LEVIATHAN
CAPITULO 06: REACCIONES
ANTES
Shishishi vamos a ese lugar entonces – dijo Luffy – vamos al mar misterioso – ya era tarde para decir algo, Usopp sabía que si Luffy quería ir a un sitio no descansaría hasta lograrlo.
Hai hai hai, empezaré las reparaciones… ¡pero necesitaré ayuda! – dijo el joven con fuego en los ojos, por fin estaba de vuelta para arreglar a su adorado Merry.
Bien, entonces que te ayuden esos dos de ahí que me deben dinero – Nami señaló a Sanji y Zoro.
¿Eh? – dijo Zoro.
¿Has olvidado tu deuda? Recuerda la información que te vendí – dijo ella y Zoro solo pudo maldecirla por lo bajo.
Tu también Sanji-kun pero cuando mejores, ¿entiendes? – dijo ella autoritariamente.
¡Hai Nami-san~~! ¡Eres tan sensual cuando eres autoritaria! – el ojo del rubio había pasado a ser un corazón.
Idiota enamoradizo – dijo Zoro desde su sitio.
¿Quieres pelea? – contestó Sanji listo para patearlo, Nami solo los dejó y caminó rumbo a su cuarto, era extraño sentir de nuevo todo tan ruidoso. En cierta forma le gustaba, echó una mirada atrás para ver a todos discutiendo y peleando entre ellos, era muy gracioso.
Tal vez las cosas podían ser diferentes esta vez, tal vez… - dijo Nami en baja voz entrando en su habitación, necesitaba dormir bien, tenía muchas cosas que hacer al día siguiente, debía aprovechar que por fin tenía deseos de hacer algo.
AHORA
Creí que Zoro te ayudaba a reparar el barco – dijo Nami un poco sorprendida al ver a Usopp reparando solo el barco en el mediodía.
Pues… - no sabía cómo explicarse el chico de nariz larga – él me está ayudando, pero al parecer solo puede hacerlo de noche…
¿De noche? Quieres decir qué…- Nami bajó hasta donde estaba el chico mirando a todos lados por si acaso Luffy o alguien más estaba cerca. A decir verdad habían más cosas de las que quería hablar con él.
Si, ¿no dijeron que era un Morialis?, no puede salir a la luz del sol al parecer, pero él le dijo a Sanji que solo tiene mucho sueño – dijo Usopp clavando un lamina de metal en la pared con mucha fuerza, quería evitar que volviera a entrar el agua por ese enorme agujero que se asemejaba a unas garras enormes.
Lo están engañando, no me extraña, pero si sigue así va a despertar "la sed" – Nami suspiró, si llegaban a eso tendrían un serio problema, no estaba segura de que Luffy pudiera contener a Zoro si se daba el caso, debía intervenir.
Hablaré con Sanji-kun, ya es momento que le explique lo demás – realmente no quería hacerlo, pero nadie más que ella podía guiarlo por ese oscuro sendero de los Nova. Usopp la miró totalmente preocupado por lo que iba a decir a continuación.
N-Nami… ¿Luffy está bien, no? – preguntó el dubitativo. Nami sin dejar ver sus ojos que eran tapados por un mechón solo sonrió.
También me encargaré de eso, pero necesito tu ayuda, no quiero que estén aquí en ese momento – dijo ella algo seria.
Dime que tengo que hacer y cooperaré – dijo él, sabía que su nakama no querría testigos ni nada por el estilo, aunque a él ya le parecía bastante normal desde hace dos años.
Bien ~ - le entregó un papel.
¡¿Esto?! ¡¿No es demasiado pronto?! – Usopp la miró asustado.
Creo que lo pueden manejar – Nami se levantó del suelo.
Si tú lo dices, mujer demonio… - dijo él.
¿Dijiste algo Usopp-kun?~ - ella tenía una vena de fastidio en la frente.
N-Nada – asintió asustado.
