LEVIATHAN

CAPITULO 08: LA SERPIENTE ENROSCADA

PARTE I


Ok… esto no tiene mucha gracia – Sanji jalaba la mejilla de Zoro mientras lo miraba fijamente, estaban en la cubierta del Merry en pleno mediodía. Zoro yacía en el suelo tomando una siesta con suma tranquilidad.

La única diferencia es que ahora duerme afuera y no en una caja como idiota – dijo Usopp ahora quien sostenía un martillo sobre la cabeza del susodicho. Sanji dio la señal para que se ejecutara el "plan maestro", sin más preámbulo Usopp soltó el martillo que fue a dar a la cabeza de Zoro haciendo que soltara un gran grito que se escuchó en todo el mar por donde navegaban.

¡¿Qué demonios creen que hacen?! – Zoro se tocaba la cabeza completamente adolorido por el golpe, miró a los dos culpables mientras tomaba su espada blanca listo para hacerlos pedacitos si hacía falta, dependía de si imploraban misericordia o no.

Es que nos dio rabia verte ahí dormido, nada más – dijo Sanji sin importarle las ansias asesinas que crecían detrás de él.

Cierta persona nos hizo trabajar de noche y no hemos podido dormir en absoluto, muérete por favor Zoro-san – dijo Usopp cooperando con Sanji en sus quejas.

No se preocupen, haré que los dos duerman para siempre sin problemas – Zoro comenzó a perseguirlos y ambos escapaban de sus potentes ataques que les lanzaban.

¡Si que se divierten! – decía Luffy desde su puesto especial, estaba sentado en la cabeza del Merry. Miró de vuelta hacia el mar, era gratificante volver a sentir la brisa al navegar por el mar, ahora mismo se dirigían hacia la isla Orange, el mar misterioso de los barcos perdidos. Solo de pensar en toda la aventura que se avecinaba se emocionaba demasiado.

¿Robin dónde estabas? Perdimos contacto de repente, me preocupé por no saber nada de ti – miró sus pies – primero Usopp y después tú…

Lo siento Nami, pasaron muchas cosas en el viaje, perdí mi Den Den Mushi – se disculpó Robin, sabía que Nami aunque no lo aparentara se preocupaba por la seguridad de todos sus nakamas, que ella estuviera así con su llegada y la de Usopp tenían que haber pasado muchas cosas malas. La abrazó para confortarla, era lo mejor que podía hacer, unas simples palabras no serían suficiente, necesitaba recordarle que ya estaba ahí y que no iría a ningún lado.

Robin… - Nami se sintió aliviada por el gesto y la miró.

Por cierto, veo que tenemos dos compañeros nuevos – dijo Robin mirando a los dos que peleaban sobre la cubierta con rabia.

Si, esos dos son un nuevo problema que el Capitán añadió a mi lista… - a decir verdad el cambio de actitud de Sanji era notable, al principio era más negativo pero ahora un negativo con ganas de hacer algo o eso le parecía a Nami.

Ese marimo de ahí es Zoro, es un vampiro Morialis – dijo Nami señalando al peliverde.

¡¿A quién demonios llamas así, Nami?! – dijo Zoro molesto mirando hacia su dirección, Sanji al escuchar que Zoro le hablaba medio gritado a la pelirroja dirigió una de sus patadas a la cabeza de él.

Y ese que lo golpeó y con quien se lleva terriblemente es su Nova, ¿no son tan contradictorios? – rió Nami mientras seguía señalándose.

Si, lo son, pero me parece curioso que aún haya un Morialis, es probable que seas el último, espadachín-san –dijo Robin observándolo como un animal en peligro de extinción que debería ser puesto en cautiverio, todos estaban seguros que veían un brillo maligno en los ojos de la pelinegra.

Deberíamos diseccionarlo para ver si es igual a las demás clases de vampiros – sugirió ella con notable normalidad, como si estuviera pidiendo el desayuno.

¡Robin, no digas esas cosas tan morbosas! – Nami la regaño algo asustada del lado tenebroso de su amiga.

Esta mujer es peor que esa mujer usurera… - Zoro de ahora en adelante dormiría con un ojo cerrado y otro abierto, nadie aseguraba que despertara completo si se descuidaba.

