirada hacia su mejor amigo con sorpresa y arrepentimiento, al haber olvidado la pena que sufrió el pelinegro con aquel que hubiera sido un muy buen amigo de ellos y el mejor amigo de Severus – Lo lamento Lucian no quise… perdón- se disculpo con sinceridad – pero dime es que acaso lo sigues amando… después de lo que te hizo, a pesar de tener a Severus y a Blaise-

El hombre pelinegro miro intensamente a su amigo deseando confesarle tantas cosas desde hace tanto tiempo, pero no podía, le había jurado a Severus jamás decir nada - Me gustaría decir que no pero… no puedo mentir, no lo he olvidado- fue lo que termino diciendo

- Pero que pasa con Severus, el no lo merece te dio un hijo maravilloso Lucian, y sé que ha sido un esposo devoto, además ustedes se llevan tan bien y han sido felices, me consta… o es que todo es fingido- pregunto frunciendo el ceño

- No, soy feliz con Severus y sé que hice lo correcto al casarme con él, porque gracias a eso tengo a Blaise en mi vida, además tu sabes que siempre quise mucho a Severus y ese cariño solo ha aumentado con los años- acepto con una sonrisa honesta

- Pero no lo amas…- afirmo el rubio Noble

Lucian desvió la mirada – Es algo que me supera Lucius, he intentado enterrarlo, enterrar a Theodore Nott- murmurando ese nombre con profundo dolor y resentimiento pero también sin poder evitarlo con anhelo, con amor - desterrarlo de mi ser y por momentos lo he logrado pero esto que siento es más fuerte que yo y hay momentos que simplemente, me vence, como lo que te pasa a ti con… ese hombre que conociste en Robinet- posando de nuevo su azul mirada en su amigo

- Te entiendo, pero en mi caso, fui yo quien lastimó, no es igual Theo te tra…-

- No lo digas- interrumpió tajante Lord Zabinni – odio esa palabra…- susurro guardando un momento silencio recomponiéndose un poco - por cierto Lucius, no has pensado que tal vez puedas, puedas encontrarte con él en los funerales- pregunto cambiando de tema - me dijiste que era muy cercano a la familia real- mirando con preocupación a su rubio amigo

Lucius noto el obvio y abrupto cambio de tema pero lo dejo pasar y respondió - Si lo he pensado pero… no puedo huir, no esta vez, tengo deberes que cumplir, además no es seguro que siga en Robinet pudo haberse ido tenía familia en Elfen según me dijo-

- Tal vez pero y si no… y si lo encuentras y se casó o peor se casó y se enlazo con alguien más, podrás resistirlo, podrás resistir que valla del brazo de alguien más y que te mire con indiferencia o con… rencor- pregunto midiendo la reacción del Noble hombre frente a él

Lucius medito las duras pero ciertas palabras de su amigo, sintiendo dolor, un profundo dolor y desesperación al imaginarse semejante escenario, mientras algunas lagrimas se acumulaban en sus ojos – No… no podría resistirlo Lucian pero… tengo que ir lo sabes, aunque ese viaje me rompa el corazón-

Lucian se levanto de donde estaba y fue a sentarse al lado de su mejor amigo pasando un brazo de manera fraternal sobre sus hombros – Bien si ya lo decidiste, así será, pero no estarás solo, como siempre yo estaré contigo, como lo estuviste tu cuando paso lo de… Nott –

- Gracias Lucian…- fue lo único que pudo decir Lord Malfoy sonriéndole tristemente a su mejor amigo

- No tienes que agradecer, pero dime esa es la razón por la que no llevas a Draco no es así- afirmo más que preguntar el hombre pelinegro

- Si así es-

- Bien, ahora mejor nos dejamos de tonterías o los chicos vendrán y nos encontraran mal y pedirán explicaciones que no podemos darles, no por ahora al menos-

- Cierto, tal vez un día podamos contarles para que no cometan nuestros errores, pero no ahora- acepto el rubio cerrando los ojos para recomponerse

Mientras Lucian asentía y le daba un apretón amistoso para después imitar a su rubio amigo e ir a sentarse donde estaba, en frente suyo y tratar de rehacerse

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En la habitación del joven heredero Malfoy ambos jóvenes Nobles terminaban de alistarse.