Ah… ¡es verdad! Nami había algo que te quería decir – se acercó a ella, esta vez era Usopp el que miraba hacia todas las direcciones por si acaso había alguien cerca.
¿Qué? – preguntó sin interés.
Ese sujeto… Sanji, siento que lo he visto en algún lado pero no recuerdo donde, creo que deberías comunicarte con Robin y pedirle que lo investigue – dijo Usopp.
Pero ella no se ha comunicado en dos meses con nosotros, pero veré que hago – dijo ella dejando a Usopp, ciertamente ella estaba en las mismas, también le parecía que había visto a Sanji en algún lado.
Sanji miraba los utensilios de la cocina con cierto recelo, era como si estuviera vigilándolos con miedo de que pudieran saltarle encima. Se río de pensar en que podía existir aquella posibilidad, era imposible que eso sucediera. Últimamente sentía algo extraño específicamente en ese lugar, antes solo era en todo el barco, pero la sensación se fue haciendo más fuerte con el paso de los días en ese lugar en específico.
¿Qué es lo que quieres de mí? – Sanji preguntó a nadie en especial, sonaba loco pero sentía que debía hacer esa pregunta. Obviamente nadie le contestó, pero el silencio le daba una respuesta anónima que él conocía muy bien, las palabras revotaban en su interior como una pelota de ping pong. Tenía que dejar ese temor que lo venía engullendo desde hace años, la razón principal por la que había sido rebajado a ser un simple esclavo que solo llevaba cargas pesadas.
Sacó de su bolsillo una cajeta de cigarrillos que había encontrado en una de sus exploraciones mañaneras en el barco, no era tan grande el lugar pero habían muchos lugares en el que podías esconder cosas, de esa manera había conseguido ese gran botín. Encendió el cigarrillo con algo de desespero, el aire caliente del tabaco quemándose bajó por su garganta dándole una sensación de paz. Por fin, después de muchos años disfrutaba un cigarrillo sin tener que esconderse de nadie, era algo que lo hacía estar buen humor de momento.
FLASHBACK
¡Oi, Zoro! ¡No tan fuerte! – gritó Usopp haciendo una voz chillosa cuando vio que de un martillazo Zoro había derribado una parte de la pared del almacén.
¡Dijiste que debía estar firme, por eso lo golpeé con fuerza! – contestó Zoro como si fuera lo más lógico.
¡Martillar no es lo mismo que derribar! – gritó Usopp exasperado mientras lloraba en el suelo, con ese tipo de reparación el Merry no llegaría ni siquiera a la siguiente costa.
Sanji observaba desde afuera sin que los otros dos se dieran cuenta de su presencia, tenía buen rato viendo como estaban trabajando duro para reparar a la "oveja alegre" como él le decía para molestar a Usopp. No hacía nada para ayudar porque Nami aún no se lo permitía, decía que ella le avisaría cuando podía hacer algo de esfuerzo, si se atrevía a desobedecerla lo golpearía hasta el fin de los tiempos, cosa que sonaba tentadora internamente pero era mejor evitarlo, habían posibilidades de que en verdad lo asesinara.
Aunque ella le dijera eso, no le quitaba esa impresión de que era un inútil en estos momentos como siempre, quería cooperar con algo, no hacer nada lo empezaba a poner de pésimo humor, cosa que no quería demostrar, incluso delante del espadachín dormilón. Tenía que haber algo que pudiera hacer para poder ayudarlos un poco, pero no sabía cómo.
Tengo hambre… - dijo Zoro de repente tirándose en el suelo, vio que el reloj marcaba las cuatro de la mañana – me vendrían bien unos onigiris…
¿Onigiris? Acompañados de un té verde muy calientito – le siguió Usopp, hacía mucho frío a esa hora de la madrugada, decidió que era mejor ir a la cama, si seguía ahí podía pescar un resfriado. Se levantó y miró a Zoro que sonreía por alguna extraña razón, a veces el vampiro era muy extraño.