Mucho gusto Robin-chan, mi nombre es Sanji, aquí estoy para servirte – Sanji tomó la mano de Robin colocando un pequeño beso como saludo, en su tierra natal saludaban a las mujeres hermosas de esa forma o eso quería aparentar para aprovecharse.

Ara, Nova-san es un gusto conocerte, ¿me dejas diseccionarte? – dijo ella tomando las manos de Sanji con cariño o eso quería transmitirle.

¡Claro! ¡Cualquier cosa que pidas, Mellorine! – el ojo de Sanji respondía con un corazón hacia Robin.

¡Idiota! – dijo Zoro al ver que tiraría su vida por una mujer después de todos los esfuerzos que había puesto en su patética existencia.

¡Marimo! ¡Cállate! – el rubio devolvió otro insulto para comenzar su ciclo interminable de discusiones, ya era una costumbre.

Así que ahora tenemos dos vampiros y dos novas a bordo, tenemos muchas entidades exóticas en esta tripulación – rió Robin en sus adentros, al decir esto todos quedaron en un silencio que era invadido por el suspenso.

¿Dijiste que habían dos vampiros y dos novas, no? Sé quién es el otro vampiro, pero aún desconozco quien es el nova… - dijo Zoro, era la única duda que tenía, sabía quién era el vampiro pero por alguna razón no podía oler a su nova, le costaba decir si se trataba de alguno de esos tres además de Sanji que estaban en el barco.

El nova soy yo – dijo Nami – debí decirles a los dos antes, pero la verdad es que Luffy es un Dignatis y como los quería de recompensa se me olvidó contarles – dijo ella como si nada, sorprendiendo a Zoro.

¡¿Tú eres el Nova?! ¡Pensé que tú eras la vampiresa por lo malvada y tacaña! – los ojos casi se le salieron de la impresión al peliverde.

¡Grosero! ¡Es Luffy! – Nami lo golpeó en la cabeza añadiendo otro chichón en el espadachín. Sanji no se sorprendió, ella le había contado la verdad en aquel bosque días antes cuando le explicaba los peligros de ser un Nova, aún así le era increíble, eso explicaba por qué los encontraron tan rápido en la ciudad, Luffy tenía la habilidad de detectar a otros vampiros y su linaje también. Y lo mejor de todo: su ubicación exacta. Si eran caza recompensas con ese tipo de habilidad eran temibles.

¿Entonces cuál es la habilidad de los Morialis? – pregúntó Robin algo emocionada con una libreta en mano, era información muy interesante, debía tomar notas.

Cómo si fuera a decírselos, no tengo la necesidad de hacerlo y más cuando ni siquiera Luffy ha dicho la suya – dijo Zoro.

La mía es detectar vampiros y su clase – dijo con tranquilidad el aludido, se había acercado al ver a todos reunidos al fondo.

¡No lo digas así nada más! – gritó el peliverde molesto, ahora tendría que decir la suya, cosa que no deseaba por más de una razón – tch… mi habilidad es desorientar a las personas…

… JAJAJAJAJAJAJAJA – Sanji estalló en risas – ¿entonces tu habilidad es tan fuerte que hasta tú pierdes? buahahahahahaha – se tiró al suelo a reírse a carcajadas junto con Usopp.

¡Un marimo perdido que pierde personas jajajajajaja! – agregó Usopp.

¡Cállense! – el peliverde estaba rojo de la vergüenza, era por eso que no quería decirlo.

Ya veo, así que ese es el poder de esa especie de vampiro, me hace plantearme de verdad si están extintos o perdidos – bromeó Nami haciendo que el coro de risas fuera aún más fuerte.

Los mataré algún día… - la víctima de las burlas se tiró en una esquina lejos de todos.

Al parecer creo que estamos cerca de ese mar de barcos que me hablaste, Usopp – dijo Robin mirando hacia un lado, el cielo comenzaba a oscurecerse y el clima se enfrió haciendo que más de uno temblara. Nami corrió al pasamano para poder ver bien, no esperaba llegar tan pronto.

Prepárense – dijo Luffy acomodándose su sombrero de paja, había algo siniestro en ese ambiente.

Navegando entre los barcos que se encontraban deshabitados a simple vista, hubo uno que les llamó la atención, era el que más estaba cerca de una neblina misteriosa que solo se mantenía en un solo lugar como si de una pared se tratara. El detector de peligro mental que tenía Nami estaba que echaba humo, algo le decía que podía ser perjudicial acercarse a ese barco en especial, pero era el que tenía más esperanzas de contener algo valioso en el.

