CAPITULO 4, Parte 1
Notas del capítulo:
Hola de nuevo les traigo un capitulo mas, pero antes agradezco a NightmareNess por su valioso comentario que por cierto me da pie a lo siguiente.
Olvide poner en aclaraciones, en el prologo, una cosa importante que tal vez no guste a muchos y dejen de leerme por ello, espero que no pero bueno al final es su decisión.
Verán este fic es un proyecto muy personal que empecé a escribir más que nada para mí y debido a eso es un fic que hará honor a la palabra long fic pues será largo y por lo tanto ira algo lento, las cosas no se darán rápido, además de que aun falta presentar personajes y situaciones, así que de antemano me disculpo con aquellos que quisieran un ritmo más rápido.
Sin embargo prometo que si se animan a seguir leyendo y se quedan conmigo hasta el final valdrá la pena la espera y la paciencia. Oh y para los que gusten tanto del drarry como yo, déjenme decir que llegara créanme, pero primero deben pasar varias cosas para que nuestros chicos se conozcan.
En fin luego de tanta palabrería pasemos a lo importante, el cap. Espero que lo disfruten!.
Wilthshire, feudo al noroeste de Balaur
El carruaje de los Malfoy arribaba ya al feudo gobernado por los Zabinni y pronto estuvieron atravesando los extensos jardines que precedían el imponente palacio, una vez llegaron a las puertas parte de la guardia de Lord Malfoy fue mandada de regreso a Weimer, pues al viaje se les unirían algunos de los guardias de Lord Zabinni, por lo que no serían requeridos sus servicios así que marcharon de regreso. Después que esto hubo pasado Lucian Zabinni bajo del carruaje con su excelso porte
- Seguros que no desean pasar a saludar a Severus- pregunto a sus dos acompañantes que permanecían en el carruaje
Pansy miraba enfurruñada a su padrino quien la miraba con advertencia por lo que contesto – A mi me gustaría pero en vista de que no debemos tardarnos más creo que me quedó aquí- dijo mostrando su clara inconformidad en cada una de sus palabras
- Así es Lucian como dijo Pansy tan elocuentemente es preferible que vallas tu solo o demoraremos más… pero salúdalo de nuestra parte y dile que nos disculpe por no pasar a saludarle- fueron las palabras de Lucius frunciendo el ceño con fastidio por la actitud de su ahijada.
Lucian solo suspiro al notar el pesado ambiente pero asintió – Esta bien le mandare sus saludos y sus disculpas a Severus, no tardare mucho- expreso al tiempo que les daba la espalda y caminaba hacia la entrada al palacio, abriéndose las enormes puertas de inmediato ante su presencia. Una vez dentro atravesó el vestíbulo y de inmediato una suave pero firme voz le llego desde lo alto de la escalinata principal.
- Lucian pensé que tardarías un poco mas- dijo un hombre de aspecto delicado pero autoritario, poseedor de unos espectaculares y misteriosos ojos color ónix.
- Severus… lamento interrumpirte antes de tiempo en tus ocupaciones pero hubo un cambio de planes- se disculpo Lord Zabinni observando con una sonrisa a su esposo, que ya bajaba por la escalinata con ese aíre elegante y sobrio que le caracterizaba, a la vez que su larga y lacia cabellera negra se movía al compas de sus pasos ya que la llevaba suelta en esta ocasión
- No tienes que disculparte Lucian no me interrumpes, solo que no tuve tiempo de arreglarme adecuadamente para tu llegada- murmuro el Lord consorte con una sutil muy sutil sonrisa apenada, al tiempo que bajaba los dos últimos escalones que le separaban de su esposo
Lucian que se había acercado al pie de la escalinata negó, tomando la suave mano blanca ajena entre sus manos – Tu siempre te ves impecable y hermoso con lo que traigas puesto- dijo galantemente, al tiempo que depositaba un beso en la mano que sostenía y luego besaba muy levemente los labios frente a él.