- Bueno yo ya estoy listo…- murmuro Blaise con una arrogante sonrisa al mirar su impecable apariencia en un gran espejo que tenía su rubio amigo abarcando la mitad de una pared en su vestidor – y en serio te digo Draco a mi me queda mejor este conjunto que a ti- ganándose un bufido de su mejor amigo

- Por favor Blaise, eso no es cierto si acaso te ves tan atractivo como yo, pero no más- concedió el rubio acomodando su cabello

El pelinegro solo negó acomodando un mechón de su ondulada cabellera negra azulada la cual llevaba hasta los hombros y suelta en esta ocasión – sabía que nunca lo admitirías pero los hechos saltan a la vista, te guste o no- agrego mirando de nuevo el espejo que reflejaba su atlético cuerpo enfundado en un pantalón negro que le ajustaba en los lugares indicados, una camisa de un azul cobalto que combinaba con su azul mirada resaltándola aun más y de la cual llevaba abierta los primeros botones dejando al descubierto un poco de su blanca piel y sobre la camisa una túnica negra con pequeñas serpientes bordadas… Un conjunto formal y sencillo pero que Blaise con su soberbio porte le daba el toque distinguido

El dragón solo rodo sus grises ojos – Si, como digas- murmuro terminando por fin de arreglarse y se admiro en el espejo e igual que había hecho Blaise sonrió arrogante a su reflejo el cual le mostraba su corta melena platinada por fin arreglada a la perfección, sus fuertes piernas cubiertas ahora por un pantalón gris oscuro a su medida, su trabajado torso oculto por una camisa blanca y sobre sus hombros una túnica gris plata que le daba el toque perfecto a su formal apariencia pero al igual que con su mejor amigo el mejor toque que recibía el conjunto era su inigualable porte

- Bueno ahora entiendo porque causamos tanto revuelo juntos- susurro Blaise parándose junto a su rubio amigo – Somos simplemente perfectos dragón- acepto con vanidad y orgullo mirándolos a ambos en el reflejo que les brindaba el espejo

- Por supuesto que esperabas, mira a nuestros padres como podíamos no ser perfectos- comento con petulancia el heredero Malfoy orgulloso de su linaje.

Blaise se le limito a sonreír de lado y asentir de acuerdo con el rubio – Ahora vamos o mi padrino vendrá por nosotros- expreso luego de unos momentos dirigiéndose a la puerta del vestidor para salir a la habitación de su amigo

Draco le siguió con su andar altivo y elegante atravesando su habitación para llegar a la puerta donde ya se encontraba su pelinegro amigo y juntos salieron juntos de sus aposentos.

Ya en el pasillo ambos caminaban y conversaban de cosas triviales causando como siempre suspiros de los sirvientes jóvenes que se topaban a su paso y miradas de admiración de los sirvientes de más edad. Cuando llegaron por fin a la salita privada se miraron entre si y luego tocaron esperando respuesta, la cual no tardo en llegar de la voz de Lord Malfoy, más cuando entraron vieron con sorpresa que no solo Lucius les esperaba sino también Lord Zabinni.

- Padre, padrino…- saludó primero Blaise cuando estuvieron dentro extrañándose que su padre estuviese en el palacio Malfoy tan temprano

Draco por su parte imitó a su mejor amigo y saludo a ambos adultos también – Padrino, padre-

- Blaise, Draco…- saludo con una tenue sonrisa Lucian que se desvaneció un poco cuando observo que como siempre que uno se quedaba en la casa del otro compartían hasta la ropa, situación que ya le había llevado a reñir a Blaise por ello, pues ya no eran niños para hacer eso, pero al parecer este seguía sin escucharle.

Lucius de su lado entendía lo que seguro estaría pensando su mejor amigo al ver a Blaise usando la ropa de su hijo, pues el mismo había visto a su hijo vestir ropa de su ahijado y también lo había reprendido por eso pero estos dos al parecer no les escuchaban – Draco, Blaise tomen asiento por favor- termino expresando después de unos momentos Lord Malfoy

Ambos chicos se miraron una fracción de segundo y después tomaron asiento sin saber que esperar pues como siempre los rostros de sus padres eran indescifrables y sus miradas impenetrables.

- Bien imagino que quieren saber por qué fueron llamados, pero primero podrían decirnos que estaban haciendo antes de venir…- pregunto tajante Lucius

- Por que la pregunta padre…- se adelanto a contestar el heredero Malfoy con seriedad rebatiendo la pregunta con otra pregunta pues no se pondrían en evidencia y mucho menos sin antes saber que sabían los mayores.

