.- Christmas Night -.

Dedicado exclusivamente a Tary Nagisa, saki-uzumaki, Vegen Isennawa, y adrifernan19. Quienes lograron leerlo antes de Noche Buena.

¡Gracias y felices fiestas!

(Miércoles en la tarde)

Ya después de medio día, ambos genios se encontraban molestos.

Light estaba enojado porque el detective no dejaba el monitor en paz, y no se veía nada emocionado o ansioso por esa noche, como lo había estado en la mañana. Ni siquiera se había molestado en ayudarle a envolver los regalos. Eso no era lo que había planeado y la reacción tan negativa del detective le había irritado aún más.

L, en cambio, se hallaba molesto porque al parecer, no todo el mundo compartía su dedicación a los casos en Noche Buena, y sin la cooperación suficiente en los demás países, no podía trabajar bien. También sabía que el japonés estaba indignado con él, pero es que no sabía que había sido precisamente por esas fechas que había quedado huérfano. Al menos ya no sonaban las campanas...

Más tarde se dirigieron a la casa Yagami a dejar los obsequios correspondientes.

- Esto es absurdo – comenzó Light sin poder resistir el silencio en el camino. – No podemos estar peleados el día de navidad.

- Tienes razón, Light. Pero teóricamente, navidad es mañana.

- Vamos, Ryuuzaki. Sabes a lo que me refiero.

- Light. Yo no soy fanático de estas cosas.

- Lo sé, pero no creo que te mate el darme un poco de gusto.

- Te he dado gusto todos estos años, Light.

- ¿Significa que ya no piensas darme otros? Cielos, no creí que esta relación era tan sacrificada para ti, Ryuuzaki.

- Solo digo que nunca me ha gustado celebrar las navidades. Si lo he hecho antes, es por cortesía con tu familia o la mía, pero ahora que estamos solos, ¿no puedo ser yo mismo?

- A veces tienes que pensar en los demás también, L.

- ...

Una vez en la casa Yagami, fueron recibidos cálidamente por Soichiro, Sachiko y Sayu. Estaban pasándola bien, cuando entonces alguien llama a la puerta.

- Takada-san... – se sorprenden ambos jóvenes al ver que la reportera entraba a la casa.

- Así es. Kiyomi-san pasará Noche Buena con nosotros este año – explica Sachiko.

- Como ha estado fuera tanto tiempo, pensamos que estaría bien recibirla en su país de manera tradicional – señaló Soichiro amablemente.

Kiyomi Takada era ahora una reportera famosa. Luego de su estadía en la Wammy's House le habían hecho creer que todo lo referente a Kira había sido mero producto de su imaginación, pero algo en su mirada revelaba que era consciente de esa maña.

Cuando Soichiro y Sayu se habían retirado a envolver sus regalos, y el detective y Sachiko se habían metido en la cocina para controlar las cosas de la cena, Takada aprovecho para acercarse a Light.

La señora Yagami observaba con diversión cómo el pelinegro se devoraba los pasteles que le había hecho. La cocina era algo así como el lugar que los identificaba a los dos en esa casa.

- ¿Ocurre algo, Ryuuzaki-kun? – pregunta ella al ver que el muchacho había dejado de comer repentinamente.

- No. No se preocupe, Sachiko-san – afirma L mientras se voltea a explorar el refrigerador. Sachiko sonríe al verlo así, pero instintivamente voltea en la dirección que antes miraba el detective, y se llevó una gran sorpresa al ver cómo su hijo compartía un beso con su invitada. Se gira nuevamente hacia Ryuuzaki, pero éste permanecía prácticamente dentro el refrigerador, ocultando su rostro.

Horas después, ambos genios se hallaban de vuelta en el departamento.

- Voy a preparar algo de pavo, ¿podrías ayudarme, Ryuuzaki? – pregunta Light todavía enojado.

- Me temo que no tengo apetito para comer pavo hoy, Light, ya veremos otro día – responde el pelinegro dirigiéndose hacia el dormitorio.

- Creí que habías recapacitado en la casa de mis padres. – Lo sigue Light.

- Creí que tú también, Light. Pero estás aquí ahora, así que...

- ¿A qué te refieres? – El detective se había sentado en la cama para comenzar a cambiar los canales una y otra vez sin mirar al japonés.

- Sabes bien a lo que me refiero, Light. No creo que seas lo bastante ingenuo como para pretender que no.

- ¿Te refieres a Takada? – Light ahora lucía más nervioso que molesto.