Zoro tira el ancla, vamos a entrar – ordenó Nami algo insegura – nos dividiremos en grupo de dos – sacó unos papeles para escoger a los equipos al azar, no todos podían entrar en el barco. Cada uno tomó uno con ansias, ya querían saber que sería de ellos en esa expedición. Nami y Zoro sacaron un papel con punta verde; Robin y Luffy uno azul; Usopp y Sanji uno amarillo.

El equipo amarillo se queda en el barco haciendo guardia; el equipo verde y azul entrarán a explorar el barco; si no regresamos en unas dos horas prepárense para lo peor – ordenó Luffy.

Menos mal me quedo en el barco…- suspiró Usopp aliviado.

Yo quería ir también – Sanji hizo un puchero.

Usopp los que se quedan en el barco siempre les pasan cosas tenebrosas en las historias – Luffy iluminó su cara de una forma aterradora para asustar al chico de la nariz larga.

¡No me asustes! N-No me pasará nada – de la nada sacó amuletos de todos los tipos para protegerse del mal, incluyendo ajos.

Sanji-kun cuento contigo – dijo Nami yendo detrás de Luffy mientras Zoro amarraba una soga al otro lado del barco, desde esa altura aunque el Merry fuera pequeño podía igual subir.

¡Hai Nami-san! – respondió él.


¡Yo iré abajo! – dijo Luffy corriendo con Robin que lo seguía de cerca.

Tengan cuidado, no sabemos si hay alguien más aquí – dijo Nami.

Lo tendremos – contestó Robin antes de perderse de la vista de la navegante.

Vamos al cuarto del capitán y luego a la del navegante, debe haber algo útil – dijo ella caminando, Zoro comenzó a seguirla por el corredor, cada paso que daban hacían que la madera rechinara ruidosamente, nadie decía nada y eso hacia todo algo incomodo.

Nami, ¿por qué te iban a dar una recompensa por mí? – preguntó de improviso Zoro haciendo que ella casi saltara por lo repentino, la había asustado.

Te dije que hay 7 clases de vampiros en este momento ¿no?, hay una especie de guerra en el mundo ahora mismo, no sé cómo eran las cosas hace 200 años, pero ahora para muchos solo existen 6 tipos de vampiros, la Dignatis está al borde de la extinción. Cada clan busca la forma de hacer caer a los demás solo para quedarse con el Leviathan – dijo Nami.

¿Leviathan? – preguntó él, en el pasado alguien había mencionado ese nombre antes de que cayera en un sueño profundo dentro de esas ruinas.

No estoy segura de lo que es, pero es algo que todos los clanes persiguen con ansias, creo que el ganador se quedará con él, es todo lo que sé – se quedó pensativa con lo que iba a decir a continuación.

Con respecto a tu recompensa, esta data desde hace 200 años, desde el último Morialis que fue capturado y ejecutado. Danias era el clan más fuerte en el mundo en ese momento, proclamaron ante el mundo que los Morialis querían destruir el mundo y que eran los culpables de que hubieran tantas guerras entre clanes que afectaban a los humanos que no tenían nada que ver con el asunto. El gobierno mundial ordenó darles caza hasta que el último de ellos desapareciera y al parecer así fue, Robin no se equivocó en lo que dijo, probablemente eres el último de tu clan – Nami volteó hacia él.

Vaya, así que resulta que soy hasta un criminal… - dijo él sonriendo.

Escogiste un buen momento para tener un Nova, el puede ayudar a esconderte, no creo que hayan cerca otros del Dignatis como Luffy, solo ellos te podrían descubrir, o eso pienso, aun no sabemos cuáles son las habilidades de los otros clanes… - Nami estaba algo preocupada, no era muy alentador el panorama para esos dos.

Mientras estemos en el barco todo estará bien ¿no?, no tengo interés en destruir el mundo ni nada como eso – dijo Zoro tocando su espada para cortar la puerta del cuarto del capitán del barco que cayó de inmediato. Nami buscó en las gavetas del escritorio del capitán hasta encontrar lo que ansiaba, sacó una libreta en que ponía afuera la palabra diario. Lo abrió para leerlo en alta voz para que Zoro pudiera escuchar.