Severus se limito a ampliar su sonrisa y sonrojarse casi imperceptiblemente por esas muestras de afecto, pero luego recordó las otras palabras de su esposo y frunció ligeramente el ceño – Que cambio en los planes Lucian y ahora que recuerdo no ibas a despedirte de Blaise y de paso traerlo a casa…-
- Si ese era el plan original, pero mejor pasemos a un lugar más cómodo para explicarte mejor, te parece- dijo Lord Zabinni ofreciendo su brazo a su consorte, que de inmediato acepto la propuesta enganchándose a él y caminando ambos hacia el fondo a la sala favorita de Severus
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Tan pronto llegaron, Lucian de inmediato llamo a uno de los sirvientes y le ordeno llevar su equipaje de viaje al carruaje que esperaba afuera, también le ordeno decir a ciertos caballeros de su guardia personal que se alistaran para el viaje y lo esperaran frente a la entrada. Una vez termino de dar estas órdenes tomo asiento al lado de su esposo que le miraba expectante por respuestas.
- Bien veras….- comenzó a relatar desde que llego al palacio de la familia Malfoy, le conto todo lo que platico con Lucius, incluyendo cierto pasaje de recuerdos sobre el pasado de ambos, su plática con los chicos y la discusión de Lucius con Draco, a lo cual la tranquila expresión de Severus reflejo cierta reprobación pero no le interrumpió y le permitió seguir contando hasta que termino – Y bueno así fue como ahora terminare viajando con Lucius y Pansy-
- Mmmm ya veo- susurro Severus con una mirada entre contenta y preocupada – me alegro que no viajes solo, yo debería acompañarte…-
- No! Eso está fuera de discusión, no has estado bien últimamente y no voy a arriesgarte- agrego Lucian antes de que su consorte siguiese por ese camino
Severus solo le regalo una sonrisa resignada asintiendo – si lo sé, me he resignado ya a tu sobre protección aunque exageras- ganándose una mirada de reproche del hombre de mirada zafiro – está bien, no hablemos mas del tema y mejor dime, en verdad crees que Lucius estará bien de ir a Robinet?- pregunto nuevamente con una mirada preocupada
Lucian suspiro con tristeza para luego negar – La verdad no lo creo, pero tiene que hacerlo no puede faltar lo sabes-
- Si lo sé, él es después de todo Lord Malfoy pero…- desviando su ónix mirada – sufrirá y yo quisiera estar con él también, yo puedo entender lo que sentirá al ir a… Robinet… puedo entender lo que sentirá al enfrentar el pasado- susurro con una voz ligeramente temblorosa
Lord Zabinni quien sabía de lo que le hablaba Severus se acerco y lo abrazo brindándole consuelo, queriendo que no sufriera por los recuerdos, que seguro estaban luchando por llegar a su mente y surgir desde lo más profundo de su corazón, recuerdos de lo que vivió hace mucho en ese reino, de hecho ese era el motivo principal de que no quisiera llevar a su esposo con él, no era tanto su salud física lo que le preocupaba si Severus iba a Robinet.
Por su parte Severus se refugió en esos fuertes y cálidos brazos, recostando su cabeza en el amplio pecho de su esposo, a la vez que cerraba un momento sus ojos y trataba de no recordar, no sentir, después de todo aquello estaba en el pasado y ahí debía seguir, así que aspirando hondo se fue serenando de nuevo empujando a lo más profundo de su mente y corazón aquellos bellos pero dolorosos recuerdos. Cuando se sintió mejor se separo un poco de Lucian y le regalo un rápido beso en los labios – Gracias ya estoy bien- aseguró mirando los preocupados ojos azules
- Estas seguro- pregunto Lucian dudosos y preocupado, ganándose un suave asentimiento logrando que se calmara al notar, que en efecto la mirada ónix parecía de nuevo tranquila
- Ahora volviendo de nuevo a Lucius- retomo el noble de larga cabellera negra – solo espero que el pasado no sea tan cruel con él, no lo merece a vivido amargado y triste arrepentido de sus decisiones-
- Lo sé, pero si eso pasa, yo estaré a su lado por ti, por los dos, no te preocupes más- acariciando su mejilla con cariño
- Esta bien tienes razón pero también me preocupas tu… recordar tu pasado, tus propios dolorosos recuerdos siempre te deja mal no lo niegues, a los demás se los puedes ocultar, incluso lo puedes ocultar de Lucius pero no de mi Lucian- mirando directamente a esos profundos ojos azul zafiro – dime sinceramente, estas bien?-
Lucian sabía que no podía ocultarle nada a Severus por lo que dejo caer uno a uno los muros que había erigido a su alrededor, las diferentes mascaras que usaba frente a los demás para protegerse si eran extraños o para no preocupar a nadie en el caso de amigos como Lucius.