- Ella está ahora con tus padres, ¿no? Deberías volver también, serían la familia perfecta.

- Ryuuzaki. Lo que pasó allá quedó allá. No podría explicarte que fue lo que pasó, pero te diré que no fue nada para mí. A mí ella no me interesa.

- Pero tú a ella sí.

- ¿Y eso importa?

- Algún día sí.

- ¿Algún día?

- El día en que nos cansemos de estar juntos, Light. Ése día ella será la perfecta esposa para ti.

- ... – el castaño no daba crédito a sus oídos.

- ¿Por qué tienen que transmitir estas cosas en todos los canales? Hacen que tener cable no valga la pena... – murmura el pelinegro mientras apagaba los especiales navideños y se salía del dormitorio.

Light permanece ahí con la mirada perdida, mientras que el shinigami había aparecido ahí sólo para reírse como acostumbraba.

Ryuuzaki había ido hasta la cocina. Estaba mirando todo lo que el japonés había comprado para esa noche. Suficiente para cuatro personas con la más alta calidad. Desde luego, no estaba listo aún, pero incluso así se veía tan bien.

"¿De verdad se esforzó tanto sólo para complacerme?"

Light continuaba en el dormitorio. No entendía por qué el detective había actuado así con él. ¿Acaso tanto desconfiaba de él como para empezar a hablar del final de su relación? ¿Acaso habían pasado por tanto para nada?

- Quizás deberías ver en el cajón – sugiere Ryuk al ver que seguía sin reaccionar. Light lo mira extrañado, pero decide confiar. Se dirige hasta uno de los cajones del detective que el shinigami le había señalado y lo abre con cuidado.

En el interior, en medio de algo de ropa, se hallaba un delgado portafotos. La fotografía mostraba a un L niño con Watari en medio de la nieve, en el orfanato. Ryuuzaki estaba igual de serio ahí, incluso molesto.

"De modo... que no sólo soy yo..." pensó aliviado. Pero entonces al ver uno de los extremos de la foto medio doblado, abre el portafotos para descubrir otra fotografía escondida.

"Ryuuzaki..."

El castaño ingresa en la cocina en busca del pelinegro, y se sorprende al ver que toda la cena que había planeado estaba lista.

- ¿Cómo...?

- ¿Te gusta, Light? – el detective se hallaba parado junto a él con algunas manchas de comida en la ropa. – No sabía exactamente lo que había planeado, pero imaginé que sería algo tradicional, por lo que lo hice de esta manera.

- Ryuuzaki, yo... – Light estaba atónito. La comida ya estaba cociendo, el pavo estaba en el horno, e incluso la mesa estaba puesta formalmente para dos.

- Sé que me he portado mal, Light. Quisiera disculparme por eso. No era justo que... – pero en ese momento el japonés se había acercado a besarlo.

- Es mejor de lo que había planeado, Ryuuzaki – admite mirándole a los ojos. – No estoy molesto en lo absoluto. – Nuevamente se inclina a besarlo. – Lo de Takada no me importó, fue ella quién me besó, y yo no le correspondí siquiera. – Poco a poco le guía hasta el dormitorio con leves caricias y besos llenos de cariño. – Deberías saber, Ryuuzaki, que no pienso dejarte en un buen tiempo.

- ¿Y qué me dices de mí?

- No creo que tú vayas a dejarme alguna vez... – Con cuidado se recuestan sobre la cama súbitamente hambrientos.

- Podría intentarlo – insiste el detective susurrando en su cuello.

- No lo permitiría – con delicadeza, cada uno despoja de sus ropas al otro.

- Muchas gracias, Light.

- Gracias a ti, Ryuuzaki.

Notas de Sume-chan: Kya!!! Gomen, me es muy difícil escribir cosas así u-u Pero bueno, les gustó el capi? A decir verdad, lo había escrito ayer, pero por un descuido lo guardé mal, y se me fue todo. Al volverlo escribir la historia dio un vuelco a acabó de esta manera. Y saben qué? Me gusta más esta versión que la anterior. En la otra seguían peleados hasta el final.

No olviden dejar reviews! Como siempre, se los agradeceré mucho, y pues, nos vemos en el último capi! Actualizado posiblemente en Noche Buena o en navidad, pero de ahí no pasa. Cualquier cosa, pueden preguntar, son bienvenidos!

Felices fiestas! Y sin más que decir:

Es un placer entretenerlos!