- Bueno pues porque el jovencito que nos trajo tu… recado parecía muy nervioso y apenado, lo que me lleva a pensar que vio algo… algo que lo perturbo…-

- Para nada Padrino, Draco y yo solo entrenábamos en el salón de duelos, cuando ese chico se presento- agregó esta vez Blaise como sin nada con un aire despreocupado

- En serio, valla entonces el don observador de Lucius está fallando y el mío también porque yo note lo mismo Blaise- intervino ahora Lucian mirando a su hijo con firmeza demandando la verdad

- Así es no será que provocaron otra de sus… escenas y el pobre infeliz los vio- soltó Lucius mirando a ambos jóvenes que ante los ojos de cualquiera se podían ver indiferentes y confiados, pero a sus ojos y los de su mejor amigo era innegable que no lo estaban.

- Ése miserable sirviente les dijo eso… es imperdonable la falta de respeto de esa gente- exclamo con fingida molestia el dragón

- Cierto se ve que no tienen suficientes ocupaciones que tienen tiempo de inventar cosas- apoyó el pelinegro a su mejor amigo fingiendo también molestia

- Basta chicos dejen de fingir, Lucius y yo podemos ver atravez de ustedes como si fueran un libro abierto recuerden quienes les enseñaron todo lo que saben…- dijo divertido Lucian al ver las expresiones indignadas de los dos jóvenes sentados frente a ellos por sus palabras

Lucius igual miraba con diversión la indignación de ambos chicos, ya que a pesar de todo aun eran eso unos chicos a sus ojos y sin duda les faltaba mucho para poder engañarlos.

- Bueno entonces si ya saben todo para que nos preguntan y nos dejan hacer el ridículo- protestó el rubio joven indignado y ahora si molesto en serio

- Pero no lo ves Dragón les encanta burlarse de nosotros- dijo el heredero Zabinni igual de molesto e indignado que su amigo

Lucian negó mirando a su vástago – No te equivocas Blaise no es que nos guste burlarnos de ustedes solo esperábamos que esta vez dijeran la verdad por si mismos- expreso intercambiando miradas con Lucius quien asintió

- Es cierto pero al ver que como siempre niegan los hechos queríamos ver con que nos salían ahora- agrego el rubio hombre para luego ponerse más serio y continuar – Pero bueno ya que este tema salió a relucir tanto Lucian como yo hemos hablado al respecto y les ordenamos terminen con eso de pretender ser amantes, no queremos más habladurías al respecto- termino tajante e inflexible Lord Malfoy

Ante esas palabras ambos jóvenes se miraron y luego miraron a sus padres notando que esta vez parecían hablar muy en serio y es que a pesar de que ambos hombres sabían ocultar muy bien sus emociones, ellos sabían notar cuando hablaban en serio o no sobre algún tema, aun así quisieron tentar un poco al destino para confirmar que tan en serio iba esa orden ya que en verdad se divertían con ese juego.

- Y… que pasa si les decimos que no…- habló Blaise primero esta vez mirando con firmeza a su padre y padrino

La mirada azul zafiro de Lord Zabinni brillo peligrosamente a la vez que su rostro adoptaba una dura expresión - No creo que quieras tomar esa opción Blaise…- fueron sus frías palabras sabiendo lo que hacían esos dos… los probaban.

Por su parte Lucius al igual que su amigo miro a su hijo con dureza – En cuanto a ti Draco antes que digas nada te aseguro que no quieres saber lo que significaría dar un no por respuesta- amenazó con una fría calma, como esa calma que precede a las tempestades.

