Disclaimer: Hetalia no me pertenece, todo sea dado a Himaruya-sama. Pero el fandom si que nos pertenece (?)

Advertencias: Nope


Día 2

Haciéndose mimos


Australia acariciaba a su koala. Nueva Zelanda acariciaba a su oveja. Los dos animales se recostaban el uno en el otro, a punto de dormirse por el agradable tacto.

Los dueños también estaban pendiendo entre el sueño y la consciencia gracias a la suavidad de sus mascotas.

Era casi un circulo vicioso.

Kyle dio un largo bostezo. Aquel día estaba siendo muy aburrido, y lo que más deseaba en aquel momento era dormir —o ir a alguna exploración, daba lo mismo. Pero, no, su trasero estaba pegado al sofá y se negaba a moverse. Necesitaba hacer algo con urgencia. Y no había nada que hacer. Y no hacer nada le enojaba.

A su lado, Nueva Zelanda cabeceaba cada dos por tres de un lado para otro, a punto de caerse. El australiano bufó. Su casi-vecino tenia una vida un poco más tranquila y seguro no le estaría afectando aquello. Que envidia… Y esa cara que ponía cuando se iba a dormir le aprecia de lo más de tierna, como la de Kiwi o de Darak.

Le observó un poco. Ahora que lo pensaba bien, el neozelandés tenía bastantes características físicas semejantes a las de una oveja. Fue entonces que le picó el bichito de la curiosidad. ¿Y si le acariciaba el cabello, como él le hacia a su mascota? ¿Haría el mismo efecto? Sería interesante, podría donar sus descubrimientos a la ciencia y de allí investigar a las personas con características animales…

Con mucho cuidado, llevó su mano al cabeza de Tobías. Como imaginó, su cabello era esponjoso y suave al tacto, como el de una oveja. Le sobó un poco la cabeza, casi como un perro, esperando su reacción.

Nueva Zelanda se revolvió un poco, asustando a Australia y quitando la mano en el acto, a la vez que se corría hasta la punta más lejana del sofá. El koala pareció refunfuñar, puesto que había sido arrastrado junto a su dueño. Kyle respiró apresuradamente un par de segundos. Vale, eso le había asustado.

Toby no hizo nada más que acurrucarse un poco hacia el lado donde segundos antes se encontraba. Kyle contó un minuto entero para estar completamente seguro de que su amigo no se había despertado. Se demoró otro minuto para volver a acercársele y tratar otro movimiento arriesgado.

Volvió a intentar lo mismo, obteniendo que el neozelandés no hacia más que moverse un poco y, no estaba tan seguro, pero escuchaba como un leve labeo salir de cuando en cuando en sus labios.

Y, no lo admitiría en voz alta, pero en aquellos instantes Toby le parecía la cosa más tierna y abrazable del planeta.

Claro, él tenia cerebro y autocontrol, así que no lo abrazaba. Pero, seguro que cuando tuviera la situación, lo haría con alguna excusa. ¿Y si mejor no ponía excusa? También era una forma viable de pensar, igualmente, a su amigo no le importaría demasiado.

Llevó su mano detrás de la oreja de Nueva Zelanda, rascándole un poco. La respuesta fue un leve acercamiento, como si estuviese recostando para recibir más cariño. Al australiano le daba algo, ¡nunca había pensado verlo en una situación como aquella! Aunque, estaba algo extrañado. Con todo aquello, el chico no se había despertado. Era algo extraño.

Volvió a rascar, haciendo que el neozelandés se apoyase ya completamente en su hombro. Australia le sonrió, pero entonces se dio cuenta que ahora si que no se podría mover. Se quiso pegar unas buenas cachetadas así mismo, pero eso lo haría más tarde.

Aprovechando un poco el estado en que se encontraba, también se recostó sobre la cabecita de Toby, encontrando una extraña comodidad. No le dio importancia, igualmente, no se demoró mucho en dormirse.


¿Kyle? ¿Kyle? —sintió el tacto de un dedo sobre su frente. Meneó un poco la cabeza, negándose a despertar. Una leve risita resonó cerca de su oído izquierdo. No fue demasiado el tiempo que utilizó para procesar la información y unir varios cabos de inmediato.

Dio un pequeño respingo, asustando a Nueva Zelanda y haciendo que se separasen un poco. Los cachetes de Australia enrojecieron un poco ante la impresión de lo que había sucedido.

Tobías simplemente le sonrió.


Sin corregir, lo lamento . Estoy desesperada por cumplir el reto y apenas le puse cuidado a los errores. Juro que mañana los corrijo, no aceptare ningún fallo :)

(E intentare no dejar todo para último minuto :v )