Día 13 de octubre de 1878

Llevamos diez días navegando sin rumbo, hemos perdido orientación del sol, ya que siquiera aquí sale el sol. Esto es desesperante, no tenemos comida, no podemos pescar nada sin que esas cosas suban al barco, estamos encerrados en la misma habitación para evitar más víctimas. El vigía salió a explorar porque ya no aguantaba esperar la muerte en ese lugar, eso fue hace dos días, nunca volvió. Solo escuchamos sus gritos pidiendo ayuda y luego volvió el silencio. Sentimos arañazos en las puertas y voces extrañas que nos llaman, esto es insoportable.

Las siguientes páginas faltan… - dijo Nami extrañada buscándolas desesperadamente, necesitaba saber que había sucedido, pero solo se encontraban las dos últimas notas del capitán.

Día 20 de octubre de 1878

Ya solo quedamos el navegante y yo, todos los demás salieron a pesar de nuestras suplicas, decían que algo les llamaba. Solo pudimos impedir que uno se fuera. Lo amarramos a la silla y al cabo de una hora acabó mordiéndose la lengua hasta morir.

Día 21 de octubre de 1878

Desperté y el navegante ya no estaba, tampoco el cadáver del tripulante que se mordió la lengua, la puerta está abierta, iré a ver qué es ese ruido en cubierta… siento que esta pesadilla terminará esta noche…

Aterrador… - Nami estaba pálida, ya volvía pensar lo de ir a New Orleans.

Al parecer es algo bastante fuerte… - dijo Zoro volteándose para buscar algo con la vista, sintió por un momento una presencia extraña detrás de los dos.

También me llevaré el informe de navegación que está aquí, busquemos a Luffy y a Robin ya… - Nami quería irse de ese lugar.


Robin y Luffy seguían explorando el barco con entusiasmo, ambos estaban curiosos de saber que podía haber en cada una de las habitaciones de ese barco.

¡Fantasma! ¡Sal! ¡Juguemos! – gritó Luffy sin obtener respuesta.

No creo que salgan así nada mas… - dijo Robin buscando con su antorcha entre unos papeles que resaltaban a la vista.

¿Qué es eso Robin? – preguntó el sombrero de paja al ver a su nakama muy entretenida.

Parecen las páginas de un diario – tenía problemas para leerlas, estaban cubiertas de algo que no podía ver bien.

Parece sangre… - dijo Luffy, volteó al sentir el ruido de algo metálico rodando por el suelo, algo le dio mala espina al igual que a su compañera, debían salir de ahí rápido, ya no había nada valioso en ese lugar. Unos susurros comenzaron a llenar el silencio que antes reinaba, cada vez estaban más cerca de ellos, Luffy sin pensarlo mucho cargó a Robin y emprendió huida.

¡Algo se está acercando! – gritó Luffy para excusarse del repentino movimiento.

¡Puedo verlo! – Robin respondió al ver como de repente sus sombras comenzaban a agrandarse y a tomar formas extrañas de serpientes que los perseguían a una velocidad impresionante. No podrían llegar a las escaleras para subir a cubierta porque estas estaban en zigzag, el pelinegro quedaría acorralado a mitad de camino así que decidió improvisar.

¡Gomu Gomu no Bazuca! – derribó la pared de un golpe y junto con Robin se impulsó con sus brazos hasta la cubierta en donde estaban Zoro y Nami a punto de bajar para buscarlos.

¿Qué sucedió Luffy? – preguntó Nami.

Unas serpientes misteriosas nos están persiguiendo – dijo Luffy señalando hacia el fondo del agujero que acababa de hacer. Enseguida las mencionadas serpientes salieron de ahí atrapando a Nami quien se sujetó de Zoro, el espadachín cortó la que agarraba la cintura de la pelirroja haciendo que esta cayera al suelo, él la tomó del brazo para llevarla con Luffy que ya se había posicionado en el pasamanos con Robin.

¡Sujétense! – Luffy ahora estiró sus brazos hasta el Merry, estaba listo para saltar al otro lado cuando una de las serpientes emergió del agua y golpeó el brazo de este para evitar que salieran de ahí. Luffy volvió a estirar sus brazos ahora contra el mástil pero otra serpiente lo tiró abajo, a este paso no lograrían escapar del grupo que se acercaba a su espalda.