Zoro me voy a dormir, seguimos mañana ¿ok?, buenas noches… – dijo él caminando mientras bostezaba hacia la escalera que llevaba a la habitación de los chicos, en ese momento Sanji corrió a esconderse para que no lo vieran. Usopp pareció no darse cuenta de la presencia del rubio, pero luego se dio cuenta que el otro sujeto si lo había hecho.
Oi, Sanji – dijo una voz desde el almacén, el aludido se asomó por la puerta. Adentro podía verse a Zoro sentado en una esquina con una vela junto a él que le iluminaba el rostro parcialmente. Sanji caminó hacia él sin decir nada, hasta que se acostó en el suelo no muy lejos de él.
¿Qué quieres… Zoro? – dijo él, no le llamó por ningún apodo por haberlo llamado por su nombre, era extraño escucharlo. Zoro se acostó en el suelo pero en posición invertida a la de él, ambos mirando el oscuro techo que iluminaba la vela con dificultad. Sanji hizo con la mano un conejo al ver reflejada su sombra en la superficie marrón, se sorprendió cuando Zoro hizo otro conejo que intentaba luchar con su conejo.
¿Eres idiota? ¿Cómo te atreves a siquiera pensar en enfrentarte a "Josephine"? – espetó Sanji, dando entender que su conejo era coneja y que se llamaba Josephine.
Eso debería decirte a ti, ¿No crees que tu débil Josephine va a ser un mondadientes para mi voraz… "Orejas" – dijo acercando la sombra de Orejas a Josephine para "luchar".
¿"Orejas"? ¡Qué nombre más rebuscado! – Sanji se rió.
¡No te burles! ¡Tu conejo es un travesti! – se burló Zoro.
¡Cállate! ¡Mi coneja es una dama respetable! – dijo el rubio con "seriedad".
¿Dama? ¿Por dónde? – dijo Zoro sentándose y poniendo a "Orejas" frente de Sanji en señal de pelea, este lo siguió y sentó también enfrentando a "Josephine" contra su rival.
¡Cállate imbécil mal educado, nunca te casarás y serás calvo! – Sanji imitaba la voz de una mujer haciendo suponer que la mano era la que hablaba.
¡¿Quién no se casará?! ¡¿Y por qué calvo?! – gritó Zoro mientras pegaba la mano que se suponía que era "Orejas" contra Josephine; Zoro y Sanji se miraban mal mientras, sus rostros estaban demasiado cerca y por un momento se sintieron incómodos, pero no se alejaron uno del otro, si cedían era como perder contra el otro y era algo que no harían. Pero había una cosa que no podían evitar hacer y era estallar en risas, no podían creer que se hubieran puesto en semejante estupidez a esas horas de la madrugada; cayeron de espaldas mientras se tocaban el estomago porque les dolía de tanto reír.
Eres un idiota – dijo Sanji.
Tu aún más – devolvió Zoro.
Josephine ¿Qué haces despierta a esta hora de la noche? – preguntó Zoro mirándolo a los ojos.
Solo daba un paseo para ver si encontraba un conejo mutante y verde a quien patear – dijo Sanji - ¿a quién demonios llamas Josephine? ¡No me cambies el sexo! – agregó.
¿Un paseo? ¿Será por qué no puedes dormir sin tu pareja verde, Josephine? – Zoro bostezó, no era su estilo decir cosas de ese nivel ni molestar a alguien más con esos temas, pero le entretenía ver incomodo al rubio con esos temas.
Como ya dije ¡¿a quién llamas Josephine?! Y además ella tiene mejor gusto, un alien verde con antenas no entra en su lista – contestó él – y si, no puedo dormir, me siento inútil, es todo – a Zoro le sorprendió que lo admitiera así de fácil.