Severus miro como esto se desarrollaba frente a sus ojos dejando al final una atormentada mirada en los ojos azules de Lucian, lo cual le dolió, ya que esa sola mirada le decía su estado real después de recordar su pasado y no lo pudo evitar, maldijo internamente una vez más a Theodore Nott, quien había sido su mejor amigo, pero que era también el causante de tanto sufrimiento en el hombre que ahora era su esposo.
- Sev… yo… yo perdóname… te jure no sufrir más por esto pero…- susurro Lucian deteniéndose al sentir que iba a llorar y no quería hacerlo
-Shhh… tranquilo… se que a veces no se puede evitar… y no importa realmente, yo estaré siempre aquí para hacerte sentir bien de nuevo, como tú lo haces conmigo- le tranquilizo con calma y cariño Severus atrayendo esta vez él a su esposo en un cálido abrazo, haciendo que recostara su cabeza en su regazo, mientras acariciaba su suave y corta melena al tiempo que le cantaba una suave melodía como cuando eran niños.
El inquebrantable Lord Zabinni se dejo consolar y permitió que sus sentimientos fluyeran, desahogándose por fin, como no pudo hacerlo frente a Lucius, cuando acudieron a su mente aquellos dolorosos recuerdos de su pasado, no porque no confiase en su rubio mejor amigo lo suficiente, sino porque él debía ser fuerte para Lucius, siempre había sido así entre ellos, él era el más fuerte de los dos, quien sostenía a Lucius cuando su fuerza flaqueaba, en cambio con Severus era diferente, siempre lo fue, no solo por que fuera doncel, Severus era quien le brindaba consuelo a él y siempre lograba calmar sus penas, como lo hacía ahora… solo una persona pudo ocupar el lugar de Severus como su soporte…
No! negó internamente, resistiéndose a recordar de nuevo, por lo que se aferró a las caricias y a la voz de su esposo, quien poco a poco logro enterrar su atormentado pasado muy al fondo de su corazón y su mente una vez más, haciéndolo sentir bien otra vez.
- Gracias Sev… eres… eres simplemente el mejor consorte del mundo…- dijo Lucian de mucho mejor humor levantando su cabeza del regazo de Severus una vez que este término la canción.
- Bueno si, te casaste con el mejor- acepto orgulloso el noble de mirada ónix sonriendo ampliamente al notar que la mirada zafiro ya no estaba atormentada ahora parecía tranquila y en paz
Lucian estaba por agregar algo mas cuando se escucho un toqui do en la puerta de la sala y al instante las caretas de Lord Zabinni se levantaron y con voz seria concedió la entrada
- Lamento interrumpir mi Lord pero ya están listos sus encargos y… Lord Malfoy mando decir que se apresurara- expreso con respeto el sirviente que había mandado antes a realizar sus órdenes
- Oh ya veo… ve y dile a Lord Malfoy que no me demorare más- ordeno fríamente Lucian para luego ver salir apresurado al joven sirviente - Increíble Lucius es increíble…- negó rodando los ojos
- Bueno el camino a Robinet es largo y los Malfoy detestan llegar tarde- agrego divertido y mucho más tranquilo Severus
- Si lo sé pero Lucius exagera- bufando un poco – pero ni hablar, tengo que irme, prométeme que te cuidaras mucho- mirando con una cariñosa sonrisa a su esposo para luego besarle sutilmente
- Vete tranquilo, yo estaré bien y cuidare que Blaise y Draco no se metan en problemas- expreso con calma
- No tienes que hacerlo esos dos están advertidos y estaremos en constante contacto con ellos, solo te pido me avises en cuanto Blaise regresé a casa, le di hasta mañana temprano para regresar- afirmo poniéndose de pie
- Esta bien pierde cuidado yo te aviso, ahora vamos o Lucius es capaz de venir por ti – bromeo Severus un poco, levantándose también, caminando ambos hacia la salida de la sala y llegando pronto a la entrada del palacio
- Cuídate y cuida de nuestro obstinado Lucius…- susurro muy bajo el noble de mirada ónix con tranquilidad
- Lo hare- mirando de reojo al carruaje donde un impaciente Lucius y una divertida Pansy los miraban
Severus solo sonrió fugazmente pues estaban en público, para luego hacerles un sutil gesto con la mano a Lucius y Pansy que le respondieron a su manera, Lucius con un ligero cabeceo y Pansy con suave movimiento de saludo con su pequeña mano. Después de esto Severus le dirigió una última mirada cargada de cariño a su esposo y luego con elegancia dio la vuelta y se perdió en el interior del palacio.