¡Firebird Star! – un pájaro de fuego se estrelló con la cabeza de uno de los atacantes de Luffy - ¡Luffy aprovecha para saltar ahora! – gritó Usopp desde el Merry.

Luffy se impulsó contra el barco a una velocidad que permitía el peso de los otros tres compañeros. Ahora apareció una serpiente más grande que las otras, se podía decir que su cabeza era del grueso del mástil y estaban seguros que los podían engullir en un solo bocado, esta abrió su boca como leyéndoles la mente para comerlos.

¡¿Crees que te dejaré?! – Sanji saltó sobre la cabeza de la serpiente y amarró una soga dentro de su boca para sostenerse sobre ella, su cuerpo era resbaloso y corría el riesgo de caer al mar. En ese momento Luffy y compañía se estrellaron de cara contra el mástil, Zoro fue el primero en reaccionar para ir a socorrer a Sanji, este luchaba con la serpiente que no dejaba de moverse. Nami y Usopp comenzaron a preparar todo para salir de ahí rápido.

¡Suéltalo! – gritó Zoro extendiendo la mano a Sanji para que regresara al Merry.

¡Ya voy! – Sanji estaba por soltar la soga pero se percató que al moverse tanto su pie se había enredado, la serpiente no perdió tiempo y rápidamente se sumergió en las oscuras aguas para conseguir atrapar a su indefensa presa.

¡Sanji-kun! – gritó Nami al ver las burbujas en el agua. Zoro se lanzó al agua en busca de su Nova, Sanji era tan temerario de repente que a veces a Zoro le recordaba a un suicida. La visibilidad en el agua era malísima, si no fuera por unos ojos rojos que sobresalían en el agua, jamás hubiera visto al atacante del rubio.

Entonces lo vio, una colosal serpiente envolvía a Sanji, lo presionaba para que perdiera aire y hacer que se ahogara. Los ojos rojos pusieron su atención en Zoro y luego de nuevo en Sanji, abrió su boca para absorber algo del rubio. Una esfera brillante salía de la boca de Sanji haciendo que este dejara de moverse de repente.

"¿Le ha robado su alma? ¿Qué diablos es esta serpiente?" – Zoro se dispuso a atacar, nadó directo a la cabeza del demonio y sin miramientos le clavó la espada en la frente, sabía que ella no se estiraría para atacarlo porque como estaba enrollada no podía mover más su cuerpo. La esfera regresó al cuerpo de Sanji y este despertó, dándose cuenta de que se estaba asfixiando por abrir la boca, había perdido todo el aire que había retenido hasta hace un rato. Se tocó su boca y se retorcía adolorido, sus pulmones quemaban. Zoro se acercó al rostro de Sanji y haciendo uso de su fuerza para atraerlo, junto sus labios con los de él. El rubio se resistió un poco pero lo dejó proseguir, sentía el aire llegando a sus pulmones por fin.

"Te mataré por esto después" – Sanji hizo señas dando entender este mensaje.

"Te dejaré intentarlo" – él le respondió de la misma forma.

Ambos dirigieron su mirada a la serpiente que seguía retorciéndose del dolor, la espada que Zoro había hundido en su cabeza no era normal. Zoro tomó la espada y con un certero golpe de su pie la envió al fondo no si antes cortarla a la mitad, era mejor acabar con ese enemigo tan problemático de una vez por todas. Los dos nadaron hacia la superficie para ver una escalera que iba hacia el Merry.

¡Suban! – gritó Usopp desesperado, estaba preocupado porque tenían buen rato en el agua sin dar señales de vida.


Eso fue horrible… - dijo Sanji sobre el barco ya.

Esa cosa era un demonio… creo – dijo Zoro revisando su espada – es mejor que hagamos un mejor plan si deseamos regresar…

¡No quiero regresar! – lloró Usopp abrazando el mástil.

Es verdad, lanzarnos ciegamente en busca de tesoros no fue la mejor opción, necesitamos más información, vamos a la isla por mientras – dijo Nami fijando el curso a la isla Orange. Sanji miró pensativo el mar oscuro que estaba alejándose más y más, no estaba seguro si era imaginación suya, pero juraría que había escuchado algo extraño en el agua.


Dejo el capitulo porque ya tengo que irme al curso y ya voy tarde… *como siempre XD*, tengo que ir a ensayar una obra x_x, y bueno, espero que les haya gustado ~

Nos vemos ~

DEATH GOD RAVEN :3