Nami dijo que te golpearía si te veía ayudándonos – dijo Zoro, casualmente le sorprendía lo sobre protectora que a veces la fémina se mostraba con Sanji pero quizás era por "aquello".
Lo sé, pero me aburro… - dijo Sanji en un susurro.
¿No será que tienes miedo de poder hacer algo? – dijo Zoro, Sanji lo miró extrañado mientras esas palabras venían a su mente.
"¡Esto sabe horrible! ¡No sirves de cocinero, Sanji! "
¿Miedo? – repitió él en pregunta, pero cuando se acercó a Zoro que estaba de espaldas a él para saber más sobre lo que le acababa de decir, pero comprobó que se acababa de quedar dormido.
Tch…- el rubio suspiró - ¿no qué dormías solamente de día? – dijo él y cerró los ojos un poco, de repente le estaba entrando el sueño, sin más se quedó dormido junto al peliverde que aún tenía los ojos abiertos, con muchas cosas en su mente.
FIN DEL FLASHBACK
Miedo eh…- pensaba en voz alta. ¿A qué le tenía miedo exactamente? ¿Qué era eso que tanto quería ocultar de los tripulantes de ese barco? ¿Cuántos secretos debía esconder del mundo? ¿Acaso no era libre ya? ¿Qué quería de él mismo? Sentía que se asfixiaba entre tantas preguntas de nuevo, se estaba quedando sin aire dentro de él mismo y no podía hacer nada. Tomó el cuchillo que estaba cerca del fregador y lo miró con detenimiento.
¿Sanji-kun? – una voz lo sacó de su ensimismamiento para traerlo a la realidad.
¿Nami-san? ¿Qué sucede? – preguntó Sanji dejando el cuchillo a un lado con cuidado. Nami lo miró a los ojos como estudiándolo, era claro que tenía una batalla mental dentro de él mismo, se veía algo alterado.
Acompáñame, tengo cosas que decirte – dijo ella tomando su mano, Sanji enrojeció y pasó a su modo enamorado en menos de tres segundos, era increíble cómo se recuperaba cuando una mujer estaba involucrada. Por ahora lo dejaría pasar, si se propasaba lo golpearía. Y como había dicho, caminaron por el bosque hasta llegar a un claro que estaba lo bastante lejos del barco y de Zoro.
Sanji-kun, ¿Ya le diste tu sangre a Zoro? – preguntó ella.
No – contestó de inmediato.
¿Te ha dicho algo? – siguió ella.
Sí, que no es necesario aún – dijo él sentándose en la hierba.
Eso imaginé – Nami suspiró – ustedes dos sí que son difíciles…
Zoro no puede salir a luz del día porque está muy débil, ya es tiempo que tú le des lo que le toca – dijo Nami haciendo que Sanji le diera un poco de escalofríos pero no lo demostró. Ya sabía que ese momento iba a llegar, también sospechaba que los hábitos de sueño de él eran muy extraños, era probable que tuvieran relación con lo de darle sangre.
Eso pensé, ya ha pasado más de una semana desde que me dio su sangre – dijo el rubio mirando a Nami.
Bien, veo que ya no tienes problemas con el asunto, ahora vayamos con lo preocupante – Nami se sentó sobre un pedazo de tronco que había por ahí tirado y miró a Sanji.
¿Qué es lo preocupante? – preguntó Sanji. ¿Es qué había algo más preocupante además de darle su sangre?
Nami se preparó y pasó un dedo muy lentamente por el cuello de Sanji que quedaba a la vista, esta parte no era tapada por la ropa que cargaba, daba la casualidad que era donde Zoro había estado a punto de morder la otra noche. La reacción de Sanji no se hizo esperar, un leve gemido de sorpresa salió de su boca, haciendo que Nami se asustara por lo repentino para luego recuperar su estado pensativo.