De nuevo ambos amigos intercambiaron miradas y sabiendo con total certeza que esa orden era muy enserio suspiraron con pesar y asintieron

- Esta bien… lo haremos pero eso no implica que esos chismes paren- advirtió Draco – después de todo nosotros no los iniciamos solo nos cansamos de desmentir las cosas y decidimos seguir la corriente y hacer lo que la gente al parecer quería-

- Puede ser pero con el tiempo esos chismes pararán y más cuando ambos decidan comprometerse por fin- agrego Lucius un poco más relajado notando la expresión de fastidio de los dos, pero sobre todo de su hijo, a la mención de esas últimas palabras

- Siento decepcionarte padre pero nadie me atrae tanto para comprometerme- expreso el rubio joven con desdén pues detestaba la presión que ejercía su padre en ese aspecto desde hace un tiempo

- No es cuestión de atracción Draco, es cuestión de amor, por eso no te he concertado un compromiso arreglado como es la costumbre en la familia, quiero que te cases por amor no por compromiso con quien tu elijas- termino Lucius un poco alterado por esas palabras que siempre escuchaba de su vástago y que le molestaban tanto

- Claro como te paso a ti con mi madre no es así.- rebatió con dureza el dragón – tu nunca la quisiste siquiera un poco, te casaste con ella por compromiso y luego aunque no sé cómo, me tuvieron a mí, después se detestaron hasta que al fin ella se murió gracias al cielo-

- Draco! Compórtate, no olvides que no estamos solos- le riño Lucius molesto por su actitud

- Que pasa padre? no te gustan mis palabras pero sin son ciertas y mi padrino y Blaise lo saben y son de la familia no extraños para contenernos, además tu empezaste hablando de compromisos y esa estupidez de casarme por amor… amor… por favor pensé que a tu edad ya no creías en tonterías que no existen… el "amor" como tú lo llamas solo es atracción física que pasa con el tiempo o pregúntale a mi padrino, él y mi padrino Severus no se casaron por compromiso y seguro se "amaron" un día pero de eso ya no queda nada según Blaise, aunque por lo menos ellos si se aprecian y son felices- termino con cinismo

- Draco Lucius Malfoy, ya fue suficiente! Como te atreves a meter a tus padrinos en esto discúlpate por tu soberana estupidez- exigió Lucius ya de pie y con una mirada gris tormentosa que no presagiaba nada bueno

- Lucius tranquilo no es necesario cálmate y siéntate - intervino Lucian antes de que las cosas se pusieran peores más le mando a su hijo una breve mirada que daba a entender que hablarían largo y tendido luego para luego mirar a su ahijado – En cuanto a ti Draco puede ser que lo que dices sea cierto, pero hay muchas cosas que tú no sabes por lo que te sugiero no hagas conclusiones apresuradas sobre tu padrino Severus y yo, como también te sugiero no hagas conclusiones sobre el amor, porque te aseguro que existe- termino diciendo calmada pero contundentemente Lord Zabinni

El joven dragón se calmo un poco ante las palabras de su padrino y no agrego nada más, ya después se disculparía con él por haberlos metido a él y a su padrino Severus en la discusión con su padre pues era cierto que no sabía nada de cómo era la relación de ambos íntimamente, aunque en cuanto al otro tema el dichoso "amor" era inflexible, eso no existía más que en cuentos e historias, en la música, en el arte en general, pero no en el mundo real.

Por su parte Lucius después de respirar hondo varias veces comenzó a calmarse mirando a su mejor amigo con gratitud por haber intervenido pues no sabía que hubiera hecho o soltado de seguir así

- Bueno ya que estamos más calmados, hablemos de lo que nos hizo llamarlos- expresó Lucian después de unos minutos de tenso silencio – Los llamamos por que Lucius y yo partiremos al reino de Robinet en unas horas, el rey murió e iremos como es la costumbre a rendirle honores en los tradicionales funerales que comienzan mañana-

- Iré contigo padre?- pregunto Blaise con genuina curiosidad y sorpresa por la noticia de la muerte del rey del Robinet

- No prefiero que te quedes con tu papá y a cargo de los asuntos del palacio- le respondió a su vástago para luego mirar a su ahijado – tu tampoco vendrás con nosotros Draco al igual que yo Lucius prefiere que te quedes- le anunció sabiendo que cuando esos dos se enojaban, no se hablaban hasta que uno de los dos cedía.

- Perfecto y Pansy se quedará con nosotros- cuestiono el joven Noble mirando a su padrino y sin mirar ni una vez a su padre.