Al ver irse a su esposo Lord Zabinni se giro hacia su destino, mirando a los caballeros de su guardia personal que había solicitado al lado del carruaje de la familia Malfoy, a los cuales les ordenó unirse a los caballeros de Lord Malfoy y ponerse de acuerdo con ellos ya que debían trabajar como una unidad, los hombres que portaban orgullosos el escudo de la familia Zabinni aceptaron con agrado las ordenes de su señor y de inmediato se pusieron a hablar con los guardias de Lucius.
Mientras Lucian entraba al carruaje cerrándose la puerta tras de sí y tomaba asiento en donde estaba antes al frente de Lucius quien lo miraba no muy contento
- Se supone que no tardarías…- le reprocho con el ceño fruncido
- Calma Lucius ya estoy aquí, vámonos- respondió con simpleza el noble de mirada azul
Lucius rodo los ojos por la respuesta de su amigo, pero asintió ordenando partir de inmediato y así con los guardias de la familia Zabinni y la familia Malfoy en sincronía, el carruaje partió del palacio Zabinni y salió de Wilthshire rumbo a Robinet
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Año 987 d. De la Gran Guerra
Allvender ciudad principal del reino de Elfen
Tan rápido como la noticia había llegado a Balaur, Elfen no fue la excepción y la triste perdida del monarca de Robinet llego a cada rincón del "Reino Blanco" como era llamado Elfen por sus bellos paisajes nevados en invierno, pero también por el impresionante castillo que se alzaba orgulloso, hecho por entero de un muy especial mármol blanco creado por elfos que hacían las paredes del castillo impenetrables para cualquier fuerza maligna.
Mas esas impenetrables paredes no podían repeler las malas noticias por lo que al llegarles la noticia de la muerte del Rey Albus Dumbledore de Robinet, la familia real sintió un enorme pesar.
Los Ravenclaw la familia real regente habían conocido muy bien al Rey de Robinet ya que gracias a la sangre elfica corriendo por sus venas ninguno aparentaba la edad que realmente tenían, de hecho la mayoría en Elfen eran Elfos puros o mestizos, todos contentos de servir a sus Reyes, el Rey William Arturius Ravenclaw hijo del legendario Elfo que una vez junto con sus dos amigos trajo la paz a Gaia y El Rey consorte Senota Lefair Ravenclaw, descendiente de una antigua y noble familia de elfos, ambos regían con honor, justicia y paz haciéndolos muy queridos por todos en el "Reino Blanco"
Ambos Reyes se habían conocido hacia centurias y lo suyo fue, como decían los humanos, amor a primera vista, descubriendo de inmediato el uno en el otro a su alma gemela y desde entonces no volvieron a separarse jamás, se comprometieron y tiempo después se enlazaron en un precioso ritual elfico donde no solo unieron sus vidas, unieron sus almas y su magia atándolos incluso más allá de esta vida, aunque no todo era tan perfecto pues debes en cuando tenían pequeñas diferencias de opinión como justo en ese momento
- No creo que sea conveniente que vallas Senota- se escucho de pronto en la habitación real la voz potente y clara del Rey William, quien sentado en el enorme lecho que adornaba la habitación, miraba con cierta desaprobación y preocupación a su amado consorte, el cual estaba alistándose frente a un espejo que de cuerpo entero que tenían en una esquina de la habitación
- William Arturius Ravenclaw…- murmuro con molestia y hartazgo el Rey consorte por enésima vez en el día – estoy bien, puedo e iré, eso está fuera de discusión- mandando sobre su hombro una mirada determinada al hombre sentado detrás suyo.