Lo sabía, ya ha estado muy cerca de ti… ¿ha intentado morder ahí, no? – preguntó ella tocándose la frente, Sanji con la mano en la boca por lo avergonzado que estaba asintió tratando de no decir más que eso, no entendía que había sido esa reacción en él.
Normalmente los vampiros eligen la parte en que más sangre se acumula en el cuerpo, o más bien, la parte en que pueden tener más acceso, en este caso tu cuello es uno de esos lugares, ya lo marcó para morderlo la próxima vez que lo tenga a la vista – ahora Sanji entendía porque no lo había mordido, solo había marcado el lugar en su mente para venir después cuando tuviera oportunidad.
A eso se le llama la "marca de ojos" – dijo Nami.
Recuerda que un Nova está a disposición de su amo, eso implica que el vampiro marque a su Nova para su alimentación – ella señaló su cuello – cuando él te muerda, aparecerá una marca en ese lugar, algo como un símbolo.
Seré como un ganado… - dijo Sanji.
Trata de no verlo así, aunque esa no es la peor parte de esto – Nami acercó su boca a la parte que había tocado del cuello de Sanji, este solo se puso rojo, esa área estaba demasiada sensible para que pudiera manejarlo fácilmente.
¿Entiendes lo que te digo? ¿Ves como te pones? Eso es peligroso para tu orgullo…- ella puso su mano sobre su piel con algo de fuerza, Sanji cayó al suelo con ella encima - ¿te imaginas como será cuando te muerda? – ella agarró con la otra mano su quijada para que la mirara.
Esto es el verdadero peligro de ser un Nova, corres el riesgo de que esto te guste, te harás adicto si no tienes cuidado. ¿Recuerdas que comparé esto con una sopa con ingredientes diferentes en cada ocasión? Sanji-kun, déjame decirte que llega un momento en que la sopa llega a terminarse y ese es el fin…
Aunque no digo que no se pueda hacer algo, solo se necesita control y juicio; sé que lo tienes, pero necesitas primero saber dónde estás parado – ella se levantó y le dio su mano para ayudarlo, él la tomó sin decir más.
Así que Sanji-kun te diré que debes hacer en tu "primera vez con Zoro" – dijo ella con una sonrisa maquiavélicamente para fastidiar a Sanji.
¡No lo digas así! ¡Destruyes mis sueños, Nami-san! – dijo entre lagrimas Sanji en el suelo.
Hai, hai, pero no te miento en eso… cuando él te muerda sentirás algo parecido a como si tuvieras sexo con alguien, ten cuidado… - esto último dejó helado a Sanji, si sentía así ¿no era mejor que fuera su amo una mujer? Lloraba internamente.
¿Qué? – sentiría que tenía ese tipo de actividades cuando Zoro lo mordiera, se negaba rotundamente, aunque dudaba que eso pudiera tener un efecto en él si se mentalizaba que era un hombre, había reaccionado de esa forma con Nami porque era una mujer y era algo normal. Ahora que se detenía a pensar en los hechos de hace un momento, ¿ella no había dicho que solo podía reaccionar así con el supuesto "amo"?
No entiendo una cosa. ¿Por qué reaccioné así contigo si tú no tienes un contrato conmigo? – dijo Sanji dejando a una Nami sorprendida, no esperaba la pregunta tan pronto.
Eso es porque yo… - Nami comenzó a hablar dejando boquiabierto a Sanji.
Lalalalalala me pregunto:
¿Qué le habrá terminado de contar Nami a Sanji?
¿Qué sucederá en el romance entre Josephine y Orejas? Ok no ._.
¿Qué es "aquello" que dice Zoro?
¿Qué es eso que ahora traman Nami y Usopp?
¿Robin dónde está?
¿Por qué les parece familiar Sanji a Nami y Usopp?
Tantas interrogantes DX
Y ya no digo más porque ya me caigo de sueño XD
Buenas noches y espero que hayan disfrutado el capitulo 83
Dejen comentarios 8D
DEATH GOD RAVEN :3