- No, Lucius decidió llevarla con nosotros-

- Y cuanto tardaran en volver- pregunto esta vez Blaise

- Como saben los funerales duran dos días y después esta la ceremonia donde se abre el decreto real anunciando al nuevo Rey por lo que calculó tendremos que quedarnos casi una semana- respondió Lucian intercambiando miradas con Lucius por si quería agregar algo pero al ver una negativa en esa gris mirada continuó – bueno como ven no será tanto tiempo por lo que espero no surja ningún inconveniente de todas formas estaremos en contacto con ustedes por el medio que ya conocen, ahora es hora de partir - menciono levantándose - vamos Blaise tengo que despedirme de tu papá-

- Si no te molesta prefiero quedarme- anunció el joven pelinegro sabiendo que su rubio amigo aunque lo negara lo necesitaba a su lado

Lucian lo analizo unos momentos pero termino asintiendo – Esta bien pero mañana a mas tardar te quiero halla recuerda que tú serás Lord Zabinni en mi ausencia y no quiero que descuides ninguno de los negocios y tareas o dejes que tu papá se haga cargo- advirtió.

- No te preocupes padre haré que te sientes orgulloso y no tendrás ninguna queja de mí- respondió Blaise con seguridad y firmeza

Lucian asintió al tiempo que avanzaba hacia su hijo que se había levantado al saber lo que pretendía por lo que una vez frente a frente le abrazo con calidez – Nos vemos a mi regreso hijo… cuídate mucho- le susurro con profundo cariño para luego separarse y mirar a su ahijado el cual estaba tercamente mirando a cualquier cosa menos a Lucius - Draco…- le llamo haciéndole la seña de que se pusiera de pie e igual le brindo un cálido abrazo – cuídate ahijado, se que harás un buen trabajo en ausencia de tu padre- le susurro

Draco que siempre había querido mucho a sus dos padrinos asintió conmovido por su confianza correspondiendo el abrazo – Gracias padrino y… lo siento- murmuro con sinceridad

- Olvídalo- negó Lucian separándose del joven rubio

- Lucian podrías esperar unos minutos, Pansy y yo nos vamos contigo de una vez- se escucho de pronto la voz de Lord Malfoy que también se había levantado e iba hacia la salida de salita llamando desde la puerta a un sirviente que estaba cerca, dándole ordenes de avisar a Pansy y subir las cosas de ambos al carruaje que los llevaría primero a casa de Lucian y luego hacia Robinet – Listo vamos afuera Lucian, Pansy nos vera en la entrada…- murmuro esperando a su amigo en la entrada de la salita

- Lucius creo que deberías despedirte primero- le riño de cierta forma Lord Zabinni no queriendo que las cosas entre padre e hijo quedaran así

Lucius le miró mal por su comentario pero sabiendo que a su amigo sus miradas no le hacían ni cosquillas bufo un poco para luego dirigirse hacia donde estaba Lucian con los chicos siendo a Blaise al primero que le habló – Blaise cuídate mucho, se que harás que Lucian se sienta orgulloso- expreso dándole un corto pero afectuoso abrazo y es que a diferencia de su amigo el no era tan expresivo con lo que sentía o por lo menos ya no. Luego miro a su hijo quien se rehusaba a mirarle.

- Draco tu padre quiere despedirse…- intervino Lucian al ver cómo estaban las cosas y que Lucius no hacía, ni decía nada, solo miraba a su hijo

Ante esas palabras de su padrino el joven rubio se digno a mirar a su progenitor esperando lo que quisiera decir pero no hizo ningún intento por acercarse y menos ser él quien iniciara la conversación.

Lord Malfoy al notar que tendría que ceder un poco él esta vez aspiro hondo y es que no es que no quisiera a su hijo, lo amaba pero cuando discutían por ese tema en particular en el que sabía tenía razón le era difícil dar el primer paso para una rápida reconciliación entre los dos, por lo general pasaban días para que pudieran hablar de nuevo cordial y afectuosamente – Cuídate mucho, nos veremos a mi regreso y espero hagas un buen trabajo- fue lo único que pudo decir al final, abrazándolo un poco menos rápido que a Blaise pero transmitiendo en ese gesto todo lo que no podía en esos momentos, por su tonto orgullo y porque aun seguía molesto.

Draco quien no era para nada tonto entendió el mensaje y se dejo abrazar igualmente trasmitiéndole a su padre su sentir en ese abrazo, poco después ambos Malfoy se separaron y con una última mirada Lucius se dio la vuelta caminando hacia Lucian que lo miraba desde la puerta con una media sonrisa y luego juntos desaparecieron yendo hacia la entrada del palacio


Notas finales:

Bueno que dicen les gusto, no les gusto, tienen preguntas?

Que tengan lindo día, hasta la próxima semana