Pero el monarca ignorando esa mirada protesto – No Senota y si te hace daño y si…- mas la mirada airada que le mando su esposo atraves del espejo en el que se veía lo interrumpió.
- Y si nada William!...- subió la voz Senota- no pasara nada- termino determinado, girándose suavemente para quedar de frente a su esposo, dejando a la vista un ligeramente abultado vientre de 4 meses aproximadamente de gestación que aunque se disimulaba un poco con la ropa era visible si te fijabas bien
William lanzo un audible suspiro cansado sabiendo que cuando a su consorte se le metía una idea era bastante terco, bastantes diferencias tenían por ello, pero aun así… sonrió sin poder evitarlo… no podía negarle nada a Senota nunca pudo ni podría y menos ahora en el estado de gravidez en que se encontraba, por lo que derrotado negó con cierta diversión
- Definitivamente haces lo que quieres conmigo Senota…- susurro levantándose para ir hacia su consorte – iremos juntos a los funerales de Albus pero no quiero que te canses de más tu bienestar y el de mi niño- poniendo una mano cariñosa en el abultado vientre – son lo más importante para mí- dijo mirando a los bellos y expresivos ojos violetas de su amado
Senota se perdió en los sabios e hipnotizan tés ojos azul ártico de su esposo y suavizo sus suaves y delicadas expresiones mientras asentía - Si lo sé mi amor para mí también es muy importante que nada le pase a nuestro niño- poniendo una de sus manos sobre la que su esposo tenía sobre su vientre – por eso créeme que si no me sintiera bien no me empeñaría en ir-
- Bien – lanzando otro suspiro- confiare en ti entonces y obligaré a mi lado protector a confiar también- termino aceptando el monarca con una sonrisa de puro amor dirigida hacia su consorte para después sin apartar su mano y la de Senota de su vientre inclinarse un poco besando con profunda devoción los rosados labios ajenos
El "joven" consorte se derritió como siempre en ese beso y correspondió con el mismo profundo amor que le era brindado, entregándose por completo en ese dulce contacto entre ambos, contacto que hubiese seguido si alguien no hubiera abierto intempestivamente la puerta.
- Me alegra mucho cuanto se quieren pero… padre, papá los estamos esperando hace 20 minutos para comer antes de partir a Robinet- se escucho la melodiosa y suave voz de un hermoso joven que no aparentaba más de 18 o 19 años y que era la viva copia del Rey Consorte solo que con los ojos azul ártico de su padre el Rey, su nombre Bryan Alexander Ravenclaw Lefair, hasta ahora hijo menor de los Reyes de Elfen
William que ante la abrupta intromisión se había separado de su esposo bufo indignado mirando a su bello hijo con enojo – Bryan, no te enseñamos modales o es que acaso olvidaste que se debe tocar antes de entrar a una habitación- regaño
- No, no lo olvide pero tampoco es educado dejar a la familia esperando o sí- contesto desafiante el joven príncipe
Senota al notar la obvia tormenta que se aproximaba entre su esposo y su hijo decidió intervenir o no saldrían de la habitación en un largo rato – Bryan esa no es manera de contestar a tu padre y tampoco de entrar a nuestra habitación pero ya arreglaremos cuentas ahora como bien dijiste ya los hicimos esperar mucho así que vámonos- expreso tranquilamente tomando del brazo a su esposo, mas en su mirada violeta le reflejaba a su hijo que ya hablarían
William volvió a bufar mientras negaba enojado por la actitud de su hijo menor pero como siempre las palabras y el tacto de su consorte impidieron que perdiera la calma por completo – Si vamos pero Bryan tu grosera actitud no se me olvida- advirtió avanzando junto con su consorte hasta la puerta de sus habitaciones, saliendo por esta ambos Reyes
El joven príncipe por su parte ni se inmuto y se limito a poner una mirada de inocencia en todo momento para luego una vez salieron sus padres, partir tras ellos a donde el resto de la familia real esperaba, pero aunque sabía que no se había llevado una buena reprimenda en ese momento las miradas de sus padres sobre todo la de su papá no le gustaron mucho aun así decidió no pensar en ello después de todo tal vez si se había extralimitado esta vez.
Notas Finales:
Espero les haya gustado.
